14.2 C
Buenos Aires
miércoles, abril 22, 2026
Blog Página 23

Entre lo heurístico y lo serendípico

0

Estas dos palabras, totalmente distantes del uso coloquial, definen dos situaciones con claridad. Lo heurístico es el momento del hallazgo largamente buscado, un concepto utilizado en la ciencia para definir el momento en que, finalmente, después del esfuerzo investigativo, el resultado esperado surge. Lo serendípico en cambio, palabra que es una castellanización del término inglés serendipity, define el hallazgo casual, el no buscado pero útil. 

Demás está decir que la política práctica es dinámica y las tácticas fluctúan permanentemente en el tablero analítico, generando incluso modificaciones de importantes planes estratégicos, según los intereses que están manejando ese tablero. Menciono deliberadamente la palabra intereses recordando una frase de Benjamín Disraeli, primer ministro de la reina Victoria de Inglaterra en el siglo XIX, “no tenemos amigos permanentes, tenemos intereses permanentes”. 

Desde siempre, en la medida que han existido pueblos y naciones, lo geopolítico ha sido determinante en la historia de la humanidad, y a nosotros, por supuesto, la geopolítica nos convierte en un integrante más del tablero global.

Parece haber en la metrópoli de las corporaciones dos proyectos imperiales que se oponen, y si bien son las dos caras de una misma moneda, el mundo sufre sus planes ineluctablemente. Uno de ellos, el representado por Biden como mascarón de proa; insiste en la unipolaridad en el control mundial conseguida después de la caída de la URSS. Esto explica por que obligó a la invasión rusa de Ucrania tras la amenaza de instalar misiles apuntando a Moscú, siendo que el verdadero enemigo al que querían perjudicar era Alemania, que con el Nord Stream 2 lograría la independencia económica de la Unión Europea y su consecuente liderazgo. Paradójicamente lograron la unidad entre Rusia y China, tan temida por ellos, sin mencionar los Brics y que además, el trámite de la guerra les está resultando dificultoso.

El otro proyecto, detrás del cuál están los fondos de inversión, la tercera economía del mundo, tenía como ideólogo al fallecido Henry Kissinger y como representantes políticos a Steve Bannon y al inefable Donald Trump, en los EEUU y a Bolsonaro y Macri en América Latina. Para Kissinger era tolerable la bipolaridad con China, a la que intentaban aislar consiguiendo una alianza con Rusia; todos recordamos las acusaciones de los demócratas sobre la colaboración informática de los hackers rusos en la elección de Trump en 2017.

Veamos entonces cómo se refleja esta lucha entre los malos en nuestro país. La embajada siempre respetó el potencial electoral del peronismo, desde el Braden o Perón en adelante, pasando por la proscripción, la dictadura y los múltiples procesos de lawfare al kirchnerismo. Idearon entonces una forma de correr el tablero a la derecha para que Larreta, uno de sus posibles candidatos, pareciera de centro y así quitarle votos al peronismo. Buscaron un personaje bizarro y pintoresco, portador de un trastorno de personalidad antisocial, para que vociferara como panelista desde los programas basura de sus multimedios.

El mal saldo del enfrentamiento entre Cristina y Alberto Fernández trajo como consecuencia la renuncia de Guzmán y que se disparara la inflación. En esos momentos la presidencia tambaleaba y Cristina tendría que hacerse cargo de la presidencia ante la renuncia o eyección de Alberto; con un banco central en rojo y la inflación disparada. Amablemente, la embajada, siempre dispuesta a colaborar, ofreció la opción de un superministro que previamente había estado en Davos con Macri y había rotado seis meses por universidades norteamericanas como parte de su formación. Este se convirtió para la embajada en plan A, quién mejor para controlar la protesta social en un eventual nuevo gobierno. El plan B, Larreta, se enfureció ante tal desconsideración de su madre patria, se dice que intentaron calmarlo sugiriéndole una fórmula conjunta con el superministro. Él no se arredró y decidió pelear por la dirección del que creía su propio espacio, que por otra parte, ya tenía dueño. Así, el dueño impulsó a la más violenta de su grupo  en contra de Larreta. ¿Pero, por qué hizo eso? ¿Sólo por cuestiones personales, celos, o había un proyecto político detrás de esa conducta? 

Y aquí aparece la serendipia. Al circo le crecieron los enanos. El personaje Bizarro, puesto por el sector de Biden comenzó a medir fuertemente en las encuestas, pero por otra parte su discurso tenía más que ver con Trump o Bolsonaro, entonces: plin, caja. Macri, como el hombre de Black Rock y de Vanguard en estas pampas se lo apropió e hizo una campaña esquizofrénica, para Patricia y para Milei, total, con ambos ganaba.

Ahora nosotros. ¿Hallazgo heurístico o serendípico? Milei hizo el trabajo sucio que quería Macri, el gran ajuste, la destrucción de las garantías constitucionales con la colaboración de la justicia adicta y el silencio cómplice de los supremos, y continuando con sus desbordes hoy se enfrenta a los gobernadores. Creerá que sus amos lo van a bancar todo el tiempo, o será la cobertura, el forro, de una máquina más precisa e inteligente. Posiblemente estemos ante la última etapa de Milei antes del ascenso de su vicepresidenta; o tal vez estemos ante un riesgo de secesión de la patagonia en aras de intereses extranacionales.

No olvidemos que así como EEUU tiene en Israel su portaaviones en tierra en el medio oriente, no le disgustaría un portaaviones en la Patagonia Argentina, además del que ya tienen en Malvinas.

Debemos tener presente que en la primera reunión de la trilateral commission en 1973, su miembro relator, David Rockefeller, dijo que en el año 2000 el combustible serían los alimentos  y debían impedir, “a como de lugar”, que los países productores de materias primas en los que tuvieran influencia se industrializaran. Ese fue el inicio formal del neoliberalismo y el punto de partida del plan Cóndor. En la segunda reunión, que tuvo lugar en 1975, el miembro relator fue el barón Rothschild. Este dijo que habían desaparecido las razones para la existencia de las fronteras políticas (lo que implica la desaparición de los estados), que el mundo debía ser gobernado por las corporaciones. El nacimiento formal del anarco capitalismo, o sea la dictadura del capitalismo concentrado y la esclavitud del planeta.

Quedan las preguntas: ¿Es un plan de Milei, como un atentado de falsa bandera a los que la derecha es afecta para justificar múltiples agresiones posteriores? ¿Fue casual que se iniciara a partir de el gobernador chubutense, un gobernador cambiemita, facción política que no ha demostrado ser popular y tampoco nacional?¿O es una reivindicación razonable de las provincias que caerían en asfixia administrativa?

Ajuste fiscal o restricción externa

0

Para solucionar los problemas de la economía argentina, frenar el proceso inflacionario y alcanzar el crecimiento sustentable, existe una contradicción flagrante entre lo planteado por el gobierno de Milei de priorizar el ajuste fiscal, sin miramiento y sin medir sus consecuencias —que las tiene y muchas— con el planteo de la carta de Cristina Fernández de Kirchner de mediados de febrero de 2024, que pone el acento en la restricción externa.

Independientemente de lo que dice y hace Javier Milei, del fracaso del proyecto de ley denominado “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, lo cierto es que llevó y lleva adelante un fuerte ajuste fiscal, esencialmente centrado en la decisión de no ejecutar el presupuesto en gastos sociales y en la obra pública. Prácticamente todas las partidas muestran reducciones en términos reales, pero las más significativas son la paralización casi total de la obra pública y la disminución sideral en las prestaciones sociales y jubilaciones. Sin embargo, aumentan fuertemente las erogaciones por el pago de los servicios de la deuda, lo que es obvio porque se deben utilizar más pesos (por la devaluación) para pagar las obligaciones en divisas.

La idea no es nueva, al contrario. David Rato, que fue un conocido y afamado publicista, en la dictadura cívico-militar de 1976-1983 acuñó una frase que simboliza el objetivo del gran capital que opera en el país: “Achicar el Estado es agrandar la nación”, pero se aplicó por una dictadura con 30.000 desaparecidos y con niveles de pobreza mucho menores al actual, que, según el Observatorio de la Universidad Católica Argentina, alcanza en enero de 2024 al 57,4% de la población, cuando en 1973-1975, según un estudio de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe – Revista N.º 78 de 2002), la pobreza era del 4,9% de la población, la tasa de desempleo urbano del 3,4% y la inflación mensual del 3%. Pero el modelo extractivista, agropecuario financiero de la dictadura y de este gobierno es inviable, la resistencia de la población, tarde o temprano, le pone sus límites, más con los niveles de pobreza y exclusión actuales.

El objetivo fiscal es el propuesto en la VII revisión del acuerdo firmado en junio de 2018 con el FMI, que fija un superávit primario (antes del pago de los servicios de la deuda externa) del 2% del PBI para 2024 (es en pesos, pero equivale a unos 9.500 millones de dólares), cuando en el año 2023 se operó con un déficit primario base caja de 2,9% del PIB. Para llegar a ello deberían incrementar los ingresos con respecto al año 2023 en esa magnitud y, a la vez, reducir el gasto público en 2% del PIB.

Obviamente, ante la devaluación de nuestra moneda, que va a ser una constante en el gobierno de Milei, se va a acrecentar el pago de los servicios de la deuda (se tiene que recaudar más pesos por cada dólar que se paga de deuda), a lo que se suma que, desde el segundo semestre de 2024, comienza a vencer el capital adeudado con los “bonistas” (tenedores de títulos de deuda externa argentinos), del acuerdo realizado el 31 de agosto de 2020 por el entonces ministro Martín Guzmán. Por ende, el ajuste fiscal sobre los gastos en pesos debe ser mayor aún, en una economía que el FMI en forma conservadora estima que se cae en 2,8% del PIB (es en pesos, pero equivale a 13.500 millones de dólares).

Jubilados y pensionados

Según informa la ANSES, cuenta con 8.845.985 beneficiarios, de los cuales el 76,7% (6.784.870 personas) son jubilados y pensionados previsionales. Y 23,3% (2.061.115 personas) perciben subsidios y pensiones sociales.

La cantidad de aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino (trabajadores registrados) ronda los 12.300.000, por ende la relación es de 1,8 trabajadores en actividad por cada jubilado o pensionado, que es la razón por que se destina al SIPA el 11% de la recaudación del IVA, el 100% de la recaudación del impuesto a los débitos y créditos bancarios (cheque) y el 42% del ingreso por el Impuesto PAIS.

¿Qué es lo que hace el gobierno al respecto? Por un lado, fija autoritariamente (sin que se acuerde en el Consejo del Empleo y Salario Mínimo, Vital y Móvil) una remuneración mensual al trabajo de 180.000 pesos para febrero y de 202.800 pesos para marzo de 2024, cuando el INDEC reconoce que una familia compuesta por cuatro miembros necesita para vivir 596.823 pesos en enero de 2024 y sin contemplar los gastos del alquiler de la vivienda.

Sobre la base de esa suma y de acuerdo con la Ley 27.426 de diciembre de 2017 de la gestión de Macri, se estipula que la jubilación mínima para marzo de 2024 es del 82% de esa suma (o sea de 162.240 pesos), y alcanza a 1.300.000 jubilados o pensionados provisionales, pero deja afuera a los que se acogieron al sistema previsional pagando una moratoria; en ese caso la remuneración mínima será de  137.000 pesos en marzo de 2024, cuando en enero de 2024 fue de 105.212 pesos. 

Como se utiliza el ajuste en relación con el trimestre anterior (octubre, noviembre y diciembre) y por lo recaudado por la ANSES en un 50% del índice y el otro 50% por el aumento salarial promedio que hace la actual Secretaría de Trabajo (RIPTE), para marzo de 2024, por Resolución 38/2024, el coeficiente de aumento (con respecto a lo percibido en diciembre de 2023) es del 27,18%, cuando la inflación acumulada de diciembre y enero fue del 50,1% y falta febrero de 2024, que rondará el 20%.

Por ende, los precios en promedio se incrementan en el trimestre un 72% o más y a los jubilados y pensionados el haber se les ajusta en 27,18%.

Todavía falta la nueva fórmula de ajuste que debe proponer el gobierno, que sería mensual y, sobre todo, qué mes se toma como base (por ejemplo, el gobierno de Macri no pagó la inflación un mes entero).

En definitiva, el total del gasto provisional del presupuesto nacional ascendió al 9,03% del PIB (el 41,7% del gasto total del presupuesto base caja del año 2023) y el mismo Javier Milei, públicamente, dijo que el gasto previsional debe disminuir en un 0,5% del PIB, que, tal como se presenta el cuadro de situación, dicha disminución va a ser más cerca del 1% del PIB. Haciendo caso al FMI, que siempre plantea disminuir el gasto social, esencialmente las jubilaciones y pensiones, y que en todo caso se recree el sistema de AFJP (capitalización privada), que es coherente con los liberales de todo tipo de nuestro país, esto traerá aparejado una minoría que pueda gozar de una jubilación o pensión digna y una mayoría que padezca. Igual pasa con el sistema de salud pública y la desregulación de las obras sociales, la libertad de fijar precio en las prepagas y sistema privados, en paralelo al menor presupuesto para los hospitales públicos.

Ni Domingo Sarmiento, cuando exigía que no se asista a los pobres y menesterosos, lo hubiera hecho mejor.

Restricción interna

La Argentina no puede tener un problema de restricción externa, cuando en lo que va de este siglo (desde enero de 2000 a diciembre de 2023) obtuvo un superávit comercial (las exportaciones de mercancías superaron a las importaciones) en 264.270 millones de dólares. Que si tomamos desde el año 2020, el resultado es el mismo.

El problema se genera en el resto de la cuenta corriente comercial, pero no por los servicios reales, que en su mayoría son negativos (turismo, fletes, seguros, comunicaciones, royalties, etc.), sino en los servicios financieros que son generados básicamente por la deuda externa.

La administración de Cambiemos, que asumió el gobierno nacional en diciembre de 2015, incrementó la deuda externa en más de 100.000 millones de dólares. Las necesidades financieras del Tesoro Nacional dejaron de atenderse principalmente con fuentes domésticas y en pesos y comenzaron a cubrirse a través de un proceso acelerado de endeudamiento externo.

El gobierno del Frente de Todos no investigó la deuda de la gestión diciembre 2015- diciembre 2019, como había prometido el mismo Presidente en la inauguración de las sesiones ordinarias del 1 de marzo de 2020, cuando afirmó: “Una deuda tomada por un gobierno irresponsable que obtuvo un crédito otorgado en su favor por motivos absolutamente políticos merece una revisión y un tratamiento adecuado a la hora de su renegociación. Tanta mala fe de los tomadores del crédito y tanto desdén de funcionarios políticos de un organismo multilateral por privilegiar a un gobierno en la coyuntura no puede ser visto como un caso más”.

Es más, es en el gobierno anterior en que el BCRA dilapidó la mayor parte del superávit comercial por 34.201 millones de dólares de los años 2020-2022, vendiéndoles al precio oficial divisas a las empresas por supuestas deudas por 28.430 millones de dólares.

Lo que es peor es que se pagó y se paga la deuda heredada de la administración de Cambiemos (tanto de la nación como de las provincias) y se financia el déficit fiscal generado por esos pagos y para hacer frente a la lucha contra el Covid.

En ese marco, la restricción externa debe solucionarse investigando adónde fueron los dólares del endeudamiento de la gestión de Cambiemos y si los que los compraron pueden demostrar fehacientemente de dónde detrajeron los recursos para hacerlo, proyecto del senador Oscar Parrilli que, aprobado en el Senado de la Nación y con dictamen por la mayoría en la Cámara de Diputados, nunca fue llevado al recinto.

En síntesis

El objeto del plan del gobierno actual es empobrecer a la población y al país, para vender a precio vil nuestras riquezas naturales, nuestros activos y patrimonio, nuestras empresas públicas y nuestro trabajo y, para eso, tiene el pretexto de pagar la deuda externa sin investigarla (que tampoco lo hizo el gobierno del Frente de Todos).

Es cierta la existencia de la restricción externa, pero la principal causa es la deuda externa. Sólo se supera dicha restricción si se hace ley y se cumple con el proyecto del senador Oscar Parrilli (Expediente 535/22 – Senado de la Nación).

Para qué

0

Lo primero que debemos preguntarnos es para qué se sacrifica a la población, condenando a la pobreza y a la desesperación, en mayor o menor medida, a todos cuya remuneración u otro tipo de ingresos es en pesos, salvo los grandes formadores de precios, que incluso hacen sus cálculos de costos y beneficios implícitamente en dólares [1].

El titular del Poder Ejecutivo nacional, elegido en balotaje por trabajadores, jubilados y pensionados, desocupados, pequeños o medianos productores y comerciantes que producen y venden al mercado interno, en su lenguaje vulgar y chabacano, no reconoce nuestra moneda y solo piensa en dólares. No le interesa que la canasta básica total, que no contempla los gastos en vivienda (como si ese tema estuviera resuelto y no se haya liberado por el DNU el precio del alquiler) haya sido, en el mes de enero de 2024, para una familia compuesta por cuatro miembros y según el INDEC, de 285.561 pesos para no ser indigentes y de 596.823 para no ser pobres, sabiendo que el salario mínimo, vital y móvil es de 156.000 pesos y que gran parte de los asalariados perciben esa suma o algo más. Sin embargo, en la reunión del Consejo Nacional del Empleo y SMVyM del jueves 15 de febrero de 2024, encabezada por la Unión Industrial Argentina (UIA), cuyo presidente es Daniel Funes de Rioja, a quien pertenece el estudio jurídico en el que se redactó el Capítulo IV del DNU 70/23, que conculca derechos laborales y que la Justicia suspendió en su ejecución (dando lugar al reclamo de la central de trabajadores), se ofrece para marzo de 2024 un aumento del 18,8%, cuando la inflación acumulada de diciembre y enero fue del 50,1% y la de febrero de 2024 va a oscilar en un porcentaje similar a la de esos meses.

Es más, el Presidente, ante esa situación, rechazó la posibilidad de mediar y menos de definir por el justo reclamo de los trabajadores, ante una inflación provocada por la devaluación y liberación de los precios propiciada por su gobierno, sosteniéndose en la reaccionaria teoría de que el mercado (en este caso trabajadores y empresarios) debe fijar el precio. O sea, devaluar nuestra moneda lo hace manu militari, el DNU también, pero eso sí: el salario debe ser fijado por el mercado, cuando todo el derecho laboral apuntala al trabajo.

Milei lo dice claramente cuando afirma en declaraciones públicas a los medios que “la licuadora y la motosierra no se negocian”; esto significa la desvalorización permanente de nuestra moneda con respecto al dólar para que se reduzcan en términos reales (de poder adquisitivo) los salarios, jubilaciones y pensiones con el fin de que las empresas formadoras de precios tengan mayor beneficio y el Estado nacional menor costo por el pago de las remuneraciones y por las erogaciones previsionales.

Ese mismo rol servil al poder económico es el que afirma que el objetivo es reducir en un 0,5% del PIB (es en pesos, pero equivale a unos 2.400 millones de dólares) el gasto previsional, cuando el 60% de los jubilados y pensionados cobran por mes la mínima o, a lo sumo, dos veces la mínima, que es de 105.712,61 pesos, independiente del bono de 55.000 pesos que les dan a los que perciben ese monto mínimo.

O cuando pretende disminuir las partidas de gasto social al congelar los planes sociales remunerativos con una inflación anual de tres dígitos.

A su vez necesita aumentar los ingresos en un 1,5% del PIB (es en pesos, pero equivale a unos 7.200 millones de dólares) y al excluir el capítulo fiscal del proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (medida que tomó el Poder Ejecutivo a través del ministro de Economía, Luis Caputo, antes de que se trate dicho proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación), no se incrementarán los derechos de exportación (retenciones) como estaba formulado en el proyecto. Tampoco repondrá el Impuesto a las Ganancias a la IV categoría (trabajadores que perciben remuneraciones hasta 15 veces el SMVyM), ni cobrará por adelantado el Impuesto a los Bienes Personales (con claros beneficios para los que así lo hubieran realizado, pero era dinero en efectivo para el Tesoro de la Nación). Acciones con las que esperaban incrementar los ingresos del erario público nacional en un 1,5% del PBI en el corriente año 2024.

Como el gobierno no pudo aprobar el llamado capítulo fiscal de la ley Ómnibus, pretenden recuperar 0,5% del PIB con la actualización del impuesto a los combustibles [2] (al costo de volver a azuzar la inflación, dado que el gasoil y la nafta atraviesan transversalmente toda la economía). Y el punto restante es el que empezó a descargar sobre las provincias con la eliminación del Fondo de Compensación al Transporte Público (Fondo Compensador del Interior) y el Fondo de Incentivo Docente

Las provincias

Es claro que no se puede devaluar y liberar los precios en un país que tiene más del 50% de su población bajo la línea de pobreza y en donde los principales mercados están fuertemente concentrados y centralizados en pocas manos que les permite fijar las condiciones, todas supeditadas a la venta al exterior [3]. Como es claro también que el DNU 70/23 como el malogrado proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos fueron redactados por grandes estudios jurídicos e impositivos pagados por los sectores dominantes del país y que eran para otro gobierno y que el actual asumió en su rol de ser funcional a dichos sectores. Sectores que imponen un modelo extractivista, agropecuario exportador sin importarles la población, la contaminación ambiental y el presente y el futro de nuestra patria.

Por eso fue necesaria la deuda irracional de más de 100.000 millones de dólares, que benefició básicamente a una minoría rentista y parasitaria de la Argentina, que el gobierno del Frente de Todos no investigó. Es más, acordó con el FMI su pago a diez años. Que como en la misma gestión no pudo abonar la totalidad de los intereses, debió colocar más títulos de deuda en pesos, pero que cuando asumió como ministro Sergio Massa, desde agosto de 2022, fueron todos bonos ajustables por inflación o por dollar linked (dólar oficial), con lo cual no se “licuaron” con la inflación o con la devaluación, muy por el contrario, así se valorizan.

Gobierno del Frente de Todos que, a lo largo de cuatro años, le vendió a precio oficial 28.240 millones de dólares de las reservas internacionales del BCRA a grandes empresas supuesta o realmente endeudadas para que cumplan con sus compromisos en el exterior. Y que incluso desde agosto de 2022 acordó con parte de esas empresas, que son importadoras (armadurías de Tierra de Fuego, automotrices, etc.), para no frenar el nivel de actividad, que traigan de afuera lo que quieran, sin controlar a qué precio ni si se podía producir acá [4], que se les iba a reconocer esa deuda en divisas.

El gobierno de Milei, como continuación en lo jurídico y en lo económico de las dos administraciones nacionales anteriores, acepta una VII revisión del Acuerdo firmado con el FMI por Adolfo Sturzenegger (presidente del BCRA) y Nicolás Dujovne  (ministro de Economía) en junio de 2018. Pero para poder aplicar el severo plan acordado con el FMI de obtener un superávit primario del 2% del PIB (es en pesos pero equivale a 9.600 millones de dólares) y con aumento de las reservas internacionales netas del BCRA en 10.000 millones de dólares para el corriente año 2024, debería haberlo consensuado con las provincias cuyo pueblo y administración sufre el ajuste fiscal (la “licuadora” y la motosierra que dice Milei), quienes, por un lado, perciben una menor coparticipación al elevarse en octubre de 2023 el mínimo no imponible de la IV categoría del Impuesto a las Ganancias (que se distribuye en su totalidad entre la nación y las provincias y que exime a 800.000 trabajadores de pagar el gravamen). Por otra parte, sus ingresos tributarios crecen menos que la inflación, por ende, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones hacen que las provincias pierdan ingresos.

En ese marco, son amenazadas por el gobierno central.

  1. Disminuir en un 0,5% del PIB las transferencias no automáticas (es en pesos, pero equivalente a unos 2.400 millones de dólares anuales)
  2. Desregula el financiamiento por los bancos de provincia al Tesoro local, con el cual se financiaban para pagar en tiempo y forma las remuneraciones al personal público (A 7674 del BCRA del 24/01/24).
  3. El gobierno central no admite que se paguen los tributos nacionales con los “bonos provinciales”.

Ante esa situación, las provincias no se van a quedar con los brazos cruzados y van a exigir de la Nación que se respeten los acuerdos y pactos fiscales preexistentes. El gobernador de la provincia de la Rioja, Ricardo Quintela, el día 11 de febrero de 2024,  cuestionó las actitudes que mantiene el Presidente Javier Milei y consideró que el jefe de Estado «no está en su sano equilibrio». Para concluir que «de continuar la administración nacional en el esquema destructivo que impone, el conjunto de las provincias debe iniciar el juicio político al Presidente”. Que es el comienzo de la aplicación de la Ley de Acefalia.

En síntesis

La única respuesta de por qué el gobierno hace lo que hace es que es funcional al avance del gran capital local y extranjero (aún con sus contradicciones internas que las tienen), sobre el trabajo, el patrimonio nacional y nuestros recursos naturales. Que avanza por la falta de referentes del campo popular tras el desgobierno del Frente de Todos.

Pero que esa situación no es para siempre y que las distintas centrales de los trabajadores ocupados y desocupados, por un lado, y las administraciones provinciales, por otra parte, existen y, ante la soberbia del gobierno, tienen instrumentos constitucionales (por ejemplo un paro nacional por tiempo indeterminado), no solo para poner freno al actual estado de situación, sino, incluso, para dar por terminada una experiencia que es una estafa a la población que los votó para estar mejor y no para ser excluidos de su patria.

[1] Pueden y hacen convertir los pesos en divisas y por eso fijan sus precios a nivel internacional. La tasa de ganancia la estiman en dólares.
[2] El impuesto a los combustibles era una suma fija de 27,7 pesos por litro desde mediados del año 2021. Se actualiza para ser de 202 por litro en mayo de 2024 (incremento de 630%).
[3]Al revés de lo que afirmaba en su libro Poder y Mercado Murray Rothbard, de quién Javier Milei se dice cultor, que lo que no se vende en los Estados Unidos, se vende afuera y si no se deja de producir. El gobierno actual prioriza las ventas al exterior y luego en el país, o se deja producir cuando a ninguno de los dos mercados le interesa. El mercado define y no un plan integral nacional.
[4] La única observación pública la hizo la Vicepresidenta de la nación, cuando el grupo Techint prefirió traer los caños sin costura de su controlada Usiminas S. A. de Brasil, en lugar de producirlos en la planta de San Nicolás que era de SOMISA y que Menem le vendió a este grupo.

El anarco-capitalismo como pensamiento salvaje: palacios ideológicos hechos con escombros

0

En 1962 el antropólogo Claude Lévi-Strauss planteó que el pensamiento primitivo y elemental no estaba en las antípodas del conocimiento científico. Sostuvo -y acreditó- que se encontraban en coexistencia, que ambos son iguales de complejos y que presentan una lógica propia. La diferencia es que el pensamiento salvaje se esfuerza por «acortar caminos eliminando complejidades», no se detiene en cuestionar a fin de conseguir con premura una interpretación, aunque fuere errónea. Es una suerte de pensamiento de acción que se diferencia del pensamiento científico dado que este somete las categorizaciones y sistematizaciones de la realidad a un proceso de domesticación (la validación empírica).

Lo interesante de su estudio es que ambos pensamientos coexisten en un espacio común: la vida en sociedad.

Esa urgencia por la interpretación le permitió hacer una analogía del pensamiento salvaje con el bricoleur (término francés que se refiere al trabajador manual consistente en armar, pegar, desarmar, remendar, unir piezas). En ese sentido, el pensamiento salvaje responde a lo que está haciendo con lo que tiene o puede disponer. No es un pensamiento problematizador, mucho menos crítico, sino adaptativo de fragmentos de un mundo disperso en el que ya no nos encontramos, de ahí que su derivación final sea el mito, que responde a una realidad inexistente.

El bricoleur aplica una estrategia epistemológica que pretende estructurar de manera ordenada lo caótica que puede resultar la naturaleza. No se trata de elaborar estructuras a partir de hechos sistémicos, sino de partir de fragmentos de estructuras preexistentes que respondían a un mundo pasado y que sirven para crear taxonomías nuevas. El hombre, ante la naturaleza y la sociedad, intenta estructurarlas partiendo de los restos de una estructura anterior. De esta manera, los elementos estructurales nunca se desechan, sino que «se conservan en razón del principio de que «de algo habrán de servir».

Las permanentes referencias históricas erróneas de Milei (como «Argentina potencia mundial en 1930») pueden verse en este contexto. Milei -como otros teóricos anarcocapitalistas- «arman» el pensamiento mítico como un claro ejemplo de bricolage ya que construye sus palacios ideológicos con los escombros de un antiguo discurso social. Trozos, testimonios fósiles de la historia de un individuo o de una sociedad. En ese sentido, el pensamiento salvaje construye ideologías.

Lévi-Strauss enseña que el «pensamiento salvaje» no es el pensamiento propio de las «sociedades salvajes», sino cualquier pensamiento actual que establece clasificaciones sobre la naturaleza y la sociedad sin someterlas a los imperativos de domesticación. Es por ello que se apoya en los análisis etnológicos del totemismo para resolver el problema de la «mentalidad primitiva».

Por eso el pensamiento salvaje es una forma distinta de pensar, de categorizar, de sistematizar, de proyectar y nutre al sentido común neoliberal. Convence antes de justificar. Se convierte en dogma antes de entender la realidad problemática y constatarla. Propone y sostiene mitos antes de desarrollar métodos. Y se presenta como verdad revelada. Es una suerte de reduccionismo ideológico.

Sus mitos son remiendos de viejas creencias intuitivas básicas. «Mientras el pensamiento científico crea acontecimientos a través de una estructura teórica, el pensamiento salvaje crea esa estructura a través de los acontecimientos», advierte Lévi-Strauss. El meteorólogo puede predecir la probabilidad de si esta tarde lloverá o no, en tanto que el tiempero (persona que supuestamente puede provocar lluvias o vientos), por más que intente manipular los elementos climáticos mediante rituales y oraciones, es improbable que provoque la lluvia. Pero ambas maneras de pensamiento, el científico como el salvaje, obran como formas de poner en estructura el mundo y conviven en la sociedad, uno junto al otro, y tratan de interpretar y modificar la naturaleza.

En ese sentido, el pensamiento salvaje es muy similar a las pseudociencias y resulta creíble incluso para personas con estudios universitarios; al emplear una serie de razonamientos y conclusiones abstrusas otorgan verosimilitud a sus dichos. Mientras las supersticiones y otras creencias irracionales son fácilmente detectables y descartadas por alguien con una preparación básica, las pseudociencias y otras formas de expresión del pensamiento salvaje gozan de prestigio aún en los ambientes universitarios. Por eso la importancia universitaria de formar y promover el pensamiento crítico.

El neoliberalismo en general y el anarcocapitalismo en particular, encuadran en la concepción de pensamiento salvaje puestos al servicio de una ideología finalista del poder. Presentan un bricolage de partes de la realidad para convencer a través del armado de ideas adecuadas a sus intereses. Como niegan la existencia de la Sociedad, las acciones de los individuos facilitan ese bricolage y permiten el armado de un conjunto interesado a priori.

El pensamiento neoliberal se cristaliza en sus políticas de desregulación económica, de ajuste fiscal y de restricción de las protecciones sociales. La desregulación se soporta en la idea de que el Estado no debe formular normas que interfieran en las libres determinaciones de los individuos. El ajuste fiscal obedece a la concepción de que el Estado debe ser mínimo o desaparecer. Las protecciones sociales -que implican afectación de recursos comunes- se piensan como una aberración causal de la limitación de la libertad.

Sin embargo, los programas políticos del neoliberalismo no quedan limitados a la mera desregulación de los mercados, la privatización de las empresas públicas y el desguace del Estado. Es mucho, mucho más como recitaba Margaret Thatcher en su frase enigmática: «Economics are the method.The object is the change of soul» («La economía es el método. El objetivo es cambiar el alma», 3 de mayo de 1981 en el Sunday Times). El neoliberalismo es una religión de base económica cuyos dogmas son construidos por el pensamiento salvaje y se internalizan en el sentido común.

La batalla cultural implica el debate entre ambos tipos de pensamiento. La emergencia de una tercera vía no parece haber encontrado adeptos en su desarrollo. O nos inclinamos por la visión científica probada en los desarrollos tecnológicos y metodológicos de la actualidad, o nos refugiamos en el pensamiento salvaje de las creencias no probadas.

Los riesgos sociales de esta última opción son infinitos.

 

https://www.elextremosur.com/nota/47603-el-anarco-capitalismo-como-pensamiento-salvaje-palacios-ideologicos-hechos-con-escombros/

¿Qué realidad?

0

Probablemente nuestra vida sensible transita y habita en nuestra subjetividad. Percibimos la vida a través de nuestros sentidos, pero la estructuramos emocionalmente a partir de un complejo mecanismo de simbolización que se registra en nuestra memoria de manera consciente e inconsciente. La realidad objetiva está fuera de nosotros, pero vemos la imagen de ella que se refleja en nuestro interior, está remitirá a símbolos previamente establecidos o generará nuevos símbolos, funciona como un teatro en el que actuamos lo que sentimos. En la realidad objetiva, esa externa a nuestra subjetividad, podemos sentir dolor y podemos morir; pero el sufrimiento y el placer solo pueden vivirse en la subjetividad,  eso es el gozo.

El gozo tiene un componente objetivo en la apropiación del presente, el gozo que es pleno en el dolor tiene una temporalidad limitada en el placer. Hay también un doble componente subjetivo en esa posibilidad de acceder al presente que son tanto el placer como el sufrimiento, entendiendo que el dolor es físico y el sufrimiento emocional.

La angustia nos ancla al pasado, se nutre de los recuerdos que nos provocaron sufrimiento emocional, la ansiedad en cambio vive en el futuro, al que siempre percibe como incierto.

Las neurociencias nos han enseñado que nuestro sistema límbico, la zona del cerebro a la que se considera asiento fundamental de las emociones y de la memoria, es filogenéticamente muy anterior a nuestra corteza cerebral, el neocortex, que es la referencia fundamental para relacionar ideas y generar proyectos.  En nuestra memoria y a través de las emociones se guardan todas nuestras experiencias de manera consciente e inconsciente como un archivo de símbolos. Ellos estarán siempre allí, despiertos y vigilantes, construirán nuestros sueños con imágenes oníricas y sensaciones difíciles de explicar, y ante cada nueva experiencia que tengamos, la nutrirán del tono afectivo. En esto consiste la subjetividad, lo que hace que ante cada circunstancia tengamos una predisposición que estará inconscientemente predeterminada.

De esto se puede deducir que no pensamos, sentipensamos, en ese orden. Cualquier vínculo con la realidad externa a nosotros estará filtrado por nuestra subjetividad, por nuestros pre-juicios contenidos en una compleja construcción de significantes acumulados como símbolos en nuestra memoria a lo largo de la vida que hemos tenido hasta ese momento. Recordemos que en cada instante de nuestra vida somos el producto final de nuestra historia. Por esto es que, ante cada circunstancia vital, ante cada episodio y cada cosa, habrá una mirada diferente para cada individuo, similar a la del resto, pero diferente. Esto implicará la construcción de una idea de realidad en forma colectiva, cultural, pero también configurará una concreta inaccesibilidad a la realidad objetiva, la hará inasible, ya que nadie puede despojarse de su subjetividad, esto sería el equivalente a despojarse de su propia historia.

Existe la creencia de que las condiciones infraestructurales son el elemento determinante de las conductas sociales. Así, desde ese punto de vista, que intenta analizar la realidad desde una mirada objetiva, el alimento y su consecución, símbolo de la economía, sería el fundamental impulsor de la conducta humana. Esto es parcialmente cierto, ya que sabemos que hay también otros aspectos de la conducta que pueden ser determinantes. Hemos dicho en otros escritos que las cinco cosas por las que los humanos pueden matar o morir son: comer (la economía), no ser comidos por un predador (la seguridad), la pulsión sexual, la pertenencia y el poder. Hablemos entonces de la pertenencia, esta implica necesariamente la existencia de una comunidad a la que pertenecer. Toda comunidad desarrolla su relación vincular a través de construcciones simbólicas, códigos de conducta explícitos o implícitos, lo que llamamos cultura, que no sería otra cosa que el producto de las relaciones entre los miembros de una comunidad y entre la comunidad y el medio ambiente en el que esta se desarrolla, sus circunstancias.

Es tan complejo el andamiaje vincular simbólico que por sentimientos de pertenencia las personas han ido y van a la guerra, aceptan el martirio en defensa de sus creencias o llegan a inmolarse en el nombre de ellas.

No escapa a nuestra observación que, en cada país, hay en base a condiciones infraestructurales (económicas) y superestructurales (culturales), divisiones en colectivos comunitarios que generan pertenencias diversas. Así tendremos desde las simpatías deportivas por causas diversas, el barrio, la tradición familiar u otras, las elecciones sexuales, las religiones y también las supuestas clases sociales. También observamos que lo infraestructural y lo cultural se entrelazan en una argamasa compleja, ya que ciertas conductas culturales se asocian a segmentos económicos determinados.

Más arriba mencione las ‘supuestas’ clases sociales y deseo particularizar el concepto. En las sociedades del siglo XXI hay un sector, habitualmente una élite que decide el devenir económico, político y cultural del conjunto, esa será la clase dominante, la que maneja los medios de producción y los medios económico-financieros, el poder real. El resto será la clase dominada, la que no tiene poder de decisión y tendrá permanentemente que luchar para recibir una parte de la renta generada por su trabajo, ya que la mayor parte será apropiada por la clase dominante. Hasta aquí la mención del punto de tensión entre dominantes y dominados por la apropiación de la renta; pero hay otro terreno que aparece menos claro, más difuso, y en todo lo más difuso se puede aprovechar la confusión para obtener ventajas, la tan mentada batalla cultural. Esto hace que muchas de las personas que sienten (y estoy hablando de subjetividad) que integran la supuesta clase media, ese estrato que económicamente está por encima de la pobreza, no perciben que son parte de la clase dominada, que con mayores o menores ingresos viven de su trabajo, y de no ser así caerían abruptamente en la pobreza.

Ocurre que la clase dominante que, por supuesto, posee los medios de difusión y comunicación, nos bombardea permanentemente diciéndonos que, si imitamos sus conductas, sus maneras de vestir, de hablar, si luchamos por aproximarnos a sus artículos de consumo, podremos soñar con pertenecer a un estrato superior, y quizá, ‘meritocráticamente’ lleguemos a ser parte de la clase dominante, o seremos por lo menos ‘clase media’. Una de las condiciones será despreciar lo vulgar (vulgo viene del latín y significa popular).

Aquí es necesario un pequeño comentario sobre el odio de clase que también hemos mencionado en artículos anteriores. Si consideramos a un otro como un semejante, abusar de él o dañarlo, genera culpa, y sabemos que la culpa taladra nuestra conciencia, al menos si somos neuróticos (la gran mayoría lo somos), solo están exentos de culpa los psicópatas y parcialmente los sociópatas que si bien odian a la sociedad tienen amor patológico por algunos objetos de afecto. La clase dominante tiene una eficiente estrategia para controlar la culpa, en principio despoja al dominado de la condición de semejante, lo cosifica, le niega la condición de sujeto para transformarlo en objeto; con los sujetos se interactúa, a los objetos se los usa. La segunda condición es despreciar a ese objeto, en eso consiste el odio de clase. Para la psiquis ‘el odio es más barato que la culpa’. El trabajador ya no será un semejante, será un ‘negro de m…, discurso racista y clasista; iguales dulzuras discursivas habrá para los pobres en general. La clase dominante no le traslada a la supuesta clase media su riqueza, pero si su desprecio al pobre, una manera subjetiva y lamentable de “pertenecer”.

Ahora bien, decíamos que la falsa clase media, no es otra cosa que, técnicamente, el conjunto de trabajadores asalariados que han disfrutado el estado de bienestar de algunos periodos de nuestro país y por ejemplo han podido hacer estudiar a sus hijos, han tenido acceso a la vivienda propia, a un automóvil, a vacaciones, etc. La verdadera clase media es en general cuentapropista, dispone de un capital con el que puede tener pequeñas empresas con algunos trabajadores empleados y en las que el empresario puede o no trabajar de manera permanente, lo que se define como pequeña burguesía; comerciantes, profesionales, pequeños empresarios.

Los trabajadores asalariados con buenos ingresos, a los que se les ha hecho creer que son clase media, paradójicamente, son producto del crecimiento económico de la industria surgida como necesidad de la sustitución de importaciones en las décadas del 30 y del 40 a causa de la segunda guerra mundial y fundamentalmente de la década peronista en que hubo crecimiento económico y una importante  redistribución del ingreso repartiendo la renta en 50 y 50%, aproximadamente, para el capital y el trabajo. La economía que permitió el desarrollo económico de la clase trabajadora, no casualmente se venía dando en procesos democráticos en los que hubo pleno empleo de la mano del desarrollo industrial, en coincidencia y como causa de una mejor mejor distribución de la renta. Estos valores de distribución de la renta deben interpretarse como la principal causa de los golpes de estado realizados por los militares, mercenarios de la clase dominante que siempre pretendió una distribución del 70% para el capital y un exiguo 30% para el trabajo o una brecha aún mayor; como existía en la Argentina de fin del siglo XIX y principios del XX, esa de economía primaria que tanto le gusta al discurso actual de la derecha.

A partir de los 90 ocurrió un cambio en la subjetividad social que la mayoría no imaginó. Teniendo como antecedentes el ‘deme dos’ de la dictadura del 76, burbuja de progreso económico financiada con deuda externa, hay que pensar que pasamos de menos de 6000 millones de deuda en 1975 a 46000 millones en 1983, vino otra ilusoria primavera con la venta de las joyas de la abuela, que no fueron otra cosa las empresas del estado vilmente enajenadas. Ese gobierno, democráticamente elegido, logró el triunfo ante un precedente sostenido en una democracia aún débil, y fundamentalmente mintiendo un programa que no cumplió. Esta fue la entrada legal del neoliberalismo, la ilegal había sido la de la dictadura. Siempre, todo esto acompañado de un eficiente trabajo de los medios de difusión, propiedad de la clase dominante, los mismos que generaron antes de manera permanente el desprestigio de los gobiernos democráticos; de Yrigoyen a Perón y de Illia al peronismo, teniendo como tarea administrar la subjetividad colectiva creando con su prédica un sentido común basado en el individualismo y la meritocracia.

La destrucción del aparato productivo industrial provocado por el neoliberalismo nos llevó a la gravísima crisis del 2001 y no casualmente no hubo golpe de estado militar, no había distribución de la renta que alterar, la clase trabajadora empobrecida arañaba menos del 30%. La salida fue democrática, desembocando en una recuperación de la industria que generó un nuevo estado de bienestar. Nuevamente la distribución de la renta favoreció a los asalariados, trabajadores registrados, muchos de los que se creen clase media, aunque dejó de lado a los trabajadores no registrados que aun así, en una economía dinamizada y con alto grado de consumo pusieron sobrevivir y en algunos casos salir de la pobreza.

El estado de bienestar se sostuvo parcialmente gracias al proceso de industrialización, a pesar de las alternancias entre dictaduras y democracia. En democracia siempre hubo avances y fueron necesarias dictaduras para abortar esos avances. Siempre la clase dominante fundamentalmente a través de sectores de la prensa denostó a los gobiernos democráticos mostrándolos como inviables. Así, entre errores propios, que no fueron pocos, y aquí hay que pensar que el error del débil siempre pesa más que el error del fuerte (el poder real) a la hora del enfrentamiento, el neoliberalismo rescatando el modelo mentiroso del siganme que no los voy a defraudar, esgrimió otros slogans: el ‘pobreza cero’, ‘la inflación la soluciono en una semana’ y ‘vamos a mantener todo lo bueno que se logró’ y llegó al gobierno por elecciones, vino a atacar nuevamente la distribución de la renta. De nuevo la dictadura, pero sin dictadura, recordado en algunos aspectos la dictablanda de Onganía, ya que, si bien hubo represión, no fue como en el 76.

Luego un gobierno que soñamos nacional y popular, que defraudó ampliamente en lo social ya que no redistribuyó la renta, aunque tuvo logros macroeconómicos a pesar de haber tenido que enfrentar la peor sequía y una pandemia en la que la oposición atentó contra la salud de todos.

Hoy esa supuesta clase media, que por reflejo e influencia de la clase dominante odia a los pobres, también odia a los que defendiendo la justicia social intentan amparar a esos pobres, y son transformados en casta desde el discurso del fascismo. No es extraño que el liberalismo, bah, la derecha, recurra al fascismo cuando lo necesita, lo hizo durante la dictadura, y el gobierno actual tiene una gran vocación de dictadura.

Dijo en alguna oportunidad Bertold Brecht que no hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado, y los mandantes del mascarón de proa que nos gobierna, un sociópata en toda la linea de la clínica psiquiátrica, que les ha servido para abroquelar en torno a él a todos los frustrados y enojados con razón o sin ella, cumple una función dentro del esquema geopolítico mundial. Así como el enemigo de EEUU no era Rusia sino el crecimiento de Alemania que lograría la independencia económica de Europa a través del gas barato y el objetivo era destruir los gasoductos, el que existía y el mayor que se estaba por inaugurar, así también que Argentina entrara en los BRICS generaría con Brasil un principio de independencia económica latinoamericana.

Hoy EEUU, un imperio en decadencia que abomina de la multipolaridad luego de una unipolaridad que creyeron eterna después de 1991 con la disolución de la URSS, es el burgués asustado. Y tal vez esté en su fantasía, o en sus planes concretos, que así como Israel es su portaaviones en tierra en Medio Oriente, la Argentina pueda ser su portaaviones en el cono sur.

Aliados en el saqueo

0

En primer lugar, la cúpula dominante de nuestra economía se divide básicamente en tres sectores bien diferenciados que, sin embargo, se unen por tres causas.

  • Que no se investigue a dónde fueron a parar los más de 100.000 millones de dólares con los que el gobierno de Cambiemos (PRO-UCR), hoy base política del gobierno de Milei, endeudó al país. Que, además, se beneficiaron con sus supuestas o reales deudas con el exterior que abonaron durante la gestión de los Fernández y Massa con la compra a precio oficial de reservas internacionales del BCRA por 28.350 millones de dólares. Y que siguen beneficiándose con la compra de títulos ajustables por inflación o por dollar linked [1].
  • En el avance sobre los derechos de la población que se refleja en los dos mamotretos presentados por el actual gobierno: el DNU 70/23 y el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que perjudican a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, a los inquilinos, a los consumidores, al patrimonio nacional y a nuestra soberanía, pero benefician al gran capital, tanto local como —y sobre todo— al extranjero.
  • Con la enajenación del patrimonio nacional, sobre la tierra, su subsuelo, el agua, las riquezas naturales (petróleo y gas, litio, minerales de todo tipo, alimentos, etc.) y las empresas públicas.

Los tres sectores beneficiados los podemos agrupar en:

  1. El capital extranjero, liderado por los grandes fondos financieros (BlackRock, Vanguard y otros) que tienen como aglutinante a la Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana (Amcham) y a quienes tributa el equipo económico encabezado por Luis Caputo como ministro de Economía y Santiago Bausili como presidente del BCRA [2]. Que emplean al FMI como auditor de la deuda y de los planes de gobierno (de allí los acuerdos e informes técnicos – staff report).
  2. La Asociación Empresaria Argentina (AEA) presidida por un hombre ligado a la embajada de los Estados Unidos y, como tal, principal convocante para conmemorar los 4 de julio, Jaime Campos. Pero los principales directivos y vicepresidentes de AEA son Luis Pagani (Arcor), Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Clarín), y luego siguen: Cristiano Ratazzi (FIAT), Alfredo Coto (supermercado Coto), y Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó). Incluye la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) que nuclea a las principales petroleras del país. Su actual presidente es Carlos Ormachea, chairman de Tecpetrol S. A. (que es la petrolera del grupo Techint), su vicepresidente primero es Horacio Marín, actual presidente de YPF S. A. (era, hasta el 10 de diciembre de 2023, CEO de Tecpetrol S. A.) y “PAE” (Marcos Bulgheroni) en la vicepresidencia segunda. Vista & Oil (Miguel Galuccio) tiene la secretaría general, el prosecretario, Total Austral y el tesorero es de Pampa Energía.
  3. El Consejo Agrario Argentino (CAA) que se conformó en julio de 2020 con más de 40 cámaras y entidades como CONINAGRO (Confederación Intercooperativa Agropecuaria), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación Agraria Argentina (FAA) y tiene asociados y sectores diversos, abarca prácticamente a todos los integrantes de las cadenas de valor agropecuarias, de granos y de productores de carne avícola, vacuna y porcina; las industrias y cámaras ligadas a la producción de soja, maíz, trigo, arroz, maní, algodón, madera y pesca, entre otros; y las empresas exportadoras nucleadas en el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), donde participan Aceitera General Deheza, COFCO, Cargill, Viterra, Louis Dreyfus, Molinos Agro, etc. A ello, se suman las Bolsas de Cereales y acopiadores de todo el país, uniendo productores, acopiadores, comercializadores, industriales, biocombustibles y exportadores.

Los tres sectores se beneficiaron y benefician con la fuga de capitales y el traslado de esa deuda al pueblo argentino. Es la deuda externa y la extranjerización y concentración económica en nuestro país las que imponen una matriz extractivista, agropecuaria-exportadora, razón por la cual no se desarrollan industrias que sustituyan importaciones, no genera trabajo y no se integra a la sociedad. Al contrario, se subordina toda la economía para satisfacer la demanda del exterior. En consecuencia, la Argentina aparece con problemas estructurales propios de una economía sesgada a las exportaciones primarias, con cada vez menos actores industriales con capacidad de insertarse en un mundo con exigencias crecientes como efecto del entorno en el que se desenvuelve; por ende, la macroeconomía y la matriz comercial están en función de priorizar la venta de minerales, materias primas y alimentos [3].

Sin embargo, las diferencias entre ellos no son menores, y uno de los campos de batalla es el precio final del dólar. A los tres sectores los beneficia la devaluación de nuestra moneda, pero el capital local teme que sea de tal proporción que denigre el valor de los activos permitiendo su compra al capital extranjero, que incluso sufren en carne propia cuando por ejemplo Black Rock posee el 9% del grupo Techint, el 18,8% del Grupo Galicia, o es socia en Pampa Energía, en Transener, en Central Puerto, en Loma Negra, en IRSA, etc.

Y lo mismo pasa con la pretensión de malvender el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) de la Ansés, por la que presiona el capital financiero, pero Paolo Rocca y Héctor Magnetto no quieren que se liciten las acciones del grupo Clarín y del grupo Techint que posee el FGS, y solicitaron excluir esa posibilidad de los dos mamotretos enviados por el Poder Ejecutivo. Sí, en cambio, subsiste la pretensión de consolidar la deuda cruzada que tiene con el Tesoro, que le permitiría al gobierno de Milei reducir la deuda externa y el pago de sus intereses, apropiándose de lo que les corresponde a los jubilados y pensionados. Los gobernadores de 13 provincias con sistemas jubilatorios propios exigen, para aprobar la consolidación de deuda con el fondo que es de los jubilados y pensionados, que se les garantice el financiamiento de sus erogaciones.

El enfrentamiento en el seno de los sectores dominantes también se demostró en los “cortes en los combustibles” por el bioetanol (que nace a partir de la fermentación de los azúcares contenidos en la materia orgánica de las plantas, puntualmente, caña de azúcar y maíz); y el biodiésel, extraído de la soja.

Prácticamente la totalidad de las exportaciones de biodiésel de la Argentina va a la Unión Europea y corresponden a lo producido en la provincia de Santa Fe, por encontrarse allí las plantas de mayor tamaño: RENOVA (Viterra), T6 Industrial (Aceitera General Deheza y Viterra), LDC Argentina (Louis Dreyfus), COFCO, Molino Agro, etc. Y el bioetanol en base a la caña de azúcar creció de producir menos de 10.000 metros cúbicos en 2015 a 500.000 metros cúbicos en el año 2023. Porcentaje similar que el obtenido del maíz; por ende, se produce un corte del 12% y la mitad corresponde al azúcar y el otro 6% al maíz [4]. Pero las hidrocarburíferas se quejan de que ese porcentaje de bioetanol o de biodiésel encarece el precio final de la nafta y del gasoil, cuando en el proyecto y en el dictamen se apunta a subir el piso de corte e incrementarlo paulatinamente a lo largo de los próximos tres años para llevarlo a 15% en el caso del biodiesel y entre un 18% y 27% para el bioetanol, entonces presionan para que se les permita importar si el precio local de los bio combustibles es mayor que el internacional y también piden que se reconozca el plástico (que ellos producen) como un insumo orgánico (sic).

El monitoreo del FMI

El FMI en una situación de acreedor privilegiado acuerda con el gobierno de Milei un modelo de subordinación al capital financiero internacional, en ese marco condiciona la política fiscal, monetaria, cambiaria y de reservas internacionales del BCRA.

En política fiscal acuerda un superávit primario (antes del pago de los servicios de la deuda externa) del 2% del PBI para 2024 (es en pesos, pero por unos 9.500 millones de dólares), cuando en el año 2023 se operó con un déficit primario base caja de 2,9% del PIB. Para llegar a ello debería incrementar los ingresos con respecto al año 2023 y a la vez reducir el gasto público en 2% del PIB.

 

 

La disminución del gasto planteada es del 1,7% del PIB; el 0,3% restante nace de la reducción de los subsidios a la energía y al transporte, entre otros ajustes.

El FMI afirma en el staff report que “las nuevas autoridades se comprometen a eliminar todas las restricciones cambiarias” a corto plazo. Por caso, desmantelar el impuesto PAIS a fin de año. Quiere decir que van a seguir devaluando nuestra moneda para que sea el mercado el que determine su valor, pero no por nuestro comercio internacional, sino para pagar la deuda externa [5], que se encarece cada vez más porque la administración nacional recauda en pesos y al devaluar se deben “ahorrar” más pesos para pagar lo mismo.

Como esa deuda externa se torna cada vez más impagable por la devaluación de nuestro signo monetario, el gobierno de Milei se compromete con el FMI a derogar el artículo 1° de la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, el cual establece que el Presupuesto debe fijar un porcentaje máximo para la emisión de deuda en moneda extranjera y bajo legislación extranjera respeto del monto total de emisiones en ese ejercicio. O sea, un mayor endeudamiento para pagar una deuda que no se investigó.

Por último, el staff report del FMI considera que “si las autoridades no son capaces de cumplir plenamente sus ambiciosos objetivos políticos, aún se habrían dado pasos importantes para corregir la grave situación de los desequilibrios macroeconómicos”.

La subordinación de las provincias

Es claro que tanto el DNU 70/23 como el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos fueron redactados por grandes estudios jurídicos e impositivos pagados por los tres sectores dominantes del país, que eran para otro gobierno y que el actual asumió en su rol de ser votado por una mayoría cansada de la mentira de los gobiernos de Cambiemos y del Frente de Todos.

Pero el que le da sustento político son las 15 administraciones provinciales que se reunieron el lunes 29 de enero de 2024 en el CFI (Consejo Federal de Inversiones [6]) y decidieron en claro incumplimiento del art. 29 de la Constitución nacional [7] apoyar ambos mamotretos, a cambio de que el ajuste fiscal en las provincias sea atenuado y coadministrado por las 15 subjurisdicciones nacionales (las provincias que se hicieron presente y acordaron son: Catamarca, Tucumán, Salta, Córdoba, Misiones, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, San Luis, San Juan, Santa Fe, CABA, Corrientes, Chubut y Chaco).

Por un lado, nos recuerda al año 1988, cuando se reunieron gran parte de las provincias con el secretario de Hacienda, Mario Brodersohn, para avalar el “plan primavera” [8] y para una nueva ley de coparticipación federal de impuestos que perjudicó seriamente a las provincias de Buenos Aires y de La Rioja.

Y, por otra parte, las provincias perciben una menor coparticipación desde que se elevó en octubre 2023 el mínimo no imponible de la IV categoría del Impuesto a las Ganancias (que se distribuye en su totalidad entre la Nación y las provincias y que exime a 800.000 trabajadores de pagar el gravamen). También los ingresos tributarios crecen menos que la inflación, por ende, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones, según el IARAF [9], hacen que las provincias pierdan ingresos por 277.000 millones de pesos en enero de 2024 (equivale a 5.800 por habitante promedio en el país) que es un 12,7% de la coparticipación total a las provincias del mes de enero 2024 por 2.179.905 millones de pesos.

En ese marco, son amenazadas por el gobierno central:

  1. Disminuyendo en un 0,5% del PIB las transferencias no automáticas (son en pesos, pero equivalentes a unos 2.400 millones de dólares anuales).
  2. Desregulando el financiamiento por los bancos de provincia al Tesoro local, con el cual se financiaban para pagar en tiempo y forma las remuneraciones al personal público (Com. A 7674 del BCRA del 24/01/24).
  3. No admitiendo que se paguen los tributos nacionales con los “bonos provinciales”.

Ante esa situación, las provincias aceptan, por medio de sus representantes, aprobar en general el proyecto de ley denominado de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos y no rechazar el DNU 70/23.

La propuesta de los 15 representantes de las provincias que se reunieron el lunes 29 de enero 2024 en el CFI es que a cambio:

  1. Se coparticipe el impuesto PAIS.
  2. Se coparticipe el Impuesto al Cheque.

Esto significaría dinero “cash” para sus administraciones pero en desmedro de los jubilados y pensionados, dado que ambos gravámenes tienen asignación específica.

 

 

Cómo se van a financiar las cajas previsionales y cómo se ajustarán los haberes de jubilados y pensionados no está resuelto, pero seguro que es en desmedro de los llamados beneficiarios, cuando la jubilación mínima más el bono significan 160.000 pesos por mes, que es la remuneración mayoritaria para los trabajadores en pasividad, en todo el país.

 

 

[1] Son títulos públicos que se ajustan por el precio del dólar oficial y que se benefician con la permanente devaluación de nuestra moneda y están protegidos si el tipo de cambio se acrecienta aún más.
[2] Ambos son socios de la consultora Anker.
[3] Esto explica por qué el grupo Techint se especializa cada vez más en el área energética y también por qué se internacionaliza y dolariza el precio final, cuando el costo de extracción y producción es mucho menor, ampliando la renta extraordinaria que obtienen.
[4] Obviamente también hay diferencia entre las empresas maiceras y azucareras para incrementar el porcentaje de uno u otro producto.
[5] Hecho que no tuvieron en cuenta los economistas marginalistas en general y la escuela austríaca menos que menos: el precio del dólar de equilibrio no comprende solamente al comercio internacional, sino que debe contemplar también, y fundamentalmente, el pago de los servicios de la deuda
[6] El Consejo Federal de Inversiones (CFI) es un organismo público interestadual fundado el 29 de agosto de 1959 tras un acuerdo entre las provincias argentinas, la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
[7] Art. 29: El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.
[8] Que fue una enmienda del Plan Austral y que no pudo evitar su colapso y con ello el del gobierno de Alfonsín.
[9] IARAF: Instituto Argentino de Análisis Fiscal depende de la Fundación Mediterránea, pero suele contar con información fidedigna.

 

 

Aliados en el saqueo

Un horizonte sombrío

0

La Secretaría de Hacienda de la Nación publicó a fin de enero de 2024 el resultado fiscal del año 2023, base caja (que contempla tanto los ingresos como las erogaciones percibidas, no las devengadas; esto es, no contabiliza las obligaciones del ejercicio 2023 que van a ser canceladas en el año 2024).

El gasto más significativo es el pago de los intereses de la deuda que, en el mes de diciembre de 2023, se multiplicó por seis veces con respecto al compromiso del mes de noviembre de 2023 y que representó el 54% del gasto total por intereses de la deuda del año 2023 (en un solo mes), que se explica principalmente por la devaluación de más del 100% realizada por la nueva Administración.

 

Paralelamente a la brutal devaluación de nuestra moneda y liberación de los precios, hubo un cambio en la contabilización de las partidas con relación a la gestión de la Secretaría de Hacienda de la Nación de Raúl Rigo (gobierno de Alberto Fernández). En la gestión de Carlos Guberman (Administración de Javier Milei), se canceló, en diciembre de 2023, gran parte de la llamada deuda flotante del Estado, que son obligaciones ciertas pendientes de pago, constituidas por los gastos realizados en determinado periodo que por diversos motivos no habían sido abonados y que, seguramente, se debe haber acordado con el FMI que se abonen en diciembre 2023.

Todo esto en un marco en el que, desde octubre de 2023, venía creciendo el gasto corriente por subsidios a la población y transferencias a las provincias, a la par de una menor recaudación por el aumento del mínimo no imponible de la IV categoría en el impuesto a las Ganancias (el apodado “Plan Platita”).

Como resultado de lo expuesto y según la Secretaría de Hacienda de la Nación, el déficit financiero total fue de 11,4 billones de pesos y representó el 6,1% del PIB. Y el déficit primario (antes del pago de la deuda) fue de 5,2 billones de pesos que es el 2,9% del PIB, cuando con el FMI el compromiso asumido era que iba a ser del 1,9% del PIB para el año 2023. Y estamos hablando del déficit base caja y no del devengado (por ende, el déficit final va a ser mayor de 2,9%), si inferimos que la diferencia entre el devengado y el de base caja es menor a otros años por la imputación y cancelación de deuda flotante en el mismo año 2023.

Perspectivas 2024

El nuevo gobierno busca reducir los subsidios a la energía y al transporte, las transferencias a las provincias y frenar la movilidad previsional.

Los subsidios a la energía representaron en el año 2023 el 2% del PBI. En el caso de la administradora mayorista del mercado eléctrico, Cammesa, que subsidia las tarifas de las boletas de luz, dado que con la segmentación tarifaria del gobierno anterior hubo aumentos en esas facturas de hasta 500%, se redujo las transferencias a la empresa. Y en menor medida, pasó lo mismo con las facturas de gas.

La obra pública (1,8% del PBI, según lo estimado por la Secretaría de Hacienda —tal vez contemplando las obligaciones a pagar sea ese porcentaje dado que en base caja da 1,6% del PIB—) es una de las principales partidas en la mira. La idea es dejar en pie aquellas en ejecución y frenar las nuevas, que se harían con los programas de participación privada como ya intentara Mauricio Macri en su gestión.

Otro rubro que será el núcleo del ajuste son las transferencias a las provincias, en particular los Aportes Transitorios de la Nación (ATN), una partida discrecional que incluye subsidios, asistencia social, fondos de salud y educativos. Ese capítulo junto al gasto en programas nacionales destinados a las provincias fue de 5 puntos del PBI en el año 2023 (contempla incluso la transferencia a las provincias por 230.000 millones de pesos en los primeros días de diciembre 2023 para que estas pudieran pagar remuneraciones y las que tienen cajas previsionales, las jubilaciones y pensiones en el año 2023).

La emergencia previsional

En el Mensaje 7/23 denominado “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, al declararse la emergencia previsional, se le da amplias facultades al gobierno con la conformación del Índice de Movilidad Jubilatoria y con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (FGS).

El gasto previsional significó el 29,57% del gasto presupuestario total base caja de 2023 [1], por ende, para reducir ese gasto, el gobierno de Milei propone aumentar las jubilaciones de acuerdo con el «último dato de inflación mensual disponible al momento de comenzar el ciclo de pago de cada mes» a partir de abril de 2024. Esto provocará, desde el momento cero, una profundización de la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados, dado que, una vez hecho el empalme, la aplicabilidad administrativa (que aún debe reglamentarse) podría implicar que el ajuste mensual se haga con un rezago de por lo menos dos meses en los datos (es decir, que en abril actualice con la inflación de febrero) y, por lo tanto, los aumentos mensuales tengan rezagos de 60 días con respecto al Índice General de Precios.

Y con respecto al FGS de la ANSES, la nueva administración dejó de cotizar los activos dolarizados al tipo de cambio oficial y usa un valor equivalente al contado con liquidación (CCL), con lo que la valuación de los activos pasó a ser 32.658 millones de dólares, contra los 76.000 millones que había informado la anterior gestión del organismo.

El secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, en su visita a las comisiones de Diputados para explicar el proyecto de Ley Ómnibus, que en su artículo 226 autoriza la transferencia del FGS al Tesoro de la Nación [2], anticipó que la estrategia oficial es que el Tesoro rescate los títulos públicos bajo el criterio de “confusión patrimonial” (el acreedor y el deudor es el mismo), lo que permitiría limpiar algo más de 20.000 millones de dólares de deuda pública. El resto se vendería para cubrir los pagos del sistema previsional argentino.

Las acciones en poder de la ANSES pueden ser recompradas por las empresas, entre las que figuran algunas como Ternium (del grupo Techint), Pampa Holding, Transportadora Gas del Sur (Pampa y Sieleki), Banco Macro, Grupo Galicia, Aluar y Clarín.

La devaluación

El gobierno atinó a devaluar fuertemente (el dólar oficial pasó de 400 pesos el 7 de diciembre de 2023 a 800 pesos el día 12 de ese mes y año) y paralelamente prorroga el Presupuesto 2023 para congelar el gasto, sin ajuste por inflación.

Con esa devaluación también “licuó” en términos reales los encajes remunerados del BCRA: pases pasivos (que al 22 de enero 2024 suman 27,4 billones de pesos y que se ajustan a una tasa nominal anual del 100%), más Leliq y Notaliq (de 10.075 millones de pesos, suma que es el 3,75% del total de encajes remunerados), que representaban el 11,8% del PIB en el tercer trimestre 2024 y que sería no menos de un 45% menor ante la inflación en el primer trimestre de 2024.

Pero lo que hizo es tornar cada vez más impagable la deuda en divisas (tanto de la nación como de las provincias [3]).

En efecto, la devaluación explica la suba sideral del pago de los intereses de diciembre de 2023 y va a ser cada vez mayor por nuevas devaluaciones que el gobierno de Javier Milei se verá obligado a realizar ante la suba generalizada de los precios. La inflación medida por el IPC del INDEC de diciembre de 2023 del 25,5% será sucedida por guarismos similares en enero y febrero de 2024 y, por ende, la presión de los exportadores y sobre todo de los productores, acopiadores y exportadores de la cosecha gruesa, para que se vuelva a devaluar, es una realidad.

La Bolsa de Cereales de Rosario estima la producción de maíz de 2023-2024 en su nivel más alto de la historia, en 59 millones de toneladas, que, sumado a un carry del ciclo previo, estimado en 4,3 millones de toneladas, arroja una disponibilidad total del grano de 63,3 millones. Nuevamente, un “volumen récord” que supera en un 50% la oferta del año anterior. Y la estimación de la cosecha de soja es de 50 millones de toneladas. Sin embargo, las operaciones vigentes se reducen estrictamente para afrontar los pagos inmediatos de los productores (fertilizantes, plaguicidas, mano de obra, servicios varios, impuestos, etc.), pero no liquidan su posición y retienen los granos.

En esas condiciones se debe afrontar, además del pago de los intereses de la deuda, desde la segunda parte del año 2024, la amortización del capital de los títulos de deuda canjeados el 31 de agosto de 2020.

Todo el ajuste del gasto en pesos, la venta de activos públicos, la apropiación del FGS de la ANSES, etcétera, es para hacer frente a los pagos de la deuda externa que no se investigó, y de la que no se quiere decir quiénes se beneficiaron. Una deuda de más de 100.000 millones de dólares que se tomó en el gobierno de Mauricio Macri.

RIGI

En el proyecto de “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que es el Capítulo II, art. 447, del Dictamen de la Mayoría (OD001/24), se crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de aplicación en todo el territorio de la Repú­blica Argentina, de acuerdo al Anexo II que indica una amplia gama de exenciones impositivas igual a la promoción fiscal que rige para las ensambladoras de Tierra del Fuego o la industria del conocimiento (que le ahorra a Marcos Galperín 84 millones de dólares anuales en impuestos).

Se trata de proyectos de inversión de 200 millones de dólares o más, ya sea para un desarrollo nuevo o para la ampliación de uno existente, en sectores dinámicos de la economía, como hidrocarburos, minería, agroindustria, infraestructura, forestal, tecnología, que no lo necesitan porque nuestro país tiene en ellos ventajas comparativas y naturales con respeto al resto del planeta. Sin embargo, se pretende asegurarles a estos sectores estabilidad fiscal por 30 años y, a partir del tercer año, se les garantiza la libre disponibilidad de divisas y cero derechos de exportación. Incluso les disminuye la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35 al 25% y lo que es peor, como la autoridad de aplicación es el gobierno nacional, este puede determinar sobre los impuestos provinciales y definir el marco regulatorio para el desarrollo de la inversión, en una delegación de facultades de manera explícita por parte de las provincias hacia la Administración nacional, que puede disponer la condonación de todos los impuestos nacionales y los provinciales. De aprobarse la implementación del RIGI, el Poder Ejecutivo puede decidir sobre la concesión de un pozo petrolero en Santa Cruz, así como determinar las condiciones para un desarrollo minero en Catamarca.

En síntesis

El accionar del gobierno de Javier Milei, el DNU 70/23 y el proyecto de Ley Ómnibus perjudican a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, a los inquilinos, a los consumidores, al patrimonio nacional y a nuestra soberanía, pero benefician al gran capital, tanto local como —y sobre todo— al extranjero.

Para ello solicita una suma de facultades y delegación de funciones legislativas que, de aprobarse, significaría violar el artículo 29 de nuestra Constitución nacional. Además, al permitir el ingreso de tropas extranjeras y otras extravagancias, incurre en el incumplimiento del Acta de Independencia que afirma que somos libres del rey de España y de toda otra dominación extranjera, quien así no lo hiciere será considerado y penado por infame traidor a la patria.

 

[1] Después de las transferencias totales a las personas (por ejemplo AUH, plan progresar, etc.), a las universidades y a las provincias, es el mayor gasto estatal nacional.
[2] En el Orden del Día 001/24 pasó a ser el art.194 del Dictamen de la Mayoría.
[3] Las provincias administradas por Cambiemos imitaron al gobierno de Mauricio Macri, tomando deuda externa por un total de 14.000 millones de dólares en 2016 y 2017.

 

 

Un horizonte sombrío

 

Informe económico mensual

0

El cierre del año 2023 fue a toda orquesta. No quedó ruido sin dejarse oír.

La inflación de diciembre y su acumulado del año rompió los patrones anteriores y en particular Alimentos y Bebidas dejó a todos mal parados.

Milei es un producto que podemos cuantificar en un 50 % a la inflación, el otro 50 % son una gama de problemas y dificultades  que le sumaron electores.

Por eso podemos insinuar o decir que Milei es un producto genuino de la alta inflación, por culpa del gobierno anterior y de los anteriores.

Entonces tenemos por delante dos problemas:

El primero es como Milei resolverá el tema urgente y principal de la inflación, y si esto puede demorar meses o un par de años o sin final feliz. Entendemos que muchas de las cuestiones elevadas en el DNU y Anteproyecto de no resolver el problema principal será letra muerta o en el mejor de los casos hojarasca mojada. Hoy, con poco más de 40 días de gobierno (nada en el tiempo) observamos los primeros pasos. Se inició de la forma acostumbrada, con una fuerte devaluación llevando el dólar a $ 800 pero que Alimentos y Bebidas con el índice acumulado del año ya empieza a tocarle los talones. ¿Sirve para la cuestión fiscal?

El segundo problema es como sigue lo anterior. A la par de las múltiples discusiones y de algunos plazos perentorios que circulan para aprobar el cumulo de artículos elevados al Congreso, tiene el gobierno por delante realizar acciones muchos más pedestres: ¿Qué hacer con el dólar, darle un nuevo empuje? ¿Buscar otras herramientas para la contención de los precios, por ejemplo recortar con dureza los gastos públicos, mantener y elevar los impuestos? ¿Cuál es el valor del dólar que contenga los precios? En otro documento trataremos de buscar explicaciones a los zafarranchos actuales.

 

Como siempre Inodoro Pereyra y Mendieta buscando en los confines de la historia regularidades que pueden repetirse, seguramente la inflación es una y no tiene límite ni siquiera en la naturaleza, por lo menos en la Argentina.

Inodoro: “Encontré un pájaro carpintero en el ombú, Mendieta… ¿Sabe cuánto e quería cobrar para hacerme una mesita de luz? Cuarenta pesos”.

Mendieta: “Qué robo”.

Inodoro: “Después dicen que la Naturaleza es generosa”.

Mendieta: “Quedan pocos de esos pájaros”.

Inodoro: “Y…con lo que cobran”.

 

2023 DICIEMBRE proc. ENERO. IPC INFLACION.docx

La perversión del lenguaje 2

0

En un artículo anterior hablamos de la perversión del lenguaje. Este fenómeno, para nada nuevo por cierto, que trastoca el significado de las palabras y las convierte en un objeto dirigible según los intereses del que habla. Sabemos que un cuchillo puede ser un utensilio de cocina con el que cortemos el pan compartido pero también puede transformarse en arma de agresión. Recordemos que pervertere (del latín), significa originalmente, volcar, invertir, dar vuelta. Así, a diferencia de la polisemia que como consecuencia del uso del lenguaje genera diferentes significados para algunos términos, se lee aquí una intencionalidad dirigida, el uso de palabras a las que se les trastoca el significado.

 

Cada palabra es un símbolo que encierra muchas cosas tras ella. Posiblemente la palabra más pervertida en los últimos tiempos sea la palabra libertad. Libertad es la posibilidad de hacer según el deseo, pero este concepto se restringe a una voluntad individual, y el tema es que los seres humanos vivimos en comunidad por lo que nuestro deseo será ejercido siempre y cuando no afecte a otros miembros de la comunidad, de no cumplirse esta condición se generará una necesaria situación de conflicto. Para esto las comunidades humanas han construido, a través de los tiempos, herramientas que limitan la ejecución del deseo de sus integrantes a través del reconocimiento de derechos de estos que no deben ser conculcados por otros. Estas herramientas, que nacieron como acuerdos tácitos, se convirtieron en códigos y estos progresivamente fueron generando la estructura formal a la que llamamos Estado. En el Estado los códigos se transformaron en leyes y, si bien los estados han sido los garantes del poder de las élites dominantes, también a través de la historia y como consecuencia de la lucha de las mayorías dominadas, estas han logrado el establecimiento de leyes que limitan el poder de las élites y otorgan niveles de protección a las mayorías.

Todo conflicto entre individuos de una misma especie surge necesariamente por una cuestión de competencia de poder, sea por el poder de un territorio, por alimento, o por la potestad genética. En nuestro caso, siendo la especie teóricamente más evolucionada, y encumbrada sobre todas las demás, hemos tenido la posibilidad de formar sociedades complejas a partir de construcciones de herramientas concretas y simbólicas y la creación constante, a través de la historia, de recursos tecnológicos crecientes. Pero algo ha persistido entre nosotros que frena el decurso civilizatorio de la conducta humana, la lucha por el poder. Aquí es preciso discriminar a que le atribuimos la condición de civilizatorio, ya que indudablemente las guerras han sido impulsoras del desarrollo tecnológico para prevalecer sobre el enemigo de turno, pero siempre, ineluctablemente, se han llevado por delante todo valor humanitario, han destruido la vida, la solidaridad,  el arte y la cultura.

Demás está decir que es la propiedad privada lo que establece la diferencia entre los sectores dominantes y los dominados, originalmente esta propiedad se concentraba en los medios de producción, en la actualidad se ha ampliado a los recursos financieros.

Cuando las clases dominantes hablan de libertad, el uso de esta palabra en sus bocas ya habla de perversión. Ellas ya tienen libertad en base a su poder económico que les permite discrecionalmente ejercer sus deseos. Lo que subyace en su discurso se refiere a la libertad de aplastar los derechos adquiridos de las clases dominadas y aplastar sus libertades duramente conquistadas. La enunciada libertad por parte de las clases dominantes no es otra cosa que esclavitud para las mayorías dominadas.

La palabra libertad en boca de las clases dominantes es simplemente acumulación de poder para ellas y aumento de las desigualdades sociales, lo más parecido a una ley de la selva en la que el más fuerte se come al más débil, un monstruoso retroceso en el proceso civilizatorio de la humanidad.

Incluso desde lo simbólico, como una farsa o una mala comedia, el mascarón de proa de la clase dominante en nuestro país pretende asumir la imagen de un león como rey de la selva.

Nos preguntamos ahora cómo es posible que esto ocurra, que parte de las víctimas de este discurso, pretendidamente libertario, que no haría otra cosa que garantizar la libertad de oprimir y esclavizar a la mayoría de los trabajadores de nuestro país, llevando a los pobres a la indigencia y destruyendo la clase media, empujándola irremisiblemente a la pobreza, hayan votado y legitimado esta situación.

Se puede entender como casi natural que el abusador intente abusar y muchas veces lo logre, es más difícil entender que el potencial abusado no intente impedirlo, que no luche por defenderse sino que se entregue mansamente a su martirio, hasta agradeciendo a su verdugo.

Nos puede ser útil para analizar este fenómeno hacer un retroceso en el tiempo. Vivimos durante el siglo XX numerosos golpes de Estado en nuestro país, el primero en 1930, el segundo en 1943, el tercero en 1955, luego en 1962, en 1966 y el último, el más criminal, el más sangriento en 1976, en ningún caso hubo Guerra Civil. En todos los casos el grupo que tomó el poder lo hizo sin resistencia, o casi sin resistencia, esto implica la observación pasiva por parte del grueso de la comunidad, algo que les gustó denominar a Martínez de Hoz, líder civil del golpe de Estado del ’76, y a su socio, el general Albano Harguindeguy como “la mayoría silenciosa”.

Queda claro por un lado que en todos los casos los gobiernos depuestos, por algún motivo, fuera por sus propias conductas o por la prédica de los intereses que los depusieron a través de los medios de comunicación, habían perdido representatividad. Y ese pueblo que en ese momento no se sentía representado no hizo nada por defenderlos. Hubo sí un intento de resistencia por parte del peronismo que fue frenado por Perón, y acciones de resistencia por parte también del peronismo después del golpe del ’55, inclusive un intento de levantamiento en 1956, que en realidad fue una trampa; ya que la dictadura generó información falsa sobre la existencia de descontento en el ejército para alentar a  que los militares peronistas se sublevaran, identificarlos y asesinarlos. De todos modos lo que hubo en todos los casos fue la no defensa popular de los gobiernos depuestos, no hubo guerra civil.

Pero en esta oportunidad estamos viviendo una conducta civil inaugurada en 1995 con el segundo gobierno de Menem, en donde al igual que en la etapa del “deme dos” de la dictadura que fue financiada con deuda externa, se generó en la ilusión popular la posibilidad de consumo sin sustento a partir de vender las joyas de la abuela, las privatizaciones. El menemismo vino a completar la tarea económica que la dictadura no pudo cumplir por la creciente oposición gremial en su última etapa después del delirio militar de la guerra de Malvinas con la que pretendían eternizarse en el poder. Hay aquí una enseñanza importante, una cucharada de realidad que nos muestra el poder de la subjetividad por encima inclusive de los aspectos económicos. Endulzar la vida de las personas con posibilidades económicas falsas, ocultas detrás de un gran empobrecimiento del patrimonio nacional a partir de las privatizaciones a precio vil y la destrucción del aparato productivo, fundamentalmente de las pymes, por la libre importación, generó mayor aceptación del menemismo que el acatamiento logrado por la dictadura; como decíamos con igual planteo económico, no hubo diferencias entre Martinez de Hoz y Cavallo. Obviamente, cuando como en una fotografía el negativo se hace positivo, la desocupación cercana al 20 % y el cierre masivo de fábricas, la mentira se hizo clara. Así llegó la Alianza que prometió mucho pero no tuvo nada nuevo para mostrar y ante el cuello de botella generado por la crisis de arrastre y aumentada por ellos, solo ofrecieron más Cavallo, más neoliberalismo, y ante el reclamo popular solo supo responder con represión.

Ha habido un trabajo incesante e inteligente de la derecha, el poder económico, poder real, no solo desde los medios de comunicación, desde donde indican lo que hay que pensar, lo macro, por sus periodistas mercenarios, publicistas en realidad, no hay que olvidar que en general la publicidad es una mentira atractiva, mentir con elegancia; y desde lo micro, sembrando una construcción ideológica de individualismo y mezquindad a través de programas de chimentos, gran hermano, competencias por baile y otros elementos de la televisión basura. No se debe excluir del análisis de cómo la derecha ha impactado sobre la conciencia social desde la violencia encubierta. Tragedias como Cromagnon tienen elementos de sospecha para pensar que fueron intencionales, el beneficiario fue quien logró un golpe de palacio para derrocar la jefatura de gobierno de Ibarra con la indudable colaboración del vicejefe traidor. Sabemos quién fue el siguiente jefe de gobierno beneficiado por este hecho luctuoso. De la misma manera la siguiente tragedia, el choque del tren en once está rodeada de suspicacias, el motorman ileso, las pericias que demostraron frenos de correcto funcionamiento y sistema hombre muerto apagado, que aparentemente había tomado el control del tren pocas estaciones antes negándose a continuar el que estaba originalmente a cargo de la formación, y que misteriosamente fue asesinado días después en ocasión de supuesto robo pero sin robarle nada. Nisman, alguien que abandonó a su hija en el aeropuerto de Madrid para venir a presentar una denuncia en medio de una feria judicial que solo tendría impacto mediático y no jurídico, para después suicidarse en lo que puede haber sido un suicidio inducido por los mismos que le ordenaron hacer la denuncia, ya que el beneficiario de esa crisis, fue el que repitió la misma técnica de Menem en su primera elección mintiendo sobre sus propuestas y haciendo luego todo lo contrario.

Así la sumatoria de las operaciones de desacreditación de los gobiernos de base popular sumados a sus errores; no puede entenderse a nivel popular un gobierno peronista en el que el pueblo pase hambre y el trabajo registrado quede por debajo de la línea de pobreza, ha sido el terreno fértil para que el peor discurso, el de que hay que sufrir para que después nos vaya bien, mintiendo que nuestro país fue a principios del siglo XIX la primera economía del mundo, en realidad fue la décimo tercera, como producto bruto interno, pero en absoluta desigualdad con un 80 % de pobres y un 20 % de ricos. Para el que no lo sabe, las clases medias fueron la consecuencia del sufragio universal en el que los ciudadanos pudieron votar a opciones no oligárquicas como Hipólito Yrigoyen.

Hoy, en el summum de la paradoja en el discurso, por llamar de manera elegante a la perversión, somos victimizados con un DNU y un proyecto de ley ómnibus que representan la suma del poder público para el presidente, todo esto en nombre de la libertad, para transformar a Milei en un Fujimori vernáculo.

La perversión del lenguaje 2 / por: Daniel Pina

Las manos que mueven los hilos

0

Con sólo escucharlo o leerlo en Davos, queda claro que Javier Milei es la cara visible de un poder económico, social y político que lo emplea despreocupada e irresponsablemente.

Obviamente que el DNU 70/23 y el mensaje del Poder Ejecutivo 7/23 denominado “Proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, la revisión del acuerdo con el FMI y todas las medidas adoptadas por su gobierno fueron pensadas antes y redactadas principalmente por los estudios jurídicos y contables pagados por las grandes empresas que se benefician directamente con las derogaciones y modificaciones de leyes, la devaluación de nuestra moneda y la liberación de precios.

En un detallado estudio de los artículos del DNU 70/23 que circuló en las redes (ver al final de la nota) se precisan con nombre y apellido parte de los beneficiarios. Lo mismo sucede con el proyecto de ley ómnibus (mensaje del Poder Ejecutivo 7/23); incluso ambos, al favorecer al capital más concentrado de cada sector, se apuntalan entre sí.

Por ejemplo, el proyecto perjudica al medio ambiente mediante la modificación de la Ley de Glaciares, de la Ley de Bosques y de la Ley de Protección Ambiental para Control de Actividades de Quema.

El abogado ambientalista Enrique Viale, invitado por la Cámara de Diputados de la Nación como experto en el tema, sostuvo que la ley ómnibus tiene nombres y apellidos. El cambio en la Ley de Bosques tiene el del empresario Eduardo Elsztain, dueño del hotel (Libertador) donde se alojaba el Presidente y de la compañía Cresud, que posee casi un millón de hectáreas en nuestro país y que ya desmontó 120.000 hectáreas de bosques naturales (seis veces el territorio de la Ciudad de Buenos Aires). Otro beneficiado, de aprobarse la ley, es Mauricio Macri, a través de SOCMA S. A., que desmontó 6.000 hectáreas y pretende desmontar 10.000 más. Además, Viale dijo en su alocución que el proyecto también es a medida de Luis Caputo, que ya desmontó 500 hectáreas en Santiago del Estero y pretende desmontar 1.000 hectáreas más [1].

Lo mismo sucede con la modificación de la Ley de Glaciares. El 4 de junio de 2019, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó la demanda de inconstitucionalidad de la Ley 26.639 de Preservación de los Glaciares planteada por las empresas mineras Barrick Exploraciones Argentinas S. A. y Exploraciones Mineras Argentinas S. A., concesionarias del emprendimiento binacional Pascua Lama. Idéntica solución se adoptó respecto a la demanda iniciada por la empresa Minera Argentina Gold S. A., concesionaria del emprendimiento “Veladero” en la Provincia de San Juan. En las tres empresas nombradas, el principal socio es la Barrick Gold Corporation, sociedad trasnacional con sede central en Toronto, Canadá.

La verdadera casta es el poder económico, que emplea a los estudios que redactaron el DNU 70/23 y el proyecto de Ley Ómnibus, al gobierno y a los diputados y senadores que impulsan la aceptación del DNU y propician la ley.

Para ese fin, no sólo pagan a periodistas y medios de difusión, sino que conforman asociaciones para difundir los beneficios del libre mercado y con ello el avance sobre el trabajo, nuestra soberanía y nuestro patrimonio.

El poder del lobby

a) Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH)

Nuclea a las principales petroleras del país. Su actual presidente es Carlos Ormachea, chairman de Tecpetrol S. A., que fue nombrado inicialmente por la empresa del Grupo Techint, Vista y Pampa Energía. Luego se generó un consenso con el resto de los miembros para avalar su designación, de manera tal que YPF tiene la vicepresidencia primera (Horacio Marín, actual presidente de YPF S. A., que fue hasta el 9 de diciembre de 2023 CEO de Tecpetrol S. A.) y PAE (Marcos Bulgheroni) la vicepresidencia segunda. Vista (Miguel Galuccio) retuvo la secretaría general; Total Austral, la prosecretaría, y Pampa Energía, la tesorería.

Obviamente, asistieron a la Cámara de Diputados a defender el proyecto de Ley Ómnibus. “La libertad de comercio, los precios de mercado, la eliminación de interferencias y de posibles discrecionalidades en las políticas relativas al sector impactarán positivamente en el proceso de inversión y generación de empleo”, dijeron sobre el mercado que ellos controla. Por eso, en 40 días de administración de Milei, los combustibles incrementaron sus precios en un 121% en promedio, de acuerdo con un informe de la consultora Aleph Energy.

Detrás del cambio de paradigma que libera los precios se da prioridad absoluta a la exportación de petróleo y gas, y se relega el mercado interno, consolidando una alianza estrecha del gobierno con los Rocca de Techint. Milei le permitió a su jefe de gabinete plasmar, en el esquema de poder, la alianza que había sellado en persona, durante la campaña, con Paolo Rocca. Nicolás Posse y Eduardo Rodríguez Chirillo son los interlocutores directos de las petroleras.

b) Asociación Empresaria Argentina (AEA)

Nuclea a los principales grupos económicos que operan en el país. Sus vicepresidentes son Luis Pagani (Arcor), Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Grupo Clarín), Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Carlos Miguens (Grupo Miguens), Alfredo Coto (Supermercados Coto), Cristiana Ratazzi (Grupo Modena – FIAT), Federico Braun (La Anónima), Luis Pérez Companc (Grupo Pérez Companc – Molinos Agro y Molinos Río de la Plata), Eduardo Elsztain (IRSA – CRESUD) y Julio Cesar Saguier (diario La Nación). El presidente es Jaime Campos, un asiduo concurrente los 4 de julio a la Embajada de los Estados Unidos.

AEA nació en 2002 por la fusión de la Fundación Invertir y del Consejo Empresario Argentino (CEA), asociación que fuera presidida por José Alfredo Martínez de Hoz, y como tal propició el acuerdo “APEGE” que hizo el lockout (paro patronal) en febrero de 1976 como antesala del golpe militar.

c) Unión Industrial Argentina (UIA)

Presidida por el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, representante de la dictadura de Jorge Rafael Videla en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1976-1981. Su estudio jurídico (Brouchon & Funes de Rioja) fue el que redactó el Capítulo IV, Legislación del Trabajo, del DNU 70/23, suspendido por una cautelar. El capítulo implica una precarización total de los trabajadores mediante una reforma que limita el sistema de indemnizaciones y restringe el derecho a huelga, apuntando a convalidar una alta tasa de desempleo, con el objetivo confeso de instalar un modelo laboral como el de Chile y Perú, y como era en Colombia y México antes de la asunción de sus actuales Presidentes.

Integran su comisión directiva David Uriburu (del grupo Techint y presidente de la Cámara Argentina del Acero), Adrián Kauffman Brea (ARCOR S. A.), Rodrigo Pérez Graciano (Citroën Argentina S. A. y Asociación de Fábricas de Automotores), Javier Viqueira (ADOX S. A. y Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina), Eduardo Nougués (Ledesma S. A. y Unión Industrial de Jujuy) y Martín Cabrales (Café Cabrales y Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios).

d) Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp)

Las autoridades del Capítulo Argentino son: presidente, Marco Pereda Born, hijo de Celedonio Pereda, quien encabezó la Sociedad Rural Argentina durante el tercer gobierno de Perón y se opuso terminantemente a la Ley de Renta Potencial de la Tierra. El hijo es hoy uno de los vicepresidentes de esa esa institución, y en tal carácter encabeza el Cicyp. Lo antecedieron en esa función Eduardo Eurnekián (Corporación América), Miguel Acevedo (AGD), Adrián Werthein y el propio Funes de Rioja (UIA).

Los vicepresidentes son Mario Grinman (Cámara Argentina de Comercio y Servicios); Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires); Eurnekián; Funes de Rioja; Gustavo Weiss (Cámara Argentina de la Construcción); Rubén Cherñajovsky (presidente de Newsan S. A., la principal armaduría de productos electrónicos del país, radicada en Tierra de Fuego); y el revisor de cuentas es Juan Ignacio Nápoli, presidente del Banco de Valores S. A. y primer candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires de La Libertad Avanza.

El 22 de diciembre último, en una carta firmada por su presidente y toda la comisión directiva, el Cicyp apoyó el DNU 70/23 por considerar que “la promoción de la libertad empresarial, la libre competencia, el estímulo a la inversión privada, la generación de empleo de calidad y la expansión de los productos argentinos en el mundo son condiciones imprescindibles para el desarrollo de la Argentina”.

e) Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana (Amcham)

Es presidida por Facundo Gómez Minujín, que es a la vez CEO en la Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay de JP Morgan Chase & Co, banco de inversión cuyos principales accionistas son los fondos Vanguard y BlackRock. A su vez, los tres (JP Morgan, BlackRock y Vanguard) más el HSBC son los principales accionistas de NewCo, que nace de la fusión de Allkem y Livent, y que posee la explotación de las tres principales plantas de litio en funcionamiento (dos ubicadas en la provincia de Jujuy —por un lado, en el Salar de Olaroz de la empresa Sales de Jujuy, y por otro, en el Salar Cauchari-Olaroz— y otra en la provincia de Catamarca, ubicada en el salar del Hombre Muerto, que posicionan a nuestro país como el cuarto productor a nivel mundial luego de Australia, Chile y China, y el segundo en recursos —concentración de un material de interés económico— sólo superado por Bolivia).

Si bien es cierto que Elon Musk es el principal accionista de Tesla, Starlink, Neuralink y SpaceX, también lo es que ha tenido que recurrir a Vanguard y a BlackRock para financiar parte de sus operaciones; de manera que uno y otro fondo de inversión financiera o son acreedores o son socios minoritarios en sus empresas.

Amcham tiene como principales socios a Pfizer, Dow, AES Argentina, Bayer, JP Morgan, OCP Tech, AbbVie argentina (industria farmacéutica), y en todas ellas Vanguard y BlackRock son acreedores y/o accionistas.

En síntesis

A 40 días de haber asumido, el nuevo gobierno ha generado fuertes ganancias a las principales petroleras, alimenticias, bancos, concesionarias de luz y gas. Pero tienen tres problemas que no pueden resolver y que se retroalimentan entre sí:

a) El agronegocio no se conforma con la devaluación del 115% al viernes 19 de enero y con el aumento de los derechos de exportación (retenciones del 15%) para las manufacturas de origen agropecuario. Sostienen que la inflación de diciembre del 25,5% medida por el IPC del INDEC y una similar tasa para los meses de enero y febrero de 2024 les “licuó” la devaluación y sólo liquidan lo mínimo y necesario para cubrir los costos de insumos (principalmente combustible), fertilizantes, plaguicidas, mano de obra e impuestos. Según la Bolsa de Cereales de Rosario, se espera una cosecha récord de más de 56 millones de toneladas de maíz y 50 millones de toneladas de soja. Valúan las exportaciones a realizar este año en 32.000 millones de dólares.

b) La tasa de interés negativa con respecto a la inflación (10% contra 25% o más por mes) y el tipo de cambio con un crawling peg (devaluación a los saltos) del 8% mensual y con la posibilidad cierta de devaluar violentamente en marzo de 2024 hacen que disminuya día a día el volumen de depósitos, que es el “negocio” de los bancos.

c) El más importante de todos, y que el miércoles 24 se hará presente en las calles: la inconformidad total con las medidas y las propuestas del gobierno de Milei. En oposición directa al gobierno, las centrales obreras se movilizarán por la defensa del empleo, de los salarios, de las jubilaciones y pensiones, del patrimonio y la soberanía nacional.

Vale recordar que la crisis se generó por una deuda de más de 100.000 millones de dólares tomada por el gobierno de Cambiemos, dólares que se apropió una minoría parásita y rentista y que el gobierno de Alberto Fernández no sólo no investigó, sino que les dio a la mayoría de ellos dólares a precio oficial para que pagaran supuestas deudas en el exterior.

Paralelamente, el gobierno del Frente de Todos se endeudó en el mercado interno colocando títulos del Tesoro de la Nación para cubrir el déficit fiscal que en parte generó la pandemia de Covid-19, en tanto otra gran parte se creó por la reducción de impuestos a favor de los ricos del macrismo, que la administración del Doctor Fernández no revirtió.

 

 

[1] Compran el terreno de monte a un precio vil y luego lo ponen en valor para producir soja o maíz u otro grano o carnes para exportar.

 

Las manos que mueven los hilos