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jueves, abril 23, 2026
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Yuanes

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La Argentina, en el año 2022, tuvo récord de ventas y de compras con el exterior, teniendo en cuenta los datos que son por declaraciones juradas, sin contemplar la sub-facturación de exportaciones y la sobre-facturación de importaciones. Se declararon exportaciones por 88.466 millones de dólares, y los tres primeros clientes son Brasil, China, y los Estados Unidos.

A Brasil, que es nuestro primer socio comercial, se le vende medios de transporte y autopartes, petróleo y gas, trigo y cebada. Y se le compra tubos soldados por arco sumergido, hierro, acero, utilizados en oleoductos y/o gasoductos (esto tiene nombre y apellido: son, básicamente, las compras de USIMINAS de Brasil donde el grupo Techint posee el 50 % del capital y usa dólares que le compra al BCRA al tipo de  cambio oficial, que, por ejemplo, al día viernes 28 de abril 2023 cotizaba a 228,50 pesos); vehículos para transporte (por la integración particular de las empresas radicadas en ambos países que gozan de reintegros impositivos y de draw back [i]); café, pasta química de madera, etcétera.

Con la República Popular China los despachos se concentraron en carne bovina deshuesada, congelada; carbonato de litio; cebada en grano; soja y sus derivados. E importamos de ahí computadoras y teléfonos celulares; suministros industriales elaborados; piezas y accesorios para máquinas y herramientas, plástico y sus manufacturas; grupos electrógenos de energía eólica; circuitos impresos con componentes eléctricos o electrónicos montados para aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía; aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía con hilos, de telecomunicación por corriente portadora o digital; partes para aparatos receptores de radiotelefonía, radiotelegrafía, radiodifusión, televisión, video monitores y video proyectores, y motocicletas con motor de émbolo alternativo.

A su vez, el comercio con los Estados Unidos es de venta, principalmente, de aceites crudos de petróleo; oro para uso no monetario; productos intermedios de otros aceros aleados excluido el inoxidable; aluminio; aceite de soja y aceite de girasol en bruto; limón y sus derivados y otras frutas frescas. En cambio, se importa gasoil; turbinas de gas; carbonato de sodio anhidro; hulla bituminosa; productos inmunológicos y medicamentos envasados; vehículos automotor; máquinas y herramientas.

Como lo reconoce la Asociación de Comercio entre Estados Unidos y Argentina AmCham, entre los sectores de mayor relevancia se encuentran el petrolero (apalancado por las inversiones en Vaca Muerta), el suministro de energía (AES), la industria manufacturera (GM, Ford, Goodyear, BASF, DuPont, Whirlpool), seguros (Metlife, Prudential), servicios financieros (American Express, Visa, JP Morgan), servicios profesionales (Accenture, Manpower Group), servicios de información y comunicaciones (IBM, Cisco Systems, Google).

A ello debemos sumarle que de las nueve grandes empresas acopiadoras y comercializadoras de granos y derivados, que representan el 80 % de las exportaciones del sector en la Argentina, cinco son estadounidenses: ADM; Bunge; Cargill; Louis Dreyfus; y Glencore. Que en energía y en Vaca Muerta se destacan las firmas Chevron, Apache y Exxon Mobil y en litio y minerales raros, las empresas Río Tinto y Livent y sus acuerdos con Ford Motor Co, la primera, y con General Motors, la segunda. Que el principal acreedor no institucional en la deuda externa argentina es BlackRock, cuya casa central está en Nueva York y lo mismo pasa con los otros fondos de cobertura (Vanguard, PIMCO, Franklin Templeton, etc.). Que el supervisor de nuestra deuda es el FMI, donde el país del norte posee el 17 % de los votos y es el único que tiene poder de veto, a lo que se suma una embajada siempre activa en defensa de los intereses de su país, la más de las veces sin cuidar las formas.

Sin embargo, la Argentina tiene una economía que compite en los mismos rubros que los Estados Unidos. Somos el décimo exportador de alimentos y forrajes, dentro de ello, el tercero en soja y sus derivados, pero Estados Unidos es el primero. A su vez, es el principal mercado de granos del mundo y los precios se fijan en Chicago. Hasta el relevamiento de la producción y su almacenamiento en silos en la Argentina es suministrado por los satélites de los Estados Unidos.

Ellos saben más que nadie que la sequía en 2022/2023 fue importante y devastadora, pero que vamos a superar el récord de producción de granos y derivados en el 2023/2024. A lo que se le debe sumar la mayor explotación de petróleo y gas de Vaca Muerta, y el pleno funcionamiento del gasoducto Néstor Kirchner, por lo que nos vamos a autoabastecer de combustible en el año 2024 y vamos a ser exportadores netos en el 2025. Más la exponencial explotación y exportación de litio y minerales raros para la tecnología moderna.

Sin embargo, sabiendo todo ello, el FMI —pese a que el Ministro Sergio Massa se había visto antes, en la República Dominicana, con la segunda del Departamento de Estado de ese país, Wendy Sherman— no le concedió el crédito puente de 5.000 millones de dólares. Además le dijo que sometía el pedido de adelantamiento del aporte de capital de 10.793 millones de dólares que, según el acuerdo de facilidades extendidas —firmado y autorizado por la ley 27.668—, deben ingresar en los meses de junio, septiembre y diciembre de 2023, a la aprobación del board del FMI .

Saben que es una situación de ahogo financiero en el comienzo de la etapa electoral de cambio de gobierno, pero lo hacen por dos razones:

  1. Una, económica. Exigen que se devalúe nuestra moneda para que la deuda sea más difícil de pagar y que compren por la mitad lo que vale el doble, tanto empresas como activos naturales y públicos.
  2. Porque quieren que la nueva administración se le subordine políticamente en el enfrentamiento que tiene con la República Popular China y que graficara la comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson.

China

Una nación soberana, como debe ser la nuestra, no tiene que subordinarse a nadie y sí debe establecer relaciones económicas, comerciales y políticas de iguales entre países independientes.

El Banco Central de la República Argentina tiene reservas en yuanes por el equivalente a 19.000 millones de dólares. Que se le pida a China usar los yuanes por 5.000 millones de dólares (cifra que se le fue a pedir al FMI), para “cerrar” las cuentas y pagos de este año, máxime que el año 2024 se obtendría un superávit comercial del orden de los 25.000 millones de dólares, es factible y necesario.

Obviamente el país asiático nos vende mayor valor agregado (trabajo incorporado) que los bienes que compra de la Argentina, que sucede en la mayor parte de nuestro comercio internacional, que con China es exacerbado. Pero debe observarse lo siguiente:

  1. En primer lugar, con China tenemos una economía complementaria. Ellos tienen más de 1.400 millones de habitantes y necesitan alimentos, forrajes y energía, bienes y servicios de los que disponemos en abundancia
  2. Que se expanda la forma de pago en yuanes y pesos no es un tema menor, dado que como sucede con todas las operaciones de comercio internacional de nuestro país, debemos comprar dólares para adquirir bienes y servicios [2] y al revés, si, por ejemplo, Chile o Bolivia u otra nación quieren comprar productos argentinos, deben comprar antes dólares para hacerlo.

En gran parte del comercio internacional se va sustituyendo el dólar por acuerdos como los firmados entre India y China, China y Japón, y China y Rusia, donde se opera en forma creciente con las monedas de cada país.

Es obvio que esto va en contra de los Estados Unidos, que se beneficia con la fuerte demanda mundial de su moneda y, por ende, financia su déficit fiscal (que, por ejemplo, en el año 2021, fue del 16,7 % de su PIB), en forma mayoritaria, con emisión monetaria, cosa que a nosotros, el FMI nos limita severamente y que fue del 1 % del PIB en el año 2022 y que el FMI fijo en el 0,6 % del PIB en el año 2023 [3].

Es imprescindible que la Argentina propicie acuerdos con otros socios comerciales en nuestras respectivas monedas, que, a su vez, indirectamente, le confieren al peso un mayor valor por su utilización (y mayor demanda de pesos).

El problema es la inflación argentina, donde la paridad real o imaginaria, acicateada por los grandes operadores económicos que “dolarizan” permanentemente sus precios y la ganancia, desvalorizan el rol de nuestro dinero. Esa desvalorización es mayor en momentos de crisis, y esas crisis se desencadenan con la pérdida de reservas internacionales del BCRA.

La hiperinflación de 1989-1990 se generó cuando José Luis Machinea, presidente del BCRA en ese entonces, el 6 de febrero de 1989, dijo que la autoridad monetaria no tenía más reservas de libre disponibilidad. Ese día el precio oficial del dólar era de 17,82 australes, el gobierno de Menem, cuando asumió (en forma anticipada) el 9 de julio de ese año, lo fijó en 650 australes y la corrida cambiaria se frenó el 1 de abril de 1991, con la convertibilidad de 10.000 australes por un dólar. En ese proceso, se produjeron las privatizaciones que implicaron suficientes ingresos de divisas al país para estabilizar la situación, pero a costa de malvender YPF, Agua y Energía, Segba, Hidronor, Gas del Estado, FFCC, la Caja de Ahorro y Seguros de la Nación, etcétera.

No estamos exentos de repetir el mismo mecanismo y entrar en un proceso hiperinflacionario, azuzado por las distintas paridades cambiarias y quienes la propician, ante un BCRA que dilapidó y dilapida reservas internacionales cuando le vende a la paridad oficial dólares a las empresas para que paguen el 40 % de su deuda y/o realicen importaciones al tipo de cambio oficial (el viernes 28 de abril 2023 de 228,50 pesos).

Es por eso que un buen comienzo fue que a fin de paliar los efectos de la falta de dólares para pagar importaciones, el Ministerio de Economía activó el 26 de abril de 2023 un nuevo tramo del swap de monedas que el Banco Central tiene con su par de China, por el cual se podrán financiar importaciones pagadas en yuanes por un valor equivalente a 1.040 millones de dólares Este tramo del swap estará vigente durante el mes de mayo y permitirá a las empresas importar bienes desde el gigante asiático sin tener que pagar con dólares.

China trata de fortalecer lazos comerciales, de allí que los BRICS (Brasil, Rusia, China e India) se reúnan los días 2 y 3 de junio de 2023 en Ciudad de Cabo —Sudáfrica—, y ofrezca incorporar a 19 países, entre ellos a la Argentina, invitada especialmente por la República Popular.

 

[1] Devolución por el pago de aranceles para importar insumos, dado que con ellos se elabora un producto de mayor valor agregado para su exportación.
[2] Menos con Brasil, que en un porcentaje que no supera el 6 % de la relación comercial con el vecino país, se hace en nuestras respectivas monedas, pero Brasil es superavitario y tiene más empresas en la Argentina que al revés, por ende paga con el superávit comercial en pesos sus impuestos y a sus trabajadores en nuestro país.
[3] Los residentes argentinos y los que no son residentes norteamericanos con sus “ahorros” en dólares financian gran parte del déficit de los Estados Unidos.

 

 

Yuanes

Comunicado del Grupo La Capitana

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Desde el GRUPO LA CAPITANA manifestamos nuestro repudio categórico a las nefastas expresiones vertidas por el ex militar Rodrigo Soloaga durante un acto oficial del Ejército a raíz del Día de la Caballería. La reivindicación a los genocidas y torturadores de la época de la dictadura cívico-militar-eclesiástica.

No permitiremos este tipo de declaraciones que dañan en lo más profundo a nuestra sociedad argentina que ya dijo NUNCA MÁS a través de juicios en el marco de la ley.

Celebramos la decisión de inmediata remoción ordenada por el compañero Ministro de Defensa Jorge Taiana al Gral. de Brigada Rodrigo Alejandro Soloaga, presidente de la Comisión de Caballería por apología del Terrorismo de Estado.

Por Memoria, Verdad y  Justicia. No olvidamos, no perdonamos. Cárcel común a los genocidas.

 

Hugo Garnero

Carlos Ábalo

Juan Carlos Pezoa

Saverio Tedesco

Ana Lía Niccolini

Miguel Valfré

Bruno Vendramin

Natalia Garnero

Ramiro Espinosa

Mario Burkun

Mabel Coutada

Laura Irusta

Enrique Stola

Silvio Lorenzini

Alejandro Fernández Vecino

Daniel Pina

Hugo Márquez

Magdalena Colosimo

Jorge Manuel Gil

Norberto Rossell

Roberto España

Luis Gaitini

Elsa Martin

Jorge Contreras

Celia D Stefano

José Ojeda

Santiago Valdez

María del Carmen Sambuceti

Jorge Carpio

Eduardo Ali

Verónica Ferraris

Solange Delannoy

Graciela Enria

Virginia Scotta

Marcela Barrenti

Carlos Niccolini

Roberto Socin

Belkis Daveta

Silvio Lorenzini

José Animendi

Hernán Colombo

Rodolfo Belén

Juan Falú

Liliana Ferron

José Manuel Corchuelo Blasco

Cristina Lima

 

 

Informe económico mensual

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Los números corresponden a MARZO, arrastrando diversas propuestas, congelamiento, sugeridos, recomendados, listados, precios justos, oraciones, plegarias, invocaciones y otras formas. El gobierno siempre optimista, alegre, espera que los alimentos frenen en algún momento su “loca carrera”.

Ciclo de Massa marcha, con tropiezos y contratiempos, incluyendo un horizonte presidencial. Todos los días debe sacar un “conejo de la galera” o un garrote. Los resultados aparecerán en los próximos meses, ¿digamos  junio? Todo se torna un terreno peligroso y los consumidores no tienen muchas alternativas, salvo mirar precios, caminar y comprar.

La inflación de MARZO aumentó respecto de FEBRERO, conjeturamos que los precios continuarán despiertos.  ¿Cuán despiertos, no lo sabemos?

El acumulado de tres meses se destaca claramente de los últimos tiempos y con un año electoral a todo vapor apreciaremos todo tipo de escenas, algunas apocalípticas, otras contradictorias y otras repetidas. Repetimos, la inflación ofrece un primer resultado palpable, con cada peso se adquieren menos bienes y servicios, los precios distorsionan y se acentúa la incertidumbre.

Inodoro siempre utiliza agudas metáforas para lograr ejemplos sencillos de la realidad cotidiana, la siguiente conversación pone de manifiesto hasta la incertidumbre del dólar, pero como siempre maneja atajos y caminos que requieren de interpretaciones, tanto como el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso del Dante.

Mendieta: “¿Ande está don Inodoro, doña Eulogia?”

Eulogia, lo conoce muy bien en los dobles juegos de Inodoro: “Adentro, pensando. Pero si es urgente despiértelo”.

Mendieta, dirigiéndose a Inodoro y necesita aclarar dudas: “Don Inodoro…ya no se sabe si se está levantando tarde o si se está acostando temprano”.

Inodoro: usando un elipse pero pensando en el dólar y otros papeles responde: “No estoy durmiendo, Mendieta. Estoy reflexionando sobre el misterio insondable de las achuras (léase….)”.

 

2023 MARZO proc. ABRIL IPC INFLAC.

Informe de coyuntura – Abril 2023

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Informe económico de coyuntura de Abril 2023

HONORABLE SENADO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES – UNTREF

Equipo técnico

ROBERTO FELETTI

Erica Pinto – Fabiola Vela Velázquez – Graciela Tilca – Delfina Salerno – Horacio Rovelli – Diego A. Perrella – Antonio Mezmezian – Diego Rozengardt

 

IC – Abril 2023

Informe económico mensual

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Algunos indicadores a fin de cada año: Base Monetaria, Comercio Exterior, Fiscales y Reservas Brutas, entre otros.

Se puede decir que el ordenamiento de la mayoría de las variables económicas resultan  producto de la inflación. Pero lo contrario también es posible, que la inflación es la manifestación del desorden de las variables. La inflación produce distorsiones e incertidumbre; ambas cuestiones introducen dificultades o imposibilidades en las economías familiares, en las empresas y también en el sector público. No es poco.

También se puede afirmar que los niveles de desorden social, en concreto la pobreza y la indigencia, se alimentan o se expresa con raíces en la inflación.

Los gráficos son abundantes, pero siempre bajo la idea de Inodoro, “lo que abunda no daña”.  Es por eso que los indicadores utilizados los analizamos y graficamos tal como se publican, como moneda corriente, en moneda constante de diciembre del 2022, en dólares y como porcentaje del PBI. Por si faltaran datos, agregamos algunos con énfasis en la inflación, el tipo de cambio y el dólar CCL.

Para aumentar la confusión agregamos conjeturas sobre el final del 2023, con el ánimo de contar con un surco que mejor nos permita seguir las modificaciones que a lo largo de los meses se van a ir presentando.

El 2023 no lo vemos mejorando sobre la situación actual pero tampoco empeorando, razonamiento que es una mezcla de azar, de voluntarismo y eclecticismo. De alguna manera esto sigue a Inodoro, con los problemas que acumula, ¿para qué darle más?

¿Y el 2024? Las aguas encrespadas esperan a las nuevas autoridades, cualesquiera sean ellas. Pero suponemos que una de las primeras tareas, de la hora cero, de la semana cero o del tiempo que demande será apaciguar las ondas elevadas y violentas de las variables. ¿Sencillo? Lejos de serlo, pero será necesario para poder desatar la batería de instrumentos que cada alternativa política y económica haya ido preparando y aceitando en estos meses electorales. No decimos ni por aproximación “objetivos” comunes y acordados porque suponemos que todos prefieren “lo mejor a lo peor”. En un reciente libro de De Pablo, “El desafío económico del próximo gobierno”, especialmente en los capítulos 11, 12 y 13, desarrolla puntos que vale la pena leer.

Podemos destacar en las variables: Turbulencias en los indicadores. Brechas y dólar soja. Cuasi fiscal elevado. Revisiones y más revisiones con el FMI. Pocos dólares para las importaciones. Resultado Financiero negativo con larga tradición. Caída de los préstamos. Y así por el estilo. Hoy los de afuera vienen a comprar al País, recordar que en otros momentos ocurría lo inverso.

Seguramente Inodoro reflexionando con Mendieta por el tiempo que pueden llevar algunas acciones (recordemos que siempre utiliza metáforas y silogismos) dejando abierta la tranquera para interpretaciones actuaciones y respuestas.

Mendieta: “Descubrieron un dinosaurio que era un predador infalible: el Carcharodontosaurio”.

Inodoro: “Y claro, Mendieta. Hasta que terminaban de gritar: ¡Cuidáu, viene el Carcharodontosaurio! El bicho ya se había comido a alguien”.

Inodoro –seguramente impaciente por algunas cosas que ve- : “¡Qué rápido se ha pasáu el milenio, Mendieta!”

Mendieta –lo tranquiliza, porque siempre teme los ataques de asma cuando Inodoro se pone nervioso: “Y ande se quiera acordar, ya estamos en el tres mil”.

 

2023 abril 3 Indicadores Ajustes diversos.docx

¿Qué pasa con el poder? ¿Cuáles son sus porqué y para qué?

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Hemos hecho mención en escritos anteriores de los cinco problemas básicos por los que los humanos podemos matar o morir. Comer, la economía. No ser comidos por un predador, la seguridad. La pulsión sexual, que garantiza nuestra continuidad como especie. La pertenencia, derivada de nuestra inexcusable condición gregaria. Y la que resulta menos natural de todas, no en su naturaleza sino en su tergiversación, el poder.
Hemos dicho también que la contradicción primordial que vivimos los seres humanos está entre el deseo y el miedo ¿puedo o no puedo? De aquí tenemos que ir al verdadero sentido de la palabra “poder”. ¿Es la posibilidad, la potencialidad de ‘hacer’ algo? ¿O es poseer, no un talento, sino un objeto u objetos?
Cuando nuestros ancestros homínidos comenzaron a utilizar herramientas, seguramente no todos tuvieron la misma habilidad para poder desarrollarlas, aunque a medida que las fueron elaborando y perfeccionando las incorporaron como necesarias para su vida cotidiana. Es totalmente probable que haya habido quienes intentaron y lograron apropiarse de lo desarrollado por otros. También es posible que haya surgido algún nivel de especialización en el trabajo a partir de los talentos que cada integrante de la comunidad demostraba. Seguramente habría cazadores más hábiles que otros, pero no necesariamente tendrían la mayor habilidad para trabajar la piedra y obtener un hacha o un cuchillo para procesar el producto de la caza, también es probable que otros tuvieran más habilidad para elaborar vestimentas a partir del cuero de los animales cazados y, en algún momento, algunos habrán desarrollado la habilidad para tejer fibras vegetales y de moldear el barro para hacer cacharros que contuvieran líquidos o sólidos. Seguramente, en el periodo de cazadores recolectores, algún grupo atacó a otro u otros para apropiarse de sus utensilios y armas; pero no más de lo que pudieran transportar por su condición de nómadas. Lo que es seguro es que a partir del descubrimiento de la agricultura y la posibilidad de establecer comunidades sedentarias alrededor de su fuente de alimentos, la elaboración de objetos excedió las necesidades del uso cotidiano y permitió la acumulación de ellos. Esto probablemente generó el concepto no solo de propiedad sobre tal o cual objeto, sino también el concepto de riqueza que implica la posesión abundante de algo que permite la seguridad de un uso futuro, entendiendo que lo abundante es lo que excede la cobertura de una necesidad inmediata. ¿Habrá sido el momento hipotético en que los humanos asimilaron el concepto de ‘poder’ como ‘tener’ por encima del concepto de poder como la capacidad de ‘hacer’ algo? Tal vez sea así, o por lo menos sea este uno de los caminos por los que la acumulación de bienes se asimiló a una de las facetas del poder.
Cuando Hegel plantea su dialéctica del amo y del esclavo, afirma que dos individuos luchan y el que más teme a la muerte, cede, convirtíéndose en el esclavo, y el que no temió, o temió menos, será no solo el vencedor sino el amo a partir de ese momento. Podría concluirse que a partir de entonces el vencedor ha tomado el poder, el dominio, y logrará que el vencido, de ahora en más el esclavo, su bien de uso, cumpla sus designios. Lo que no se dice es que el vencedor junto con el poder sobre la voluntad del otro, también adquirió el miedo, ya que el dominado siempre será visto como el potencial enemigo, como el que cuestionará desde el silencio o desde la protesta, desde la luz o desde la sombra, la condición del amo. El amo se constituirá entonces a sí mismo como sujeto único, entendiendo que la interacción se produce entre sujetos, y el esclavo será considerado por el amo como objeto, alguien a ser usado, sin voz ni voluntad propia.
El poder del amo se patentiza en la disponibilidad de la palabra, la propiedad del relato, el discurso único, la propiedad de la historia; y cuando el dominado pretenda tener voz para constituirse en sujeto será convenientemente reprimido, avanzando sobre la vida de esos objetos si el sujeto único, “el poder”, lo considera necesario.
A lo largo de los siglos, la lucha abierta o soterrada entre dominantes y dominados, entre el poder y los sojuzgados, ha sido una constante que ha operado mayores o menores modificaciones en la historia. Es dable considerar que esto no ha sido solo como consecuencia de este conflicto permanente, sino también como consecuencia de las modificaciones de los modos de producción de bienes y servicios que le convenían a los dominantes, la economía.
También los conflictos generados entre distintos grupos de poderosos que codiciaban los bienes de otros poderosos produjeron y siguen produciendo guerras.
Las modificaciones tecnológicas provocadas por las guerras y la competencia de los que detentan el poder, han hecho que los dominantes modifiquen las matrices productivas motivados por el objetivo de mejorar su situación con respecto a otros grupos competidores en modelos de riqueza y acumulación.
En ningún caso los cambios pergeñados por los poderosos han sido en favor de los pueblos sino por sus propios intereses, aunque en algunos casos la población general haya obtenido algún beneficio de estos cambios. Verbigracia, el paso de la esclavitud al proletariado al pasar de un modo de producción agrícola intensivo a un modo de producción industrial.
Será necesario pensar: ¿Hacia dónde se encamina la humanidad? ¿Hacia un mejoramiento de las condiciones de vida que posibiliten la felicidad de los humanos, o a continuar en una loca carrera de acumulación que aumenta las desigualdades y concentra el poder en pocos, que no solo provoca guerras, sino que agota las posibilidades del planeta y puede llevarnos progresivamente a la extinción?
Aunque pueda parecer absurdo, pareciera que el problema es filosófico. Las personas, en general, a partir de la pubertad y durante nuestra adolescencia, posiblemente vinculado a la explosión hormonal que despliega posibilidades emocionales e intelectuales que no teníamos de niños, comenzamos a tener interrogantes ontológicos. Queremos saber de donde venimos, no solo ancestralmente, sino que buscamos una respuesta a una incertidumbre de la que comenzamos a ser conscientes y algunos le han llamado angustia existencial. Aparece aquí en nuestro supuesto auxilio la impronta cultural que nos acompaña familiar y socialmente, la religión o la ideología. Ambas nos dan un plato predigerido, un cúmulo de respuestas que frecuentemente no son verificables,y que pretenden darnos respuestas ontológicas y escatológicas, entendiendo que la escatología es la búsqueda de los fines o el sentido espiritual de la existencia. Tal vez el problema es que mientras estamos ocupados en la búsqueda del por qué, a través de estructuras que también están intervenidas por ese poder, que las ha puesto a su servicio a lo largo de la historia que conocemos, el poder sigue su proyecto que no es otra cosa que el poder mismo. Si pensáramos que siempre hay un porqué, un cómo y un para qué. En el poder el por qué es el miedo a perder su condición de dominante, el cómo es el ejercicio de ese poder de dominio por todos los medios, esto es sin límites éticos ni morales, aunque la moral, una estructura abstracta, típicamente vertical y autoritaria sea un invento del poder por lo que se da la prerrogativa de violarla cuantas veces quiere, y … no hay para qué. El poder vive en el como, no piensa en las consecuencias de su conducta, por eso no tiene problemas
en agotar recursos no renovables, no respeta la vida humana, por eso no tiene límites para perpetrar genocidios, no respeta la vida animal, disfruta con la muerte y no le importa extinguir especies.
Mientras nosotros, los que por nuestra sensibilidad somos capaces de mirar a nuestros semejantes y conmovernos por quienes están a nuestro lado y por los que están peor que nosotros, usamos el grueso de nuestra energía en sobrevivir y emparchar el mundo y, solo un poquito de ella en cuestionar al poder.
Posiblemente el camino esté en que el poder resida en la comunidad y no en élites minoritarias que atrás del temor a perder el poder que tienen, incrementan la acumulación de riquezas en detrimento de las mayorías y desarrollan cada vez más fuerzas represivas que garanticen su dominio.
Desde hace años, gran parte del mundo ha desarrollado sistemas de gobierno basados en la democracia representativa. Lo llamativo es que no se observa demasiada diferencia con los países que aún continúan rigiéndose por los monstruosos y perversos sistemas monárquicos en que los reyes pretendían que su poder provenía de dios, tal era el discurso de los violadores del mundo, de la escoria ética de las sociedades.
La realidad nos demuestra que las democracias tienen poco de democráticas, ya que son las élites dueñas del poder económico quienes digitan la información y los procesos electorales. Lo hacen a través de medios de comunicación concentrados que manipulan información y consciencias y solo reflejan los intereses de los poderosos, y de sistemas judiciales corruptos que solo representan los mismos intereses. Con el agravante en nuestro país de tener una justicia con estructura monárquica que el pueblo no elige y se constituye en vitalicia, que se autoatribuye privilegios como no pagar impuestos y ni siquiera respeta la constitución. Que se caracteriza por un escandaloso nepotismo, llenando los tribunales de familiares, construyendo verdaderas bandas mafiosas.
Sigo pensando que la democracia es el único medio de repartir espacios de poder entre la comunidad, de depositar el poder en ella; el tema es ¿cómo ejercerla, cómo lograrla? Las nuestras son democracias en las que teóricamente todos tenemos voto, pero lo seguro es que no todos tenemos voz. En su planteo original en la polis griega, todos los integrantes tenían voz y voto. En las asambleas de fábrica, todos los integrantes tienen voz y voto. Es posible que este proceso sea calificado de lento, pero es innegable que en la actualidad los procesos solo son rápidos para los dueños del poder económico, ningún pobre conoce respuestas rápidas como no sean las de la represión. En toda estructura de base se ejerce la democracia directa, posiblemente este sea el camino.

Informe económico mensual

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La dura inflación, hace estragos. Saludos Jorge

La inflación, la temperatura, la falta de dólares, la falta de granos, no dan respiros.

Dura tarea le toca al Ministro Massa para cumplir con el 60 % de aumento de la inflación en el 2023, los meses del año deberán presentar un promedio del 3.6 % mensual. En este particular caso se agotan las discusiones sobre posible y probable, por las dudas ponemos en juego las dos.

El gobierno con optimismo espera que los alimentos tomen aire y descansen. Ciclo Massa en plena marcha, los resultados de la gestión sufren tropiezos y contratiempos. Los resultados significativos aparecerán en los próximos meses, digamos abril según las autoridades si se cumplen sus conjeturas.

La inflación de FEBRERO aumentó respecto de ENERO. Los doce meses del 2022 son definitivamente para el olvido. El 2023 nace y se espera en el IPC una larga etapa de encuentros y desencuentros.

La marca del acumulado  se destaca claramente de los últimos tiempos, con un año electoral corriendo será un terreno complicado, enredado y lleno de piedras. Repetimos, la inflación ofrece un primer resultado palpable, con cada peso se adquieren menos bienes y servicios, los precios se distorsionan y se acentúa la incertidumbre.

Alimentos pone una nota superior al mes anterior, se eleva fuerte FEBRERO, valores con pocas diferencias entre los Institutos, pero San Luis sobresale. Los siguientes  meses renovarán novedades y suponemos que impactaran algunas de las medidas propuestas o “todo lo contrario”.

El dólar CCL en FEBRERO se mantiene respecto a lo que venía mostrando, el promedio resulta superior al mes anterior, alcanzó los $ 367.8 con un aumento del 4.3 %. El dólar oficial mayorista promedió en FEBRERO los $ 191.9 con un aumentó en el mes del 5.3 %. El Riesgo País muy elevado, promedió FEBRERO en 1.976 puntos. Todos son valores complicados.

En un encuentro con el Cacique Lloriqueo se desarrolla la siguiente conversación donde Inodoro demuestra el valor que tiene.

Cacique: “Inodoro Toro, le traemos nuestra comida sagrada”. “Sapo reyeno con hormigas coloradas, pisoteadas con nuestros mesmos pieses”

Inodoro: “Ahhhy….que macana….El dotor me prohibió la hormiga colorada”

Cacique: “No nos va dispreciar”. “Se puede acompañar con algún amigo. La porción es grande”.

Inodoro: “Dura la vida del héroe gauchesco, Mendieta. ¡Hay que tragarse cada sapo!”

Mendieta: “Que lo parió”.

 

2023 FEBRERO proc. MARZO IPC INFLAC.

El duelo como herramienta de lucha. Su imposibilidad transformada en bandera

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A lo largo de la historia ha habido numerosas y frecuentes desapariciones de personas. Los registros de la existencia de las personas estuvieron en principio librados a la tradición oral como consecuencia del conocimiento personal. Los registros históricos a partir de su existencia se han referido a las clases dominantes, que se han considerado a sí mismas las protagonistas de la historia. La historia entonces ha registrado en general lo épico y no la vida de la gente común, estos registros de las personas de a pie y de la vida cotidiana han ido apareciendo más de la mano de la arqueología que de la historia.
Así cuando las bandas dirigidas por los señores de la guerra arrasaban campos o poblaciones, los muertos ignotos o los ignotos esclavizados quedaban perdidos no solo en la noche sino también en el día de los tiempos. Quizá la diferencia entre un desconocido y un desaparecido era solo trascendente para él mismo y para sus afectos cercanos, a tal punto la violencia de las clases dominantes ha hecho efímera la vida y la libertad de las personas.
Todo esto que debería parecer superado en su naturalización histórica en los siglos XX y lo que va del XXI, sigue siendo lastimosamente actual en algunas regiones del mundo como África, algunas zonas de Asia y entre los pueblos originarios de América (preguntar a Bolsonaro). ¿Quién registró el nombre de los nueve millones de africanos esclavizados y asesinados por Bélgica para generar su riqueza en diamantes? (Amberes sigue siendo la capital del comercio de diamantes en el mundo) ¿O el millón y medio de árabes del norte de África asesinados por los franceses cuyas clases dominantes olvidaron su liberté, égalité y fraternité? ¿Donde se registró el nombre del millón y medio de muertos y de varios millones de desplazados por las guerras étnicas entre Hutus y Tutsis en Ruanda y de las que salieron favorecidas, como siempre, las corporaciones multinacionales?
Obviamente hay mucho más para contar, pero el propósito de este texto no solo es ese sino analizar que ocurre con las personas y en la sociedad a partir de la desaparición forzada de sus integrantes, de sus hijos.
En toda célula social, sea esta la familia u otra instancia más numerosa; escuela, ámbito laboral, sindicato, club, etc, cada uno de sus integrantes ocupa un espacio funcional y afectivo que resulta de la interacción entre los integrantes de ese conjunto. Si por algún motivo ese integrante deja de estar, siempre dejará un lugar vacío en el espacio que ocupaba. La posibilidad de cerrar adecuadamente ese vacío funcional y afectivo estará condicionada a la existencia de una explicación lógica que nos diga que esa persona se retiró, se jubiló, falleció, y según el caso que sea, esto nos permitirá iniciar un proceso para aceptar esa pérdida, lo que normalmente llamamos duelo, que tendrá la impronta del tipo de pérdida acontecida.
A partir de que la humanidad pudo ser testigo de la muerte de sus semejantes con el sedentarismo, aunque este fuese transitorio, generó una cantidad de acciones que le permitieron procesar esas pérdidas de seres queridos (se han encontrado enterramientos en cuevas que aparentemente no eran ocupadas de manera permanente), de integrantes de la comunidad que por el fenómeno de pertenencia, ese vínculo maravilloso que nos permite sobrevivir, eran parte de ese cuerpo social. Estas acciones fueron y son lo que denominamos ritos. Son estos ritos los que permiten iniciar el proceso del duelo, proceso que en mayor o menor medida, permitirá recuperar el funcionamiento social habitual e irá cerrando el hueco afectivo que dejó la pérdida del integrante.
La dictadura cívico militar argentina nos dejó muchas cosas, nos dejó un país endeudado y atado a los organismos de crédito internacionales, miles de fábricas cerradas que conllevaron a una desindustrialización terrible, pensemos que pasamos de 1.600.000 trabajadores industriales
registrados en 1975 a 900.000 siete años después, habiendo pasado de 18 a 23 millones de habitantes aproximadamente, un notable retroceso en ciencia y tecnología, habitual en todas las dictaduras militares vernáculas, una moneda devaluada, una deuda externa que creció en siete años de 5.000 millones de dólares a 45.000, pero fundamentalmente nos dejó 30.000 desaparecidos. Las fuerzas armadas reconocieron en documentos enviados a sus amos de la casa blanca haber matado a 22000.
Ya teníamos el antecedente de que estos golpes de estado venían a destruir el patrimonio nacional y a extranjerizar el país, pero el emergente de este saldo atroz tuvo que ver con lo nuevo que hicieron y no valoraron, la desaparición sistemática de personas, este fue su error.
Todo esto es comprensible si vemos de donde venía el golpe. En el año 1973, año en que finalizaron los acuerdos de Bretton Woods, que habían establecido después de la segunda guerra mundial la convertibilidad del dólar en oro por lo quedó como moneda mundial de intercambio, también se formó la OPEP, organización de los países exportadores de petróleo, quitándole a las petroleras estadounidenses y británicas la potestad de fijar el precio del crudo. Entonces EEUU organizó la primera reunión de la ‘Trilateral Commission’. La ‘Comisión Trilateral’ reunía a las bancas estadounidense, europea y japonesa, representadas por varias decenas de corporaciones. El relator oficial fue David Rockefeller; en su discurso planteó centralmente que el combustible del año 2000 serían los alimentos y ellos debían impedir que los países productores de materias primas en los que tuvieran influencia se industrializaran; utilizó la frase “a como de lugar”. Ya se había producido el autogolpe de Bordaberry en Uruguay, en septiembre del mismo año golpe en Chile, luego nosotros; Plan Cóndor a full.
Obsérvese que en estas directivas de Rockefeller y sus acólitos ya estaba el germen de la desaparición, había que desaparecer la industria para dejar solo un modelo agroexportador. También destruyendo la industria iba a sobrar gente en el país, ya que la industria era la gran generadora de ocupación. Ellos lo extendieron a desaparecer a los luchadores sociales que organizaban al pueblo a través de las organizaciones sindicales y de las organizaciones sociales y políticas. Además para el neoliberalismo la desocupación debe ser estructural al sistema como disciplinador social.
El modelo que usaron fue una fusión entre las cátedras de tortura de la Escuela de las Américas de Panamá en donde entrenaban a nuestras ‘heroicas’ fuerzas armadas y de seguridad y las enseñanzas de las tropas de ocupación francesas en Indochina (así llamaban a Vietnam, Laos y Camboya) y Argelia; de allí vino la práctica de la moderna desaparición de personas, las fosas colectivas y el dinamitamiento de cadáveres. Ese fue el error.
En nuestro país, con una cifra de pobreza en esos momentos relativamente baja, con una participación en la distribución de la renta nacional de aproximadamente 50% y 50% entre el capital y el trabajo (otra de las causas del golpe ya que la dictadura llevó esa proporción a 70% para los empresarios y 30% para los trabajadores) y con una ley de registro civil que abarcaba a más del 95% de la población, desaparecer a un ciudadano representaba negarle el duelo a una persona registrada, no a un ignoto. Así la imposibilidad del duelo por parte de nuestras madres y de las futuras abuelas, madres de las compañeras embarazadas al momento del secuestro, se transformó en lucha. Parió a unas fabulosas militantes sin militancia previa que con coraje, persistencia e inteligencia aprovecharon cada resquicio para poder expresarse y fueron capaces de llegar a los oídos del mundo. Así hoy el reclamo por los 30000 desaparecidos sigue uniendo a la mayoría del pueblo argentino superando internas y diferencias políticas.
Pero cuidado, así como Estados Unidos desactivó la escuela de las Américas al final de la década del 80, activó otro mecanismo igualmente perverso y posiblemente más eficiente. Desde la década del noventa, durante el fatídico ‘menemato’ que vino a completar en el área económica los que los militares no lograron, los fiscales y jueces son “invitados” todos los años a Miami para recibir
cursos de capacitación de su madre patria. Obviamente no es solo para los argentinos sino para todos los latinoamericanos. Este es el origen del “lawfare”. Y aquí están los protagonistas de las nuevas desapariciones, en este caso lo que desaparece son las causas judiciales contra los empleados del imperio que son prolijamente desestimadas, archivadas o cajoneadas según la conveniencia o las posibilidades que vea la embajada. El enemigo sigue siendo el mismo, el imperialismo, sus mercenarios tienen nombre y apellido; son los dueños de las grandes empresas formadoras de precios, fundamentalmente las alimenticias, responsables de la inflación, y los medios hegemónicos que la alientan, son los personajes del macrismo y de un radicalismo traidor a sus orígenes y a la patria y por supuesto, últimamente, los payasos mediáticos de la ultraderecha inventados por la embajada para correr el tablero a la derecha y que parezca que Larreta es de centro.
En un año muy difícil, ojalá que dejemos los egos para la derecha y los pañuelos nos sigan marcando el camino.

Los mitos y el poder. Superman, Mitre y la fabricación del embudo

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Este texto puede resultar extraño, pero todas las cosas están relacionadas, alguien habló en algún momento de la concatenación universal de los fenómenos, más de 100 años después otro enunció el efecto mariposa y se hizo una película al respecto. Esencialmente lo mismo, pero la concatenación universal de los fenómenos era parte de la dialéctica marxista y debía ser ocultada, el efecto mariposa surge de la ciencia occidental, sin pretender cuestionar en lo personal a Edward Lorenz, su enunciador.
Probablemente el mito surja como una necesidad de explicar lo incierto, lo desconocido, a partir de la angustia que lo incierto genera.
Entendemos que la angustia es la respuesta emocional a la incertidumbre. Lo angustiante es lo desconocido, lo que no tiene nombre, lo que no tiene límites; pero está ahí, acechante y amenazador. Seguramente su paradigma será la muerte, muchas veces nombrada pero siempre desconocida.
Posiblemente el primer mecanismo de defensa contra la angustia sea nominar lo desconocido; aunque no sepamos exactamente de que se trata, nuestra imaginación y nuestro miedo le darán forma y substancia.
Como una cadena de eventos, la angustia sería una respuesta del miedo ante la incertidumbre y el mito sería la respuesta ante esa angustia. Probablemente muchas circunstancias meteorológicas hayan sido recibidas por los humanos primitivos como la expresión de una voluntad. No es extraño que puedan haber adjudicando la ‘tormenta’ al deseo de un ser superior. Solo de esa manera se podía pedir al ‘dios’ que enviaba las tormentas el cese de las mismas; también agradecer que el sol o la luna aparecieran y ponerles nombre a la noche y al día. Todo aquello que el humano no pudiera controlar, debía ser nombrado para disminuir el temor y la angustia.
Es probable que cuando los humanos primitivos comenzaron la transición de la etapa de cazadores recolectores, y por lo tanto del nomadismo obligado, a los primeros asentamientos sedentarios a partir del descubrimiento de la agricultura y posteriormente del pastoreo, haya ocurrido un fenómeno que antes les estaba negado. Siendo nómades, cuando un predador los perseguía, este atrapaba al más lento o al más débil, niño o viejo. El que huía más exitosamente no veía morir a su hermano, simplemente aquel ya no estaba más en el grupo. A partir del sedentarismo los humanos vieron morir a su hermano, su semejante, y tomaron conciencia de la muerte y de que ellos estaban vivos y no querían morir ni perder a su hermano. A partir de la consciencia de la propia vida, que surge como contrapartida de observar la muerte, aparece como necesidad la trascendencia, que haya una vida después de la muerte, una manera de negar la muerte. Y como esto tenía que tener una causa, así como el sol o la luna o el cielo causaban las tormentas, alguien tenía que protegernos y brindarnos esa transcendencia. ¡Qué mejor que una imagen protectora conocida, una madre o un padre, según predominara en la comunidad la organización matriarcal o patriarcal! Posiblemente el inicio del antropomorfismo en la mitología deica.
No solo en la creencia judeo cristiana dios crea al hombre a su imagen y semejanza ¿O será el hombre quien crea a dios a su imagen y semejanza? También el panteon grecolatino está poblado de dioses y diosas con forma humana. Otro tanto ocurre con la mitología nórdica, la egipcia y la india hacen fusión entre animales y humanos, pero el antropomorfismo siempre está. En todos los casos estos padres y madres son poderosos, protegen o castigan como forma de ejercer su poder. Porque ¿cómo podrá protegerme aquel que no tenga también la posibilidad de castigarme?
Dándonos así también una explicación para nuestros dolores y sufrimientos; ‘la voluntad de los dioses’, ‘el destino’. Una de las tantas maneras de poner afuera las causas de nuestros pesares, en una suerte de adolescencia perpetua.
Los mitos, como todas las cosas, no son buenos ni malos, como dijimos antes, son respuestas para calmar nuestra angustia; pero al igual que las herramientas que en determinadas circunstancias pueden convertirse en armas, también pueden ser manipulados por los que detentan el poder para su conveniencia. La historia nos muestra que los mitos y las creencias, en las distintas sociedades, han sido administrados por los sectores dominantes de cada una de ellas y han servido para garantizar el poder de esos sectores y manipular las voluntades del conjunto. No es casual que no haya mitos democráticos, los dioses protegen y castigan, luchan y matan, a veces son benignos y otras feroces, pero no hacen asambleas para tomar decisiones. Son siempre autoritarios e incuestionables para sus creyentes. Parece que estuvieran copiando el modo de ejercer el poder de sus administradores, que por otro lado han afirmando hasta el cansancio que su poder venía de esos dioses.
Por debajo de los dioses hay una escala mitológica de héroes que son frecuentemente semidioses. Es notable como se destacan seres que actúan de manera individual para enfrentar males y peligros. En general, en la mitología, con contadas excepciones, como las walquirias y las amazonas, no hay experiencias grupales o colaborativas para protagonizar luchas.
De esto podría deducirse que no son las comunidades las que pueden cambiar el destino sino sujetos ‘ungidos’. A lo largo del siglo XX hacen su aparición a través del comic los superhéroes con el modelo del héroe griego, justiciero e invencible, con poderes sobre humanos. Estos superhéroes invariablemente estarán de acuerdo con la legalidad del sistema en el que viven y se enfrentarán a supermalos que casualmente tienen miles de cómplices; el héroe individual contra la masa de los malos, por otro lado la masa de los buenos, inerme ante los peligros, dependiente y agradecida del héroe bueno.
Hay una evidente carga ideológica en este modelo que más que estimular a que seamos superhombres disimulados detrás del aspecto de una persona normal, verbigracia Clark Kent / Superman, veamos que la solución a los problemas pasa por una actitud individual y no comunitaria, es más cuando hay en las historietas clásicas norteamericanas hay grupos de personas con alguna inquietud no se las muestra como una comunidad sino como grupos de desesperados o como turbas no pensantes. Va de suyo que los héroes, como dijimos antes, coincidirán con el pensamiento occidental, preferiblemente anglosajón.
Se dice que cuando le comentaron a Donald Trump que la retirada de las tropas norteamericanas de Afganistán se vería como una derrota estadounidense, respondió que en un par de años Hollywood la convertiría en victoria.
Así también los hacedores de nuestra historia, léase los que tenían la posibilidad económica y política de instalar un relato a través de la educación, y utilizando como herramienta fundamental la prensa, han construido los mitos necesarios para su dominio en la construcción de la subjetividad de la nación. Su mayor representante, Bartolomé Mitre, redactor de una historia a la medida de las necesidades de su sector económico y fundador del diario La Nación, tribuna de doctrina como se autotitula y símbolo de la oligarquía por antonomasia , ha sido el gran malversador y tergiversador de nuestra historia. Gran escritor, supo mezclar mentiras con verdades para lograr un relato verosímil que fue impuesto a nivel educativo para formar la conciencia subjetiva de la población. El el gaucho, hombre pobre del campo y pobre de la periferia urbana y, que en su momento era considerado un vago y mal entretenido por las clases dominantes de la época y por los vecinos de la Gran Aldea, que no eran exactamente los vivían en Buenos Aires, sino los que tenían propiedad, fue santificado como luchador de la independencia y su imagen fue robada para ser usada como un
traje por el patrón del campo. Por supuesto que los gauchos reales figuran en la historia mitrista, pero preferentemente gauchos mansos para con los patrones criollos y bravos para enfrentar el despotismo del patrono español. Los líderes de la lucha independentista, los llamados próceres, son presentados como seres de mármol, impolutos, que solo pretendían la libertad como único objetivo de sus vidas, se los despoja de su condición humana con grandezas y miserias, para rediseñarlos según una mirada útil a los intereses de las clases dominantes eliminando los conflictos que pudieron tener con ellas personajes como San Martín, Belgrano, Moreno o Castelli. A los exilios obligados por salvar la vida se los llama renunciamientos, a las muertes en la miseria se las llama abnegación, al exterminio de los pueblos originarios se lo llama conquista del desierto, a la apropiación latifundista del territorio por parte de la oligarquía porteña y de sus socios provinciales, se le llama civilización y a la resistencia de la población pobre campesina se la llama barbarie; recoleta y la villa, la opulencia y la miseria, aquí nadie se apropió de nada y todo lo que tiene es por derecho propio, casi natural.
El objetivo de las clases dominantes ha sido siempre negar la lucha de clases, el mito ha sido una de las herramientas, la historia, a través de sus historiadores afines, otra. Ocultarla detrás de un relato hegemónico apropiándose de los avances populares y presentándolos como dádivas generosas del poder en algunos casos, como el estado de bienestar europeo dado para frenar el avance del comunismo que venía desde Europa del este. O cuando estos avances fueron una consecuencia de la necesidad del modelo productivo industrialista para el que el esclavismo representaba más una carga que un beneficio. La guerra de secesión norteamericana fue simplemente la lucha entre las clases dominantes de dos sectores geográficos, el norte con modelo industrialista y el sur con modelo agrícola de explotación intensiva. El norte no podía alojar y alimentar esclavos para llevar adelante su producción, era más útil el obrero que se procuraba por su cuenta donde vivir y como comer. Al sur en cambio, con su modelo de producción algodonera intensivo y exportador le funcionaba la esclavitud como la herramienta más útil para su modelo de producción. Luego Hollywood, la gran herramienta de penetración cultural nos muestra la bonhomía de los prohombres del norte al liberar a los esclavos. Para esto, lo miserable de la condición humana, que a través de la hegemonía cultural ha hecho mantener por tanto años la conciencia racista en la población de los estados del sur de los EEUU ha sido una gran colaboración. En el discurso hegemónico que le enseñan los estadounidense a sus niños en las escuelas se habla de los padres fundadores de la nación, pero los esclavos no existen, y lo que no se menciona no existe.

Lula y la paz en Ucrania

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El contexto

La invasión de Rusia a Ucrania, violatoria del principio de Derecho Internacional que prohíbe el uso de la fuerza y determina el reconocimiento de la soberanía territorial de los Estados, dio comienzo a una guerra que se ha transformado durante su primer año. Hoy asistimos a una confrontación geográficamente localizada, pero de naturaleza global por la diversidad de actores estatales y no estatales involucrados, y por los múltiples efectos mundiales que afectan a buena parte de la comunidad internacional.

Dos características sobresalen de este conflicto. Por un lado, los principales protagonistas —Rusia, Ucrania, Estados Unidos y la OTAN— recurren simultáneamente a retóricas justicieras y prácticas de escalamiento bélico. Por el otro, existen dos tragedias humanitarias que se sobreponen: la que padece primordialmente la población ucraniana con sus muertos y refugiados y la que sufren, en especial en el Sur Global, los sectores más vulnerables por hambrunas producto de la inseguridad alimentaria y por las consecuencias socioeconómicas planetarias derivadas de la inflación y los costos energéticos. Al tiempo que tales realidades justifican un creciente consenso internacional sobre la urgencia de poner en marcha un proceso de paz, la movilización de recursos económicos y militares de los dos lados indican la disposición hacia un conflicto prolongado y cruento. El primer aniversario de la confrontación se ha traducido en el refuerzo del ethos guerrero de Occidente, que descansa en el contundente liderazgo y suporte militar de Estados Unidos+OTAN a Ucrania y en su espejo ruso respecto a la nación ucraniana.  En Moscú, Kiev, Bruselas y Washington pareciera ser la hora de maximalistas que perciben a esta guerra como una oportunidad para reconfigurar sus diseños estratégicos de largo plazo. En todos los casos la geopolítica ha pasado a depender del poder duro basado en la fuerza dejando en segundo plano el empleo de valores y reglas, indispensables para alcanzar consensos colectivos multilaterales. Los dos bandos están más atentos a la confrontación militar que a propuestas para un cese de hostilidades y/o un armisticio, primeros pasos para abrir el diálogo.

La entrada de Brasil en escena

Brasil ha propuesto una iniciativa de paz porque la percepción de su diplomacia es que la principal amenaza es la guerra misma y no la acción de una de sus partes. Esta sería la distintiva diferencia con las razones que justifican la respuesta militarista de la OTAN y de Ucrania y, al mismo tiempo, lo que permite posicionarse desde una perspectiva crítica a la violación al Derecho Internacional que representa la agresión rusa. La decisión de presentar su propuesta con motivo de la discusión sobre una nueva resolución en  la Asamblea General de la ONU, aprovechando la ocasión del primer aniversario del conflicto, representó un paso en esa dirección.

La preocupación del gobierno Lula es subrayar la búsqueda de una paz “amplia, justa y duradera”. Esto apunta a una construcción política que solo puede ser alcanzada con la participación equilibrada de todos los actores involucrados. Al mismo tiempo Brasilia enfatiza que un empujón hacia la paz dependerá del mayor compromiso de actores internacionales con peso político, con mención específica a China.

Estos son los mensajes que se pretenden transmitir desde Brasilia: el sentido de urgencia para poner en marcha un sendero hacia la paz, y que sea el resultado de la negociación diplomática y no de la eventual victoria militar de una de las partes. Al referirse al contenido de una agenda de paz, el canciller Mauro Viera indicó que se requiere una agenda corta y básica que permitiese visualizar las precondiciones para llevar a las partes a una mesa negociadora.

En buena medida la política exterior resulta de un sutil equilibrio entre el imperativo doméstico y la responsabilidad internacional. En la presente coyuntura, Brasil se encuentra atravesado por la crucial necesidad simultánea de una despolarización interna y sosiego externo para recuperar su condición de potencia emergente de manera responsable. Esto tiene lugar en un contexto internacional muy distinto al de los inicios del siglo XXI, marcados por el intento de forjar un orden unipolar por parte de Estados Unidos con la “guerra contra el terrorismo” como leitmotiv.

La respuesta del gobierno de Lula 1.0 fue que “su” guerra era contra el hambre. Veinte años después, vuelve a plantearse una relevante diferenciación desde Brasil, pero desde otro lugar político y frente a una posición distinta de poder mundial de EE. UU. Mientras Biden insiste en la utilización de la guerra para cohesionar fuerzas domésticamente, para el gobernante brasilero el desafío de lidiar con la fragilidad del sistema democrático afectado por severas fracturas políticas nacionales reclama dialogo, pacificación y desarme. En este sentido, el gobierno Lula defiende la centralidad de la defensa pacífica de la democracia. Esta es la base legitimadora del activismo internacional que asume al promover una solución diplomática a la guerra rusa-ucraniana.

La posición brasilera enfrenta, sin embargo, diversos desafíos. En el plan doméstico, el voto de aprobación de la resolución de la ONU A/S-11/L7S condenando a la agresión de Rusia a Ucrania y demandando su inmediata retirada militar, al lado de las potencias occidentales, ha sido cuestionado por sectores internos  incluyendo a algunos del Partido de los Trabajadores.  Al mismo tiempo, la probabilidad de que Washington y Bruselas apoyen a la acción de Brasil parece remota, aún más después de las críticas que emitieron al plan lanzado por Beijing. Prevalece, en Occidente, la visión de que las iniciativas de paz cualquiera fuesen, sean apresurar los tiempos y favorecer a Rusia.

Entre los buenos oficios y un liderazgo periférico

Es indiscutible que hoy son escasos los recursos con que cuenta el gobierno brasilero para lanzarse en una cruzada por la paz en Ucrania. En términos diplomáticos, será esencial que Brasilia busque construir una red países asociados y de distinta procedencia regional, además del endoso de los órganos clave del sistema ONU. La diplomacia presidencial será la plataforma utilizada por el gobierno Lula para avanzar en esta dirección. Más que la intención de revindicar un multilateralismo del sur, la iniciativa de paz de Brasil representa una postura a favor del multipolarismo con el Sur.

Las articulaciones con socios de los BRICS como India y Sudáfrica, sumado a países como Turquía e Indonesia, buscan contestar la acusación de neutralidad por parte de los países en desarrollo al optar por no involucrarse, vía armamentos y sanciones, en el conflicto ucraniano. Al mismo tiempo, Lula busca sumar esfuerzos con otras propuestas de pacificación, particularmente la de China. Todos comparten aprehensiones frente a la escalada militar del conflicto y a las consecuencias económicas mundiales derivadas de la batería de sanciones a Rusia y de una potencial recesión después de años de pandemia. Este sentimiento recorre también a América Latina.

Resulta poco convincente, visto desde la periferia, que Estados Unidos y Europa aleguen que en esta guerra se juega la defensa de un presunto orden basado en reglas. Ese orden, de hecho, fue horadado por Estados Unidos y varios socios de Europa en distintas oportunidades desde el final de la Guerra Fría. A su vez, el fuerte esquema de sanciones a Rusia y el desacople entre Occidente y Moscú apunta a debilitar a Putin. No obstante, ello no parece acelerar la terminación de la guerra. De hecho, las acciones desplegadas, en particular, por Rusia, Estados Unidos y la mayoría de los países europeos apuntan a prolongar la confrontación.

Un comportamiento responsable sería el que procure una distensión entre las partes involucradas y la eventualidad de conformar una instancia de negociación. Una iniciativa de paz, como la de Brasil, puede comenzar con una fórmula genérica que, en su desarrollo conduzca a una alternativa realista a la guerra; lo cual no implica desconocer que en su momento habrá que precisar responsabilidades y reparaciones.

En la Segunda Guerra Mundial los países de Sur participaron en su condición de colonias o en razón de un alineamiento. Durante la Guerra Fría fueron escenario de disputas ajenas. En esta guerra con proyección global, si no apoyan el conflicto, sea del lado que sea, entonces son países que no existen; lo que remitiría a una especie de condición pre-colonial. De hecho, se estaría entre la opción de silenciarse, hablar en el vacío o insistir tozudamente en el valor de la paz. Es el momento de preguntarse por qué la paz y la negociación diplomática son percibidas en una guerra global como opciones tan disfuncionales para los que la promueven. Pregunta aún más necesaria cuando para gran parte de la comunidad internacional el conflicto plantea riesgos que pueden implicar resultados más crueles y letales, tanto para Ucrania como para el mundo.

Sobre la autora y el autor

Mónica Hirst es profesora de la Maestría de Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato di Tella(Argentina). Consultora independiente.

Juan Gabriel Tokatlian es vicerrector de la Universidad Torcuato di Tella(Argentina).

 

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