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miércoles, abril 22, 2026
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Informe económico mensual

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Consideramos en este documento solo tres temas que entendemos de alta significación en la marcha y contramarcha de la economía. Para ello consideramos los tres últimos periodos de Gobierno, el de C. F. 2011-2015, 48 meses; el de M. M 2015-2019, 48 meses, y el A. F. 2019 a abril 2023, 41 meses. Sintetizamos los números de cada periodo.

Los temas abordados son los siguientes:

Las Reservas Brutas Internacionales y los factores de explicación.

Balance Cambiario y el Intercambio Comercial Argentino (exportaciones, importaciones y saldos). Saldos.

La Base Monetaria y los factores de explicación.

A los gráficos los presentamos mayormente para cada tiempo político. Entendemos que resulta sencillo observarlos y entenderlos. Mejor que dar muchas explicaciones. En  algunos casos simplificamos mucho, no entramos en mayores detalles, salvo pinceladas gruesas para cada tiempo y como ayuda memoria del lector. Esto lo decimos a manera de disculpas por la cantidad de acontecimientos que suceden en los días, semanas, meses y años observados, y que no los registramos puntualmente con cada medida o acontecimiento.

Con mayores detalles, solamente los meses más recientes. Especialmente los últimos meses del 2022 y los cuatro primeros del 2023, que resultan harto complicados y difíciles, algo así como bailando en la cornisa. ¿Los indicadores que indican? Un paulatino aumento de las dificultades y por lo tanto un gran lio para «buscarle tres pies al gato», es lo que pensaría Mendieta Perro.

Inodoro y Mendieta van al baile del pueblo y, mientras caminan, Mendieta le pregunta:

Mendieta: “Ya llegamos, don Inodoro… ¿Anda rápido pa la danza?”

Inodoro: “No se olvide que yo en el horóscopo chino, soy ñandú.”

Las chinas del baile exclaman: ¡Ahijuna, yegó Trabolta!” ¡Mozo lindo! ¡Se armó la fiesta! ¡El Rey de la Noche Pampeana!”

Inodoro encara de entrada a una moza: “A ver, niña… Bailemos este gato con relaciones”

Niña: “Usté parece casoriao… ¿Por qué no lo baila en su casa?

Inodoro, rápido en la respuesta. “Porque es un gato con Relaciones Exteriores”.

 

2023 5 mayo Reserv B.Monetaria Oleagin.docx

GÉNESIS 4:9

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Dios le preguntó a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?”. Y él respondió: “No sé, ¿soy yo el responsable de mi hermano?”.

Lo mismo sucede en nuestro país, donde 6 de cada 10 chicos sufren de inseguridad alimentaria, no consumen las proteínas y vitaminas suficientes porque no comen, comen poco y/o comen mal, reemplazan la carne por arroz o fideos o pan y rara vez comen fruta porque el precio, razón de ser de los mercados, no es alcanzable para los ingresos de la familia.

En la Argentina, que es el décimo exportador de alimentos y el tercero en soja del planeta, se consume soja internamente como bien final (forraje o alimento), pero se produce, básicamente, para su exportación. Este cultivo sustituye física y geográficamente a otros: hoy en Balcarce se siembra más soja que papa; más soja que caña de azúcar en Tucumán, y más soja que algodón en el Chaco. Sobre los 42 millones de hectáreas cultivables que se tienen, en 14 millones se siembra soja.  Es más, los alquileres de los campos (la mitad de la tierra cultivable está arrendada) se hacen principalmente a valor soja. Además, el sistema de explotación, fertilizantes, herbicidas y plaguicidas de la soja afectan a los otros cultivos que se ven obligados a adoptar el mismo procedimiento, porque de no hacerlo son invadidos por los “bichos” que el glifosato ahuyenta.

 

Cómo podemos aceptar que el INDEC nos diga que en el mes de abril 2023 una familia compuesta por un matrimonio y dos hijos en edad escolar necesita un ingreso mensual neto, de bolsillo (y sin contemplar los gastos de la vivienda) [1] de 203.361 pesos para no ser pobres y que el salario mínimo vital y móvil, que es operativo, sobre todo en el interior del país y en el segundo y tercer cordón bonaerense, sea de 69.500 pesos por mes y para un jornalero 347,5 pesos por hora. Que la jubilación mínima —y el 60 % de los jubilados y pensionados cobran la mínima o cerca de la mínima— sea de solo 58.600 pesos en marzo de 2023 y va a ser de 70.938 pesos en junio de 2023. Trabajan y son pobres. Trabajaron toda la vida y son pobres.

El salario mensual promedio en blanco en la Argentina actual es de 242.412 pesos, unos 1.000 dólares al tipo de cambio oficial, cuando en el mes de noviembre de 2015 era de 15.600 pesos (convertido a dólares, unos 1.750 dólares por mes).

Un indicador aceptable es el consumo de asado: percibiendo el salario mínimo vital y móvil en el año 2002 se podían comprar 34,1 kg de asado. Con los Kirchner, en 2010, se llegó a comprar con el salario mínimo 109 kg de asado y en abril de 2023 solo 38,9 kg de asado.

Se exporta lo que consumimos [2], por eso el ajuste económico, lo demuestra clara y palpablemente el precio de la carne vacuna. En el año 2022, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se faenaron 3.363.000 de toneladas de res con huesos, de los cuales se exportaron 900.609 toneladas a China, Japón, Corea del Sur, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Taiwán y Hong Kong; y al mercado interno se destinaron 2.462.000 toneladas, a razón de 200.000 toneladas por mes. El Consorcio ABC —constituido por 16 frigoríficos liderados por el Frigorífico Rioplatense SA de la familia Constantini, más los supermercados La Anónima y COTO SA, FRIAR SA (que era del grupo Vicentin), los brasileños Swift y Marfrig, entre otros— realiza el 80 % de las exportaciones de carnes argentinas, por lo que al exportarse toda la res, el precio interno se incrementó sobremanera, reduciéndose el consumo per cápita anual a solo 52,9 kilos en el año 2022 y a 47,8 kilogramos per cápita en el año 2021 (el registro más bajo de los últimos 100 años), según informa el Instituto Promotor del Consumo de Carne Vacuna, dependiente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Un modelo extractivista, agropecuario y financiero exportador no necesita de muchos trabajadores y sí requiere reducir el Estado y el mercado interno, que no se controle nada. Por eso no dejaron que el Estado intervenga en Vicentin SAIC y pretenden continuar y renovar la licitación de la mal llamada hidrovía del Paraná, para que el Estado nacional y provincial no participe, como es la vigencia del Decreto 949/2020 con ese objetivo [3].

Cómo se puede aceptar que se quite a más de 4.000.000 de hogares el subsidio en el precio de las tarifas de los servicios públicos (gas y luz), que son una parte relevante no solo del gasto de las familias, sino de los costos de producción, logística y comercialización del entramado productivo y, dado el grado de concentración entre extractivistas, transportadores y distribuidores de petróleo, gas y electricidad, se termine aceptando la propuesta del FMI [4], cuando nunca se dio a conocer cuál es el costo real de la extracción del petróleo o del gas. Obviamente no es lo mismo extraerlo de cuencas ricas en ambos que sacarlo debajo de la plataforma marina, pero el precio final lo fija el gas o petróleo de costo más caro.

En la Argentina actual se tiene trabajo o se trabajó toda la vida, y se es pobre. La pobreza es de más de un 40 % de nuestra población [5] y se refleja en la riqueza y fuga de capitales por menos del 2 % de los que viven en este país.

Si queremos tener un destino y un país más justo, donde no convivamos con la degradación de la pobreza, hay que comenzar llamando a los responsables de las primeras cien empresas que fugaron 24.679 millones de dólares y las primeras cien personas que compraron 822,4 millones de dólares durante el macrismo, lista que este medio publicó con la nota “Los cien de Macri” el 24 de mayo de 2020 y una semana más tarde en “Ahora las personas”, para preguntarles cómo amasaron esa fortuna y cuánto de esta declararon y pagaron el impuesto a las ganancias. Y no hacer de cuenta que acá nada ha pasado, como pretenden y han hecho con la deuda generada en la dictadura militar y con la pesificación asimétrica de su deuda en dólares en el gobierno de Duhalde.

Solo que esta vez, con respecto a la investigación que hizo Alejandro Olmos sobre la fraudulenta deuda externa de la dictadura militar 1976-1983, que prescribió porque la justicia argentina le dio la razón 20 años más tarde, existe una diferencia no menor: que la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas declara la deuda externa como una violación a los derechos humanos y por ende imprescriptible [6].

El rulo financiero

El gobierno de Cambiemos y su continuación por el de Alberto Fernández, principalmente, generan rentas (una ganancia extraordinaria por encima de su costo) extractivista, agropecuaria y financiera. Las dos primeras surgen de la naturaleza, de la riqueza de nuestro subsuelo y la fertilidad de su superficie. En el caso de la renta financiera nace del marco legal de la reforma financiera de 1977 y de las políticas propiciadas por el menemismo, ampliadas y profundizadas por el macrismo, pero fundamentalmente por este gobierno en una forma inusitada y exponencial.

Mientras el total del dinero creado y puesto en circulación por el BCRA (la base monetaria) se incrementó desde diciembre de 2019 a mediados de mayo 2023 en un 88,95 %, las LELIQ y NOTALIQ (encajes remunerados de 7 a más días) lo hicieron en 1.346,14 %. Es más, va a seguir creciendo porque el directorio del BCRA fijó para esas letras y notas de liquidez, una tasa nominal anual de 97 %, que efectiva es del 155 % anual. Y significa una tasa mensual del 8,06 %.

El total de LELIQ y NOTALIQ es de 11,1 billones [7] de pesos, sumémosle a una tasa algo menor los pases pasivos, que son también encajes remunerados, el total de inmovilizaciones es de 14,4 billones de pesos que, multiplicado por la tasa efectiva mensual del 8,06 % en su mayor parte y de 7,89 % para los pases, eso significa un interés de más de un billón de pesos por mes que el BCRA le paga a los bancos para no prestar. Esa plata queda en el BCRA y no se usa para nada.

El billón inmovilizado es en pesos, pero para comprender lo que queremos decir, vamos a hacer un ejercicio: lo vamos a convertir a dólares a $ 300 (dólar agro), que es el que más se emplea en el país. Entonces, por mes, el BCRA les paga a los bancos 3.300 millones de dólares. Solo por tener la “patente de corso” de ser autorizados por el BCRA para funcionar como bancos, perciben del BCRA el equivalente a 3.300 millones de dólares por mes.

Los datos sobre las entidades financieras los publica el BCRA con atraso, el último registro es a diciembre 2022, pero se puede observar el rol parasitario del sistema en general y de las principales diez entidades privadas en particular, que explica por qué no hay crédito para la vivienda o para la inversión en máquinas y equipos, y por qué, principalmente, los bancos privados financian descuentos en cuenta corriente o saldos de las tarjetas de crédito, donde la tasa de interés que cobran es en torno al 180 % anual.

Así, Banco Credicoop, por ejemplo, capta 964.000 millones de pesos y le presta al Estado (sin correr riesgo alguno) tanto en LELIQ, NOTALIQ y pases pasivos al BCRA, como compra en licitaciones, títulos públicos al Tesoro de la Nación, por un total de 857.000 millones de pesos, el 88,89 % de los depósitos que capta se los presta al Estado. Nos preguntamos: ¿cuál es el rol del banco? O si se quiere, ¿quiénes son los que reciben subsidios del Estado?

Con solamente el interés mensual que les paga el BCRA a los bancos, de más de un billón de pesos por mes, equivalente a 3.300 millones de dólares, se podrían construir 55.000 viviendas por mes, a un costo de 60.000 dólares por viviendas de 3 ambientes y de excelente calidad, con todos los materiales (es decir que se les puede seguir pagando ese interés a los bancos, pero usar la plata inmovilizada en el BCRA para financiar la construcción).

No se tiene que importar ningún material, la arena, las piedras, los ladrillos, la cal, el cemento, los vidrios, las aberturas de madera o aluminio, la estructura de hierro para el hormigón, las tejas, los mosaicos, los pisos de cerámica o de madera, la grifería, los artefactos de cocina, todo se produce acá y de muy buena calidad. Sería un impulso enorme al sector que es generador genuino de trabajo y un multiplicador de la inversión de consideración.

¿Por qué no se hace? Porque los trabajadores demandarían más y mejores salarios, con ello aumentaría fuertemente el consumo interno y se reducirían los saldos exportables de alimentos y aumentaría la importación de energía.

Dios le dijo a Caín: «¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra».

 

[1] El indicador del INDEC deja exprofeso afuera de la Canasta Básica Total los gastos de alquiler de la vivienda.
[2] Se consume en el país directamente un 5% o menos del total de la soja y sus derivados y se exporta todo lo demás, pero la soja reemplaza física y geográficamente a otros cultivos.
[3] http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/340000-344999/344621/norma.htm
[4] El FMI siempre abogó, y está escrito en el acuerdo con la Argentina, para que el Estado disminuya el subsidio a la energía y que las familias paguen las tarifas plenas.
[5]  La última medición del INDEC corresponde al segundo semestre del año 2022 y dice que fue del 39,2 % de la población Y obviamente pos suba de los precios de los alimentos la situación empeoró.
[6]  Consta en el Informe de la Auditoría General de la Nación sobre la deuda contraída con el FMI y en la investigación del perito Néstor Forero.
[7] El billón es millón de millón.

 

Génesis 4:9

Este fue un país maravilloso

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Escucho nuestra música, tangos (también podría extenderlo al Folklore), que demuestran que este país tuvo su personalidad, su característica definida, que miraba hacia adentro, profunda y lentamente generando su propia cultura, autores como Homero Manzi, Enrique S. Discépolo, Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, Catulo Castillo, Pascual y José María Contursi, compositores como Sebastián Piana, Juan C. Cobián, Gerardo Matos Rodríguez, Ángel Villoldo, Lucas Demare, Juan de Dios Filiberto, Mariano Mores, orquestas (y también grandes compositores) como la de Don Carlos Di Sarli, Aníbal Troilo, Juan Darienzo, Osvaldo Pugliese, la dupla Ángel Vargas con Ángel Dagostino, Miguel Caló,  cantores como Héctor Maure, Nelly Omar, Floreal Ruíz, Jorge Casal, Roberto “Polaco” Goyeneche, Raúl Berón, Edmundo Rivero, Francisco Fiorentino y Alberto Marino, en fin, una pléyade de artistas que reflejaban nítidamente el cultivo del espíritu humano alcanzado.

Bien ese país de la década de 1940 y 1950 se basaba en el mercado interno y en la defensa acérrima del trabajo y la producción nacional, y los impuestos gravaban principalmente al comercio exterior y a los beneficios empresarios, a las ganancias de capital, al exceso de beneficios y a la riqueza personal.

El golpe de Estado de 19551 no pudo cambiar el modelo económico pero sí hizo más regresivo el sistema tributario alcanzando más al trabajo que al capital, sin embargo al dependerse del consumo interno se cuidaron de “no matar la gallina de los huevos de oro”, y dado que los empresarios podían aumentar sus precios, por un lado se incrementó el impuesto al consumo, y por el otro, se incurría en déficit fiscal que a su vez se monetizaba profundizando el proceso inflacionario, que se corregía con periódicos incrementos salariales. Dada la estructura impositiva, el país crecía con precios nominales que lo hacían en forma más que proporcional (impuesto inflacionario), pero la economía incrementaba la producción de bienes y servicios en una tasa promedio del 3,4% anual entre los años 1945 a 1974.

Es el golpe militar de 19762, con intentos frustrados antes como el llamado “Rodrigazo” en junio de 19753, el que logra tras una brutal represión destruir ese modelo virtuoso que amalgamaba los intereses de los empresarios con el mercado interno, para proponerse insertar en el mundo con la producción primaria y algunos enclaves industriales, implicando con ello la incapacidad de generar trabajo y trabajo de calidad, y la dependencia de insumos, tecnología y financiamiento del exterior.

Diseñaron un país que se abre al comercio internacional “regalando” a las grandes empresas formadoras de precios el mercado interno, que baja los aranceles y sube la tasa de interés para castigar el trabajo y la producción local (haciéndolos competir de manera desventajosa), y premiar el ingreso especulativo de capital, que significó y significa el trillado camino de la dependencia4 y el enriquecimiento de una minoría a costa de la población y su futuro.

Entonces si se cambia el eje económico, la política tributaria se hace funcional a ese cambio y se grava cada vez más al trabajo, al consumo y a la población, mientras que el Estado reduce su participación en el PIB. David Ratto publicista de la dictadura militar hilvanó la frase “Achicar al Estado es agrandar la Nación”, para que el que determine las reglas sea el capital privado.

Salvo la honrosa gestión del Ministro Bernardo Grinspún5 en 1984, durante 27 años se llevó adelante la misma cantinela y el resultado no pudo ser otro que la implosión en las aciagas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001.

El ajuste fiscal realizado en todos esos años implicó menores gastos en educación y salud, en obra y en tecnología, en un Estado cada vez más ausente, que menos gravaba a los ricos y proporcionalmente la mayor recaudación quedaba a atada al consumo (IVA, impuestos internos, combustible) y al salario, donde entra a jugar un mínimo no imponible que hace que paguen impuesto a la ganancia una fracción importante de trabajadores, mientras paralelamente los sectores beneficiados por el modelo tienen argucias legales y no legales para no pagar el gravamen, sino, que nos digan cuando pagaron por año del Impuesto a las Ganancias las cien empresas que fugaron 24.769 millones de dólares6, como informó el BCRA, durante los cuatro años de mandato de Mauricio Macri.

Solo con el kirchnerismo y después de la hecatombe de 2001-2002 volvió a crecer la economía y mejoró la participación de los asalariados en el ingreso7, y también se incrementó la participación del Estado en el PIB, de representar el gasto público consolidado solo el 26,5% en el año 2022, era de más del 40% en el año 2010 por ejemplo, lo que permitió acrecentar la obra pública, los gastos en educación, en investigación y en salud, y sobre todo una estrategia estatal de orientación de la economía, que estimulaba la producción y el trabajo. Dicho gasto fue financiado básicamente con impuestos. El total de la recaudación tributaria nacional de la Argentina  2010 fue de $ 409.899,6 Millones, en dólares serían más de U$s 100.000 Millones, suma que es casi el doble del año de mayor recaudación del plan de convertibilidad del peso de los años 1991-2001 y, de los gobiernos que vinieron después, de Macri y de Alberto Fernández, cuya recaudación no superó nunca (la recaudación es en pesos) equivalente a los U$s 60.000 Millones anuales.

De esa manera la presión tributaria nacional en al año 2010 fue del 28,7% del PIB, que es un 11,8% superior al promedio de los años 90, en que la presión tributaria nacional era del 16,9% de la producción anual y, en el año 2022 fue del 22 ,4 % del PIB, incluyendo contribuciones previsionales en todos los casos.

SCHOCK DITRIBUTIVO

Con todos sus errores (y también sus grandes aciertos) el Kirchnerismo en la Argentina (y otros movimientos nacionales y populares en América Latina) lograron demostrar que se puede producir más bienes y servicios, crear empleo, que se distribuya el ingreso con mejoras en la participación de los asalariados en el PIB, con impulso a las economías regionales, con imprescindibles obras de infraestructura en todo el país, y con integración comercial entre los países latinoamericanos, partiendo de un shock distributivo, esto es poner plata en el bolsillo de la gente y evitar que las grandes corporaciones aumenten los precios y se queden con ese mayor ingreso y apuntalando al mercado interno y regional.

Cómo podemos aceptar que el INDEC nos diga que en el mes de abril 2023 una familia compuesta por el matrimonio y dos hijos en edad escolar necesita un ingreso mensual neto, de bolsillo (y sin contemplar los gastos de la vivienda) de $ 203.361.- para no ser pobres y, el salario mínimo vital y móvil, que es operativo sobre todo en el interior del país y en el tercer cordón bonaerense, sea de $ 69.500 por mes y para un jornalero $ 347,5.- por hora.  Que la jubilación mínima y el 60% de los jubilados y pensionados cobran la mínima o cerca de la mínima, sea de solo $ 58.600.- en marzo 2023 y va a ser de $ 70.938.- en junio de 2023-. Trabajan y son pobres, trabajaron toda la vida y son pobres. El salario mensual promedio en blanco en la Argentina actual supera levemente los $ 245.000- unos 1.000 dólares al tipo de cambio oficial y en noviembre de 2015 era de $ 15.600.- (convertido a dólares, unos 1.750.- dólares por mes)-.

Es más, un indicador aceptable es el consumo de asado, percibiendo el salario mínimo vital y móvil en el año 2002 se podía comprar 34,1 kg de asado. Con Kirchner se llegó a comprar con el salario mínimo 109 kg de asado y, en abril de 2023 solo 43,3 kg de asado.

Se exporta lo que consumimos, por eso el ajuste económico, lo demuestra clara y palpablemente el precio de la carne vacuna. En el año 2022 según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se faenaron 3.363.000 de toneladas de res con huesos, de los cuales se exportó por 900.609 toneladas a China, Japón, Corea del Sur, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Taiwán y Hong Kong, destinándose al mercado interno 2.462.000 toneladas, a razón de 200.000 toneladas por mes. El Consorcio ABC, constituido por 16 frigoríficos liderados por el Frigorífico Rioplatense SA de la familia Constantini, más los supermercados “La Anónima” y COTO SA, FRIAR SA; los brasileños Swift y Marfrig, etc. realizan el 80% de las exportaciones de carnes argentinas, por lo que al exportarse toda la res, el precio interno se incrementó de sobre manera, reduciendo el consumo per cápita anual a solo 52,9 kilos en el año 2022 y, fue de 47,8 kilogramos per cápita en el año 2021 (el registro más bajo de los últimos 100 años), según informa el Instituto Promotor del Consumo de Carne Vacuna, dependiente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Un modelo extractivista, agropecuario y financiero exportador no necesita de muchos trabajadores y si requiere reducir el Estado y el mercado interno.  Que no se controle nada, por eso no dejaron que el Estado intervenga en Vicentin SAIC y pretenden continuar y renovar la licitación de la mal llamada hidrovía del Paraná8, para que el Estado nacional y provincial no participe, como es la vigencia del Decreto 409/20209 con ese objetivo

¿Cómo se puede aceptar que se quite a más de 4.000.000 de hogares el subsidio en el precio de las tarifas de los servicios públicos, que son una parte relevante no solo del gasto de las familias sino de los costos de producción, logística y comercialización del entramado productivo y, dado el grado de concentración entre extractivistas, transportadores y distribuidores de gas, se termina aceptando la propuesta de ellos, cuando no se sabe cuál es el costo real de la extracción del petróleo o del gas?, obviamente no es lo mismo extraerlo de cuencas ricas en ambos, que sacarlo debajo de la plataforma marina, pero el precio final lo fija el gas o petróleo de costo más caro.

¿Cómo se explica el Precio que paga CAMMESA (empresa mayoritariamente estatal) el gas proveniente de la Cuenca Austral sea de 9,50 dólares /MMBTu y, el Precio de Gas de exportación a Chile en la Cuenca Neuquina definido por la Subsecretaria de Hidrocarburos es de 7,73 dólares /MMBTu. Y a la vez en el invierno se paga por la importación (básicamente de Bolivia) 8,93 dólares /MMBTu?

La pobreza de más de un 40% de nuestra población se refleja en la riqueza y fuga de menos del 2% de los que viven en este país.

Si queremos tener un destino y un país más justo, donde no convivamos con la degradación de la pobreza, hay que llamar a los responsables de las primeras cien empresas que fugaron 24.679 millones de dólares durante el macrismo y que el gobierno sabe quiénes son y, decirles como amasaron esa fortuna y cuanto de la misma declararon y pagaron el impuesto a las ganancias.  Y no hacer de cuenta que acá nada ha pasado como pretenden y han hecho con la deuda generada en la dictadura militar y con la pesificación asimétrica de su deuda en dólares en el gobierno de Duhalde.

Sigo escuchando tango y me digo a mí mismo y le digo a mí país, la primera estrofa de “Nieblas del Riachuelo” de Juan C. Cobián y Enrique Cadícamo:

Turbio fondeadero donde van a recalar, barcos que en el muelle para siempre han de quedar…Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar, barcos carboneros que jamás han de zarpar…Torvo cementerio de las naves que al morir,
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir
… “

 

https://palsur.com.ar/nota/1341/—–este-fue-un-pais-maravilloso/

Informe económico mensual

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Los números corresponden a ABRIL, con congelamiento y  listados, oraciones, invocaciones varias y otras formas de política económica. El gobierno espera solucionar algunos “quilombos” para nuevamente invocar el optimismo, espera que los alimentos, especialmente, tengan un “parate”. Parafraseando a Mendieta: “que locos que andan los precios”.

Massa marcha no solo lidiando con los precios y otras variables, también con su candidatura ¿potencial?, con tropiezos y contratiempos. Todos los días debe calmar al “mercado” buscando dólares. Los resultados aparecerán en los próximos meses, si terminan con final feliz las conversaciones con el FMI, y todo apunta a que sí. En él  mientras tanto debe caminar sobre un terreno peligroso y en filo.

La inflación de ABRIL aumentó respecto de MARZO, conjeturamos que los precios continuarán renovándose.  ¿Cuánto no lo sabemos? El acumulado de cuatro meses se eleva claramente al compararlo con los últimos tiempos. Por si fuera poco: un año electoral a todo vapor. Repetimos y lo seguiremos repitiendo, la inflación ofrece un primer resultado palpable, con cada peso se adquieren menos bienes y servicios, los precios se distorsionan y se acentúa la incertidumbre y la dispersión.

El BCRA, mantiene la variación mensual del dólar oficial mayorista (se deprecia el peso) cercano a los porcentajes de aumento de los precios, otro tanto hace con la Tasa de Política Monetaria. Todo esto se hace para que la gente no se distraiga y se vaya al dólar. Pero además de restricciones, no se podría hacer mucho más en el cortísimo plazo, sí, intentar conseguir dólares para no reducir las importaciones.

El dólar CCL en ABRIL se mantiene respecto a lo que venía mostrando, el promedio resulta superior al mes anterior, alcanzó los $ 427.55 con un aumento del 9.5 %. El dólar oficial mayorista promedió en ABRIL los $ 216.56 con un aumentó en el mes del 6.72 %, en los doce meses el 91.34 %, menos que los precios pero ahora pisándole los talones. El Riesgo País continúa muy elevado, promedió ABRIL en 2.504 puntos. Valores complicados y para colmo todos juntos.

Estando Pereyra e Inodoro conversando en el medio de la pampa, de golpe se acerca corriendo un vecino:

Vecino: “¡Pereyra! ¡Se viene un malón sobre el pueblo! ¿Qué podemos hacer?”

Inodoro, reflexionando rápido“¡Con unión y coraje, siempre hay una cosa para hacer: un éxodo!”

Vecino: “¡Ya no hay tiempo! ¡Sálvenos! ¡Usted es nuestro último recurso!”

Inodoro: “Tranquilo. Desde gurí sé que el último salva a todos”

Mendieta: “Negociemos don Inodoro”

La historia sigue……………………………..

 

2023 ABRIL proc. MAYO IPC INFLACION

El fin de la supremacía del dólar

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Hace medio siglo, el dominio del dólar estadounidense en el sistema financiero y comercial internacional era indiscutible.

En 1977, el dólar alcanzó un pico de 85 % como moneda predominante en las reservas de divisas; en 2001, esta posición aún rondaba 73 %. En la actualidad, se sitúa en torno a 58 %.

El dominio del dólar y la posición hegemónica de Estados Unidos han estado entrelazados durante mucho tiempo. Y las recientes transformaciones globales están afectando a la capacidad de Estados Unidos para mantenerla.

El movimiento gradual del centro de gravedad de Occidente a Oriente, las complejidades de la política interna de Estados Unidos, el creciente músculo de la proyección internacional de China y la asertividad internacional de los países del Sur Global han frenado la supremacía y el estatus del dólar estadounidense.

Y, sin embargo, esta moneda sigue siendo, con diferencia, la más importante en el comercio mundial, en las transacciones de divisas, en los pagos SWIFT (sigla en inglés de Sociedad de Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales) y en la deuda emitida fuera de Estados Unidos.

De hecho, agentes financieros occidentales, funcionarios gubernamentales y expertos de renombre tienden a restar importancia a la llamada desdolarización, argumentando que un dólar relativamente debilitado no significa necesariamente su desaparición.

A pesar de las controvertidas opiniones, es innegable que el sistema mundial se enfrenta a retos más complejos, diversos y plurales que implican la competencia de divisas y nuevas vías financieras innovadoras.

Resistencia contra dólar estadounidense

La llamada desdolarización de las finanzas mundiales tiene sus hitos.

El lanzamiento del euro en 1999 fue crucial, ya que la moneda europea, a estas alturas, representa 20 % de las reservas mundiales de divisas. En los albores del siglo XXI, también cobró vida una Unidad Monetaria Asiática: representaba una cesta de 13 divisas de naciones de Asia Oriental: los 10 integrantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático  (Asean),  más Japón, China y Corea del Sur.

Junto con el éxito de la regionalización económica, la geopolítica liderada por Occidente también se convirtió en una fuente de novedades financieras mundiales que afectaron a la preeminencia del dólar estadounidense.

El creciente recurso a regímenes de sanciones contra países como Irán, especialmente desde 2006, y Rusia tras la anexión de Crimea en 2014, fomentó acuerdos monetarios alternativos. Actualmente, la política de sanciones de Washington castiga a 22 naciones.

La invasión de Ucrania por Rusia en 2022 y la ampliación de las sanciones que obstaculizan el uso del dólar estadounidense fomentaron aún más las prácticas de desdolarización. En respuesta a la decisión de desconectar a Rusia de SWIFT, Moscú adelantó las transacciones bilaterales de combustible con pago parcial en rublos.

Simultáneamente, Rusia y un grupo de países africanos iniciaron conversaciones para establecer acuerdos en monedas nacionales, abandonando tanto el dólar estadounidense como el euro. Mientras tanto, China trata de aislarse de Occidente e intenta internacionalizar el renminbi, aunque represente menos de 3% de las reservas oficiales mundiales.

Moscú y Beijing se acercan en términos de cooperación financiera, Francia y Arabia Saudí acuerdan utilizar el renminbi en determinados negocios de petróleo y gas, mientras que Bangladesh se convierte en el 19 país que comercia con India en rupias.

Por último, pero no por ello menos importante, también está aumentando la fiebre del oro.

Como ha observado recientemente Ruchir Sharma ( gestor de fondos y columnista de Financial Times) los principales compradores del metal en la actualidad son los bancos centrales, que están adquiriendo «más toneladas de oro ahora que en ningún otro momento desde que se empezó a disponer de datos en 1950, y actualmente representan una cifra récord de 33 % de la demanda mundial mensual de oro (…) y nueve de los 10 principales se encuentran en el mundo en desarrollo».

Además, algunas naciones africanas parecen dispuestas a comerciar con monedas respaldadas por metales de tierras raras. En el Sur Global, de hecho, crece la percepción de que la desdolarización es un paso hacia un mundo multipolar en el que interactúan nuevos actores, intereses y reglas. En este sentido, cada vez es más evidente que está surgiendo lentamente un régimen de comercio multidivisa.

Cómo se «desdolariza» Brasil

La desdolarización forma parte de la estrategia de política exterior de Brasil. Desde la inauguración de su tercer mandato, el residente Luiz Inácio Lula da Silva reveló rápidamente su intención de superar sus discrepancias con las normas occidentales. Ha resurgido la aplazada  narrativa que cuestiona la preponderancia del Norte Global en el Orden Mundial.

Han aparecido demandas de reformas inclusivas en la gobernanza global, la condena de las visiones geopolíticas del mundo que conducen a métodos “securitizados” y a la escalada militar, y el cuestionamiento del dominio del dólar en el comercio y las finanzas internacionales.

En el actual contexto de tensiones y rivalidades entre las llamadas grandes potencias, Brasil se esfuerza por hablar de una voz autónoma del Sur Global.

Y así, Lula ha intentado promover la paz en Ucrania sobre la base de negociaciones que reconozcan las voces de todas las partes implicadas en la guerra.

La posición de desdolarización de Lula se ha visto estimulada por la participación de Brasil en el Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), así como por su bilateralismo ampliado con China.

La relación comercial entre Brasil y China, que bate continuamente récords, alcanzó un máximo de 150 500 millones de dólares en 2022, mientras que la relación comercial entre Rusia y China en el mismo año fue de 190.200 millones de dólares.

Como los lazos bilaterales se están expandiendo aún más, durante la reciente visita de Estado de Lula a China, se están negociando nuevos acuerdos, con el objetivo de poner en marcha operaciones comerciales y financieras directamente con el renminbi chino y los reales brasileños.

Al mismo tiempo, el gobierno brasileño ha decidido utilizar el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), el banco multilateral de los Brics, como plataforma para defender un sistema de comercio desdolarizado entre sus miembros y con los países que se benefician de las líneas de crédito del NBD.

Al situar a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff al frente del banco, Lula ha elevado el compromiso político brasileño con esta primera línea. Con toda seguridad, esto se convertirá en un compromiso reiterado en la actuación de Brasil en las arenas de la gobernanza global, con mención a su presidencia en 2024 del Grupo de los 20 (G20).

Es notable cómo el gobierno de Lula ha buscado una estrategia prudente para equilibrar sus señales de hegemonía anti-dólar entre sus socios del Brics con una presencia constructiva en un terreno dominado por el dólar como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Al ocupar la presidencia del BID desde diciembre pasado, apoyando la candidatura del exfuncionario brasileño del FMI Illan Goldfajn, Brasil ha extendido su huella en las finanzas internacionales desde Washington hasta Shanghái.

Más allá de Brasil

Brasil ha hecho un primer intento de llevar la carta de la desdolarización a su vecindad sudamericana, en particular junto con Argentina.

En febrero se iniciaron conversaciones bilaterales para empezar a trabajar en un proyecto de moneda común que podría reducir la dependencia del dólar estadounidense. Esto podría suponer la integración de la desdolarización en el Mercosur (Mercado Común del Sur).

Siguiendo el ejemplo de Brasil, Argentina ha empezado a considerar el uso del renminbi en su comercio con Beijing.

Para Brasil, estos movimientos podrían conducir, paso a paso, a un terreno financiero regional relativamente alejado del dominio del dólar estadounidense. Sin embargo, las actuales turbulencias macroeconómicas en Argentina, junto con un nivel extremadamente bajo de reservas de divisas, seguramente obstaculizarán estos planes a corto plazo.

Además, harán falta más de dos para bailar el tango. Si se produce una recuperación económica sostenida de Argentina, Brasil necesitará asegurarse el apoyo de actores extra-regionales, de peso, no occidentales, particularmente China e India, en los flujos de inversión y comercio para desencadenar una renovada inserción del Mercosur en la economía mundial.

La desdolarización podría formar parte, entre otras cosas, de una reconfiguración dinámica de las intersecciones financieras y productivas de Brasil y sus vecinos con otras regiones y potencias económicas de la economía mundial.

No hace falta decir que se trata de una estrategia a largo plazo. La consideración clave es el papel de Sudamérica, que, en un futuro próximo, puede desempeñar en la promoción de un régimen comercial multidivisa.

Hasta ahora, aunque es una bandera estridente de la diplomacia presidencial de Lula, los lazos de Brasil con el dólar estadounidense pueden reducirse, pero siguen teniendo una relevancia incuestionable.

La toma de decisiones en Brasil es conducida por una compleja red interministerial responsable del sector internacional del Estado, que no puede evitar la influencia de áreas  clave de la producción en el sector privado.

Por lo tanto, la transformación del modus operandi financiero internacional brasileño dependerá de importantes ajustes que no pueden pasar por alto un amplio proceso de negociación interna, en particular si se combina con el fortalecimiento de la democracia.

 

 

El fin de la supremacía del dólar

Los nuevos caminos del movimiento popular

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Alicia: “Podías decirme que camino

                                                                                                        debo seguir para salir de aquí?        

                                                                                                    El Gato: “Eso depende al sitio al que

                                                                                                                         quieras llegar”

                                                                                                       Alicia: “No me importa mucho el sitio”

                                                                                                        El gato: “Entonces tampoco importa

                                                                                                                           mucho el camino”

La sensación es que la forzada renuncia de Cristina a ocupar cargos públicos en 2023, puede marcar un momento trascendente y novedoso en las evoluciones de la lucha por el poder político en Argentina, dependiendo de ello hacia a dónde marchará el futuro del Movimiento Popular.

Su justificado paso al costado -promovido por el brutal persecución de medios periodísticos concentrados, Jueces y  vulgares homicidas– quizás esté planteando hoy una dinámica diferente en la definición de los liderazgos donde, hasta ahora, la necesaria conservación del poder formal había sido  siempre condición para su vigencia.

No existen dudas que estas decisiones no significan en absoluto la pérdida de su centralidad, de su condición de ser la política más influyente del peronismo con proyección aún más allá de su experiencia histórica, pero resulta importante analizar qué tipo de transformaciones en el ejercicio de la conducción política, ella misma está impulsando.

Este acto aparente de redefinición de los instrumentos de la acumulación del poder político (de dudosa utilidad inmediata,  en este tiempo preelectoral), pone en discusión una nueva forma de convivencia en el movimiento popular, toda vez que probablemente nos enfrentemos con una nueva forma de distribución de roles, nuevas reglas  (no se sabe con qué acatamientos) nuevos armados, postergadas  propuestas, necesaria selección de candidatos y en fin, la puja actual por la toma de decisiones en el armado electoral.

Como la historia nunca se repite de la misma manera, es útil recordar que cuando el General Perón decidió concluir con la etapa del Presidente Cámpora, lo hizo poniendo literalmente el cuerpo y asumió su tercera presidencia con un enfisema pulmonar que sabía que le llevaría la vida. Esos tiempos han terminado. Este es otro país y quizás también otro pueblo.

Cuando en 1983 se recuperó la democracia perdida, lo más importante e indispensable fue que el pueblo pudiera votar de una vez por todas a sus gobernantes en paz y libertad.  Pero eso no significó necesariamente la democratización de la dociedad toda, profundamente lesionada por años de autoritarismo irracional.

Esos cambios culturales mas profundos tenían caminos más duros y complejos. Hubiera sido precisamente en la democratización de la vida diaria, en la de los Partidos Políticos, los Sindicatos, las Cooperativas, las Organizaciones sociales, de los medios de comunicación, donde efectivamente se hubiera jugado el pulso compartido de los intereses económicos y sociales, hubieran sido los lugares en los que el pueblo debiera haber asumido como propio la defensa de sus logros y sus intereses.

La política al menos no ayudó en esa construcción colectiva, por el contrario se valió de antiguos reflejos de relaciones de poder que de la mano de las referencias, las territorialidades, los usos de la función pública, aislaron de manera constante al protagonismo directo del pueblo todo, cada vez mas limitado en sus acciones, sus sistemas de informaciones y su consecuente pérdida  de influencia directa en la toma de decisiones. Fue  esa confortable  ilusión óptica de que votando cada dos años, se acomodarían las cargas de la distribución y la justicia social.

Y el resultado ya es sabido, el ejercicio abusador del poder político resultó ser la proteína de la antipolítica. Y así estamos hoy.

Durante el siglo XXI los claros liderazgos de Néstor y Cristina disimularon estos anquilosados sistemas de representación social intermedia, quizás porque las grandes mayorías se sintieron interpretadas y a veces satisfechas por los resultados obtenidos con esas conducciones personalizadas.

Pero esos tiempos se están acabando, el embate cultural del neoliberalismo elitista y reaccionario ha determinado que el pueblo argentino deberá cruzar literalmente un largo desierto, asediado por los insaciables buitres de la  usura internacional que además, nos pretenden como cautivos proveedores de sus corporaciones, que se debaten para prevalecer en el control del poder mundial.

Queda por responder si la proscripción abyecta de Cristina y su consecuente decisión, marcan o no un nuevo rumbo en la realidad interna del movimiento popular y si sus pretendidas referencias son capaces de advertir el inmenso peligro de la paulatina pérdida de legitimidad, de los abusos de prácticas aislacionistas y de los elitismos tribales que se conforman con un pedacito del poder del que se sirven,  que operan con la comodidad online, amparados por la repetición de viejos apotegmas que no solo no se cumplen sino que además ya nadie entiende.

Intentar cambios de abajo hacia arriba -si es en verdad lo que queremos- necesita claramente revisar las cadenas de valor de las prácticas políticas por traumático  y doloroso que sean.

El desafío de quienes se sientan comprometidos con una patria más justa, es enorme.

Que no haya entonces nuevos repartos de bastones y  que cada cual se procure el suyo.

El Gato de Alicia en el País de las maravillas nos sigue interrogando sobre a qué sitio queremos ir.

LA PERVERSIÓN Y LA PSICOPATÍA. La cofradía de los psicópatas perversos

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 Perverso: del latín pervertere (volcar, invertir, dar vuelta).

Si bien esta palabra, vulgarmente se ha tomado para designar a quienes harían daño disfrutándolo, desde la psiquiatría se utilizó históricamente para designar conductas que en los siglos 19 y primera mitad del 20 se consideraban como desviadas.

El psicoanálisis vino a dar otro uso al término refiriéndolo a conductas que buscan un goce sin límites, límites que adquirimos progresivamente al pasar de la infancia a la adolescencia y luego a la adultez. Freud lo describió como lo opuesto a la neurosis; la neurosis tiene todos esos límites como represión y la falta de límites como imagen fantasma. Lacan lo relató como un intermedio entre la neurosis y la psicosis.

Si intentáramos hacer una referencia, por demás sintética, en cuanto a la interacción entre las personas y entre las personas y el medio, podríamos decir que el neurótico tiene una percepción de realidad similar a la mayoría de las personas y tiene diversos grados de dificultad para adaptarse e interactuar con ella, desde este punto de vista los “sanos”, seríamos saludables neuróticos o neuróticos adaptados.

En el caso del psicótico la percepción de realidad es diferente a la del resto de las personas y constituye lo que llamamos “delirio”; como el psicótico vive en otra realidad, si hace algo que nos dañe y en su realidad es adecuado, no siente culpa y no entiende porqué debería sentirla.

Vayamos entonces al tema que nos ocupa: el psicópata perverso. El psicópata perverso percibe la realidad como cualquier neurótico, por eso es legalmente punible, a diferencia del psicótico; pero la invierte, la da vuelta en su beneficio, y al igual que el psicótico, no siente culpa, él está por encima de todo, carece de empatía, esa condición inexcusable para una vida comunitaria, y se siente con derecho a utilizar cualquier medio para lograr sus objetivos.

¿Cómo funciona el goce y cómo funciona el goce del perverso?

En principio hay que hacer algunos comentarios sobre el concepto ‘goce’ por fuera del concepto freudiano. El goce, posiblemente sea: la intensidad. La posesión del presente, que aunque sea lo que siempre estamos viviendo parece frecuentemente inasible. Pareciera que con demasiada frecuencia tenemos nuestra mirada puesta en el pasado o en el futuro. El goce es el placer y el goce es el dolor. El dolor es inexorablemente presente, podemos comunicarlo pero es imposible compartirlo de la misma manera en que lo sentimos. Solidariamente habrá otro dolor en quien nos acompaña, o lo sentiremos nosotros por quien deseamos acompañar; pero en la experiencia, es intransferible, no logra salir de nuestra percepción subjetiva. El placer es más elusivo, se nos escapa de las manos, estamos tan condicionados cultural y subjetivamente por la culpa y el miedo que en muchos casos los humanos recurrimos a la desinhibición del alcohol u otras substancias para poder experimentarlo. El placer se nos escapa como presente porque estamos permanentemente condicionados por el pasado y el futuro, por la historia y las consecuencias. Los franceses llaman al orgasmo y a su período inmediato posterior, un episodio paradigmático de placer, “la petite mort”, esto refiere al abandono y la falta de control; pero también a la transitoriedad de ese estado. Históricamente los estados de alegría prolongados, designados como euforia, han sido mirados con desconfianza por la sociedad occidental en su tradición judeo-cristiana. Hasta aquí entonces el goce tal como lo podemos vivir los llamados neuróticos, según los primeros párrafos de este escrito.

El psicópata miente como uno de los medios de manipulación para lograr sus objetivos, para obtener el control; el psicópata perverso miente además por placer. La mentira es más que un medio para lograr el fin que pretende . Su gozo está en que su mentira sea creída, en lograr la penetración en la subjetividad del otro, esto le da sensación de poder y control, de impunidad. Es un actor ávido de aplausos y eso representa para él lograr la credibilidad.

La perversión busca el poder de violar la subjetividad del otro a través de la mentira, utilizando la fuerza de las palabras para generar la ilusión de modificar la realidad.

Esto muchas veces nos remite a algunas de las herramientas utilizadas por el capitalismo en su ejercicio publicitario, como la creación de falsas necesidades con el objetivo de generar el consumo de bienes superfluos o innecesarios.

Existe en la actualidad una doctrina económica  que se estructura desde un discurso indudablemente psicópata y perverso, se llama neoliberalismo. Sus mentores crearon el concepto de “Darwinismo social”, el libre mercado dice quien pierde y quién gana y necesariamente el grande se comerá al pequeño. Para los neoliberales la desocupación es una necesidad estructural porque es un disciplinador social. Si la oferta de puestos de trabajo es baja y los candidatos a ocupar cada puesto son muchos, el trabajador no podrá protestar por salario o derechos porque sería inmediatamente reemplazado por un desocupado deseoso de ocupar ese puesto desde su situación de extrema necesidad. El discurso neoliberal le dirá al desocupado que perder su trabajo es una oportunidad, la oportunidad de convertirse en emprendedor, de ser su propio patrón; lo que no dice es que el progreso de los emprendedores es un lugar para pocos y la desocupación un camino seguro a la miseria para muchos.

Esto rompe lazos sociales y solidarios, es el río revuelto en el que ganan los pescadores, y los pescadores son los dueños del poder económico. Hemos tenido y tenemos en nuestro país conspicuos ejemplos de psicópatas perversos, esos que dicen una cosa a la mañana y a la tarde lo contrario sin que se les mueva un pelo, “pero si io, io nunca he dicho eso” decían Carlos Saúl y su hermano en innumerables ocasiones, también tenemos una anciana perversa ocupando espacios importantes en la televisión que le llamaba “presidente” a Videla y dictadora a Cristina, aunque uno proviniera de un gobierno de facto y la otra de un gobierno constitucional elegido por el pueblo. Perverso fue decir que se atentaba contra la libertad de prensa en los gobiernos de Néstor y Cristina en un país en el que como decía Galeano, “te enterás de que no hay libertad de prensa por la tapa de los diarios”. Conducta perversa es la que exhiben todos lo que se rasgaban las vestiduras cuestionando la legalidad de los actos del gobierno de CFK, que fueron legales, mal que les pese, y que defienden la conducta de un presidente que decidió gobernar por decreto, violando la constitución y desconociendo leyes dictadas por el congreso. Un presidente que devaluó para beneficiarse él y sus cómplices con el dólar futuro y perversamente demandó al gobierno anterior, suspendió las retenciones, liberalizó la importación con la consecuente destrucción de sectores de la industria nacional, y sabemos que cada fábrica que cierra implica despidos, reducción en el consumo y achicamiento de la economía. Generó una deuda ilegítima con el FMI, de dinero que después su banda fugó. Prometió pobreza cero y partiendo de una pobreza del 12 al 15% la llevó al 35% de la cual no hemos podido salir, es más, aumentó al 40%, ya que la recuperación económica lograda por el gobierno actual, a pesar de la pandemia, benefició al gran capital y no a los trabajadores. Se calcula que el 83% del crecimiento de PBI fue absorbido por las grandes empresas. Existe la amenaza de volver a la desocupación de los 90 (los desocupados son los desaparecidos de la democracia neoliberal, porque la exclusión genera muertos civiles). Ya está la promesa desembozada de los sectores neoliberales de eliminar todas las conquistas sociales laborales, de achicar o eliminar la educación y la salud pública. Se ha llegado al punto por parte de uno de los representantes más fascistas del neoliberalismo de plantear privatizar las calles internas de las ciudades o legalizar la venta de órganos humanos, léase órganos de pobres que servirán como repuesto para los ricos.

En la actualidad estamos viviendo una inflación que parece incontrolable. Por un lado Macri liberó a los exportadores, durante su gobierno, de la obligación de liquidar los dólares de las exportaciones ante el banco central, con lo cual es imposible que este genere reservas, por otro, una pocas corporaciones, fundamentalmente las que controlan la producción de alimentos y su comercialización aumentan los precios a su antojo con el objetivo de generar inflación, el golpe blando. Entonces hoy aparece en los diarios uno de los psicópatas perversos (La rata) al servicio de estas corporaciones lamentándose de que la pobre gente, cada vez que va al supermercado, ve que el dinero no le alcanza, mintiendo una empatía hacia los que son víctimas de lo que su propio sector provoca.

En resumen hay dos proyectos contrapuestos en este país, he aquí la famosa grieta; el de un estado que contenga a todos los habitantes del país interviniendo en la economía para garantizar que no haya exclusión, y el de un estado que se retira para dejar en manos del mercado, que por supuesto está manejado por las grandes corporaciones multinacionales (el capitalismo salvaje), el destino de la economía y por ende de los habitantes, dejando sí, para el estado, el papel de mercenario represor al servicio de esos intereses. En el medio, un gobierno que no ha logrado conformar a nadie. Popular en lo discursivo y cediendo ante los intereses de los grandes capitales en la práctica.

Se avecinan elecciones. Si el neoliberalismo, que desde lo fáctico tiene el poder económico, lo legaliza a través de un triunfo electoral, nuestro panorama como país será más que trágico, quedaremos sumidos en la desocupación y en el crecimiento grosero de la pobreza. Las clases medias, que en la práctica demuestran despreciar a los pobres, quejándose por la ayuda social que reciben, sin mirar los subsidios millonarios que reciben las grandes empresas y que representan muchas veces el valor de esa  por ellos odiada ayuda social, pasarán irremisiblemente a engrosar las filas de la pobreza y, como decía un viejo tango, a formar fila pa’ tomar un plato ‘e sopa.

Argentina a las puertas de un cambio estructural: ¿cómo gestionarlo en beneficio del conjunto?

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Un cambio estructural implica que la forma socioeconómica vigente dejará de ser tal para abrir paso a una nueva, con carácter irreversible en el corto plazo. En la Argentina, estas mutaciones son bien reconocibles. Entre las más importantes, a veces con rumbo progresivo y otras con orientación reaccionaria, podemos mencionar el 17 de octubre de 1945, el 24 de marzo de 1976 y las crisis de 1989 y de 2001.
Esos puntos de inflexión no fueron meramente locales, sino que estuvieron acoplados a, y en gran medida signados por, nuevos contextos internacionales: el inicio de la Guerra Fría, la Crisis del Petróleo, la disolución de la Unión Soviética y la emergencia del mundo multipolar tras el atentado contra las Torres Gemelas, que consolidó a China y el Asia Pacífico como actores relevantes.
El escenario actual también presenta todas las características de una modificación estructural tanto en el orden internacional como nacional, con fenómenos tales como crisis de hegemonía, solidificación de bloques antagónicos y guerra.
Para evaluar nuestro devenir en ese mundo complejo, es preciso hacer un breve repaso por los últimos años en el país.
La presidencia de Mauricio Macri significó el retorno del bloque primario financiero a la Argentina, que rápidamente inició dos movimientos típicos de este conglomerado empresarial: 1) transferencia de ingresos hacia bancos y fondos de inversión, exportadores agropecuarios e industriales, empresas extractivas primarias en minería y energía, y monopolios con capacidad de fijar precio en el mercado interno, y 2) valorización financiera del excedente así obtenido, a través de operaciones de crédito externo al sector público, que permitió el ingreso de dólares que, convertidos a pesos, se multiplicaron en colocaciones a tasas de interés muy elevadas para luego recomprar la divisa y salir del país.Macri encontró un Estado desendeudado, pero agotó las fuentes de financiamiento externo, recibiendo en 2016-2017 u$s65.000 millones provenientes del mercado financiero internacional, y en 2018-2019 u$s45.000 millones del FMI. La fuga de divisas en ese lapso fue estimada por el BCRA en u$s86.000 millones. Esto implicó un deterioro agudo de las cuentas fiscales y una fuerte caída de la participación de los sectores populares en la generación de riqueza.
En 2019, dado que no se podía seguir accediendo a fuentes de financiamiento internacional, los beneficiarios del macrismo exigían un fuerte salto devaluatorio que les permitiera optimizar el capital fugado y reingresarlo, comprando activos desvalorizados y desenvolviendo sus actividades con costos internos de insumos y mano de obra también reducidos por el impacto de la devaluación. Ese es el habitual ciclo de un modelo neoliberal: endeudamiento, valorización financiera, fuga y compra de activos depreciados.La llegada del Frente de Todos estuvo signada por la pandemia del covid-19. La necesidad de cubrir las exigencias sanitarias y alimentarias en el marco de la cuarentena tensó al extremo la capacidad del Estado para amortiguar el impacto del virus. Estado que, por otra parte, se encontraba debilitado por el endeudamiento durante el macrismo. La única fuente de financiamiento era la política monetaria vía emisión primaria y, trabajosamente, la constitución de un mercado de financiamiento en pesos, también golpeado por la gestión de Cambiemos.

Durante 2020 comenzó a configurarse un nuevo bloque empresario que ocupó el centro de la escena, desplazando al bloque primario-financiero. Asumiendo que el ciclo clásico de endeudamiento, valorización financiera y fuga se había agotado, este sector comenzó a trabajar sobre dos mercados:

El externo, con manufacturas de origen agropecuario e industrial, favorecidas por la aceleración del tipo de cambio y la consecuente depreciación de los costos locales, esencialmente el salario y las tarifas.

El interno de consumos básicos, esencialmente alimentos e indumentaria, sobre los que aplicó la capacidad monopólica en dichos mercados para fijar precios.

La configuración de este nuevo bloque empresario contó con el apoyo de las autoridades económicas durante el bienio 2020-2021, y el mismo fue beneficiario del drenaje de divisas del superávit comercial acumulado en esos dos años, de u$s27.000 millones.

De este modo, en escasos ocho años (2015-2023), se ha configurado un escenario que habilita la posibilidad de un experimento que algunos denominan neo-desarrollista, asentado en los siguientes pilares:

Una crisis de hegemonía planetaria expresada en un enfrentamiento bélico que provoca un recalentamiento de la demanda de insumos básicos y precios altos para los mismos.

El desplazamiento del centro de gravedad político y económico del bloque primario financiero.

El surgimiento de un conglomerado de empresas beneficiarias de la rentabilidad extraordinaria a partir del diferencial entre precios internacionales altos y sostenidos, salarios e insumos internos bajos y un horizonte de oferta de energía abundante y barata.

Un efecto directo de esto es que, aunque en el lapso 2021-2022 la economía creció un total acumulado del 16,1% y se experimentó una baja del desempleo desde el 11,5% en 2020 al 6,8% en 2022, la participación del salario en la creación de riqueza es del 41%, muy por debajo del clásico “fifty-fifty” peronista.

Si se estableciera un paralelismo histórico, se podría comparar el momento actual con la segunda mitad de los 30’ y principios de los 40’ del siglo XX. En ese período, el mundo vivía una crisis de hegemonía que desembocó en un escenario bélico y la Argentina padecía una inserción internacional errática, con una situación interna de crecimiento económico y desempleo relativamente bajo, pero pésimas condiciones laborales y salariales.

El peronismo irrumpió con éxito en ese contexto definiendo:

La apropiación de la renta extraordinaria emergente del mundo en guerra para ser aplicada a un esquema de expansión industrial destinado a abastecer un mercado de consumo nacional fundado en la capacidad de compra de los trabajadores.

La inserción internacional a partir de la autonomía ante los bloques triunfantes en el conflicto bélico, que se enfrentaban entre sí en el marco de la Guerra Fría.

Un esquema similar se desarrolló durante los gobiernos de Néstor y Cristina, con una economía más abierta e inserta en la región, esencialmente en asociación con Brasil, y aprovechando la emergencia de un mundo multipolar liderado por China y otros países del Asia pacífico, que presionaron a la suba los precios internacionales.

En el presente, la existencia de ingresos extraordinarios en los sectores agropecuario, minero y energético brinda una oportunidad propicia para la implementación de una nueva versión del modelo justicialista, que promueva la independencia económica y la justicia social. Sin embargo, es necesario agregar un tercer elemento a esta ecuación, la soberanía política, a fin de asegurar la prosperidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

 

https://www.ambito.com/argentina-las-puertas-un-cambio-estructural-como-gestionarlo-beneficio-del-conjunto-n5724919

Deuda y fuga

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La Secretaría de Finanzas de la Nación publicó el lunes 17 de abril de 2023 que la deuda externa pública bruta [1] al 31 de marzo 2023 es equivalente a 397.788 millones de dólares. En diciembre de 2019 era de 323.065 millones de dólares, por lo que la deuda total se incrementó en 74.273 millones de dólares, incluso, dentro de ella, la deuda con el FMI, que era de 44.599 millones de dólares en el año 2019, al 31 de marzo de 2023 es de 46.041 millones de dólares (en 2021 y 2022 ingresaron más dólares que lo que se amortizó de capital).

Nuestro comercio exterior fue superavitario (las exportaciones superaron a las importaciones), desde el 1 de enero del 2020 al 31 de marzo de 2023, en 33.940 millones de dólares. Y las reservas internacionales del BCRA pasaron de 45.109 millones de dólares en diciembre de 2019 a 39.050 millones de dólares al 31 de marzo de 2023 (disminuyendo en 6.059 millones de dólares), estamos hablando del equivalente a 114.272 millones de dólares entre el aumento de la deuda bruta, el superávit comercial y la disminución de las reservas internacionales del BCRA.

Con los datos del balance cambiario a marzo de 2023 por el BCRA —publicado en mayo—, la balanza de pagos a la misma fecha por el INDEC, y el Informe del Tesoro de la Nación, trataremos de explicarnos los principales rubros que causaron tales fugas.

 

 

Pago de intereses de la deuda

Los intereses de la deuda púbica, desde el 1 de enero de 2020 hasta marzo de 2023, sumaron 21.884 millones dólares. Recordemos que el acuerdo con los “bonistas” (acreedores privados que canjearon títulos de deuda argentina) realizado el 31 de agosto de 2020, hace que recién se entre a pagar el capital desde el segundo semestre de 2024. Y con el FMI, se convierte un crédito stand-by a tres años concedido al gobierno de Cambiemos, por un préstamo de facilidades extendidas, por lo que a cada vencimiento de capital nos dan ellos los fondos que se refinancian a 10 años.

 

 

 

 

Pago de capital de la deuda

Lo reconoció en su discurso del 27 de abril 2023, en La Plata, la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner: “Parte de las discusiones que tuvo el anterior ministro [se refiere a Martín Guzmán] no fueron conmigo ni por mí. Fueron, precisamente, por esta situación del Banco Central que no intervenía no solamente acá, sino en otras situaciones como, por ejemplo, sentarse sobre las reservas porque la otra cuestión es, no solamente intervenir en el mercado cambiario, sino poder hacerlo porque el Banco Central tiene reservas”.

Pero dijo a continuación: “Porque no hay una solución perfecta, no es que se elige entre lo mejor y lo peor. Cuando se está en el gobierno, normalmente, por lo menos en la República Argentina, siempre hay que elegir entre lo menos malo. Ojalá los gobernantes tuviéramos la posibilidad de elegir entre lo bueno y lo malo. Ahora, tenemos que saber que cuando tomamos una decisión y enfrentamos intereses, nos enfrentan”.

El BCRA, desde diciembre de 2019, le vendió dólar oficial (en esa fecha a 62 pesos por dólar) a las empresas para que pagaran el capital e intereses de su deuda, primero el 100 % y, desde septiembre de 2020, el 40 % de la deuda, el monto de dólares vendidos a precio oficial a las empresas para que pagaran su deuda externa al 31 de marzo de 2023 fue de 18.070,1 millones de dólares.

Es más, por Resolución General 959/2023 publicada en el Boletín Oficial del 2 de mayo de 2023 que faculta las operaciones llamadas SENEBI (Segmento de Negociaciones Bilateral), se permite a las empresas comprar y vender divisas entre ellas, con lo cual, teóricamente, el BCRA no debería venderle más dólares de las reservas internacionales al precio oficial para pagar esa deuda privada, pero la resolución fue posterior a que el viernes 28 de abril de 2023, el grupo ARCOR que tenía que pagar una obligación negociable de 160 millones de dólares (con los cuales compró parte de su participación en La Serenísima para extender su poder oligopólico y en la formación de los precios a la actividad láctea), el BCRA le vendió a 228,50 pesos (ese día, el dólar paralelo estaba 470 pesos) el 40 % de esa deuda, o sea, 64 millones de dólares.

En la alocución referida, Cristina Fernández de Kirchner dijo textualmente: “¿Ustedes creen, sinceramente, que una empresa argentina que obtiene un crédito en dólares en el exterior se lo dan en el exterior? O es un préstamo de las propias empresas o es un préstamo que está apalancado por fondos en el exterior. ¿Quién va a prestar miles de millones de dólares, sino están apalancados en el exterior con una garantía? Lo que pasa es que después pagan con los dólares que deberían estar dedicados a la industria para sostener la actividad económica para pagar deuda. Claro que se podría haber evitado. Seguramente se habrían enojado algunos, pero bueno… Este es el problema de querer gobernar y conformar a todos. Finalmente, terminas enojando a todos”.

Servicios reales

Gran parte es el pago por el saldo de servicios como fletes, viajes y transporte de pasajeros, seguros, más royalties (patentes), “neteado” del turismo ingresante y los que gastan los argentinos por el mundo, suma que es realmente una cifra exorbitante y totalmente desproporcionada con los valores declarados de exportación e importación, incluso ha sido observado en todos los informes de la Argentina por el mismo FMI.

 

 

 

Fuga de capitales

La «fuga de capitales» identificada como formación de activos externos se contabiliza por 4.778 millones de dólares, de los cuales 9 de cada 10 dólares correspondieron al sector privado no financiero y el resto al sector financiero (bancos, fundamentalmente).

Utilidades y dividendos

Se refiere a la remisión de utilidades y dividendos por las empresas extranjeras que operan en el país a sus casas matrices en el exterior (se contabiliza a marzo de 2023 la suma de 545 millones de dólares).

Intervención del BCRA y del Tesoro en los mercados financieros locales

Es la intervención en la compra y venta de bonos del Tesoro y del BCRA y la venta de dólares a futuro. La diferencia se paga en pesos, pero a marzo de 2023, al tipo de cambio oficial, se perdieron unos 2.777 millones de dólares por esta vía.

Y el problema es cada vez mayor, desde el 11 de abril de 2023, fecha en que el BCRA vende dólares a futuro de su exiguas reservas. Por ejemplo, el viernes 5 de mayo vendió a futuro al 29 de septiembre de 2023 a 397 pesos, cuando ese día el dólar blue estaba a 470 pesos. Lo hacen para que no se compren dólares en el mercado spot (presente) y lo compren a futuro, pero a pérdida del BCRA, que debe pagar esa diferencia en pesos cuando se produzcan las fechas de vencimiento.

Balance cambiario enero 2020 – marzo 2023

Evasión

Además de estas operaciones registradas por el Banco Central, el superávit comercial podría ser incluso más elevado si los grandes exportadores no realizaran permanentes maniobras de subfacturación para no tener que liquidar y de paso pagar menos impuestos (retenciones), como lo que se demostró en el caso Vicentin y en las últimas irregularidades presentadas por la Dirección General de Aduanas, donde 25 empresas exportadoras no liquidaron 4.331 millones de dólares. Y en el caso de las importaciones, el acceso al tipo de cambio oficial «barato» es aprovechado para sobrefacturar compras entre empresas del mismo grupo económico y así fugar divisas.

En síntesis

Siempre según datos oficiales del BCRA (balance cambiario), del INDEC (balance de pagos) y del Tesoro de la Nación, el total de dólares que debería contar el BCRA debería ser, desde el 1 de enero de 2020 al 31 de marzo de 2023, una suma incrementada por gran parte de los 114.272 millones de dólares (en pesos al tipo de cambio oficial y en dólares) que nacen del aumento de la deuda pública total, del superávit comercial en el período y de la disminución de las reservas internacionales brutas del BCRA.

A su vez, la salida de capitales fue, según el Balance Cambiario del BCRA en igual lapso, de 66 millones de dólares, suma que explica, mal o bien, el 53,52 % de los 114.272 millones de dólares ingresados desde el 1 de enero de 2020 al 31 de marzo de 2023.

Tampoco explica el Tesoro de la Nación en qué aplicó los 74.273 millones de dólares (en divisas y en pesos) que acrecentó la deuda pública bruta. Se infiere en gran parte para pagar los servicios financieros y el déficit primario del presupuesto nacional, que fue a precios corrientes y en base a caja de 2.292.730 millones de pesos en el año 2020; de 2.095.788 millones de pesos en el año 2021; de 2.871.566,2 millones de pesos en el año 2022; y de 1.411.566,4 millones de pesos en el acumulado del primer trimestre 2023, sumas que deberían transformarse a dólares para realizar la comparación.

Pero el cuadro de deuda y fuga descripto se agrava con dos hechos preocupantes.

 

  • Importación de soja: Se van a comprar este año, y principalmente a Brasil, 10 millones de toneladas de soja, a tipo de cambio oficial. Por ejemplo, el 4 de mayo ingresaron a la terminal portuaria de Vicentin, que utiliza Molinos Agro de Pérez Companc, a 230 pesos por dólar, 30.000 toneladas de soja proveniente del hermano país. Soja que se convertirá en pellets, harina o aceite y que se exportará a 300 pesos por dólar. Deberíamos preguntarnos por los cientos de camiones que llevan soja y otros granos hacia el norte por la ruta 12 y 14 y, por las barcazas que van río arriba con la misma carga. Y por otra parte, por qué nosotros tuvimos tan gran sequía y Brasil no. Cómo juega en ello el permanente desmonte y quema de campos que se observa a simple vista en la pampa húmeda argentina.
  • Cómo se explica que el precio que paga CAMMESA del gas proveniente de la cuenca austral sea de 9,50 dólares/MMBTu y, el precio de gas de exportación en la cuenca neuquina definido por la Subsecretaría de Hidrocarburos es de 7,73 dólares/MMBTu. Y a la vez, en el invierno se paga por la importación (básicamente de Bolivia) 8,93 dólares/MMBTu. Todo esto sin considerar que el importador es ENARSA (Estado nacional) y los que exportan son empresas privadas o en el mejor de los casos empresas con solo el 51 % estatal, es decir, doblemente perjudicial, como aseveran Julio De Vido y Antonio Pronsato, en su nota del 10 de mayo de 2023 en Identidad Colectiva. O sea, importamos gas más caro y exportamos a un valor dólar menor. E importamos soja a 230 pesos para venderla con valor agregado a 300 pesos para beneficio de las empresas acopiadoras y comercializadoras de granos.

Esta devaluación encubierta, que aún así a los que beneficia no les es suficiente, también acrecienta la deuda pública, porque el BCRA cambia a precio oficial y la diferencia es una Letra del Tesoro de la Nación, por un lado y perjudica a la población que paga los alimentos y el gas más caro.

 

[1] Es la deuda pública (en divisas y en pesos convertido y contabilizado en dólar para determinar una moneda homogénea) de la Administración central, no incluye las deudas del Banco Central (Leliq y otras), ni la de las provincias y municipios.

 

Deuda y fuga

Hijos de la traición

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La pregunta es: ¿porqué los dominados en lugar de enfrentar a sus dominadores y reclamar su libertad, se transforman en sus disciplinados defensores, como el perro fiel que defiende al amo?
Se podría decir que objetivamente traicionan sus propios intereses, pero esto podría ser una respuesta demasiado simple. En principio habría que ver si todos tienen, o tenemos, consciencia de lo que son sus/nuestros propios intereses.
En el feudalismo, el discurso de la clase dominante era que el señor feudal y su corte decían ser los protectores de los siervos de su feudo. A cambio de esa protección los siervos trabajaban y producían en el campo y parte importante de esa producción era para el señor feudal. A resultas de cuenta, el señor feudal se enriquecía y los siervos tenían una economía de subsistencia, cuando no de franca miseria. Su única posibilidad de escapar de esa condición residía en unirse al clero o al ejército del señor.
Resulta llamativo que esta misma metodología, en tiempos más modernos, sea la utilizada por la mafia, prototipo de las instituciones criminales que funcionan como un poder paraestatal. Los comerciantes pagan un dinero en concepto de protección para no ser atacados por la misma mafia que les cobra.
El mismo esquema ha sido el aplicado por los imperios a sus estados vasallos. A medida que han transcurrido los años esta metodología se ha sofisticado. Así las compañías se transformaron en dueñas, hasta de la propiedad intelectual. A través de las patentes, no sólo los inventos, sino también las ideas son propiedad de alguien, como si el pensar debiera estar regulado por la propiedad privada.
Es la traición, en general inadvertida, de las clases subalternas, las que con su creatividad e inventiva le dan a las clases dominantes las herramientas para garantizar su poder, y así mantener la dominación de su clase sobre las mayorías. Son las clases subalternas las que elaboran, las que dan forma jurídica a las leyes que legitiman el poder de los dominantes. Miembros de las clases subalternas son los y las que inventan los gases lacrimógenos y las balas de goma, las armas químicas y las convencionales, las drogas legales y las ilegales. Las clases dominantes compran su inteligencia, como empleados o como mercenarios, compran periodistas y comunicadores para manipular la información y así ser formadores de la llamada opinión pública, o sea, del sentido común, técnicamente la subjetividad social.
Las clases dominantes no son creativas, simplemente tienen el poder económico, que es el mango de la sartén.
Cada vez que un hijo de las clases populares (o sea subalternas) logra descollar por su creatividad o su potencial académico, habrá una universidad o una fundación que lo seleccione, lease lo seduzca, para ofrecerle un camino de éxito para su creatividad y evolución económica. Lo incorporará a la burbuja de cristal en la que sólo hay claridad hacia arriba, niebla hacia los costados y, por supuesto, total oscuridad hacia abajo.
Para tener conciencia de clase primero hay que tener sentido de pertenencia. Este es el
punto donde la clase dominante introduce la cuña. Nos muestra a través de los elementos generadores de subjetividad, la publicidad, los rituales, las religiones, una posibilidad de acceder a un mundo mejor, pero siempre en un camino individual, donde solo el esfuerzo personal será premiado, no hay lugar para los proyectos colectivos.
No hay dioses pobres ni tampoco trabajadores en el mundo deseable. Se parece mucho al mito de la tentación de Adán y Eva. La idea es introducir el deseo de pertenecer a otro sector, al dominante, y si no lo podemos hacer como protagonistas lo haremos como corifeos. Eso implica el rechazo al propio grupo de pertenencia.
Entonces nos planteamos ¿a qué sector queremos pertenecer? La condición aspiracional parece representar la necesaria actitud de renegar del lugar de pertenencia del que se es originario para pasar a otro que en el imaginario se considera de un nivel superior.
Para traicionar a la clase a la que pertenecemos primero hay que tener conciencia de clase. Cuando decidimos separarnos de la clase a la que pertenecemos por origen y no logramos integrarnos a la que aspiramos nos convertimos en desclasados.
La conciencia de clase es posiblemente una condena, a partir de adquirirla solo hay dos opciones, luchar desde ella o vivir con culpa por no hacerlo. Luego veremos si la lucha es plenamente comprometida o de baja intensidad, como una dis-culpa.
También veremos si quienes sienten culpa por el abandono de su pertenencia original, soportan esa culpa o se “convierten”, ya sea subjetiva u objetivamente, poniéndose del lado de la clase dominante; cambiando la culpa por odio de clase.
Recordemos que el odio de clase es consecuencia del daño a nuestros semejantes. El daño a un semejante produce culpa, estamos dañando a alguien que nos refleja como un espejo. La forma que las clases dominantes eligen para liberarse de la culpa es negar al explotado o agredido por ellos, la condición de semejante; se lo deshumaniza y entonces la culpa es mutada por odio, que es emocionalmente más barato, a un ser pretendidamente inferior o extraño a ellos mismos.
¿Y qué hay de las clases medias? Las clases medias, son fundamentales y funcionales para la clase dominante. Ellas constituirán el tapón, la barrera, entre la clase dominante y la dominada. A su vez están estratificadas en sectores medio-altos, medio-medios y medio-bajos. Los medio-altos formarán parte de los sectores de servicios altamente calificados; gerentes, médicos, abogados, ingenieros, militares de alto grado, arquitectos y otras profesiones que comparten la condición de formados intelectualmente.
A la medio-media pertenecen la oficialidad joven de las fuerzas armadas, la oficialidad de las policías, gendarmería y prefectura , personal administrativo calificado, empleados de comercio jerarquizados, etc. A la media-baja; suboficiales, docentes de escuela media y primaria, oficiales de fuerzas de seguridad, obreros especializados, etc..
Todas tendrán en común, de mayor a menor, la oferta por parte de la clase dominante de la posibilidad aspiracional, el sueño del despegue, de ser parte de la élite; y también la amenaza de caer económicamente al nivel de la clase baja; y como todos tememos y odiamos a lo que nos amenaza, en lugar de odiar la posibilidad de la pobreza nos indican a través de mensajes subliminales y muchas veces explícitos, odiar a los pobres, como si la pobreza fuera una enfermedad contagiosa. De esta forma se peyoriza la protesta social y la marginalidad de los
excluidos del sistema.
Paradójicamente las clases medias, en todos sus estratos, están desde lo monetario, más cerca de los pobres que de la clase dominante, aunque se identifiquen con ella.
En la clase baja en cambio, entran el grueso de los trabajadores, formales e informales, la tropa de las fuerzas de seguridad y militares, y por supuesto, los desocupados, todo el amplio grupo de los marginados, un grupo cada vez mayor.
Uno de los puntos de conflicto que favorece la separación entre los sectores populares, entendido lo popular como el conjunto de las clases dominadas, es la brecha cultural que se establece entre ellos. Los sectores de más bajos recursos económicos de la sociedad son los que menor acceso tiene a la educación, por lo que los elementos y herramientas con los que producirán cultura, entendiendo que la cultura el el producto de la relación entre los humanos y entre los humanos y su medio ambiente, serán los que sus posibilidades les brinden. Estos recursos, probable y seguramente, estarán lejos de la sofisticación que permiten una educación e información más nutrida. La cultura dominante se ocupará de denominar a esta “subcultura” como vulgar y de mal gusto, haciendo notar a las clases medias aspiracionales la necesidad de diferenciarse si quieren seguir en carrera.