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domingo, junio 28, 2026
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El futuro del movimiento del u$s con Biden (II)

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A casi dos años de esta primer panorámica de la nueva administración demócrata, encontramos con que el contorno de la política monetaria completó una etapa social con un quantitative easing (“flexibilización cuantitativa”) en parte de la pandemia, acelerando la expansión del consumo, las ayudas sociales y el crédito a mínimos históricos de la tasa de interés tanto de personales como para bienes durables y propiedades.

Hasta 2022, i) con las restricciones del Tesoro en la orientación del gasto público, con Mis. Yellen, y con ii) la suba de la tasa de interés de referencia en los depósitos y créditos bancarios como en las operaciones de bonos y valores en el mercado, con la tightening monetary policy (política monetaria restrictiva) de Jerome Powell,  repercuten en forma de ciclo de corto y mediano plazo, 2 años a 2 1/2 años según sus mentores. Esto es a partir de julio 2022.

La restricción del flujo monetario recuerda el periodo de transición de los años 70 del siglo XX entre una regla de reducción de oferta suave tipo Burns en la reserva federal para desacelerar los precios de petróleo y gas resabio de la constitución de la OPEP, y Volcker después del 79, de forma abrupta y prolongada de suba de tasas y corrimiento de la especulación financiera entre la Prime Rate de New York y la Libor en Londres.(1)

Hoy encontramos que la restricción monetaria va contra la inflación, en el momento que la tasa de desocupación en los EE.UU está a menos del 4% la menor en muchos años y récord en momentos de poco crecimiento en el proceso de producción inmediato.

Es también un momento de búsqueda de una hegemonía en la seguridad estratégica de carácter militar y político, que viene acompañada por guerras localizadas en forma regional, cuyo objetivo es difícil de alcanzar por el movimiento de volatilidad comercial, la apropiación indiscriminada de materias primas y materiales raros, y el contexto energético en Ucrania y el Golfo, junto con las migraciones poblacionales que se provocan, más las secuelas de los cambios climáticos como las sequías e inundaciones, hambrunas y exclusiones.

El esquema monetario actual lleva a una constante revalidación del u$s vis-a-vis la Libra, el yen, el Euro, y el conjunto de monedas por la expansión de las tasas de referencia que producen las alzas de la FED y los efectos de absorción de liquidez.

Esto se acompaña de la necesidad de la Unión Europea de compensar el incremento de los servicios de energía, por las reducciones en el aprovisionamiento proveniente del conflicto entre Ucrania y Rusia. (Comenzó con una invasión Rusa el 24/02/2022) Al mismo tiempo que la disminución del comercio internacional y de la producción para contrarrestar el incremento de precios inflacionarios.

Mientras tanto, una nueva ola de aprovisionamiento militar obliga a los países miembros de la OTAN a una carrera armamentista de fuerte incidencia en el presupuesto anual del 2023 y siguientes. Los temas de seguridad alimentaria y de seguridad pública quedan postergados por la guerra física en territorios concretos, al igual que las nuevas modalidades de conflicto, con los ciber ataques, los medios de comunicación de destrucción masiva, y la conflictividad financiera y monetaria.(2)

Los problemas sanitarios y la pandemia quedan como superados, sin comprobación de que realmente no tienen vigencia, pero son un resabio de la reducción de la producción y del intercambio.

La prioridad hoy, es la baja de la inflación anual en EE.UU a un nivel que ronde entre 4 y 6% al igual que una inversión que se oriente a una reforma del consumo de energía hacia un sistema con menos utilización de carbono fósil y más amigable con el medio ambiente.

Varias son las restricciones a este esquema. El primero es la que viene del empate político en el Congreso de EE.UU, para tener un liderazgo que facilite la construcción de una hegemonía mundial menos multilateral que la existente, pero donde los BRICS y el dominio de la OTAN ampliada están en guerra, por el momento limitada, pero escalando muy velozmente hacia situaciones no previsibles.

La búsqueda de reducir la inflación a 2% anual sigue siendo el foco de orientación de la FED que apunta a subir otro 0.75% en la próxima reunión de septiembre y así llevar a una tasa de referencia que supere el 3%.

La Unión Europea asume la misma disyuntiva, aumentando el Banco Central Europeo las tasas un 0.75% y teniendo un impulso inflacionario debido a los precios de la energía, y a la disminución de la producción.

Recesión y retracción de los ingresos de consumidores es la premisa de la coyuntura.

Al mismo tiempo se prolonga la guerra en Ucrania, con un riesgo de conflicto en otras regiones como las islas del mar Egeo, entre Grecia y Turquía, o la determinación de los límites entre Serbia, Kosovo, Bosnia Montenegro, Macedonia y Croacia. Esto entre otros potenciales con mayor posibilidad de desarrollo: Libia, los países del Sahel (sub-Sahara), el cuerno de África, Etiopía versus el Tigre, Eritrea, Somalia. En África Occidental la República Democrática del Congo, zonas de Nigeria, separatistas en Senegal. Marruecos y el Estado Saharaui con el sur de Argelia, el Cáucaso, entre Armenia y Azerbaiyán por el Nagorno-Kharabajh,…

Pero quizás el conflicto mayor es el del Mar de China. Taiwán y la China forman parte de los temas irresueltos de la guerra fría y hoy constituyen el nudo del conflicto asiático y quizás mundial. El requisito militar es urgente, mientras la economía va por otros tiempos.

La tecnología de la “fábrica” de chips de bajo precio puede ser superada o desplazada fuera de Taiwán, pero eso no modifica la historia, la situación geográfica y el conflicto político.

Esto significa que los gestos simbólicos para la campaña interna en el Congreso de los EE.UU, como la visita de Pelosi a Taipei generan resquemor con China sin modificar el carácter del conflicto en la región. Incluso llevan mayor inestabilidad e incertidumbre, acompañado de una carrera armamentista con rebotes en Japón, las dos Coreas, Australia y Nueva Zelanda, Indonesia, Filipinas y países del Sudeste Asiático.

Sin embargo sigue siendo lo más complicado el conflicto entre una presencia mundial en las guerras regionales por parte de EE.UU y sus aliados, contra China, Rusia, la India y aliados circunstánciales acorde con cada intervención.

La China resuelve sus conflictos de frontera con Rusia y la India, en su espacio del Sudeste asiático con Mianmar, Malasia y Tailandia, en sus relaciones financieras más cercanas con Hong Kong, Macao y Singapur, como si fueran off- shore de inversión y comercio, mientras se expande en las plazas bursátiles y financieras de San Pablo (Brasil), Toronto (Canadá) y Milán (Italia).

Rusia no puede resolver la guerra con Ucrania, termina siendo un pantano a la espera del invierno, fatalidad climática para los contendientes y también para aquellos países con dependencia energética en Europa.

La prolongación de esa guerra de desgaste, marca un rasgo de muerte y destrucción que obliga a reutilizar el carbón de leña, las minas en desuso y la energía nuclear, pero con problemas de inflación y de restricción monetaria y productiva.

Se incrementa también la migración internacional en África, Europa, América Latina y Asia. Con precariedad y exclusión social. En donde el trabajo vuelve a ser usado para someter a masas de población a formas de esclavitud o de servidumbre, y desaparece la voluntad social de libertad y solidaridad.

Hambre y miseria acompañan este periodo de conflictos económicos y sociales.

 

1) A finales de 1979, en octubre se anunciaron medidas sobre el movimiento dinerario y comenzaron las modificaciones de las tasas de interés que fueron del 10.5% cuando nombraron a Volcker al 17.5% en abril de 1980. En 1981, se incrementaron a 19%.

(2) El 8 de setiembre 2022, el BCE subió 75 puntos básicos su tasa de interés. Venia de pasar de -0.5% en julio a +0.5% y sube ahora a 0.75% para frenar la inflación.

 

 

Informe económico mensual

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El Riesgo País elevado promedió agosto en 2.417 puntos y el CCL algo bajó, pero en los días recientes nuevamente tomó impulso.

En el diálogo entre Inodoro y Mendieta reflexionan sobre un tema que cubre el mundo. Como sabemos estos severos pensadores no se andan con chiquitas.

Inodoro: “¡Teniendo que aguantar estancieros que me pagan con mora! ¡Pa’ colmo no me gusta la mora! Si juera quinoto o uva chinche entuvía”.

Mendieta: No entiende la reflexión de Inodoro y piensa para sus adentros. “Demencia rural”.

 Pero Inodoro no se detiene en sus pensamientos y continúa con cierta sorna y sorprendente capacidad de resistencia, que solo él puede exponer: “Teniendo que sufrir el hambre…Y eso que si no fuera por la inanición el hambre no es tan julera”. 

Después de semejante conclusión ambos quedan ensimismados en sus silencios.

 

2022 AGOSTO proc. SEPTIEMBRE IPC INFLAC.

De lo que no se habla

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Toda nuestra historia esta cruzada por el ocultamiento y el oscurantismo. Desde la matanza de los pueblos originarios, los asesinatos en la Patagonia trágica, los bombardeos en Plaza de Mayo de 1955, los desaparecidos en las dictaduras, las muertes y la derrota en Las Malvinas, y siempre con el fin de preservarlos, más de una vez se pondera e idolatra a los victimarios. Incluso se le ponen sus nombres a pueblos, calles y plazas. Todo por haber beneficiado al sector social dominante.

Es el caso de la deuda contraída por el gobierno de Cambiemos, que fue investigada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante la administración de Alberto Fernández. El 21 de mayo de 2020, el BCRA publicó el informe “Mercado de cambios, deuda y formación de activos externos, 2015-2019”, donde indicó que de esa deuda –que supera los 100.000 millones de dólares–, la “fuga de capitales” alcanzó los 86.200 millones de dólares. En el Informe se sostiene que, en total, 6.693.605 personas físicas y 85.279 personas jurídicas compraron los 86.200 millones de dólares durante la gestión de Cambiemos, pero los 100 mayores compradores –que son empresas– adquirieron 24.679 millones de dólares y 100 personas compraron 822 millones de dólares.

Ninguna de esas 100 empresas puede demostrar en sus estados contables de dónde detrajeron los recursos para poder comprar tal cantidad de dólares entre 2016-2019. Esto supone los delitos de evasión fiscal y fuga de capitales para los compradores e incumplimiento de las leyes –incluida la ley 25.246 de Encubrimiento y Lavado de Activos, que exige conocer fehacientemente el origen de los fondos en operaciones de cambio– para los bancos que le vendieron esos dólares que antes le habían comprado al BCRA y que no tomaron los debidos recaudos del origen de los fondos.

Tampoco pueden explicarlo en sus declaraciones juradas al fisco las 100 personas que compraron 822,6 millones de dólares, entre ellos Néstor Ick de Santiago del Estero, que compró 29 millones de dólares; o el tucumano Emilio Luque, que compró 17.800.000 dólares; también los Eskenazi de YPF y del Grupo Petersen; Claudio Belocopitt de Swiss Medical; los Werthein, socios de BlackRock en Pampa Energía; o Mauricio Filiberti, socio de Daniel Vila y José Luis Manzano en Edenor.

La deuda fue investigada, pero no se determinó con qué recursos se compraron las divisas. El manto del olvido es tal que desde el 10 de diciembre de 2019 se pagan los intereses de esa deuda tanto al FMI como a los bonistas (tenedores de títulos de deuda pública), con el presupuesto de la Administración Nacional. La misma que no ha dudado en suspender la cuarta cuota del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) en diciembre de 2020, o en ajustar el gasto público, incluido el incumplimiento del exiguo plan de obras y las transferencias de capital a las provincias, como lo corrobora que dicho gasto representaba en los años de las administraciones kirchneristas (2003-2015) no menos del 11,16% del gasto total (llegando a ser del 15,98% en 2006 y del 16,85% en 2014), cuando fue del 3,92% del gasto total en 2020, del 5,96% en 2021 y base caja del 6,08% en los ocho meses de 2022.

La misma Administración Nacional que no ha dudado en disminuir año tras años el gasto en jubilaciones y pensiones, como lo demuestra que el 60% de los beneficiarios perciben de uno hasta dos veces el haber mínimo, que en el mes de agosto de 2022 fue de 37.525 pesos. Y las dos jubilaciones mínimas fueron de $75.050 [1], cuando –según el INDEC– la Canasta Básica Total de ese mes para un adulto fue de $38.756 para no ser pobre y, obviamente, el desgaste de los años y la necesidad de medicamentos implican un gasto mayor para un jubilado o pensionado.

La fijación del salario mínimo vital y móvil de $47.850 para agosto de 2022 nos exime de mayores comentarios, dado que se trabaja y se perciben haberes que no superan el gasto que determina el INDEC para una familia constituida por matrimonio y dos hijos, que fue de $119.757 para dicho mes.

Es más, en el Mensaje y Proyecto de Ley de Presupuesto de la Administración Nacional 2023 (Trámite Parlamentario 141/22), se estima que el gasto en intereses de la deuda será de 2,67 billones de pesos (unos 13.000 millones de dólares), que es el rubro que más crece (lo hace a una tasa del 102,7%), cuando ponderan una inflación para todo el 2023 del 60% y el gasto público total se incrementa en 71,2% con respecto al gasto de 2022. Los intereses de la deuda presupuestados superan ampliamente a todo el gasto de capital previsto (obra pública y transferencia de capital a las provincias), que para 2023 es de 2,3 billones de pesos.

En el Presupuesto 2023 no hay una sola referencia de que se va a investigar la evasión fiscal y la fuga de capitales originados en la deuda contraída en la gestión de Cambiemos, a fin de recuperar una parte de la misma. Y hasta debería existir una ponderación de ese recupero, conformando una meta física de ingresos. Máxime que existe un proyecto que cuenta con la sanción del Senado de la Nación al respecto, que crea un Fondo Nacional para la Cancelación de la Deuda con el Fondo Monetario Internacional con dinero fugado al exterior de manera irregular. La norma establece que el fondo será constituido en dólares estadounidenses y tendrá vigencia hasta que se produzca la cancelación total de la deuda con el FMI [2]. Una vez más el manto del olvido, de eso no sólo no se habla, sino que se plantea un brutal ajuste fiscal para que siga pagando la deuda el erario público y, de esa manera, se convalida la impunidad y la fuga.

Por ende, la Administración Nacional prevé realizar un sobreajuste para generar los fondos necesarios para poder comprar gran parte de los dólares destinados a pagar solamente los intereses de la deuda generada por el gobierno de Cambiemos. A los intereses se le debe sumar el déficit fiscal primario (antes del pago de los intereses de la deuda).

El festival del capital financiero

El BCRA queda limitado por el acuerdo con el FMI a financiar al Tesoro de la Nación en solo el 0,6% del PIB, unos $883.000 millones (actualmente –septiembre de 2022– los Adelantos al Tesoro suman $2.793.100 millones) [3], por lo cual, para hacer frente a los compromisos de la deuda, se deberán colocar títulos por más de 3,7 billones de pesos para poder cubrir el déficit que tendrán las cuentas públicas el año próximo, según prevé el proyecto de Presupuesto 2023.

A ese festival de los bonistas, debe sumarse que en su errónea estrategia de remunerar holgadamente los “encajes” [4], el BCRA le asegura una suma anual de 6 billones de pesos a los bancos por no hacer nada. Tienen la “patente de corso”, que es la autorización del BCRA para funcionar como bancos, captan depósitos del público (y del Estado nacional, provincial y municipal) y se lo prestan al mismo BCRA en Pases Pasivos, Leliqs, Notaliqs, etc. sin ningún riesgo y, desde el 15 de septiembre de 2022, perciben una tasa nominal anual del 75%. El monto inmovilizado supera los 8 billones de pesos.

SISTEMA FINANCIERO ARGENTINO 2019- 2022
INDICADORES 30/12/2019 19/09/2022 Diferencia Porcentaje
Base Monetaria 1.829.109 4.284.228 2.455.119 34,25%
Circulación Monetaria 1.147.080 3.156.024
Cuenta Corriente en el BCRA 682.028 1.128.204
Reservas Internacionales 45.190 38.251 -6.939 -15,36%
LELIQ y NOTALIQ 758.453 6.482.612 5.724.159 654,72%
Pases Pasivos 426.655 1.513.183    
Legar y Lemin   44.508    
Esterilización 1.185.108 8.040.303 6.855.195 478,45%
Adelantos al Tesoro 792.730 2.793.100 2.000.370 152,33%
Créditos al sector privado 2.476.189 6.268.911 3.792.722 53,17%
Depósito total 4.838.437 17.739.799 12.901.362 166,64%
Depósito en dólares 22.756 17.488 -5.268 -23,15%

Nota: IPC Inflación acumulada 01/01/2020 al 31/08/2022: 144%. En millones de pesos o de dólares,  según corresponda. Fuente: Gerencia de Estadísticas Monetarias del BCRA.

 

Los depósitos totales (en pesos y en dólares) suman 17,7 billones de pesos, sin embargo, el total del crédito generado es sólo de 6,2 billones de pesos (la tercera parte) y no llega a ser el 10% del PIB. Es una de las relaciones más bajas de las que se tenga registro desde 1935, cuando se creó el BCRA [5].

Extractivista, agropecuario exportador

El nuestro es un país rico y con una potencialidad digna de mención. A la fertilidad de la tierra, deben sumarse los recursos minerales y energéticos, una mano de obra disciplinada que puede capacitarse más y una tasa de ganancia en las empresas que supera holgadamente la media mundial.

El problema es que esa masa de ganancia no se convierte en inversión interna bruta fija (IBIF) por la evasión y la fuga, que el gobierno no sólo no castiga, sino que avala con el manto del olvido. El modelo se orienta al exterior y por eso paga salarios de pobreza, para que el saldo exportable de alimentos sea cada vez mayor y el consumo de energía sea menor; ahora, para minimizar las importaciones y en un futuro cercano, para maximizar su exportación [6].

COMERCIO EXTERIOR ARGENTINO 2020 – agosto 2022
En millones de dólares corrientes Acumulado
  2020 2021 8 meses 2022
Exportaciones 54.884 77.934 59.720
Productos primarios 16.216 21.828 16.680
Manufacturas de origen agropecuario 21.788 30.951 22.860
Manufacturas de origen industrial 13.313 19.940 15.005
Combustibles y energía 3.568 5.215 5.175
Importaciones 42.356 63.184 57.527
Bienes de capital 7.374 10.181 8.393
Bienes intermedios 16.765 25.758 21.146
Combustibles y Energía 2.640 5.843 10.423
Piezas y accesorios para bienes de capital 7.592 11.890 10.009
Bienes de consumo 6.015 7.236 5.799
Vehículo Automotor 1.614 1.692 1.311
Resto 356 584 445
SUPERAVIT COMERCIAL 12.528 14.750 2.193

Fuente: INDEC.

 

En 32 meses, el superávit comercial fue de 29.471 millones de dólares, sin embargo, las reservas internacionales del BCRA se redujeron durante ese lapso en más de 7.000 millones de dólares, por ende, allí también existe el ocultamiento y el oscurantismo. Desaparecen 37.000 millones de dólares y no hay respuestas válidas y ciertas de dónde están. Y lo peor es que nadie pide esa explicación, violando el principio constitucional de exigir la claridad de los actos de gobierno.

 

 

[1] A partir de septiembre de 2022, la jubilación mínima pasará de 37.525 pesos a 50.353 pesos.
Asimismo, las dos jubilaciones mínimas pasarán de 75.050 pesos a 90.705 pesos.
[2] El autor del proyecto, el senador del Frente de Todos Oscar Parrilli, declaró en su intervención –cuando se trató el proyecto de marras–, que algunos no apoyan la propuesta porque “tienen dudas” y otros “simplemente porque apoyan a los evasores”, y aseguró que no hay fisuras en el oficialismo sobre la idea de que el FMI “no debe gobernar” la Argentina.
[3] El tope de financiamiento del BCRA al Tesoro de la Nación se reduce de 1% del Producto Bruto de 2022 a sólo 0,6% del PIB a lo largo de 2023.
[4] Encaje o efectivo mínimo es la parte de los depósitos que captan los bancos y queda como reaseguro de retiro de los mismos. En todo el mundo no son remunerados, pero la reforma financiera de 1977 y la creación de la cuenta de regulación monetaria hizo que el BCRA le pague intereses a los bancos por una parte de ese encaje.
[5] Excepto períodos muy puntuales –a lo sumo de un mes–, pero no a lo largo de 34 meses, como sucede en la actualidad.
[6] Por eso la estratificación de las tarifas, que hace que se prevea una reducción aún mayor del subsidio estatal: Subsidio en energía 2023: 1,6% del PIB (contra 2,2% del PIB 2022). Subsidio en transporte 2023:0,4% del PIB (contra 0,5% del PIB 2022). Ese 0,7% del PIB ahorrado es en pesos, pero significa el equivalente a unos 3.500 millones de dólares, que va a pagar la población.

 

 

De lo que no se habla

El futuro del movimiento del u$s con Biden (I)

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En los años últimos, en especial después de la crisis financiera internacional del 2008/2009, el sistema monetario quedó pendiente de la sensibilidad de los movimientos de los tipos de cambio internacionales.

La llamada “guerra de los tipos de cambio” fue causa y consecuencia de la orientación del flujo de liquidez de los capitales líquidos y del incentivo de inversiones especulativas de corto plazo.

Una incertidumbre creciente con la vitalidad del sistema bancario y la sustentabilidad de los rescates y ayudas provenientes de respaldos de emisiones monetarias y de ventajas crediticias y tributarias como las de EE.UU y la Unión Europea, dieron señales de que se estaba saliendo de la crisis y volviendo a una nueva fase de crecimiento del capitalismo en la globalización.

Sin embargo los periodos de expansión se acortaron y se modificaron los procesos de fabricación: se expandió la robotización flexible y un menor uso de trabajo vivo; hubo una mejora en la selección de información sobre los gustos y deseos del consumidor; creció la inteligencia artificial de elección de técnicas y de medios de comunicación y se produjeron fuertes cambios de gestión y de management empresarial.

Un día se debate sobre la gestión del Estado y la relación de lo político en las definiciones locales y globales. Otro día es relevante el cambio en el uso de los medios de comunicación y la ampliación de los mercados on líne en la globalización.

En el interregno se produjo un crecimiento del comercio y de la producción de la Cuenca del Pacífico frente al papel del Atlántico, muy particularmente entre EE.UU. y China.

Todo esto parece un presente y un pasado. Como un devenir que ya es historia, mientras que el futuro es incertidumbre, es pragmatismo, inmediatez y cambio.

Lo que no es transparente es la forma del debate, de la contradicción y del comportamiento de los contendientes.

Visto el resultado de la elección en los EE.UU, finalizó la era Trump, sin comenzar una era Biden.

Queda evidente que hace falta un cambio en la acumulación del capital, pero de qué dimensión y profundidad? o simplemente un maquillaje, una mutación, un retoque con pocas consecuencias.

El 2021 manifiesta como primer síntoma de la crisis social el efecto de la pandemia en los EE.UU por la urgencia de frenar la expansión de los contagios, disminuir el desempleo y la pobreza y aumentar el consumo.

Para ello Biden/Harris  comenzaron la vacunación de masas, un refuerzo de la emisión de ayudas sociales y microcréditos, reproduciendo programas de los demócratas del periodo de Obama/Biden y además,incrementando la emisión monetaria y la deuda del Estado.

Al mismo tiempo la devaluación de la moneda estadounidense fortalece otras divisas e impacta sobre algunos movimientos de liquidez, de inversiones y de búsqueda de reservas de valor de los inversores individuales y de fondos corporativos estatales y privados.

El proceso de generar una inyección de liquidez se enfatiza con un papel del Estado de mayor intervención en la crisis nacional, pero augura un comportamiento de accionar internacional más multilateral e inclusivo en la resolución de conflictos.

En ese aspecto se presumen cambios en la estrategia en América Latina con propuestas de mayor amplitud respecto a Venezuela, Cuba y Centroamérica y el Caribe, buscando liberar el giro de remesas y crear zonas de libre comercio y de mayor reducción de trabas para-arancelarias y fiscales.

También privilegiar ciertos préstamos de organismos financieros internacionales de fomento para el desarrollo y la pobreza vía Banco Interamericano de Desarrollo, y del Banco Mundial, así como un papel menos estricto de la burocracia del Fondo Monetario Internacional.

Sin embargo, el mayor efecto es el que se produce en el vínculo con China.

La diplomacia monetaria es siempre la que China desarrolló:  adquirir bonos del Tesoro de EE.UU de mediano y largo plazo (5 y 10 años). Estos bonos forman parte de reservas del Tesoro de libre disponibilidad que siempre pueden ser vendidas en el mercado internacional y provocar un problema en el flujo monetario.

Igualmente, la desvalorización del dólar facilitó el comercio internacional pero obligó a un incremento del precio del producto fabricado en China, al mismo tiempo que encareció importaciones en momentos de expansión de consumo a la salida de la pandemia para el mercado interno.

Esto orienta el crecimiento hacia adentro del proceso productivo y una relocalización comercial en el periodo de mayor apertura de mercados para China.

La otra cara de la caída del dólar estadounidense es la suba del Euro en momentos de una tasa de interés baja en Europa. Este movimiento no facilitó la salida de las mercancías y encareció los productos para seguir la expansión en procesos de libre comercio con África y con el Mercosur ampliado.

La suba más abrupta fué con el Franco Suizo y la Libra Esterlina, al igual que del oro, generando la vuelta a los procesos en que se impulsaban las canastas monetarias como reservas para estabilizar el movimiento de los tipos de cambio.

El otro efecto del 2021 en esta etapa de la globalización, es el que se produjo en el hecho de que la no reducción de la incertidumbre de la duración de esta transición en la cúpula del poder político en EEUU, impulsó a los capitales líquidos a invertir a riesgo en las cripto monedas como el bitcoin y en refugios off shore como los paraísos fiscales para oscurecer la propiedad del capital.

Todo esto permite un cambio en la comercialización sin moneda efectiva y la búsqueda de un nuevo numerario y de otras formas monetarias para la salida de la pandemia.

En Argentina estamos en un momento de definición respecto a este movimiento veloz del dólar de EEUU y su impacto en las formas de comportamiento en las bolsas de valores, en los precios de las mercancías de nuestra oferta productiva y en la valorización de nuestro capital, que oriente la inversión y la forma de acumulación e integración internacional.

 

Democracia o dictadura, ¿quién va ganando?

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Cuando Celestino Rodrigo impulsó en 1975 las brutales reformas estructurales en la economía argentina, no sabía probablemente que los poderosos grupos oligárquicos aliados con el militarismo brutal, habían decidido ya que ése mismo plan base, destinado a la destrucción definitiva del industrialismo que sobrevivió al post peronismo, con miras a los cambios estructurales definitivos, no iba a poder concretarse, con las limitaciones formales de un Gobierno Democrático y Constitucional, sus Parlamentos, sus Partidos Políticos, sus organizaciones sociales, sus trabajadores encuadrados en Sindicatos y sus Jueces.-
Esa fue –entre otras– la razón medular del Golpe de Estado de Marzo del 76, que supo desde un principio que debería imponer una atroz represión y escarmiento social con fusilados, desaparecidos, exiliados, proscriptos, e intimidados, para forzar el ingreso de Argentina al nuevo ordenamiento del capitalismo financiero mundial.

El nuevo escenario de la dictadura impuso entonces: devaluaciones, liberación de precios, congelamientos salariales, caída de retenciones a exportaciones agrícolas, sanción del nuevo régimen de Inversiones extranjeras, apertura total de la economía, entrada y salida indiscriminada de capitales, liberación de las tasas de interés, comienzo del endeudamiento
externo, iniciación del proceso de desintegración industrial y financiarización de la economía dirigido a la fuga de capitales.- Todo ello como instrumentos indispensables para cambiar definitivamente todos los patrones de acumulación capitalista, de la mano del más feroz proceso de disciplinamiento social conocido hasta entonces.

Pero la clave del anclaje de esos mecanismos nuevos y fundacionales de la
dictadura, fue la efectiva y profunda apropiación que se hizo del propio Estado
para imponer el carácter de expropiatorio al salario de la clase trabajadora,
para que asumiera un nuevo rol en la estructura redistributiva, lo que significó
un brutal retroceso en la participación de los propios trabajadores en el
ingreso nacional que pasó del 45% en 1974 al 29% en 1983 y lógicamente una
inmensa transferencia de recursos a las nacientes fracciones de las clases
dominantes por una formidable redistribución regresiva del ingreso.

La recuperada democracia de 1983 recibió de esta manera, una estructura Estatal y un Orden Jurídico ajustados al funcionamiento de esos objetivos del neoliberalismo naciente.

Resulta oportuno entonces poder desentrañar cuál fue el comportamiento de esa Democracia, no solamente en la transformación de ese mismo Orden Jurídico heredado, sino además en los cambios de mecanismos para lograr una necesaria reversión de las consecuencias nefastas del enorme retroceso económico y social consolidado por la dictadura.

Podemos preguntarnos, por ejemplo, en relación a dos pilares fundacionales
del orden jurídico Argentino como son: la Ley de Contratos de Trabajo (1974)
y la Ley de Entidades Financieras (1977), cuál fue el desempeño de la
Democracia recuperada?

Las respuestas son decepcionantes: mientras la estructura legal del orden financiero heredado de la Dictadura está prácticamente intacto, ese monumento jurídico que cobijó a los trabajadores Argentinos desde 1974 que fue la LCT y que fuera descuartizada inmediatamente después del Golpe de Estado, no ha podido aún ser recuperado como fue pensado, siendo la misma Corte Suprema de Justicia de la Democracia la encargada de recortar y limitar de distintas formas los derechos de los trabajadores, como por ejemplo
prohibiendo para siempre indexar los créditos laborales -en una economía toda indexada- en una descarada transferencia de ingresos a las patronales de todos los niveles.

Ninguno de los gobiernos democráticos desde 1983, pudo (o pudo y no quiso)
revertir la estructura económica regresiva que garantizó la apropiación y
distribución inequitativa de la renta.- Aún hoy, con cualquier metodología que
se calcule, la participación de los asalariados está estancada en el 35% del
ingreso nacional.- Y aún hoy como en plena Dictadura, las tasas positivas de
interés multiplican las más variadas “bicicletas financieras”, alentadas desde
el propio Estado.

De todos los gobiernos de distintos signos que se sucedieron en Democracia
desde 1983, la mayoría se desinteresó por cambiar las matrices de apropiación de la renta dejadas por la dictadura y los que quizás quisieron intentarlo no lograron una construcción política que fuera suficiente para sustentar cambios estructurales hacia un país diferente.

Estas reflexiones interpelan antes que nada al Peronismo en su conjunto, si es
que sigue siendo heredero histórico del impulso de las transformaciones. Hoy, por ejemplo, de cara a la globalización de la Economía e involucrados involuntariamente en un mundo en guerra integral, debemos debatir a fondo si esa imperiosa necesidad de transformación se puede compadecer con la idea principal de solo exportar lo que se pueda para afrontar las restricciones externas, postergando la redistribución del ingreso.

Esa estrategia, donde los que menos tienen son los que más esperan, podrá
ser soportada por el pueblo argentino que produce, trabaja y vive de su
esfuerzo?

Quién puede convencer a las mayorías que existe un determinismo económico heredado y que la Democracia no puede transformar la realidad por la imposibilidad alegada de cambiar la líquida correlación de fuerzas y que por esa misma razón las dirigencias son solo Administradoras ocasionales de sus propias e insoportables pobrezas? Y hasta donde este derrotero de claudicaciones hace que las mayorías pierdan
peligrosamente su fe en el sistema Democrático?

Un Peronismo que conserve la esencia de su pasado debe persuadirse que el
desarmado de esa estructura de dependencia que prevalece desde 1976 no es
imposible y que está directamente relacionado con su propia capacidad de
acumulación de poder político, para ser fiel a su vieja historia.

Por una presidencia latinoamericana del BID

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En agosto de 2020 en una opinión publicada por LA NACION señalé que había un conjunto de “razones prácticas que justifican la postergación para el primer trimestre de 2021″ la elección de un nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. Destaqué entonces que “el BID debe ser pensado como un puente entre lo internacional y lo continental. La región no necesita un banco anti-chino, sino uno pro-latinoamericano y caribeño en el marco de una relación interamericana que evite más tensiones y nuevas frustraciones.” En breve, la postergación no se trataba de “una alternativa ideológica sino de una vía pragmática” en un momento muy complejo en Estados Unidos y América Latina derivado de los dramáticos estragos iniciales de la pandemia.

Por supuesto, el proceso de elección siguió adelante pues la correlación de fuerzas en la Américas sugería que el candidato de Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone, tenía asegurada una cómoda victoria. Un mes después, en una opinión publicada en Nueva Sociedad en 2020 escribí: “El 12 de septiembre, Claver-Carone, el único candidato en competencia, resultó electo (presidente del Banco Interamericano de Desarrollo) con 30 votos (equivalente al 66,8% de los apoyos), mientras la abstención obtuvo 16 votos; 5 de ellos de la región (Chile, Argentina, México, Perú y Trinidad y Tobago) y 11 extra-regionales (esencialmente europeos). La más reciente votación con un solo candidato fue la reelección de Luis Alberto Moreno en 2015: obtuvo el 96.2% de los respaldos. El resultado que lleva a un estadounidense a la presidencia del BID puede interpretarse como una prueba de insatisfacción política o como la demostración de un déficit de legitimidad de origen”.

A exactamente dos años de esa elección facilitada por la fragmentación intra-latinoamericana y resultante de la elocuente presión de entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a ese déficit de legitimidad de origen se suma uno de gestión institucional. En abril de 2022 se conoció la inquietud de los directores del banco acerca de denuncias contra Claver-Carone por una supuesta relación íntima con una empleada, en virtud del presunto mal uso de fondos, y en razón del hipotético abuso de poder por el despido de personal debido a conflictos personales. Por entonces el Departamento de Tesoro no hizo comentarios al respecto, mientras los legisladores demócratas también mantuvieron silencio a pesar de que se habían opuesto en 2020 a la nominación de Claver-Carone a la presidencia del banco.

En ese contexto, el BID contrató a la firma de abogados de Davis Polk para investigar dichas acusaciones. Todo indica, según la información disponible hasta el momento, que la pesquisa comprobó lo denunciado. De corroborarse finalmente lo anterior correspondería la renuncia o la destitución. Habrá que ver cómo procede el gobierno de Estados Unidos ante una situación delicada que involucra a un nacional. Cabe recordar que el 4 de febrero de 2021 de acuerdo a un memorándum de la Casa Blanca la administración del presidente Joe Biden se comprometió a “los más altos estándares en transparencia”. Si hay un ejemplo en el que la transparencia está en juego es éste. Washington dará, al final del día, la pauta de cómo seguirá el manejo de este asunto: una cosa es que se incline por salvar a Claver-Carone y otra por no hacerlo.

En el caso eventual de que las evidencias sean confirmadas y la decisión institucional conduzca a la salida de Mauricio Claver-Carone, sugiero: 1) que los gobiernos latinoamericanos inicien de inmediato un diálogo para alcanzar, ahora sí, una candidatura de consenso para remplazar a Claver-Carone; 2) que dicha candidatura recaiga en una mujer con credenciales reconocidas, una agenda de modernización efectiva del banco y una particular sensibilidad hacia las cuestiones sociales y ambientales; 3) que a partir de ello se inicie un diálogo político con la administración estadounidense con el principal propósito de recapitalizar al BID ante las notables urgencias generadas por la pandemia y sus secuelas, así como por los graves efectos regionales de la guerra lanzada por Rusia en Ucrania.

Es hora de que el Banco Interamericano de Desarrollo vuelva a manos latinoamericanas; es hora de que la presidencia esté en manos de una mujer de la región.

 

https://www.lanacion.com.ar/politica/por-una-presidencia-latinoamericana-del-bid-nid21092022/

Digno de imitar

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Tras Pearl Harbor, los Estados Unidos entraron de lleno en la Segunda Guerra Mundial y presionaron sobre los países de la región para que participasen en la misma. El gobierno conservador de Ramón S. Castillo dudó, y en las elecciones que debían realizarse en 1943, propuso como sucesor presidencial a Robustiano Patrón Costas, dueño del Ingenio San Martín de Tabacal en Salta –vinculado a la Standard Oil– y asiduo visitante de la Embajada norteamericana. En el marco de esa situación, en junio de 1943, un grupo de militares nacionalistas denominado GOU (Grupo de Oficiales Unidos), entre los que estaba el coronel Juan Domingo Perón, ejecutó un golpe militar desplazando a Castillo y nombrando primero a Arturo Rawson y después a Pedro Pablo Ramírez que, como Presidente provisional, designó secretario de Trabajo y Previsión a Perón y Vicepresidente de la República al general Edelmiro Farrell, los hombres fuertes de esa organización.

Desde ese cargo, Perón armó una corriente de sindicalistas afines. Sumados a los trabajadores del interior con poca y nada de experiencia en el tema, ampliaron la agremiación de los trabajadores y lograron ser mayoría en la CGT. Tras el 17 de octubre de 1945 y en elecciones libres y limpias, pese a la intervención abierta y manifiesta de la Embajada norteamericana, Perón es elegido Presidente de la República a comienzos de 1946. Ni bien asumió, ejecutó un progresivo plan a favor de los trabajadores; hizo aprobar y aplicar leyes de jubilaciones y pensiones, de vacaciones pagas, indemnización por despido, prevención de accidentes de trabajo, jornada laboral de ocho horas, aguinaldo obligatorio, el Estatuto del Peón, creación de Tribunales de Trabajo, ley de Asociaciones Profesionales y Convenios Colectivos de Trabajo.

Los dueños de los grandes campos (terratenientes), obligados a pagar impuestos y salarios a sus trabajadores, realizaron un retiro persistente de la oferta de carne y granos, tanto en el mercado local como en las exportaciones. Esas menores exportaciones significaron menos ingresos de divisas con las que se importaban los bienes de capital e insumos necesarios para el proceso de industrialización. Ante ese cuello de botella, se intervino el comercio exterior mediante la creación del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), que le compraba directamente al productor y asumía el rol de exportador, a la vez que sostenía el precio de los productos. Las ganancias obtenidas por el IAPI en el mercado mundial durante el trienio 1946-48 sirvieron para subvencionar la energía y favorecer la industrialización.

Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) respaldaron a los pesos, que en forma mucho más que proporcional estaban en poder de los ricos, quienes ahorraban en moneda nacional. El nuevo Directorio del BCRA, encabezado por Miguel Miranda, duplicó la emisión monetaria. Los exportadores ahorraban en pesos fuertes y había reservas en oro que la respaldaban. Al aumentar fuertemente la cantidad de dinero creado por el BCRA, Miranda hizo que –prácticamente con las mismas reservas– hubiera el doble de base monetaria. Esa parte creada de dinero se la dio en créditos blandos (a bajas tasas de interés) a los industriales y a los trabajadores.

Con recursos generados por los exportadores, el peronismo impulsó la industrialización del país y, gracias al fin de la guerra, logró avanzar tecnológicamente y ponerse a la par de las naciones desarrolladas, incorporando ingenieros, técnicos, científicos y empresarios de los países derrotados, que tenían un alto nivel de conocimiento y experiencia.

También empleó las acreencias que se tenían sobre Gran Bretaña, a la que nuestro país asistió en alimentos durante la guerra y, a cambio de esas deudas, le compró los ferrocarriles. Además, se nacionalizaron los teléfonos, las usinas eléctricas, las empresas de gas, los puertos con sus elevadores, las plantas de servicios sanitarios, los seguros y los silos de campaña. Así surgieron nuevas empresas estatales, como la Empresa Nacional de Energía, Yacimientos Carboníferos Fiscales y Gas del Estado. También se nacionalizaron las empresas alemanas que fueron la base del grupo Dirección Nacional de Industrias del Estado (DINIE) y el transporte urbano de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires.

Durante 1947 se fusionaron Centrales Eléctricas del Estado y la Dirección General de Irrigación para dar nacimiento a Agua y Energía Eléctrica, reemplazando la energía termoeléctrica por la hidráulica. Para ello se construyeron diques con sus respectivas centrales hidroeléctricas, como el Escaba en Tucumán, el Nihuil en Mendoza, Los Quiroga en Santiago del Estero y seis diques con usinas en Córdoba, seis en Catamarca, cuatro en Río Negro y tres en Mendoza; usinas térmicas en Mar del Plata, Mendoza, Río Negro y Tucumán. En 1943, la Argentina tenía una potencia instalada en centrales de 45.000 kilovatios, pasando en 1952 a producir 350.000 kilovatios.

Perón decía que se perseguían tres banderas: la independencia económica, la soberanía política y la justicia social. Para lograrlo, se necesitaban cuatro palancas en poder del Estado nacional: la energía, el transporte, el control monetario y cambiario y la administración del comercio exterior.

El problema hoy

Es cierto que han pasado 70 años y que el mundo cambió y el país también, pero no al grado tal de creer que el plan del Fondo Monetario Internacional (FMI) debe ser el objetivo de un gobierno. Y menos entregar nuestros recursos naturales al capital extranjero y orientar toda la economía a conseguir divisas a como dé lugar y a costa de nuestro consumo interno.

El acuerdo con el FMI parte de aceptar que los precios de los factores de producción (capital, trabajo y recursos naturales) los determina el mercado, eufemismo que esconde la decisión de los grandes operadores nacionales e internacionales en un país que produce bienes y servicios con serios atrasos tecnológicos y déficit estructurales, y que no puede competir sin el apoyo y direccionamiento del Estado.

El Estado es indispensable en la gran mayoría de la producción nacional –salvo aquella que depende del rinde por tener la tierra más fértil del mundo, donde más toneladas se producen por hectáreas de soja o de determinados minerales, más algunos enclaves industriales, como puede ser la producción de trépanos para perforar pozos, algunos segmentos de la industria automotriz o del laminado de acero o de aluminio–, pero aun así con la necesidad de contar con energía subsidiada para su realización.

La lógica imperante en el plan del FMI es la búsqueda y apropiación inmediata de la ganancia a cualquier costo, sin plantearse la situación de mediano y largo plazo, como si el mercado pudiera configurar el presente y ese presente el futuro. Se construye una sociedad a partir de la tasa de ganancia, que es la que permite en ese modelo comparar las inversiones: se invierte en aquello que genera más ganancia y de esa manera se opta por producir caramelos en lugar de acero. También, si otras economías generan mayor tasa de beneficio, se emigra hacia ellas.

En ese marco, son diametralmente distintas las funciones de un Estado en una economía que en otra. En la primera, es imprescindible el rol planificador, orientador y regulador del Estado. Desde el punto de vista económico, para esa visión de la economía la principal función del Estado es regular, establecer las “reglas de juego” y controlar qué es lícito y qué es ilícito, qué es “blanco” y qué es “negro”. En el plan del FMI, el Estado debe evitar intervenir y, de hacerlo, sólo debe hacerlo en forma circunstancial ante ciertos “defectos” del mercado, cuando no se toman en cuenta las relaciones de fuerza dispares que puede haber entre sus operadores.

Esto hace que el Estado ausente desorganice a la sociedad, la apropiación de lo que se produce y de sus recursos comunes. El Estado es, además de las instituciones, una relación entre las personas. Es una manera de vincularnos cotidianamente en torno a cosas que nos involucran a todos: la Patria, la sociedad, la educación, el intercambio de productos, la sanidad, el respeto, los procedimientos lógicos y morales.

Los capitales internacionales, en cambio, buscan cuñas donde reproducir rápida y fuertemente su acervo, sin interesarle la consistencia y sustentabilidad de los mismos. Su política es extractivista (petróleo, gas, minerales) y aprovechan la ventaja comparativa de las tierras fértiles, a la par que se utiliza el endeudamiento para que la economía argentina se subordine a esas políticas.

Es la lógica de la presión de los 5.500 productores de soja y de las grandes empresas acopiadoras y comercializadoras de granos para obtener un dólar de casi un 40% por encima del oficial. Que el gobierno haya cedido, en lugar de decirles: “No liquidaron en su momento, se les aumenta la tasa de derecho de exportación 10% por mes hasta que liquiden”, implica la justificación de la medida con el mismo argumento que los acopiadores. El mismo es que la soja se vende al exterior casi en su totalidad, olvidando que la mayoría de los campos se arriendan en base al precio de la soja y que ese grano se utiliza en el forraje (afectando a la carne y a los productos lácteos) y en el corte del biodiesel de las empresas productoras locales, etc.

¿Ingenuamente se puede creer que el 30 de septiembre de 2022 termina el premio a la especulación? La lógica que prima es que “nos necesitan” y, por eso, “vamos a presionar con el resto de la soja retenida (que supera las 10 millones de toneladas), con el maíz, con el trigo, etc.”, sabiendo que existe una relación inversamente proporcional entre el tipo de cambio (precio del dólar) y el salario real. Si se dan más pesos por dólar, aumenta el precio de los alimentos y desciende el poder adquisitivo de todos los que tenemos ingresos en pesos.

También se equivoca el gobierno si cree que se va a estabilizar el dólar porque ofrece al capital extranjero el litio y los minerales raros de nuestra Puna, o el petróleo y el gas de Vaca Muerta, e incluye la extracción de gas a 6.000 metros bajo el nivel del mar y a 307 kilómetros de la costa marplatense por la firma estatal noruega Equinor. O el acuerdo con Petronas, firma estatal de Malasia, para la construcción de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) que contempla una inversión de 10.000 millones de dólares y que permitirá, cuando la planta de GNL alcance su capacidad máxima, exportar unos 460 barcos anuales, lo que hará del GNL uno de los principales sectores exportadores y generadores de divisas del país.

Se genera riqueza para afuera, en lugar de hacerlo para el desarrollo de nuestra industria, nuestra producción y nuestro consumo. Todo para conseguir el “papel verde” que emite la Reserva Federal de los Estados Unidos que, lo peor, es que no se lo necesita, dado que:

  1. La deuda que se está pagando fue generada con evasión tributaria y fuga de capitales.
  2. Desde el 1° de enero de 2020 al 31 de julio de 2022, hubo un superávit comercial (las exportaciones superaron a las importaciones) de 29.818 millones de dólares, que el BCRA dilapidó. Dentro de ese monto, deben contabilizarse 14.500 millones de dólares que el BCRA le vendió a precio oficial (de $62 en diciembre de 2019 a los $135 de julio de 2022) a un grupo de grandes empresas por supuestas o reales deudas, cuando la mayoría de ellas son las principales compradoras y fugadoras de divisas durante la gestión de Cambiemos.

El gobierno cierra el circuito con otra vuelta de suba de la tasa de interés, con lo que la situación se torna insostenible. Sumado al descontento popular, esto augura nuevas y más profundas crisis, que se irán repitiendo sistemáticamente mientras cae la producción y se incrementa la pobreza.

La palabra “clásico” significa digno de imitar. Nuestros gobernantes deberían leer a Maquiavelo en El Príncipe, cuando asevera: “Porque, puesto que los hombres avanzan casi siempre por los caminos que otros han trazado y proceden en sus acciones imitando lo que otros han hecho, y puesto que es imposible mantener exactamente el mismo camino y alcanzar el mismo grado de virtud de aquellos a los que imitas, un hombre prudente debe tomar siempre los caminos que han seguido los grandes hombres e imitar a los que han sido más ilustres, para que, si sus capacidades no llegan a igualarlos, por lo menos se le parezcan un poco”.

 

 

Digno de imitar

Manejo del sistema judicial, plan maestro del neoliberalismo

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Antes de abordar el hecho permítanme algunas precisiones que ayuden a despejar o mejor dicho deconstruir el lenguajear cotidiano cuando hablamos de “la justicia”, sin pretender hacer del texto un ensayo de filosofía del derecho y abusando de una grosera simplificación académica.

Esta jerga habitual en los medios de comunicación que copiamos sin mayores disquisiciones implica, en esta alocución, tres conceptos diferentes: La Justicia, El Derecho y finalmente el Sistema Judicial.

La Justicia

El jurista Hans Kelsen, considerado como el teórico del Derecho más importante del S.XX, nos dice: “Ninguna pregunta ha sido planteada más apasionadamente que ésta, por ninguna otra se ha derramado tanta sangre preciosa ni tantas lágrimas amargas como por ésta, sobre ninguna otra pregunta han meditado más profundamente los espíritus más ilustres –desde Platón a Kant- Y sin embargo, ahora como entonces, carece de respuesta.”

Agrega Kelsen: “La justicia es, ante todo, una característica posible, pero necesaria de un orden social.”

Definido el orden social queda definido el concepto de justicia o viceversa, ergo no es estático, cambia de época en época; ejemplo de ello es la lucha de las mujeres que ha logrado cambiar la idea de lo que es justo en el tratamiento a sus personas

El Derecho

Si hacemos abstracción de las bibliotecas que priorizan sea, las elaboraciones del derecho racional o las del derecho natural, posibilidad que tenemos en nuestra calidad de observadores externos a lo que llamamos derecho y desde la óptica de la sociología de sistemas sociales, el derecho es un sistema social autónomo, que ante la imposibilidad de consenso entre los criterios de diferenciación entre bien, mal y daño establece como condición de su posibilidad de existencia del código legal/no legal, que como venimos sosteniendo depende del sentido social de época en época. Es decir, que regula las expectativas sociales al respecto.

Para graficar: la esclavitud era legal en su época al punto que el padre de los fundamentos del derecho anglo sajón, John Locke, era esclavista.

El sistema judicial

Derivado de las dos cuestiones planteadas aparecen las normas y quiénes deben interpretarlas y aplicarlas positivamente. Y aquí aparece el factor humano: aspiraciones, deseos, miedos, ideologías, etc.

De los tres conceptos anotados el más accesible a la voluntad humana para ser utilizado como herramienta política para disputar el perfil del orden social es justamente el sistema judicial. Hallazgo del Departamento de Estado de EE.UU cuando ya no pudieron recurrir a las fuerzas armadas de las colonias.

Dado que el orden social global y también el local están en disputa respecto de quién lo modela y con qué criterios, las acciones políticas sobre la burocracia del sistema judicial no son para nada azarosas ya que éste es la última instancia de definición de derechos e intereses económicos.

Cuando Mauricio Macri y su asesor Pépin Rodriguez Simón armaron la mesa judicial y pusieron por decreto en la Corte Suprema a Rozenkrantz y Rosatti no fue ésta una decisión caprichosa, fue el comienzo de aplicación del plan concebido por el Departamento de Estado para gobernar América del Sur que ya había sido aplicado con éxito en Brasil

A Macri lo siguió el gobernador Morales en Jujuy y luego Alfredo Cornejo en Mendoza –debo decir, en este caso, con una actuación al menos dudosa del bloque del FdT- y esa directriz política con ambiciones de ser fundacional es basal para Juntos por el Cambio.

Al igual que Macri y al igual que Morales, en Mendoza Alfredo Cornejo promovió y consiguió, en la Corte Suprema de la provincia, los cambios que le permitieran tener mayoría en el tribunal a fin de obtener los fallos favorables necesarios a su plan político.

Siguiendo este plan, su continuador el gobernador Suarez, presentó en la legislatura provincial su proyecto para reformar el funcionamiento de la Corte Suprema local. La legislación de la provincia –ley 4969/84- organiza la Corte en tres salas, una que forman el presidente de la Corte y los presidentes de las otras dos, la sala segunda que se ocupa del ámbito civil y comercial y la tercera que se aboca a los temas penales y laborales.

Suarez propone eliminar esa organización para asignar los casos por sorteo entre todos los supremos.

¿La razón? Esa modificación lograría que los temas comerciales y civiles no estuvieran sólo en manos del peronismo que tiene mayoría en la sala que se ocupa de ellos y dado que el cornejismo tiene mayoría en el número total de supremos, claramente las resoluciones siempre responderían al interés político económico del oficialismo.

El FdT votará en contra pero el gobernador tiene mayoría en ambas cámaras de la legislatura provincial. Alejandro Perez Hualde, ex presidente de la Corte, y especialista en derecho civil y Aida Kemelmajer, jurista reconocida nacionalmente y también ex jueza de la Corte se pronunciaron en contra de la reforma.

¿Qué causas se tramitan en la sala segunda con mayoría peronista? ¿Qué les interesa sacar de allí? justamente aquellas que ponen en cuestión las relaciones comerciales y las acciones administrativas del Estado. Pero además el control de constitucionalidad de cualquier cuestión que se presente debería resolverse en el pleno de la Corte que con la incorporación de la última designada –Teresa Day, que no contaba con los requisitos que marca la ley- tiene hoy mayoría de 4 a 3 a favor del oficialismo.

Suarez argumenta saturación de trabajo y lentitud en las resoluciones cuestión que más allá de las objeciones que expresó Kemelmajer al respecto, sería muy fácil de resolver ampliando el número de jueces ya que la ley provincial 4969/84 establece que los miembros de la Corte deberán ser: “al menos 7”, lo que posibilita su ampliación pero esto por un lado lo llevaría a una disputa públicamente visible por la elección de candidatos y por otro, dificultaría su manejo de los supremos.

No es casualidad la similitud con lo que ocurre a nivel nacional y con lo ocurrido en Jujuy. Como dije, son los pasos establecidos como necesarios en un plan que aparece como modelo global si miramos lo que ocurre en otros países.

Es necesario hacer notar que temas espinosos para la comunidad mendocina como aquellos relacionados con la minería, con el uso del agua, con la administración de los bienes públicos (Suarez actúa en este tema en espejo con Larreta), con el ordenamiento territorial –no olvidar la condición desértica de Mendoza que convierte a los oasis en preciada posesión-, tienen a la Corte Suprema como destino final. Sin contar con las aspiraciones de reforma constitucional que el gobernador Suarez viene impulsando.

Sobrevienen interrogantes para plantear:

¿Tenemos sólo un problema operativo en el sistema judicial, que se arreglaría cambiando algunos jueces y modificando la estructura burocrática? Tesis de Alberto Fernández que espera que el sistema se autodepure.

¿Tenemos, ante nosotros, la visibilización de un orden social que ya no construye el bien común, la felicidad del pueblo, el mejor vivir, la cohabitación pacífica del territorio o como quiera llamársele?

¿Cómo responde el sistema político ante esta crisis sistémica?

¿Cómo se construye un acuerdo social con aquellos que no lo quieren construir?

 

 

Las matrices del odio

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El odio, sentimiento abarcativo que invade la psiquis de quien lo experimenta, se constituye en un filtro que hará que el sujeto vea la realidad a través de él.
Como en todos los casos es sugerible preguntarnos no solo ¿por qué? en cuanto a su origen, sino también ¿para qué? Ya que todo lo que se sostiene, lo sepamos o no , tengamos mayor o menor consciencia de ello, está sustentado en nuestra subjetividad para permanecer como tal.
A partir de entender estos dos grandes interrogantes, o al menos hipotetizar sobre ellos: por qué y para qué, podremos establecer una línea que los une; me refiero al ‘cómo’, o sea a todo el andamiaje fáctico-conductual que será su manifestación.
Es altamente probable que el sentimiento de odio tenga, fundamentalmente, dos orígenes y ellos son: el miedo y la culpa.

El miedo y el deseo son sentimientos primigéneos en la regulación de la conducta para manejar nuestros impulsos y nuestros límites. Seguramente la contradicción primordial que vivimos los seres humanos está representada en la confrontación entre el miedo y el deseo.
Será el ¿puedo o no puedo? lo que finalmente permitirá la puesta en acto de una conducta puntual o sucesiva en el tiempo.
Cuando el miedo prevalece de manera sostenida sobre el deseo, la frustración consecuente podrá llevarnos a la depresión, que no es otra cosa que la declinación del deseo, o ese deseo insatisfecho puede llevarnos a observar que otros tienen lo que deseamos y generará hacia ellos, o lo que ellos representen, un sentimiento de aversión.
Aquí hay que hacer un alto para tocar un tema primario en el análisis de este conflicto, debemos incorporar el tema del poder.
Hay en general un concepto errado en la apreciación del poder. Poder es la capacidad de hacer, poder no es tener, sino poder hacer.
Podría alguien ser poseedor de La Pietà pero no podría hacerla, el poder fue de Micheangelo Buonarroti, que en su decir lograba sacar del bloque de mármol la escultura que estaba guardada dentro de él. Luego de finalizada la obra, su poder dejó de ser ejercido en ella, solo podría haber ejercido el poder de ocultarla al mundo, el poder de la avaricia y el egoísmo; pero al compartirla el poder se transfirió a los ojos de los otros, transmutó en el poder de admirar su belleza por todos los que hemos tenido la suerte de verla en persona o a través de imágenes.
¿Y por qué esta alusión al poder?

En la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel se dice que dos hombres se enfrentan en una lucha a muerte, pero uno de ellos se rinde ante el temor de morir. De aquí en más este será el esclavo que estará dispuesto a servir para no morir. El que no temió se convierte inmediatamente en amo, en el dominante y el esclavo en el dominado. Hay quienes dicen que en este mito Hegel marca el comienzo simbólico de la burguesía a través de la figura del amo y Marx considerará, posteriormente, que el esclavo será simbólicamente un nuevo sujeto constituido como el proletariado y el establecerá un discurso en defensa de sus intereses. Lo que en definitiva queda claro es que a partir de esta lucha se determinan un dominante y un dominado, una relación que por extensión podemos asumir como el establecimiento de una clase dominante y una clase dominada, que por supuesto, son mucho más antiguas que la burguesía y el proletariado. Lo que no se dice es que el vencedor, el amo, el que no temió morir, a partir de ser el vencedor se encontró con el miedo, ya que a partir de ese momento luego de vencer, durante todo el tiempo sentirá que debe defender su lugar de poder, llegando a la paranoia; y ese será el problema inicial.
La confrontación de los hombres que serán después amo y esclavo funge como acto confirmatorio de la propia existencia, de la consciencia de ser, es el sujeto que tengo enfrente el que me confirma a mi como sujeto, la otredad que confirma mi mismidad; pero es también al que viviré como amenaza de perder el poder conquistado, por eso a través de la historia el poder ha demostrado la voluntad de convertirse en sujeto único y considerar a los dominados como objetos. Cuando un objeto pretende acceder a la palabra y reconvertirse en sujeto el poder no lo tolera y si lo considera necesario reprime y mata, no extermina, sino no tendría quien le sirva y de quien servirse. El siguiente problema es que el dominado, aunque lo trate como un objeto y pueda llegar a matarlo es en definitiva su igual, mirado desde el punto de vista del dominante, su imagen especular, y dañar a quien es mi imagen y semejanza generará necesariamente culpa.

Tendrá entonces el poder dos problemas que lo perseguirán las 24 hs: la paranoia de perder su lugar de dominio y el sentimiento de culpa de dañar a un igual. El primer problema, la paranoia, lo soluciona con tropa mercenaria, que aunque surgida de las entrañas de los dominados, esté dispuesta a defender los intereses de sus amos y matar en su nombre. Para el segundo problema, la culpa, el poder encuentra una solución eficiente, no solo desconocer al dominado como sujeto transformándolo en objeto, a la vez le negará la condición de semejante y lo convertirá en inferior y despreciable, no valioso; este es el odio de clase, indudablemente menos costoso que la culpa desde lo emocional. Esto justificará la esclavitud, la explotación, la represión, el racismo, la xenofobia y el asesinato del que proteste, disfrazándolo de ejercicio de la ley.
Pero dentro del odio también hay matices, fundamentalmente porque las razones del odio no son iguales para todos los odiadores. El odio de clase de las clases dominantes, de los que realmente tienen el poder, reprime y mata, pero no extermina; sabe que necesita a los dominados como mano de obra, también a los desocupados, ya que la desocupación y el hambre son disciplinadores sociales. Este es el odio que remplaza a la culpa, un odio utilitario. Pero hay otros odios, el odio de la tropa mercenaria que cree ser parte de los intereses de sus amos y nos sus sirvientes y está dispuesto a matar y golpear a sus vecinos. Estos odian profundamente a los que representan a esos vecinos, al pueblo del que ellos en la práctica han renegado de ser parte, odian los discursos que sin nombrarlos los denuncian como desclasados. Capítulo aparte son los mercenarios de altos ingresos vinculados a los medios de comunicación. Sus manifestaciones de odio se parecen tanto a una impostura que ni siquiera está claro que odien, pero seguramente facturan. Estos tienen que odiar porque ya violaron su contrato de pertenencia con la comunidad y de esto no hay retorno.
Finalmente están los odiadores vocacionales, los que no reciben dineros sino que tienen como motor para su odio su propia frustración, su sentimiento de impotencia, su incapacidad de ser y de hacer, su necesidad de existir, los que son capaces de inmolarse para tener un minuto de fama, los que solo a través de la violencia pretenden establecer un nexo con la vida buscándola allí donde precisamente no existe. Estos, según necesidad, serán aplaudidos o silenciados por el poder real, son simples peones en el tablero de ajedrez de la realidad. Estos fueron la tropa genocida que protagonizó el holocausto en Europa.

 

Informe económico mensual

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Los números comentados corresponden a agosto, en el País los acontecimientos, nombramientos, acuerdos, y del estilo siempre sorprenden. Observamos algunos indicadores bajo el “nuevo mantra” (lo utilizamos como instrumento pero repetido) como la Inflación, el CCL (contado con liquidación) y Riesgo País. Trayendo nuevas buenas y malas también.

Luego de la fugaz visita de la ex Ministra Silvina Batakis al ministerio de economía se inició un nuevo ciclo que por lo visto presenta diferencias, especialmente en suma de poderes y ordenamientos cuyos resultados se empezaran a sentir en los próximos meses. Ya en agosto contamos con el primer mes completo del  ministro Sergio Massa e inevitablemente la inflación emitirá las señales de cómo operan las nuevas autoridades. Compás de espera entonces, porque la inercia se impone y podemos pensarlo (al primer mes) como el de los juegos preparatorios.

Seguiremos repitiendo que Putin invadiendo y pisoteando un país soberano como Ucrania también colabora para que la inflación en el mundo y el riesgo país levanten vuelo. Apuntala además nuestras propias acciones.

La inflación de agosto se eleva algo menos que el relámpago y trueno de julio, conjeturamos que la tormenta continuara en los próximos meses a la espera de las decisiones o planes de las nuevas autoridades. Los ocho meses iniciales del 2022 son para el olvido, que nadie olvidará. Pero la marca de agosto y el acumulado del año se destacan claramente de los últimos años. Recordemos siempre que la inflación ofrece un primer resultado palpable por el que con cada $peso$ se adquieren menos bienes y servicios, ya sea en comparación a julio ni que decir de hace 12 meses. La inflación reduce a escombros el valor del $peso en el tiempo. Creemos que es el principal problema, síntoma o como queramos llamarlo.

El BCRA, aumenta la variación mensual del dólar oficial mayorista (siempre con la bandera de mayor depreciación del $peso) pero ahora no tan lejos de los porcentajes de aumento de los precios, otro tanto hace con la Tasa de Política Monetaria (interés) que aumento el 24 % en el mes (agosto/julio) y en 12 meses (agosto/agosto) el aumento ya fue mayor, el 69 %. Las autoridades del BCRA y del M. de Economia siguen observando que el CCL (dólar contado con liquidación) no agrande la brecha, en agosto se logró y el mes cerró con una brecha menor.

Tanto en el promedio mensual (agosto), en lo que va del año (8 meses) y en 12 meses, los IPC (los precios) considerados no muestran señales de agotamiento. Algunas instituciones, arriesgan un número elevado para el 2022 que alcanza el 95 % anual, por ejemplo en la recopilación que hace el BCRA, otros especialmente de origen oficial son más optimistas y conjeturan en las proyecciones acordados (o elevadas) con FMI un rango entre 52 % y 62 % a fin de año,  pero fueron superadas.

Relevamos en el cuadro al Indec Nacional – (responde al ponderado de seis regiones Pampeana, GBS, Noreste, Noroeste Cuyo, Patagonia) -, la Dirección General de Estadística y Censos de Ciudad Bs As (con nuevo índice), la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia de Córdoba, la Dirección de Estadísticas de la Provincia de Mendoza y  la Dirección Provincial de Estadística y Censos de la Provincia de San Luis. Cuando se publique incorporamos al Instituto Provincial de Estadística y Censos de Santa Fe

Mes julio promedio de los IPC mencionados: 6.7 %. El Indec en el ponderado  Nacional de 6 regiones: 7.0 %. Por debajo del 7.2  % promedio de julio.

Acumulado siete meses  del año 2022: 55.2 %. Ponderado Indec 56.4 %.

Interanual (12 meses – agosto 2022 / agosto 2021): 76.4 %. Ponderado Indec 78.5 %.

Alimentos pone una nota promedio casi similar al mes anterior,  y se eleva al 6.7 % en agosto, con valores bastante similares entre los Institutos. Quedó (en el mes) igual al 6.7 % del promedio Nivel General. Septiembre renovará novedades y suponemos que impactaran algunas de las medidas propuestas.

Capítulos como Indumentaria, Vivienda y Servicios Básicos, hacen su aporte al Capitulo Nivel General.

Se aprecia en el cuadro lo que decimos y tener en cuenta Córdoba queda a un pequeño paso atrás de los restantes en el Nivel General, pero seguramente no será por mucho tiempo todos superan el 70.0 % (a/a) y si esta inercia se mantiene la preocupación cunde.

El dólar CCL en agosto se replegó y retrocedió un poco respecto a lo que venía mostrando, el promedio resulta inferior al del mes anterior, alcanzó los $ 290.4 con una disminución  del -3.7 %. El dólar oficial mayorista promedió en agosto los $ 135.3 con un aumento en el mes del 5.4 %, en los ocho primeros meses el 33 % y en 12 meses el 39,2 % mucho menos de los precios pero intentando no salir último. Si se proyecta la tasa mensual de agosto (5.4 %), alcanza en términos anuales el 86 %.

El Riesgo País elevado, promedió agosto en 2.417 puntos, en el mes  disminuyó el  -10 %, en 8 meses aumentó 40 % y en 12 meses (agosto / agosto) el  54 %. Valores complicados para todos, pero no obstante las autoridades lo observan como un primer paso del ministro Massa, ya que ambos indicadores disminuyeron en agosto.

 

Valen como recordatorio y doblemente ahora con un nuevo equipo económico que aparece como más ordenador y márgenes de decisiones superiores a los anteriores: 1) ¿El BCRA  moverá con mayor intensidad la depreciación de la moneda y la tasa de interés? Siempre flota el fantasma de la devaluación o formas más encubiertas cuando la necesidad lo impone. 2) En el mes de agosto el CCL, disminuyó y eso seguramente acelera el pulso cuando se lo ve como un logro. Por verse. 3) ¿La inercia inflacionaria impondrá nuevas anclas? La respuesta es complicada, ya casi no queda ancla que detenga semejante velocidad pero las declaraciones de Massa son “enfrentar la inflación con determinación”. Entonces esperando. 5) Finalmente,  ¿Cómo continúan las auditorias del FMI? Asegurado el visto bueno al nuevo equipo, la pelota fue para adelante.

Lic. Jorge Moore

14-09-2022

Inflación del mes de AGOSTO 2022, dólar, CCL y Riesgo País: VARIACIONES %
Mes Acumulado 2022 12 meses
Indec Nacional 7,0 56,4 78,5 General
  7,1 58,8 80,0 Alimentos
5,7 55,3 74,6 Salud
Ciudad BsAs 6,2 53,0 74,6 General
  7,1 61,3 82,4 Alimentos
9,0 58,9 81,4 Salud
Córdoba 6,24 52,74 72,10 General
  6,41 54,75 78,47 Alimentos
6,0 51,97 72,69 Salud
Mendoza 6,9 58,2 79,1 General
  7,3 59,4 79,2 Alimentos
3,8 52,9 69,1 Salud
San Luis 7,2 55,7 77,7 General
  5,6 55,8 78,2 Alimentos
7,6 54,6 71,1 Salud
PROMEDIO 6,7 55,2 76,4 General
  6,7 58,0 79,7 Alimentos
  6,4 54,7 73,8 Salud
Valor dólar promedio mes $ 135,3      
Valor dólar CCL promedio mes $ 290,4      
Dólar Oficial Prom. Variación % 5,4% 32,8% 39,2%  
 Dólar CCL Prom. Variación % -3,7% 39,2% 67,8%  
Brecha CCL/Dólar Of. Prom.% 115%      
 Promedio AGOSTO Riesgo País          2.417      
  Mes Acumulado 2022 12 meses  
  -10,0% 39,7% 54,4%  
Conjeturas de inflación: a diciembre  2022 FMI Min. FMI Max. Año 2021 repite REM de Mar.
52% 62% 51% 90,2%
Diferencias: Indec y Ciudad no incluyen Bebidas alcohólicas en Alimentos. C. Bs As Nueva Canasta
Brecha cálculo valor del dólar mayorista promedio mensual y el valor del CCL prom.   
Fuentes: Indec, Organismos Provinciales, BCRA.