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miércoles, abril 22, 2026
Blog Página 22

Informe económico mensual

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En este documento tratamos de observar los comportamientos de algunas variables, vinculadas con las cuentas del PBI (en pesos constantes y corrientes), dolarizando la mayoría de los valores. Además incluimos indicadores del sector externo, en particular de la Balanza de Pagos y del Intercambio Comercial Argentino (ICA) e índices.

Como la economía argentina es anormal, o sea que no es sencillo encontrar regularidades y sí imprevistos y saltos, bajas y subas, graficamos algunas variables (indicadores) para observar, como primera aproximación, las medidas que los diversos gobiernos fueron tomando y que en definitiva se reflejan en los movimientos de las mismas. Y por si fuera poco, entre otras cosas, permitieron el surgimiento del presidente Milei que con sus críticas a los partidos políticos, denominados la casta, acumuló el 56 % de los votos.

Todos los datos hasta el 2023 son los observados y publicados (se excluyen los del cuarto trimestre del Producto y del Balance de Pagos, estimados estos), algunos convertidos a dólares o índices. Incluimos, a pura conjetura, una especie de andarivel de valores para el 2024. Esto nos facilitará la tarea de ir corrigiendo las desviaciones, cuando se publiquen los definitivos.

Hemos contado con números del IMF Country Report nº 24/37 de febrero del 2024. Suponemos que los respaldan con la mejor información disponible, pero no los consideramos literalmente. También seguimos en algunos casos el Relevamiento de Expectativas de Mercado de enero/febrero 2024, que publica el Banco Central y cosecha propia en la mayoría de los casos para las conjeturas.

Pero vayamos a los desarrollos macroeconómicos que nos interesan. Dani Rodrik, economista que suele ser urticante en sus libros, recientemente publicó un artículo en el boletín del FMI: “En las últimas décadas, la economía dominante se ha asociado estrechamente con un conjunto particular de políticas denominadas “neoliberalismo”. El paradigma de la política neoliberal favorece la ampliación del alcance de los mercados (incluidos los mercados globales) y la restricción del papel de la acción gubernamental. Hoy en día se reconoce ampliamente que este enfoque fracasó en varios aspectos importantes. Amplió la desigualdad dentro de las naciones, hizo poco para promover la transición climática y creó puntos ciegos que van desde la salud pública mundial hasta la resiliencia de las cadenas de suministro”.

En economía, continúa Dani Rodrik, la respuesta válida a casi cualquier pregunta de política económica es «depende». “El análisis económico cobra importancia precisamente cuando analiza esta dependencia contextual: cómo y por qué las diferencias en el entorno económico afectan los resultados, como las consecuencias de las políticas. El pecado original del paradigma neoliberal fue la creencia en unas pocas reglas generales simples y universales que podían aplicarse en todas partes. Si el neoliberalismo era economía en acción, lo que se exhibía era mala economía”.

LOS PRECIOS, UN ANCLA FISCAL Y MONETARIA

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El martes 12 de marzo 2024, en la reunión anual de AmCham (Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina), su presidente, Facundo Gómez Minujín, dijo que la Cámara adhiere a “los objetivos y a la dirección de las medidas anunciadas” por el gobierno de Javier Milei, así como también apoya “la eliminación de trabas regulatorias y obstáculos para desarrollar sus actividades y la libertad a las empresas para decidir su plan de negocios».

Gómez Minujín, que es también titular de JP Morgan en la Argentina [1], agregó que «no es sostenible una economía basada en el subsidio a los alimentos, la salud, la educación, la seguridad, el transporte, la vivienda, el combustible, la luz y el gas», y afirmó que «el tamaño del Estado, el déficit fiscal generado y la emisión monetaria” hicieron que la Argentina fuera “un país no viable».

En ningún momento mencionó que el peso de la deuda pública es una hipoteca costosa para el erario nacional. Tampoco dijo nada de que la deuda externa contraída en el gobierno de Macri y la deuda interna del gobierno de Alberto Fernández son causas principales del gasto estatal, y menos habló de que entre las 720 empresas asociadas a AmCham se encuentran 25 empresas que son a su vez las principales compradoras de dólares en la gestión de Cambiemos, lista publicada por el BCRA [2]El Cohete dio el listado de las 100 empresas que compraron 24.679 millones de dólares [3], donde se destacan esas empresas.

Es más, tampoco dijo que muchas de esas firmas, no solo fueron las mayores compradoras de dólares entre 2016 y 2019, sino que después, en el período 2020- 2023, recibieron del BCRA dólares a precio oficial para pagar sus deudas supuestas o reales en el exterior, adquiriéndolos a la mitad del precio de los dólares paralelos, como lo convalidó el gobierno de Milei al devaluar nuestra moneda en un 118% el 12 de diciembre de 2023 [4].

Esto es, un grupo parásito y rentista (donde las empresas asociadas a AmCham son de las más importantes) se apropió de 100.000 millones de dólares en la gestión de Cambiemos. A los que deben sumarse los llamados inversores institucionales (bancos, compañías de seguros, fondos comunes de inversión, etc.) que compraron en la gestión del Frente de Todos títulos de deuda del Tesoro de la Nación por 54,4 billones de pesos (son bonos en pesos ajustables, por ende, equivalentes a unos 54.000 millones de dólares. En CER [5]: $26,4 billones; dólar linked: $5,2 billones, y dual: $22,8 billones). Es más, el ministro Caputo les propone a sus tenedores extender el vencimiento (vencen a lo largo de este año y en el 2025) para los años 2026-2027 y a todos ellos les otorga la cláusula puts (seguro de liquidez), por la cual, ante cualquier necesidad, presentan los bonos referidos al BCRA y cobran en efectivo al día siguiente (con los intereses incluidos).

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili [6], gracias al apoyo de los grandes fondos de cobertura, en tres meses devaluaron nuestra moneda en un 124% (el jueves 7 de diciembre de 2023 el precio oficial era de 400 pesos y el viernes 15 de marzo de 2024 fue de 896 pesos) y disminuyeron la tasa de interés de referencia del BCRA de 110 a 80% anual. De esa manera no solo consiguieron que los sectores con ahorro en divisas las tengan que cambiar por pesos (a precios cada vez menores) para mantener el mismo nivel de vida y/o financiar el stock de mercaderías que no venden, sino que los que ahorran en pesos cobran una tasa menor que la inflación.

Obviamente se beneficia el BCRA, que paga menos intereses por los encajes remunerados, cuyo stock suma más de 30 billones de pesos a mediados de marzo de 2024, de los cuales, en pases de uno a seis días, alcanzan los 29,9 billones de pesos, aminorando de esa manera su déficit para-fiscal o cuasi-fiscal.

El sideral ajuste monetario genera como reflejo la depreciación cambiaria, dado que la base monetaria es de 10,7 billones de pesos al 15 de marzo de 2024 y el 7 de diciembre de 2023 era de 10,1billones de pesos (creció en un 5,9% contra una inflación acumulada de no menos del 70% en el período) y el tipo de cambio oficial se incrementó en 124%.

Según la OPC (Oficina de Presupuesto del Congreso de la Nación), la Administración nacional pagó en concepto de intereses de la deuda, en el primer bimestre de 2024, la suma de 2,46 billones de pesos, que representó el 25,5% del gasto total y, comparando con igual lapso del año pasado, creció en un 34,2% (que es obvio, porque la devaluación obliga a juntar más pesos para pagar los intereses de la deuda en divisas). Dicho incremento del gasto en intereses de la deuda se contrasta con un gasto primario (todo el gasto público de la Administración nacional exceptuado los intereses de la deuda), que descendió en un 33,6% en igual lapso.

Sin embargo, en ese marco, Javier Milei en su discurso del 1 de marzo de 2024, al sostener que la causa de la inflación es el déficit fiscal, propone llevar todo el gasto público consolidado (se denomina Gasto Público Argentino) al 25% del PIB (no dice en qué tiempo). Y pretende comprometer a las provincias en ese objetivo con la firma de un pacto el 25 de mayo de 2024, cuando la Secretaría de Hacienda de la Nación informa que el gasto consolidado del gobierno nacional del año 2023, base caja, alcanza el 24,4% del PIB, el de la CABA y las provincias, el 15,7%, y el de los municipios, el 3,3%, que significa un 43,5% del PIB.

Cuando el descenso de la actividad económica generalizada hace caer la recaudación de los impuestos e ingresos previsionales en términos reales, eso deriva inevitablemente en un nuevo ajuste para conseguir el equilibrio fiscal.

Si la inflación de febrero de 2024 medida por el IPC del INDEC fue realmente del 13,2%, observamos que anualizada es de 276,2%, porcentaje muy superior a la recaudación en general, pero esencialmente comparándola con la recaudación en seguridad social, lo que demuestra cómo la combinación de la devaluación de nuestra moneda y la liberación de los precios impacta en sueldos y salarios. El descenso en la recaudación de las cargas y aportes previsionales nos permite explicar que está disminuyendo el consumo interno y con ello se reduce y se reducirá aún más la recaudación del IVA en las cuentas de Estado nacional y del Impuesto a los Ingresos Brutos en la recaudación de las provincias.

También, al descender los recursos previsionales y dado que el índice de movilidad se ajusta por dos variables (crecimiento del salario real y la recaudación de la ANSES) y como esas dos variables bajan a la par, si no se cambia la fórmula, disminuyen en términos reales las jubilaciones y pensiones. Paralelamente los sueldos y salarios muestran una caída considerable en términos reales, ante la estampida de los precios.

El gobierno se esfuerza por reducir el gasto primario que, según la OPC y su lectura del SIDIF (Sistema Integrado de Información Financiera) de la Secretaría de Hacienda de la Nación del primer bimestre de 2024, y dado su propio índice de deflación, lo hizo en una disminución de las erogaciones en un tercio (33,6%). Principalmente la disminución del gasto es en:

  1. pago de jubilaciones y pensiones (en un 33%);
  2. subsidios económicos (54,2%);
  3. transferencias a las provincias (en un 73%);
  4. obra pública (el gasto de capital desciende interanualmente en un 82,4%).

El fuerte ajuste fiscal permitió, siempre según la OPC, un resultado financiero positivo de un billón de pesos. Pero debe contemplarse que es base caja y debería verse el final con todos los gastos devengados.

Obviamente, el superávit primario y financiero logrado en el primer bimestre de 2024 es a costa de la población, que percibe menor haberes previsionales y aportes del Estado nacional, política que el gobierno de Javier Milei pretende continuar y de la que el mismo Presidente se jacta: “Yo vine para hacer las reformas que nadie se anima a hacer”. Milei se ufana sobre su política económica de “motosierra y licuadora”. Asimismo, remarca que el Fondo Monetario Internacional validó lo que está haciendo.

Lo que nunca explica es para qué se realiza semejante ajuste de las cuentas públicas y su impacto sobre el consumo y la inversión en la economía argentina. Y la respuesta es para garantizar tres objetivos que se interrelacionan entre sí:

  1. Pagar, a través del presupuesto nacional, una deuda que no se investigó (y que se está pagando), beneficiando a los deudores, porque el pueblo argentino les paga su endeudamiento.
  2. La enajenación del patrimonio nacional en beneficio de grandes fondos que, a cambio de esa deuda, van a exigir nuestros recursos naturales y nuestras principales empresas (YPF; ARSAT, Banco de la Nación Argentina, etc.).
  3. De esa manera, como interrelación entre los puntos a y b, garantizar un modelo extractivista, agropecuario y financiero exportador que no genera trabajo y beneficia exclusivamente al gran capital financiero.

Disciplina laboral y comercial

Es el mismo Luis Caputo que se opone a las tratativas que habían realizado los trabajadores de Aerolíneas Argentinas con la empresa el 28 de febrero de 2024. Es más, había un principio de acuerdo para que los trabajadores aeronáuticos percibiesen un 16% de mejora salarial ese mes y otro 12% en marzo, y casi estaba convenido con Trabajo, pero intervino el Ministerio de Economía y todo quedó en la nada.

Desde el Ministerio de Economía, la orden no escrita pero imperante es no validar aumentos mayores al 14% en marzo y 9% en abril. Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, más conocidos como el gremio aceitero, industria exportadora y una de las claves del modelo, que habían acordado con las empresas del ramo tasas de aumentos en las remuneraciones para compensar la suba de los precios, ante la pasividad de la Secretaría de Trabajo sostuvo que “hay una decisión política de licuar los salarios, por eso no homologan nada».

Igual sucede con los bancarios, camioneros, trabajadores de edificios, etc. El nuevo secretario de Trabajo, Julio Cordero, abogado de Techint y de la UIA y, por ende, no ajeno a la redacción del Capítulo IV del DNU 70/23 de flexibilidad laboral que la Justicia suspendió en su ejecución, deberá aceptar o rechazar los acuerdos, pero el objetivo de Caputo es que desciendan los salarios y con ello el consumo y, por esa vía, moderar la tasa de inflación y aumentar los saldos exportables.

El jefe del Palacio de Hacienda, después de que devaluaron y liberaron los precios, consideró que hubo remarcaciones excesivas por parte de las empresas alimenticias y los fabricantes de artículos de limpieza y tocador, de manera tal que son muchos los productos que tienen un precio en la Argentina, al tipo de cambio oficial, mayor que en el exterior. El viernes 8 de marzo de 2024 se reunió con el sector industrial, y el lunes 11 con los supermercadistas: «Nosotros cumplimos a rajatabla el programa de equilibrio fiscal y recomposición del balance del Banco Central. Pero hay una suba desmedida de precios, de la que toda la cadena es responsable” y les amenazó con permitir la libre importación, que comienza a cumplirse mediante la Comunicación A 7980 del BCRA que determinó las importaciones de una serie de alimentos que pasarán a disponer de las divisas necesarias para poder concretar esa operación en un plazo de 30 días.

También se determinó suspender, por un plazo de 120 días, el cobro de la percepción de IVA adicional e Impuesto a las Ganancias a las importaciones de los alimentos básicos comprendidos en la medida oficial (lácteos; carnes vacuna, porcina, aviar y ovina; yerba; azúcar; harina de trigo; arroz; aceites de oliva y de girasol, etc.), con lo que se subsidia por la vía cambiaria y tributaria a los importadores con el propósito de intentar contener la inflación en alimentos. Como pasó con Martínez de Hoz y con Menem, las grandes empresas son las que van a traer los alimentos del exterior.

En síntesis

Los funcionarios de los fondos de cobertura, que ocupan formalmente cargos en el actual gobierno, cumplen a rajatabla con lo trazado para imponer un modelo extractivista, agropecuario, financiero, exportador que sobreviva a la actual administración, para beneficio exclusivo de sus mandantes, cuando debería ser a favor del pueblo argentino.

[1] Los principales accionistas del JP Morgan Chase & Co. (JPM) son Vanguard Group Inc; Blackrock Inc; State Street Corporation; Morgan Stanley; y Fidelity Fund. En la mayoría de las empresas asociadas a AmCham, los fondos de cobertura (BlackRock, Vanguard, Fidelity, PIMCO – Allianz, Franklin Templeton, Gramercy; Greylock, etc.) participan como socios y/o financistas de estas.
[2] Con fecha 21 de mayo de 2020, el BCRA publicó el informe «Mercado de cambios, deuda y formación de activos externos, 2015-2019”, en el que demuestra que, de la deuda tomada en la gestión de Cambiemos, la “fuga de capitales” del período comprendido entre diciembre de 2015 y octubre de 2019 alcanzó los 86.200 millones de dólares —prácticamente el incremento del endeudamiento fiscal nacional—.
[3] Las empresas que forman parte de las 100 y que son miembro de la AmCham son: Western Union Financial Services Argentina S. R. L.; American Express Argentina S. A.; General Motors de Argentina; Shell Cia Argentina de Petroleo S. A.; Cohen S. A. sociedad de bolsa; Monsanto Argentina S. A. I. C (hoy fusionada con bayer S. A.); Telecom Argentina S. A.; AES Alicura S. A.; Procter & Gamble Argentina; Acindar Industria Argentina de Aceros S. A.; Industrias John Deere Argentina S. A.; Arcor S. A. I. C.; Chevrolet S. A. De ahorro para fines determinados; Dow Agrosciences Argentina S. A.; Syngenta Agro S. A.; CNH Industrial Capital Argentina S. A.; Dow Quimica Argentina S. A.; Halliburton Argentina S. A.; Minera Argentina Gold S. A.; Colgate Palmolive Argentina S. A.; Embotelladora del Atlántico S. A.; SC Johnson & Son de Argentina S. A. Industrial Comercial; Pfizer S. R. L.; Newsan S. A.; Transportadora de Gas del Norte S. A.
[4] El caso del Grupo ARCOR que compró, entre los años 2016-2019, 360,7 millones de dólares y puede demostrar en sus memorias y balances solo 65,4 millones de dólares, que es el 18,13 % de esa suma. O el caso de Telecom S. A. compró 647,5 millones de dólares y contaba con recursos efectivos, según sus estados contables, por 434,5 millones de dólares, el 67,1 % del total. O Transportadora Gas del Norte S. A. compró 231,4 millones de dólares y puede demostrar en sus estados contables solo el 53,9 % de esa suma. O el de Shell Argentina S. A., los activos líquidos declarados en los estados contables de esos años suman 133.091.061 dólares, cifra coincidente con la liquidez resultante de cada ejercicio (diferencia entre la posición inicial y final), pero sólo representa el 18,23 % de los 730.134.892 dólares que informa el BCRA que la empresa compró al MULC en igual lapso.
[5] CER: Coeficiente de Estabilización de Referencia, ajusta los bonos partir de la tasa de variación promedio-diario del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes previo. Dólar linked es el precio oficial de la divisa, por ende se beneficiaron y se benefician con la devaluación de nuestra moneda. Y bonos dual son títulos públicos que se ajustan por la inflación o por la devaluación a opción de su tenedor.
[6] Ambos son socios en la Consultora Anker Latinoamérica, agente de mercado abierto.

¿Cómo se construye una estafa?

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En principio debemos definir ¿qué es una estafa?

Una estafa es una mentira interactiva en la que el estafador miente y el estafado acepta de buen grado su mentira.

¿Cuáles son los elementos que juegan para que esto sea posible?

Inicialmente, al elaborar el estafador su plan, debe seleccionar a su o sus víctimas según sus características.

La primera condición de la víctima es tener un deseo insatisfecho, entendiendo que todo deseo partirá de una carencia. Así como la sed es una carencia de la que nos avisa nuestro sistema nervioso generando el deseo de beber; hay otros deseos más sofisticados que surgen como consecuencia de la vida en comunidad.

La vida en comunidad implica pertenencia y aquí aparece hay una contradicción entre lo individual y lo comunitario en lo atinente a la solidaridad. Recordemos que solidaridad es ser uno con el otro, la limosna da lo que nos sobra, la solidaridad comparte lo que tenemos. Lo individual nos impulsa a buscar que nuestra presencia sea considerada por la mirada de los demás. Esto provocará otros deseos que buscarán esa consideración y nos harán sentir poderosos en algún aspecto. El deseo puede ser específico como la potencia sexual, la salud, la belleza, el éxito, la posesión de algún objeto que genere prestigio o placer, la mágica adquisición de un idioma, etcétera. O puede ser inespecífico como el dinero o el poder. Acerca del dinero y el poder simbolizado por el dinero debemos recordar que con su adquisición viene incluido el miedo, miedo a perder el dinero o el poder

Entonces, el otro elemento fundamental además del deseo insatisfecho, particularmente útil para el estafador será el miedo. Miedo a perder algo que se posee o “que se cree poseer”.

El estafador es necesariamente un conocedor analítico o intuitivo de la condición humana y de sus pasiones. Es un predador que analiza a su presa para darle caza, ya que vive de ella, ella es su alimento.

¿Pero, qué características tiene que tener el deseo de la víctima? 

Invariablemente el deseo está acompañado de una conducta ansiosa para su consecución, puede inclusive saltar alguna norma ética (está el recuerdo de los estafadores que vendían carpetas falsas de fondos estatales de viviendas), o teniendo expectativas de soluciones en muchos casos cuasi mágicas, aquí entran las sectas o las brujerías. También  cosas absurdamente baratas, o que prometen ganancias increíbles como los esquemas Ponzi. 

Lamentablemente las promesas políticas, económicas y sociales de candidatos políticos pueden también configurar estafas. Después de la inflación durante el gobierno de Alfonsín, Carlos Menen engañó con el “síganme que no los voy a defraudar” y generó la ‘Ley de Reforma del Estado’ que cercenó derechos y produjo desocupación. Logró por seducción lo que la dictadura intentó lograr con desapariciones y asesinatos. Mintió peronismo y entregó Alsogaray. Generó luego un veranito económico vendiendo las empresas del estado, ‘las joyas de la abuela’, y con la convertibilidad de Cavallo y la apertura de importaciones provocó un daño  a la industria con quiebras y cierres que hizo que pasáramos de una desocupación del 6% a cifras entre el 16 y el 18% con la consecuente caída de la producción industrial.Llegó posteriormente el el inoperante gobierno de De La Rúa que no pudo ni supo salir de las políticas neoliberales desembocando en la la crisis del 2001, con varias decenas de muertos por la represión de los radicales y una desocupación de aproximadamente 25%.

Mucho fue el esfuerzo que hubo que hacer para revertir esta situación, en la que supuestamente se produjo una alianza entre los pobres y los sectores ‘auto percibidos’ como clase media; ‘piquete y cacerola la lucha es una sola’ se cantaba ante el corralito de Cavallo y De La Rúa. A partir de la administración de Duhalde, que logró cierta estabilidad política, no sin costos para los sectores populares, recordemos los asesinatos de Kosteki y Santillán, volvimos a la gimnasia electoral y con las elecciones el ascenso de Kirchner con el 22% de los votos, recordemos que Menem decidió no competir en la segunda vuelta para no sufrir una derrota humillante. En ese momento parecía haber una conciencia generalizada de quien era un estafador.

Un planteo totalmente diferente de planificación económica generó la recuperación industrial sostenida por las retenciones al agro beneficiado por los buenos precios de los comodities. Se vivieron 12 años de un estado de bienestar en el que la población mejoró su calidad de vida, la autopercibida clase media recuperó sus ahorros o al menos su capacidad de ahorro y los sectores más pobres fueron contenidos por planes sociales que progresivamente fueron disminuyendo a medida que disminuyó la tasa de desempleo. Los niños de los sectores económicos menos favorecidos dejaron de comer en las escuelas para comer en sus casas, básicamente porque tenían que comer. La desocupación bajó del 25% en el 2001 al 6% en 2015. Mientras tanto los medios de comunicación hegemónicos, casualmente coherentes con ‘la embajada’, hicieron un bombardeo constante sobre la condición corrupta de un gobierno que entre otras cosas produjo crecimiento económico real y desendeudamiento externo. De todas las acusaciones de corrupción no se encontraron pruebas y en el caso de los bolsos de López hay pruebas de que era dinero recibido puerta a puerta por un ex tesorero de Boca Juniors en la gestión Macri, seguramente casualidad. 

Se llegó así a la segunda gran estafa; Macri prometiendo que no se tocaría ‘lo bueno’ hecho por el gobierno peronista, que en una semana solucionaría la inflación, ya que era algo muy fácil de lograr y que su objetivo era “pobreza cero”. Por increíble que parezca las ovejas volvieron a votar al lobo.Se repite el mecanismo de la solución mágica para lograr un deseo, pero no fue lo que pasó. Lo primero que hizo fue devaluar y generar más inflación, empezó su gobierno con un 25% y terminó con el 40%. Las cifras de pobreza que eran aproximadamente del 20 o 23% terminaron también en 40%, las tarifas se incrementaron a niveles intolerables beneficiando a las empresas de energía de los amigos de Macri, Marcelo Mindlin y Nicolás Caputo. Se encontró con un país que al decir de su ministro de hacienda, Dujovne,estaba asombrosamente desendeudado y lo endeudó en más de 100.000 millones de dólares, con el FMI solamente, contrajo un préstamo de 57000 millones de los que ingresaron a nuestro país solo 45000, que rápidamente fueron fugados por la grandes empresas y los amigos del poder, en el año que ingresaron esos 45000 millones dólares salieron 85000 a paraísos fiscales. Cuando Macri levantó el cepo cambiario que existía en el Gobierno de Cristina informó que en defensa de la libertad ahora podríamos comprar, si lo deseábamos, 5 millones de dólares y no los magros 200 dólares del cepo. Está claro quiénes podrían hacer esas operaciones. También eliminó la obligación de los exportadores de liquidar los dólares de las exportaciones. Inicialmente redujo el tiempo de 30 días a 365, luego a 10 años y finalmente lo eliminó; con lo que logró eliminar la posibilidad de que el banco central acumulara reservas. En la primera semana de gobierno les perdonó a Edesur y Edenor 19.000 millones de pesos de multas que tenían acumuladas por incumplimientos de contrato, ‘planeros de alto nivel’.

La ciudadanía pareció haber advertido que Macri había venido para perjudicarla y votó la fórmula Fernández Fernández. Un gobierno tibiamente socialdemócrata con poca suerte. No solo heredó 40% de inflación y 40% de pobreza, sino  que tuvo la pandemia COVID19 y la mayor sequía de la historia, a pesar de lo cual se verificó crecimiento macroeconómico , pero nada de ese crecimiento llegó a las mesas populares.Faltó pan en la mesa de los pobres. A poco de iniciado el gobierno se descubrió una escandalosa estafa por parte de la multinacional Vicentín en complicidad con el director del Banco Nación en la gestión de Macri, González Fraga, el mismo que había dicho que el peronismo le había hecho creer al pueblo que podía comprar equipos de aire acondicionado, televisores led, automóviles o viajar al extranjero. González Fraga les dio un préstamo de 18000 millones de pesos una semana antes del cambio de gobierno y Vicentin presentó quiebra a la semana. Obviamente los avales, o eran fraudulentos o no se verificaron. Se anunció la intervención y la consiguiente expropiación, pero nada pasó. A partir de ese momento quedó claro que Alberto Fernández no estaba dispuesto a tocar los intereses del gran capital. Posiblemente fue la consecuencia de tener un presidente elegido como candidato a dedo y no por un proceso de democracia interna.

Y ahora, el gran estafador, mentiroso contumaz, diciendo que Argentina era la primera o la tercera potencia mundial a principios del siglo XX, lo real es que el PBI era el 13°, pero con una distribución del ingreso monstruosamente desigual, con un 80% de pobres y una oligarquía impúdicamente rica. Que el nos vino a salvar de una inflación del 15000%, mentira absolutamente descabellada que ni siquiera su gobierno, que en tres meses triplicó la inflación que veníamos sufriendo, podría lograr. Hoy estamos en proceso deflacionario pero solo por causa de la brutal contracción del consumo logrado a fuerza de generar la mayor pobreza popular en lo que va del siglo. La canasta familiar tiene precios europeos con salarios que equivalen al 20% de los salarios europeos. La inflación de enero bajó del 20% al 13,2% en febrero como consecuencia de la caída del consumo. También dijo en Davos que desde el año cero (sic) el PBI mundial sólo había crecido el 2% hasta la aparición del capitalismo, casi una burla, las estadísticas se iniciaron a mediados del siglo XVIII. Mintió que venía a castigar a la casta política y la principal causa de contracción del déficit fiscal está en la caída del 43% de los haberes jubilatorios. Decidió quitarle la comida a los comedores comunitarios y eso solo logrará que el narcotráfico haga beneficencia con los sectores postergados ante el abandono del estado. Gracias a las políticas del gobierno de Milei el narcotráfico reclutará entre los pobres de hoy a los dealers y sicarios de mañana.

Ahora con el pretexto de controlar los aumentos de precios de los monopolios alimenticios liberalizó la importación y les quita impuestos a los importadores. Esto generará el achicamiento industrial y la pérdida de puestos de trabajo, igual que Cavallo, con el hambre consiguiente. El trabajo que le han encargado sus patrones es destruir la capacidad industrial y primarizar la economía, destruir el tejido social y poner al país todo de rodillas, su plan es que seamos la India de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Los intereses económicos de las corporaciones multinacionales que lo manejan tienen sólo interés en los recursos energéticos y la minería, y en menor medida en la producción agropecuaria, ya que son dueños de más del 60% de las ricas tierras cultivables de Ucrania que han adquirido por financiar una guerra que solo les sirve a ellos.

Todos hemos votado legisladores, es el congreso el que permite que las distintas opiniones debatan y se hagan públicas sus propuestas. Hay un gran estafador que pretende ser rey o dictador acaparando la suma del poder público, es peor que Menem o Macri, es el mal. Seremos capaces de ver la estafa o toleraremos este mesías trucho.

Por una izquierda laica

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El poeta salvadoreño Roque Dalton, que a la postre será fusilado por sus propios compañeros de militancia, se pregunta ¿Habrá alguna vez lugar en la izquierda para las personas maduras? Esa pregunta desde que la leí por primera vez a comienzos de los años ’80 del siglo pasado no ha dejado de retumbar. Desde entonces se acumularon los acontecimientos y las ruinas a las que sólo se puede mirar como el ángelus novus Benjamiano[1]: la caída del muro, el menemismo, el atentado a la AMIA, el 19 y 20 de Diciembre de 2001, el renacer del sujeto pueblo, la banalización y la demonización de un proceso de liberación, que culmina en la entronización mesiánica de un sujeto que probablemente se encuentre hors de discours.[2]

Para que todo lo sólido se desvanezca en el aire y aun las insignias básicas de la modernidad, ciencia y democracia, se encuentren en entredicho, no basta con el capitalismo. Para que la distopía sea posible son también nuestros mitos, nuestras tradiciones y nuestras rencillas domésticas las que han colaborado. El fascismo no es un destino ni tampoco una parusía.

De allí que la pregunta de Dalton se hace más acuciante. En particular, en el contraste con una de las frases que se hizo una insignia en mí en los últimos años de la dictadura genocida: “Cuando culmine el proceso revolucionario argentino, se iluminará el aporte de cada episodio y ningún esfuerzo será en vano, ningún sacrificio estéril, y el éxito final redimirá de todas las frustraciones”[3].

¿Qué hacer cuando no hay redención, cuando el éxito final es una fantasía homeostática, cuando ningún proceso revolucionario tiene una culminación y cuando la desmemoria oscurece los aportes, muchos esfuerzos son en vano y los sacrificios pueden ser estériles?

No es este un llamado al posibilismo o a la desesperanza. Es simplemente preguntarnos ¿Qué hacer? Invitar al análisis materialista concreto de una situación concreta. Para ello es esencial desnudar los mitos y el idealismo que nos parieron.

Einstein, ya enfrascado en hallar su grial de la Everything Theory y molesto con los hallazgos de la teoría cuántica exclamó: Dios no juega a los dados con el Universo, a lo que Niehls Bohr respondió ¿Quién es el señor Einstein para decirle a Dios qué hacer? La ciencia actual, por el contrario, parece decir que Dios consiste en juegos de dados que al caer determinan, en universos enteros o en fracciones infinitesimales, lo que ha de ser lo necesario, lo imposible, lo posible y lo contingente,

 lo existente y lo inexistente.

Es una vuelta a la Tyché de los griegos que, según Píndaro, era hija de Zeus Liberador y según Alcmán, el poeta espartano, hija de Promatea (la previsión) y hermana de Peitho (la persuasión) y Eunomia (las buenas normas).

La Tyché es hija de Zeus Liberador, porque la contingencia se enfrenta a la repetición eterna de lo mismo o a la inmovilidad de las formas que está en el fondo de todas las ideologías conservadoras.

Para Aristóteles, la Fortuna es un hecho que no se produce siempre ni la mayor parte del tiempo y, por consiguiente, es una causa accidental. La fortuna es entonces un accidente de la finalidad misma. Por el contrario, la idea de Fortuna que me parece necesario retomar es más antigua, es la que recoge Píndaro. En palabras de Martha Nussbaum

La excelencia de la persona buena es como la de la planta joven: crece en un mundo débil y quebradiza, en necesidad constante de alimento exterior. Para desarrollarse bien, la vid debe proceder de una buena cepa. Pero además necesita, para mantenerse sana y perfecta, una meteorología favorable (rocío y lluvias suaves, ausencia de heladas repentinas y de vientos fuertes), y la dedicación de cuidadores solícitos e inteligentes. Lo mismo sucede con los seres humanos.[4]

En esta concepción la Fortuna es una constante (sea ella buena o mala) y pasa de ser causa accidental a causa material. En otras palabras, la fortuna actúa permanentemente e interfiere en todos los proyectos. Pero una vez que se han jugado los dados deja de ser causa accidental para ser causa material. Por eso no se puede pensar en proyecto sin tener en cuenta las condiciones históricas concretas de las que se parte. Pero este mismo proyecto va a ser influido por todos los acontecimientos que se le suceden. Parafraseando a Sun Tzu se puede decir que no es posible entrar a una batalla sin un plan ni atenerse rigurosamente a él una vez que la batalla ha comenzado.

La Fortuna hace imposible que el futuro se convierta en destino y que los límites actuales sean efectivamente los que determinan los límites de lo posible. Por eso no es posible una teleología de la historia al estilo de los “socialismos democráticos” o del DIAMAT del siglo XX o los cálculos de almacenero de los administradores de la gestión.

No hay discusión entre las viejas y las nuevas melodías, porque sencillamente la vieja canción es imposible. Si cambia el campo armónico la canción nunca será la misma. En ese sentido, una izquierda laica sólo es posible en la afirmación de lo contingente contra el resabio religioso de lo inmutable, de lo necesario y de lo imposible.

Cualquier figura del destino es, por el contrario, el material sobre el que se construyen los mesianismos y los conformismos. Por otra parte, una vez caídos los dados, son éstos los que brindan las categorías polares de lo existente y lo inexistente, que permiten el análisis concreto de situaciones concretas (el estado de la situación) que hace posible transformar lo existente en lo aún inexistente.

El discurso de transformación materialista requiere adscribir lo existente a lo necesario, a lo que no cesa de escribirse en el estado de situación (al estilo de Parménides: lo que es es y lo que no es no es) y lo inexistente a la contingencia (lo que cesa de no escribirse) y no a la imposibilidad (lo que no cesa de no escribirse).

Lo existente es necesario sólo una vez que han caído los dados. Pero la Tyché (o lo Real lacaniano) es aquello que nunca cesa de no inscribirse, aquello que no puede ser integrado a un universo de discurso. Por tanto, lo real sólo puede ser cernido por las dimensiones simbólica e imaginaria. Lo Real, diría Badiou, es aquello que, estando presentado en el estado de situación, no puede ser representado. Por eso los dados nunca dejan de estar en el aire desde la situación concreta de la que se trate. Por eso la Fortuna, lo Real, no es causa accidental de lo existente sino su causa material.

¿Era necesaria la caída de la URSS o el advenimiento del menemismo? No tiene sentido plantearlo hoy, porque los dados se han jugado y forman parte de lo necesario, de lo existente. Por eso no es posible hablar de las viejas melodías o de las canciones tradicionales.

Esta es la diferencia entre el denominado por Marx, socialismo científico respecto del socialismo utópico. El socialismo utópico parte de una situación ideal, deseable, y desde allí trata de construir una realidad otra en la que, como Aristóteles pensaba, lo determinante es la causa final. De allí surge la filiación aristotélica de los socialismos del siglo XX. El socialismo científico, por el contrario, no es determinado por la causa final (…un día cualquiera, casi sin darnos cuenta, habremos creado, junto con los otros pueblos del mundo, la sociedad comunista, nuestro ideal)[5], sino por la causa material, por lo existente en tanto necesario y su transformación mediante la aparición de lo inexistente como contingencia.

De lo inexistente sólo se tiene conciencia en el après-coup, como la falta en ser de lo existente. Se adquiere lo inexistente a partir del conocimiento de lo existente. Esto es lo que caracteriza al sujeto que ha de transformar lo que se presenta hoy como necesario en el estado de situación. Esta falta en ser devela a lo existente como no-todo y hace nacer al deseo que, como tal, permanecerá siempre insatisfecho porque la incompletitud de lo existente es un problema de estructura.

Por eso el deseo está siempre insatisfecho, porque los seres parlantes gozamos del deseo (la revolución permanente de Marx). Por eso el deseo transforma lo existente y el socialismo no puede ser nunca alcanzado como realización ni hay parusía ni epifanía. Hay un sendero del deseo, una transformación de lo existente en un tiempo lógico posterior. En la medida en que se trata de tiempo lógico, los pasos no los determina una finalidad en la que la historia terminaría de desenvolverse, sino la apuesta por el nacimiento del sujeto y la conciencia del deseo.

Por eso una izquierda laica es dialéctica y materialista. Por eso el materialismo dialéctico no es historicista, y el camino de la transformación y del deseo exige una nueva canción.


[1] BENJAMIN, Walter, Tesis sobre la historia, Tesis IX: “Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se muestra a un ángel que parece a punto de alejarse de algo que le tiene paralizado. Sus ojos miran fijamente, tiene la boca abierta y las alas extendidas; así es como uno se imagina al Ángel de la Historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que amontona ruina sobre ruina y la arroja a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado, pero desde el Paraíso sopla un huracán que se enreda en sus alas, y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras los escombros se elevan ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.”

[2] LACAN, Jacques, El Seminario, Libro 3, Las psicosis

[3] COOKE, John William, Peronismo y Revolución.

[4] NUSSBAUM, Martha C., La fragilidad del bien. Fortuna y ética en la tragedia y en la filosofía griega, 2015, La balsa de la Medusa, páginas 27 y 28.

[5] GUEVARA, Ernesto, Discurso en la conmemoración del segundo aniversario de la integración de las Organizaciones Juveniles, celebrada el 20 de octubre de 1962. “

Argentina, un país que se encoge

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Un dato introductorio: la Argentina cuenta con una superficie de 3.761.264 km2, 46.234.830 habitantes y un PIB de US$ 621 mil millones de dólares. Es el octavo en dimensión, el 33avo en población y el 24avo en tamaño económico.

Una idea central: la autoestima es una condición necesaria para que una país se cohesione y acumule poder. Cuando esa autoestima–ligada a la dignidad, la identidad y el carácter nacional–se erosiona una sociedad se desorienta.

Eso la lleva a creer que la razón de su declive proviene de actores externos o de unos pocos agentes internos generadores de todos los males. Esto, a su turno, obstaculiza el establecimiento de consensos mínimos, impide propiciar incentivos grupales para revertir la caída y deteriora la confianza indispensable para recuperar cohesión y poder.

En la Argentina se ha quebrado la autoestima y predomina un sentir profundo de declive. Una de las manifestaciones de la pérdida de autoestima es la recurrente búsqueda de soluciones expeditivas y simples emulando a otros países, como si cualquier experiencia de otras naciones pudieran ser importada.

A lo largo del tiempo se ha producido un proceso de encogimiento del país con múltiples expresiones. Recurro al término encogimiento pues los países que se busca emular son naciones de dimensiones pequeñas, reducida población y bajo tamaño económico. Es claro que esos países tienen sus realidades; el punto acá es preguntarse, sin el ánimo de buscar una causalidad, sobre la caída de la autoestima nacional y por qué se escogen los ejemplos que se escogen.

Tomemos el caso de la defensa. Las cíclicas crisis económicas del país han afectado severamente la posibilidad de dotar de recursos importantes al re-equipamiento y la modernización de las fuerzas armadas.

El escenario mundial y regional actual demanda un debate serio sobre la defensa y la urgencia de contar con los medios para fortalecer la capacidad militar: el peligro mayor es quedar en un estado de indefensión.

Sin embargo, vuelve la idea de comprometer a las fuerzas armadas en cuestiones de orden público y se preanuncian decretos al respecto. Por esa vía se las convertirá, más temprano que tarde, en una especie de guardia nacional combatiente de modalidades de criminalidad.

No es inusual entonces que en algunos círculos civiles se pregunten periódicamente si en realidad necesitamos a las fuerzas armadas; algo sin duda insólito. Costa Rica (puesto 126 por tamaño), Vanuatu (157), Dominica (174), Santa Lucía (178), Andorra (179), Tuvalu (192) y varios otros países no las tienen. Ninguno de ellos se asemeja a la Argentina. Mientras tanto, el mensaje del poder político pareciera ser que, como “no hay plata”, sobrevivan con lo que puedan.

Otro ejemplo es el dolarización que ya no es parte de una discusión electoral sino que es un componente esencial de la política pública a corto y mediano plazos.

En este caso, los ejemplos invocados son Ecuador (puesto 76 por tamaño, puesto 72 por población y 64 por su PIB) y El Salvador (puesto 149 por tamaño, puesto 108 por población y 101 por su PIB).

Poco se indaga sobre el vínculo dolarización-crimen organizado en un país como la Argentina donde viene creciendo el narcotráfico. Y como bien lo señaló recientemente Pablo Gerchunoff, “después de la dolarización, la Argentina sería una Grecia pero aislada, una Grecia sin Europa y sin Banco Central Europeo; por lo tanto, probablemente condenada a cesaciones de pago recurrentes y a la ausencia de un proyecto colectivo. Un país inmunosuprimido.”

En tiempos más recientes, El Salvador nuevamente parece ser referente, en especial, en cuestión de seguridad pública. No importa mucho que la evidencia mundial muestre el vínculo entre desigualdad y violencia criminal, social y política y que su perpetuación afecte desmedidamente a los sectores vulnerables.

Tampoco parecen interesar explorar las “buenas prácticas” no coercitivas para superar los problemas de seguridad. Cabe recordar asimismo que según el informe de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito de 2023 la tasa de homicidios de El Salvador es cuatro veces mayor a la de la Argentina: 18,17 cada 100.000 habitantes frente a 4,62 cada 100.000.

En asuntos como los acuerdos institucionales, en términos políticos, en modelos de innovación y desarrollo, y en tantas otras áreas es frecuente oír la comparación con países de la región y extra-regionales a imitar para, por fin, detener el declive.

Es evidente que las sociedades pueden recoger experiencias valiosas de otras y adaptarlas a la realidad propia. Es claro que hay lecciones trascendentales tanto de éxitos y fracasos de otras naciones que se pueden aprender y evitar.

Sin embargo, lo singular de la Argentina del primer cuarto del siglo XXI —y a diferencia del mismo período del siglo XX cuando varios en y fuera de la región admiraban sus logros y hasta querían imitarla— es que busca un norte, cualquier norte, en países pequeños.

La Argentina se encoge a la misma velocidad en la que disminuye su autoestima. Y parece prevalecer, no apenas ahora sino desde años, un síndrome autodestructivo que consiste en proclamar que esta es una nación de fracasados habitada por una mayoría de indeseables y con solo un puñado de gente de bien. Sin autoestima colectiva será difícil reconstruir cohesión y poder; dos componentes fundamentales en un contexto mundial incierto y pugnaz.

https://www.clarin.com/opinion/argentina-pais-encoge_0_XEnZ0gGFh7.html

¡Adiós, Latinoamérica!

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El 7 de agosto de 1988, dos meses antes del plebiscito votado negativamente sobre la continuidad hasta 1997 del mandato de Augusto Pinochet, el economista y político de derecha chileno Joaquín Lavín escribió en el periódico El Mercurio un artículo interesante e impactante bajo el título ¡Adiós, Latinoamérica! Decía que Chile estaba en vías de sumarse al Primer Mundo, que el país era una suerte de émulo de los “tigres” económicos del sudeste de Asia y que poco tenía que ver con sus pares de una región rezagada.

Tres meses después de iniciado el gobierno de Javier Milei, parece que en este lado de la cordillera resuena aquella noción promovida en el ocaso de la dictadura. Una mezcla de desinterés, altivez y rusticidad hacia América Latina parece predominar, al menos hasta el momento, e incluso antes de la inauguración del gobierno. Por ejemplo, antes del ballotage, Milei calificó al Presidente Lula de Brasil de “comunista y corrupto”. En una videollamada invitó a su asunción al ex presidente de Brasil Jair Bolsonaro, señalando que para él “sería un honor enorme, sería algo hermoso”. A pesar de ser Brasil el principal socio comercial del país, a pesar de haber desarrollado el único sistema eficaz y creíble en el mundo de contabilidad y control bilateral en materia nuclear, y en momentos en que nosotros necesitamos más de Brasil que lo que Brasil necesita de Argentina, Milei no parecía interesado en que el mandatario brasileño en funciones viniera. Aunque hubo un comienzo tenso entre los dos gobiernos, a escasos cuatro días del comienzo de la administración de La Libertad Avanza, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) aprobó un préstamo puente de US$ 960 millones para que el gobierno argentino pudiera cubrir el pago de intereses de diciembre al Fondo Monetario Internacional: Brasil jugó un papel importante para que se realizara tal desembolso.

Cabe mencionar asimismo que las descalificaciones, insultos y provocaciones no se circunscribieron a Lula. En junio de 2022, en una entrevista a un medio colombiano y respecto al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien manifestó su apoyo al entonces candidato presidencial Gustavo Petro, Milei dijo: “Lo de López Obrador es verdaderamente patético, lamentable, repugnante”. Agregó que consideraba su gestión económica, social y cultural, un fracaso. En cuanto al presidente de Chile, Gabriel Boric, Milei indicó en una entrevista a un medio de ese país en septiembre de 2023 que sería bueno que los chilenos pudieran sacarse de encima al “empobrecedor de Boric”. El mandatario chileno asistió al cambio de mando el 10 de diciembre y en esa oportunidad señaló: “Más allá de las públicas y conocidas diferencias que pueda tener con el presidente Milei, deseo por el bien del pueblo argentino que tenga una buena gestión”. En enero de 2024, en una entrevista a una periodista colombiana, Milei volvió a referirse a él argumentando que “es alguien que tiene las ideas incorrectas”. En ese mismo reportaje calificó al Presidente Petro de “comunista asesino”. Colombia llamó a consulta a su embajador en Buenos Aires. Hubo otro incidente con el mandatario colombiano, cuando en un encuentro en Estados Unidos de febrero, en el marco de la Conferencia Política de Acción Conservadora, aseguró que Petro era “una plaga letal” para los colombianos; lo cual fue enérgicamente rechazado por el gobierno en Bogotá.

A su turno, en la primera semana de gestión, el gobierno argentino anunció que no designaría nuevos embajadores en Cuba, Nicaragua y Venezuela donde la administración de Alberto Fernández había efectuado nombramientos políticos. Como se sabe, la diplomacia es un recurso fundamental del Estado para manejar las relaciones con los semejantes, los diferentes, los distantes y aún con los indeseables; algo elemental de una política exterior realista y razonable. Es perfectamente posible enviar embajadores de carrera que hagan un trabajo profesional en esos países.

Al destrato, sin embargo, se agregó la maquinación. En días previos a la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, aseveró en una entrevista televisiva –sin mostrar ningún tipo de evidencia ni tampoco iniciar una denuncia formal– que había en el país “infiltrados de Cuba y Venezuela” con propósitos desestabilizadores. Y añadió: “En los disturbios que hubo hace unos años en Chile pasó lo mismo”. Al parecer, la canciller sabía que a raíz de las protestas de octubre de 2019 en el país vecino sectores de derecha y algunos militares argumentaron que las movilizaciones estaban apalancadas por agentes de Cuba y Venezuela con el objetivo de fomentar una insurrección. Lo que es muy probable es que ella desconozca que después de varias semanas de dedicación de recursos humanos y materiales, que incluyó casi 20.000 detenidos, la revisión de antecedentes de más de 23.000 venezolanos, el monitoreo de dirigentes estudiantiles, el reclutamiento de informantes y los registros sobre bandas criminales, la Inteligencia de Carabineros llegó a la conclusión en noviembre de que no había ningún complot auspiciado desde el exterior.

Paralelamente, antes y después del 10 de diciembre de 2023, y hasta el 10 de marzo de 2024, Milei no ha viajado a ningún país de la región tanto como mandatario electo como presidente en ejercicio. El primer destino de Eduardo Duhalde fue México; de Néstor Kirchner fue Brasil; de Cristina Kirchner, Uruguay y de Mauricio Macri, Paraguay. Milei ha afirmado que “(Carlos) Menem fue el mejor presidente de toda la historia” y algunos analistas destacan que en política internacional pretende seguir sus pasos; en especial en cuanto a las relaciones estrechas con Occidente en general y con Estados Unidos, en particular. Pero al menos para Menem la región ocupaba un lugar: su primer periplo presidencial fue a Bolivia y tiene el récord de visitas a Brasil: 22.

En materia comercial -un frente clave para una administración que ha enfatizado la significación de las relaciones económicas- los muy incipientes resultados de la gestión parecen no mostrar, hasta ahora, un mayor dinamismo del intercambio con la región. Las cifras estimadas de enero de 2024 de acuerdo al INDEC indican una leve mejora de la exportaciones (9.6%) y una caída de las importaciones (-14.3%). En cuanto a los datos regionales, la caída de las importaciones provenientes del Mercosur fue importante: -20% comparando enero de 2023 y enero de 2024. Para el resto de Aladi fue -18.8%. En términos individuales, la mayor baja se registró en relación a Brasil (-24.8%) y Chile (-21.4%). Según datos preliminares de febrero y en la comparación anual, tanto las exportaciones como las importaciones entre Argentina y Brasil reflejan caídas de -24% y -30%, respectivamente.

A pesar de todo lo anterior, es interesante que cuatro países de América del Sur se presentaron recientemente como “amicus curiae” ante la Corte de Apelaciones de Manhattan en favor de la Argentina para que el país no sea condenado en el juicio que Burford inició contra YPF. Hacen un cuestionamiento explícito al fallo de la jueza Loretta Presta en tanto afecta las relaciones comerciales entre naciones soberanas y advierten sobre el peligro de ese tipo de sentencias y el papel asumido por tribunales estadounidenses. Por un lado, Brasil y Uruguay presentaron un escrito común y, por el otro, lo hicieron conjuntamente Chile y Ecuador.

Además de las referencias a mandatarios de la región, a los viajes presidenciales y a las relaciones bilaterales, es importante destacar el ámbito de los foros multilaterales del área para apreciar más integralmente la política latinoamericana desplegada en los primeros tres meses del actual gobierno. Por ejemplo, en la campaña, en agosto de 2023, en una entrevista a un medio estadounidense, Javier Milei aseveró: “Creo que hay que eliminar el Mercosur porque es una unión aduanera defectuosa que perjudica a los argentinos de bien”. En enero de 2024, el gobierno indicó su disposición a apurar el estancado acuerdo Unión Europea-Mercosur acordado, en principio, en 2019 y retardado por la posturas de algunos gobiernos europeos. En todo caso, el lugar estratégico (¿o marginal?) del Mercosur no parece haberse definido todavía en el mapa de orientación política, económica, social y cultural del gobierno.

También en enero se conoció que el gobierno contemplaba retirarse –por segunda vez– de Unasur, al tiempo que Brasil procuraba reanimarlo. Argentina y Brasil fueron impulsores de la Unión de Naciones Suramericanas establecida en 2008; el gobierno de Macri se retiró en 2019; el gobierno de Fernández reingresó en 2023; y el de Milei parece oscilar entre irse o quedarse. No es nada bueno para la reputación de un país eso de entrar y salir así de organizaciones intergubernamentales.

A comienzos de marzo se produjo la VIII Cumbre de la Celac, compuesta por 33 miembros y a la que asistieron 15 jefes de Estado. Hubiera sido esperable que la Argentina, como parte de la troika (el país ejerció la presidencia pro tempore en 2022), tuviera una alta representación en el encuentro en Kingstown, San Vicente y Granadinas. Sin embargo, ni Milei ni Mondino acudieron. Fue el vicecanciller, Leopoldo Sahores. Quizás su labor discreta contribuyó a que Celac -a pesar del muy bajo lugar que le ha asignado el gobierno- haya ratificado en su declaración final el apoyo a los legítimos derechos de soberanía del país respecto a Malvinas, a lo que se agregó una comunicación especial sobre el tema. Resulta fundamental resaltar que han sido los diplomáticos de carrera -esa especie de disco duro de los servicios exteriores- los que pudieron reducir, de algún modo y en parte, los daños de las gestiones de Donald Trump y Bolsonaro en materia internacional.

Como se puede observar, pese a los agravios a algunos líderes, al evidente desdén hacia la región y la poca motivación para fortalecer el multilateralismo en el área, los países de América Latina no han reaccionado con desconsideración o desquite hacia la Argentina. Todo lo contrario; han intentado ayudar al país. Varios parecen tener una especie de paciencia estratégica frente a la nueva administración. El gobierno se equivoca si cree que persistir por la senda iniciada no generará eventuales costos futuros de alguna índole. Una buena política exterior se mide, en especial, por los costos que evita.

En reiteradas oportunidades, en el país y el exterior, el presidente y la canciller han remarcado que la alineación geopolítica del gobierno de La Libertad Avanza es con Estados Unidos e Israel y contra los gobiernos que consideran comunistas. Dicho sea de paso, quien lea la propuesta de gobierno de Bolsonaro (O Caminho da Prosperidade) para la campaña de 2018 verá exactamente lo mismo. No hay que confundir extravagancia con originalidad.

Bajo ese marco de referencia general, los viajes, los gestos y los anuncios han sido consecuentes con las preferencias y las aversiones comunicadas, una y otra vez. En ese contexto, y hasta ahora, el lugar de América Latina ha sido residual. Aún en gobiernos que aspiraban a que la Argentina “reingresara” al Primer Mundo como el de Menem y el de Macri, la búsqueda de vínculos muy intensos e íntimos con Occidente estuvo acompañada de relaciones importantes con otras contrapartes: Brasil, de modo más amplio en el caso de Menem, China de modo parcial en el caso de Macri. Se identificaron ambos en su momento como ejes de complementación ante la centralidad incuestionable que, para Menem y Macri, tuvo Washington. Lo ideológico se expresaba en un occidentalismo activo; lo pragmático se evidenciaba en los vínculos complementarios. En el caso de la presidencia de Milei, ni Brasil, ni el Cono Sur, ni Latinoamérica parecen ser considerados de alguna relevancia, así sea práctica: frente a la región también se asume una visión ideológica.

La sobrecarga ideológica del gobierno hasta la fecha muestra que, en realidad, prevalece un perfil dogmático. Ser dogmático es actuar con rigidez, carecer de capacidad crítica y asumir posturas ilusas. Eso ha sido muy recurrente en la política exterior argentina y se revela cuando los gobiernos optan por posturas y propósitos maximalistas, inmediatistas e inflexibles. Ello puede generar dificultades serias. Es bueno entender que el adiós a América Latina puede conducir a la soledad en América Latina.

Comentarios sobre la competencia y facultades de la Unidad de Información por Financiera

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Mediante el Decreto 8/23 de la Administración Pública Nacional, se modificó la competencia de todo lo referido a la política, elaboración de planes, programas,  fiscalización y representación del ESTADO NACIONAL ante los organismos internacionales, en materia de lucha contra el lavado de activos y financiamiento del terrorismo y  se faculta al ministerio de Justicia de la Nación a ejercer el control tutelar respecto de los organismos descentralizados actuantes en su órbita. (art 22 del mencionado decreto presidencial) es decir la UIF (Unidad de Información Financiera) queda bajo la órbita del ministerio de Justicia Nacional, anteriormente estaba bajo la órbita del Ministerio de Economía

Asimismo, se manifestó en distintos medios de comunicación que la UIF no oficiara como parte querellante en los juicios donde existan intereses en materia PLA/FT.

Recordemos que la Unidad de Información Financiera (UIF) es un organismo con autonomía y autarquía financiera creado por Ley N° 25.246 y modificatorias, es la autoridad de aplicación y actúa como ente coordinador en el orden nacional, provincial y municipal en lo estrictamente atinente a su competencia. Es la encargada del análisis, el tratamiento y la transmisión de información a los efectos de prevenir e impedir los delitos de Lavado de Activos y de Financiación del Terrorismo.   La UIF cuenta con facultades de reglamentación, supervisión y de sanción (Régimen Administrativo Sancionador – Cap. IV Ley N° 25.246 y modificatorias) sobre los sujetos obligados enunciados en el artículo 20 de la Ley mencionada, de representar al Estado en juicio y participar como querellante de conformidad con el Decreto N° 2226/08.   Es el organismo encargado del análisis, tratamiento y transmisión de información a los efectos de prevenir e impedir los delitos de lavado de activos y de financiación del terrorismo, y como tal es un organismo estratégico para proteger la integridad del sistema económico financiero.   Además de las funciones relacionadas a la recepción y análisis de reportes de operaciones sospechosas (ROS) y la diseminación de los resultados de dichos análisis, cumple con funciones de regulación, supervisión e incluso de querella en causas que involucren delitos de financiamiento del terrorismo y lavado de activos, así como sus delitos precedentes. Por ello, la amplia gama de facultades que ejerce la UIF y el gran cúmulo de información que recaba de sus fuentes la posicionan como un organismo fundamental en el sistema ALA/CFT.   La inteligencia financiera cumple un rol crucial en la lucha contra la criminalidad. El lucro y el poder económico alientan la proliferación de las actividades criminales. Siguiendo esta premisa, la misión es lograr que estas actividades no sean redituables. Las organizaciones criminales pueden variar en tamaño, estructura y alcance operacional, pero ninguna de ellas puede operar si se les impide el acceso a los fondos.   Además de la seguridad pública, la UIF tiene la importante tarea de resguardar el orden económico y financiero nacional, al evitar que quienes operan al margen de la ley compitan de manera desleal con quienes cumplen con las regulaciones que el Estado establece para asegurar un sistema sano y transparente.   Para cumplir de manera eficiente su misión, la UIF depende del intercambio de información con autoridades nacionales e internacionales competentes. Con ese fin, cuenta con la capacidad de firmar de manera autónoma convenios de colaboración que le permitan acceder a la gama más amplia de información financiera, administrativa y de orden público. Además, tiene la autoridad para intercambiar información y firmar memorandos con entidades homólogas a nivel internacional.   A través de la UIF, se regula y supervisa la relación con los organismos de colaboración específicos como el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la Comisión Nacional de Valores (CNV), la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), para tener pautas objetivas de reporte de los distintos sectores del sistema económico financiero.

Conclusiones

En primer lugar, debemos preguntarnos si el PEN (Poder Ejecutivo Nacional) puede modificar la competencia y dependencia de la UIF como organismo autárquico por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). A tal fin deberán cumplirse con los procedimientos constitucionales referidos a los DNU El art. 99. inciso 3º de la Constitución Nacional establece cuándo puede emitir decretos de necesidad y urgencia, es el que emite el presidente cuando existen circunstancias excepcionales que impiden seguir el procedimiento de sanción de las leyes establecido en la Constitución Nacional. Los decretos de necesidad y urgencia no pueden tratar temas de materia penal, tributaria, electoral o sobre partidos políticos. El Jefe de Gabinete debe comunicar al Congreso de la Nación los decretos de necesidad y urgencia que se emiten. El Congreso debe controlar si se cumplieron los requisitos que establece la Constitución. La Comisión Bicameral Permanente tiene que expedirse y elevar el dictamen al plenario de cada una de las Cámaras para su tratamiento.

A tal fin debemos preguntarnos si este cambio en la UIF es meramente administrativo o implica una modificación a las leyes penales. La ley 25246 nace como una ley penal con componentes administrativos, el estado de excepcionalidad es difícil de dilucidar en países como el nuestro dónde tenemos crisis económicas recurrentes.

Por otro lado, entendemos que la UIF se abstenga de participar como parte querellante en los delitos en los que actúa el crimen organizado transnacional debilita mucho al poder judicial y al sistema antilavado ya que hay inequidad entre ambos, a favor de los primeros.

Cursar, producir y competir

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El presente documento intenta demostrar cómo a partir de las fuertes mutaciones en la matriz socio política y cultural que tuvo lugar en América Latina post-globalización, hacia fines del siglo XX y durante lo que va del siglo XXI, se ha comenzado a construir un nuevo enfoque de la educación basado en las teorías del capital humano, implementadas recientemente en la Argentina por el gobierno de extrema derecha del Presidente Javier Milei.

El Estado Argentino está expuesto al impacto de una globalización hegemónica, asimétrica, reproductora y profundizadora de desigualdades sociales preexistentes, capaz de cuestionar y atravesar sus decisiones, produciendo la desarticulación entre Estado y sociedad. Los sistemas educativos sufren en consecuencia dichos impactos y se muestran descolocados, desarticulados frente a la sociedad.

Además, la penetración política, económica y cultural a partir de redes culturales y sociales se constituye como determinante para las estructuras académicas y los modelos de ciudadanía propuestos, que muestran signos de agotamiento.

La escuela no puede demostrar su enorme potencial de otrora frente al surgimiento de nuevas formas de acción social, asociadas a la información, el consumo y la formación, que lxs actores sociales, sobre todo lxs más jóvenes, empiezan a encontrar en redes sociales, o sea en ámbitos de socialización ajenos y a menudo contrarios a los idearios escolares.

La voracidad de las corporaciones transnacionales, el capital financiero internacional y sus sectores políticos internos tributarios, interesados en revertir los planes y programas de estudio vigentes, encuentran un campo fértil para la instalación de las propuestas del capital humano.

Educación al servicio empresario

El Presidente Milei, en su discurso inaugural de espaldas al Poder Legislativo, el 10 de diciembre de 2023, aseguró que “sólo el 16% de nuestros chicos se reciben en tiempo y forma en la escuela”. Más allá del dato en sí mismo no es real, ya que la tasa de egreso es de alrededor del 75% (tomando en cuenta el desgranamiento escolar producido durante la pandemia, que aunque en menores niveles se mantiene todavía alto), lo que preocupa es que constituya uno de los fundamentos esgrimidos para justificar la instalación de las teorías del capital humano en la Argentina, por lo que las mismas significan y porque empeorarían las condiciones de calidad de la educación, que seguramente –y dado el nuevo índice de pobreza aportado por el Observatorio de la Universidad Católica Argentina (UCA ), de 57,8%– no son las mejores.

A pesar de lo expuesto, la embestida del Presidente contra la educación no terminó allí, ya que una de sus principales medidas consistió en la eliminación del Ministerio de Educación como tal y su paso a la condición de una Secretaría de muchísimo menor rango y dependiente de un nuevo Ministerio, como es el de Capital Humano. Curiosa denominación para un Ministerio que nuclea los ámbitos de Salud, Educación, Trabajo y Acción Social. Todo un mensaje al que apeló el Presidente que nos permite adivinar lo exiguos que serán los presupuestos para la educación, la salud, el trabajo y la ayuda social de cada vez más ciudadanxs.

Las políticas de mercado que rigen el orden mundial y las concepciones neoliberales de la educación son las que tributan a la teoría del capital humano, que tuvo su origen en los años ‘50 del siglo XX, con los economistas Gary Becker y Theodore Schultz como sus principales representantes. Fueron ellos quienes advirtieron sobre la relevancia de la calidad de la mano de obra para el crecimiento económico nacional, la productividad y la competitividad, formación implementada desde su paso por el sistema educativo. “Esta inversión permite a la gente dar un mayor rendimiento y productividad a la economía moderna” [1].

Puede definirse el capital humano como el conjunto de habilidades, talentos y conocimientos que se adquieren por la educación formal, así como las habilidades que se consiguen luego, por la práctica habitual y la inversión específica en las experiencias laborales.

La teoría del capital humano forma parte de un enfoque económico de la educación. Considera a lxs alumnxs, en su etapa escolar, como actores en la búsqueda de una inversión que haga rentables sus posibilidades económicas futuras.

La etapa posterior, la referida al acceso al mundo del trabajo, deberá complementar su formación con acciones de actualización y capacitación, adquisición de competencias y habilidades a cargo de las empresas que pudieran emplearlos.

“El capital humano considera al sistema educativo como proveedor de recursos humanos para el mercado de trabajo. El sistema educativo, la escuela, queda de este modo subordinada estrictamente al mercado de trabajo y sus requerimientos. Para el capital humano, la educación está al servicio de las demandas empresariales y de lo que los empresarios digan que hay que estudiar”, explica el sociólogo y ex ministro de Educación, Daniel Filmus [2].

La teoría del capital humano considera clave, en el proceso de formación de los individuos, la construcción de una subjetividad asociada al incremento potencial del crecimiento económico, la productividad y la competitividad, restringiendo de esta manera el significado de la educación a dichas metas.

Los ejes reguladores del sistema educativo, es decir los que constituyen lo que es la formación de ciudadanía, serán en adelante producir y competir con eficiencia para el mercado. Estos se convertirán en valores y en hábitos que se aprenderán desde la escuela, en desmedro de otro tipo de valores como empatía, solidaridad, convivencia democrática, justicia social y soberanía.

El capital humano refiere a la tasa de retorno que produce la inversión en educación, es decir, a modo de devolución, en la medida que aumenta la productividad y la competitividad de cada individuo en su desempeño laboral.

“Los buenos sistemas educativos, de calidad, no responden al capital humano ni al mercado, sino que educan en la integración de los ciudadanos para la participación social, la continuidad de estudios superiores, en la universidad, la vida familiar, la política y el trabajo” [3].

Finalmente, asistimos a una mutación cultural que impacta en la matriz sociopolítica clásica y moderna. La democracia, la nación y la escuela no escapan a ella y atraviesan un momento crítico, como nunca antes en la historia.

Por supuesto que dicha situación está requiriendo el inicio de un proceso de reconfiguración del Estado y de la realidad planteada en los párrafos anteriores, a realizarse en este momento desde las escuelas, que constituyen territorialmente la parte de la comunidad donde los docentes, alumnos y otros actores del sistema educativo pueden participar en la recuperación del protagonismo de la educación y en la reversión de las situaciones que hemos planteado.

Se podría avanzar inclusive hacia la definición de un diseño curricular básico y nacional en el que intervengan las fuerzas políticas democráticas, sin exclusiones; romper el límite de los debates históricos, avanzar en unidad de criterios para poner fin, por ejemplo, a políticas públicas donde la meritocracia educativa determina el destino de ricos y pobres luego de su paso por la escuela. Es preciso construir un nuevo poder ciudadano, una ciudadanía ampliada, que considere tanto los actores individuales como colectivos, sobre las bases de la democracia participativa, la convivencia democrática y la justicia social.

* El autor es ex director de Educación Media y Técnica de CABA. Integra el Grupo de Apoyo Técnico-Pedagógico de la Secretaria de Educación Secundaria, UTE-CTERA.

Cosecharás tu siembra

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El Nuevo Testamento en Gálatas 7 [1] dice: “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra”.

Y este gobierno no va a ser la excepción. En 72 días produjo una brutal y regresiva distribución del ingreso al devaluar nuestra moneda en más de un 100% no bien inició la gestión y liberar los precios, medidas que fueron adoptadas con el grado de concentración económica imperante, en el que son contados con los dedos de una mano las empresas que fijan el importe de la harina, del arroz, del maíz, del aceite, de la leche, de la yerba, del azúcar, de la carne de vaca, de pollo, de cerdo, de los medicamentos, etc. También del combustible, del aluminio, del cemento, del acero e igual con los servicios de luz y gas, con mercados cautivos, los que se prestan a “ajustar” sus valores sobre un costo que nunca se da a conocer.

En lugar de emplear la fertilidad de nuestro suelo y la rica naturaleza energética y de minerales de todo tipo que la Argentina cuenta para abastecer a un valor razonable a la población y posibilitar su industrialización y, de esa manera, generar trabajo local, el gobierno de Javier Milei es funcional a la proclama del embajador Marc Stanley: “El mundo necesita lo que tiene la Argentina” [2].

Javier Milei en función de ese mandato es que afirma “que en la Argentina está prohibido limitar las exportaciones” y que se debe reducir el déficit fiscal. Jamás dice que la causa de que nos privemos de consumir y de vernos obligados a vender alimentos y combustibles al exterior para obtener divisas, así como del déficit fiscal generado, es una deuda externa por más de 100.000 millones de dólares tomada en el gobierno de Cambiemos, de la que nunca se investigó en qué se empleó.

Si uno dijera que con esa suma se recuperaron los puertos, esencialmente el de Rosario, que se construyen barcos y que tenemos nuestra línea marítima de bandera, o que se construyeron un millón de viviendas, cuando no se compró un ladrillo.

A su vez, el Estado nacional debe adquirir los dólares a los exportadores con sus ingresos en pesos y esa operación significa emisión de dinero (ingresan dólares al BCRA pero, a cambio, el BCRA emite dinero por esas divisas). Para que ese dinero emitido no vaya al mercado paralelo, la autoridad monetaria coloca títulos de deuda (Lebac, Leliq, Notaliq y pases pasivos) que son encajes remunerados (retenciones de dinero que hace el BCRA), que tomaron dimensiones extraordinarias, alcanzando a ser más de dos veces la base monetaria y pagando por ello intereses a los bancos en pesos, pero por un equivalente a 2.000 millones de dólares por mes.

El nivel y la magnitud del endeudamiento se agravó considerablemente durante la gestión encabezada por Alberto Fernández, que de las reservas internacionales del BCRA les vendió a precio oficial las divisas a las empresas privadas para que cancelen su deuda externa.

Los endeudamientos de Cambiemos y del Frente de Todos tornan imposible pagar la suma de deudas externas. Situación que se torna más compleja cuando 13 provincias [3] desde 2016 también se endeudaron por 16.334 millones de dólares.

De allí que cuando Milei dice que la causa de la inflación es el déficit fiscal, propone llevar todo el gasto público consolidado (se denomina gasto público argentino) al 25% del PIB y pretende comprometer a las provincias en ese objetivo con la firma de un pacto el 25 de mayo de 2024, desconociendo la realidad, es funcional a la venta, a como dé lugar, de recursos y activos del país

Según la Secretaría de Hacienda de la Nación, el gasto consolidado promedio (2009-2021) del gobierno nacional alcanza el 24,4% del PIB (27,5% en 2020 y 24,3% en 2021); el de la CABA y las provincias, el 15,7% (16,5% en 2020 y 15,1% en 2021), y el de los municipios, el 3,3% (3,5% en 2020 y 3,4% en 2021); lo que suma 43,5% del PIB.

El discurso de Javier Milei sobre recortar el excedente del gasto político en todo el país no alcanza a ser el 4% del PIB. Por eso propone la recreación del sistema de capitalización privada previsional (retorno a las AFJP) y que las obras públicas se hagan bajo el sistema de participación público privada (PPP), en un retiro del Estado que sucede en países como Chile, Perú, Paraguay, los hermanos países de América Central, pero no en Brasil que en el año 2023 el gasto público total significó el 43,49% de su PIB. Tampoco en España, en donde el gasto estatal fue del 48,72% del PIB, ni en Francia, que fue del 54,3% del PIB, y tampoco en Japón, que significó el 42,77% de lo que produjo en el año.

La Argentina tuvo una destacada labor en la lucha contra el COVID gracias a las políticas estatales de salud, que tuvieron que reemplazar el caro e ineficiente sistema privado. Y este país creció sostenidamente y a una tasa promedio del 3,4% anual entre los años 1943-1974, básicamente, por el gasto estatal y el consumo interno. Y se degrada hasta llegar a ser lo que es hoy con niveles de pobreza que rondan al 60% de la población, por la política de ajuste fiscal y de disminución de la demanda interna para aumentar los saldos exportables

Es más, los países que tienen mayor gasto fiscal son los más desarrollados y los que menos tasas de inflación sufren. Japón tuvo una tasa de inflación del 2,6% anual en el año 2023. España de 3,5% anual, Francia 4,9% anual y Brasil 4,62% anual.

También es mentira la relación entre inflación y emisión monetaria. El mismo Javier Milei, en su discurso, se jactó de que la base monetaria es solo el 3% del PIB, cuando en los países de mayor gasto público la base monetaria es seis, siete y hasta ocho veces mayor sobre el PIB y la tasa de inflación no supera en ningún caso el 5% anual. La Argentina de Milei a enero de 2024 tiene una inflación anual de 254,2% y es la mayor tasa del mundo [4].

El pacto del 25 de Mayo

En ese marco lineal y no corroborado por la realidad, Milei propone a las provincias acordar en 10 temas, como las tablas de Moisés, cuando, de este gobierno, las provincias reciben:

  1. Una coparticipación real que desciende día tras día por una menor recaudación nacional.
  2. A eso se le suma el recorte de las transferencias nacionales, incluida la suspensión del FODIN —Fondo de Incentivo Docente—; del Fondo Compensador del Interior con lo que se subvencionaban las líneas de colectivos del interior; y del Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires.
  3. La limitación y hasta la eliminación de los fondos fiduciarios PROCREAR (construcción de viviendas); del Fondo de Vivienda Social; del Fondo de Protección de Bosques Nativos; del Fondo Nacional del Manejo del Fuego, etc.
  4. La caída de los propios impuestos locales (fundamentalmente, el Impuesto a los Ingresos Brutos) dado el menor nivel de actividad interna por la disminución del consumo y del gasto público.
  5. El aumento por la devaluación del pago de las 13 provincias que deberán afrontar, en lo que resta del año, vencimientos de su deuda externa por 1.770 millones de dólares, que deberán ser cancelados con reservas del Banco Central. La provincia de La Rioja no pudo pagar 26 millones de dólares de los intereses en febrero de 2024, por lo que inicia una ronda de consultas con sus bonistas.
  6. Por supuesto, la mucho menor asistencia a los comedores comunitarios del Ministerio de Capital Humano de la Nación implica que las provincias y sus municipios deban correr con esa cada vez mayor tarea.
  7. El Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial fue empleado por el ministro Sergio Massa para que las provincias con más dificultades presupuestarias llegaran a finalizar el año 2023. Era una deuda en pesos, pero ajustada por la inflación. En el caso de la provincia de Chubut, el gobernador Mariano Arcioni, que contrajo la deuda (ajustada a febrero de 2024 es de 119.091 millones de pesos), no afrontó su pago que es mensual y se comenzó a abonar en febrero de 2024 (el vencimiento es de 13.800 millones de pesos). La devaluación de más de un 100% que se refleja en la inflación acumulada de diciembre y enero del 50,1%, más la crítica situación fiscal provincial, hace que el gobernador Ignacio Torres le pida al Banco de la Nación Argentina (que es el agente fiduciario), al Ministerio de Economía y al ministro del Interior del gobierno de Milei, una refinanciación para poder pagar. La respuesta fue negativa, pero el ministro de economía de Chubut, Facundo Ball, publicó en las redes sociales: “Señor ministro, quiero agregar a sus mails para exponer las mentiras y la mala fe de su gobierno los mensajes que tengo en mi teléfono. Y desmiéntame si no le comunicó exactamente lo mismo al gobernador diciéndome que es político y es una decisión personal de Milei”. Esa decisión personal de Milei hizo que el Banco de la Nación Argentina le retuviera la garantía que es el Fondo de Coparticipación Federal de Impuestos por los 13.800 millones de pesos. Paralelamente el juez federal de Chubut negó facultades al DNU para confiscar la coparticipación y la provincia la percibió al día siguiente (jueves 29 de febrero 2024).

En síntesis

El “Pacto del 25 de Mayo” es la misma receta liberal y funcional al poder económico local y extranjero que opera en el país, en desmedro de la población a la que quiere empobrecer más para que disminuya el consumo de energía y alimentos y aumenten de esa manera los saldos exportables, llegando a decir que el menor consumo frena el proceso inflacionario, pero no dice a qué costo.

Sí, lo decía claramente Roberto Dromi en su decálogo menemista: “Todo lo que pueda estar en manos del sector privado va a estar en manos del sector privado” y Milei lo repite con la defensa de la propiedad privada y que el Estado debe propiciar, como es el caso del Régimen para Grandes Inversiones (RIGI), que se creaba en el proyecto de Ley Ómnibus en 68 artículos que indicaban una amplia gama de exenciones impositivas igual a la promoción fiscal que rige para las ensambladoras de Tierra del Fuego o para la industria del conocimiento, que le ahorra a Marcos Galperín 88 millones de dólares anuales en impuestos, y que va a enviar como proyecto de ley al Congreso de la Nación.

  1. La inviolabilidad de la propiedad privada.
  2. El equilibrio fiscal innegociable.
  3. La reducción del gasto público a niveles históricos, en torno al 25% del Producto Bruto Interno.
  4. Una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, simplifique la vida de los argentinos y promueva el comercio.

Nota: Obviamente no se plantea el equilibrio fiscal ni la reforma tributaria cobrando impuestos a los ricos y, menos que menos, la investigación de la deuda y de la evasión fiscal que propone el proyecto del senador Oscar Parrilli (Expediente 535/22 – Senado de la Nación).

  1. La rediscusión de la coparticipación federal de impuestos para terminar para siempre con el modelo extorsivo actual.

Nota: En cuanto a coparticipación federal de impuesto, se debe reclamar el cumplimiento de la disposición transitoria  6.ª de la Constitución nacional, sobre que el congreso debía, y no lo hizo, sancionar una nueva Ley de Coparticipación

  1. Un compromiso de las provincias de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país.

Nota: La misma Constitución nacional de 1994 le cede los recursos naturales a las provincias y es el principal interés del capital extranjero (Marc Stanley dixit).

  1. Una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal.

Nota: La aberración del Capítulo 4to del DNU 70/23 que la Justicia Argentina dio lugar al reclamo de las centrales sindicales por violaciones flagrantes al derecho de los trabajadores

  1. Una reforma previsional que le dé sustentabilidad al sistema, respete a quienes aportaron y permita, a quienes prefieran, suscribirse a un sistema privado de jubilación.

Nota: Para seguir reduciendo el gasto público requiere pagar cada vez menos de jubilaciones y pensiones y propone el retorno del sistema de capitalización

  1. Una reforma política estructural que modifique el sistema actual y vuelva a alinear los intereses de los representantes y los representados.
  2. La apertura al comercio internacional, de manera que la Argentina vuelva a ser una protagonista del mercado global.

En lugar de asociarnos y fortalecer los acuerdos del Mercosur, Unasur, Celac y con los BRICS ampliados, propicia una subordinación a los Estados Unidos y al capital financiero internacional (Marc Stanley dixit) para que seamos un mero proveedor de materias primas, combustible y alimentos a los países desarrollados

La pregunta obligada es por qué las provincias acordarían con el pacto del 25 de Mayo; solo tiene negocios puntuales a costa del ambiente y del empobrecimiento de la población. Si así lo hicieren, les caben los artículos 29 y 119 por traición a la patria.

[1] La «Epístola a los gálatas» es un libro de la Biblia en el Nuevo Testamento. Es una carta escrita por Pablo de Tarso a los cristianos que habitaban la provincia romana de Gálatas, al sur de Asia.
[2] Declaraciones del embajador Marc Stanley a los medios con motivo de su visita al Presidente Javier Milei a la casa de gobierno, el 24 de enero de 2024. Es más, el embajador sostuvo que, históricamente, Estados Unidos fue y es el mayor inversor en la Argentina. Nuestras empresas ya están asociadas a la Argentina de manera regular y sostuvo que «las empresas estadounidenses están buscando acceso a su capital: claridad, transparencia, claridad en la ley, acceso a importaciones y capacidad de exportar». Sobre eso afirmó: «La administración de Milei habla de cumplir todo eso y si eso pasa, anticipo que muchas más empresas querrán asociarse a la Argentina».
[3] Buenos Aires, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Chaco, Salta, Jujuy, La Rioja, Santa Fe y Tierra de Fuego, en ese orden colocaron títulos de deuda externa.
[4] Supera a la República Bolivariana de Venezuela que en igual período registra una inflación de 224,1% y del Líbano que fue de 211,3%, con el agravante de que, mientras en la Argentina la tendencia de los precios a nivel anual es ascendente, en los otros dos países muestran la dirección contraria.