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sábado, junio 27, 2026
Blog Página 34

Los nuevos caminos del movimiento popular

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Alicia: “Podías decirme que camino

                                                                                                        debo seguir para salir de aquí?        

                                                                                                    El Gato: “Eso depende al sitio al que

                                                                                                                         quieras llegar”

                                                                                                       Alicia: “No me importa mucho el sitio”

                                                                                                        El gato: “Entonces tampoco importa

                                                                                                                           mucho el camino”

La sensación es que la forzada renuncia de Cristina a ocupar cargos públicos en 2023, puede marcar un momento trascendente y novedoso en las evoluciones de la lucha por el poder político en Argentina, dependiendo de ello hacia a dónde marchará el futuro del Movimiento Popular.

Su justificado paso al costado -promovido por el brutal persecución de medios periodísticos concentrados, Jueces y  vulgares homicidas– quizás esté planteando hoy una dinámica diferente en la definición de los liderazgos donde, hasta ahora, la necesaria conservación del poder formal había sido  siempre condición para su vigencia.

No existen dudas que estas decisiones no significan en absoluto la pérdida de su centralidad, de su condición de ser la política más influyente del peronismo con proyección aún más allá de su experiencia histórica, pero resulta importante analizar qué tipo de transformaciones en el ejercicio de la conducción política, ella misma está impulsando.

Este acto aparente de redefinición de los instrumentos de la acumulación del poder político (de dudosa utilidad inmediata,  en este tiempo preelectoral), pone en discusión una nueva forma de convivencia en el movimiento popular, toda vez que probablemente nos enfrentemos con una nueva forma de distribución de roles, nuevas reglas  (no se sabe con qué acatamientos) nuevos armados, postergadas  propuestas, necesaria selección de candidatos y en fin, la puja actual por la toma de decisiones en el armado electoral.

Como la historia nunca se repite de la misma manera, es útil recordar que cuando el General Perón decidió concluir con la etapa del Presidente Cámpora, lo hizo poniendo literalmente el cuerpo y asumió su tercera presidencia con un enfisema pulmonar que sabía que le llevaría la vida. Esos tiempos han terminado. Este es otro país y quizás también otro pueblo.

Cuando en 1983 se recuperó la democracia perdida, lo más importante e indispensable fue que el pueblo pudiera votar de una vez por todas a sus gobernantes en paz y libertad.  Pero eso no significó necesariamente la democratización de la dociedad toda, profundamente lesionada por años de autoritarismo irracional.

Esos cambios culturales mas profundos tenían caminos más duros y complejos. Hubiera sido precisamente en la democratización de la vida diaria, en la de los Partidos Políticos, los Sindicatos, las Cooperativas, las Organizaciones sociales, de los medios de comunicación, donde efectivamente se hubiera jugado el pulso compartido de los intereses económicos y sociales, hubieran sido los lugares en los que el pueblo debiera haber asumido como propio la defensa de sus logros y sus intereses.

La política al menos no ayudó en esa construcción colectiva, por el contrario se valió de antiguos reflejos de relaciones de poder que de la mano de las referencias, las territorialidades, los usos de la función pública, aislaron de manera constante al protagonismo directo del pueblo todo, cada vez mas limitado en sus acciones, sus sistemas de informaciones y su consecuente pérdida  de influencia directa en la toma de decisiones. Fue  esa confortable  ilusión óptica de que votando cada dos años, se acomodarían las cargas de la distribución y la justicia social.

Y el resultado ya es sabido, el ejercicio abusador del poder político resultó ser la proteína de la antipolítica. Y así estamos hoy.

Durante el siglo XXI los claros liderazgos de Néstor y Cristina disimularon estos anquilosados sistemas de representación social intermedia, quizás porque las grandes mayorías se sintieron interpretadas y a veces satisfechas por los resultados obtenidos con esas conducciones personalizadas.

Pero esos tiempos se están acabando, el embate cultural del neoliberalismo elitista y reaccionario ha determinado que el pueblo argentino deberá cruzar literalmente un largo desierto, asediado por los insaciables buitres de la  usura internacional que además, nos pretenden como cautivos proveedores de sus corporaciones, que se debaten para prevalecer en el control del poder mundial.

Queda por responder si la proscripción abyecta de Cristina y su consecuente decisión, marcan o no un nuevo rumbo en la realidad interna del movimiento popular y si sus pretendidas referencias son capaces de advertir el inmenso peligro de la paulatina pérdida de legitimidad, de los abusos de prácticas aislacionistas y de los elitismos tribales que se conforman con un pedacito del poder del que se sirven,  que operan con la comodidad online, amparados por la repetición de viejos apotegmas que no solo no se cumplen sino que además ya nadie entiende.

Intentar cambios de abajo hacia arriba -si es en verdad lo que queremos- necesita claramente revisar las cadenas de valor de las prácticas políticas por traumático  y doloroso que sean.

El desafío de quienes se sientan comprometidos con una patria más justa, es enorme.

Que no haya entonces nuevos repartos de bastones y  que cada cual se procure el suyo.

El Gato de Alicia en el País de las maravillas nos sigue interrogando sobre a qué sitio queremos ir.

LA PERVERSIÓN Y LA PSICOPATÍA. La cofradía de los psicópatas perversos

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 Perverso: del latín pervertere (volcar, invertir, dar vuelta).

Si bien esta palabra, vulgarmente se ha tomado para designar a quienes harían daño disfrutándolo, desde la psiquiatría se utilizó históricamente para designar conductas que en los siglos 19 y primera mitad del 20 se consideraban como desviadas.

El psicoanálisis vino a dar otro uso al término refiriéndolo a conductas que buscan un goce sin límites, límites que adquirimos progresivamente al pasar de la infancia a la adolescencia y luego a la adultez. Freud lo describió como lo opuesto a la neurosis; la neurosis tiene todos esos límites como represión y la falta de límites como imagen fantasma. Lacan lo relató como un intermedio entre la neurosis y la psicosis.

Si intentáramos hacer una referencia, por demás sintética, en cuanto a la interacción entre las personas y entre las personas y el medio, podríamos decir que el neurótico tiene una percepción de realidad similar a la mayoría de las personas y tiene diversos grados de dificultad para adaptarse e interactuar con ella, desde este punto de vista los “sanos”, seríamos saludables neuróticos o neuróticos adaptados.

En el caso del psicótico la percepción de realidad es diferente a la del resto de las personas y constituye lo que llamamos “delirio”; como el psicótico vive en otra realidad, si hace algo que nos dañe y en su realidad es adecuado, no siente culpa y no entiende porqué debería sentirla.

Vayamos entonces al tema que nos ocupa: el psicópata perverso. El psicópata perverso percibe la realidad como cualquier neurótico, por eso es legalmente punible, a diferencia del psicótico; pero la invierte, la da vuelta en su beneficio, y al igual que el psicótico, no siente culpa, él está por encima de todo, carece de empatía, esa condición inexcusable para una vida comunitaria, y se siente con derecho a utilizar cualquier medio para lograr sus objetivos.

¿Cómo funciona el goce y cómo funciona el goce del perverso?

En principio hay que hacer algunos comentarios sobre el concepto ‘goce’ por fuera del concepto freudiano. El goce, posiblemente sea: la intensidad. La posesión del presente, que aunque sea lo que siempre estamos viviendo parece frecuentemente inasible. Pareciera que con demasiada frecuencia tenemos nuestra mirada puesta en el pasado o en el futuro. El goce es el placer y el goce es el dolor. El dolor es inexorablemente presente, podemos comunicarlo pero es imposible compartirlo de la misma manera en que lo sentimos. Solidariamente habrá otro dolor en quien nos acompaña, o lo sentiremos nosotros por quien deseamos acompañar; pero en la experiencia, es intransferible, no logra salir de nuestra percepción subjetiva. El placer es más elusivo, se nos escapa de las manos, estamos tan condicionados cultural y subjetivamente por la culpa y el miedo que en muchos casos los humanos recurrimos a la desinhibición del alcohol u otras substancias para poder experimentarlo. El placer se nos escapa como presente porque estamos permanentemente condicionados por el pasado y el futuro, por la historia y las consecuencias. Los franceses llaman al orgasmo y a su período inmediato posterior, un episodio paradigmático de placer, “la petite mort”, esto refiere al abandono y la falta de control; pero también a la transitoriedad de ese estado. Históricamente los estados de alegría prolongados, designados como euforia, han sido mirados con desconfianza por la sociedad occidental en su tradición judeo-cristiana. Hasta aquí entonces el goce tal como lo podemos vivir los llamados neuróticos, según los primeros párrafos de este escrito.

El psicópata miente como uno de los medios de manipulación para lograr sus objetivos, para obtener el control; el psicópata perverso miente además por placer. La mentira es más que un medio para lograr el fin que pretende . Su gozo está en que su mentira sea creída, en lograr la penetración en la subjetividad del otro, esto le da sensación de poder y control, de impunidad. Es un actor ávido de aplausos y eso representa para él lograr la credibilidad.

La perversión busca el poder de violar la subjetividad del otro a través de la mentira, utilizando la fuerza de las palabras para generar la ilusión de modificar la realidad.

Esto muchas veces nos remite a algunas de las herramientas utilizadas por el capitalismo en su ejercicio publicitario, como la creación de falsas necesidades con el objetivo de generar el consumo de bienes superfluos o innecesarios.

Existe en la actualidad una doctrina económica  que se estructura desde un discurso indudablemente psicópata y perverso, se llama neoliberalismo. Sus mentores crearon el concepto de “Darwinismo social”, el libre mercado dice quien pierde y quién gana y necesariamente el grande se comerá al pequeño. Para los neoliberales la desocupación es una necesidad estructural porque es un disciplinador social. Si la oferta de puestos de trabajo es baja y los candidatos a ocupar cada puesto son muchos, el trabajador no podrá protestar por salario o derechos porque sería inmediatamente reemplazado por un desocupado deseoso de ocupar ese puesto desde su situación de extrema necesidad. El discurso neoliberal le dirá al desocupado que perder su trabajo es una oportunidad, la oportunidad de convertirse en emprendedor, de ser su propio patrón; lo que no dice es que el progreso de los emprendedores es un lugar para pocos y la desocupación un camino seguro a la miseria para muchos.

Esto rompe lazos sociales y solidarios, es el río revuelto en el que ganan los pescadores, y los pescadores son los dueños del poder económico. Hemos tenido y tenemos en nuestro país conspicuos ejemplos de psicópatas perversos, esos que dicen una cosa a la mañana y a la tarde lo contrario sin que se les mueva un pelo, “pero si io, io nunca he dicho eso” decían Carlos Saúl y su hermano en innumerables ocasiones, también tenemos una anciana perversa ocupando espacios importantes en la televisión que le llamaba “presidente” a Videla y dictadora a Cristina, aunque uno proviniera de un gobierno de facto y la otra de un gobierno constitucional elegido por el pueblo. Perverso fue decir que se atentaba contra la libertad de prensa en los gobiernos de Néstor y Cristina en un país en el que como decía Galeano, “te enterás de que no hay libertad de prensa por la tapa de los diarios”. Conducta perversa es la que exhiben todos lo que se rasgaban las vestiduras cuestionando la legalidad de los actos del gobierno de CFK, que fueron legales, mal que les pese, y que defienden la conducta de un presidente que decidió gobernar por decreto, violando la constitución y desconociendo leyes dictadas por el congreso. Un presidente que devaluó para beneficiarse él y sus cómplices con el dólar futuro y perversamente demandó al gobierno anterior, suspendió las retenciones, liberalizó la importación con la consecuente destrucción de sectores de la industria nacional, y sabemos que cada fábrica que cierra implica despidos, reducción en el consumo y achicamiento de la economía. Generó una deuda ilegítima con el FMI, de dinero que después su banda fugó. Prometió pobreza cero y partiendo de una pobreza del 12 al 15% la llevó al 35% de la cual no hemos podido salir, es más, aumentó al 40%, ya que la recuperación económica lograda por el gobierno actual, a pesar de la pandemia, benefició al gran capital y no a los trabajadores. Se calcula que el 83% del crecimiento de PBI fue absorbido por las grandes empresas. Existe la amenaza de volver a la desocupación de los 90 (los desocupados son los desaparecidos de la democracia neoliberal, porque la exclusión genera muertos civiles). Ya está la promesa desembozada de los sectores neoliberales de eliminar todas las conquistas sociales laborales, de achicar o eliminar la educación y la salud pública. Se ha llegado al punto por parte de uno de los representantes más fascistas del neoliberalismo de plantear privatizar las calles internas de las ciudades o legalizar la venta de órganos humanos, léase órganos de pobres que servirán como repuesto para los ricos.

En la actualidad estamos viviendo una inflación que parece incontrolable. Por un lado Macri liberó a los exportadores, durante su gobierno, de la obligación de liquidar los dólares de las exportaciones ante el banco central, con lo cual es imposible que este genere reservas, por otro, una pocas corporaciones, fundamentalmente las que controlan la producción de alimentos y su comercialización aumentan los precios a su antojo con el objetivo de generar inflación, el golpe blando. Entonces hoy aparece en los diarios uno de los psicópatas perversos (La rata) al servicio de estas corporaciones lamentándose de que la pobre gente, cada vez que va al supermercado, ve que el dinero no le alcanza, mintiendo una empatía hacia los que son víctimas de lo que su propio sector provoca.

En resumen hay dos proyectos contrapuestos en este país, he aquí la famosa grieta; el de un estado que contenga a todos los habitantes del país interviniendo en la economía para garantizar que no haya exclusión, y el de un estado que se retira para dejar en manos del mercado, que por supuesto está manejado por las grandes corporaciones multinacionales (el capitalismo salvaje), el destino de la economía y por ende de los habitantes, dejando sí, para el estado, el papel de mercenario represor al servicio de esos intereses. En el medio, un gobierno que no ha logrado conformar a nadie. Popular en lo discursivo y cediendo ante los intereses de los grandes capitales en la práctica.

Se avecinan elecciones. Si el neoliberalismo, que desde lo fáctico tiene el poder económico, lo legaliza a través de un triunfo electoral, nuestro panorama como país será más que trágico, quedaremos sumidos en la desocupación y en el crecimiento grosero de la pobreza. Las clases medias, que en la práctica demuestran despreciar a los pobres, quejándose por la ayuda social que reciben, sin mirar los subsidios millonarios que reciben las grandes empresas y que representan muchas veces el valor de esa  por ellos odiada ayuda social, pasarán irremisiblemente a engrosar las filas de la pobreza y, como decía un viejo tango, a formar fila pa’ tomar un plato ‘e sopa.

Argentina a las puertas de un cambio estructural: ¿cómo gestionarlo en beneficio del conjunto?

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Un cambio estructural implica que la forma socioeconómica vigente dejará de ser tal para abrir paso a una nueva, con carácter irreversible en el corto plazo. En la Argentina, estas mutaciones son bien reconocibles. Entre las más importantes, a veces con rumbo progresivo y otras con orientación reaccionaria, podemos mencionar el 17 de octubre de 1945, el 24 de marzo de 1976 y las crisis de 1989 y de 2001.
Esos puntos de inflexión no fueron meramente locales, sino que estuvieron acoplados a, y en gran medida signados por, nuevos contextos internacionales: el inicio de la Guerra Fría, la Crisis del Petróleo, la disolución de la Unión Soviética y la emergencia del mundo multipolar tras el atentado contra las Torres Gemelas, que consolidó a China y el Asia Pacífico como actores relevantes.
El escenario actual también presenta todas las características de una modificación estructural tanto en el orden internacional como nacional, con fenómenos tales como crisis de hegemonía, solidificación de bloques antagónicos y guerra.
Para evaluar nuestro devenir en ese mundo complejo, es preciso hacer un breve repaso por los últimos años en el país.
La presidencia de Mauricio Macri significó el retorno del bloque primario financiero a la Argentina, que rápidamente inició dos movimientos típicos de este conglomerado empresarial: 1) transferencia de ingresos hacia bancos y fondos de inversión, exportadores agropecuarios e industriales, empresas extractivas primarias en minería y energía, y monopolios con capacidad de fijar precio en el mercado interno, y 2) valorización financiera del excedente así obtenido, a través de operaciones de crédito externo al sector público, que permitió el ingreso de dólares que, convertidos a pesos, se multiplicaron en colocaciones a tasas de interés muy elevadas para luego recomprar la divisa y salir del país.Macri encontró un Estado desendeudado, pero agotó las fuentes de financiamiento externo, recibiendo en 2016-2017 u$s65.000 millones provenientes del mercado financiero internacional, y en 2018-2019 u$s45.000 millones del FMI. La fuga de divisas en ese lapso fue estimada por el BCRA en u$s86.000 millones. Esto implicó un deterioro agudo de las cuentas fiscales y una fuerte caída de la participación de los sectores populares en la generación de riqueza.
En 2019, dado que no se podía seguir accediendo a fuentes de financiamiento internacional, los beneficiarios del macrismo exigían un fuerte salto devaluatorio que les permitiera optimizar el capital fugado y reingresarlo, comprando activos desvalorizados y desenvolviendo sus actividades con costos internos de insumos y mano de obra también reducidos por el impacto de la devaluación. Ese es el habitual ciclo de un modelo neoliberal: endeudamiento, valorización financiera, fuga y compra de activos depreciados.La llegada del Frente de Todos estuvo signada por la pandemia del covid-19. La necesidad de cubrir las exigencias sanitarias y alimentarias en el marco de la cuarentena tensó al extremo la capacidad del Estado para amortiguar el impacto del virus. Estado que, por otra parte, se encontraba debilitado por el endeudamiento durante el macrismo. La única fuente de financiamiento era la política monetaria vía emisión primaria y, trabajosamente, la constitución de un mercado de financiamiento en pesos, también golpeado por la gestión de Cambiemos.

Durante 2020 comenzó a configurarse un nuevo bloque empresario que ocupó el centro de la escena, desplazando al bloque primario-financiero. Asumiendo que el ciclo clásico de endeudamiento, valorización financiera y fuga se había agotado, este sector comenzó a trabajar sobre dos mercados:

El externo, con manufacturas de origen agropecuario e industrial, favorecidas por la aceleración del tipo de cambio y la consecuente depreciación de los costos locales, esencialmente el salario y las tarifas.

El interno de consumos básicos, esencialmente alimentos e indumentaria, sobre los que aplicó la capacidad monopólica en dichos mercados para fijar precios.

La configuración de este nuevo bloque empresario contó con el apoyo de las autoridades económicas durante el bienio 2020-2021, y el mismo fue beneficiario del drenaje de divisas del superávit comercial acumulado en esos dos años, de u$s27.000 millones.

De este modo, en escasos ocho años (2015-2023), se ha configurado un escenario que habilita la posibilidad de un experimento que algunos denominan neo-desarrollista, asentado en los siguientes pilares:

Una crisis de hegemonía planetaria expresada en un enfrentamiento bélico que provoca un recalentamiento de la demanda de insumos básicos y precios altos para los mismos.

El desplazamiento del centro de gravedad político y económico del bloque primario financiero.

El surgimiento de un conglomerado de empresas beneficiarias de la rentabilidad extraordinaria a partir del diferencial entre precios internacionales altos y sostenidos, salarios e insumos internos bajos y un horizonte de oferta de energía abundante y barata.

Un efecto directo de esto es que, aunque en el lapso 2021-2022 la economía creció un total acumulado del 16,1% y se experimentó una baja del desempleo desde el 11,5% en 2020 al 6,8% en 2022, la participación del salario en la creación de riqueza es del 41%, muy por debajo del clásico “fifty-fifty” peronista.

Si se estableciera un paralelismo histórico, se podría comparar el momento actual con la segunda mitad de los 30’ y principios de los 40’ del siglo XX. En ese período, el mundo vivía una crisis de hegemonía que desembocó en un escenario bélico y la Argentina padecía una inserción internacional errática, con una situación interna de crecimiento económico y desempleo relativamente bajo, pero pésimas condiciones laborales y salariales.

El peronismo irrumpió con éxito en ese contexto definiendo:

La apropiación de la renta extraordinaria emergente del mundo en guerra para ser aplicada a un esquema de expansión industrial destinado a abastecer un mercado de consumo nacional fundado en la capacidad de compra de los trabajadores.

La inserción internacional a partir de la autonomía ante los bloques triunfantes en el conflicto bélico, que se enfrentaban entre sí en el marco de la Guerra Fría.

Un esquema similar se desarrolló durante los gobiernos de Néstor y Cristina, con una economía más abierta e inserta en la región, esencialmente en asociación con Brasil, y aprovechando la emergencia de un mundo multipolar liderado por China y otros países del Asia pacífico, que presionaron a la suba los precios internacionales.

En el presente, la existencia de ingresos extraordinarios en los sectores agropecuario, minero y energético brinda una oportunidad propicia para la implementación de una nueva versión del modelo justicialista, que promueva la independencia económica y la justicia social. Sin embargo, es necesario agregar un tercer elemento a esta ecuación, la soberanía política, a fin de asegurar la prosperidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

 

https://www.ambito.com/argentina-las-puertas-un-cambio-estructural-como-gestionarlo-beneficio-del-conjunto-n5724919

Deuda y fuga

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La Secretaría de Finanzas de la Nación publicó el lunes 17 de abril de 2023 que la deuda externa pública bruta [1] al 31 de marzo 2023 es equivalente a 397.788 millones de dólares. En diciembre de 2019 era de 323.065 millones de dólares, por lo que la deuda total se incrementó en 74.273 millones de dólares, incluso, dentro de ella, la deuda con el FMI, que era de 44.599 millones de dólares en el año 2019, al 31 de marzo de 2023 es de 46.041 millones de dólares (en 2021 y 2022 ingresaron más dólares que lo que se amortizó de capital).

Nuestro comercio exterior fue superavitario (las exportaciones superaron a las importaciones), desde el 1 de enero del 2020 al 31 de marzo de 2023, en 33.940 millones de dólares. Y las reservas internacionales del BCRA pasaron de 45.109 millones de dólares en diciembre de 2019 a 39.050 millones de dólares al 31 de marzo de 2023 (disminuyendo en 6.059 millones de dólares), estamos hablando del equivalente a 114.272 millones de dólares entre el aumento de la deuda bruta, el superávit comercial y la disminución de las reservas internacionales del BCRA.

Con los datos del balance cambiario a marzo de 2023 por el BCRA —publicado en mayo—, la balanza de pagos a la misma fecha por el INDEC, y el Informe del Tesoro de la Nación, trataremos de explicarnos los principales rubros que causaron tales fugas.

 

 

Pago de intereses de la deuda

Los intereses de la deuda púbica, desde el 1 de enero de 2020 hasta marzo de 2023, sumaron 21.884 millones dólares. Recordemos que el acuerdo con los “bonistas” (acreedores privados que canjearon títulos de deuda argentina) realizado el 31 de agosto de 2020, hace que recién se entre a pagar el capital desde el segundo semestre de 2024. Y con el FMI, se convierte un crédito stand-by a tres años concedido al gobierno de Cambiemos, por un préstamo de facilidades extendidas, por lo que a cada vencimiento de capital nos dan ellos los fondos que se refinancian a 10 años.

 

 

 

 

Pago de capital de la deuda

Lo reconoció en su discurso del 27 de abril 2023, en La Plata, la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner: “Parte de las discusiones que tuvo el anterior ministro [se refiere a Martín Guzmán] no fueron conmigo ni por mí. Fueron, precisamente, por esta situación del Banco Central que no intervenía no solamente acá, sino en otras situaciones como, por ejemplo, sentarse sobre las reservas porque la otra cuestión es, no solamente intervenir en el mercado cambiario, sino poder hacerlo porque el Banco Central tiene reservas”.

Pero dijo a continuación: “Porque no hay una solución perfecta, no es que se elige entre lo mejor y lo peor. Cuando se está en el gobierno, normalmente, por lo menos en la República Argentina, siempre hay que elegir entre lo menos malo. Ojalá los gobernantes tuviéramos la posibilidad de elegir entre lo bueno y lo malo. Ahora, tenemos que saber que cuando tomamos una decisión y enfrentamos intereses, nos enfrentan”.

El BCRA, desde diciembre de 2019, le vendió dólar oficial (en esa fecha a 62 pesos por dólar) a las empresas para que pagaran el capital e intereses de su deuda, primero el 100 % y, desde septiembre de 2020, el 40 % de la deuda, el monto de dólares vendidos a precio oficial a las empresas para que pagaran su deuda externa al 31 de marzo de 2023 fue de 18.070,1 millones de dólares.

Es más, por Resolución General 959/2023 publicada en el Boletín Oficial del 2 de mayo de 2023 que faculta las operaciones llamadas SENEBI (Segmento de Negociaciones Bilateral), se permite a las empresas comprar y vender divisas entre ellas, con lo cual, teóricamente, el BCRA no debería venderle más dólares de las reservas internacionales al precio oficial para pagar esa deuda privada, pero la resolución fue posterior a que el viernes 28 de abril de 2023, el grupo ARCOR que tenía que pagar una obligación negociable de 160 millones de dólares (con los cuales compró parte de su participación en La Serenísima para extender su poder oligopólico y en la formación de los precios a la actividad láctea), el BCRA le vendió a 228,50 pesos (ese día, el dólar paralelo estaba 470 pesos) el 40 % de esa deuda, o sea, 64 millones de dólares.

En la alocución referida, Cristina Fernández de Kirchner dijo textualmente: “¿Ustedes creen, sinceramente, que una empresa argentina que obtiene un crédito en dólares en el exterior se lo dan en el exterior? O es un préstamo de las propias empresas o es un préstamo que está apalancado por fondos en el exterior. ¿Quién va a prestar miles de millones de dólares, sino están apalancados en el exterior con una garantía? Lo que pasa es que después pagan con los dólares que deberían estar dedicados a la industria para sostener la actividad económica para pagar deuda. Claro que se podría haber evitado. Seguramente se habrían enojado algunos, pero bueno… Este es el problema de querer gobernar y conformar a todos. Finalmente, terminas enojando a todos”.

Servicios reales

Gran parte es el pago por el saldo de servicios como fletes, viajes y transporte de pasajeros, seguros, más royalties (patentes), “neteado” del turismo ingresante y los que gastan los argentinos por el mundo, suma que es realmente una cifra exorbitante y totalmente desproporcionada con los valores declarados de exportación e importación, incluso ha sido observado en todos los informes de la Argentina por el mismo FMI.

 

 

 

Fuga de capitales

La «fuga de capitales» identificada como formación de activos externos se contabiliza por 4.778 millones de dólares, de los cuales 9 de cada 10 dólares correspondieron al sector privado no financiero y el resto al sector financiero (bancos, fundamentalmente).

Utilidades y dividendos

Se refiere a la remisión de utilidades y dividendos por las empresas extranjeras que operan en el país a sus casas matrices en el exterior (se contabiliza a marzo de 2023 la suma de 545 millones de dólares).

Intervención del BCRA y del Tesoro en los mercados financieros locales

Es la intervención en la compra y venta de bonos del Tesoro y del BCRA y la venta de dólares a futuro. La diferencia se paga en pesos, pero a marzo de 2023, al tipo de cambio oficial, se perdieron unos 2.777 millones de dólares por esta vía.

Y el problema es cada vez mayor, desde el 11 de abril de 2023, fecha en que el BCRA vende dólares a futuro de su exiguas reservas. Por ejemplo, el viernes 5 de mayo vendió a futuro al 29 de septiembre de 2023 a 397 pesos, cuando ese día el dólar blue estaba a 470 pesos. Lo hacen para que no se compren dólares en el mercado spot (presente) y lo compren a futuro, pero a pérdida del BCRA, que debe pagar esa diferencia en pesos cuando se produzcan las fechas de vencimiento.

Balance cambiario enero 2020 – marzo 2023

Evasión

Además de estas operaciones registradas por el Banco Central, el superávit comercial podría ser incluso más elevado si los grandes exportadores no realizaran permanentes maniobras de subfacturación para no tener que liquidar y de paso pagar menos impuestos (retenciones), como lo que se demostró en el caso Vicentin y en las últimas irregularidades presentadas por la Dirección General de Aduanas, donde 25 empresas exportadoras no liquidaron 4.331 millones de dólares. Y en el caso de las importaciones, el acceso al tipo de cambio oficial «barato» es aprovechado para sobrefacturar compras entre empresas del mismo grupo económico y así fugar divisas.

En síntesis

Siempre según datos oficiales del BCRA (balance cambiario), del INDEC (balance de pagos) y del Tesoro de la Nación, el total de dólares que debería contar el BCRA debería ser, desde el 1 de enero de 2020 al 31 de marzo de 2023, una suma incrementada por gran parte de los 114.272 millones de dólares (en pesos al tipo de cambio oficial y en dólares) que nacen del aumento de la deuda pública total, del superávit comercial en el período y de la disminución de las reservas internacionales brutas del BCRA.

A su vez, la salida de capitales fue, según el Balance Cambiario del BCRA en igual lapso, de 66 millones de dólares, suma que explica, mal o bien, el 53,52 % de los 114.272 millones de dólares ingresados desde el 1 de enero de 2020 al 31 de marzo de 2023.

Tampoco explica el Tesoro de la Nación en qué aplicó los 74.273 millones de dólares (en divisas y en pesos) que acrecentó la deuda pública bruta. Se infiere en gran parte para pagar los servicios financieros y el déficit primario del presupuesto nacional, que fue a precios corrientes y en base a caja de 2.292.730 millones de pesos en el año 2020; de 2.095.788 millones de pesos en el año 2021; de 2.871.566,2 millones de pesos en el año 2022; y de 1.411.566,4 millones de pesos en el acumulado del primer trimestre 2023, sumas que deberían transformarse a dólares para realizar la comparación.

Pero el cuadro de deuda y fuga descripto se agrava con dos hechos preocupantes.

 

  • Importación de soja: Se van a comprar este año, y principalmente a Brasil, 10 millones de toneladas de soja, a tipo de cambio oficial. Por ejemplo, el 4 de mayo ingresaron a la terminal portuaria de Vicentin, que utiliza Molinos Agro de Pérez Companc, a 230 pesos por dólar, 30.000 toneladas de soja proveniente del hermano país. Soja que se convertirá en pellets, harina o aceite y que se exportará a 300 pesos por dólar. Deberíamos preguntarnos por los cientos de camiones que llevan soja y otros granos hacia el norte por la ruta 12 y 14 y, por las barcazas que van río arriba con la misma carga. Y por otra parte, por qué nosotros tuvimos tan gran sequía y Brasil no. Cómo juega en ello el permanente desmonte y quema de campos que se observa a simple vista en la pampa húmeda argentina.
  • Cómo se explica que el precio que paga CAMMESA del gas proveniente de la cuenca austral sea de 9,50 dólares/MMBTu y, el precio de gas de exportación en la cuenca neuquina definido por la Subsecretaría de Hidrocarburos es de 7,73 dólares/MMBTu. Y a la vez, en el invierno se paga por la importación (básicamente de Bolivia) 8,93 dólares/MMBTu. Todo esto sin considerar que el importador es ENARSA (Estado nacional) y los que exportan son empresas privadas o en el mejor de los casos empresas con solo el 51 % estatal, es decir, doblemente perjudicial, como aseveran Julio De Vido y Antonio Pronsato, en su nota del 10 de mayo de 2023 en Identidad Colectiva. O sea, importamos gas más caro y exportamos a un valor dólar menor. E importamos soja a 230 pesos para venderla con valor agregado a 300 pesos para beneficio de las empresas acopiadoras y comercializadoras de granos.

Esta devaluación encubierta, que aún así a los que beneficia no les es suficiente, también acrecienta la deuda pública, porque el BCRA cambia a precio oficial y la diferencia es una Letra del Tesoro de la Nación, por un lado y perjudica a la población que paga los alimentos y el gas más caro.

 

[1] Es la deuda pública (en divisas y en pesos convertido y contabilizado en dólar para determinar una moneda homogénea) de la Administración central, no incluye las deudas del Banco Central (Leliq y otras), ni la de las provincias y municipios.

 

Deuda y fuga

Hijos de la traición

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La pregunta es: ¿porqué los dominados en lugar de enfrentar a sus dominadores y reclamar su libertad, se transforman en sus disciplinados defensores, como el perro fiel que defiende al amo?
Se podría decir que objetivamente traicionan sus propios intereses, pero esto podría ser una respuesta demasiado simple. En principio habría que ver si todos tienen, o tenemos, consciencia de lo que son sus/nuestros propios intereses.
En el feudalismo, el discurso de la clase dominante era que el señor feudal y su corte decían ser los protectores de los siervos de su feudo. A cambio de esa protección los siervos trabajaban y producían en el campo y parte importante de esa producción era para el señor feudal. A resultas de cuenta, el señor feudal se enriquecía y los siervos tenían una economía de subsistencia, cuando no de franca miseria. Su única posibilidad de escapar de esa condición residía en unirse al clero o al ejército del señor.
Resulta llamativo que esta misma metodología, en tiempos más modernos, sea la utilizada por la mafia, prototipo de las instituciones criminales que funcionan como un poder paraestatal. Los comerciantes pagan un dinero en concepto de protección para no ser atacados por la misma mafia que les cobra.
El mismo esquema ha sido el aplicado por los imperios a sus estados vasallos. A medida que han transcurrido los años esta metodología se ha sofisticado. Así las compañías se transformaron en dueñas, hasta de la propiedad intelectual. A través de las patentes, no sólo los inventos, sino también las ideas son propiedad de alguien, como si el pensar debiera estar regulado por la propiedad privada.
Es la traición, en general inadvertida, de las clases subalternas, las que con su creatividad e inventiva le dan a las clases dominantes las herramientas para garantizar su poder, y así mantener la dominación de su clase sobre las mayorías. Son las clases subalternas las que elaboran, las que dan forma jurídica a las leyes que legitiman el poder de los dominantes. Miembros de las clases subalternas son los y las que inventan los gases lacrimógenos y las balas de goma, las armas químicas y las convencionales, las drogas legales y las ilegales. Las clases dominantes compran su inteligencia, como empleados o como mercenarios, compran periodistas y comunicadores para manipular la información y así ser formadores de la llamada opinión pública, o sea, del sentido común, técnicamente la subjetividad social.
Las clases dominantes no son creativas, simplemente tienen el poder económico, que es el mango de la sartén.
Cada vez que un hijo de las clases populares (o sea subalternas) logra descollar por su creatividad o su potencial académico, habrá una universidad o una fundación que lo seleccione, lease lo seduzca, para ofrecerle un camino de éxito para su creatividad y evolución económica. Lo incorporará a la burbuja de cristal en la que sólo hay claridad hacia arriba, niebla hacia los costados y, por supuesto, total oscuridad hacia abajo.
Para tener conciencia de clase primero hay que tener sentido de pertenencia. Este es el
punto donde la clase dominante introduce la cuña. Nos muestra a través de los elementos generadores de subjetividad, la publicidad, los rituales, las religiones, una posibilidad de acceder a un mundo mejor, pero siempre en un camino individual, donde solo el esfuerzo personal será premiado, no hay lugar para los proyectos colectivos.
No hay dioses pobres ni tampoco trabajadores en el mundo deseable. Se parece mucho al mito de la tentación de Adán y Eva. La idea es introducir el deseo de pertenecer a otro sector, al dominante, y si no lo podemos hacer como protagonistas lo haremos como corifeos. Eso implica el rechazo al propio grupo de pertenencia.
Entonces nos planteamos ¿a qué sector queremos pertenecer? La condición aspiracional parece representar la necesaria actitud de renegar del lugar de pertenencia del que se es originario para pasar a otro que en el imaginario se considera de un nivel superior.
Para traicionar a la clase a la que pertenecemos primero hay que tener conciencia de clase. Cuando decidimos separarnos de la clase a la que pertenecemos por origen y no logramos integrarnos a la que aspiramos nos convertimos en desclasados.
La conciencia de clase es posiblemente una condena, a partir de adquirirla solo hay dos opciones, luchar desde ella o vivir con culpa por no hacerlo. Luego veremos si la lucha es plenamente comprometida o de baja intensidad, como una dis-culpa.
También veremos si quienes sienten culpa por el abandono de su pertenencia original, soportan esa culpa o se “convierten”, ya sea subjetiva u objetivamente, poniéndose del lado de la clase dominante; cambiando la culpa por odio de clase.
Recordemos que el odio de clase es consecuencia del daño a nuestros semejantes. El daño a un semejante produce culpa, estamos dañando a alguien que nos refleja como un espejo. La forma que las clases dominantes eligen para liberarse de la culpa es negar al explotado o agredido por ellos, la condición de semejante; se lo deshumaniza y entonces la culpa es mutada por odio, que es emocionalmente más barato, a un ser pretendidamente inferior o extraño a ellos mismos.
¿Y qué hay de las clases medias? Las clases medias, son fundamentales y funcionales para la clase dominante. Ellas constituirán el tapón, la barrera, entre la clase dominante y la dominada. A su vez están estratificadas en sectores medio-altos, medio-medios y medio-bajos. Los medio-altos formarán parte de los sectores de servicios altamente calificados; gerentes, médicos, abogados, ingenieros, militares de alto grado, arquitectos y otras profesiones que comparten la condición de formados intelectualmente.
A la medio-media pertenecen la oficialidad joven de las fuerzas armadas, la oficialidad de las policías, gendarmería y prefectura , personal administrativo calificado, empleados de comercio jerarquizados, etc. A la media-baja; suboficiales, docentes de escuela media y primaria, oficiales de fuerzas de seguridad, obreros especializados, etc..
Todas tendrán en común, de mayor a menor, la oferta por parte de la clase dominante de la posibilidad aspiracional, el sueño del despegue, de ser parte de la élite; y también la amenaza de caer económicamente al nivel de la clase baja; y como todos tememos y odiamos a lo que nos amenaza, en lugar de odiar la posibilidad de la pobreza nos indican a través de mensajes subliminales y muchas veces explícitos, odiar a los pobres, como si la pobreza fuera una enfermedad contagiosa. De esta forma se peyoriza la protesta social y la marginalidad de los
excluidos del sistema.
Paradójicamente las clases medias, en todos sus estratos, están desde lo monetario, más cerca de los pobres que de la clase dominante, aunque se identifiquen con ella.
En la clase baja en cambio, entran el grueso de los trabajadores, formales e informales, la tropa de las fuerzas de seguridad y militares, y por supuesto, los desocupados, todo el amplio grupo de los marginados, un grupo cada vez mayor.
Uno de los puntos de conflicto que favorece la separación entre los sectores populares, entendido lo popular como el conjunto de las clases dominadas, es la brecha cultural que se establece entre ellos. Los sectores de más bajos recursos económicos de la sociedad son los que menor acceso tiene a la educación, por lo que los elementos y herramientas con los que producirán cultura, entendiendo que la cultura el el producto de la relación entre los humanos y entre los humanos y su medio ambiente, serán los que sus posibilidades les brinden. Estos recursos, probable y seguramente, estarán lejos de la sofisticación que permiten una educación e información más nutrida. La cultura dominante se ocupará de denominar a esta “subcultura” como vulgar y de mal gusto, haciendo notar a las clases medias aspiracionales la necesidad de diferenciarse si quieren seguir en carrera.

Yuanes

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La Argentina, en el año 2022, tuvo récord de ventas y de compras con el exterior, teniendo en cuenta los datos que son por declaraciones juradas, sin contemplar la sub-facturación de exportaciones y la sobre-facturación de importaciones. Se declararon exportaciones por 88.466 millones de dólares, y los tres primeros clientes son Brasil, China, y los Estados Unidos.

A Brasil, que es nuestro primer socio comercial, se le vende medios de transporte y autopartes, petróleo y gas, trigo y cebada. Y se le compra tubos soldados por arco sumergido, hierro, acero, utilizados en oleoductos y/o gasoductos (esto tiene nombre y apellido: son, básicamente, las compras de USIMINAS de Brasil donde el grupo Techint posee el 50 % del capital y usa dólares que le compra al BCRA al tipo de  cambio oficial, que, por ejemplo, al día viernes 28 de abril 2023 cotizaba a 228,50 pesos); vehículos para transporte (por la integración particular de las empresas radicadas en ambos países que gozan de reintegros impositivos y de draw back [i]); café, pasta química de madera, etcétera.

Con la República Popular China los despachos se concentraron en carne bovina deshuesada, congelada; carbonato de litio; cebada en grano; soja y sus derivados. E importamos de ahí computadoras y teléfonos celulares; suministros industriales elaborados; piezas y accesorios para máquinas y herramientas, plástico y sus manufacturas; grupos electrógenos de energía eólica; circuitos impresos con componentes eléctricos o electrónicos montados para aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía; aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía con hilos, de telecomunicación por corriente portadora o digital; partes para aparatos receptores de radiotelefonía, radiotelegrafía, radiodifusión, televisión, video monitores y video proyectores, y motocicletas con motor de émbolo alternativo.

A su vez, el comercio con los Estados Unidos es de venta, principalmente, de aceites crudos de petróleo; oro para uso no monetario; productos intermedios de otros aceros aleados excluido el inoxidable; aluminio; aceite de soja y aceite de girasol en bruto; limón y sus derivados y otras frutas frescas. En cambio, se importa gasoil; turbinas de gas; carbonato de sodio anhidro; hulla bituminosa; productos inmunológicos y medicamentos envasados; vehículos automotor; máquinas y herramientas.

Como lo reconoce la Asociación de Comercio entre Estados Unidos y Argentina AmCham, entre los sectores de mayor relevancia se encuentran el petrolero (apalancado por las inversiones en Vaca Muerta), el suministro de energía (AES), la industria manufacturera (GM, Ford, Goodyear, BASF, DuPont, Whirlpool), seguros (Metlife, Prudential), servicios financieros (American Express, Visa, JP Morgan), servicios profesionales (Accenture, Manpower Group), servicios de información y comunicaciones (IBM, Cisco Systems, Google).

A ello debemos sumarle que de las nueve grandes empresas acopiadoras y comercializadoras de granos y derivados, que representan el 80 % de las exportaciones del sector en la Argentina, cinco son estadounidenses: ADM; Bunge; Cargill; Louis Dreyfus; y Glencore. Que en energía y en Vaca Muerta se destacan las firmas Chevron, Apache y Exxon Mobil y en litio y minerales raros, las empresas Río Tinto y Livent y sus acuerdos con Ford Motor Co, la primera, y con General Motors, la segunda. Que el principal acreedor no institucional en la deuda externa argentina es BlackRock, cuya casa central está en Nueva York y lo mismo pasa con los otros fondos de cobertura (Vanguard, PIMCO, Franklin Templeton, etc.). Que el supervisor de nuestra deuda es el FMI, donde el país del norte posee el 17 % de los votos y es el único que tiene poder de veto, a lo que se suma una embajada siempre activa en defensa de los intereses de su país, la más de las veces sin cuidar las formas.

Sin embargo, la Argentina tiene una economía que compite en los mismos rubros que los Estados Unidos. Somos el décimo exportador de alimentos y forrajes, dentro de ello, el tercero en soja y sus derivados, pero Estados Unidos es el primero. A su vez, es el principal mercado de granos del mundo y los precios se fijan en Chicago. Hasta el relevamiento de la producción y su almacenamiento en silos en la Argentina es suministrado por los satélites de los Estados Unidos.

Ellos saben más que nadie que la sequía en 2022/2023 fue importante y devastadora, pero que vamos a superar el récord de producción de granos y derivados en el 2023/2024. A lo que se le debe sumar la mayor explotación de petróleo y gas de Vaca Muerta, y el pleno funcionamiento del gasoducto Néstor Kirchner, por lo que nos vamos a autoabastecer de combustible en el año 2024 y vamos a ser exportadores netos en el 2025. Más la exponencial explotación y exportación de litio y minerales raros para la tecnología moderna.

Sin embargo, sabiendo todo ello, el FMI —pese a que el Ministro Sergio Massa se había visto antes, en la República Dominicana, con la segunda del Departamento de Estado de ese país, Wendy Sherman— no le concedió el crédito puente de 5.000 millones de dólares. Además le dijo que sometía el pedido de adelantamiento del aporte de capital de 10.793 millones de dólares que, según el acuerdo de facilidades extendidas —firmado y autorizado por la ley 27.668—, deben ingresar en los meses de junio, septiembre y diciembre de 2023, a la aprobación del board del FMI .

Saben que es una situación de ahogo financiero en el comienzo de la etapa electoral de cambio de gobierno, pero lo hacen por dos razones:

  1. Una, económica. Exigen que se devalúe nuestra moneda para que la deuda sea más difícil de pagar y que compren por la mitad lo que vale el doble, tanto empresas como activos naturales y públicos.
  2. Porque quieren que la nueva administración se le subordine políticamente en el enfrentamiento que tiene con la República Popular China y que graficara la comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson.

China

Una nación soberana, como debe ser la nuestra, no tiene que subordinarse a nadie y sí debe establecer relaciones económicas, comerciales y políticas de iguales entre países independientes.

El Banco Central de la República Argentina tiene reservas en yuanes por el equivalente a 19.000 millones de dólares. Que se le pida a China usar los yuanes por 5.000 millones de dólares (cifra que se le fue a pedir al FMI), para “cerrar” las cuentas y pagos de este año, máxime que el año 2024 se obtendría un superávit comercial del orden de los 25.000 millones de dólares, es factible y necesario.

Obviamente el país asiático nos vende mayor valor agregado (trabajo incorporado) que los bienes que compra de la Argentina, que sucede en la mayor parte de nuestro comercio internacional, que con China es exacerbado. Pero debe observarse lo siguiente:

  1. En primer lugar, con China tenemos una economía complementaria. Ellos tienen más de 1.400 millones de habitantes y necesitan alimentos, forrajes y energía, bienes y servicios de los que disponemos en abundancia
  2. Que se expanda la forma de pago en yuanes y pesos no es un tema menor, dado que como sucede con todas las operaciones de comercio internacional de nuestro país, debemos comprar dólares para adquirir bienes y servicios [2] y al revés, si, por ejemplo, Chile o Bolivia u otra nación quieren comprar productos argentinos, deben comprar antes dólares para hacerlo.

En gran parte del comercio internacional se va sustituyendo el dólar por acuerdos como los firmados entre India y China, China y Japón, y China y Rusia, donde se opera en forma creciente con las monedas de cada país.

Es obvio que esto va en contra de los Estados Unidos, que se beneficia con la fuerte demanda mundial de su moneda y, por ende, financia su déficit fiscal (que, por ejemplo, en el año 2021, fue del 16,7 % de su PIB), en forma mayoritaria, con emisión monetaria, cosa que a nosotros, el FMI nos limita severamente y que fue del 1 % del PIB en el año 2022 y que el FMI fijo en el 0,6 % del PIB en el año 2023 [3].

Es imprescindible que la Argentina propicie acuerdos con otros socios comerciales en nuestras respectivas monedas, que, a su vez, indirectamente, le confieren al peso un mayor valor por su utilización (y mayor demanda de pesos).

El problema es la inflación argentina, donde la paridad real o imaginaria, acicateada por los grandes operadores económicos que “dolarizan” permanentemente sus precios y la ganancia, desvalorizan el rol de nuestro dinero. Esa desvalorización es mayor en momentos de crisis, y esas crisis se desencadenan con la pérdida de reservas internacionales del BCRA.

La hiperinflación de 1989-1990 se generó cuando José Luis Machinea, presidente del BCRA en ese entonces, el 6 de febrero de 1989, dijo que la autoridad monetaria no tenía más reservas de libre disponibilidad. Ese día el precio oficial del dólar era de 17,82 australes, el gobierno de Menem, cuando asumió (en forma anticipada) el 9 de julio de ese año, lo fijó en 650 australes y la corrida cambiaria se frenó el 1 de abril de 1991, con la convertibilidad de 10.000 australes por un dólar. En ese proceso, se produjeron las privatizaciones que implicaron suficientes ingresos de divisas al país para estabilizar la situación, pero a costa de malvender YPF, Agua y Energía, Segba, Hidronor, Gas del Estado, FFCC, la Caja de Ahorro y Seguros de la Nación, etcétera.

No estamos exentos de repetir el mismo mecanismo y entrar en un proceso hiperinflacionario, azuzado por las distintas paridades cambiarias y quienes la propician, ante un BCRA que dilapidó y dilapida reservas internacionales cuando le vende a la paridad oficial dólares a las empresas para que paguen el 40 % de su deuda y/o realicen importaciones al tipo de cambio oficial (el viernes 28 de abril 2023 de 228,50 pesos).

Es por eso que un buen comienzo fue que a fin de paliar los efectos de la falta de dólares para pagar importaciones, el Ministerio de Economía activó el 26 de abril de 2023 un nuevo tramo del swap de monedas que el Banco Central tiene con su par de China, por el cual se podrán financiar importaciones pagadas en yuanes por un valor equivalente a 1.040 millones de dólares Este tramo del swap estará vigente durante el mes de mayo y permitirá a las empresas importar bienes desde el gigante asiático sin tener que pagar con dólares.

China trata de fortalecer lazos comerciales, de allí que los BRICS (Brasil, Rusia, China e India) se reúnan los días 2 y 3 de junio de 2023 en Ciudad de Cabo —Sudáfrica—, y ofrezca incorporar a 19 países, entre ellos a la Argentina, invitada especialmente por la República Popular.

 

[1] Devolución por el pago de aranceles para importar insumos, dado que con ellos se elabora un producto de mayor valor agregado para su exportación.
[2] Menos con Brasil, que en un porcentaje que no supera el 6 % de la relación comercial con el vecino país, se hace en nuestras respectivas monedas, pero Brasil es superavitario y tiene más empresas en la Argentina que al revés, por ende paga con el superávit comercial en pesos sus impuestos y a sus trabajadores en nuestro país.
[3] Los residentes argentinos y los que no son residentes norteamericanos con sus “ahorros” en dólares financian gran parte del déficit de los Estados Unidos.

 

 

Yuanes

Comunicado del Grupo La Capitana

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Desde el GRUPO LA CAPITANA manifestamos nuestro repudio categórico a las nefastas expresiones vertidas por el ex militar Rodrigo Soloaga durante un acto oficial del Ejército a raíz del Día de la Caballería. La reivindicación a los genocidas y torturadores de la época de la dictadura cívico-militar-eclesiástica.

No permitiremos este tipo de declaraciones que dañan en lo más profundo a nuestra sociedad argentina que ya dijo NUNCA MÁS a través de juicios en el marco de la ley.

Celebramos la decisión de inmediata remoción ordenada por el compañero Ministro de Defensa Jorge Taiana al Gral. de Brigada Rodrigo Alejandro Soloaga, presidente de la Comisión de Caballería por apología del Terrorismo de Estado.

Por Memoria, Verdad y  Justicia. No olvidamos, no perdonamos. Cárcel común a los genocidas.

 

Hugo Garnero

Carlos Ábalo

Juan Carlos Pezoa

Saverio Tedesco

Ana Lía Niccolini

Miguel Valfré

Bruno Vendramin

Natalia Garnero

Ramiro Espinosa

Mario Burkun

Mabel Coutada

Laura Irusta

Enrique Stola

Silvio Lorenzini

Alejandro Fernández Vecino

Daniel Pina

Hugo Márquez

Magdalena Colosimo

Jorge Manuel Gil

Norberto Rossell

Roberto España

Luis Gaitini

Elsa Martin

Jorge Contreras

Celia D Stefano

José Ojeda

Santiago Valdez

María del Carmen Sambuceti

Jorge Carpio

Eduardo Ali

Verónica Ferraris

Solange Delannoy

Graciela Enria

Virginia Scotta

Marcela Barrenti

Carlos Niccolini

Roberto Socin

Belkis Daveta

Silvio Lorenzini

José Animendi

Hernán Colombo

Rodolfo Belén

Juan Falú

Liliana Ferron

José Manuel Corchuelo Blasco

Cristina Lima

 

 

Informe económico mensual

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Los números corresponden a MARZO, arrastrando diversas propuestas, congelamiento, sugeridos, recomendados, listados, precios justos, oraciones, plegarias, invocaciones y otras formas. El gobierno siempre optimista, alegre, espera que los alimentos frenen en algún momento su “loca carrera”.

Ciclo de Massa marcha, con tropiezos y contratiempos, incluyendo un horizonte presidencial. Todos los días debe sacar un “conejo de la galera” o un garrote. Los resultados aparecerán en los próximos meses, ¿digamos  junio? Todo se torna un terreno peligroso y los consumidores no tienen muchas alternativas, salvo mirar precios, caminar y comprar.

La inflación de MARZO aumentó respecto de FEBRERO, conjeturamos que los precios continuarán despiertos.  ¿Cuán despiertos, no lo sabemos?

El acumulado de tres meses se destaca claramente de los últimos tiempos y con un año electoral a todo vapor apreciaremos todo tipo de escenas, algunas apocalípticas, otras contradictorias y otras repetidas. Repetimos, la inflación ofrece un primer resultado palpable, con cada peso se adquieren menos bienes y servicios, los precios distorsionan y se acentúa la incertidumbre.

Inodoro siempre utiliza agudas metáforas para lograr ejemplos sencillos de la realidad cotidiana, la siguiente conversación pone de manifiesto hasta la incertidumbre del dólar, pero como siempre maneja atajos y caminos que requieren de interpretaciones, tanto como el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso del Dante.

Mendieta: “¿Ande está don Inodoro, doña Eulogia?”

Eulogia, lo conoce muy bien en los dobles juegos de Inodoro: “Adentro, pensando. Pero si es urgente despiértelo”.

Mendieta, dirigiéndose a Inodoro y necesita aclarar dudas: “Don Inodoro…ya no se sabe si se está levantando tarde o si se está acostando temprano”.

Inodoro: usando un elipse pero pensando en el dólar y otros papeles responde: “No estoy durmiendo, Mendieta. Estoy reflexionando sobre el misterio insondable de las achuras (léase….)”.

 

2023 MARZO proc. ABRIL IPC INFLAC.

Informe de coyuntura – Abril 2023

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Informe económico de coyuntura de Abril 2023

HONORABLE SENADO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES – UNTREF

Equipo técnico

ROBERTO FELETTI

Erica Pinto – Fabiola Vela Velázquez – Graciela Tilca – Delfina Salerno – Horacio Rovelli – Diego A. Perrella – Antonio Mezmezian – Diego Rozengardt

 

IC – Abril 2023

Informe económico mensual

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Algunos indicadores a fin de cada año: Base Monetaria, Comercio Exterior, Fiscales y Reservas Brutas, entre otros.

Se puede decir que el ordenamiento de la mayoría de las variables económicas resultan  producto de la inflación. Pero lo contrario también es posible, que la inflación es la manifestación del desorden de las variables. La inflación produce distorsiones e incertidumbre; ambas cuestiones introducen dificultades o imposibilidades en las economías familiares, en las empresas y también en el sector público. No es poco.

También se puede afirmar que los niveles de desorden social, en concreto la pobreza y la indigencia, se alimentan o se expresa con raíces en la inflación.

Los gráficos son abundantes, pero siempre bajo la idea de Inodoro, “lo que abunda no daña”.  Es por eso que los indicadores utilizados los analizamos y graficamos tal como se publican, como moneda corriente, en moneda constante de diciembre del 2022, en dólares y como porcentaje del PBI. Por si faltaran datos, agregamos algunos con énfasis en la inflación, el tipo de cambio y el dólar CCL.

Para aumentar la confusión agregamos conjeturas sobre el final del 2023, con el ánimo de contar con un surco que mejor nos permita seguir las modificaciones que a lo largo de los meses se van a ir presentando.

El 2023 no lo vemos mejorando sobre la situación actual pero tampoco empeorando, razonamiento que es una mezcla de azar, de voluntarismo y eclecticismo. De alguna manera esto sigue a Inodoro, con los problemas que acumula, ¿para qué darle más?

¿Y el 2024? Las aguas encrespadas esperan a las nuevas autoridades, cualesquiera sean ellas. Pero suponemos que una de las primeras tareas, de la hora cero, de la semana cero o del tiempo que demande será apaciguar las ondas elevadas y violentas de las variables. ¿Sencillo? Lejos de serlo, pero será necesario para poder desatar la batería de instrumentos que cada alternativa política y económica haya ido preparando y aceitando en estos meses electorales. No decimos ni por aproximación “objetivos” comunes y acordados porque suponemos que todos prefieren “lo mejor a lo peor”. En un reciente libro de De Pablo, “El desafío económico del próximo gobierno”, especialmente en los capítulos 11, 12 y 13, desarrolla puntos que vale la pena leer.

Podemos destacar en las variables: Turbulencias en los indicadores. Brechas y dólar soja. Cuasi fiscal elevado. Revisiones y más revisiones con el FMI. Pocos dólares para las importaciones. Resultado Financiero negativo con larga tradición. Caída de los préstamos. Y así por el estilo. Hoy los de afuera vienen a comprar al País, recordar que en otros momentos ocurría lo inverso.

Seguramente Inodoro reflexionando con Mendieta por el tiempo que pueden llevar algunas acciones (recordemos que siempre utiliza metáforas y silogismos) dejando abierta la tranquera para interpretaciones actuaciones y respuestas.

Mendieta: “Descubrieron un dinosaurio que era un predador infalible: el Carcharodontosaurio”.

Inodoro: “Y claro, Mendieta. Hasta que terminaban de gritar: ¡Cuidáu, viene el Carcharodontosaurio! El bicho ya se había comido a alguien”.

Inodoro –seguramente impaciente por algunas cosas que ve- : “¡Qué rápido se ha pasáu el milenio, Mendieta!”

Mendieta –lo tranquiliza, porque siempre teme los ataques de asma cuando Inodoro se pone nervioso: “Y ande se quiera acordar, ya estamos en el tres mil”.

 

2023 abril 3 Indicadores Ajustes diversos.docx