19.8 C
Buenos Aires
sábado, abril 18, 2026
Blog Página 88

El fin del neoliberalismo y el renacimiento de la historia

0

 

Durante 40 años, las élites en países ricos y pobres prometieron que las políticas neoliberales conducirían a un crecimiento económico más rápido, y que los beneficios se reducirían para que todos, incluidos los más pobres, estuvieran mejor. Ahora que la evidencia está disponible, ¿es de extrañar que la confianza en las élites y la confianza en la democracia se hayan desplomado?

El fin del neoliberalismo y el renacimiento de la historia

Al final de la Guerra Fría, el politólogo Francis Fukuyama escribió un famoso ensayo titulado «¿El fin de la historia?», donde sostuvo que el derrumbe del comunismo eliminaría el último obstáculo que separaba al mundo de su destino de democracia liberal y economía de mercado. Muchos estuvieron de acuerdo.

Hoy, ante una retirada del orden mundial liberal basado en reglas, con autócratas y demagogos al mando de países que albergan mucho más de la mitad de la población mundial, la idea de Fukuyama parece anticuada e ingenua. Pero esa idea aportó sustento a la doctrina económica neoliberal que prevaleció los últimos cuarenta años.

Hoy la credibilidad de la fe neoliberal en la total desregulación de mercados como forma más segura de alcanzar la prosperidad compartida está en terapia intensiva, y por buenos motivos. La pérdida simultánea de confianza en el neoliberalismo y en la democracia no es coincidencia o mera correlación: el neoliberalismo lleva cuarenta años debilitando la democracia.

La forma de globalización prescrita por el neoliberalismo dejó a individuos y a sociedades enteras incapacitados de controlar una parte importante de su propio destino, como Dani Rodrik (de Harvard) explicó con mucha claridad, y como yo sostengo en mis libros recientes Globalization and Its Discontents Revisited y People, Power, and Profits. Los efectos de la liberalización de los mercados de capitales fueron particularmente odiosos: bastaba que el candidato con ventaja en una elección presidencial de un país emergente no fuera del agrado de Wall Street para que los bancos sacaran el dinero del país. Los votantes tenían entonces que elegir entre ceder a Wall Street o enfrentar una dura crisis financiera. Parecía que Wall Street tenía más poder político que la ciudadanía.

Incluso en los países ricos, se decía a los ciudadanos: «no es posible aplicar las políticas que ustedes quieren» (llámense protección social adecuada, salarios dignos, tributación progresiva o un sistema financiero bien regulado) «porque el país perderá competitividad, habrá destrucción de empleos y ustedes sufrirán».

En todos los países (ricos o pobres) las élites prometieron que las políticas neoliberales llevarían a más crecimiento económico, y que los beneficios se derramarían de modo que todos, incluidos los más pobres, estarían mejor que antes. Pero hasta que eso sucediera, los trabajadores debían conformarse con salarios más bajos, y todos los ciudadanos tendrían que aceptar recortes en importantes programas estatales.

Las élites aseguraron que sus promesas se basaban en modelos económicos científicos y en la «investigación basada en la evidencia». Pues bien, cuarenta años después, las cifras están a la vista: el crecimiento se desaceleró, y sus frutos fueron a parar en su gran mayoría a unos pocos en la cima de la pirámide. Con salarios estancados y bolsas en alza, los ingresos y la riqueza fluyeron hacia arriba, en vez de derramarse hacia abajo.

¿A quién se le ocurre que la contención salarial (para conseguir o mantener competitividad) y la reducción de programas públicos pueden contribuir a una mejora de los niveles de vida? Los ciudadanos sienten que se les vendió humo. Tienen derecho a sentirse estafados.

Estamos experimentando las consecuencias políticas de este enorme engaño: desconfianza en las élites, en la «ciencia» económica en la que se basó el neoliberalismo y en el sistema político corrompido por el dinero que hizo todo esto posible.

La realidad es que pese a su nombre, la era del neoliberalismo no tuvo nada de liberal. Impuso una ortodoxia intelectual con guardianes totalmente intolerantes del disenso. A los economistas de ideas heterodoxas se los trató como a herejes dignos de ser evitados o, en el mejor de los casos, relegados a unas pocas instituciones aisladas. El neoliberalismo se pareció muy poco a la «sociedad abierta» que defendió Karl Popper. Como recalcó George Soros, Popper era consciente de que la sociedad es un sistema complejo y cambiante en el que cuanto más aprendemos, más influye nuestro conocimiento en la conducta del sistema.

La intolerancia alcanzó su máxima expresión en macroeconomía, donde los modelos predominantes descartaban toda posibilidad de una crisis como la que experimentamos en 2008. Cuando lo imposible sucedió, se lo trató como a un rayo en cielo despejado, un suceso totalmente improbable que ningún modelo podía haber previsto. Incluso hoy, los defensores de estas teorías se niegan a aceptar que su creencia en la autorregulación de los mercados y su desestimación de las externalidades cual inexistentes o insignificantes llevaron a la desregulación que fue un factor fundamental de la crisis. La teoría sobrevive, con intentos tolemaicos de adecuarla a los hechos, lo cual prueba cuán cierto es aquello de que cuando las malas ideas se arraigan, no mueren fácilmente.

Si no bastó la crisis financiera de 2008 para darnos cuenta de que la desregulación de los mercados no funciona, debería bastarnos la crisis climática: el neoliberalismo provocará literalmente el fin de la civilización. Pero también está claro que los demagogos que quieren que demos la espalda a la ciencia y a la tolerancia sólo empeorarán las cosas.

La única salida, el único modo de salvar el planeta y la civilización, es un renacimiento de la historia. Debemos revivir la Ilustración y volver a comprometernos con honrar sus valores de libertad, respeto al conocimiento y democracia.

Fuente: https://www.project-syndicate.org/commentary/end-of-neoliberalism-unfettered-markets-fail-by-joseph-e-stiglitz-2019-11/

 

 

Análisis de la deuda contraída por nuestro país con el FMI.

0

I – Argentina y el FMI en la agenda global.

II – Tasas negativas y el debate sobre la política monetaria no convencional.

Hacer click en el renglón siguiente

Informe Internacional

Autoría

https://www.embajadaabierta.org/

Roque Saenz Peña

0

Pertenecía al sector más rico de la sociedad, pero era un hombre de sólidos principios y convicciones. A los 28 años de edad deja todo y se alista en el Ejército peruano ante la guerra del Pacífico de 1879. Fue ascendido a comandante en la Batalla de Tarapacá; dirigió una de las columnas en la Batalla de Arica donde fue mal herido; al tener diabetes, se dificultó su curación y es detenido por el ejército chileno en el hospital de campaña.

La diplomacia argentina enterada de la situación pide por su liberación que se realiza en septiembre de 1880. Regresa al país para administrar el campo de la familia en Entre Ríos y continuar con su estudio de abogacía.

En 1890 representó a la Argentina en la Conferencia de Washington, donde se defendió el principio de inviolabilidad de los Estados y se opuso al proyecto de los EEUU de crear una unión aduanera y una moneda única en el continente. A la “Doctrina Monroe”, que sostenía la consigna «América para los americanos», la Argentina opuso la consigna «América para la humanidad”.

Era consciente que su sector social gobernaba mediante el fraude y cuando el ala más modernista de los conservadores liderados por Carlos Pellegrini y Vicente Fidel López lo propone para Presidente de la República, no pudo aceptar porque el ala roquista nombró como postulante a su padre.  Finalmente es candidato en 1910 y lo primero que hizo fue reunirse con el jefe de la oposición política y caudillo popular Hipólito Yrigoyen y, acordó, no bien asumir, en enviar un proyecto de ley de voto secreto, obligatorio y plurinominal, que permitió, en esas condiciones, que la Unión Cívica Radical ganara las elecciones del año 1916.

Otro hijo

Eso fue ayer, hoy en cambio también un hijo de rico se hizo cargo de la Presidencia de la República, pero para endeudar al país por más del 100% del PIB, y con plazos perentorios, empujar a cinco millones de argentinos a la pobreza (la mayor parte ancianos y niños) y atarnos al FMI.

En el gobierno de Cambiemos y según el Balance Cambiario del BCRA, se fugaron del circuito financiero legal 84.100 millones de dólares, desde el 1 de enero de 2016 al 30 de septiembre de 2019.  Lo denominan FAE (Formación de Activos Externos),

Es más, desde el 12 de agosto hasta el 25 de octubre de 2019 el BCRA dilapidó 22.758 millones de dólares de las reservas internacionales (cifra incluso similar a lo que se debería pagar el año que viene por vencimiento de capital e intereses de la deuda), de las cuales un tercio, unos 7.200 millones de dólares, se utilizó para frenar el alza de la paridad apostando de ese modo a conseguir una mejor performance electoral del oficialismo.  Otra tercera parte se empleó para cubrir la salida de los depósitos en dólares de los ahorristas en los bancos y, el otro tercio, en el pago de los servicios de la deuda del período.

Tras las PASO hicieron una política monetaria expansiva por la cantidad de dinero emitida y la disminución de las Letras de Liquidez en el período, a la vez, una fuerte disminución de las reservas internacionales brutas del BCRA. Por otra parte, el drenaje de divisas ante la necesidad de cubrir el permanente retiro de depósitos en dólares de los bancos y, finalmente, el pago de los intereses y de las obligaciones externas de la deuda.

ROQUE SAENZ PEÑA

¿Se acelera la inflación?

0

Durante esta semana, el Banco Central adoptó dos medidas que marcarán el rumbo del mercado cambiario y financiero local, al menos hasta fin de año:

1. Un candado casi absoluto sobre la posibilidad de adquirir moneda extranjera para atesoramiento, restringiendo las compras individuales mensuales a u$s 200 a través del sistema bancario; un tope de u$s 100 a las efectuadas en efectivo y otro de u$s 50 a los adelantos de fondos con tarjetas de crédito en el exterior.

2. Suprimió la posibilidad de las entidades financieras de integrar las exigencias de efectivo mínimo sobre depósitos a la vista con títulos emitidos por el Ente Rector (LeLiq y NoBac) que remuneraban esa inmovilización de dinero.

El 8 de marzo de este año, en el programa televisivo del periodista Maxi Montenegro, afirmé que era imprescindible establecer regulaciones cambiarias sobre la compra de dólares para atesoramiento, dado que el Gobierno, a pesar del importante respaldo financiero multilateral recibido y el brutal ajuste monetario y fiscal que llevaba a cabo, había sido incapaz de estabilizar las variables económicas y restablecer la oferta privada de dólares.

Este planteo fue duramente cuestionado por operadores del mercado. Sin embargo, desde esa fecha hasta el presente se perdieron más de u$s 25.000 millones, cifra que asciende a u$s 41.000 millones si se agregan los u$s 16.000 millones aportados por el FMI, que desaparecieron con mucha pena y sin gloria en el frenesí de la fuga.

Este escenario de irresponsabilidad en materia cambiaria y financiera obligó al  exacerbado control de cambios que se implantó recientemente. Ahora, esta medida es curiosamente apoyada por los mismos operadores que señalaban la medida regulatoria como una herejía digna de la hoguera. Seis meses atrás, el costo hubiera sido infinitamente menor.

Un rígido control cambiario, combinado con el fin del subsidio a los bancos que significaba remunerar a costa del Banco Central el dinero que obligadamente tienen que inmovilizar por prudencia técnica, parecieran medidas compatibles con administrar una coyuntura compleja en la transición política.

Ahora bien, estas decisiones apresuradas para responder a la realidad caliente a la que nos llevó el Gobierno -frenado por el voto popular- carentes de un plan macroeconómico de estabilización más completo, puede liberar liquidez a la economía sin la existencia de una demanda de pesos que canalice la misma hacia la producción y el consumo. Situación que puede provocar una presión sobre las cotizaciones alternativas del dólar, como el contado con liquidez, ampliando así, en forma indeseable, la brecha con el precio definido en el mercado oficial.

El riesgo reside en que un círculo espiralizado que acelere la salida de depósitos en pesos del sistema bancario por el imperio de una tasa de interés negativa respecto de la inflación, creando una artificial burbuja de liquidez sin expansión de la actividad económica, puede consolidar una brecha de cotizaciones en el mercado cambiario muy amplia y retroalimentar la suba de precios.

Es curioso que se hayan apresurado el descongelamiento de precios de los combustibles, un insólito aumento de las tarifas de energía en la Provincia de Buenos Aires decretado por la Gobernadora saliente y que numerosos precios de insumos difundidos en alimentos y salud hayan tomado esa señal para comenzar a incrementarse.

El corolario de varios años de «carry trade» -o arbitraje entre tasa de interés y cotización del dólar- es la realización de enormes ganancias financieras que salen del país (a agosto de 2019, desde el inicio de la gestión de Macri, la Formación de Activos en el Exterior alcanzó la suma de $ 81.000 millones) y que se solventan con deuda de mercados y/o organismos multilaterales. El proceso resulta en un deterioro del valor de los activos reales argentinos y en una distorsión completa de los precios. Esperemos que esto último no sea el esquema de despedida de Cambiemos.

https://www.eldestapeweb.com/nota/-se-acelera-la-inflacion–201911220017

Inflación de Septiembre, tasa de interés, tasa real, atesoramiento. Siempre con el diario del lunes

0

Inflación de SEPTIEMBRE, tasa de interés, tasa real, atesoramiento (25 de OCTUBRE de 2019)

Sugerencia, leer con tranquilidad y en algunos casos los gráficos ayudan. Epítome, y mirando por la ventana septiembre, octubre y fin de año: Meses recientes.

HAga click en el renglón de abajo

2019 setiembre Inflación y otros

Brasil versus Argentina ¿Una nueva relación?

0

Hubo un tiempo en que la construcción de relaciones pacíficas y cooperativas entre la mayoría de las naciones parecía un objetivo posible. Por entonces, también se podían esperar mejoras en las perspectivas comerciales de los países en desarrollo. El camino para lograr estos propósitos, que revisten gran importancia por las condiciones y el perfil económico de nuestro país, presentaba numerosos obstáculos. Pero el temple de casi todos los líderes mundiales, de aquí y de allá, permitía inferir que las soluciones estaban al alcance de las manos.

En los últimos años, en cambio, el panorama internacional se ha enrarecido. El desplante y la impostura de algunos dirigentes norteamericanos y europeos se repiten a diario. Mientras que sus enfoques racistas, xenófobos y autoritarios circulan de un modo alarmante. Un par de tuits, escritos en una noche de insomnio, pueden servir para deshacer o relativizar valiosos tratados que costaron mucho esfuerzo definir. Por ejemplo, los referidos a las armas atómicas. Y las instituciones multilaterales, como las Naciones Unidas o la Organización Mundial de Comercio, dos ámbitos claves que permiten intentar equilibrios entre países poderosos y débiles, han sido puestas en tela de juicio.

Además, el carácter de la batalla comercial desatada entre Estados Unidos y China ha impactado en todas las zonas geográficas. Es una disputa por la supremacía tecnológica en el futuro próximo pero sus consecuencias se perciben con fuerza en el presente. En los precios de los productos exportables, en las barreras arancelarias y en la localización de los grandes proyectos empresarios. Y sus vaivenes mantienen en vilo los diálogos y la agenda política de los distintos gobiernos.

En este contexto, los vínculos entre Brasil y Argentina podrían jugar un papel preponderante. Para ampliar sus mercados, privilegiar sus intereses comunes y hacer valer sus posiciones en los foros globales. Ambos producen, por ejemplo, buena parte de la oferta alimentaria mundial y en sus territorios descansan grandes recursos energéticos. Pero un despliegue de esta naturaleza requeriría afianzar la relación bilateral, por rachas estratégica, que se viene impulsando desde hace tres décadas, en el sector público y privado. Y también en distintos espacios de la sociedad civil.

Además, sería necesario revitalizar el Mercosur, remediando sus principales fallas en cuanto a la vigencia del arancel externo común, la zona de libre comercio y la internalización de las normas aprobadas.

Sin embargo, las definiciones y los preconceptos del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y de su canciller, Ernesto Araújo, no facilitan avizorar planes conjuntos. Ambos, con puntos de vistas limitados, por momentos retrógrados y ofensivos, han manifestado desdén por el proceso de integración y, al mismo tiempo, un llamativo afán de complacer y estrechar, sin reparos, los lazos con USA y el centro del poder económico mundial. Es el rumbo preferido por los conservadores religiosos y los productores rurales que representan. Y nada indica, hasta ahora, de que vayan a cambiar de opinión.

La política exterior argentina, si se estiliza la historia, ha combinado breves períodos de autonomía relativa con otros de fuerte alineamiento con las potencias de turno. Es de esperar que el nuevo gobierno, ante un orden global y regional inestable, persista en potenciar los acuerdos, el multilateralismo y las múltiples capacidades productivas de nuestra sociedad. Y, sobre todo, evite el peligro de entrar en competencia o en provocaciones, que tantos males nos trajo en el pasado, con los vecinos del barrio.

Hacia nuestra soberanía cultural

0
Para las estrategias globalizadoras y mediáticas, la memoria de la tierra y la memoria de los pueblos deben vaciarse de contenido. Deshacerse. El tiempo debe jugarse en el presente consumista, pues toda noción de raíz o de destino colectivo será inexorablemente transgresora de esta estrategia de vaciamiento que tan fervorosamente defiende la concepción neoliberal en la actualidad latinoamericana y mundial.
Una política cultural no puede descuidar la memoria de los pueblos, ni el destino transformador de la historia de los pueblos y naciones.
Haga click en el documento en el renglón siguiente

Agenda de Gestión de Sistemas de Información de Salud para un Sistema integrado y Federal

0

 

Dado que los procesos de cambios organizaciones, se construyen a partir de la existencia de cierta cultura, contexto y actores, este documento incluye una descripción detallada de la trayectoria de Nación y de las provincias en relación a los sistemas de información de salud y el marco legal disponible.  Este trabajo intenta plantear los principales desafíos, una agenda de gestión y una propuesta organizativa con el fin de jerarquizar las estructuras con funciones y responsabilidad que a futuro serían incorporadas en una Agencia Federal de Salud Digital.

Documento elaborado por el Dr. Emiliano López (Coordinador Nacional de Telesalud, emilianolpz@gmail.com), y Lic. Cintia Speranza (Coordinadora Operativa y de Planificación estratégica de la Dirección Nacional de Sistemas de Información de salud, cintiasperanza@gmail.com)

(hacer clic en el título de abajo )

Propuesta Sistemas de Información de Salud Final     

 

 

Inundaciones en el Conurbano: hay que tener déficit fiscal, endeudarse y quebrar al Estado; si no, no vale

0

El complejo cuadro que padecen numerosos bonaerenses, afectados por la inundación que golpeó distritos urbanos del área metropolitana, La Plata y otras zonas de la Provincia, provocó el remanido debate sobre las responsabilidades políticas producto del fenómeno climático.

En principio, el periodismo oficialista omitió señalar las particularidades de la situación, signada por el enorme caudal de precipitaciones caído y por la crecida del Río de la Plata, que impidió un drenaje rápido de los ríos y arroyos colectores que atraviesan el Gran Buenos Aires.

La segunda manipulación en que incurrieron los comunicadores amarillos se centró en diluir la responsabilidad exclusiva de la gobernación por la falta de ejecución de las obras hidráulicas en la Provincia. Es evidente que un municipio no puede realizar una intervención hidráulica que altere el cauce de un curso de agua que atraviesa varias jurisdicciones, ya que, al hacerlo, podría distorsionar el flujo del mismo en toda la cuenca. A su vez, un municipio carece de los recursos para afrontar semejante obra.

En síntesis, la parcializada información del periodismo oficialista no permitió dimensionar dos elementos centrales:

1) La singularidad del fenómeno climático que provocó el anegamiento de distintas zonas en la Provincia.

2) El grado de ejecución del Plan Hidráulico Provincial, que sufrió varios recortes desde 2018, y si el mismo hubiera servido para mitigar las consecuencias de las inclemencias meteorológicas.

La mayoría de los móviles reflejaron la situación de los damnificados por las inundaciones y orientaron las culpas hacia los líderes comunales de las zonas dañadas. Este uso canallesco de una tragedia, en el caso de La Matanza, afectada por la inundación, adquirió un fuerte componente ideológico que sorprende y advierte sobre el futuro devenir político.

El municipio de La Matanza exhibe dos décadas de prudencia fiscal en la administración del Presupuesto. Ha logrado cerrar todos los años con superávit presupuestario.

El resultado de esta política sostenida en el tiempo fue la acumulación de un Fondo de Fortaleza Fiscal de libre disponibilidad que, al 31 de agosto del corriente, ascendía a $ 8.907 millones depositados íntegramente en el Banco de la Provincia de Buenos Aires, agente financiero oficial del Municipio.

El municipio de La Matanza mantuvo sus cuentas en orden, no requirió endeudamiento y enfrentó con éxito las agresivas políticas de discriminación de recursos destinados a obras, la retirada de asistencia y el hundimiento de la actividad económica industrial y comercial en la jurisdicción, perpetrados durante estos años por los gobiernos de Macri y Vidal.

Es necesario precisar que el presupuesto municipal es apenas el 1,9% del producto bruto geográfico del distrito. Es decir que, frente a un debilitamiento del rol de los estados nacional y provincial como el vivido en estos años, el accionar municipal sólo puede tener un carácter paliativo y de asistencia, que es, en definitiva, lo que ha ocurrido.

Los gobiernos de Macri y Vidal no permitieron la apertura de dos hospitales terminados en el distrito ni la puesta en funcionamiento de la segunda sede de la Universidad Nacional de La Matanza, construida enteramente con fondos municipales. Vidal recortó el coeficiente de distribución de la coparticipación en un 10% respecto de 2015 y redujo drásticamente el monto de obras provinciales en el bienio 2018-2019, a un punto en el cual el municipio destina mayor cantidad de recursos en obras que la propia gobernación en la jurisdicción. En efecto, el presupuesto provincial del año 2018 destina a La Matanza $ 900 millones, mientras que la Secretaría de Obras Públicas municipal invirtió, en ese año, $1.100 millones. Para 2019, el Presupuesto provincial preveía apenas $ 700 millones, representando una caída nominal del 22% en un contexto de muy alta inflación, y el proyectado de inversión del Municipio arroja $2.100 millones.

La grave crisis económica provocada por las políticas de Macri, y acompañadas por Vidal, ha generado en La Matanza, al 31 de agosto de 2019, una caída real interanual de 22,4% de los ingresos coparticipados por el Tesoro provincial, que representa un tercio del financiamiento presupuestario comunal.

La crisis que viven las familias ha deteriorado la percepción de las tasa de servicios generales, que experimentó una caída interanual en ese mismo período del 23,2%. Con los recursos coparticipados y la propia recaudación golpeados, el Fondo de Fortaleza Fiscal le ha permitido a La Matanza sostener la actividad del Estado frente a la crisis. Los empleados municipales matanceros recibieron un bono compensatorio del desborde inflacionario por $16.000.

Es sorprendente que quienes administraron con prudencia sus presupuestos y reunieron ahorro fiscal para afrontar una crisis inducida por las políticas del gobierno nacional deban dar explicaciones de un modelo de gestión sustentable en el tiempo, frente a quienes quebraron el Estado, endeudándolo y viabilizando la fuga del país de  U$S 80.000 millones en cuatro años.

En el fondo, lo que más irrita a la oligarquía es que la solvencia fiscal genera autonomía política. Frente a gobiernos nacional y provincial hostiles y de signo opuesto, la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, sostuvo, desde el inicio de su gestión, una firme posición contra la política tarifaria y los impactos que ésta provocaba en las industrias y las familias matanceras, contra la pérdida de federalismo fiscal que implicaba el Pacto Fiscal firmado por la gobernadora por imperio del FMI, que derivó en el recorte de un conjunto de recursos destinados a los municipios, y se opuso a la desindustrialización del área metropolitana de Buenos Aires y a la ausencia del Banco Provincia como banca de fomento al desarrollo productivo.

Equilibrio fiscal y autonomía política son los vectores que permitieron exhibir un manejo del Estado distinto al de Macri y Vidal, manejo del Estado que sometido con éxito a la compulsa electoral en las elecciones primarias de este año.

https://www.eldestapeweb.com/nota/inundaciones-en-el-conurbano-hay-que-tener-deficit-fiscal-endeudarse-y-quebrar-al-estado-si-no-no-vale-2019101922260