17.8 C
Buenos Aires
jueves, abril 23, 2026
Blog Página 40

Por una presidencia latinoamericana del BID

0

En agosto de 2020 en una opinión publicada por LA NACION señalé que había un conjunto de “razones prácticas que justifican la postergación para el primer trimestre de 2021″ la elección de un nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. Destaqué entonces que “el BID debe ser pensado como un puente entre lo internacional y lo continental. La región no necesita un banco anti-chino, sino uno pro-latinoamericano y caribeño en el marco de una relación interamericana que evite más tensiones y nuevas frustraciones.” En breve, la postergación no se trataba de “una alternativa ideológica sino de una vía pragmática” en un momento muy complejo en Estados Unidos y América Latina derivado de los dramáticos estragos iniciales de la pandemia.

Por supuesto, el proceso de elección siguió adelante pues la correlación de fuerzas en la Américas sugería que el candidato de Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone, tenía asegurada una cómoda victoria. Un mes después, en una opinión publicada en Nueva Sociedad en 2020 escribí: “El 12 de septiembre, Claver-Carone, el único candidato en competencia, resultó electo (presidente del Banco Interamericano de Desarrollo) con 30 votos (equivalente al 66,8% de los apoyos), mientras la abstención obtuvo 16 votos; 5 de ellos de la región (Chile, Argentina, México, Perú y Trinidad y Tobago) y 11 extra-regionales (esencialmente europeos). La más reciente votación con un solo candidato fue la reelección de Luis Alberto Moreno en 2015: obtuvo el 96.2% de los respaldos. El resultado que lleva a un estadounidense a la presidencia del BID puede interpretarse como una prueba de insatisfacción política o como la demostración de un déficit de legitimidad de origen”.

A exactamente dos años de esa elección facilitada por la fragmentación intra-latinoamericana y resultante de la elocuente presión de entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a ese déficit de legitimidad de origen se suma uno de gestión institucional. En abril de 2022 se conoció la inquietud de los directores del banco acerca de denuncias contra Claver-Carone por una supuesta relación íntima con una empleada, en virtud del presunto mal uso de fondos, y en razón del hipotético abuso de poder por el despido de personal debido a conflictos personales. Por entonces el Departamento de Tesoro no hizo comentarios al respecto, mientras los legisladores demócratas también mantuvieron silencio a pesar de que se habían opuesto en 2020 a la nominación de Claver-Carone a la presidencia del banco.

En ese contexto, el BID contrató a la firma de abogados de Davis Polk para investigar dichas acusaciones. Todo indica, según la información disponible hasta el momento, que la pesquisa comprobó lo denunciado. De corroborarse finalmente lo anterior correspondería la renuncia o la destitución. Habrá que ver cómo procede el gobierno de Estados Unidos ante una situación delicada que involucra a un nacional. Cabe recordar que el 4 de febrero de 2021 de acuerdo a un memorándum de la Casa Blanca la administración del presidente Joe Biden se comprometió a “los más altos estándares en transparencia”. Si hay un ejemplo en el que la transparencia está en juego es éste. Washington dará, al final del día, la pauta de cómo seguirá el manejo de este asunto: una cosa es que se incline por salvar a Claver-Carone y otra por no hacerlo.

En el caso eventual de que las evidencias sean confirmadas y la decisión institucional conduzca a la salida de Mauricio Claver-Carone, sugiero: 1) que los gobiernos latinoamericanos inicien de inmediato un diálogo para alcanzar, ahora sí, una candidatura de consenso para remplazar a Claver-Carone; 2) que dicha candidatura recaiga en una mujer con credenciales reconocidas, una agenda de modernización efectiva del banco y una particular sensibilidad hacia las cuestiones sociales y ambientales; 3) que a partir de ello se inicie un diálogo político con la administración estadounidense con el principal propósito de recapitalizar al BID ante las notables urgencias generadas por la pandemia y sus secuelas, así como por los graves efectos regionales de la guerra lanzada por Rusia en Ucrania.

Es hora de que el Banco Interamericano de Desarrollo vuelva a manos latinoamericanas; es hora de que la presidencia esté en manos de una mujer de la región.

 

https://www.lanacion.com.ar/politica/por-una-presidencia-latinoamericana-del-bid-nid21092022/

Digno de imitar

0

Tras Pearl Harbor, los Estados Unidos entraron de lleno en la Segunda Guerra Mundial y presionaron sobre los países de la región para que participasen en la misma. El gobierno conservador de Ramón S. Castillo dudó, y en las elecciones que debían realizarse en 1943, propuso como sucesor presidencial a Robustiano Patrón Costas, dueño del Ingenio San Martín de Tabacal en Salta –vinculado a la Standard Oil– y asiduo visitante de la Embajada norteamericana. En el marco de esa situación, en junio de 1943, un grupo de militares nacionalistas denominado GOU (Grupo de Oficiales Unidos), entre los que estaba el coronel Juan Domingo Perón, ejecutó un golpe militar desplazando a Castillo y nombrando primero a Arturo Rawson y después a Pedro Pablo Ramírez que, como Presidente provisional, designó secretario de Trabajo y Previsión a Perón y Vicepresidente de la República al general Edelmiro Farrell, los hombres fuertes de esa organización.

Desde ese cargo, Perón armó una corriente de sindicalistas afines. Sumados a los trabajadores del interior con poca y nada de experiencia en el tema, ampliaron la agremiación de los trabajadores y lograron ser mayoría en la CGT. Tras el 17 de octubre de 1945 y en elecciones libres y limpias, pese a la intervención abierta y manifiesta de la Embajada norteamericana, Perón es elegido Presidente de la República a comienzos de 1946. Ni bien asumió, ejecutó un progresivo plan a favor de los trabajadores; hizo aprobar y aplicar leyes de jubilaciones y pensiones, de vacaciones pagas, indemnización por despido, prevención de accidentes de trabajo, jornada laboral de ocho horas, aguinaldo obligatorio, el Estatuto del Peón, creación de Tribunales de Trabajo, ley de Asociaciones Profesionales y Convenios Colectivos de Trabajo.

Los dueños de los grandes campos (terratenientes), obligados a pagar impuestos y salarios a sus trabajadores, realizaron un retiro persistente de la oferta de carne y granos, tanto en el mercado local como en las exportaciones. Esas menores exportaciones significaron menos ingresos de divisas con las que se importaban los bienes de capital e insumos necesarios para el proceso de industrialización. Ante ese cuello de botella, se intervino el comercio exterior mediante la creación del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), que le compraba directamente al productor y asumía el rol de exportador, a la vez que sostenía el precio de los productos. Las ganancias obtenidas por el IAPI en el mercado mundial durante el trienio 1946-48 sirvieron para subvencionar la energía y favorecer la industrialización.

Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) respaldaron a los pesos, que en forma mucho más que proporcional estaban en poder de los ricos, quienes ahorraban en moneda nacional. El nuevo Directorio del BCRA, encabezado por Miguel Miranda, duplicó la emisión monetaria. Los exportadores ahorraban en pesos fuertes y había reservas en oro que la respaldaban. Al aumentar fuertemente la cantidad de dinero creado por el BCRA, Miranda hizo que –prácticamente con las mismas reservas– hubiera el doble de base monetaria. Esa parte creada de dinero se la dio en créditos blandos (a bajas tasas de interés) a los industriales y a los trabajadores.

Con recursos generados por los exportadores, el peronismo impulsó la industrialización del país y, gracias al fin de la guerra, logró avanzar tecnológicamente y ponerse a la par de las naciones desarrolladas, incorporando ingenieros, técnicos, científicos y empresarios de los países derrotados, que tenían un alto nivel de conocimiento y experiencia.

También empleó las acreencias que se tenían sobre Gran Bretaña, a la que nuestro país asistió en alimentos durante la guerra y, a cambio de esas deudas, le compró los ferrocarriles. Además, se nacionalizaron los teléfonos, las usinas eléctricas, las empresas de gas, los puertos con sus elevadores, las plantas de servicios sanitarios, los seguros y los silos de campaña. Así surgieron nuevas empresas estatales, como la Empresa Nacional de Energía, Yacimientos Carboníferos Fiscales y Gas del Estado. También se nacionalizaron las empresas alemanas que fueron la base del grupo Dirección Nacional de Industrias del Estado (DINIE) y el transporte urbano de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires.

Durante 1947 se fusionaron Centrales Eléctricas del Estado y la Dirección General de Irrigación para dar nacimiento a Agua y Energía Eléctrica, reemplazando la energía termoeléctrica por la hidráulica. Para ello se construyeron diques con sus respectivas centrales hidroeléctricas, como el Escaba en Tucumán, el Nihuil en Mendoza, Los Quiroga en Santiago del Estero y seis diques con usinas en Córdoba, seis en Catamarca, cuatro en Río Negro y tres en Mendoza; usinas térmicas en Mar del Plata, Mendoza, Río Negro y Tucumán. En 1943, la Argentina tenía una potencia instalada en centrales de 45.000 kilovatios, pasando en 1952 a producir 350.000 kilovatios.

Perón decía que se perseguían tres banderas: la independencia económica, la soberanía política y la justicia social. Para lograrlo, se necesitaban cuatro palancas en poder del Estado nacional: la energía, el transporte, el control monetario y cambiario y la administración del comercio exterior.

El problema hoy

Es cierto que han pasado 70 años y que el mundo cambió y el país también, pero no al grado tal de creer que el plan del Fondo Monetario Internacional (FMI) debe ser el objetivo de un gobierno. Y menos entregar nuestros recursos naturales al capital extranjero y orientar toda la economía a conseguir divisas a como dé lugar y a costa de nuestro consumo interno.

El acuerdo con el FMI parte de aceptar que los precios de los factores de producción (capital, trabajo y recursos naturales) los determina el mercado, eufemismo que esconde la decisión de los grandes operadores nacionales e internacionales en un país que produce bienes y servicios con serios atrasos tecnológicos y déficit estructurales, y que no puede competir sin el apoyo y direccionamiento del Estado.

El Estado es indispensable en la gran mayoría de la producción nacional –salvo aquella que depende del rinde por tener la tierra más fértil del mundo, donde más toneladas se producen por hectáreas de soja o de determinados minerales, más algunos enclaves industriales, como puede ser la producción de trépanos para perforar pozos, algunos segmentos de la industria automotriz o del laminado de acero o de aluminio–, pero aun así con la necesidad de contar con energía subsidiada para su realización.

La lógica imperante en el plan del FMI es la búsqueda y apropiación inmediata de la ganancia a cualquier costo, sin plantearse la situación de mediano y largo plazo, como si el mercado pudiera configurar el presente y ese presente el futuro. Se construye una sociedad a partir de la tasa de ganancia, que es la que permite en ese modelo comparar las inversiones: se invierte en aquello que genera más ganancia y de esa manera se opta por producir caramelos en lugar de acero. También, si otras economías generan mayor tasa de beneficio, se emigra hacia ellas.

En ese marco, son diametralmente distintas las funciones de un Estado en una economía que en otra. En la primera, es imprescindible el rol planificador, orientador y regulador del Estado. Desde el punto de vista económico, para esa visión de la economía la principal función del Estado es regular, establecer las “reglas de juego” y controlar qué es lícito y qué es ilícito, qué es “blanco” y qué es “negro”. En el plan del FMI, el Estado debe evitar intervenir y, de hacerlo, sólo debe hacerlo en forma circunstancial ante ciertos “defectos” del mercado, cuando no se toman en cuenta las relaciones de fuerza dispares que puede haber entre sus operadores.

Esto hace que el Estado ausente desorganice a la sociedad, la apropiación de lo que se produce y de sus recursos comunes. El Estado es, además de las instituciones, una relación entre las personas. Es una manera de vincularnos cotidianamente en torno a cosas que nos involucran a todos: la Patria, la sociedad, la educación, el intercambio de productos, la sanidad, el respeto, los procedimientos lógicos y morales.

Los capitales internacionales, en cambio, buscan cuñas donde reproducir rápida y fuertemente su acervo, sin interesarle la consistencia y sustentabilidad de los mismos. Su política es extractivista (petróleo, gas, minerales) y aprovechan la ventaja comparativa de las tierras fértiles, a la par que se utiliza el endeudamiento para que la economía argentina se subordine a esas políticas.

Es la lógica de la presión de los 5.500 productores de soja y de las grandes empresas acopiadoras y comercializadoras de granos para obtener un dólar de casi un 40% por encima del oficial. Que el gobierno haya cedido, en lugar de decirles: “No liquidaron en su momento, se les aumenta la tasa de derecho de exportación 10% por mes hasta que liquiden”, implica la justificación de la medida con el mismo argumento que los acopiadores. El mismo es que la soja se vende al exterior casi en su totalidad, olvidando que la mayoría de los campos se arriendan en base al precio de la soja y que ese grano se utiliza en el forraje (afectando a la carne y a los productos lácteos) y en el corte del biodiesel de las empresas productoras locales, etc.

¿Ingenuamente se puede creer que el 30 de septiembre de 2022 termina el premio a la especulación? La lógica que prima es que “nos necesitan” y, por eso, “vamos a presionar con el resto de la soja retenida (que supera las 10 millones de toneladas), con el maíz, con el trigo, etc.”, sabiendo que existe una relación inversamente proporcional entre el tipo de cambio (precio del dólar) y el salario real. Si se dan más pesos por dólar, aumenta el precio de los alimentos y desciende el poder adquisitivo de todos los que tenemos ingresos en pesos.

También se equivoca el gobierno si cree que se va a estabilizar el dólar porque ofrece al capital extranjero el litio y los minerales raros de nuestra Puna, o el petróleo y el gas de Vaca Muerta, e incluye la extracción de gas a 6.000 metros bajo el nivel del mar y a 307 kilómetros de la costa marplatense por la firma estatal noruega Equinor. O el acuerdo con Petronas, firma estatal de Malasia, para la construcción de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) que contempla una inversión de 10.000 millones de dólares y que permitirá, cuando la planta de GNL alcance su capacidad máxima, exportar unos 460 barcos anuales, lo que hará del GNL uno de los principales sectores exportadores y generadores de divisas del país.

Se genera riqueza para afuera, en lugar de hacerlo para el desarrollo de nuestra industria, nuestra producción y nuestro consumo. Todo para conseguir el “papel verde” que emite la Reserva Federal de los Estados Unidos que, lo peor, es que no se lo necesita, dado que:

  1. La deuda que se está pagando fue generada con evasión tributaria y fuga de capitales.
  2. Desde el 1° de enero de 2020 al 31 de julio de 2022, hubo un superávit comercial (las exportaciones superaron a las importaciones) de 29.818 millones de dólares, que el BCRA dilapidó. Dentro de ese monto, deben contabilizarse 14.500 millones de dólares que el BCRA le vendió a precio oficial (de $62 en diciembre de 2019 a los $135 de julio de 2022) a un grupo de grandes empresas por supuestas o reales deudas, cuando la mayoría de ellas son las principales compradoras y fugadoras de divisas durante la gestión de Cambiemos.

El gobierno cierra el circuito con otra vuelta de suba de la tasa de interés, con lo que la situación se torna insostenible. Sumado al descontento popular, esto augura nuevas y más profundas crisis, que se irán repitiendo sistemáticamente mientras cae la producción y se incrementa la pobreza.

La palabra “clásico” significa digno de imitar. Nuestros gobernantes deberían leer a Maquiavelo en El Príncipe, cuando asevera: “Porque, puesto que los hombres avanzan casi siempre por los caminos que otros han trazado y proceden en sus acciones imitando lo que otros han hecho, y puesto que es imposible mantener exactamente el mismo camino y alcanzar el mismo grado de virtud de aquellos a los que imitas, un hombre prudente debe tomar siempre los caminos que han seguido los grandes hombres e imitar a los que han sido más ilustres, para que, si sus capacidades no llegan a igualarlos, por lo menos se le parezcan un poco”.

 

 

Digno de imitar

Manejo del sistema judicial, plan maestro del neoliberalismo

0

Antes de abordar el hecho permítanme algunas precisiones que ayuden a despejar o mejor dicho deconstruir el lenguajear cotidiano cuando hablamos de “la justicia”, sin pretender hacer del texto un ensayo de filosofía del derecho y abusando de una grosera simplificación académica.

Esta jerga habitual en los medios de comunicación que copiamos sin mayores disquisiciones implica, en esta alocución, tres conceptos diferentes: La Justicia, El Derecho y finalmente el Sistema Judicial.

La Justicia

El jurista Hans Kelsen, considerado como el teórico del Derecho más importante del S.XX, nos dice: “Ninguna pregunta ha sido planteada más apasionadamente que ésta, por ninguna otra se ha derramado tanta sangre preciosa ni tantas lágrimas amargas como por ésta, sobre ninguna otra pregunta han meditado más profundamente los espíritus más ilustres –desde Platón a Kant- Y sin embargo, ahora como entonces, carece de respuesta.”

Agrega Kelsen: “La justicia es, ante todo, una característica posible, pero necesaria de un orden social.”

Definido el orden social queda definido el concepto de justicia o viceversa, ergo no es estático, cambia de época en época; ejemplo de ello es la lucha de las mujeres que ha logrado cambiar la idea de lo que es justo en el tratamiento a sus personas

El Derecho

Si hacemos abstracción de las bibliotecas que priorizan sea, las elaboraciones del derecho racional o las del derecho natural, posibilidad que tenemos en nuestra calidad de observadores externos a lo que llamamos derecho y desde la óptica de la sociología de sistemas sociales, el derecho es un sistema social autónomo, que ante la imposibilidad de consenso entre los criterios de diferenciación entre bien, mal y daño establece como condición de su posibilidad de existencia del código legal/no legal, que como venimos sosteniendo depende del sentido social de época en época. Es decir, que regula las expectativas sociales al respecto.

Para graficar: la esclavitud era legal en su época al punto que el padre de los fundamentos del derecho anglo sajón, John Locke, era esclavista.

El sistema judicial

Derivado de las dos cuestiones planteadas aparecen las normas y quiénes deben interpretarlas y aplicarlas positivamente. Y aquí aparece el factor humano: aspiraciones, deseos, miedos, ideologías, etc.

De los tres conceptos anotados el más accesible a la voluntad humana para ser utilizado como herramienta política para disputar el perfil del orden social es justamente el sistema judicial. Hallazgo del Departamento de Estado de EE.UU cuando ya no pudieron recurrir a las fuerzas armadas de las colonias.

Dado que el orden social global y también el local están en disputa respecto de quién lo modela y con qué criterios, las acciones políticas sobre la burocracia del sistema judicial no son para nada azarosas ya que éste es la última instancia de definición de derechos e intereses económicos.

Cuando Mauricio Macri y su asesor Pépin Rodriguez Simón armaron la mesa judicial y pusieron por decreto en la Corte Suprema a Rozenkrantz y Rosatti no fue ésta una decisión caprichosa, fue el comienzo de aplicación del plan concebido por el Departamento de Estado para gobernar América del Sur que ya había sido aplicado con éxito en Brasil

A Macri lo siguió el gobernador Morales en Jujuy y luego Alfredo Cornejo en Mendoza –debo decir, en este caso, con una actuación al menos dudosa del bloque del FdT- y esa directriz política con ambiciones de ser fundacional es basal para Juntos por el Cambio.

Al igual que Macri y al igual que Morales, en Mendoza Alfredo Cornejo promovió y consiguió, en la Corte Suprema de la provincia, los cambios que le permitieran tener mayoría en el tribunal a fin de obtener los fallos favorables necesarios a su plan político.

Siguiendo este plan, su continuador el gobernador Suarez, presentó en la legislatura provincial su proyecto para reformar el funcionamiento de la Corte Suprema local. La legislación de la provincia –ley 4969/84- organiza la Corte en tres salas, una que forman el presidente de la Corte y los presidentes de las otras dos, la sala segunda que se ocupa del ámbito civil y comercial y la tercera que se aboca a los temas penales y laborales.

Suarez propone eliminar esa organización para asignar los casos por sorteo entre todos los supremos.

¿La razón? Esa modificación lograría que los temas comerciales y civiles no estuvieran sólo en manos del peronismo que tiene mayoría en la sala que se ocupa de ellos y dado que el cornejismo tiene mayoría en el número total de supremos, claramente las resoluciones siempre responderían al interés político económico del oficialismo.

El FdT votará en contra pero el gobernador tiene mayoría en ambas cámaras de la legislatura provincial. Alejandro Perez Hualde, ex presidente de la Corte, y especialista en derecho civil y Aida Kemelmajer, jurista reconocida nacionalmente y también ex jueza de la Corte se pronunciaron en contra de la reforma.

¿Qué causas se tramitan en la sala segunda con mayoría peronista? ¿Qué les interesa sacar de allí? justamente aquellas que ponen en cuestión las relaciones comerciales y las acciones administrativas del Estado. Pero además el control de constitucionalidad de cualquier cuestión que se presente debería resolverse en el pleno de la Corte que con la incorporación de la última designada –Teresa Day, que no contaba con los requisitos que marca la ley- tiene hoy mayoría de 4 a 3 a favor del oficialismo.

Suarez argumenta saturación de trabajo y lentitud en las resoluciones cuestión que más allá de las objeciones que expresó Kemelmajer al respecto, sería muy fácil de resolver ampliando el número de jueces ya que la ley provincial 4969/84 establece que los miembros de la Corte deberán ser: “al menos 7”, lo que posibilita su ampliación pero esto por un lado lo llevaría a una disputa públicamente visible por la elección de candidatos y por otro, dificultaría su manejo de los supremos.

No es casualidad la similitud con lo que ocurre a nivel nacional y con lo ocurrido en Jujuy. Como dije, son los pasos establecidos como necesarios en un plan que aparece como modelo global si miramos lo que ocurre en otros países.

Es necesario hacer notar que temas espinosos para la comunidad mendocina como aquellos relacionados con la minería, con el uso del agua, con la administración de los bienes públicos (Suarez actúa en este tema en espejo con Larreta), con el ordenamiento territorial –no olvidar la condición desértica de Mendoza que convierte a los oasis en preciada posesión-, tienen a la Corte Suprema como destino final. Sin contar con las aspiraciones de reforma constitucional que el gobernador Suarez viene impulsando.

Sobrevienen interrogantes para plantear:

¿Tenemos sólo un problema operativo en el sistema judicial, que se arreglaría cambiando algunos jueces y modificando la estructura burocrática? Tesis de Alberto Fernández que espera que el sistema se autodepure.

¿Tenemos, ante nosotros, la visibilización de un orden social que ya no construye el bien común, la felicidad del pueblo, el mejor vivir, la cohabitación pacífica del territorio o como quiera llamársele?

¿Cómo responde el sistema político ante esta crisis sistémica?

¿Cómo se construye un acuerdo social con aquellos que no lo quieren construir?

 

 

Las matrices del odio

0

El odio, sentimiento abarcativo que invade la psiquis de quien lo experimenta, se constituye en un filtro que hará que el sujeto vea la realidad a través de él.
Como en todos los casos es sugerible preguntarnos no solo ¿por qué? en cuanto a su origen, sino también ¿para qué? Ya que todo lo que se sostiene, lo sepamos o no , tengamos mayor o menor consciencia de ello, está sustentado en nuestra subjetividad para permanecer como tal.
A partir de entender estos dos grandes interrogantes, o al menos hipotetizar sobre ellos: por qué y para qué, podremos establecer una línea que los une; me refiero al ‘cómo’, o sea a todo el andamiaje fáctico-conductual que será su manifestación.
Es altamente probable que el sentimiento de odio tenga, fundamentalmente, dos orígenes y ellos son: el miedo y la culpa.

El miedo y el deseo son sentimientos primigéneos en la regulación de la conducta para manejar nuestros impulsos y nuestros límites. Seguramente la contradicción primordial que vivimos los seres humanos está representada en la confrontación entre el miedo y el deseo.
Será el ¿puedo o no puedo? lo que finalmente permitirá la puesta en acto de una conducta puntual o sucesiva en el tiempo.
Cuando el miedo prevalece de manera sostenida sobre el deseo, la frustración consecuente podrá llevarnos a la depresión, que no es otra cosa que la declinación del deseo, o ese deseo insatisfecho puede llevarnos a observar que otros tienen lo que deseamos y generará hacia ellos, o lo que ellos representen, un sentimiento de aversión.
Aquí hay que hacer un alto para tocar un tema primario en el análisis de este conflicto, debemos incorporar el tema del poder.
Hay en general un concepto errado en la apreciación del poder. Poder es la capacidad de hacer, poder no es tener, sino poder hacer.
Podría alguien ser poseedor de La Pietà pero no podría hacerla, el poder fue de Micheangelo Buonarroti, que en su decir lograba sacar del bloque de mármol la escultura que estaba guardada dentro de él. Luego de finalizada la obra, su poder dejó de ser ejercido en ella, solo podría haber ejercido el poder de ocultarla al mundo, el poder de la avaricia y el egoísmo; pero al compartirla el poder se transfirió a los ojos de los otros, transmutó en el poder de admirar su belleza por todos los que hemos tenido la suerte de verla en persona o a través de imágenes.
¿Y por qué esta alusión al poder?

En la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel se dice que dos hombres se enfrentan en una lucha a muerte, pero uno de ellos se rinde ante el temor de morir. De aquí en más este será el esclavo que estará dispuesto a servir para no morir. El que no temió se convierte inmediatamente en amo, en el dominante y el esclavo en el dominado. Hay quienes dicen que en este mito Hegel marca el comienzo simbólico de la burguesía a través de la figura del amo y Marx considerará, posteriormente, que el esclavo será simbólicamente un nuevo sujeto constituido como el proletariado y el establecerá un discurso en defensa de sus intereses. Lo que en definitiva queda claro es que a partir de esta lucha se determinan un dominante y un dominado, una relación que por extensión podemos asumir como el establecimiento de una clase dominante y una clase dominada, que por supuesto, son mucho más antiguas que la burguesía y el proletariado. Lo que no se dice es que el vencedor, el amo, el que no temió morir, a partir de ser el vencedor se encontró con el miedo, ya que a partir de ese momento luego de vencer, durante todo el tiempo sentirá que debe defender su lugar de poder, llegando a la paranoia; y ese será el problema inicial.
La confrontación de los hombres que serán después amo y esclavo funge como acto confirmatorio de la propia existencia, de la consciencia de ser, es el sujeto que tengo enfrente el que me confirma a mi como sujeto, la otredad que confirma mi mismidad; pero es también al que viviré como amenaza de perder el poder conquistado, por eso a través de la historia el poder ha demostrado la voluntad de convertirse en sujeto único y considerar a los dominados como objetos. Cuando un objeto pretende acceder a la palabra y reconvertirse en sujeto el poder no lo tolera y si lo considera necesario reprime y mata, no extermina, sino no tendría quien le sirva y de quien servirse. El siguiente problema es que el dominado, aunque lo trate como un objeto y pueda llegar a matarlo es en definitiva su igual, mirado desde el punto de vista del dominante, su imagen especular, y dañar a quien es mi imagen y semejanza generará necesariamente culpa.

Tendrá entonces el poder dos problemas que lo perseguirán las 24 hs: la paranoia de perder su lugar de dominio y el sentimiento de culpa de dañar a un igual. El primer problema, la paranoia, lo soluciona con tropa mercenaria, que aunque surgida de las entrañas de los dominados, esté dispuesta a defender los intereses de sus amos y matar en su nombre. Para el segundo problema, la culpa, el poder encuentra una solución eficiente, no solo desconocer al dominado como sujeto transformándolo en objeto, a la vez le negará la condición de semejante y lo convertirá en inferior y despreciable, no valioso; este es el odio de clase, indudablemente menos costoso que la culpa desde lo emocional. Esto justificará la esclavitud, la explotación, la represión, el racismo, la xenofobia y el asesinato del que proteste, disfrazándolo de ejercicio de la ley.
Pero dentro del odio también hay matices, fundamentalmente porque las razones del odio no son iguales para todos los odiadores. El odio de clase de las clases dominantes, de los que realmente tienen el poder, reprime y mata, pero no extermina; sabe que necesita a los dominados como mano de obra, también a los desocupados, ya que la desocupación y el hambre son disciplinadores sociales. Este es el odio que remplaza a la culpa, un odio utilitario. Pero hay otros odios, el odio de la tropa mercenaria que cree ser parte de los intereses de sus amos y nos sus sirvientes y está dispuesto a matar y golpear a sus vecinos. Estos odian profundamente a los que representan a esos vecinos, al pueblo del que ellos en la práctica han renegado de ser parte, odian los discursos que sin nombrarlos los denuncian como desclasados. Capítulo aparte son los mercenarios de altos ingresos vinculados a los medios de comunicación. Sus manifestaciones de odio se parecen tanto a una impostura que ni siquiera está claro que odien, pero seguramente facturan. Estos tienen que odiar porque ya violaron su contrato de pertenencia con la comunidad y de esto no hay retorno.
Finalmente están los odiadores vocacionales, los que no reciben dineros sino que tienen como motor para su odio su propia frustración, su sentimiento de impotencia, su incapacidad de ser y de hacer, su necesidad de existir, los que son capaces de inmolarse para tener un minuto de fama, los que solo a través de la violencia pretenden establecer un nexo con la vida buscándola allí donde precisamente no existe. Estos, según necesidad, serán aplaudidos o silenciados por el poder real, son simples peones en el tablero de ajedrez de la realidad. Estos fueron la tropa genocida que protagonizó el holocausto en Europa.

 

Informe económico mensual

0

Los números comentados corresponden a agosto, en el País los acontecimientos, nombramientos, acuerdos, y del estilo siempre sorprenden. Observamos algunos indicadores bajo el “nuevo mantra” (lo utilizamos como instrumento pero repetido) como la Inflación, el CCL (contado con liquidación) y Riesgo País. Trayendo nuevas buenas y malas también.

Luego de la fugaz visita de la ex Ministra Silvina Batakis al ministerio de economía se inició un nuevo ciclo que por lo visto presenta diferencias, especialmente en suma de poderes y ordenamientos cuyos resultados se empezaran a sentir en los próximos meses. Ya en agosto contamos con el primer mes completo del  ministro Sergio Massa e inevitablemente la inflación emitirá las señales de cómo operan las nuevas autoridades. Compás de espera entonces, porque la inercia se impone y podemos pensarlo (al primer mes) como el de los juegos preparatorios.

Seguiremos repitiendo que Putin invadiendo y pisoteando un país soberano como Ucrania también colabora para que la inflación en el mundo y el riesgo país levanten vuelo. Apuntala además nuestras propias acciones.

La inflación de agosto se eleva algo menos que el relámpago y trueno de julio, conjeturamos que la tormenta continuara en los próximos meses a la espera de las decisiones o planes de las nuevas autoridades. Los ocho meses iniciales del 2022 son para el olvido, que nadie olvidará. Pero la marca de agosto y el acumulado del año se destacan claramente de los últimos años. Recordemos siempre que la inflación ofrece un primer resultado palpable por el que con cada $peso$ se adquieren menos bienes y servicios, ya sea en comparación a julio ni que decir de hace 12 meses. La inflación reduce a escombros el valor del $peso en el tiempo. Creemos que es el principal problema, síntoma o como queramos llamarlo.

El BCRA, aumenta la variación mensual del dólar oficial mayorista (siempre con la bandera de mayor depreciación del $peso) pero ahora no tan lejos de los porcentajes de aumento de los precios, otro tanto hace con la Tasa de Política Monetaria (interés) que aumento el 24 % en el mes (agosto/julio) y en 12 meses (agosto/agosto) el aumento ya fue mayor, el 69 %. Las autoridades del BCRA y del M. de Economia siguen observando que el CCL (dólar contado con liquidación) no agrande la brecha, en agosto se logró y el mes cerró con una brecha menor.

Tanto en el promedio mensual (agosto), en lo que va del año (8 meses) y en 12 meses, los IPC (los precios) considerados no muestran señales de agotamiento. Algunas instituciones, arriesgan un número elevado para el 2022 que alcanza el 95 % anual, por ejemplo en la recopilación que hace el BCRA, otros especialmente de origen oficial son más optimistas y conjeturan en las proyecciones acordados (o elevadas) con FMI un rango entre 52 % y 62 % a fin de año,  pero fueron superadas.

Relevamos en el cuadro al Indec Nacional – (responde al ponderado de seis regiones Pampeana, GBS, Noreste, Noroeste Cuyo, Patagonia) -, la Dirección General de Estadística y Censos de Ciudad Bs As (con nuevo índice), la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia de Córdoba, la Dirección de Estadísticas de la Provincia de Mendoza y  la Dirección Provincial de Estadística y Censos de la Provincia de San Luis. Cuando se publique incorporamos al Instituto Provincial de Estadística y Censos de Santa Fe

Mes julio promedio de los IPC mencionados: 6.7 %. El Indec en el ponderado  Nacional de 6 regiones: 7.0 %. Por debajo del 7.2  % promedio de julio.

Acumulado siete meses  del año 2022: 55.2 %. Ponderado Indec 56.4 %.

Interanual (12 meses – agosto 2022 / agosto 2021): 76.4 %. Ponderado Indec 78.5 %.

Alimentos pone una nota promedio casi similar al mes anterior,  y se eleva al 6.7 % en agosto, con valores bastante similares entre los Institutos. Quedó (en el mes) igual al 6.7 % del promedio Nivel General. Septiembre renovará novedades y suponemos que impactaran algunas de las medidas propuestas.

Capítulos como Indumentaria, Vivienda y Servicios Básicos, hacen su aporte al Capitulo Nivel General.

Se aprecia en el cuadro lo que decimos y tener en cuenta Córdoba queda a un pequeño paso atrás de los restantes en el Nivel General, pero seguramente no será por mucho tiempo todos superan el 70.0 % (a/a) y si esta inercia se mantiene la preocupación cunde.

El dólar CCL en agosto se replegó y retrocedió un poco respecto a lo que venía mostrando, el promedio resulta inferior al del mes anterior, alcanzó los $ 290.4 con una disminución  del -3.7 %. El dólar oficial mayorista promedió en agosto los $ 135.3 con un aumento en el mes del 5.4 %, en los ocho primeros meses el 33 % y en 12 meses el 39,2 % mucho menos de los precios pero intentando no salir último. Si se proyecta la tasa mensual de agosto (5.4 %), alcanza en términos anuales el 86 %.

El Riesgo País elevado, promedió agosto en 2.417 puntos, en el mes  disminuyó el  -10 %, en 8 meses aumentó 40 % y en 12 meses (agosto / agosto) el  54 %. Valores complicados para todos, pero no obstante las autoridades lo observan como un primer paso del ministro Massa, ya que ambos indicadores disminuyeron en agosto.

 

Valen como recordatorio y doblemente ahora con un nuevo equipo económico que aparece como más ordenador y márgenes de decisiones superiores a los anteriores: 1) ¿El BCRA  moverá con mayor intensidad la depreciación de la moneda y la tasa de interés? Siempre flota el fantasma de la devaluación o formas más encubiertas cuando la necesidad lo impone. 2) En el mes de agosto el CCL, disminuyó y eso seguramente acelera el pulso cuando se lo ve como un logro. Por verse. 3) ¿La inercia inflacionaria impondrá nuevas anclas? La respuesta es complicada, ya casi no queda ancla que detenga semejante velocidad pero las declaraciones de Massa son “enfrentar la inflación con determinación”. Entonces esperando. 5) Finalmente,  ¿Cómo continúan las auditorias del FMI? Asegurado el visto bueno al nuevo equipo, la pelota fue para adelante.

Lic. Jorge Moore

14-09-2022

Inflación del mes de AGOSTO 2022, dólar, CCL y Riesgo País: VARIACIONES %
Mes Acumulado 2022 12 meses
Indec Nacional 7,0 56,4 78,5 General
  7,1 58,8 80,0 Alimentos
5,7 55,3 74,6 Salud
Ciudad BsAs 6,2 53,0 74,6 General
  7,1 61,3 82,4 Alimentos
9,0 58,9 81,4 Salud
Córdoba 6,24 52,74 72,10 General
  6,41 54,75 78,47 Alimentos
6,0 51,97 72,69 Salud
Mendoza 6,9 58,2 79,1 General
  7,3 59,4 79,2 Alimentos
3,8 52,9 69,1 Salud
San Luis 7,2 55,7 77,7 General
  5,6 55,8 78,2 Alimentos
7,6 54,6 71,1 Salud
PROMEDIO 6,7 55,2 76,4 General
  6,7 58,0 79,7 Alimentos
  6,4 54,7 73,8 Salud
Valor dólar promedio mes $ 135,3      
Valor dólar CCL promedio mes $ 290,4      
Dólar Oficial Prom. Variación % 5,4% 32,8% 39,2%  
 Dólar CCL Prom. Variación % -3,7% 39,2% 67,8%  
Brecha CCL/Dólar Of. Prom.% 115%      
 Promedio AGOSTO Riesgo País          2.417      
  Mes Acumulado 2022 12 meses  
  -10,0% 39,7% 54,4%  
Conjeturas de inflación: a diciembre  2022 FMI Min. FMI Max. Año 2021 repite REM de Mar.
52% 62% 51% 90,2%
Diferencias: Indec y Ciudad no incluyen Bebidas alcohólicas en Alimentos. C. Bs As Nueva Canasta
Brecha cálculo valor del dólar mayorista promedio mensual y el valor del CCL prom.   
Fuentes: Indec, Organismos Provinciales, BCRA.      

 

¿De qué estamos hablando?

0

A partir del atentado contra Cristina Kirchner se ha popularizado el debate acerca de “el odio”, sobre el que no hay nada para discutir fuera de los divanes de los psicoanalistas en tanto sentimiento inmanente a la condición humana. En muy pocos casos se debate sobre el uso interesado de este sentimiento o pulsión como les guste calificar.

Producto de la formación intelectual moderna, tributaria de la herencia griega aristotélica, automáticamente, mediante la lógica binaria, buscamos la causa material y la causa eficiente donde depositar las culpas. Se obvia desde este punto de vista la complejidad de los fenómenos sociales y se trata de resolver la cuestión desde Freud y el estructuralismo a su vez herencia del marxismo.

De modo que los problemas sociales que sufrimos derivan en asignaciones morales: la culpa la tienen los malos; que siempre es posible encontrar entre aquellos que no tienen una racionalidad parecida a la nuestra.

Sin embargo se atisba algo que parece tener influencia y se menciona a modo de jerarquizar los parlamentos y se alude al “sentido social” sin mayor disquisición respecto de que se trate este concepto. Se cae en la contradicción de buscar en los medios de comunicación una única variable en su formación, de la cual es víctima un sujeto individual autómata sin pensamiento propio; ergo los únicos culpables son Magnetto y sus adláteres y los distraídos –por ser gentil en la calificación de los de a pie.

El sentido social, salvo pocas excepciones (Durkheim y Simmel de las primeras) históricamente en la sociología ya clásica tiene mala prensa, “common sense”, “la doxa” son denominaciones despectivas para su mención y explicación de por qué este sentido no coincide con la academia y esta asignación se generalizó en las bibliotecas. Para no hacer más largo el texto presente: https://marcelosapunar.com/2020/10/03/el-sentido-comun-por-norberto-rossell/ mi texto al respecto.

Es decir, la mirada no va más allá del vuelo de la gallina –Perón dixit– que no permite ver, sólo con lentes morales o de objetividad positiva, más allá de los actores sin tener en cuenta la complejidad de la evolución social y el funcionamiento de los distintos sistemas que la componen. A nadie se le ocurre preguntar por qué globalmente se registran reacciones contra la política y sus actores o una deriva hacia las religiones. ¿Es solamente por cuestiones ideológicas o de fe?

El repaso de la evolución del sapiens indica que aquellas propuestas de soluciones para los problemas que lo acuciaban que no funcionaron pasaron a la historia como “intentos fallidos” –obvio, el tiempo experimental sobrepasó a los mentores de esas propuestas.

No implica ninguna originalidad expresar que el sistema político como ordenador de la vida comunitaria –utilizando este último concepto sólo en el sentido de habitar un espacio común- no viene dando soluciones útiles a los problemas actuales en ningún lugar de nuestra “única nave espacial”: el planeta tierra.

¿Cual sería la conclusión a estos devaneos?

La función del sistema político es obtener “decisiones colectivas vinculantes”, en democracia eso supone cantidad de votos en las elecciones, la otra cara de esa moneda consiste en que los elegidos queden vinculados a esas decisiones, ergo que cumplan con el acuerdo electoral. No sirve como excusa el posibilismo ni la mentada correlación de fuerzas, si es que se cree en la soberanía popular expresada democráticamente.

Cuando esto no ocurre –que no viene ocurriendo globalmente hablando- aparece “el odio”, en realidad la calentura del popolo defraudado y por supuesto quiénes se aprovechen de ello.

Sobreviene aquí la pregunta por la lógica de la construcción política a la luz de la penetración del imaginario neocapitalista que te propone ser doctor en la Siglo XXI en dos o tres años y entonces la respuesta surge fácil, los de a pie sólo quieren “vivir mejor” –CFK dixit– y eso supone un orden social, cuestión que históricamente prometió el peronismo.

Los que deambulamos por el sistema político debemos repasar, prácticas y reglas escritas y no escritas de esa construcción.

Algunas consideraciones acerca del rechazo al texto de la propuesta constitucional chilena

0

El pasado domingo 4 de septiembre el pueblo chileno rechazó contundentemente en las urnas, al texto de la propuesta de nueva constitución que había alumbrado la Asamblea Constituyente. Este resultado implica que por un tiempo indefinido seguirá vigente la constitución pinochetista, garantizando la pervivencia del andamiaje jurídico-normativo derivado. Luego, continuarán intangibles los modos organizativos institucionales y sociales, las relaciones de fuerza entre los factores de poder, la distribución de la renta nacional y la administración del conflicto social chileno. Frente a este para muchos amargo y sorprendente resultado, cabe preguntarse qué es lo que sucedió, qué razones explican la rápida transmutación que en menos de un semestre, llevó al país en un viaje expreso y sin escalas, de la exultante “primavera” política de Boric al cruel invierno de un gobierno derrotado e insanablemente débil. Seguramente el transcurso del tiempo y la evolución histórica de la política trasandina irán arrojando mayor luz y permitirán comprender más acabadamente esta singularidad chilena con riesgo de impacto regional. Ello no obstante, se pueden arriesgar algunas opiniones acerca de lo ocurrido, con visos de contar con cierto grado de certeza interpretativa. En principio debe comprenderse que se trata de un fenómeno muy complejo y multidimensional, en el cual los actores y los factores incidentales eran interdependientes y se influían mutuamente, ora expansivamente, ora restrictivamente. Hay en boga una tesis que atribuye el fracaso de la propuesta a la pronunciada baja de la imagen y popularidad del presidente Boric y de su gabinete. Otra línea interpretativa plantea que la derrota se debe a una hoja de ruta y una agenda de la Asamblea Constitucional que habría sido planificada maquiavélicamente por el ex presidente Piñera, para minar el camino del nuevo gobierno y de la asamblea. Una tercer postura afirma que el rechazo se explica fundamentalmente en la influencia espuria del aparato mediático, expandiendo “ad infinitum” las posturas de los sectores reaccionarios y conservadores; sembrando falsedades discursivas con el objeto de crear y difundir miedo al cambio. Una cuarta línea interpretativa entiende que el grueso de la defección de voluntades se produjo por algunas propuestas excesivamente avanzadas, tales como la relacionada con el aborto, la cuestión de género y lo relativo a los pueblos originarios. Una quinta sostiene abiertamente que el pueblo “se equivocó”, fundando esta aseveración en una suerte de síndrome de Estocolmo masivo, en el que los dominados se mimetizan y solidarizan con los dominadores y explotadores. Desde el Grupo La Capitana pensamos que todas y cada una de estas hipótesis contienen cierto grado de verdad en sus asertos, pero que ninguna de ellas alcanza por si sola a explicar lo acaecido, ni constituye la razón de mayor peso acerca de ello. Entendemos, desde el GLC, que en lo esencial, es muy alta la probabilidad de que simplemente el pueblo chileno haya expresado en las urnas, su insatisfacción y desacuerdo con el texto que se le propuso por parte de la asamblea constituyente. Entendemos que el proceso histórico lo evidencia, con las masivas movilizaciones populares de los años 2019 y 2020, hasta que le arrancó al gobierno de Piñera el plebiscito en el cual se pronunciara mayoritariamente y también contundentemente por una nueva constitución. Está claro que no se registró la incidencia de ningún factor externo o crisis que explique el abrupto cambio del resultado, en el primero la convocatoria ampliamente aprobada, y en el segundo, el texto duramente rechazado. Todo, en prácticamente un año. Es menester entonces aceptar que el pueblo sigue manteniendo su idea y deseo de una nueva constitución, pero con otro texto distinto del propuesto, es decir, con otros contenidos. Entendemos desde el GLC, que la atomización de las representaciones, la notable dispersión de intereses de los grupos sociales representados y la dilución de los partidos políticos en la Asamblea, derivó en un estado de cosas donde cada grupo ejecutó su participación con la intención de llevar agua para su molino; atento que, como consideraban ya ganado el plebiscito de salida, entonces lo necesario era triunfar en las pulseadas internas de la asamblea. En consecuencia, en un clima de facciones que velaban por sus intereses, no fue posible armar un proyecto síntesis que englobara al conjunto y lo hiciera sentirse partícipe de una epopeya emancipadora. Y en la actualidad resulta muy claro que la suma algebraica de las voluntades de las diversas minorías que se encuentran en una sociedad dada, no conforman “per se” mayoría, más bien lo más probable sea lo contrario. Como peronistas formados en la doctrina de la Comunidad Organizada, no podemos menos que señalar esta cuestión, la principal en nuestra opinión. Atento a la relevancia de estos sucesos para Chile y toda la región, sostenemos la necesidad de acompañar y colaborar en todo lo que sea menester al heroico pueblo chileno, para avanzar en las transformaciones que los derechos humanos y sociales imponen, ya en pleno siglo XXI. Y las lecciones derivadas de este evento, que trascienden las fronteras, deben ser estudiadas y aprendidas en todos los cursos de formación política y dirigencial, fundamentalmente el hecho de que las élites podrán apropiarse de las herramientas, representaciones y procedimientos políticos, pero, si no lo conforman, el pueblo repudiará los resultados. Como debe ser. Vox pópuli, vox dei.

Nueva etapa del capitalismo en la crisis financiera y el mito monetarista ante la inflación (II)

0

Habíamos terminado la Parte I de este artículo señalando que la dificultad de pagar las deudas va en aumento a medida que crece el sistema, durante las crisis de largo plazo, de su madurez. La crisis se acentúa porque hay que producir más y con mayor productividad con máquinas más complejas y de mayor valor que ocupan proporcionalmente menos obreros, a los que se les termina pagando menos porque es al único componente que se le puede pagar menos, al contrario de lo que sucede con las máquinas o con las materias primas, que a la larga, no hacen más que acentuar el problema…

…Y EL TAMAÑO DE LA DEUDA…

Por eso, en la crisis crecen los bancos y el capital financiero, hasta que éste termina dominando al capital productivo, y en la actualidad esto sucede porque la deuda en el mundo supera en promedio en 2,5 veces el valor de la producción, un desequilibrio tan difícil de romper que la alternativa para los países que tienen más dificultad en pasar a una instancia superior es recurrir a la guerra.

Esta dificultad mayor hoy se le presenta a Estados Unidos, porque es uno de los países con más deuda (alrededor de 3 veces el valor de la producción).

Sin embargo, el dólar es la moneda más requerida, porque los que lo compran no tienen otra manera de asegurarse o no saben que ésta es una realidad que todavía va a durar mucho tiempo, aunque ya estamos muy lejos de 1945. En 1971, cuando Estados Unidos desvinculó al dólar de su paridad con el oro  facilitó la expansión del mercado de crédito o de la deuda como un sucedáneo, cuando la deuda o el crédito en vez de la moneda, es un título cuyo respaldo último es el dólar o  las monedas nacionales que son divisas.

Es sabido que la oferta no crea su propia demanda, pero la necesita. No la crea porque el paulatino aumento de la producción no corre paralelo con el aumento de los ingresos del trabajo que sostienen la demanda, y esto se ve muy claramente en las crisis y sobre todo en las crisis financieras sin salida, cuando la deuda es impagable.

Por eso el crédito o el capital financiero se vuelven necesarios a la expansión del capital y al desarrollo del capitalismo, y a la vez agudizan sus contradicciones.

De ahí que no se puedan comparar etapas distintas del desarrollo porque las funciones de cada elemento son diferentes, y menos se pueden comparar las funciones de los distintos elementos entre sistemas distintos: quienes lo hacen sin tener en cuenta ni los sistemas diversos ni las etapas distintas, creen que existe una economía uniforme siempre o que el sistema funciona de la misma manera en sus distintas etapas.

…EL CAPITAL PRODUCTIVO Y EL CAPITAL FICTICIO…

El capital existente en forma de títulos que rinden un interés o rentas está compuesto de acciones y títulos de deuda, que en realidad son un capital ficticio. Contrariamente al capital productivo, como las máquinas, las fábricas o las mercancías, el capital ficticio no tiene valor por sí mismo: representa un valor, y puede aumentar o disminuir sin que se produzcan alteraciones en el capital que representa,

Es posible porque su valorización, también es ficticia, provocada por el mercado, por el voto de los capitalistas que lo poseen, que conduce a la concentración del capital, a la gran propiedad de capital en pocas manos, no más de 1 a 2% de la población mundial. Los pequeños capitalistas o pequeños empresarios se vuelven cada vez menos importantes, pierden ingresos o directamente quiebran, y con el predominio del gran capital financiero, el capital ficticio crece más que el capital productivo y refuerza la crisis.

…VOLVIENDO A LA MONEDA…

La moneda apareció mucho antes del capitalismo y aún del capital comercial. Los primeros sistemas monetarios fueron metalistas o bimetalistas, que empleaban oro y plata como moneda porque son los metales con un valor medio universal muy uniforme, al contrario de otros metales, con grados muy diferentes de pureza y valor más inestable. En estos sistemas monetarios, la cantidad de dinero en circulación se adaptaba por si solo a las necesidades de la circulación de mercancías. Recién a fines del siglo XIX y en el XX se generalizaron los signos monetarios nacionales dependientes del Estado, y el cambio entre ellos empezó a ser en base a la cotización de las divisas.

…Y LAS DIVISAS…

No todas las monedas nacionales son divisas. En la segunda mitad del siglo XIX y sobre todo el siglo XX esta diferencia se acentuó, por la diferencia entre las economías nacionales. A medida que se consolidaba y extendía la revolución industrial, ésta abarcó sólo a los países que se pudieron industrializar hasta los máximos niveles posibles en cada nuevo ciclo grande del capital, generalmente de salida a las grandes crisis.

A su vez, los países industrializados eran los países coloniales del siglo XIX y los imperialistas del siglo XX, y la enorme mayoría de los otros países quedaron como subdesarrollados sin dejar de ser capitalistas porque estaban atados al mercado mundial, pero no eran plenamente capitalistas en la medida en que la industria, que es el centro de la producción en el capitalismo, no se desarrollaba completamente y se especializaban en la producción de materias primas, lo que reducía el valor de sus monedas.

Esta característica del capitalismo corresponde a un largo ciclo que terminó en los años noventa del siglo XX, con pocas excepciones en América Latina.

…EL NUEVO CICLO MUNDIAL…

Este nuevo ciclo, posibilitado por China, supone la posibilidad de industrializarse de los países dependientes o del capitalismo periférico o de menor desarrollo, y es tanto un alargamiento de la vida del capitalismo como el inicio de una transición hacia una reforma mayor del sistema, e inaugura la perspectiva de un capitalismo más homogéneo o más integrado, en el cual se terminaron las soluciones de alcance exclusivamente nacional.

La paradoja es que se trata de una integración en medio de la crisis, cuando el crecimiento de un país proviene más de su capacidad exportadora no apoyada fundamentalmente en materias primas aunque sin excluirlas, que lo que puede conseguir para su crecimiento y sus ingresos en el mercado interno, con una industria retrasada.

ARGENTINA Y SU INTEGRACION EN EL NUEVO CICLO MUNDIAL…

La Argentina tiene una nueva gran oportunidad de integración por su riqueza en petróleo y gas de Vaca Muerta y de la plataforma submarina del Atlántico sur (que llaman la atención de Estados Unidos), más el litio, el cobre, el crecimiento industrial, el potencial agroganadero tradicional, la industrialización del interior y la salida bioceánica con los puertos chilenos del Pacífico, que facilitan las exportaciones a China y a los países emergentes de Asia y hacen posible en el Mercosur una nueva era sobre el ABC (Argentina, Brasil, Chile) imaginado por Perón.

Todo esto, a su vez, es la única posibilidad de sostener en el futuro la política social y de ingresos del peronismo sobre una base económica real y no sobre una plataforma productiva retrasada frente a lo que llegó a ser en el pasado y hasta el advenimiento de la democracia represora, que le inventó la hiperinflación a Alfonsín para entronizar la parte del peronismo claudicante ante la derecha y alentar la convertibilidad imposible y la dolarización empobrecedora.

…EL DESAFIO PARA EL PERONISMO…

Es innegable que esta tendencia sólo se pudo interrumpir en los años del kirchnerismo,  hasta que se entronizó la crisis financiera sin salida en 2008.  Ahora va a requerir algún tipo de acuerdo en la cúspide política del peronismo, ante todo para incorporar lo que jamás estuvo previsto: la inclusión en el nuevo orden mundial porque hay una gran posibilidad de cambio para el país pese a la magnitud de la crisis.  Esta inclusión es el único camino de salida para la hasta ahora invencible inflación, alentada por la derecha.

…ENFRENTAR LA INFLACION…

Lo que deseo recalcar es que la inflación proviene en primer lugar de razones estructurales, es decir, un menor desarrollo de la industria y el predominio de la producción primaria, la agricultura, la ganadería o la minería, y una industria basada en una cierta industrialización en estas ramas y en las ramas livianas, destinadas al mercado interno generado por la actividad exportadora en manos de una oligarquía nativa o incluso colonialista o imperialista sin transferencia paulatina de capitales hacia industrias más avanzadas.

Entre las excepciones, fue muy importante la industria sustitutiva de importaciones (ISI), desarrollada espontáneamente en Argentina por la amplitud de su mercado interno al fin del siglo XIX y en el XX hasta la crisis de 1929, y su profundización por el peronismo en el país, que por ese motivo fue y sigue siendo el único partido nacional verdaderamente industrializador. Por eso también se vio alejado con violencia del poder o sujeto a golpes de Estado y proscripciones, que fue decisivo para el atraso productivo, y su alta inflación, que confirma que los motivos estructurales son los determinantes, y que el monetarismo o la emisión son más bien un mito.

Yan Dasso y Hernán Herrera, así lo muestran en “La Argentina frente a la interminable montaña rusa de los aumentos de precios” (Ámbito Financiero, 21/6/2022). Los países desarrollados pueden combatir la inflación con la política monetarista, pero se la imponen a los países de la periferia para asegurar el predominio del crédito y de la institución que resguarda los intereses del capital financiero, el FMI, asegurado por el Estado de Estados Unidos.

En cuanto a la inflación, como ya lo expresé en el artículo último de La Capitana siguiendo a Dasso y Herrera, no es una cifra que cae del cielo, sino que está marcada por las expectativas de las empresas y no por los costos reales.

Esas expectativas, a su vez, son un caos y están decisivamente definidas por los consultores, que ni bien sale una medida oficial, se ocupan de prevenir contra un próximo desastre, creando así las condiciones para que se produzcan las mayores alzas, por lo que recibieron fuertes coimas cuando se preparaba la reestructuración de la deuda.

Añado yo que el único que las pudo contener mientras estuvo apoyado por el poder político fue el ex ministro de Economía Martín Guzmán. Cuando renunció por ese motivo, los precios se elevaron a un ritmo que confirmaba las peores expectativas fomentadas por los consultores, cuando todo el mundo sabe que lo peor que pueden hacer quienes tienen acceso al mercado o influyen sobre el mismo es alentarlo a que empeore sus expectativas.

Claro que en ningún otro país sucede algo parecido. En Alemania, por ejemplo “La Asociación Alemana de Inquilinos advirtió que «millones de personas» no podrán pagar la calefacción debido al alza de las tarifas del gas. «Es mucha gente (…) Estamos hablando de millones de personas», dijo el presidente de ese colectivo, Lukas Siebenkotten, al periódico Tagesspiegel, reprodujo la agencia de noticias Sputnik. El dirigente pidió al gobierno una reforma integral del sistema de subsidios de vivienda, así como una mayor protección contra los despidos laborales. «Tendría que aumentar el umbral de ingresos de la gente que puede pedir el subsidio», planteó. Según diversas previsiones, Alemania afrontaría un colapso energético en el invierno boreal ante una posible interrupción de los suministros de gas natural procedente de Rusia. El gobierno de Olaf Scholz pidió a la población disminuir el consumo de electricidad para afrontar la crisis energética(El Economista, 8/8/2022). A nadie se le ocurriría allí hacerle un paro al gobierno por la situación de menor disponibilidad de combustible por la crisis energética derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania, como hizo la Mesa de Enlace con el gobierno argentino.

Así como la oposición, en sus ataques violentos al peronismo, se muestra cada vez más como los continuadores de la Revolución Libertadora y el golpe de 1976, que atacaron al peronismo con fusilamientos, el bombardeo a Plaza de Mayo a gente que no estaba efectuando siquiera una demostración política pero para prevenirla, la proscripción del peronismo y el exilio de Perón por 18 años, y la desaparición de militantes y opositores, a pesar de que lo hacían considerándose la democracia que combatía a la dictadura cuando la verdadera dictadura eran ellos, el peronismo debe volver a intentar su unidad sin atentarla desde allí, atacando casi sin medida a figuras relevantes del gobierno de Alberto Fernández, como era el ministro Guzmán, ya que van a tener que dar una respuesta para adaptarse al nuevo sistema mundial ante una posible vuelta al gobierno.

 

Sudámerica y sus océanos

0

En medio de la acelerada transición de poder, cuyo eje central está en la competencia entre Estados Unidos y China, asistimos a una notable revalorización de los océanos. Los documentos, informes, pronunciamientos y acciones en torno al complejo oceánico Índico-Pacífico son un elocuente ejemplo.

A pesar de esto, en América del Sur es escaso el debate en torno a la disputa Washington-Beijing y su impacto en el Pacífico Sur Oriental (PSO) y el Atlántico Sur Occidental (ASO). Ninguno de los océanos que bañan a Suramérica son ya espacios vacíos y no serán secundarios en el futuro.

Es bueno además recordar que la región fue la primera área clave para el reforzamiento del despliegue naval de EE.UU.–que ha tenido un total de 12 flotas y hoy cuenta con 7 en actividad. Tiempo después de ser desactivadas, se reactivaron la IV Flota, a cargo del Comando Sur, en 2008; la X Flota (denominada ahora Ciber Global) en 2010; y la II Flota (para el Atlántico Norte) en 2018.

Aquella decisión -inconsulta en el sistema interamericano- de relanzar la IV Flota en julio de 2008, llevó a la creación del Consejo de Defensa Suramericano (CDS) en diciembre de ese año. Como se sabe, la autodestrucción de UNASUR, encabezada por siete gobiernos suramericanos, ha significado el abandono del CDS y, consecuentemente, de la reflexión estratégica conjunta sobre los océanos.

Tampoco parece haber motivado un análisis profundo, a nivel regional y compartido, la denominada Iniciativa de la Franja y la Ruta de China lanzada en 2013 que tiene una dimensión marítima: la Maritime Silk Road del siglo XXI.

En especial en la última década, y con la intensificación de la rivalidad entre Washington y Beijing, las proyecciones e iniciativas en torno al PSO y el ASO se incrementaron. Respecto al Pacífico se han consolidado maniobras y propuestas militares. Por ejemplo, los ejercicios navales RIMPAC (Cuenca del Pacífico), los más grandes de guerra marítima en el mundo, se iniciaron en 2004 y se reanudaron en 2012.

En el de 2022 participaron Colombia, Chile, Ecuador, Perú y México. A su vez, el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD, sigla en inglés) compuesto por Estados Unidos, Japón, Australia e India establecido en 2007 y de escasa significación durante años recuperó preeminencia en 2017.

Desde 2021 se viene contemplando una suerte de QUAD Plus entendido como una eventual mayor cooperación con naciones de Europa y Asia. Habrá que ver si esa idea, todavía genérica, se extenderá a Suramérica.

Asimismo, en 2020, Chile, Colombia, Perú y Ecuador unieron fuerzas para combatir la pesca ilegal en el Pacífico Sur, lo que fue muy respaldado por Estados Unidos. En ese contexto, en octubre de ese año, el Center for International Maritime Security publicó un trabajo (TIAR 21: Maritime Securiry, the TIAR, and IUU Fishing in the Western Hemisphere) proponiendo el recurso al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca para la lucha contra la pesca ilegal; obviamente con China como referente.

En el Atlántico Sur se ha ampliado el despliegue del Comando Sur mediante un rol más activo de la Guardia Costera, como fue la Operación Cruz del Sur contra la pesca ilegal a comienzos de 2021.

A ello hay que agregar el despliegue naval del Reino Unido para perseguir “la actividad marítima ilegal en el Atlántico Sur” de acuerdo con UK National Strategy for Maritime Security de agosto de 2022. En tiempos recientes, las acciones chinas se despliegan más en el lado oriental del Atlántico Sur; por ejemplo, mediante la construcción de docenas de puertos en África.

Ello ha generado, entre otras, ideas como la del militar retirado holandés, Martin Meijer, consistente en crear una Organización del Tratado del Atlántico Sur centrada en África; argumento que fue publicado en 2021 en MaritimAfrica (Developing three Military Treaty Organisations around the African Continent?).

Y, respecto al Atlántico Sur, tanto del lado occidental como del oriental, la Heritage Foundation estadounidense sugirió, en un informe de diciembre de 2020 (Why the United States needs an Atlantic Strategy), que Washington impulse un “Quinteto del Atlántico” compuesto por Estados Unidos, Colombia, Brasil, Marruecos y Nigeria con el propósito de frenar la proyección marítima de China.

En ese sentido, la actual iniciativa de la Argentina de reanimar la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur creada por iniciativa de Brasil en 1986 es relevante. Un Brasil que, a su turno, está en conversaciones con la Organización Internacional de Energía Atómica para lograr una dispensa que le permita usar combustible nuclear en un submarino.

Finalmente, los dos océanos miran hacia la Antártida cuya importancia ambiental es notoria. Cabe recordar que EE.UU. tiene sendos memorándums de entendimiento para la cooperación antártica con Rusia (2012) y China (2017).

El deterioro de las relaciones de Washington con Moscú y Beijing podría afectar los compromisos en torno a la Antártida y, en consecuencia, tornarla, como ya es el Ártico, un territorio de pugna geopolítica. Más que nunca las naciones de América del Sur, y del Cono Sur en particular, necesitan asegurar un renovado régimen de gobernanza centrado en el ambiente para la Antártida.

En resumen, los océanos de Suramérica adquieren una gravitación creciente en la política mundial y por ello es imperativo analizar mejor su impacto y evaluar cursos de acción convergentes.

 

https://www.clarin.com/opinion/sudamerica-oceanos_0_Ih2SkTCoaV.html

Informe económico mensual

0

En general los economistas y los historiadores coinciden en los costos de la inflación y de las otras variables cuando descarrilan, algo muy frecuente, pero difieren respecto de si deben atribuirlas a una o a varias causas. Existen una gran variedad de libros y artículos que dan cuenta de lo expuesto, desde distintas posiciones políticas, ideológicas o teóricas. Recientemente se publicó un libro muy interesante, que respeta el calendario y hace un exhaustivo análisis desde 1948 a 2002, compilado por Gerchunoff, Heymann y Jáuregui. En el prólogo los autores aclaran: “Pretendemos en síntesis estudiar la propensión argentina a la inestabilidad macroeconómica y a los cambios abruptos de tendencia, enfocándonos particularmente en los corsi e ricorsi de las crisis y de los programas de estabilización (y a veces de desarrollo) que por un tiempo y a su modo trataron de encauzar la economía”. Destacamos también un párrafo que solemos olvidar en las interpretaciones. “Todo punto de partida de una historia es arbitrario porque sacrifica causas y explicaciones. Puede ocurrir que lo que observamos desde 1948 esté vinculado con la distribución de la tierra en el siglo XIX, con el advenimiento de la sociedad de masas durante la segunda y tercera décadas del siglo XX o con la depresión de los años treinta, o con la declinación de Gran Bretaña y su relevo por USA, todos factores que, entre otros, modelaron a la economía y la sociedad argentinas”.

Como suele decirse lo que perturba es el comportamiento de las personas, de las instituciones, de la historia, de las órdenes políticas y públicas, y vaya a saber cuántas cosas más. En el cementerio reina la paz y el aroma de las flores, pero en la vida las conductas, las acciones macroeconómicas-microeconómicas y las contradicciones, por lo menos hasta el momento y seguramente por muchos años, suelen conducir a resultados inciertos. Si fuese lo contrario, resultaría más sencillo resolver algunos problemas en el país.

Puede ser que en algunos casos, por ejemplo los comportamientos de los consumidores de diferentes capacidades de ingresos frente a una góndola, resulten predecibles, pero el resto es mucho más complicado  y por si fuera poco vuela alto en aleatoriedad y volatilidad.

Por eso lo que hacemos en el documento es simplemente plantear contenidos y recorridos de algunas pocas variables, conocer algunas de sus virtudes y defectos.

Viene muy bien una reflexión de un personaje de Fontanarrosa: Estando en una reunión una señora muy elegante se acerca al autor, un historiador de nota que presenta un nuevo libro, y le dice lo siguiente: “¿Así que usted es historiador? ¿Y está haciendo un libro sobre la Historia Argentina? Digo yo… ¿No podría adelantarme el final?”

 

2022 setiembre X M T Cambio ITCRM.docx