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viernes, abril 24, 2026
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Especula especulador

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El gobierno nacional celebró que el acuerdo con el FMI haya recibido el apoyo del 80% de los y las legisladoras del Congreso, sindicatos, universidades y empresas. Uno de los que defendió el memorándum fue Daniel Funes de Rioja, histórico dirigente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y ahora presidente de la Unión Industrial Argentina. Tener de aliados a los lobbystas de los sectores concentrados de la alimentación, en medio de la tensión por una inflación que este año vuele a proyectarse en los 50 puntos, es como hacer un pacto con el diablo.

“Hubo un shock especulativo”, sostuvo Roberto Feletti, secretario de Comercio interior durante la semana. En solo tres días, entre el 16 y 18 de marzo, empresas como Molinos Río de la Plata, Mastellone, o Las Marías (cada una de ellas en sectores híper concentrados) aplicaron subas que llegaron, en promedio, al 14%. A partir del lunes, deberían retrotraer precios según lo pautado con el gobierno.

Este es solo uno de los teatros de operaciones donde ocurre la ¿guerra contra la inflación? Las patronales agropecuarias, nucleadas en la Mesa de Enlace,  amenazan con profundizar el conflicto junto a los legisladores de Juntos por el Cambio y libertarios: buscarán derogar en el Congreso el DNU que quitó el diferencial de retenciones a las exportaciones de aceite y harina de soja. “Si el gobierno quiere guerra, el campo se la va a dar”, azuzó Alfredo “Minga” De Angeli desde Entre Ríos. El escenario que eligió fue la Ruta Nacional 14, sobre Gualeguaychú, uno de los epicentros del conflicto por las retenciones móviles de 2008.

Por ahora, el Poder Ejecutivo logró esquivar la discusión sobre un posible (y necesario) aumento de retenciones al trigo, maíz y girasol. Por la suba de los precios internacionales de las materias primas, los productores de trigo aumentaron su rentabilidad en un 50 por ciento en dólares. “Es un efecto riqueza por el solo hecho de tener almacenado el grano, cuando el riesgo alimentario es real. No es cuestión de tener la gallina de los huevos de oro pero que el oro se quede todo en el gallinero”, ironizó Feletti.

El hilo conductor dentro de una cadena hiper concentrada como la del trigo es la especulación. Desde la molinería decían que no tenían trigo pero Comercio Interior detectó un stock de 1,1 millón de toneladas guardadas en sus plantas. Con esa sola jugada, aumentaron la harina de trigo para las panaderías en un 23%.

Estado en shock

Si existe un shock especulativo como describen desde el gobierno, es porque un puñado de actores de la producción utilizan los precios para capturar mayores proporciones de rentabilidad, a costa del salario de trabajadores y trabajadoras.

En la Argentina, la industria alimenticia está dominada por Sistema Coca-Cola, Danone, el grupo Arcor, Molinos Río de la Plata, Ledesma Mondelez (ex Kraft Food) y Bagley Latinoamérica. De este conjunto, Arcor, Mastellone Hermanos y Molinos Río de la Plata obtuvieron una evolución de sus ganancias brutas (Ventas-Costos) del 112% durante el período 2020-2021 mientras los precios de los alimentos aumentaron en ese mismo lapso un 114%.

Si hay mucha circulación de dinero, las empresas aumentan precios; si se otorgan aumentos paritarios, se retocan los precios. Si se mueve la cotización del dólar, hay subas. El círculo termina de cerrarse cuando ante el mayor volumen de pesos ganados, las corporaciones lo traducen en dólares, y presionan al tipo de cambio con su ya sabido impacto sobre precios. La teoría del eterno retorno hecha especulación capitalista.

La clave sería una fuerte regulación estatal sobre los sectores concentrados. En este sentido, la “política de canastas”, como lo definen desde Comercio interior, sería un chasquibum (aunque necesario) frente al poder real de los contrincantes.

Solo un par de datos: el año pasado, Arcor –radicada en Suiza— obtuvo una ganancia neta de 402 millones de pesos, frente a los 26 millones de 2020. Es decir, un incremento exponencial del 1446%. La sociedad forma parte de los segmentos concentrados de los fideos, azúcar y lácteos, con el 47 por ciento de participación sobre La Serenísima.

Por su parte, Molinos Agro (Pérez Companc) registró una ganancia neta entre abril y diciembre del año pasado de 4987 millones de pesos. Esta empresa posee el 22% del mercado de harina para pan (de un total de tres jugadores que concentran el 87% de la molienda). También posee el 35% de la molienda para fideos, el 22% de la producción de aceite (donde 4 sociedades concentran el 82%  del mercado). A su vez, cuenta con el 9% del mercado yerbatero.

Según los relevamientos diarios de la secretaría de Comercio interior, entre el 16 y 18 de marzo empresas como Mondelez aplicaron subas del 22%, Mastellone lo hizo en el 11,6%, y Molinos Río de la Plata, en el orden del 9%. Y Las Marías, empresa de la familia Navajas Artaza que posee el 20% del mercado yerbatero, remarcó sus productos en un 17%.

“Hubo un ataque especulativo con un conjunto de precios alimenticios cuyas subas fueron inexplicables. Se trata de maniobras que no vamos a tolerar”, sostuvo Feletti, en un tono más duro que el de Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo, quien también brindó una conferencia de prensa durante la semana. “Hubo una suerte de sorpresa colectiva (durante la reunión con la COPAL) por los aumentos registrados”, indicó el ministro.

La COPAL le respondió directamente a Feletti. “Las acusaciones emitidas no se condicen con el compromiso acordado entre las partes ni con la realidad del sector. Instamos a dejar de buscar culpables dentro de una industria en particular y en su lugar, aunar esfuerzos para avanzar con medidas concretas y concertadas”, manifestó Funes de Rioja.

¿Alcanza solo con el diálogo?

Memorias del Centenario

La dirigencia del sector agropecuario primario todavía se comporta como si viviera en los albores del primer Centenario. El aporte del agro a la generación de valor dentro del producto bruto llega al 11%, con una fuerte disparidad en la distribución de la riqueza hacia el interior del sector. Al tercer trimestre del año pasado, el capital privado agropecuario se quedó con el 62% del valor agregado bruto, frente al 23% de los trabajadores rurales.

La industria, en cambio, representa el 30% de la generación de valor dentro del PBI. Según un trabajo de investigación realizado por el Banco Nación y firmado por Lorenzo Cassini, Javier Rameri y Martín Schorr, la industria local podría sustituir importaciones por 11.000 millones de dólares anuales. Esta sería otra manera de robustecer las reservas del Banco Central.

La sobrevaloración del sector agropecuario se da porque sus activos se miden en dólares. Nada más que por eso (ni nada menos). Y las patronales del sector se paran de manos frente al gobierno sobre un simbolismo que remite a la Argentina del primer Centenario.

“El sector agropecuario nunca aportó a un proyecto de país. De la generación del ’80, solo queda el Teatro Colón”, agregó el secretario de Comercio Interior.

Lo paradójico es que el equipo económico sigue ponderando una salida exportadora basada en materias primas, con petróleo, gas, minerales y granos a la cabeza, para repagar la deuda con el FMI. Es decir, los mismos sectores económicos concentrados que Rodolfo Walsh describió en su carta a las juntas como los principales beneficiarios del modelo económico retomado en 1976.

Rosca

Mientras tanto, los integrantes de Juntos por el Cambio rosquean en el Congreso el rechazo a la suba de dos puntos en las retenciones a los aceites y harina de soja.

“Se van a hacer todos los esfuerzos para que ambas cámaras del Congreso rechacen el decreto 131/2022 que elevó las alícuotas de los derechos de exportación a derivados de la soja. Esto debe ir de la mano de los planteos judiciales que va a poner en marcha el campo. Si logramos el apoyo de otro sector de la oposición vamos a darle previsibilidad al campo, que es lo que necesitan los productores desde hace 20 años”, afirmó Mario Negri (UCR-Juntos por el Cambio).

Dentro del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), integrado por las principales cerealeras del país y otras 50 cámaras patronales, siguen analizando posibles medidas judiciales por la suba de retenciones. La Sociedad Rural ya se había adelantado con un pedido de inconstitucionalidad sobre la potestad del Poder Ejecutivo para cobrar derechos de exportación.

El país al descubierto

Con menores precios internacionales, en 2015 había más regulaciones vía derechos de exportación. Y eso se notaba en los precios internos. En 2015, el maíz pagaba un 20% de retenciones, mientras que ahora lo hace en un 12%. El precio internacional del trigo saltó un 63% entre 2015 y 2021 y las retenciones se redujeron 11 puntos. El girasol pagaba un 28%  y ahora un 7%, cuando el precio saltó un 40% en dólares.

“Los derechos de exportación además de ser justos, porque hay un efecto riqueza que debe redistribuirse, desvinculan mejor los precios internacionales y eso garantiza oferta. Ante una crisis global alimenticia, como lo define la FAO, la Argentina aparece más desguarnecida. No podemos convalidar –como si nada— la sobre-renta que obtiene el sector del agro”, enfatizó Feletti.

Dejar atrás el capítulo de la 125 implicaría, quizás, rediscutir la relevancia de los derechos de exportación como instrumentos de política económica, sin temor a unos cuantos tractorazos.

 

ESPECULA ESPECULADOR

CONFERENCIA DE PRENSA DE ROBERTO FELETTI: ¿UNA BISAGRA EN LA POLÍTICA DEL GOBIERNO NACIONAL CON LOS SECTORES CONCENTRADOS?

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zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, MARZO 23: El secretario de Comercio, Roberto Feletti, durante la conferencia de prensa que ofrece en este momento. Foto NA: MARIANO SANCHEZzzzz

La excelente descripción de ROBERTO FELETTI, en la conferencia de prensa del pasado miércoles 22 de marzo, debería ser un paso político delante de nuestro Gobierno Nacional, sin retrocesos ni consideraciones.

Ubicar claramente a las empresas concentradas que atentan contra el salario de los trabajadores (formales e informales y todos los que reciben ingresos presupuestarios elementales), darle visibilidad pública, nominarlas y enumerar los productos que están generando una posible alta inflación para el mes de de marzo en curso,  resultó una actitud valiente que hasta ahora no había sido convenientemente acompañada por todo el equipo económico.

Veamos: atribuir al Banco Central la necesidad de quitar totalmente las expectativas devaluatorias (una  de las causales inflacionarias), para lo cual deberá administrar con solidez las reservas que se acrecientan con el desembolso del FMI; mencionar la necesidad de que el Ministerio de Economía regule adecuadamente la tasa de interés y la asignación adecuada del financiamiento manteniendo la liquidez de la economía y el crecimiento del crédito, sosteniendo una política monetaria correcta que evite el deterioro de jubilaciones y subsidios directos e indirectos; plantear que su criterio respecto a la supra renta agropecuaria, es necesario usar más retenciones que resultan necesarias para redistribuirlas, es una actitud valiente que el Gobierno debe capitalizar para avanzar en crecimiento, desarrollo y redistribución de la riqueza.

NUNCA MAS CLARA LA MULTICAUSALIDAD DE LA INFLACION EN LA ARGENTINA.

La utilización de la herramienta de canastas alimentarias para esta etapa cuya base es la defensa del poder adquisitivo del salario, no debe tener retrocesos y su profundización va a garantizar una paulatina baja inflacionaria en el marco del equilibrio de las variables macroeconómicas arriba planteadas.

Parece no  casual que reaparezca con fuerza la movilización, en todo el país, del 24 de marzo.

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA. Un ventarrón que el Gobierno Nacional debe aprovechar. Le debe servir para no retroceder en lo que Roberto Feletti destacó clara y rotundamente el miércoles 22 pasado

Debe tomar nota el Gobierno Nacional del ataque especulativo que le impactó la semana anterior (del 14 al 18 de marzo), donde el anuncio del Presidente de “guerra contra la inflación” generó los aumentos en tres días del 14% promedio en los precios de los alimentos y bebidas.

Se puede negociar, acordar, pero el horizonte debe ser claro: la mesa de los argentinos no se puede usar como  herramienta de acumulación: huevos de oro de la gallina no pueden quedar en el gallinero de los poderosos, sino en la mesa de los argentinos.

Argentina necesita discutir su modelo de crecimiento, desarrollo y distribución de la riqueza que contemple como una de sus columnas prioritarias el mercado interno. La otra columna del crecimiento son los saldos exportables que no pueden ser para la  acumulación de las empresas concentradas que dominan la producción exportable.

Insertarse en el mundo actual, con un grado fenomenal de conflictos (incluido el bélico), requiere de una política externa clara. Los condicionamientos  que genera la situación internacional debe ser navegada con suma pericia, sin improvisaciones, con determinaciones adecuadas a la historia argentina en materia de política externa.

Con este rumbo, la unidad del Frente de Todos está garantizada y la continuidad del gobierno en el 2023, también.

GRUPO LA CAPITANA, 27 de marzo 2022

 

Relatos de miedo y odio

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Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Presidente Franklin D. Roosevelt decretó la neutralidad de Estados Unidos advirtiendo, sin embargo, que “en un mundo globalizado la ruptura de la paz en algún lugar, compromete la paz en todas partes”. El Presidente ruso, Vladimir Putin, usó este argumento en la Conferencia de Seguridad de Munich de 2007 para advertir que el mundo surgido en 1945 era unipolar, y su centro, Estados Unidos, imponía su voluntad recurriendo al uso brutal de la fuerza y sin contención alguna por parte de la comunidad internacional nucleada en las Naciones Unidas y sus organismos. Putin anticipó el colapso de ese mundo porque “el centro se había destruido a sí mismo, desde adentro” y criticó el avance de la OTAN hacia las fronteras de Rusia luego de la disolución del Pacto de Varsovia y en flagrante violación de las garantías dadas por funcionarios norteamericanos de que esto no iría a ocurrir. En este contexto, se preguntó: “Si Rusia transitó en democracia de un régimen político a otro, sin guerra civil y sin amenazar a ningún país, ¿contra quién es este avance de la OTAN?” [1].

El eco de esta pregunta resuena a lo largo del tiempo y hoy ilumina a las múltiples causas del conflicto en Ucrania.

En 2014, un “golpe blando” gestionado por el Departamento de Estado norteamericano sustituyó a un gobierno aliado a Rusia por otro, pro-americano y hegemonizado por grupos neonazis. En vísperas de este golpe, se descubrieron grandes yacimientos de petróleo y gas en Ucrania, que se convirtió de la noche a la mañana en la segunda potencia energética de Europa. Se firmaron contratos con Chevron y Shell para explotar estos recursos, pero la invasión rusa en febrero de este año paralizó su explotación. Así, desde un inicio, el gas y el petróleo impregnaron al conflicto con Ucrania. Ahora, las sanciones económicas impuestas a Rusia iluminan la enorme relevancia que este país tiene para el normal funcionamiento de la economía global y vuelven a resignificar el conflicto que se desarrolla en suelo europeo. Con la mitad de la población existente en la era de la Unión Soviética y con un PBI equivalente al de España, Rusia hoy concentra enormes recursos naturales no renovables y produce y exporta una proporción tan significativa de bienes y productos esenciales que su interrupción amenaza con precipitar una recesión global.

Por otra parte, la guerra en Ucrania también sintetiza la tragedia de un capitalismo global monopólico que, habiendo engendrado una crisis sistémica, se encuentra acorralado en un brete y fuga hacia su autodestrucción. Este capitalismo multiplica las guerras, destruye la naturaleza y el clima, agota recursos naturales no renovables esenciales al crecimiento económico, potencia la desigualdad económica y social y erosiona brutalmente la legitimidad institucional tanto en el centro como en la periferia del orden global. Ahora, gracias a la guerra en Ucrania y a las sanciones contra Rusia, la crisis energética, la falta de liquidez del sistema financiero internacional, la recesión de la economía global, la pobreza y las hambrunas muestran su conexión sistémica.

Hay, sin embargo, algo más: la guerra contra Ucrania ha dado lugar a una guerra informativa que construye un relato silenciando las causas del conflicto, multiplicando la censura y la desinformación y transfiriendo a un Putin despiadado y ávido de poder la responsabilidad de todo lo que ocurre en el mundo. Este relato no nace de un repollo, se enraíza en una fase del capitalismo que digitaliza todos los aspectos de la vida social y convierte a la información en una mercancía de importancia central para maximizar ganancias y reproducir la dominación política. Estos monopolios siembran el miedo y el odio en una población cada vez mas aislada y fragmentada, logrando así manipular comportamientos de manada y bloquear el disenso y las críticas. No obstante, la violencia desembozada de la política exterior norteamericana y las sanciones económicas contra Rusia profundizan el descalabro económico y financiero global, afianzan la multipolaridad y crean nuevas oportunidades y riesgos para los países de la periferia. En los tiempos que corren, la energía, el dólar y los actores sociales que obturan el crecimiento con inclusión social ocupan el primer plano del escenario político, tanto en el centro como en la periferia del orden global. Así, las causas de los problemas que nos aquejan empiezan a tener una cara, un nombre y un apellido. Esta visibilidad permite desgarrar las máscaras de la desinformación y preparar el terreno político y social para provocar cambios sustanciales en el mundo.

¿Hacia el enfrentamiento directo entre potencias nucleares?

Los acontecimientos de la semana pasada contribuyen a profundizar una dinámica del conflicto en Ucrania que parece sustituir intencionalmente el diálogo y la negociación por una intensificación creciente del enfrentamiento militar.

Desde el fin de semana anterior, ataques rusos con misiles hipersónicos contra bases de entrenamiento y de armamentos de la OTAN en territorio de Ucrania llevaron un mensaje al corazón del Pentágono: Rusia tiene capacidad para golpear en cualquier parte del mundo con misiles que superan más de cinco veces la velocidad del sonido, portan cualquier tipo de armas y no pueden ser detectados porque Estados Unidos todavía no ha logrado dominar esta tecnología de avanzada [2]. Estos ataques fueron acompañados por la formulación, el lunes 21, de un ultimátum a Mariupol, centro de operaciones de los batallones de neonazis: cese de hostilidades inmediato para facilitar el desarme y el abandono de la ciudad o intensificación de la “desnazificación”. Este ultimátum fue rechazado por alcalde de Mariupol. Hacia el miércoles, este había huido y se estimaba que cerca del 80% de la ciudad está hoy bajo control ruso. La semana pasada también se acordaron nueve corredores humanitarios en el país. El viernes, un alto jefe militar ruso confirmaba que el objetivo central en esta etapa es la desmilitarización y desnazificación de las zonas liberadas en el sur-este de Ucrania, mientras se avanza lentamente en el resto del país para limitar las muertes de civiles [3].

Por su parte, el Presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, reclamó nuevamente más armas y apoyo financiero de la OTAN y manifestó su interés en negociar con Putin, advirtiendo que si el diálogo se frustraba, sobrevendría la Tercera Guerra Mundial. El vocero de Putin alertó que cualquier país que envíe armamentos a Ucrania será considerado enemigo y que Rusia está dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias, incluida la guerra nuclear, si intervienen en el conflicto los países de la OTAN o el gobierno norteamericano.

El Pentágono y la OTAN respondieron amenazando con la inminencia de un ataque ruso con armas biológicas/químicas, usando una bandera falsa y calificaron al riesgo de guerra nuclear como una “retórica peligrosa” que no cambia “nuestra política de disuasión estratégica” [4]. El jueves, luego de una reunión extraordinaria realizada en Bruselas en la que participó el Presidente norteamericano Joe Biden, la OTAN acusó a Rusia de romper la paz en Europa, la intimó al cese de operaciones para entrar en negociaciones, descalificó la amenaza de guerra nuclear y anunció el envío de 40.000 soldados y múltiples aviones de combate y armas sofisticadas a los países de Europa del este próximos a la frontera con Rusia. La OTAN “se organiza (…) ante una realidad estratégicamente más peligrosa” que puede ser detonada por Rusia con el uso de armas químicas, biológicas, nucleares y hasta cibernéticas. Dejó así flotando en el aire la posibilidad de que estos supuestos ataques desencadenen su participación directa en el conflicto [5]. El viernes era total la falta de comunicación entre los altos mandos de las Fuerzas Armadas rusas y norteamericanas. Estas circunstancias potencian la posibilidad de errores de comunicación con consecuencias desastrosas.

Petróleo, finanzas y dólar

Para Biden, “la economía mundial está en un momento de inflexión (…) y (la invasión rusa a Ucrania) presenta oportunidades únicas para provocar cambios significativos (…) hay ahí un nuevo mundo y lo tenemos que liderar (…) unificando al mundo libre tras de nosotros” [6]. El CEO de Raytheon –la corporación de armamentos que junto con Lockheed Martin acapara la venta de armas a Ucrania– está convencido de que estas tensiones facilitan un mayor caudal de financiamiento para la guerra y “Raytheon se beneficiará con esto” [7].

Por otra parte, las sanciones contra Rusia agudizan la crisis energética y exponen ahora un “déficit sistémico” en el abastecimiento mundial de diésel, que podría agravarse y conducir en el corto plazo al desabastecimiento global. Esto ocurre en un momento en el que las reservas en Estados Unidos están en un nivel un 20% menor al promedio existente en los cinco años anteriores a la pandemia y el nivel de reservas de diésel en Europa es el más bajo desde 2008 [8]. Recientemente, la situación se ha agravado: temiendo sanciones futuras, los traders europeos se autolimitan en sus compras de diésel ruso. Esta situación ha llevado a las refinerías rusas a disminuir su producción de diésel. Todo esto afectará en el corto plazo el tráfico de camiones y las cadenas globales de suministro tanto en Europa como en Estados Unidos [9].

Hay, además, otro problema: la disminución de la producción de petróleo en la propia Rusia. La restricción voluntaria de la compra de petróleo y gas ruso por parte de los grandes traders que temen ser sujetos de futuras sanciones ha dislocado a las cadenas de abastecimiento de petróleo ruso. Ante la imposibilidad de derivar rápidamente hacia otras regiones del mundo lo que no puede vender en Occidente, Rusia ha disminuido su producción de petróleo, aumentando la escasez mundial del producto y su impacto sobre los precios.

A su vez, el shock en el abastecimiento de petróleo y gas natural no puede ser compensado con una mayor producción por parte de otros países. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos no suplirán esta falta. Esto refleja la creciente cooperación estratégica entre Rusia y la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo), al tiempo que deja entrever un problema más fundamental: la disminución de la capacidad productiva de petróleo y gas tanto de la OPEC como de sus dos principales actores [10]. La situación expone a un fenómeno muy temido: el agotamiento de recursos naturales no renovables.

La reciente decisión de Putin de obligar a las “naciones hostiles” a pagar sus importaciones de gas ruso con rublos ha contribuido a reforzar el valor de esta moneda. Esta política se suma a la decisión china de comprar con yuanes el petróleo que importa de Arabia Saudita y motiva el alerta financiera generalizada. Por estos días, Goldman Sachs, y luego el FMI, señalaron que al congelar las reservas de divisas de Rusia en los Bancos Centrales del mundo, la Reserva Federal norteamericana ha dejado entrever el peligro que corren las reservas en dólares y euros de otros países que pueden ser sujetos a sanciones similares y  de una posible erosión del dólar como moneda internacional de reserva [11].

Argentina: movilización y esperanza de un cambio

El viernes pasado, el Directorio del FMI aprobó el Acuerdo con la Argentina y la evidencia de un brutal condicionamiento de la política nacional empezó a salir al aire libre. La introducción de una cláusula que estipula que “de conformidad con los compromisos en los Acuerdos con el FMI, evitaremos introducir o modificar Prácticas de Múltiples Monedas y acuerdos de pagos bilaterales” [12] ilumina los subterfugios llevados adelante por los funcionarios que negociaron este Acuerdo para presentar al mismo como la única salida posible: un clásico de la guerra informativa que obtura la reflexión y la crítica, inculcando el miedo atávico ante lo desconocido.

Esta cláusula, de ser cierta, nos ataría a la geopolítica del dólar y limitaría el crecimiento del país. Como hemos visto más arriba y en otras notas: la guerra con Ucrania ha resquebrajado al circuito del dólar y hace posible el intercambio bilateral, pagadero con monedas propias. Esto es aprovechado actualmente por varios países, entre ellos, Arabia Saudita, China, Rusia y la India. Más aún, Rusia tiene actualmente existencias de gas y petróleo que ofrece a precios muy inferiores a los internacionales y que pueden ser negociados por fuera del circuito del dólar. Nuestro país necesita importar gas para cubrir la demanda actual. Al mismo tiempo, necesita establecer formas de intercambios de distintos bienes que permitan salir de la dolarización y poner fin a una de sus principales causas: la existencia de una matriz productiva con alta dependencia tecnológica, impulsada por un modelo agroindustrial que reproduce la crónica falta de dólares.

La dinámica de nuestra balanza comercial en el último año muestra cómo las importaciones crecen a un ritmo mayor que las exportaciones, a pesar del fabuloso crecimiento de los precios de estas últimas. Este modelo cobija a los desconocidos de siempre: los monopolios que, controlando sectores clave de la economía, pueden formar precios, especular y hacer corridas cambiarias y desestabilizar las políticas “populistas” que buscan incluir a los pobres. Mientras Mauricio Macri enuncia su discurso del miedo y el odio convocando a una hiperinflación para que explote todo y la gente se convenza de la necesidad de someterse a las famosas reformas estructurales [13], estos concretan sotto voce el ajuste, licuando con inflación los salarios y jubilaciones/pensiones al punto tal que buena parte de los trabajadores formales tiene hoy salarios que no alcanzan para alimentarse y llegar a fin de mes.

Es en este contexto, las fabulosas movilizaciones multitudinarias concretadas la semana que pasó para conmemorar el Día de la Memoria y a la vez protestar contra el Acuerdo con el FMI marcan un antes y un después: muestran que la organización y la movilización del pueblo, y especialmente de su juventud, desde abajo y hacia arriba, es el camino a seguir en los meses que vienen para parar la arremetida desestabilizadora de los desconocidos de siempre, los condicionamientos del FMI y la “tibieza” de nuestros representantes. Ese es el sendero que empodera a la población y siembra la esperanza de un cambio. ¿Por qué no seguir este camino en los meses que vienen para controlar los precios en todas las cadenas de valor y para organizar un plebiscito a nivel nacional contra el Acuerdo con el FMI?

 

[1] https://is.muni.cz/th/xlghl/DP_Fillinger_Speeches.pdf
[2] “El Presidente Biden admitió el uso de estos misiles. Son hipersónicos. imposibles de parar”. Para el gobierno inglés, los rusos usan estos misiles “para distraer la atención de su incapacidad para avanzar en el terreno”, businessinsider.com, 21/03/22.
[3] zerohedge.com, 25/03/22.
[4] zerohedge.com, 23 y 24/03/22.
[5] zerohedge.com, 24 y 25/03/22.
[6] zerohedge.com, 22/03/22.
[7] zerohedge.com, 23/03/22.
[8] oilprice.com, 22/03/22.
[9] zerohedge.com, 22/03/22.
[10] oilprice.com, 22/03/22; dallasfed.org, 22/03/22.
[11] zerohedge.com, 21/03/22; zerohedge.com, 24/03/22.
[12] lpo.com, 25/03/22.
[13] lpo.com, 23/03/22.

 

RELATOS DE MIEDO Y ODIO

Graciosos y valientes

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Me cuesta sentarme a escribir esta nota porque aún estoy conmovida y maravillada por la manifestación multitudinaria de un pueblo enarbolando las banderas de Verdad, Memoria y Justicia, por conmemorarse un nuevo aniversario del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976. Porque como sociedad seguimos recordando a los nuestros y como sociedad seguimos buscando Justicia y Verdad.

Por la pandemia no pudimos salir a las calles durante dos años y creo que todos los que estuvimos en la plaza nos descubrimos invadidos por una extraña euforia de reencuentro. La alegría de poder volver a un espacio que sentimos propio. Las calles y las plazas. Las banderas.

Hay quienes cuestionan las banderas políticas que pueblan las plazas del 24 de marzo. No comparto ese cuestionamiento, Porque las banderas representan las causas por las cuales peleaban aquellos y aquellas que conmemoramos y recordamos ese día.

Porque no nos engañemos, una enorme mayoría de los que murieron o sufrieron atrocidades por el terrorismo de Estado eran militantes. Creían, trabajaban y enseñaban sobre política. Y por sus ideas políticas fueron asesinados por el Estado, transmutado en supremo censor, juez y asesino. Sólo con un objetivo: acallar las ideas políticas. Silenciar todo lo diferente a aquello que defendía y promovía la dictadura. Así desaparecieron homosexuales, judíos, peronistas, comunistas, radicales, intelectuales, obreros, maestros, estudiantes, sacerdotes, periodistas, médicos, abogados, hombres y mujeres comprometidos con su tiempo y con su realidad. La barbarie no perdonó nada por fuera de la norma e intentó silenciarlo todo.

Pero no lograron silenciarlo y no lograron borrar los vestigios de esas luchas. Y por eso llevamos banderas y símbolos de esas peleas. Que siguen vivas en la memoria colectiva de este pueblo que le gano al horror y al olvido. Por eso marchamos, cargados de banderas y símbolos que representan esas vidas.

También llevamos hileras de fotos, para que esas caras y eso nombres no se olviden jamás.

Y a la violencia desatada no le sucedió otra violencia, sino la marcha pacífica y constante de unas mujeres que dieron infinitas vueltas a un absurdo monumento, pidiendo por sus hijos. Por sus nietos. Por cada uno y por todos. Hebe de Bonafini suele decir con esa sabiduría infinita que da el dolor, que las madres empezaron como madres de unos y se volvieron madres de todos. Y tiene razón. Nosotros también las sentimos nuestras madres y nuestras abuelas. Y por eso es que el pueblo las abraza.

Siempre amé la historia de cómo comenzaron las vueltas. Las madres manifestaban y las fuerzas de seguridad les indicaron que no podían permanecer allí donde estaban, unas poquitas pidiendo por los desaparecidos y les ordenaron circular. Y eso fue lo que hicieron, empezaron a circular dando vueltas alrededor y al día de hoy, siguen dando esas rondas. El único camino circular que condujo a algún lado. Nos condujo a todos de regreso a la democracia y a la plena vigencia del Estado de Derecho.

Las plazas del 24 de marzo son plazas de la vida. De la que recuerda de dónde viene y la que construye dónde va. El camino digno a seguir recorriendo para que en la Argentina nunca más reine el terror. Por eso no son plazas solemnes, sino llenas de vida, de consignas cantadas a coro, de cantos de marcha y de mucho rock and roll.

Hay quienes preferirían que fueran plazas tristes y silenciosas. Por suerte no lo son. Son plazas desbordantes de vida, de esperanza y de ausencia de resignación. Son plazas de lucha y de futuro. Y la historia nunca avanza en silencio. En silencio avanzan los cobardes y los cínicos. Pero en esas plazas lo que hay son, precisamente, ni cobardes ni cínicos.

Lo que amé este 24 de marzo fue la enorme cantidad de jóvenes que estaban en la marcha. Chicos y chicas que no vivieron esos días y que estaban acá, pidiendo no que tener que vivirlos jamás. Gritando “Nunca Más”.

Siempre recuerdo aquel 24 de marzo que Néstor Kirchner ordenó descolgar los cuadros de Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone del Colegio Militar. Y comprendimos para siempre que, descolgando esos cuadros, formó miles de cuadros políticos comprometidos con la Democracia. Porque eso también aprendimos de las plazas del 24 de marzo. El valor de lo simbólico.

Y este 24 lo simbólico fueron las multitudinarias oleadas de jóvenes que inundaron las plazas, dando testimonio que late, que canta y salta que hemos logrado sembrar memoria. Y que sobre esos pilares construiremos un futuro mejor para todos. Me emocionó mucho verlo y me emocionó más ver que mi amigo Mempo también hacia esa reflexión con una sonrisa en los labios y los ojos humedecidos, mientras nos protegíamos del frio junto a la siempre inmensa y vital Nora Lafont, orgullo de militante peronista.

Esa es otra de las cosas que amo de las plazas del 24 de marzo. Encontrarme con amigos y compañeros de militancia. Todos ahí, conmemorando a los nuestros. Con nuestros desencuentros y las cosas en las que no estamos de acuerdo, siempre son abrazos de reconocerse parte de un algo mas grande que el propio ombligo. Un nosotros sin tiempo, construido entre todos. Una identidad. Un lugar de pertenencia.

Pienso eso porque pienso en las columnas y también en las familias que ves ahí con sus hijitos. En los que van solos y los que van en grupo. No importa con quién vayas a las plazas, porque lo que te da pertenencia es ir. Estar ahí. Abrazar a ese otro que también está. Y nadie está ahí por accidente o casualidad. Los que estamos ahí elegimos estar y caminar esas plazas para encontrarnos y reconocernos en esos otros que también están. En esa memoria viviente de la multitud.

Algo que me puso un poco triste fue ver a nuestras madres y abuelas tan frágiles. Año tras año perdemos a algunas de esas mujeres maravillosas que nos parieron y me asusta el día que nos queden más que como voces que conocemos de memoria e imágenes de un tiempo del que fuimos partes. Esas locas hermosas que aprendimos a querer y respetar. Esos símbolos que respiran y caminan con nosotros y con sus pasitos nos guían al futuro. Como dijo mi querida Taty, “a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”. Yo las he visto bajo solazos inclementes, bajo vientos tremendos y bajo lluvias que caían sobre todos. Como dijo el Indio Solari: ellas, tan graciosas y valientes. Es responsabilidad nuestra que tampoco sus nombres y sus luchas se olviden. Seremos nosotros quienes tenemos la obligación histórica de que sigan vivas y presentes. Como hicieron ellas con la memoria de los nuestros.

En medio del dolor y las atrocidades, somos herederos de un legado de Verdad, Memoria y Justicia. Y cada 24 de marzo honramos ese legado. Que nos constituye y nos hizo mejores. Que nos llena de orgullo. Orgullo con banderas, con marchas con cantos. Orgullo que camina la historia y la atraviesa. Orgullos que nacen y se renuevan año a año. Orgullo sin revanchas. Orgullo con Justicia. Orgullo con identidad. Yo soy una de muchos que seguimos diciendo cada 24 de marzo: “Presentes, ahora y siempre”. Porque así lo creo. Así lo siento, desde las tripas. Bien sabemos y lo decimos fuerte y claro: “No nos han vencido”.

 

Graciosos y valientes

Informe económico mensual

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Todo junto y a velocidad los acontecimientos que mueven cimientos, la invasión a Ucrania, los números de la inflación y la inicial respuesta del Gobierno para enfrentarla. No mencionamos mayormente otra cosa que valores o comentarios de la inflación, se puede sí, agregar algunas fechas que hacen historia por las fuertes devaluaciones: 1985, 1989, 1990, 2002, 2014, 2016 y 2018. Las primeras tres y parcialmente la cuarta son cifras totalmente estrambóticas, las otras no tanto, pero siempre perturbadoras. Algunas recuperan el valor de la inflación y otras la superan.

La economista Laura Randall, a quien seguimos con interés, describe las teorías subyacentes en los planes (de corto o largo plazo) en la historia económica Argentina, que continúan teniendo vigencia. Las cinco que incluye se inspiran en autores de la economía denominada clásica (1), monetarista (2), estructuralista (3), keynesiano (4)  y las expectativas (5). La autora aclara que estas últimas son difíciles de predecir, pero resultan fáciles de analizar. Uno de los puntos que destaca es que en estas últimas influyen las características del presidente de la República. Más modernamente, otros autores dan tres modelos para los planes antiinflacionarios: ortodoxos, heterodoxos y populistas. Por todos estos hemos pasado en forma parcial o total. Incluimos el título de algunas medidas en cada periodo presidencial.

Iniciamos mencionando la definición de la inflación en las palabras del presidente del 18/03:

 «La inflación es un fenómeno histórico en la Argentina, casi una maldición con la que muchos y muchas hemos crecido. Ha sido un callejón recurrente del que pareciera ser imposible salir. Hemos visto paquetes, planes, grandes anuncios. También los vimos fracasar una y otra vez”.

La otra definición es la de empoderar a los ministros para la instrumentación de las medidas que supuestamente van a “resolver el problema de la inflación en Argentina…”

Mencionaremos brevemente algunos de los planes y resultados a partir de la década del 70, que seguramente estaban incluidos en la reflexión del presidente. Todos o casi todos contenían mecanismos de control, acuerdos o congelamiento de productos, devaluaciones, medidas fiscales, monetaristas, cambio de moneda y otros:

Presidencia de Juan Domingo Perón 1973 – 1974 y ministro de Economía José Ber Gelbard, quien tuvo un éxito inicial con el descenso de la inflación, pero la muerte de Perón y la renuncia del ministro pusieron fin a lo logrado en la reducción de precios, más allá de posibles problemas políticos. Luego por años se inicia un periodo de fuertes vaivenes tanto políticos como sociales. Pacto social y controles.

Gobierno militar de Jorge Rafael Videla y ministro José A. Martínez de Hoz entre 1976 y 1981. Con derogación de controles inicialmente, pero luego lo contrario y “tablita”. No lograron bajar los precios y terminaron en un fracaso. Hubo cambios en el gobierno (militar) y planes que también fracasaron. Desregulación del sistema financiero. Nueva moneda $a: Pesos Argentinos de 1983 a 1985.

Presidencia de Raúl Ricardo Alfonsín, ministros Bernardo Grinspun, Juan V. Sourrouille, Juan Pugliese y Jesús Rodríguez, entre 1983 y 1989. El denominado Plan Austral fue un cuidadoso mecanismo iniciado por el discurso del presidente que denominó como una etapa de economía de guerra. Aparece la figura de la desindexación y congelamientos. Durante un tiempo logró resultados, pero finalmente este periodo colapsó en la hiperinflación. Nueva moneda Austral de 1985 a 1991. Acuerdo con el FMI.

Presidencia de Carlos Saúl Menem y ministros Antonio Erman González, Domingo Cavallo y Roque Fernández 1989 a 1999. Fue un largo periodo de éxito en la reducción de la inflación con la Convertibilidad como bandera y precios estables. Sobre el final hubo problemas, desempleo y deuda. Nueva moneda en pesos convertibles de 1991, primer diseño. En 1997 vino el segundo diseño y en 2012, el tercer diseño. Plan Brady y FMI.

Presidencia de Fernando De la Rúa y ministros José Luis Machinea, Ricardo López Murphy y Domingo Cavallo (diciembre 1999 a diciembre 2001). Final de la convertibilidad. La economía derrapó y se ingresó en un periodo de deflación y estancamiento. FMI y blindaje.

Entre diciembre de 2001 y mayo de 2003, se sucedieron una serie de presidentes y ministros de economía, Ramón Puertas, Adolfo Rodríguez Saa, Eduardo Caamaño y Eduardo Duhalde con los siguientes ministros, Jorge Capitanich, Rodolfo Frigeri, Jorge Remes Lenicov y Roberto Lavagna. Estos años fueron aciagos e incluso con deflación inicial. Los precios tuvieron tendencia alcista junto a una fuerte devaluación.

En la presidencia de Néstor Kirchner, mayo de 2003 a diciembre de 2007, con los ministros Roberto Lavagna, Felisa Micelli y Miguel Peyrano, se observó una inflación moderada que en todo el periodo rondó el 11 % anual, pero en el último año (2007) se elevó al 14 %. Acuerdos de precios. Cancelación deuda FMI.

En las dos presidencias de Cristina Fernández de Kirchner, diciembre 2007 a diciembre 2015, con los ministros Martín Lousteau, Carlos Fernández, Amado Boudou, Hernán Lorenzino y Axel Kicillof. Los precios en los 8 años ofrecen un promedio anual del 23 %, pero también en el último año, 2015 (sin incluir diciembre), se eleva al 25 %. Modificación del Carta Orgánica del BCRA, traspaso de la AFJP, cepo, congelamientos y esterilización de oferta de pesos.

Presidencia de Mauricio Macri, diciembre de 2015 a diciembre de 2019, con los ministros Alfonso Prat-Gay, Nicolás Dujovne y Hernán Lacunza, la inflación anual fue del 41 % en los cuatros años, pero en el último alcanzó el 53 %. El único año que la inflación fue más moderada resultó el 2017 con el 23 %. Es este periodo donde se instalaron “las metas de inflación”, acuerdos de precios y también la participación del FMI firmando el Stand By, el reperfilamiento de la deuda y el cepo.

Presidencia de Alberto Fernández, diciembre de 2019 hasta la actualidad, con el ministro Martín Maximiliano Guzmán. En estos últimos 27 meses los precios se elevaron en términos anuales al 45 %, pero la proyección de los dos primeros meses es del 67 %. Este número se está tratando de reducir o desacelerar con la reestructuración de la deuda, el cepo, los precios cuidados, congelados, máximos  o similares. Nuevo acuerdo sobre la base del anterior con el FMI.

Inodoro Pereyra y Mendieta, en concordancia con los tiempos, decidieron sumarse a las medidas para mejorar la producción, aumentar el turismo y controlar los precios.

Inodoro: “Al chiquero lo vamos a techar. Yueve y se enyena e barro esto… Ansina yeva una vida digna este animal que se ha ganado nuestra estima”.

Mendieta mira al cerdo y dice: “Somos como chanchos con él”.

Inodoro: “Con estas mismas uñas de guitarrero cavaré un nuevo aljibe en la roca desnuda hasta encontrar la napa de agua caliente pal invierno”.

Continúa Inodoro ordenando el plan que se ha propuesto: “Acá, en mi dormitorio, vamos a sembrar soja, que es planta de interiores. Y papa en la cocina, pa evitar los intermediarios”. Tuita esa parte de la pampa, hasta donde alcanza la vista, hacemos parque nacional: ligustro, ligustrín y céspe inglés”.

Mendieta siempre atinado advierte: “Cuidáu con el céspe inglés… después reclaman diciendo que es territorio de la Corona”.

Siguen ambos planificando y ordenando las acciones:

Inodoro: “¡Argentinos, a las cosas! ¡Vamos Mendieta! En dos patadas terminamos tuito. ¿Qué día es hoy?”.

 

2022 FEBRERO proc. MARZO. IPC INFL

Argentina y Brasil, ante la encrucijada

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A pesar de que durante muchas décadas tuvieron una relación marcada por la rivalidad y con algunos acercamientos puntuales, la Argentina y Brasil nunca fueron enemigos.

​Rivales regionales es una condición que se ha presentado en distintas geografías y momentos: Francia y Alemania, Irak e Irán, Egipto e Israel, China y Japón, entre muchos ejemplos y sin dejar de mencionar la actual entre Irán-y Arabia Saudita. Jamás la rivalidad de la Argentina y Brasil alcanzó la acritud y el alcance de la competencia entre India y Pakistán que devino una rivalidad nuclear.

Sin duda, la transición a la democracia permitió inaugurar una etapa distinta. Hace varios años, en escritos con Roberto Russell, subrayamos el cambio hacia una cultura de la amistad argentino-brasileña.

Sin embargo, advertimos que esa amistad puede ser frágil si no se internalizan las normas de conducta derivadas de tal cultura y si no se logra enraizar un principio de mutua ayuda.

En los 80 y hasta principios de los 90, académicos, políticos y comunicadores hablaban de que el abandono de las hipótesis de conflicto recíprocas, la creación de Mercosur y el establecimiento de la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares, entre otros, reflejaban un símil con la relación entre Francia y Alemania terminada la Segunda Guerra Mundial.

París, y entonces Bonn, forjaron una amistad basada en la complementariedad de sus fortalezas y atributos.

La idea de una especie de complemento relativamente equilibrado entre la Argentina y Brasil fue más una aspiración que una realidad.

No obstante, hubo muchos avances fructíferos. A inicios del siglo XXI, y en parte por las recurrentes crisis económicas argentinas, la ilusión del símil franco-alemana se diluyó y el vínculo se comenzó a equiparar a la asimétrica relación entre Estados Unidos y Canadá.

Hoy, debido a las dinámicas globales y regionales que impactan a ambos y en razón a las coaliciones de gobierno internas, es difícil precisar la naturaleza del lazo bilateral e identificar, así sea simbólicamente, un modelo de referencia.

La invasión de Rusia a Ucrania reflejó la falta de consultas y la ausencia de posicionamientos concurrentes, en tono y en contenido.

​Parece evidente entonces el gradual deterioro de la amistad. Existen aún, como señalamos recientemente con Bernabé Malacalza, múltiples y alentadoras coincidencias no explicitadas entre Buenos Aires y Brasilia. Sin embargo, la disposición hacia una sociedad estratégica se ha erosionado, al punto que la relación se ha estancado.

Por ello parece importante concebir una agenda con potenciales intereses convergentes.

Sería clave contar con una Mesa de Diálogo estatal-no gubernamental binacional. No se trata de remplazar las comisiones bilaterales vigentes, sino de ampliar el espacio de deliberación. Hay algunas iniciativas que pudieran evaluarse.

Por ejemplo, en un mundo en el que los océanos tienen una relevancia incuestionable, plasmar una política colaborativa en la Cuenca del Atlántico Sur: es fundamental eludir que ella se convierta en un área de disputa entre las grandes potencias, máxime en el mundo pos-Ucrania.

En 1986 se creó, a propuesta de Brasil, la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur compuesta por 24 países a ambos lados del océano.

Esto demanda una responsabilidad compartida: proveer estabilidad (sin atraer a actores extra-hemisféricos), evitar negocios ilícitos (pesca depredadora, tráfico de personas y drogas, etc.) y afirmar la protección ambiental (y la riqueza existente).

La Argentina y Brasil podrían invitar a Uruguay y concebir conjuntamente un Libro Azul de política exterior y defensa en materia oceánica.

A su turno, aquella Mesa podría ser valiosa para propiciar un pensamiento común en torno a la transición de poder y los cursos de acción disponibles.

Brasil es miembro de BRICS y la Argentina firmó un memorando con China respecto al BRI (sigla en inglés de la Iniciativa de la Franja y la Ruta).

La profundidad y variedad de los vínculos y proyectos de Beijing con ambos es de una magnitud superior al conjunto de relaciones de China con el resto de América del Sur.

Sería un sinsentido que Buenos Aires y Brasilia no generaran un marco de interlocución y colaboración para manejar esas relaciones y las correspondientes con Estados Unidos ante lo que se vislumbra como el ocaso de la Posguerra Fría.

Ambos pueden elevar sus márgenes de negociación con Washington y Beijing. Si escogieran caminos muy antitéticos en sus opciones estratégicas, más temprano que tarde se potenciará la rivalidad y se desvanecerá la cultura de la amistad.

Finalmente, los dos necesitan revalorar sus modelos de desarrollo y el lugar de la ciencia y la tecnología en ellos.

¿Es posible que existan tres áreas vitales para ambos en el que los estados, los empresarios y los científicos puedan concentrar sus esfuerzos y de ese modo asegurar un polo tecnológico en el Sur global para afrontar los retos de la política internacional?

Existe una suerte de “fábrica estadounidense” alrededor de la cual giran las economías de Canadá, México, América Central y el Caribe; otra “fábrica europea” centrada en el viejo continente; una “fábrica china” crecientemente expansiva en el sudeste de Asia; ¿es posible que la Argentina y Brasil erijan una “fábrica sudamericana” atractiva para el área?

Es hora de reconstruir la relación entre la Argentina y Brasil.

 

https://www.clarin.com/opinion/argentina-brasil-encrucijada_0_MhCop52sIl.html

Informe económico mensual

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Mientras recolectaba información para el presente documento, sucedieron acontecimientos trascendentes. Por un lado la invasión a Ucrania por parte de Putin (para no involucrar a todos los rusos). La síntesis y mejor lectura sobre el asunto le pertenece a Inodoro Pereyra en dialogo con Mendieta, cuando suelta con ironía: “¡Que suerte! En una de esas nos matan pero no nos roban”. Ahora este pensamiento podemos parafrasearlo así: “En una de esas nos invaden y nos matan, pero no nos roban”. Y no agregamos más comentarios esperando la paz.

El otro acontecimiento fue el acuerdo con el FMI, parcial por el momento, falta la aprobación del Congreso, del Directorio del Fondo y luego las 10 revisiones que tardarán dos años y medio. De alguna manera lo del FMI nos llevó a intentar confeccionar el documento pensando en posibles variables que serán tenidas en cuenta. En la medida que se sucedan las revisiones, trataremos de ir siguiendo los números que aparecen en el memorando de entendimiento. Con la información elevada al Congreso como “Memorando de Políticas Económicas y Financieras” y el “Memorando Técnico de Entendimiento”, se puede decir que el acuerdo es más “liviano” que los anteriores. No se observan marcas apretadas; sí, por supuesto, un largo decálogo de condiciones.

Veamos algunas:

Según el discurso de Fernández del primero de marzo: “La inflación es el gran problema que tienen los argentinos y las argentinas en este momento. Sin ninguna duda es también la principal preocupación y el principal desafío del Gobierno. Hay muchos factores que inciden en la inflación y todos tienen que ser atacados coordinadamente”. Esto último es así, pero encontrar la solución con el Fondo o sin él llevará años. Los números volcados en el acuerdo son elevados. Supongo que pensarán que bajando los subsidios se elevan las tarifas y eso impacta en la inflación, entre otras razones. La inflación perdura y nos acostumbramos.

El texto remitido al Congreso contiene buenas expresiones y esperamos que se puedan cumplir para que las revisiones tengan luz verde. Hasta el momento son pocos los cuadros con números publicados. Se conocerán con el informe o reporte que eleven los técnicos del FMI al Directorio y en las distintas revisiones. Seguramente dichos técnicos del FMI, que hasta donde sabemos no estuvieron en el país, lo harán o lo hicieron a la distancia. No querrán correr riesgos de errores en las proyecciones, la experiencia del anterior acuerdo está presente. Pero en algún momento las mismas serán publicadas y podremos apreciarlas y compararlas.

Con referencia al acuerdo del gobierno anterior, conjeturo que los vencimientos de capital propuestos en su oportunidad llevaban la consigna de su segura refinanciación. De lo contrario no se entienden. La realidad es que el Acuerdo Stand By suscripto en el 2018 debe ser renovado, ya que como consecuencia de los problemas caídos del cielo sufrió una serie de parches y reciclamientos que no alcanzaron los objetivos buscados. También se debe pensar que otra historia con el FMI comienza luego en el 2026, siempre sujeta a todos los avatares. Obviamente se debe incluir la invasión a Ucrania, que afecta la economía del mundo y a los números que nos corresponden.

En este documento hacemos un repaso de indicadores de mucha significación, los gráficos con los datos sobre cuestiones fiscales, de comercio exterior, monetarios o de reservas. Espero sean de utilidad.

Como ya mencionamos a Inodoro (el comentario del inicio se lo hizo a Mendieta), tomaremos la reflexión que hace Fernando Savater en el prólogo del libro “Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu” de Maurice Joly: “Maquiavelo recomienda siempre el terror como antídoto eficaz contra la revolución o democracia: terror a la anarquía y a la inseguridad en la política interior, terror a la bancarrota en política económica y terror a la guerra internacional en política exterior”. Montesquieu, en tanto, prepara la réplica. A varios les cabe el sayo. Cuando se escribió el libro, allá por 1864, no existía la “disuasión nuclear”, un paso adelante de Maquiavelo. No obstante sin esto último reflexiona Savater: “No olvidemos que hasta en el infierno se alzó contra Maquiavelo la objeción y la protesta”.

 

2022 febrero PBI XM TRIB MONET RESER.docx

Informe económico mensual

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Nuestra inflación siempre da que hablar, incluso se ha vuelto noticia a nivel internacional en la comparación con recientes subas en otros países. Se supone que febrero y meses siguientes deberían mostrar algo similar. Como simple consuelo muchos países se despiertan con niveles de inflación que no observaban desde hace años.

El nivel de inflación produce pesadillas a las que nos vamos acostumbrando, tanto sea mirando el porcentaje mensual como los 12 meses de los diversos IPC. En enero el promedio de los IPC considerados alcanzó el 3.9 %. En tanto el acumulado en los 12 meses del 2021 fue del 51 %. Pero para no quedar atrás, enero de 2022/ enero 2021 da cuenta del 50 %. Ver el primer cuadro.

En este último mes de enero, Alimentos contribuyó fuertemente a lo observado en el capítulo Nivel General por cuanto aumentó el 4.2 % en el promedio que consideramos.

El BCRA despliega el arsenal disponible o posible para contener el dólar oficial mayorista y para que el CCL no agrande la brecha. Pero le cuesta y le duele en lo más íntimo y los hace transpirar. La novedad es que se puso en marcha lenta la suba del dólar, algo es algo y toco la tasa de interés, el otro algo.

Quedó muy lejos la conjetura inflacionaria 2021 del ministro Guzmán. Ahora todos miran lo pronosticado para el 2022 y de reojo al FMI. La inercia de los precios le pone una vara alta a la variación, es lo que siempre decimos, casi como la canción: “Cuando los santos vienen marchando”, si quiero estar en ese número.

El dólar oficial mayorista alcanzó los $ 104.0, con aumentos del 2.1 % en el mes y el 21,1 % en el periodo de 12 meses. La brecha en enero con otros dólares está por encima del 100 %. El dólar implícito (Base Monetaria + Títulos Emitidos) también da cuenta de esta situación. Verlo en el gráfico. La brecha aparece como una gran herida.

El Riesgo País promedio enero en 1.840 puntos representa una cifra dura. Nos pone fuera del sistema, pero si bien no los graficamos, se observa en estos días una disminución.

El Índice Tipo de Cambio Real Multilateral del Banco Central de la República Argentina (ITCRM) mide el precio relativo de los bienes y servicios de nuestra economía (no se incluyen primarios y otros) con respecto a países con los cuales se realizan transacciones comerciales. Desde finales del 2020 fue disminuyendo, ver el gráfico. O sea se pierden posiciones en términos de competencia.

Preguntas reiteradas, especialmente en el inicio de un nuevo año: 1) ¿Mantendrá el BCRA el ritmo de devaluación que viene mostrando? Podemos sí reconocer que en enero el BCRA levantó la mira. 2) La brecha actual no es cómoda ni para el gobierno ni para los privados empresarios ni para los consumidores, ¿qué camino se seguirá? 3) ¿Logrará finalmente Comercio doblegar la resiliencia de los precios de productos? 4) ¿La inercia inflacionaria impondrá nuevas anclas? ¿Cuáles? 5) Finalmente, no podemos dejar de preguntarnos: ¿Cómo termina la negociación con el FMI, cuándo y cómo quedamos en los próximos años? Por ahora parece que lo prioritario es la firma. En los próximos años, continuará el tema.

Inodoro Pereyra y Mendieta están siempre atentos a los nuevos o a los aparentes descubrimientos, especialmente si se refieren a la creación de riqueza. Habían leído sobre la “fórmula con previsión perfecta y riesgo nulo del mercado” que inventaron nada menos que dos premios Nobel  (1997) de Economía: Robert C. Merton y Myron S. Scholes. Como matemáticos que eran además crearon un “modelo infalible para los mercados de opciones”, fueron también los patrocinadores de un fondo de inversión Long-Term Capital Management L.P. Algo así como fórmula y teorema emulando una piedra filosofal (todo lo que tocaba se transformaba en oro). Es así como en esta historia nos enseñan Inodoro y Mendieta que no todo lo que brilla es oro.

Se encuentran Inodoro y Mendieta en el medio de la pampa con un explorador que buscaba la piedra filosofal, allá lejos en Conchilaló.

Inodoro: “Y también la usaba como piedra de afilar”.

Explorador: “¿Cómo?”

Inodoro: “Creía que, como era filosofal, sacaba filo”.

Explorador“¡Dios mío! ¡Esa piedra transforma los metales en oro!”.

Inodoro: “¡Con razón se me ponían amarillos los cuchiyos! ¡Yo creí que me los oxidaba y la tiré al diablo!”.

Mendieta: “La fortuna yamó a nuestra puerta, y no le abrimos…”.

Inodoro: “Es que con esta inseguridá, no se le puede abrir a cualquiera”.

Como siempre dan claros ejemplos de cómo funcionan algunas cuestiones económicas. Inodoro y Mendieta tenían claro que no es soplar y hacer botellas. De paso también estaban atentos a la seguridad. La moraleja contempla que el fondo Long-Term Capital Management L.P dejó el tendal de damnificados, pero por suerte la Reserva Federal de USA salvó las papas. Inodoro y Mendieta lo sabían, pero no contaban con la seguridad del respaldo de la Reserva Federal. Entonces violín en bolsa y tiraron la piedra.

 

2022 ENERO proc. FEB. IPC Inflación.docx

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

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Hasta mediados de los años ’70, en América Latina, el dominio minero y energético formaba parte de la soberanía estatal y era considerado un patrimonio fundamental, incluso propiciado por Naciones Unidas, que lo presentaba como base e instrumento de un Estado para poder hacer uso de sus recursos naturales, en particular los no renovables.

La desregulación y privatización del sector minero y energético en la Argentina desde el golpe cívico-militar de 1976, potenciado por el menemismo en los ’90, tuvo como objeto la maximización de la tasa de ganancia y una preponderante participación del capital extranjero, dejando de lado la lógica de la prestación de un bien que produce la naturaleza y la generación del servicio para el desarrollo del país, para reemplazarla por la lógica exclusiva de maximizar el retorno de la inversión.

Su creciente extranjerización y búsqueda de lucro hace que la medición del riesgo les permita a esos socios adoptar menores medidas de seguridad (por ende con menor costo económico y social) que si lo desarrollaran en sus países de origen, y genera por otra parte una dependencia creciente de tecnología, maquinarias y equipos del exterior.

Junto al retiro del Estado, el sistema creado desvincula la minería y la energía de las necesidades de desarrollo económico y tecnológico del sector y del país, a la vez que lo subordina al exterior. Su justificación es la obtención de divisas para pagar una deuda externa tomada a espaldas del pueblo argentino y en beneficio de una minoría parásita y rentista, incluso asociada a esos capitales extranjeros. Con ese fin exigen más apertura al capital externo, agravando el ciclo de desindustrialización, desempleo, fuga de capitales y extranjerización.

 

 

La minería

Las exportaciones mineras de la Argentina anotaron un alza interanual de 19,3% en 2021, totalizando ingresos por 2.953 millones de dólares; si se consideran también minerales con algún grado de industrialización suman 3.392 millones de dólares, que representan el 4,35% de nuestras ventas externas del año pasado.[1]

Las crecientes exportaciones de minerales, tras las reforma del marco normativo y dirigido por la Inversión Extranjera Directa (IED) en la explotación de yacimientos metalíferos (explotaciones de oro, cobre, plata, y litio, fundamentalmente) sobre áreas cordilleranas y a gran escala, así como otros materiales (metálicos y no metálicos) generan concentrados minerales destinados a la exportación, mientras los materiales extraídos con destino a las industrias nacionales de la manufactura y la construcción pierden notoriamente protagonismo.

Por su importancia y por ser el metal más exportado, las minas de oro del país han sido hasta ahora las que más se han desarrollado: Bajo la Alumbrera en Catamarca (su principal accionista es Glencore, con participación de BlackRock); Cerro Vanguardia (Anglo Gold) y Cerro Negro (Goldcorp-Canadá) en Santa Cruz; Veladero (Barrick Gold-Shandong) en San Juan (esta última está considerada entre las diez minas de oro más grandes del mundo). Todas ellas son explotadas por empresas extranjeras y, en el mejor de los casos, con algún grado de participación del Estado provincial.

La producción argentina de oro declarada ronda las 62 toneladas anuales y los principales mercados de destino se concentran en Suiza, Canadá y Australia.

Los beneficios a la generación de renta son varios. Por un lado la Constitución Nacional de 1994 le cede su explotación a las provincias, con lo que se pierde la noción de soberanía nacional. Su artículo 66 establece que “los minerales y las fuentes naturales de energía, con excepción de las vegetales, pertenecen al dominio público de la Provincia”. Gozan a su vez de la estabilidad fiscal de la ley 24.196/93 de inversiones minera vigente, que hace que por un período de 30 años no pueda verse afectada en más la carga tributaria total determinada al momento de la presentación del estudio de factibilidad.

En segundo lugar, las regalías provinciales son sobre el 3% del valor en boca de mina, del que se deducen luego los costos de transporte, flete, comercialización y otros, con lo cual el valor termina representando entre el 1,2 y el 1,5% del valor de boca de mina original.

En tercer término, el Impuesto a las Ganancias sólo se comienza a pagar después de cinco años de iniciado el proyecto (además se deduce hasta un 5% de los costos operativos de extracción y beneficio para constituir una provisión con fines ambientales). En general todo gasto directo e indirecto es cargable a los costos y por tanto desgravable del Impuesto a las Ganancias, por ende la utilidad contable obtenida es muy menor a la real, y sólo a esa utilidad contable se le cobra la alícuota del gravamen.[2] Gracias al secreto fiscal no se da a conocer cuánto pagan las grandes empresas mineras a la AFIP, pero seguramente es una cifra insignificante.

Por último, los Derechos de Exportación (retenciones) que habían sido reducidos a 0% por el gobierno de Cambiemos, se restituyeron en septiembre de 2018 (Decreto 793/18) y hasta fines de 2020 con una alícuota de 12% para todos los bienes (con un tope de 4 pesos por dólar para el oro y 3 para el resto de los minerales). Pero el gobierno de Alberto Fernández (Decreto 785/2020) redujo la tasa al 8% para proyectos de oro y plata, y hasta 4,5% para otros metales.

Energía

En el sector energético, dos empresas concentran el 70% de la extracción de petróleo crudo: YPF SA (con un 6,06% de participación en su capital de BlackRock) y Pan American Energy (de Bulgheroni y la British Petroleum de Gran Bretaña); cinco empresas concentran el 80% de producción de gas y cinco concentran el 50% de generación de energía eléctrica.

En la etapa de extracción de gas las empresas que participan son YPF, Total Austral, Pan American Energy (PAE), Petrobras, Pluspetrol, LF Company, Tecpetrol, Apache y Chevron.

El transporte es controlado por Transportadora General del Norte (TGN) de Techint y Eurnekián, y Transportadora General del Sur (TGS) de Pampa Energía (Marcelo Mindlin, Joseph Lewis, Blackrock y las familias Sielecki y Werthein), que conectan las cinco cuencas que existen en el país.

Por su parte, el sector de la distribución es manejado por nueve empresas: Metrogas, Gas Natural Fenosa, Camuzzi Gas Pampeana, Camuzzi Gas del Sur, Ecogas Centro, Ecogas Cuyana, Litoral Gas, GasNor y Gas Nea, que se encargan de distribuir el gas a lo largo del país.

En las 100 empresas que fugaron capitales durante la gestión de Macri aparecen:

 

 

En 1992, tras la privatización del servicio público de electricidad, se creó en nuestro país CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.), que si bien es una sociedad anónima tiene como principal accionista al Estado Nacional y es la responsable del despacho de electricidad en el país, ya que establece quién vende, cuándo y a qué precio. Pero también interviene en las importaciones de gasoil y fuel oil para reemplazar al gas en la generación térmica de electricidad, todo con subsidios del Estado fijados en el presupuesto nacional, que en 2021 superaron el billón de pesos (unos 10.000 millones de dólares).

La fuente principal de energía eléctrica (casi el 60%) en el país es la térmica, en base al carbón, al petróleo o gas natural. Otro 23% aproximadamente se genera en base a represas y saltos (energía hidráulica), esencialmente de Yaciretá y después Piedra del Águila, Salto Grande, Chocón Cerros Colorado, Futaleufú, Alicurá y otras menores. Con una baja participación en la generación están las restantes fuentes.

En el caso específico de la electricidad, el transporte de energía eléctrica de alta tensión se hace por medio de grandes empresas privadas. La principal es TRANSENER SA (su principal accionista es el grupo Pampa Energía), concesionaria de servicio público que opera y mantiene en forma directa el 85% de la red de alta tensión y supervisa el 15% restante de todo el territorio nacional argentino.

Otras transportadoras de energía eléctrica de alta tensión son Transba S.A., que es la concesionaria del servicio de Transporte de Energía Eléctrica por distribución troncal en la Provincia de Buenos Aires; Empresa de Transporte de Energía Eléctrica por Distribución Troncal de Cuyo S.A. y sus homónimas terminadas en Patagonia S.A., Comahue S.A., Noreste Argentino S.A., Noroeste Argentino S.A., etc.

En el caso de las distribuidoras, las principales son EDENOR y EDESUR. En el primer caso, BlackRock y el grupo Mindlin eran sus principales accionistas y la vendieron a la corporación Vila-Manzano-Filiberti por una suma declarada de cien millones de dólares, pese a que EDENOR SA tiene una deuda con CAMMESA que supera esa cifra.

En el caso de EDESUR, su principal accionista es el Ente Nacional de Energía Eléctrica (ENEL), la empresa estatal que administra la energía de Italia, en tanto tienen una participación minoritaria las firmas ENDESA de España y EDESUR de Chile. Finalmente, las empresas Edesa, Eden, Edes, Edea y Edelap, que preside Rogelio Pagano, quien años atrás fue socio menor de Marcelo Mindlin.

Síntesis

El gobierno publicó en el Boletín Oficial del lunes 14 de febrero 2022 el viaje de la secretaria de Minería, Fernanda Ávila, a Inglaterra, donde fue recibida por el enviado especial del Primer Ministro para comercio con la Argentina, Mark Menzies, quien manifestó el interés del Reino Unido en trabajar en conjunto para asegurar un suministro globalmente sostenible de minerales críticos que beneficie a todas las naciones. En dicha reunión, la secretaria de Minería indicó el enorme potencial geológico de la Argentina, donde el 80% de su territorio se encuentra aún inexplorado, resultando por ello de gran relevancia los recientes anuncios de inversiones de capitales británicos en el país, como el de Río Tinto en Salta y el financiamiento del proyecto de litio Kachi en Catamarca por parte de la Agencia británica de crédito a la exportación (UKEF).

El gobierno nacional cumple con el pedido que le hiciera la Mesa de Minería de la Unión Industrial Argentina en la reunión que tuvieron el ministro del área y la secretaria el 20 de diciembre pasado en la sede patronal, donde los dirigentes industriales expresaron la necesidad de generar iniciativas para ampliar el potencial del sector en términos de exportaciones y enfatizaron que el nivel de exportación de los países vecinos de América del Sur supera en hasta diez veces a la Argentina.

El 20 de diciembre de 2021, el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, tuvo que vetar la ley de explotación de hierro y plata en Gastre, ante la oposición de la población.

La contradicción es evidente: o se sirve a un modelo extractivista bajo la lógica del capital extranjero (el funcionario ingles dice “asegurar un suministro –desde la Argentina– globalmente sostenible de minerales críticos que beneficie a todas las naciones”), o se tiene un plan estratégico para que los recursos no renovables se empleen en el desarrollo del país, en la generación de industrias y en fuentes de trabajo.

Lo escribe claramente en su Plan de Operaciones de 1810 Mariano Moreno: “Monopolio por el Estado de las minas y de la minería; la expropiación o allanamiento, en beneficio de la comunidad, de los bienes pertenecientes a los mineros; la prohibición absoluta a los particulares, bajo la amenaza de infligirles severas penas, de trabajar minas de oro o plata; la prohibición también, especialmente hacia los europeos, de extraer del país, en cualquier forma, sus caudales o su fortuna”.

Mariano Moreno fue un patriota porque defendió el patrimonio nacional.

 

[1] En 2021 se declararon exportaciones de metales por 3.392 millones de dólares (la minería constituye el sexto complejo exportador de la Argentina) y una suma similar, 3.505 millones de exportaciones de carnes y sus preparados.
[2] La tasa del Impuesto a las Ganancias del 35% es sobre la utilidad declarada por la empresa con todas las deducciones habidas y por haber. Y que genera empleo y desarrollo de proveedores nacionales lo afirma la UIA (y lo repite el Ministro de Producción) pero no la realidad. Prueba de ello es cuánto empleo genera en Catamarca la mina Bajo la Alumbrera, cuánto aumenta la producción nacional y a la vez cuánto implica en las importaciones de tecnología y maquinarias y cuál es el daño ambiental que produce. De esas experiencias se nutre la población de San Carlos (Mendoza), Chilecito (La Rioja) y de Gastre (Chubut) para oponerse tenaz y consecuentemente a la explotación minera.

 

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

LA IMPORTANCIA DE LA ORGANIZACIÓN COMUNITARIA

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El reciente lanzamiento del programa Vivienda Activa impulsado por el Gobierno Nacional, es muy positivo y esperanzador para nuestro país.
El esfuerzo por aplicar políticas habitacionales concretas, con un financiamiento fiduciario alumbra soluciones a una deuda y postergaciones de muchos años que generaron un déficit habitacional muy grave. Esto, sumado al crecimiento poblacional sin respuestas para una situación económica inflacionaria, excluyó a grandes sectores de la población, incluso a las personas mayores (más del 16% de la población).
Las personas mayores de 60 años tenemos características heterogéneas respecto al hábitat. Hay un factor común para un porcentaje importante de nosotros, que es una larga etapa de actividad creativa, afinidades en lo conceptual de la vida, necesidad de compartir y vivir en comunidad, que hoy demanda una mirada y soluciones diferentes para un país que necesita superar viejas formas y fórmulas de contener a su vejez activa y saludablemente.
Es importante incorporar una parte más al sub-programa de Vivienda Activa. No ha sido incluida la organización de la demanda en forma comunitaria previa a las otras actividades: elección del lugar, talleres de diseño participativo, reglamentos de convivencia y administración, entre otros, para complementar las soluciones propuestas en lo que hace a la gestión de todo el proyecto, su construcción y sustentabilidad.
Es necesario considerar que el proceso de producción social del hábitat se configura como una alternativa de las personas mayores para solucionar el acceso a la vivienda a quienes deseen vivir en una comunidad conformada previa y participativamente a la propuesta habitacional.
Las alternativas y propuestas desarrolladas en distintos países con financiamiento estatal, evidenciaron respuestas habitacionales que podían ser optimizadas y racionalizadas a través de la organización previa, en cooperación solidaria y con la aplicación del conocimiento científico técnico. (Dinamarca destina el 2% de su presupuesto a la construcción de viviendas para personas mayores)
El eje vertebrador que proponemos es la transferencia directa de recursos estatales a organizaciones sociales (agrupadas bajo la forma de cooperativa, mutual u organización civil) para dar solución de manera participativa y colaborativa a la problemática habitacional de las personas mayores en comodatos. De esta manera, se facilitaría el acceso a la vivienda en comodato, a partir de la gestión y administración de los recursos públicos financieros y de las decisiones constructivas de las mismas, con las organizaciones sociales de pequeños grupos de personas mayores.
El programa que proponemos requiere de 4 variables básicas para la materialización colectiva del hábitat, con la condición de la organización previa:
1° La gestión de suelo urbanizado, de propiedad colectiva, administrada por la organización de base, para la construcción de pequeños complejos de viviendas (individuales o agrupadas) sin medianería y con equipamiento comunitario
2° La ejecución de las obras de vivienda con asesoramiento profesional interdisciplinario, entre las áreas de Arquitectura, Social, Legal y Contable.
3° La administración del mantenimiento y funcionamiento comunitario colaborativo y cooperativo.
4° La continuidad de personas mayores para mantener el objetivo del programa, establecidos en el estatuto y en el reglamento, ya que esta propuesta no incluye el dominio de la propiedad, desde ningún punto de vista ni en ninguna situación familiar.
Más allá de los límites y limitantes, la ejecución de este programa demuestra ser una herramienta eficaz para la resolución del tema habitacional de las personas mayores. En muchos países del mundo y desde hace más de 50 años se expresa la capacidad operativa en la producción del propio hábitat. Estas experiencias dejan a la vista el potencial cuantitativo y cualitativo de la producción social y alimentan el espíritu de complementar el subprograma.

ANEXO
Investigaciones científicas realizadas sobre la producción de su propio hábitat lograron:
• Reconocimiento explícito hacia las organizaciones sociales en tanto sujetos jurídicos ejecutores de políticas públicas (en término de participantes del diseño, implementación y ejecución del Programa y como controladores de la construcción de sus obras).
• Creación de un banco de inmuebles con experiencias de producción autogestionaria de excelente localización permitiendo el acceso a la centralidad urbana
• Eficiencia del gasto público a partir de una optimización de los recursos estatales administrados por organizaciones sociales mediante la ejecución de un proceso productivo sin ganancia especulativa. Análisis comparativos de costos entre viviendas sociales construidas al mismo tiempo por procesos de producción llave en mano y autogestionarios demostraron que estos últimos lograron una reducción del 40% de los costos de obra en las viviendas construidas de manera autogestionaria. El control de las organizaciones sociales sobre el proceso productivo fue un factor de peso en esta optimización operativa de la política, pero también lo fue la realización de prácticas cooperativas y de ayuda mutua por los futuros destinatarios de las viviendas.
• Generador de fuente de trabajo digno y bien remunerado en la medida que todo el recurso económico destinado a mano de obra no contempla la generación de plus-valor, sino sólo salarios registrados y ajustados a la Ley.
• Estímulo y promoción a la actuación de otros actores económicos (como pymes, pequeñas empresas constructoras, empresas familiares, cooperativas de trabajo, etc.) para la producción de insumos, materiales y herramientas de construcción y ejecución de obras.
• Excelente calidad constructiva de las viviendas, con diseños morfológicos/arquitectónicos adaptados a las necesidades, gustos y características cuantitativas y cualitativas de las personas mayores destinatarias de las viviendas en comodato. Las viviendas construidas por producción autogestionaria resultaron ser viviendas estéticamente bellas, de calidad, dignificantes y promotoras de integración socio-urbana. Esto redunda en dos impactos claves: por un lado, en altos niveles de apropiación por parte de las personas mayores destinatarias de las viviendas construidas y su cuidado y mantenimiento (algo innovador en materia de vivienda social en nuestro país), y por otro, da nacimiento al reclamo por el Derecho a la Belleza para los destinatarios de viviendas sociales. De ahora en más la vivienda social financiada por el Estado debe ser bella.
• Generar procesos de apropiación que potencien las condiciones de un desarrollo integral (social y urbano) del hábitat, a la vez consolida condiciones para el posterior cuidado y mantenimiento de los complejos de vivienda.
• Optimizar los recursos económicos, técnicos, logísticos, de suelo y edilicios disponibles en el Estado; y como consecuencia, habilitar condiciones materiales para la creación de fuentes de trabajo dignas, solidarias y bien remuneradas.
• Generar un instrumento de gestión urbana que permita abordar y contribuir a la solución de la problemática habitacional existente desde la recuperación y optimización de las capacidades productivas de las organizaciones sociales en mancomunión con el Estado (por ejemplo terrenos baldíos y /o bolsones urbanos)
• Se entiende por Política de Producción Social Autogestionaria a aquellos procesos productivos de hábitat que son desarrollados, dirigidos y controlados por los propios productores y destinatarios organizados de manera colectiva, y que en todas sus etapas, combinan esfuerzos, evaluaciones y resultados con el Estado.
• La Producción Social del Hábitat está direccionada hacia la materialización del Derecho a la Ciudad desde un enfoque de integralidad; es decir, a partir de una propuesta que involucre Subprogramas habitacionales.(derecho a la Ciudad, a la belleza, a la vida digna son conceptos avalados por Naciones Unidas)
• Las políticas de Producción Social del Hábitat no persiguen la generación de lucro mediante la construcción de viviendas, sino la solución habitacional a través de la vivienda única en comodato. De modo tal, que sólo están destinadas a instituciones intermedias que procuren este bien social: cooperativas, mutuales, sindicatos y asociaciones civiles sin fines de lucro.
• Las políticas de Producción Social del Hábitat para personas mayores, son la contribución de la comunidad organizada a la solución de la demanda habitacional; complementando así el actual modelo privado de desarrollo habitacional, contemplado por el Estado en sus marcos regulatorios y transferidos sus recursos a través de licitaciones públicas. (PROCREAR; FONAVI, etc)

Referencias bibliográficas
DNU casa activa casa propia
Ordenanza 341 CABA
Proyecto de vivienda autogestionaria presentado en Cámara de Diputados de la Nación
Estatutos y acta de iniciadores de la Mutual Kume Felen, reguladas por INAES.

 

Consejo Directivo de la Mutual Kume Felen de Mendoza.