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viernes, junio 26, 2026
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Aliados en el saqueo

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En primer lugar, la cúpula dominante de nuestra economía se divide básicamente en tres sectores bien diferenciados que, sin embargo, se unen por tres causas.

  • Que no se investigue a dónde fueron a parar los más de 100.000 millones de dólares con los que el gobierno de Cambiemos (PRO-UCR), hoy base política del gobierno de Milei, endeudó al país. Que, además, se beneficiaron con sus supuestas o reales deudas con el exterior que abonaron durante la gestión de los Fernández y Massa con la compra a precio oficial de reservas internacionales del BCRA por 28.350 millones de dólares. Y que siguen beneficiándose con la compra de títulos ajustables por inflación o por dollar linked [1].
  • En el avance sobre los derechos de la población que se refleja en los dos mamotretos presentados por el actual gobierno: el DNU 70/23 y el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que perjudican a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, a los inquilinos, a los consumidores, al patrimonio nacional y a nuestra soberanía, pero benefician al gran capital, tanto local como —y sobre todo— al extranjero.
  • Con la enajenación del patrimonio nacional, sobre la tierra, su subsuelo, el agua, las riquezas naturales (petróleo y gas, litio, minerales de todo tipo, alimentos, etc.) y las empresas públicas.

Los tres sectores beneficiados los podemos agrupar en:

  1. El capital extranjero, liderado por los grandes fondos financieros (BlackRock, Vanguard y otros) que tienen como aglutinante a la Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana (Amcham) y a quienes tributa el equipo económico encabezado por Luis Caputo como ministro de Economía y Santiago Bausili como presidente del BCRA [2]. Que emplean al FMI como auditor de la deuda y de los planes de gobierno (de allí los acuerdos e informes técnicos – staff report).
  2. La Asociación Empresaria Argentina (AEA) presidida por un hombre ligado a la embajada de los Estados Unidos y, como tal, principal convocante para conmemorar los 4 de julio, Jaime Campos. Pero los principales directivos y vicepresidentes de AEA son Luis Pagani (Arcor), Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Clarín), y luego siguen: Cristiano Ratazzi (FIAT), Alfredo Coto (supermercado Coto), y Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó). Incluye la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) que nuclea a las principales petroleras del país. Su actual presidente es Carlos Ormachea, chairman de Tecpetrol S. A. (que es la petrolera del grupo Techint), su vicepresidente primero es Horacio Marín, actual presidente de YPF S. A. (era, hasta el 10 de diciembre de 2023, CEO de Tecpetrol S. A.) y “PAE” (Marcos Bulgheroni) en la vicepresidencia segunda. Vista & Oil (Miguel Galuccio) tiene la secretaría general, el prosecretario, Total Austral y el tesorero es de Pampa Energía.
  3. El Consejo Agrario Argentino (CAA) que se conformó en julio de 2020 con más de 40 cámaras y entidades como CONINAGRO (Confederación Intercooperativa Agropecuaria), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación Agraria Argentina (FAA) y tiene asociados y sectores diversos, abarca prácticamente a todos los integrantes de las cadenas de valor agropecuarias, de granos y de productores de carne avícola, vacuna y porcina; las industrias y cámaras ligadas a la producción de soja, maíz, trigo, arroz, maní, algodón, madera y pesca, entre otros; y las empresas exportadoras nucleadas en el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), donde participan Aceitera General Deheza, COFCO, Cargill, Viterra, Louis Dreyfus, Molinos Agro, etc. A ello, se suman las Bolsas de Cereales y acopiadores de todo el país, uniendo productores, acopiadores, comercializadores, industriales, biocombustibles y exportadores.

Los tres sectores se beneficiaron y benefician con la fuga de capitales y el traslado de esa deuda al pueblo argentino. Es la deuda externa y la extranjerización y concentración económica en nuestro país las que imponen una matriz extractivista, agropecuaria-exportadora, razón por la cual no se desarrollan industrias que sustituyan importaciones, no genera trabajo y no se integra a la sociedad. Al contrario, se subordina toda la economía para satisfacer la demanda del exterior. En consecuencia, la Argentina aparece con problemas estructurales propios de una economía sesgada a las exportaciones primarias, con cada vez menos actores industriales con capacidad de insertarse en un mundo con exigencias crecientes como efecto del entorno en el que se desenvuelve; por ende, la macroeconomía y la matriz comercial están en función de priorizar la venta de minerales, materias primas y alimentos [3].

Sin embargo, las diferencias entre ellos no son menores, y uno de los campos de batalla es el precio final del dólar. A los tres sectores los beneficia la devaluación de nuestra moneda, pero el capital local teme que sea de tal proporción que denigre el valor de los activos permitiendo su compra al capital extranjero, que incluso sufren en carne propia cuando por ejemplo Black Rock posee el 9% del grupo Techint, el 18,8% del Grupo Galicia, o es socia en Pampa Energía, en Transener, en Central Puerto, en Loma Negra, en IRSA, etc.

Y lo mismo pasa con la pretensión de malvender el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) de la Ansés, por la que presiona el capital financiero, pero Paolo Rocca y Héctor Magnetto no quieren que se liciten las acciones del grupo Clarín y del grupo Techint que posee el FGS, y solicitaron excluir esa posibilidad de los dos mamotretos enviados por el Poder Ejecutivo. Sí, en cambio, subsiste la pretensión de consolidar la deuda cruzada que tiene con el Tesoro, que le permitiría al gobierno de Milei reducir la deuda externa y el pago de sus intereses, apropiándose de lo que les corresponde a los jubilados y pensionados. Los gobernadores de 13 provincias con sistemas jubilatorios propios exigen, para aprobar la consolidación de deuda con el fondo que es de los jubilados y pensionados, que se les garantice el financiamiento de sus erogaciones.

El enfrentamiento en el seno de los sectores dominantes también se demostró en los “cortes en los combustibles” por el bioetanol (que nace a partir de la fermentación de los azúcares contenidos en la materia orgánica de las plantas, puntualmente, caña de azúcar y maíz); y el biodiésel, extraído de la soja.

Prácticamente la totalidad de las exportaciones de biodiésel de la Argentina va a la Unión Europea y corresponden a lo producido en la provincia de Santa Fe, por encontrarse allí las plantas de mayor tamaño: RENOVA (Viterra), T6 Industrial (Aceitera General Deheza y Viterra), LDC Argentina (Louis Dreyfus), COFCO, Molino Agro, etc. Y el bioetanol en base a la caña de azúcar creció de producir menos de 10.000 metros cúbicos en 2015 a 500.000 metros cúbicos en el año 2023. Porcentaje similar que el obtenido del maíz; por ende, se produce un corte del 12% y la mitad corresponde al azúcar y el otro 6% al maíz [4]. Pero las hidrocarburíferas se quejan de que ese porcentaje de bioetanol o de biodiésel encarece el precio final de la nafta y del gasoil, cuando en el proyecto y en el dictamen se apunta a subir el piso de corte e incrementarlo paulatinamente a lo largo de los próximos tres años para llevarlo a 15% en el caso del biodiesel y entre un 18% y 27% para el bioetanol, entonces presionan para que se les permita importar si el precio local de los bio combustibles es mayor que el internacional y también piden que se reconozca el plástico (que ellos producen) como un insumo orgánico (sic).

El monitoreo del FMI

El FMI en una situación de acreedor privilegiado acuerda con el gobierno de Milei un modelo de subordinación al capital financiero internacional, en ese marco condiciona la política fiscal, monetaria, cambiaria y de reservas internacionales del BCRA.

En política fiscal acuerda un superávit primario (antes del pago de los servicios de la deuda externa) del 2% del PBI para 2024 (es en pesos, pero por unos 9.500 millones de dólares), cuando en el año 2023 se operó con un déficit primario base caja de 2,9% del PIB. Para llegar a ello debería incrementar los ingresos con respecto al año 2023 y a la vez reducir el gasto público en 2% del PIB.

 

 

La disminución del gasto planteada es del 1,7% del PIB; el 0,3% restante nace de la reducción de los subsidios a la energía y al transporte, entre otros ajustes.

El FMI afirma en el staff report que “las nuevas autoridades se comprometen a eliminar todas las restricciones cambiarias” a corto plazo. Por caso, desmantelar el impuesto PAIS a fin de año. Quiere decir que van a seguir devaluando nuestra moneda para que sea el mercado el que determine su valor, pero no por nuestro comercio internacional, sino para pagar la deuda externa [5], que se encarece cada vez más porque la administración nacional recauda en pesos y al devaluar se deben “ahorrar” más pesos para pagar lo mismo.

Como esa deuda externa se torna cada vez más impagable por la devaluación de nuestro signo monetario, el gobierno de Milei se compromete con el FMI a derogar el artículo 1° de la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, el cual establece que el Presupuesto debe fijar un porcentaje máximo para la emisión de deuda en moneda extranjera y bajo legislación extranjera respeto del monto total de emisiones en ese ejercicio. O sea, un mayor endeudamiento para pagar una deuda que no se investigó.

Por último, el staff report del FMI considera que “si las autoridades no son capaces de cumplir plenamente sus ambiciosos objetivos políticos, aún se habrían dado pasos importantes para corregir la grave situación de los desequilibrios macroeconómicos”.

La subordinación de las provincias

Es claro que tanto el DNU 70/23 como el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos fueron redactados por grandes estudios jurídicos e impositivos pagados por los tres sectores dominantes del país, que eran para otro gobierno y que el actual asumió en su rol de ser votado por una mayoría cansada de la mentira de los gobiernos de Cambiemos y del Frente de Todos.

Pero el que le da sustento político son las 15 administraciones provinciales que se reunieron el lunes 29 de enero de 2024 en el CFI (Consejo Federal de Inversiones [6]) y decidieron en claro incumplimiento del art. 29 de la Constitución nacional [7] apoyar ambos mamotretos, a cambio de que el ajuste fiscal en las provincias sea atenuado y coadministrado por las 15 subjurisdicciones nacionales (las provincias que se hicieron presente y acordaron son: Catamarca, Tucumán, Salta, Córdoba, Misiones, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, San Luis, San Juan, Santa Fe, CABA, Corrientes, Chubut y Chaco).

Por un lado, nos recuerda al año 1988, cuando se reunieron gran parte de las provincias con el secretario de Hacienda, Mario Brodersohn, para avalar el “plan primavera” [8] y para una nueva ley de coparticipación federal de impuestos que perjudicó seriamente a las provincias de Buenos Aires y de La Rioja.

Y, por otra parte, las provincias perciben una menor coparticipación desde que se elevó en octubre 2023 el mínimo no imponible de la IV categoría del Impuesto a las Ganancias (que se distribuye en su totalidad entre la Nación y las provincias y que exime a 800.000 trabajadores de pagar el gravamen). También los ingresos tributarios crecen menos que la inflación, por ende, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones, según el IARAF [9], hacen que las provincias pierdan ingresos por 277.000 millones de pesos en enero de 2024 (equivale a 5.800 por habitante promedio en el país) que es un 12,7% de la coparticipación total a las provincias del mes de enero 2024 por 2.179.905 millones de pesos.

En ese marco, son amenazadas por el gobierno central:

  1. Disminuyendo en un 0,5% del PIB las transferencias no automáticas (son en pesos, pero equivalentes a unos 2.400 millones de dólares anuales).
  2. Desregulando el financiamiento por los bancos de provincia al Tesoro local, con el cual se financiaban para pagar en tiempo y forma las remuneraciones al personal público (Com. A 7674 del BCRA del 24/01/24).
  3. No admitiendo que se paguen los tributos nacionales con los “bonos provinciales”.

Ante esa situación, las provincias aceptan, por medio de sus representantes, aprobar en general el proyecto de ley denominado de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos y no rechazar el DNU 70/23.

La propuesta de los 15 representantes de las provincias que se reunieron el lunes 29 de enero 2024 en el CFI es que a cambio:

  1. Se coparticipe el impuesto PAIS.
  2. Se coparticipe el Impuesto al Cheque.

Esto significaría dinero “cash” para sus administraciones pero en desmedro de los jubilados y pensionados, dado que ambos gravámenes tienen asignación específica.

 

 

Cómo se van a financiar las cajas previsionales y cómo se ajustarán los haberes de jubilados y pensionados no está resuelto, pero seguro que es en desmedro de los llamados beneficiarios, cuando la jubilación mínima más el bono significan 160.000 pesos por mes, que es la remuneración mayoritaria para los trabajadores en pasividad, en todo el país.

 

 

[1] Son títulos públicos que se ajustan por el precio del dólar oficial y que se benefician con la permanente devaluación de nuestra moneda y están protegidos si el tipo de cambio se acrecienta aún más.
[2] Ambos son socios de la consultora Anker.
[3] Esto explica por qué el grupo Techint se especializa cada vez más en el área energética y también por qué se internacionaliza y dolariza el precio final, cuando el costo de extracción y producción es mucho menor, ampliando la renta extraordinaria que obtienen.
[4] Obviamente también hay diferencia entre las empresas maiceras y azucareras para incrementar el porcentaje de uno u otro producto.
[5] Hecho que no tuvieron en cuenta los economistas marginalistas en general y la escuela austríaca menos que menos: el precio del dólar de equilibrio no comprende solamente al comercio internacional, sino que debe contemplar también, y fundamentalmente, el pago de los servicios de la deuda
[6] El Consejo Federal de Inversiones (CFI) es un organismo público interestadual fundado el 29 de agosto de 1959 tras un acuerdo entre las provincias argentinas, la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
[7] Art. 29: El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.
[8] Que fue una enmienda del Plan Austral y que no pudo evitar su colapso y con ello el del gobierno de Alfonsín.
[9] IARAF: Instituto Argentino de Análisis Fiscal depende de la Fundación Mediterránea, pero suele contar con información fidedigna.

 

 

Aliados en el saqueo

Un horizonte sombrío

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La Secretaría de Hacienda de la Nación publicó a fin de enero de 2024 el resultado fiscal del año 2023, base caja (que contempla tanto los ingresos como las erogaciones percibidas, no las devengadas; esto es, no contabiliza las obligaciones del ejercicio 2023 que van a ser canceladas en el año 2024).

El gasto más significativo es el pago de los intereses de la deuda que, en el mes de diciembre de 2023, se multiplicó por seis veces con respecto al compromiso del mes de noviembre de 2023 y que representó el 54% del gasto total por intereses de la deuda del año 2023 (en un solo mes), que se explica principalmente por la devaluación de más del 100% realizada por la nueva Administración.

 

Paralelamente a la brutal devaluación de nuestra moneda y liberación de los precios, hubo un cambio en la contabilización de las partidas con relación a la gestión de la Secretaría de Hacienda de la Nación de Raúl Rigo (gobierno de Alberto Fernández). En la gestión de Carlos Guberman (Administración de Javier Milei), se canceló, en diciembre de 2023, gran parte de la llamada deuda flotante del Estado, que son obligaciones ciertas pendientes de pago, constituidas por los gastos realizados en determinado periodo que por diversos motivos no habían sido abonados y que, seguramente, se debe haber acordado con el FMI que se abonen en diciembre 2023.

Todo esto en un marco en el que, desde octubre de 2023, venía creciendo el gasto corriente por subsidios a la población y transferencias a las provincias, a la par de una menor recaudación por el aumento del mínimo no imponible de la IV categoría en el impuesto a las Ganancias (el apodado “Plan Platita”).

Como resultado de lo expuesto y según la Secretaría de Hacienda de la Nación, el déficit financiero total fue de 11,4 billones de pesos y representó el 6,1% del PIB. Y el déficit primario (antes del pago de la deuda) fue de 5,2 billones de pesos que es el 2,9% del PIB, cuando con el FMI el compromiso asumido era que iba a ser del 1,9% del PIB para el año 2023. Y estamos hablando del déficit base caja y no del devengado (por ende, el déficit final va a ser mayor de 2,9%), si inferimos que la diferencia entre el devengado y el de base caja es menor a otros años por la imputación y cancelación de deuda flotante en el mismo año 2023.

Perspectivas 2024

El nuevo gobierno busca reducir los subsidios a la energía y al transporte, las transferencias a las provincias y frenar la movilidad previsional.

Los subsidios a la energía representaron en el año 2023 el 2% del PBI. En el caso de la administradora mayorista del mercado eléctrico, Cammesa, que subsidia las tarifas de las boletas de luz, dado que con la segmentación tarifaria del gobierno anterior hubo aumentos en esas facturas de hasta 500%, se redujo las transferencias a la empresa. Y en menor medida, pasó lo mismo con las facturas de gas.

La obra pública (1,8% del PBI, según lo estimado por la Secretaría de Hacienda —tal vez contemplando las obligaciones a pagar sea ese porcentaje dado que en base caja da 1,6% del PIB—) es una de las principales partidas en la mira. La idea es dejar en pie aquellas en ejecución y frenar las nuevas, que se harían con los programas de participación privada como ya intentara Mauricio Macri en su gestión.

Otro rubro que será el núcleo del ajuste son las transferencias a las provincias, en particular los Aportes Transitorios de la Nación (ATN), una partida discrecional que incluye subsidios, asistencia social, fondos de salud y educativos. Ese capítulo junto al gasto en programas nacionales destinados a las provincias fue de 5 puntos del PBI en el año 2023 (contempla incluso la transferencia a las provincias por 230.000 millones de pesos en los primeros días de diciembre 2023 para que estas pudieran pagar remuneraciones y las que tienen cajas previsionales, las jubilaciones y pensiones en el año 2023).

La emergencia previsional

En el Mensaje 7/23 denominado “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, al declararse la emergencia previsional, se le da amplias facultades al gobierno con la conformación del Índice de Movilidad Jubilatoria y con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (FGS).

El gasto previsional significó el 29,57% del gasto presupuestario total base caja de 2023 [1], por ende, para reducir ese gasto, el gobierno de Milei propone aumentar las jubilaciones de acuerdo con el «último dato de inflación mensual disponible al momento de comenzar el ciclo de pago de cada mes» a partir de abril de 2024. Esto provocará, desde el momento cero, una profundización de la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados, dado que, una vez hecho el empalme, la aplicabilidad administrativa (que aún debe reglamentarse) podría implicar que el ajuste mensual se haga con un rezago de por lo menos dos meses en los datos (es decir, que en abril actualice con la inflación de febrero) y, por lo tanto, los aumentos mensuales tengan rezagos de 60 días con respecto al Índice General de Precios.

Y con respecto al FGS de la ANSES, la nueva administración dejó de cotizar los activos dolarizados al tipo de cambio oficial y usa un valor equivalente al contado con liquidación (CCL), con lo que la valuación de los activos pasó a ser 32.658 millones de dólares, contra los 76.000 millones que había informado la anterior gestión del organismo.

El secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, en su visita a las comisiones de Diputados para explicar el proyecto de Ley Ómnibus, que en su artículo 226 autoriza la transferencia del FGS al Tesoro de la Nación [2], anticipó que la estrategia oficial es que el Tesoro rescate los títulos públicos bajo el criterio de “confusión patrimonial” (el acreedor y el deudor es el mismo), lo que permitiría limpiar algo más de 20.000 millones de dólares de deuda pública. El resto se vendería para cubrir los pagos del sistema previsional argentino.

Las acciones en poder de la ANSES pueden ser recompradas por las empresas, entre las que figuran algunas como Ternium (del grupo Techint), Pampa Holding, Transportadora Gas del Sur (Pampa y Sieleki), Banco Macro, Grupo Galicia, Aluar y Clarín.

La devaluación

El gobierno atinó a devaluar fuertemente (el dólar oficial pasó de 400 pesos el 7 de diciembre de 2023 a 800 pesos el día 12 de ese mes y año) y paralelamente prorroga el Presupuesto 2023 para congelar el gasto, sin ajuste por inflación.

Con esa devaluación también “licuó” en términos reales los encajes remunerados del BCRA: pases pasivos (que al 22 de enero 2024 suman 27,4 billones de pesos y que se ajustan a una tasa nominal anual del 100%), más Leliq y Notaliq (de 10.075 millones de pesos, suma que es el 3,75% del total de encajes remunerados), que representaban el 11,8% del PIB en el tercer trimestre 2024 y que sería no menos de un 45% menor ante la inflación en el primer trimestre de 2024.

Pero lo que hizo es tornar cada vez más impagable la deuda en divisas (tanto de la nación como de las provincias [3]).

En efecto, la devaluación explica la suba sideral del pago de los intereses de diciembre de 2023 y va a ser cada vez mayor por nuevas devaluaciones que el gobierno de Javier Milei se verá obligado a realizar ante la suba generalizada de los precios. La inflación medida por el IPC del INDEC de diciembre de 2023 del 25,5% será sucedida por guarismos similares en enero y febrero de 2024 y, por ende, la presión de los exportadores y sobre todo de los productores, acopiadores y exportadores de la cosecha gruesa, para que se vuelva a devaluar, es una realidad.

La Bolsa de Cereales de Rosario estima la producción de maíz de 2023-2024 en su nivel más alto de la historia, en 59 millones de toneladas, que, sumado a un carry del ciclo previo, estimado en 4,3 millones de toneladas, arroja una disponibilidad total del grano de 63,3 millones. Nuevamente, un “volumen récord” que supera en un 50% la oferta del año anterior. Y la estimación de la cosecha de soja es de 50 millones de toneladas. Sin embargo, las operaciones vigentes se reducen estrictamente para afrontar los pagos inmediatos de los productores (fertilizantes, plaguicidas, mano de obra, servicios varios, impuestos, etc.), pero no liquidan su posición y retienen los granos.

En esas condiciones se debe afrontar, además del pago de los intereses de la deuda, desde la segunda parte del año 2024, la amortización del capital de los títulos de deuda canjeados el 31 de agosto de 2020.

Todo el ajuste del gasto en pesos, la venta de activos públicos, la apropiación del FGS de la ANSES, etcétera, es para hacer frente a los pagos de la deuda externa que no se investigó, y de la que no se quiere decir quiénes se beneficiaron. Una deuda de más de 100.000 millones de dólares que se tomó en el gobierno de Mauricio Macri.

RIGI

En el proyecto de “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que es el Capítulo II, art. 447, del Dictamen de la Mayoría (OD001/24), se crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de aplicación en todo el territorio de la Repú­blica Argentina, de acuerdo al Anexo II que indica una amplia gama de exenciones impositivas igual a la promoción fiscal que rige para las ensambladoras de Tierra del Fuego o la industria del conocimiento (que le ahorra a Marcos Galperín 84 millones de dólares anuales en impuestos).

Se trata de proyectos de inversión de 200 millones de dólares o más, ya sea para un desarrollo nuevo o para la ampliación de uno existente, en sectores dinámicos de la economía, como hidrocarburos, minería, agroindustria, infraestructura, forestal, tecnología, que no lo necesitan porque nuestro país tiene en ellos ventajas comparativas y naturales con respeto al resto del planeta. Sin embargo, se pretende asegurarles a estos sectores estabilidad fiscal por 30 años y, a partir del tercer año, se les garantiza la libre disponibilidad de divisas y cero derechos de exportación. Incluso les disminuye la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35 al 25% y lo que es peor, como la autoridad de aplicación es el gobierno nacional, este puede determinar sobre los impuestos provinciales y definir el marco regulatorio para el desarrollo de la inversión, en una delegación de facultades de manera explícita por parte de las provincias hacia la Administración nacional, que puede disponer la condonación de todos los impuestos nacionales y los provinciales. De aprobarse la implementación del RIGI, el Poder Ejecutivo puede decidir sobre la concesión de un pozo petrolero en Santa Cruz, así como determinar las condiciones para un desarrollo minero en Catamarca.

En síntesis

El accionar del gobierno de Javier Milei, el DNU 70/23 y el proyecto de Ley Ómnibus perjudican a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, a los inquilinos, a los consumidores, al patrimonio nacional y a nuestra soberanía, pero benefician al gran capital, tanto local como —y sobre todo— al extranjero.

Para ello solicita una suma de facultades y delegación de funciones legislativas que, de aprobarse, significaría violar el artículo 29 de nuestra Constitución nacional. Además, al permitir el ingreso de tropas extranjeras y otras extravagancias, incurre en el incumplimiento del Acta de Independencia que afirma que somos libres del rey de España y de toda otra dominación extranjera, quien así no lo hiciere será considerado y penado por infame traidor a la patria.

 

[1] Después de las transferencias totales a las personas (por ejemplo AUH, plan progresar, etc.), a las universidades y a las provincias, es el mayor gasto estatal nacional.
[2] En el Orden del Día 001/24 pasó a ser el art.194 del Dictamen de la Mayoría.
[3] Las provincias administradas por Cambiemos imitaron al gobierno de Mauricio Macri, tomando deuda externa por un total de 14.000 millones de dólares en 2016 y 2017.

 

 

Un horizonte sombrío

 

Informe económico mensual

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El cierre del año 2023 fue a toda orquesta. No quedó ruido sin dejarse oír.

La inflación de diciembre y su acumulado del año rompió los patrones anteriores y en particular Alimentos y Bebidas dejó a todos mal parados.

Milei es un producto que podemos cuantificar en un 50 % a la inflación, el otro 50 % son una gama de problemas y dificultades  que le sumaron electores.

Por eso podemos insinuar o decir que Milei es un producto genuino de la alta inflación, por culpa del gobierno anterior y de los anteriores.

Entonces tenemos por delante dos problemas:

El primero es como Milei resolverá el tema urgente y principal de la inflación, y si esto puede demorar meses o un par de años o sin final feliz. Entendemos que muchas de las cuestiones elevadas en el DNU y Anteproyecto de no resolver el problema principal será letra muerta o en el mejor de los casos hojarasca mojada. Hoy, con poco más de 40 días de gobierno (nada en el tiempo) observamos los primeros pasos. Se inició de la forma acostumbrada, con una fuerte devaluación llevando el dólar a $ 800 pero que Alimentos y Bebidas con el índice acumulado del año ya empieza a tocarle los talones. ¿Sirve para la cuestión fiscal?

El segundo problema es como sigue lo anterior. A la par de las múltiples discusiones y de algunos plazos perentorios que circulan para aprobar el cumulo de artículos elevados al Congreso, tiene el gobierno por delante realizar acciones muchos más pedestres: ¿Qué hacer con el dólar, darle un nuevo empuje? ¿Buscar otras herramientas para la contención de los precios, por ejemplo recortar con dureza los gastos públicos, mantener y elevar los impuestos? ¿Cuál es el valor del dólar que contenga los precios? En otro documento trataremos de buscar explicaciones a los zafarranchos actuales.

 

Como siempre Inodoro Pereyra y Mendieta buscando en los confines de la historia regularidades que pueden repetirse, seguramente la inflación es una y no tiene límite ni siquiera en la naturaleza, por lo menos en la Argentina.

Inodoro: “Encontré un pájaro carpintero en el ombú, Mendieta… ¿Sabe cuánto e quería cobrar para hacerme una mesita de luz? Cuarenta pesos”.

Mendieta: “Qué robo”.

Inodoro: “Después dicen que la Naturaleza es generosa”.

Mendieta: “Quedan pocos de esos pájaros”.

Inodoro: “Y…con lo que cobran”.

 

2023 DICIEMBRE proc. ENERO. IPC INFLACION.docx

La perversión del lenguaje 2

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En un artículo anterior hablamos de la perversión del lenguaje. Este fenómeno, para nada nuevo por cierto, que trastoca el significado de las palabras y las convierte en un objeto dirigible según los intereses del que habla. Sabemos que un cuchillo puede ser un utensilio de cocina con el que cortemos el pan compartido pero también puede transformarse en arma de agresión. Recordemos que pervertere (del latín), significa originalmente, volcar, invertir, dar vuelta. Así, a diferencia de la polisemia que como consecuencia del uso del lenguaje genera diferentes significados para algunos términos, se lee aquí una intencionalidad dirigida, el uso de palabras a las que se les trastoca el significado.

 

Cada palabra es un símbolo que encierra muchas cosas tras ella. Posiblemente la palabra más pervertida en los últimos tiempos sea la palabra libertad. Libertad es la posibilidad de hacer según el deseo, pero este concepto se restringe a una voluntad individual, y el tema es que los seres humanos vivimos en comunidad por lo que nuestro deseo será ejercido siempre y cuando no afecte a otros miembros de la comunidad, de no cumplirse esta condición se generará una necesaria situación de conflicto. Para esto las comunidades humanas han construido, a través de los tiempos, herramientas que limitan la ejecución del deseo de sus integrantes a través del reconocimiento de derechos de estos que no deben ser conculcados por otros. Estas herramientas, que nacieron como acuerdos tácitos, se convirtieron en códigos y estos progresivamente fueron generando la estructura formal a la que llamamos Estado. En el Estado los códigos se transformaron en leyes y, si bien los estados han sido los garantes del poder de las élites dominantes, también a través de la historia y como consecuencia de la lucha de las mayorías dominadas, estas han logrado el establecimiento de leyes que limitan el poder de las élites y otorgan niveles de protección a las mayorías.

Todo conflicto entre individuos de una misma especie surge necesariamente por una cuestión de competencia de poder, sea por el poder de un territorio, por alimento, o por la potestad genética. En nuestro caso, siendo la especie teóricamente más evolucionada, y encumbrada sobre todas las demás, hemos tenido la posibilidad de formar sociedades complejas a partir de construcciones de herramientas concretas y simbólicas y la creación constante, a través de la historia, de recursos tecnológicos crecientes. Pero algo ha persistido entre nosotros que frena el decurso civilizatorio de la conducta humana, la lucha por el poder. Aquí es preciso discriminar a que le atribuimos la condición de civilizatorio, ya que indudablemente las guerras han sido impulsoras del desarrollo tecnológico para prevalecer sobre el enemigo de turno, pero siempre, ineluctablemente, se han llevado por delante todo valor humanitario, han destruido la vida, la solidaridad,  el arte y la cultura.

Demás está decir que es la propiedad privada lo que establece la diferencia entre los sectores dominantes y los dominados, originalmente esta propiedad se concentraba en los medios de producción, en la actualidad se ha ampliado a los recursos financieros.

Cuando las clases dominantes hablan de libertad, el uso de esta palabra en sus bocas ya habla de perversión. Ellas ya tienen libertad en base a su poder económico que les permite discrecionalmente ejercer sus deseos. Lo que subyace en su discurso se refiere a la libertad de aplastar los derechos adquiridos de las clases dominadas y aplastar sus libertades duramente conquistadas. La enunciada libertad por parte de las clases dominantes no es otra cosa que esclavitud para las mayorías dominadas.

La palabra libertad en boca de las clases dominantes es simplemente acumulación de poder para ellas y aumento de las desigualdades sociales, lo más parecido a una ley de la selva en la que el más fuerte se come al más débil, un monstruoso retroceso en el proceso civilizatorio de la humanidad.

Incluso desde lo simbólico, como una farsa o una mala comedia, el mascarón de proa de la clase dominante en nuestro país pretende asumir la imagen de un león como rey de la selva.

Nos preguntamos ahora cómo es posible que esto ocurra, que parte de las víctimas de este discurso, pretendidamente libertario, que no haría otra cosa que garantizar la libertad de oprimir y esclavizar a la mayoría de los trabajadores de nuestro país, llevando a los pobres a la indigencia y destruyendo la clase media, empujándola irremisiblemente a la pobreza, hayan votado y legitimado esta situación.

Se puede entender como casi natural que el abusador intente abusar y muchas veces lo logre, es más difícil entender que el potencial abusado no intente impedirlo, que no luche por defenderse sino que se entregue mansamente a su martirio, hasta agradeciendo a su verdugo.

Nos puede ser útil para analizar este fenómeno hacer un retroceso en el tiempo. Vivimos durante el siglo XX numerosos golpes de Estado en nuestro país, el primero en 1930, el segundo en 1943, el tercero en 1955, luego en 1962, en 1966 y el último, el más criminal, el más sangriento en 1976, en ningún caso hubo Guerra Civil. En todos los casos el grupo que tomó el poder lo hizo sin resistencia, o casi sin resistencia, esto implica la observación pasiva por parte del grueso de la comunidad, algo que les gustó denominar a Martínez de Hoz, líder civil del golpe de Estado del ’76, y a su socio, el general Albano Harguindeguy como “la mayoría silenciosa”.

Queda claro por un lado que en todos los casos los gobiernos depuestos, por algún motivo, fuera por sus propias conductas o por la prédica de los intereses que los depusieron a través de los medios de comunicación, habían perdido representatividad. Y ese pueblo que en ese momento no se sentía representado no hizo nada por defenderlos. Hubo sí un intento de resistencia por parte del peronismo que fue frenado por Perón, y acciones de resistencia por parte también del peronismo después del golpe del ’55, inclusive un intento de levantamiento en 1956, que en realidad fue una trampa; ya que la dictadura generó información falsa sobre la existencia de descontento en el ejército para alentar a  que los militares peronistas se sublevaran, identificarlos y asesinarlos. De todos modos lo que hubo en todos los casos fue la no defensa popular de los gobiernos depuestos, no hubo guerra civil.

Pero en esta oportunidad estamos viviendo una conducta civil inaugurada en 1995 con el segundo gobierno de Menem, en donde al igual que en la etapa del “deme dos” de la dictadura que fue financiada con deuda externa, se generó en la ilusión popular la posibilidad de consumo sin sustento a partir de vender las joyas de la abuela, las privatizaciones. El menemismo vino a completar la tarea económica que la dictadura no pudo cumplir por la creciente oposición gremial en su última etapa después del delirio militar de la guerra de Malvinas con la que pretendían eternizarse en el poder. Hay aquí una enseñanza importante, una cucharada de realidad que nos muestra el poder de la subjetividad por encima inclusive de los aspectos económicos. Endulzar la vida de las personas con posibilidades económicas falsas, ocultas detrás de un gran empobrecimiento del patrimonio nacional a partir de las privatizaciones a precio vil y la destrucción del aparato productivo, fundamentalmente de las pymes, por la libre importación, generó mayor aceptación del menemismo que el acatamiento logrado por la dictadura; como decíamos con igual planteo económico, no hubo diferencias entre Martinez de Hoz y Cavallo. Obviamente, cuando como en una fotografía el negativo se hace positivo, la desocupación cercana al 20 % y el cierre masivo de fábricas, la mentira se hizo clara. Así llegó la Alianza que prometió mucho pero no tuvo nada nuevo para mostrar y ante el cuello de botella generado por la crisis de arrastre y aumentada por ellos, solo ofrecieron más Cavallo, más neoliberalismo, y ante el reclamo popular solo supo responder con represión.

Ha habido un trabajo incesante e inteligente de la derecha, el poder económico, poder real, no solo desde los medios de comunicación, desde donde indican lo que hay que pensar, lo macro, por sus periodistas mercenarios, publicistas en realidad, no hay que olvidar que en general la publicidad es una mentira atractiva, mentir con elegancia; y desde lo micro, sembrando una construcción ideológica de individualismo y mezquindad a través de programas de chimentos, gran hermano, competencias por baile y otros elementos de la televisión basura. No se debe excluir del análisis de cómo la derecha ha impactado sobre la conciencia social desde la violencia encubierta. Tragedias como Cromagnon tienen elementos de sospecha para pensar que fueron intencionales, el beneficiario fue quien logró un golpe de palacio para derrocar la jefatura de gobierno de Ibarra con la indudable colaboración del vicejefe traidor. Sabemos quién fue el siguiente jefe de gobierno beneficiado por este hecho luctuoso. De la misma manera la siguiente tragedia, el choque del tren en once está rodeada de suspicacias, el motorman ileso, las pericias que demostraron frenos de correcto funcionamiento y sistema hombre muerto apagado, que aparentemente había tomado el control del tren pocas estaciones antes negándose a continuar el que estaba originalmente a cargo de la formación, y que misteriosamente fue asesinado días después en ocasión de supuesto robo pero sin robarle nada. Nisman, alguien que abandonó a su hija en el aeropuerto de Madrid para venir a presentar una denuncia en medio de una feria judicial que solo tendría impacto mediático y no jurídico, para después suicidarse en lo que puede haber sido un suicidio inducido por los mismos que le ordenaron hacer la denuncia, ya que el beneficiario de esa crisis, fue el que repitió la misma técnica de Menem en su primera elección mintiendo sobre sus propuestas y haciendo luego todo lo contrario.

Así la sumatoria de las operaciones de desacreditación de los gobiernos de base popular sumados a sus errores; no puede entenderse a nivel popular un gobierno peronista en el que el pueblo pase hambre y el trabajo registrado quede por debajo de la línea de pobreza, ha sido el terreno fértil para que el peor discurso, el de que hay que sufrir para que después nos vaya bien, mintiendo que nuestro país fue a principios del siglo XIX la primera economía del mundo, en realidad fue la décimo tercera, como producto bruto interno, pero en absoluta desigualdad con un 80 % de pobres y un 20 % de ricos. Para el que no lo sabe, las clases medias fueron la consecuencia del sufragio universal en el que los ciudadanos pudieron votar a opciones no oligárquicas como Hipólito Yrigoyen.

Hoy, en el summum de la paradoja en el discurso, por llamar de manera elegante a la perversión, somos victimizados con un DNU y un proyecto de ley ómnibus que representan la suma del poder público para el presidente, todo esto en nombre de la libertad, para transformar a Milei en un Fujimori vernáculo.

La perversión del lenguaje 2 / por: Daniel Pina

Las manos que mueven los hilos

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Con sólo escucharlo o leerlo en Davos, queda claro que Javier Milei es la cara visible de un poder económico, social y político que lo emplea despreocupada e irresponsablemente.

Obviamente que el DNU 70/23 y el mensaje del Poder Ejecutivo 7/23 denominado “Proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, la revisión del acuerdo con el FMI y todas las medidas adoptadas por su gobierno fueron pensadas antes y redactadas principalmente por los estudios jurídicos y contables pagados por las grandes empresas que se benefician directamente con las derogaciones y modificaciones de leyes, la devaluación de nuestra moneda y la liberación de precios.

En un detallado estudio de los artículos del DNU 70/23 que circuló en las redes (ver al final de la nota) se precisan con nombre y apellido parte de los beneficiarios. Lo mismo sucede con el proyecto de ley ómnibus (mensaje del Poder Ejecutivo 7/23); incluso ambos, al favorecer al capital más concentrado de cada sector, se apuntalan entre sí.

Por ejemplo, el proyecto perjudica al medio ambiente mediante la modificación de la Ley de Glaciares, de la Ley de Bosques y de la Ley de Protección Ambiental para Control de Actividades de Quema.

El abogado ambientalista Enrique Viale, invitado por la Cámara de Diputados de la Nación como experto en el tema, sostuvo que la ley ómnibus tiene nombres y apellidos. El cambio en la Ley de Bosques tiene el del empresario Eduardo Elsztain, dueño del hotel (Libertador) donde se alojaba el Presidente y de la compañía Cresud, que posee casi un millón de hectáreas en nuestro país y que ya desmontó 120.000 hectáreas de bosques naturales (seis veces el territorio de la Ciudad de Buenos Aires). Otro beneficiado, de aprobarse la ley, es Mauricio Macri, a través de SOCMA S. A., que desmontó 6.000 hectáreas y pretende desmontar 10.000 más. Además, Viale dijo en su alocución que el proyecto también es a medida de Luis Caputo, que ya desmontó 500 hectáreas en Santiago del Estero y pretende desmontar 1.000 hectáreas más [1].

Lo mismo sucede con la modificación de la Ley de Glaciares. El 4 de junio de 2019, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó la demanda de inconstitucionalidad de la Ley 26.639 de Preservación de los Glaciares planteada por las empresas mineras Barrick Exploraciones Argentinas S. A. y Exploraciones Mineras Argentinas S. A., concesionarias del emprendimiento binacional Pascua Lama. Idéntica solución se adoptó respecto a la demanda iniciada por la empresa Minera Argentina Gold S. A., concesionaria del emprendimiento “Veladero” en la Provincia de San Juan. En las tres empresas nombradas, el principal socio es la Barrick Gold Corporation, sociedad trasnacional con sede central en Toronto, Canadá.

La verdadera casta es el poder económico, que emplea a los estudios que redactaron el DNU 70/23 y el proyecto de Ley Ómnibus, al gobierno y a los diputados y senadores que impulsan la aceptación del DNU y propician la ley.

Para ese fin, no sólo pagan a periodistas y medios de difusión, sino que conforman asociaciones para difundir los beneficios del libre mercado y con ello el avance sobre el trabajo, nuestra soberanía y nuestro patrimonio.

El poder del lobby

a) Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH)

Nuclea a las principales petroleras del país. Su actual presidente es Carlos Ormachea, chairman de Tecpetrol S. A., que fue nombrado inicialmente por la empresa del Grupo Techint, Vista y Pampa Energía. Luego se generó un consenso con el resto de los miembros para avalar su designación, de manera tal que YPF tiene la vicepresidencia primera (Horacio Marín, actual presidente de YPF S. A., que fue hasta el 9 de diciembre de 2023 CEO de Tecpetrol S. A.) y PAE (Marcos Bulgheroni) la vicepresidencia segunda. Vista (Miguel Galuccio) retuvo la secretaría general; Total Austral, la prosecretaría, y Pampa Energía, la tesorería.

Obviamente, asistieron a la Cámara de Diputados a defender el proyecto de Ley Ómnibus. “La libertad de comercio, los precios de mercado, la eliminación de interferencias y de posibles discrecionalidades en las políticas relativas al sector impactarán positivamente en el proceso de inversión y generación de empleo”, dijeron sobre el mercado que ellos controla. Por eso, en 40 días de administración de Milei, los combustibles incrementaron sus precios en un 121% en promedio, de acuerdo con un informe de la consultora Aleph Energy.

Detrás del cambio de paradigma que libera los precios se da prioridad absoluta a la exportación de petróleo y gas, y se relega el mercado interno, consolidando una alianza estrecha del gobierno con los Rocca de Techint. Milei le permitió a su jefe de gabinete plasmar, en el esquema de poder, la alianza que había sellado en persona, durante la campaña, con Paolo Rocca. Nicolás Posse y Eduardo Rodríguez Chirillo son los interlocutores directos de las petroleras.

b) Asociación Empresaria Argentina (AEA)

Nuclea a los principales grupos económicos que operan en el país. Sus vicepresidentes son Luis Pagani (Arcor), Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Grupo Clarín), Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Carlos Miguens (Grupo Miguens), Alfredo Coto (Supermercados Coto), Cristiana Ratazzi (Grupo Modena – FIAT), Federico Braun (La Anónima), Luis Pérez Companc (Grupo Pérez Companc – Molinos Agro y Molinos Río de la Plata), Eduardo Elsztain (IRSA – CRESUD) y Julio Cesar Saguier (diario La Nación). El presidente es Jaime Campos, un asiduo concurrente los 4 de julio a la Embajada de los Estados Unidos.

AEA nació en 2002 por la fusión de la Fundación Invertir y del Consejo Empresario Argentino (CEA), asociación que fuera presidida por José Alfredo Martínez de Hoz, y como tal propició el acuerdo “APEGE” que hizo el lockout (paro patronal) en febrero de 1976 como antesala del golpe militar.

c) Unión Industrial Argentina (UIA)

Presidida por el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, representante de la dictadura de Jorge Rafael Videla en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1976-1981. Su estudio jurídico (Brouchon & Funes de Rioja) fue el que redactó el Capítulo IV, Legislación del Trabajo, del DNU 70/23, suspendido por una cautelar. El capítulo implica una precarización total de los trabajadores mediante una reforma que limita el sistema de indemnizaciones y restringe el derecho a huelga, apuntando a convalidar una alta tasa de desempleo, con el objetivo confeso de instalar un modelo laboral como el de Chile y Perú, y como era en Colombia y México antes de la asunción de sus actuales Presidentes.

Integran su comisión directiva David Uriburu (del grupo Techint y presidente de la Cámara Argentina del Acero), Adrián Kauffman Brea (ARCOR S. A.), Rodrigo Pérez Graciano (Citroën Argentina S. A. y Asociación de Fábricas de Automotores), Javier Viqueira (ADOX S. A. y Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina), Eduardo Nougués (Ledesma S. A. y Unión Industrial de Jujuy) y Martín Cabrales (Café Cabrales y Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios).

d) Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp)

Las autoridades del Capítulo Argentino son: presidente, Marco Pereda Born, hijo de Celedonio Pereda, quien encabezó la Sociedad Rural Argentina durante el tercer gobierno de Perón y se opuso terminantemente a la Ley de Renta Potencial de la Tierra. El hijo es hoy uno de los vicepresidentes de esa esa institución, y en tal carácter encabeza el Cicyp. Lo antecedieron en esa función Eduardo Eurnekián (Corporación América), Miguel Acevedo (AGD), Adrián Werthein y el propio Funes de Rioja (UIA).

Los vicepresidentes son Mario Grinman (Cámara Argentina de Comercio y Servicios); Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires); Eurnekián; Funes de Rioja; Gustavo Weiss (Cámara Argentina de la Construcción); Rubén Cherñajovsky (presidente de Newsan S. A., la principal armaduría de productos electrónicos del país, radicada en Tierra de Fuego); y el revisor de cuentas es Juan Ignacio Nápoli, presidente del Banco de Valores S. A. y primer candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires de La Libertad Avanza.

El 22 de diciembre último, en una carta firmada por su presidente y toda la comisión directiva, el Cicyp apoyó el DNU 70/23 por considerar que “la promoción de la libertad empresarial, la libre competencia, el estímulo a la inversión privada, la generación de empleo de calidad y la expansión de los productos argentinos en el mundo son condiciones imprescindibles para el desarrollo de la Argentina”.

e) Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana (Amcham)

Es presidida por Facundo Gómez Minujín, que es a la vez CEO en la Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay de JP Morgan Chase & Co, banco de inversión cuyos principales accionistas son los fondos Vanguard y BlackRock. A su vez, los tres (JP Morgan, BlackRock y Vanguard) más el HSBC son los principales accionistas de NewCo, que nace de la fusión de Allkem y Livent, y que posee la explotación de las tres principales plantas de litio en funcionamiento (dos ubicadas en la provincia de Jujuy —por un lado, en el Salar de Olaroz de la empresa Sales de Jujuy, y por otro, en el Salar Cauchari-Olaroz— y otra en la provincia de Catamarca, ubicada en el salar del Hombre Muerto, que posicionan a nuestro país como el cuarto productor a nivel mundial luego de Australia, Chile y China, y el segundo en recursos —concentración de un material de interés económico— sólo superado por Bolivia).

Si bien es cierto que Elon Musk es el principal accionista de Tesla, Starlink, Neuralink y SpaceX, también lo es que ha tenido que recurrir a Vanguard y a BlackRock para financiar parte de sus operaciones; de manera que uno y otro fondo de inversión financiera o son acreedores o son socios minoritarios en sus empresas.

Amcham tiene como principales socios a Pfizer, Dow, AES Argentina, Bayer, JP Morgan, OCP Tech, AbbVie argentina (industria farmacéutica), y en todas ellas Vanguard y BlackRock son acreedores y/o accionistas.

En síntesis

A 40 días de haber asumido, el nuevo gobierno ha generado fuertes ganancias a las principales petroleras, alimenticias, bancos, concesionarias de luz y gas. Pero tienen tres problemas que no pueden resolver y que se retroalimentan entre sí:

a) El agronegocio no se conforma con la devaluación del 115% al viernes 19 de enero y con el aumento de los derechos de exportación (retenciones del 15%) para las manufacturas de origen agropecuario. Sostienen que la inflación de diciembre del 25,5% medida por el IPC del INDEC y una similar tasa para los meses de enero y febrero de 2024 les “licuó” la devaluación y sólo liquidan lo mínimo y necesario para cubrir los costos de insumos (principalmente combustible), fertilizantes, plaguicidas, mano de obra e impuestos. Según la Bolsa de Cereales de Rosario, se espera una cosecha récord de más de 56 millones de toneladas de maíz y 50 millones de toneladas de soja. Valúan las exportaciones a realizar este año en 32.000 millones de dólares.

b) La tasa de interés negativa con respecto a la inflación (10% contra 25% o más por mes) y el tipo de cambio con un crawling peg (devaluación a los saltos) del 8% mensual y con la posibilidad cierta de devaluar violentamente en marzo de 2024 hacen que disminuya día a día el volumen de depósitos, que es el “negocio” de los bancos.

c) El más importante de todos, y que el miércoles 24 se hará presente en las calles: la inconformidad total con las medidas y las propuestas del gobierno de Milei. En oposición directa al gobierno, las centrales obreras se movilizarán por la defensa del empleo, de los salarios, de las jubilaciones y pensiones, del patrimonio y la soberanía nacional.

Vale recordar que la crisis se generó por una deuda de más de 100.000 millones de dólares tomada por el gobierno de Cambiemos, dólares que se apropió una minoría parásita y rentista y que el gobierno de Alberto Fernández no sólo no investigó, sino que les dio a la mayoría de ellos dólares a precio oficial para que pagaran supuestas deudas en el exterior.

Paralelamente, el gobierno del Frente de Todos se endeudó en el mercado interno colocando títulos del Tesoro de la Nación para cubrir el déficit fiscal que en parte generó la pandemia de Covid-19, en tanto otra gran parte se creó por la reducción de impuestos a favor de los ricos del macrismo, que la administración del Doctor Fernández no revirtió.

 

 

[1] Compran el terreno de monte a un precio vil y luego lo ponen en valor para producir soja o maíz u otro grano o carnes para exportar.

 

Las manos que mueven los hilos

Diplomacia para evitar las Doctrinas Sinatra y Roosvelt

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En tiempos tumultuosos y pugnaces como los actuales resulta pertinente rescatar y valorar la diplomacia, y para eso se requieren ciertas precisiones. Por ejemplo, hay que destacar que la política exterior y la diplomacia están interrelacionadas, pero no son sinónimos.

La política exterior remite a las decisiones y medidas que adopta un gobierno en el frente internacional y que resultan del establecimiento de objetivos y de una estrategia para alcanzarlos. La diplomacia es un instrumento que articula la política externa. Así, la política exterior apunta a un fin y es pública; la diplomacia es un medio donde predomina la discreción.

Asimismo, la diplomacia es una práctica y un arte. La aptitud para la negociación, la adaptación a contextos cambiantes, el reconocimiento de entornos multiculturales y la trascendencia de la cooperación son esenciales. Además, la diplomacia refleja la imagen y reputación de un país. Esto es, cómo quiere ser visto: ¿confiable?, ¿creíble?, ¿amigable?, ¿pacífico? Las señales que emiten los funcionarios–de la Presidencia y la Cancillería, en especial–inciden en la percepción de las contra-partes estatales y las respuestas de éstos.

La diplomacia, igualmente, se sustenta en lo que se denomina el rol nacional de la política exterior (National Role Conception of Foreign Policy). Por eso es clave la misión que se fija un gobierno: el tipo de relación con los otros, la continuidad en el tiempo de los principales lineamientos internacionales, la claridad de los intereses nacionales perseguidos, el estilo de comunicación, entre otros.

En consecuencia, son relevantes los rasgos de la psicología individual de los tomadores de decisiones, así como la profesionalidad del personal del servicio exterior y el ambiente en el que se desarrolla la diplomacia.

Finalmente, la diplomacia tiene “reglas de oro”. Una de ellas, vital para países de la periferia, es no “importar” conflictos internacionales ajenos que, a su vez, generen una turbulencia para la vecindad más cercana; todo lo cual afecta seriamente los intereses nacionales.

En un texto clásico sobre la diplomacia, el prestigioso Hans Morgenthau nos recuerda su centralidad como “elemento del poder nacional” que obliga a que se evite el trazado de “unos objetivos que su poder no le permite alcanzar”. Para él, “la valoración equivocada del poder de otras naciones bien sea sobredimensionándolo o subestimando, puede ser igual de fatal”. Por esto es indispensable “comparar sus propios objetivos y los de otras naciones”. Como en el ajedrez, en la diplomacia las negras también juegan.

Además, hace dos advertencias. La primera: “un diplomático cuya máxima preocupación es conseguir la aprobación de su superior normalmente solo es capaz de informar sobre lo que su superior desea oír”. La segunda: “La mentalidad de cruzado no sabe nada sobre compromiso ni de persuasión…El fanatismo moralista que ha sido inyectado en la dirección de la política exterior pone en peligro los intereses nacionales”.

Mencioné en diciembre que, en política exterior, Javier Milei enunció una combinación de hiper-occidentalismo, anti-comunismo, gestos combativos, desdén por el multilateralismo, acciones unilaterales, desinterés en lo regional, desestimación del cambio climático, y confianza total en el libre mercado. Es decir, una reorientación drástica e ideológica.

En el primer mes de gestión–tiempo insuficiente para evaluar una política exterior–parece esbozarse una especie de adhesión a dos doctrinas: por un lado, la que llamaría doctrina Sinatra y por el otro, una singular versión, desde la vulnerabilidad, de la doctrina Roosevelt.

La primera remite al título de la famosa canción de Frank Sinatra, “A mi manera”. La adhesión a esta doctrina se ve en el rechazo a aceptar el ingreso a los BRICS, por ejemplo. Se planteó en un tweet, sin que se explicitara un análisis costo-beneficio al respecto.

A su turno, se modificó la postura en las votaciones en la ONU respecto a la guerra Hamas-Israel sin que se conociera el razonamiento y todavía está pendiente el anuncio de campaña sobre trasladar nuestra embajada de Tel Aviv a Jerusalén.

Adicionalmente, se anunció la donación de helicópteros a Ucrania sin argumentar cuál sería la ventaja de ello. Además, al parecer, sorpresivamente, no se designarán embajadores—ni siquiera de carrera—en algunos países de América Latina. Exponer argumentos en cuestiones trascendentales de política exterior es crucial para la transparencia de la diplomacia pública, tanto interna como externamente.

La segunda, la doctrina Roosevelt, se refiere a la política del gran garrote (Big Stick) del expresidente de Estados Unidos, quien en 1900 siendo gobernador del Estado de New York, acuñó la expresión, “hablar suave y llevar un gran garrote”.

Como mandatario, Roosevelt desplegó la política del big stick en las intervenciones en Latinoamérica. La Argentina de hoy como se sabe, y en especial en su relación con Brasil y China, no posee un gran garrote. De ahí la inconveniencia de recurrir a un lenguaje injurioso y aleccionador frente a Brasilia y Beijing. Moderación y pragmatismo por sobre desenfreno e ideologismo serían bienvenidos.

La diplomacia es un recurso indispensable del Estado para manejar las relaciones con semejantes, diferentes, distantes, y sí, con indeseables; algo elemental de una política exterior realista. Siempre es bueno recordar lo que Pepe Paradiso nos enseñó sobre el valor de la diplomacia.

https://www.clarin.com/opinion/diplomacia-evitar-doctrinas-sinatra-roosvelt_0_pEdAeKZj5a.html

Informe económico mensual

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Este documento es el primero luego de la asunción presidencial de Milei y de la publicación de los dos extensos documentos, por un lado el “DNU Decreto de Necesidad y Urgencia – Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina” (366 artículos), y por el otro lado el envío al Congreso de la «Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos» (664 artículos) más los Anexos; y por si esto fuera poco el «El Programa de Ajuste», de Luis Caputo.

DNU: Como siempre corresponde, para generar este instrumento denuncia la inédita gravedad del país, generadora de profundos desequilibrios. Dice que ningún gobierno federal ha recibido una herencia institucional, económica y social peor que la que recibió la actual administración.

Y asume Milei que, al cumplirse las normas de la Constitución nacional, habilita a su Gobierno a la utilización excepcional del instrumento del presente decreto, en cuanto implica que el ejercicio de facultades reservadas al HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN se encuentra plenamente justificado, o sea la delegación de poderes. Y detalla en los 366 artículos del DNU, que Milei podrá intervenir en gran parte de la actividad económica, social y laboral.

“Todos o casi todos los gobiernos dicen algo parecido del anterior”.

BASES: Por su parte, la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos completa el DNU, por ahora, por cuanto se esperan nuevos envíos seguramente con nuevas sorpresas, nuevas desregulaciones y nuevas delegaciones de poder.

De entrada enuncia que la presente ley contiene delegaciones legislativas al Poder Ejecutivo nacional por la  emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, social, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria y social, especificando las bases que habilitan cada materia comprendida.

Detalla en el Artículo 3° el plazo: Declárase la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social hasta el 31 de diciembre de 2025. Dicho plazo podrá ser prorrogado por el Poder Ejecutivo nacional por el plazo máximo de DOS (2) años.

“En fin, cuatro años no es nada, diría Milei”.

Se delegan entonces en el Poder Ejecutivo nacional las facultades comprendidas en la presente ley y en los términos del artículo 76 de la Constitución nacional.

Las normas que se dicten en el ejercicio de esta delegación serán permanentes, excepto cuando la naturaleza de la medida determine su carácter transitorio y así se lo disponga en forma expresa y para que no queden dudas. Se aplicarán a todas aquellas disposiciones que se dicten posteriormente y hagan referencia expresa a la emergencia pública que se declara.

“O sea en casi todos los ámbitos y casi por el fin de los siglos”.

De los extensos documentos de Milei, en este primero que redactamos tratando de entender los principios de su Gobierno.

 

2024 1 enero DNU y BASES Milei 1.docx (1)

Privatizar y privar

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El proyecto de Ley Ómnibus, enviado al Congreso nacional por el Gobierno del Presidente Milei, contiene 664 artículos, entre ellos, un capítulo, está dedicado a la educación, con 13 artículos que modifican las leyes de Educación Nacional (26206/06), de Educación Superior (24521/95) y, en menor medida, las de Financiamiento Educativo (26075/06) y Cooperadoras Escolares (26759/12).

En lo que tiene que ver con las modificaciones a la Ley de Educación Nacional propuestas, el proyecto de ley aparece como continuador del proceso de mercantilización y privatización, de la educación pública iniciado por el Gobierno del ex Presidente Macri.

Las modificatorias a las leyes de Educación Nacional, en contextos de ajuste y devaluación y creciente endeudamiento externo, muestran que la política educativa de Milei busca desarticular la capacidad del Estado como motor y garante de la educación. Dichas medidas, avanzan en la idea de transferir a los intereses privados, el diseño, gestión, localización y distribución de los beneficiarios de la educación pública.

Reformas a la Ley de Educación Nacional.

La propuesta abunda en evaluaciones, como por ejemplo, las destinadas a alumnos del nivel secundario llamadas “censales”, para el último año de estudios; o las que se recomiendan hacer para matemáticas y lengua (fuertemente vinculadas a las pruebas PISA); o bien, las dispuestas para el ingreso a la educación superior no universitaria, que no prevén ni tienen en cuenta aspectos como la contextualidad o la complejidad de las prácticas de la enseñanza en cuanto prácticas sociales y culturales que son, pero que el neoliberalismo no considera de este modo, por entender a la educación como una “mercancía”.

En general, se supone, que en algún momento determinado por la autoridad docente, lxs jóvenes deben demostrar lo que aprendieron durante cinco o seis años y que, a partir de allí, quedan demostradas sus capacidades o sus limitaciones. Pareciera tratarse más de evaluaciones selectivas, punitivas, de manera tal de valuar, no solo a lxs alumnxs, sino a sus docentes.

Actualmente, el sistema educativo garantiza que sus alumnxs sean evaluados continuamente por sus docentes, a partir de diálogos, trabajos prácticos, investigaciones, evaluaciones parciales, escritas y orales, en diferentes contextos, durante el desarrollo del proceso educativo. Este tipo de evaluación constituye una forma conveniente de integrar e incorporar conocimientos. Evita, por ejemplo, que una evaluación realizada a fines del nivel secundario, que se plantea como definitiva, se convierta en una credencial, que exponga y condicione a futuro las trayectorias educativas y laborales de lxs jóvenes.

Sólo pueden comprenderse estas iniciativas en el marco hegemónico del modelo meritocrático de la educación, que el proyecto educativo de Milei intenta consolidar, promoviendo la selección de “los mejores”, a partir de una competencia descontextualizada y desigual entre alumnxs de diferente procedencia social y/o familiar, aspecto este de fuerte influencia en los procesos educativos y que legitima la segmentación y las desigualdades a partir de la educación (Filmus, 2017).

De esta manera, se consolida el modelo meritocrático, que es a su vez de reproducción social, invisible a simple vista, y que permite la transmisión y legitimación de una herencia de clase, expresada en el “mérito” individual que perpetúa tanto los privilegios como los condicionamientos de clase, en detrimento de los sectores sociales más vulnerables de la población.

Estos grupos resultan así estimulados al abandono de la escuela, a ir a trabajar, excepto quienes pueden optar por ofertas accesibles de la educación privada, que es otra forma de privatización, la mayoría de las veces motivada por el desfinanciamiento de la educación pública, hecho muy común en los gobiernos neoliberales.

En cambio, las evaluaciones dirigidas a los docentes, cada cinco años, a modo de que certifiquen capacidades y conocimientos, como están planteadas, ponen en riesgo los puestos de trabajo e imponen condicionamientos y control ideológico al trabajo de maestrxs y profesorxs.

El sistema educativo cuenta con suficientes supervisorxs, cuya tarea es verificar y, en tal caso, sugerir las acciones pertinentes para la mejora de las condiciones pedagógicas de los docentes. Estas acciones se parecen más al inicio de una ofensiva del flamante Ministerio de Capital Humano, para debilitar la escuela pública y las organizaciones sindicales de lxs docentes.

Finalmente, y en otra clara demostración del desentendimiento que hace el Estado neoliberal con la educación pública, se decidió proponer que los estudios a distancia, como alternativa a la educación presencial, puedan ser implementados desde el segundo ciclo de la educación básica, con lo que niños de 4.º grado del nivel primario podrían quedar eximidos de concurrir cotidianamente a sus escuelas. Esto provocaría la pérdida del contacto directo con los procesos de socialización escolar y favorecería la venta de las plataformas educativas, a/cargo de fundaciones y/o empresas.

La educación superior

Entre las modificaciones a la educación superior, nos ha llamado la atención la supresión del artículo 2 “bis” de la Ley de Educación Superior, que alude a la gratuidad de los estudios de grado para la educación superior y que prohíbe gravámenes, impuestos o aranceles, a fin de evitar intenciones privatizadoras; aunque es cierto que los posgrados ya se encuentran arancelados.

Otro de los aspectos modificados del nivel superior, que reafirma el tono privatista de las reformas, es que, a partir de la sanción de la ley, quienes son extranjeros no residentes en el país deberán pagar sus estudios. Continuaría gratuita la educación del nivel solamente para argentinos y extranjeros con residencia permanente en la Argentina.

El arancelamiento mencionado incluye a las carreras de grado u otros “trayectos educativos”, tanto en las instituciones de educación superior como en las universidades públicas que, de esta manera, iniciarían los arancelamientos en carreras de grado.

La prohibición dispuesta para los extranjeros en la Argentina es una vieja aspiración de la oligarquía nacional y de sectores de las clases medias, fuertemente influidas por el discurso xenófobo de los medios hegemónicos, quienes difunden la falsa idea de que son los argentinos quienes pagan los estudios de personas que llegan de Bolivia, Perú, Paraguay u otros países latinoamericanos.

Dicho pensamiento exagera notablemente el 4.1 % de estudiantes extranjeros que en julio de 2023 se encontraban estudiando en nuestro país. Debe tomarse en cuenta, además, que solo un 3.9 % de ellos cursan carreras de grado y que los posgrados que estudia el 0.2 % restante de los alumnos universitarios extranjeros ya eran arancelados, con lo cual la prohibición expuesta es absurda y racista.

Queda de esta forma desmentida aquella afirmación de Patricia Bullrich, en sus recientes discursos de campaña, afirmando que “los extranjeros son casi la mitad del estudiantado universitario”.

Esta prohibición del Gobierno de Milei desnuda además el desprecio por la diversidad y el intercambio cultural que supone la presencia de alumnos extranjeros en las universidades públicas argentinas, en contextos de globalización y heterogeneidad planetaria.

El proyecto de Ley Ómnibus dispone, además, la obligatoriedad de un examen de ingreso a la enseñanza de grado, en el nivel de educación superior, no universitaria, para lxs egresados de la escuela secundaria. Estos deberán optar por participar de un proceso de nivelación y orientación profesional y vocacional, o bien rendir dicho examen y aprobarlo, para poder ingresar a las instituciones.

En lo que respecta directamente al financiamiento para las universidades nacionales, el Gobierno de Milei pretende sustituir el artículo 58° de la Ley de Educación Superior, que asegura el aporte financiero para las instituciones universitarias nacionales sin que este pueda, de ningún modo, disminuir.

De sancionarse la ley, la modificación impone, además, un condicionamiento que, directamente, limita la entrega de fondos públicos a las instituciones, a la cantidad de estudiantes matriculados, al tipo de carrera ofrecida y al número de egresados que puedan exhibir las instituciones. La iniciativa lesiona, la autonomía universitaria, imponiéndoles el Poder Ejecutivo a las universidades una rendición de cuentas, a partir de parámetros que las universidades revisan normalmente.

Finalmente, la Ley de Financiamiento Educativo es objeto de una modificación en su artículo 10°, al que se le agrega un artículo complementario titulado “Acuerdo con las Provincias”. En este, el Gobierno de J. Milei delega en las provincias la responsabilidad de acordar, cada una de ellas, en su jurisdicción y en los distintos niveles educativos, el salario mínimo, condiciones laborales y la carrera docente. No hemos entendido si se trata de los acuerdos que las provincias realizan anualmente, con posterioridad a la paritaria nacional, o bien si se les está transfiriendo la responsabilidad de ser las jurisdicciones las que acuerden, en exclusiva, el salario mínimo docente.

Por lo expuesto y por los perjuicios y retrocesos que pudieran ocasionar al sistema educativo y a la sociedad, aconsejamos el rechazo de lxs legisladores a los planteos de La Libertad Avanza para la educación. Asimismo, no estamos de acuerdo con la declaración de esencialidad del trabajo docente, porque elimina el derecho constitucional de huelga, ni aceptamos cualquier iniciativa, que atente contra las jubilaciones en general y las jubilaciones docentes en particular.

* Raúl Moroni es docente supervisor ex director de Educación Media y Técnica CABA. Integra “Rescate”, Grupo de apoyo técnico-pedagógico. Secretaría de Educación Media UTE. CTRA

 

Privatizar y privar

 

Renegociar para peor

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Desde el crédito de la Baring Brothers por un millón de libras esterlinas de Rivadavia, ampliado por Mitre en 2,5 millones de libras adicionales para invadir el Paraguay, llegando al paroxismo en la dictadura militar de 1976-1983, los gobiernos autodenominados liberales han endeudado al país para beneficio de una minoría parásita y rentista local, y de los acreedores, deuda que paga el pueblo argentino privándose de consumir lo que produce y vendiendo el patrimonio nacional.

Repiten la historia cada vez que pueden, en contraste con los gobiernos nacionales y populares, como los de Hipólito Yrigoyen, Juan Perón, Arturo Illia y los Kirchner, que no solo no se endeudaron sino que lograron disminuir la deuda en términos nominales y más en términos reales, porque hicieron crecer el PBI [1].

Pero desde el 10 de diciembre de 2015 nos endeudaron tanto el gobierno de Macri como el de Fernández. La administración Cambiemos (2015-2019) incrementó sideral y terminantemente la deuda externa. Las necesidades financieras del Tesoro Nacional dejaron de atenderse principalmente con fuentes domésticas y en pesos. y comenzaron a cubrirse a través de un proceso acelerado de endeudamiento externo.

La deuda externa argentina equivalía en diciembre de 2015 a 222.703 millones de dólares: el 60% era intra-sector público (en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, de los bancos oficiales, de distintos fondos fiduciarios argentinos, etc.), el 9% con organismos internacionales (unos 20.043 millones de dólares, y no teníamos deuda con el FMI, al que se le habían pagado todas las acreencias en enero de 2006) y el 31% con el sector privado (unos 69.038 millones de dólares). Por lo tanto, la deuda externa en poder de organismos internacionales y bonistas privados era de 89.081 millones de dólares.

En diciembre de 2019 pasó a ser de 320.630 millones de dólares: el 40% intra-sector público, 22,7% con organismos internacionales (mayormente el FMI, por el equivalente a 44.599 millones de dólares) y 37,3% con sector privado. La deuda se incrementó en 97.927 millones de dólares durante la gestión de Cambiemos y desmejoró sensiblemente su distribución (acrecentándose la externa) y la perentoriedad de los plazos.

El gobierno presidido por Alberto Fernández, a su vez:

  1. No investigó la deuda dejada por la administración de Cambiemos [2];
  2. Con reservas internacionales del Banco Central le vendió, en los cuatro años de gestión, 28.472 millones de dólares al precio oficial a las empresas privadas, para que paguen sus supuestas deudas (balance cambiario al 30/09/2023);
  3. El déficit fiscal heredado y agravado por la asistencia a la población por la pandemia del Covid-19 (en este caso justificadamente) fue financiado con la colocación de títulos de deuda en pesos en el mercado interno pero ajustables por inflación o por dólar oficial o por las dos cosas (bonos dual) por un monto total de 57,5 billones (en pesos pero equivalentes a unos 71.000 millones de dólares al tipo de cambio oficial) cuando se habían heredado deudas en pesos por un monto mucho menor [3].
  4. Más la deuda con los importadores, a quienes se les permitió comprar del exterior (mayoritariamente de sus casas matrices, como es el caso de las empresas de energía, las automotrices y las armadurías de productos electrónicos de Tierra de Fuego) y que el mismo gobierno del Frente de Todos mediante las comunicaciones A 7874 y 7877 del BCRA les consintió suscribir letras (Lediv) en pesos al tipo de cambio oficial con cobertura dólar linked (se ajusta de acuerdo al precio del dólar oficial y se devaluó nuestra moneda en más de un 100%). El gobierno de Milei extiende el beneficio en un título denominado BOPREAL (Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre) por la Comunicación “A” 7918 del BCRA, que tiene vencimiento el 31 de octubre de 2027, con el agravante de que recién se está armando el registro de beneficiados, pero el mismo gobierno estima que por este procedimiento la deuda externa se acrecienta en unos 36.000 millones de dólares.

El acuerdo con el FMI

No bien inició su gestión, el gobierno de Cambiemos solicitó créditos para endeudar al país en forma desaforada. La suba de la tasa de interés de largo plazo de la Reserva Federal de los Estados Unidos en abril de 2018 generó en la Argentina la fuga de capitales, con su consiguiente corrida cambiaria del 100%, que obligó a la administración a endeudarse con el FMI en un crédito stand by por 57.000 millones de dólares, acordado por el directorio de ese organismo el 20 de junio de 2018.

De dicho crédito se efectivizaron 44.599 millones de dólares porque la directora general de esa época, Christine Lagarde, ante la venta irresponsable por el BCRA presidido por Luis Caputo de los dólares de ese préstamo, le solicitó a Mauricio Macri su remoción como presidente del BCRA y suspendió la parte restante del mismo.

El gobierno de Alberto Fernández, en lugar de investigar la deuda, la aceptó en su totalidad. Negoció por un lado con los tenedores privados, tanto con jurisdicción extranjera como local, prácticamente por 105.000 millones de dólares, que se canjearon por títulos que devengan interés y comienza a amortizar capital en el segundo semestre de 2024 y vencimientos en escala desde este año hasta el año 2041; y, por otra parte, con el FMI se cambió un crédito stand by a tres años por un Plan de Facilidades Extendidas en que cada vencimiento de capital se refinancia a 10 años. De esa manera, y de cumplir con todos los pagos, la deuda con el FMI se cancelaría en septiembre de 2034.

El Plan de Facilidades Extendidas tiene metas trimestrales y  debe ser revisado cuatro veces al año por los técnicos del FMI, quienes determinarán si se cumplió o no con las metas propuestas.

Las metas anuales del Memorándum de Entendimiento con el FMI fueron de un déficit fiscal sobre el PIB de 2,5% para el año 2022, de 1,9% para 2023, de 0,5% para 2024 y de 0% para 2025. Acompañada de una fuerte reducción del financiamiento por parte del BCRA, que fue del 3,7% del PIB en el año 2021, del 2% para 2022 y del 1% para 2023.

Los funcionarios del actual gobierno encabezados por Luis Caputo y Nicolás Posse acordaron con el equipo de FMI dirigido por el director adjunto de su Departamento del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, una revisión del acuerdo, y las metas fueron más drásticas. Por un lado, el gobierno propuso un superávit primario de 2% del PIB para este año y, paralelamente, acrecentar las reservas internacionales netas en 10.000 millones de dólares para finales de 2024, incluidos 2.700 millones de dólares acumulados durante las últimas semanas de 2023 (cuando el Tesoro de la Nación colocó una Letra intransferible en dólares por 10 años por 3.200 millones de dólares).

La inconsistencia y la contradicción en el cumplimiento de ambas metas son tajantes. Por un lado, el gobierno devaluó nuestra moneda para favorecer las exportaciones y encarecer las importaciones, pero al devaluar también liberó los precios (demostrando el profundo desconocimiento de las leyes económicas en general y, en particular, de su aplicación en nuestro país), por ende la escala inflacionaria del 25,5% en diciembre, una tasa similar en enero y otra en febrero, hacen que la devaluación no recomponga en términos reales el poder adquisitivo de las divisas en la Argentina, y deba volver a devaluar, y así sucesivamente.

La prueba está en que “el campo”, como les gusta llamarse a los productores agropecuarios, está liquidando lo estricto y necesario para cubrir los costos fijos y otros gastos, pero no hay operaciones a futuro de venta de soja y de maíz.

Al devaluar a la vez al Estado nacional y a las provincias endeudadas en dólares, como recaudan en pesos, le es cada vez más caro comprar esas divisas. Por ende, la inflación le “licúa” el gasto en pesos (salarios, jubilaciones y pensiones, etc.) a lo que se suma la suspensión de parte de la obra pública, por lo que si la población soporta estoicamente es probable cumplir la meta fiscal, pero no la cambiaria, máxime cuando en 2024 el Tesoro deberá afrontar vencimientos en moneda extranjera por 16.698 millones de dólares:

  • FMI: 7.258 millones de dólares (2.798 de intereses y 4.460 de capital);
  • Títulos públicos: 4.440 millones de dólares (cerca de la mitad está en manos del sector público);
  • Club de París y otros organismos internacionales de crédito: 5.000 millones de dólares.

Podrá renegociar una parte de la deuda externa, pero no puede con los ingresos del erario público comprar la cantidad de dólares para pagar las obligaciones externas y a la vez acrecentar las reservas netas en 10.000 millones de dólares. Salvo que vendan las acciones de empresas públicas y el Tesoro de la Nación se apropie del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, como se propone en el Mensaje 7/23 del PEN conocido como Ley Ómnibus [4].

En síntesis, el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegaron a un acuerdo sobre la séptima revisión del Memorándum, pero debe ser aprobado por el board del FMI a fin de mes. Exactamente después del miércoles 24 de enero de 2024, en que las distintas centrales de los trabajadores van a decir en la calle si aceptan mansamente el despojo de sus ingresos, de los jubilados y pensionados, y la venta del patrimonio nacional.

Todo por una deuda que no benefició al pueblo argentino y que, como demostró El Cohete a la Luna en una muestra de 10 grandes empresas endeudadas, ninguna de ellas puede justificar de dónde sacó los pesos para comprar la cantidad de dólares adquiridos en los cuatro años de gestión de Cambiemos.

Ante esa situación, el senador Oscar Parrilli presentó el proyecto de ley que obtuvo la sanción del Senado de la Nación y dictamen de mayoría en las dos comisiones que trataron el tema en Diputados (Legislación General y Presupuesto y Hacienda) , por el que se crea un fondo en dólares para la cancelación de la deuda con el FMI, que se constituye con las cuentas en el exterior no declaradas al fisco. Del 20% es la multa para las empresas que reconozcan la evasión, del 35% para las que lo declaren en los primeros seis meses de vigencia de la ley, y del 50% para las cuentas que se encuentren pasado este tiempo.

Con decisión y patriotismo, un equipo de contadores y peritos de las facultades de Ciencias Económicas de las universidades nacionales de todo el país puede verificar los estados contables de las 100 primeras empresas que compraron 24.679 millones de dólares en 2016-2019. Y continuar con otras tantas más. Y a la par conminar a la AFIP a que realice un informe sobre esas empresas y sobre las declaraciones juradas de 100 personas físicas que compraron 822,6 millones de dólares en dicho período.

Si no se realiza la investigación es el pueblo argentino el que paga con su pobreza y exclusión la fuga de capitales y la evasión de los ricos.

 

[1] Y el PIB crece cuando se mejora la distribución del ingreso, con el consumo interno como impulsor de la demanda. Como decía el general Perón: “Para la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación”.
[2] Con esa deuda se hubieran podido recuperar los puertos, volver a tener marina mercante, se hubiera podido construir un millón de viviendas, pero no se compró un ladrillo y no hay ningún informe sobre el destino final de la misma.
[3] La deuda interna (títulos en pesos) a diciembre de 2019 era en Bonos en pesos (de ese año) de 2.113.247 millones (de los cuales el 60,8% era en títulos ajustables por CER y el 39,2% a tasa fija) y a ello se le debe sumar las Letras por 561.577 millones de pesos (89,11% ajustable y 10,89% a tasa fija). Dato de la Secretaría de Finanzas de la Nación. Ajustando dichos montos por el IPC del INDEC no es no tan siquiera la tercera parte de la deuda en pesos que generó el gobierno del Frente de Todos.
[4] En su artículo 226, el proyecto enviado al Congreso señala: “Dispóngase la transferencia de los activos del Fondo de Garantía y Sustentabilidad creado por el Decreto 897/07 al Tesoro Nacional. Facultase el PODER EJECUTIVO NACIONAL a adoptar todas las medidas necesarias para la instrumentación de lo previsto en el presente artículo”.

 

Renegociar para peor

Informe económico mensual

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Hoy 22 de DICIEMBRE 2023: Inflación de NOVIEMBRE. Todo cambia a partir de diciembre.  No obstante esperando para los lectores, en lo posible un tranquilo cierre del 2023 y la aventura del 2024.

Pero mientras finalizaba el documento apareció el DNU -2023-70-APN-PTE, y como alguno de los vocero hizo el comentario sobre un baño de libertad, parece oportuno una lectura de John Rawls en particular “Teoría de la justicia” y el “Liberalismo político” que como filósofo de la política pone énfasis en la justicia, y ello exige igualdad como contrato social en la democracia. Sirve para evitar fundamentalismos.

Viene muy bien la repetir frase adjudicada al escritor francés Gustavo Flaubert: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena”.

Nuevo gobierno de Milei, es espera.

Pensábamos en reducir el documento ya que el nuevo gobierno a partir de diciembre da vuelta la macro y todos sus ingredientes, pero luego nos dijimos mejor contar con todos los cuadros y gráficos concernientes al gobierno anterior para observar de cerca los cambios que se avecinan.

El anterior gobierno se despide con una fuerte apreciación del tipo de cambio oficial, y que supuestamente con tal apreciación iba a impactar en los precios mejorando resultados electorales, nada de eso ocurrió y aparece Milei.

¿Qué harán las nuevas autoridades a partir de diciembre sobre esto? Algo ya sabemos pero lo analizaremos en el próximo documento. Esperando a Milei entonces.

Como Inodoro Pereyra y Mendieta están siempre atentos a los acontecimientos, cambios de gobierno en el mundo y en país y otros hechos, y muy al día con la expresión de que las “fuerzas del cielo van a apoyar a la Argentina”. Por eso sentados y tomando mate se desarrolla el siguiente diálogo en el hospital visitando a su viejo amigo convaleciente.

Amigo convaleciente: “Don Inodoro…….y digo yo……..en lugar de hacerme subir al Cielo……considerando mi estado………..No podrían bajar ellos”.

Mendieta: “Que lo pario”.

Amigo: “Pese a todo, usted es optimista, Pereyra”.

Pereyra: “Es que esto es como la yuvia.  A la final siempre para, amigo”.

Mendieta: “Dígaselo a Noé”.

Continuará………………………..

 

2023 NOVIEMBRE proc. DIC. IPC INFLACION.docx