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miércoles, abril 22, 2026
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ESTADO DE LA SITUACIÓN

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El INDEC estima que este año 3,7 millones de argentinos perdieron sus empleos. Esto se debe a una caída del 16% de la actividad económica, que produjo un deterioro de los ingresos de casi de un 20%, con una inflación acumulada del 26,9% hasta octubre. La consecuencia fue una ampliación de la desigualdad, ya que los ingresos que más caen son los de los sectores más postergados. En síntesis,  la pobreza alcanza a más de 20 millones de personas, entre ellas, mayoritariamente niños y ancianos.

En medio de la pandemia del Covid-19 el Estado Nacional reconvirtió y aumentó fuertemente el gasto en salud pública y en asistencia a las provincias, a las empresas y a la población. Como resultado financiero de esa política, el déficit fiscal de la Administración Nacional acumulado hasta octubre del año 2020 supera los 2 billones de pesos (2 millones de millones de pesos que, al tipo de cambio oficial de $ 85 por dólar, son unos 23.500 millones de dólares). La tercera parte del gasto estatal nacional no se paga, arrastra deuda que devenga intereses que tampoco se pagan. Es más, de cobrarse el llamado aporte solidario que es el impuesto a la riqueza y que alcanza, según la AFIP, a 9.298 personas humanas, la recaudación podría alcanzar los $ 307.898 millones.  O sea que aunque se pague este año ese ingreso extraordinario, el déficit sería de un billón setecientos mil millones de pesos, unos 20.000 millones de dólares.

En ese marco se realizan las reuniones con el FMI por una deuda en Derechos Especiales de Giro, que ronda los 49.000 millones de dólares. Sólo se pagan los intereses (en torno a los 300 millones de dólares por trimestre) y el capital debería, según lo firmado por el gobierno de Cambiemos, empezar a pagarse en septiembre de 2021.  El Ministro Martín Guzmán volvió a afirmar el miércoles 11 de noviembre que la idea no es esa, sino comenzar a amortizar el capital de esa deuda dentro de cuatro años y seis meses, para el año 2025, e igual trato se le dispensaría a la deuda con el Club de París cuya acreencia asciende a unos 10.800 millones de dólares, que devenga intereses a una tasa del 4% anual.

Obviamente que para llegar a ese acuerdo, el FMI va a tratar de imponer condiciones que le aseguren cobrar la deuda en un plazo para ellos razonable, pero que con su lógica histórica implicaría ajustar el gasto público, limitando el rol imprescindible del Estado nacional en apuntalar al mercado interno mediante subsidios y disminución impositiva, devolución de impuestos, créditos blandos a través del Banco Nación Argentina y del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) y de líneas de redescuentos por medio de los bancos oficiales de provincia a sus respectivas jurisdicciones (impulsando esas economías), generando puestos de trabajo y mejorando las remuneraciones, lo cual mejora la situación de los jubilados y pensionados. Al mismo tiempo se recrea la ecuación de ajuste de los haberes previsionales en base al crecimiento del RIPTE y de la recaudación tributaria de la ANSES, en partes iguales. El RIPTE es la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables, en relación de dependencia y que han sido declarados en forma continua durante los últimos 13 meses. La recaudación tributaria de la ANSES incluye IVA, Débitos y Créditos, Cigarrillos, entre otros impuestos.

El gobierno apuesta al aumento del PIB porque la fórmula es pro cíclica, pero si el crecimiento económico no se produce, se deteriora aún más el magro ingreso de la mayoría de los jubilados y pensionados, que perciben ingresos mensuales por debajo de la canasta básica total de bienes y servicios que define la línea de pobreza.

Que casi 9 millones de personas reciban el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) porque no tienen trabajo o el que tienen es precario, implica una presión a la baja de los salarios. El mismo miércoles 12 de noviembre de 2020, en la Ciudad de Rosario, pedían seis empleados y se presentaron más de 400 personas. E igual sucede con el ajuste por recaudación, si el nivel de actividad no aumenta la recaudación tampoco, ya que está atada básicamente al consumo y, en una economía que reduce su gasto público y la masa salarial, no hay estímulo a que el consumo crezca.

El gasto en seguridad social representa el 44% del presupuesto del año 2021 (9,02% del PIB esperado). Son casi siete millones de beneficiarios, que trabajaron toda su vida y que requieren de una remuneración digna y no ser variable de ajuste como siempre pretendió el FMI, amén de extender la edad para jubilarse y otras medidas similares en desmedro del trabajador en actividad y en pasividad. La ecuación de actualización de los haberes jubilatorios y pensiones aprobada por la Comisión Mixta  de Movilidad Previsional asegura la reducción del gasto público cuando el PIB no crece.

Gobernar o administrar

La única manera que tenemos de revertir la situación es con un Estado presente y fuerte y cobrando impuestos a los que pueden pagar.  Esto es, debe discutirse públicamente qué se hace con un déficit de un tercio del gasto público, quién lo paga y cómo. Debe plantearse una profunda y amplia reforma tributaria que haga posible cumplir las metas planteadas en el presupuesto nacional 2021 de un aumento del 44% en la proyección de recaudación de los gravámenes. En una situación de extrema gravedad y si no se trata de administrar sino de gobernar, deben pagarlo quienes tienen manifiesta capacidad adquisitiva y no el consumo y la actividad:

  • los diez mayores bancos privados, que en medio de la crisis producida por la pandemia tienen fuertes utilidades;
  • los productores, acopiadores y exportadores de granos, harinas y aceites que tienen fuertes ganancias y lo hacen solo por Declaraciones Juradas, máxime cuando el precio de los granos, esencialmente la soja y de los derivados (harinas y aceites) son los más altos de los últimos años;
  • las mineras y demás extractivas;
  • que se graven todas las rentas, incluidas las que tienen mercado cautivo como es el caso de los bienes de uso difundido (acero, aluminio, petroquímica, caleras y cementeras, etc.).

La base del crecimiento sostenido en la Argentina es cuando se apuntala y crece el mercado interno, porque a pesar de la herencia del gobierno de Cambiemos y de la pandemia, el mercado interno es el 75% del destino de nuestra producción.

Las exportaciones de alimentos están aseguradas por la demanda mundial para varios años, como bien lo proyectan las estimaciones del Presupuesto 2021, donde  las exportaciones superan a las importaciones en torno a los 14.000 millones de dólares anuales hasta el año 2023.

Solo mejorando la distribución del ingreso y un uso racional del superávit comercial se logra fortalecer la demanda agregada que empuja a su vez a la mayor inversión bruta interna fija, como bien lo pondera al Presupuesto Nacional 2021.

Gobernar es, como dice el ingeniero Enrique Martínez, apuntalar a nuevos actores de la producción, a la vez que modificar buena parte del sistema de distribución y comercialización, para que el productor reciba una proporción aceptable del precio final y los consumidores cuenten con precios accesibles y estables. En estos casos, poner orden es sinónimo de transformar, al menos comenzar a hacerlo, si es que se quiere validar la legítima pretensión de gobernar para todos.

 

ESTADO DE LA SITUACIÓN

La des-polarización pragmática

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A principios de los años 90, el sociólogo estadounidense Jack Goldstone desarrolló un indicador de estrés político (ISP). Antes que listar un conjunto de variables, estableció un índice que, en una coyuntura determinada, puede explicar qué tan vulnerable es un país al estallido de una crisis de envergadura.

El ISP tiene tres componentes. Goldstone identificó primero la prolongada declinación de los estándares de vida de la ciudadanía. Destacó después la creciente disputa entre élites y subrayó por último el inquietante debilitamiento del Estado.

Más desigualdades de diverso tipo acompañadas de elites que procuran su auto-satisfacción en desmedro del bienestar colectivo y un Estado cada vez más frágil en sus capacidades y funciones constituyen un trípode crítico que anticipa la probabilidad de una grave crisis política.

A mi entender, la polarización en la Argentina agudiza peligrosamente el estrés político ya existente y podría tener consecuencias muy indeseables y costosas.

Si bien polarizar es un fenómeno global y no excepcional de la Argentina, cada país construye la polarización que deja prosperar. También es evidente que hay elementos objetivos que se reflejan en la polarización: las brechas económicas, culturales, étnicas y de género, por ejemplo, conducen a divisiones y distancias sociales.

Sin embargo, hay sociedades en las que los conflictos se tramitan y canalizan para reducir su impacto y superar gradualmente los antagonismos. Un dato de la Argentina contemporánea es que nos hemos ido acostumbrando a la inequidad socio-económica y sus efectos nocivos sobre la conflictividad política.

A su vez, existe una polarización inducida y subjetiva que es impulsada por determinados actores: un caso testigo ha sido el mandato de Donald Trump.

En nuestro país eso ha venido ocurriendo y ha sido un producto recíproco de los llamados populistas y republicanos: ninguno tiene la superioridad moral que justifique que polariza para el “bien común”. Esto conduce, afuera y adentro, a aumentar la desconfianza hacia la política y los políticos y a estigmatizar a ciertos grupos sociales y partidistas.

La mezcla de descrédito y estigmatización conlleva, más temprano que tarde, a la radicalización que a su turno, imposibilita la cooperación y puede facilitar acciones anti-democráticas.

La polarización configurada en la Argentina es inquietante y disfuncional. Evitar el abismo al que puede conducir un estrés político descontrolado es entonces fundamental. Para lograrlo se podría intentar una despolarización pragmática. ¿Cómo alcanzarla? Menciono algunas ideas.

Primero, es importante recuperar experiencias de convergencias y prácticas exitosas. Por ejemplo, con muchos avances, y alguna eventual contra-marcha, se ha logrado tener una política nuclear que se ha preservado y ha sido de enorme valor en materia tecnológica y productiva en el plano doméstico y un gran aporte en materia diplomática.

La Argentina, gracias al trabajo de la Comisión Nacional de Límite Exterior de la Plataforma Continental, ha demarcado su plataforma continental más allá de las 200 millas; lo cual fue aprobado en una ley sancionada por unanimidad en el marco de un esfuerzo que nació en el gobierno de Carlos Menem y se continuó en los gobiernos electos de Fernando de la Rúa, Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Mauricio Macri y Alberto Fernández. Desde el retorno a la democracia con Raúl Alfonsín, el país ha mostrado una continuidad en la defensa de los derechos humanos en lo interno y su promoción en lo externo.

¿Es posible extraer lecciones de estos ejemplos de consenso para trasladar dichas experiencias a asuntos actuales claves y con una mirada de largo plazo?

Segundo, es tan alto el grado de fractura y desconfianza en la sociedad que resulta imprescindible identificar los pocos asuntos en lo que se puede llegar a arreglos puntuales y sostenibles. Quizás lo más conveniente sea comenzar por cuestiones que no exacerben la puja distributiva y que hoy no admiten el dogmatismo propio de visiones hiper-ideologizadas.

Resulta cada día más impostergable concebir una gran estrategia que integre diplomacia, defensa, inteligencia y ciencia y tecnología ante los monumentales retos que tiene el país y que se acrecentarán en la pospandemia.

Por ejemplo, la redistribución de poder entre Estados Unidos y China y la política hacia Brasil exigen un análisis pormenorizado y ponderado de actores estatales y no gubernamentales. ¿Qué es factible concertar? ¿Entre quiénes? ¿Cuán ancha puede ser la coalición ampliada que valide un mapa de ruta realista en medio del torbellino regional y global?

Tercero, es indispensable generar y relegitimar la deliberación institucionalizada de probables acuerdos en materia económica. Todo lo que se convenga entre cúpulas estrechas, entre actores corporativos con objetivos predatorios, en ámbitos cerrados que pretenden tener un efecto mediático pasajero y que apunte a preservar el statu quo está destinado al fracaso. La institucionalización de compromisos políticos y sociales que involucran un modelo productivo de largo plazo es fundamental pues otorga representatividad, consistencia y verosimilitud a lo acordado.

La Argentina atraviesa un momento muy delicado y la polarización solo empeora las condiciones. Despolarizar es arduo y complejo, exige paciencia y temple. Una despolarización pragmática aún es posible. En los ’70 en el país (y América Latina) el dilema giraba en torno a la alternativa liberación o dependencia; hoy la principal encrucijada es, a mi modo de ver, entre viabilidad o inviabilidad nacional.

Juan Gabriel Tokatlian es Vicerrector de la Universidad Torcuato Di Tella.

 

https://www.clarin.com/opinion/des-polarizacion-pragmatica_0_HVCEyzYHH.html

Militancia en Pandemia

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Pinda Fernández Vecino: Chubi, estamos en plena pandemia y en algún momento esto pasará, pero mientras tanto sería  bueno que podamos reflexionar sobre que paso con la militancia en este tiempo,  comparado con lo que vivimos antes, en las distintas etapas de nuestro pasado como militantes Peronistas o del campo popular, como lo ves vos?

Chubi Animendi:  A mi me parece que cambió nuestra perspectiva en el sentido  que, buena parte de  lo  que  era la militancia “cuerpo a cuerpo” de los años 70, muchos de ellos ya no están. Eso tuvo mucha influencia en la cabeza de los que quedamos.

PFV: Es como que se adelgazó el campo popular….

ChA: Se adelgazó en número y se adelgazó por eso de que la tragedia de las generaciones anteriores pesa sobre la experiencia de las generaciones posteriores. Pero hay  una multicausalidad para este análisis: la segunda cuestión es que cambió la perspectiva, desde el momento en que dejamos de estar en la resistencia y comenzamos a ser gobierno. Esto implica tener responsabilidades de ejecutar políticas de una manera diferente.

PFV: Entonces a vos te parece que la primer cuestión que hay que analizar es la disminución de la energía de pensamiento y de acción que sufrió el campo popular a manos del exterminio de la dictadura….

ChA: Me parece que sí….. así lo decía un compañero de La Plata: “….quedamos los peores y en las peores condiciones…” dicho como amarga reflexión.

PFV: Pero es que ese era el objetivo de la derecha oligárquica gorila, cambiar el mundo cultural de la política con el escarmiento ejemplificador y lograron que el mundo global de la acción política cambiara también…..

ChA: Exactamente, acordáte que Lanusse se jactaba de haber traído a Perón al campo de batalla, porque la propia dinámica le iba a comer una parte de su fuerza  y hoy aunque putiemos,  no estaba tan errado. Y acordate que nosotros salimos de la Dictadura mas por errores ajenos que por virtudes propias….

PFV: Y agreguemos a eso un hecho histórico una verdadera bisagra biológica, que nosotros siempre creímos que jamás iba a suceder y que cambió todo; las prácticas, las estrategias, las actitudes, que fue la muerte de Perón….

ChA: Así es,  hubo un antes y un después,…

PFV: Ya dependimos de nosotros mismos, sin cintas grabadas ni las instrucciones, era operar sobre nuestra propia construcción, pasar a ser mayores de edad y comenzó la dispersión no ?…

ChA: Nos encontramos con que debíamos gobernar en un mundo que cambió, no te olvides que el golpe Chileno inaugura una etapa neo liberal que se extendió a todo el continente

PFV: Así es y fijáte que  en ese momento no lo pudimos ver con la claridad con que lo vio  Perón y el mundo cambió y en 1983 tuvimos que afrontar el escenario – los que quedamos – de la nueva democracia representativa, si se quiere escenario nuevo y extraño, con nuevas exigencias…

Y allí las nuevas y modernas prácticas liberales se inscrustaron en las experiencias novatas nuestras, y surgió una nueva forma de comportamiento militante, Light si se quiere,  pero lleno de mañas personalistas que se forjaron fundamentalmente en la Renovación Peronista y en la Coordinadora radical… o no ?  Y cuantas de esas prácticas se conservan hoy…. ?

ChA. Si  claro, si la Juventud peronista tenía en los 70 el paradigma del cambio social,  a la vuelta de la democracia rápidamente una gran parte de la militancia se transformó en “referentes políticos”, pasaron de protagonistas en la calle a negociadores en los escritorios…

PFV.  Chubi, pensá esto: cuando teníamos 20 años, los cargos en el Estado no nos interesaban , ser Concejales, Diputados, Senadores o Gobernadores era cosa de viejos o no  ..?

ChA. Así es, era las entrega desinteresadas….

PFV:  Si claro, pese a que Néstor intentó desde el 2003 la fundación de una práctica diferente

ChA: Totalmente,  hubo una revalorización tanto de la práctica política como de la ética política… fue fundacional el : “…yo no vengo a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada…”.- Yo recuerdo que cuando Néstor baja el cuadro de Videla, había una especie de crítica,  aun en los del  palo, que veían en esto un facilismo demagógico pero tuvo consecuencias enormes en la política de memoria verdad y justicia…

PFV:  A mi ver, hubo un discurso en la ESMA  que me partió la cabeza, cuando dijo que venía a “..pedir perdón en nombre del Estado Nacional por los crímenes cometidos por la dictadura…” eso fue impresionante en lo que se llama la política simbólica…

ChA: Acordate Pinda que las madres, incluso Hebe,  que lo había tratado a Néstor de títere de Duhalde,  se juntan y salen emocionadas de la reunión por lo que Néstor  les dice. Les dijo, creo,: si no damos una batalla cultural por esto, mañana van a venir por nosotros….

PFV:  Entonces la pregunta que sigue es: la generación actual y la dirigencia tomó estratégicamente la cultura que Néstor trató de impulsar o ya se lo olvidaron….que paso con el Kirchnerismo original hoy con el gobierno de Alberto?

ChA. Que aprieto Pinda, creo que hay un poco y un poco.-  Hay un aspecto y es que el tema de que la militancia no es «un» homogéneo y se confunden con el operador… la intermediación en la política sigue en la función de Gobierno…. Digo que hay un espacio que llenan los intermediarios de la política y por lo general se independizan del sujeto al que dicen representar

PFV. Y ahí en esa intermediación comienza a aparecer la naturaleza humana y sus debilidades…

ChA: Pero quiero decir ahora que no creo que todo sea blanco o negro….

Fijate que la semana pasada aún en nuestro Grupo La Capitana, ante los sucesos de la toma del campo de Etchevhere surgieron distintas voces que preguntaban  si este episodio no ponía en peligro el proceso del gobierno y yo dije que el peligro estaba en el otro lado y no en el lado nuestro… le pedimos a veces moderación a los compañeros que llevan adelante acciones  políticas con buenos objetivos  y yo sentí que los que ponen el cuero estaban ahí y  a mí me chocó que se privilegie el resultado electoral sobre acciones que responden a nuestro programa.

PFV: Bueno yo te cuento que en ese tema en un primer momento creo que me apresuré a opinar  sin tener todos los elementos que hoy valoro de manera diferente…debería haber esperado…..

ChA: Así es, fijáte que el pragmatismo y el posibilismo son dos tentaciones muy fuertes y yo creo que a la luz de los sucedido el 17 de Octubre y luego en Bolivia, lo que la militancia necesita es mayores dosis de audacia…

PVF: Pero esto también nos ocurre porque somos un frente electoral heterogéneo, pero como hacemos para que esa audacia se enmarque con la estrategia del gobierno, a Cristina  creo que no le conforma mucho de lo que dice Alberto pero se calla la boca, hasta donde se llega con la audacia ?

ChA: Ahí es donde hay que analizar bien y  no confundir los objetivos  permanentes  con los transitorios.- Algo suena duro: si el movimiento  de mujeres se hubiere atenido a la lógica  de preguntarse lo que es o no conveniente hacer no se hubieran obtenido los resultados actuales. Yo te pregunto Pinda: cuantos de los compañeros que son tan precavidos, que están en un escritorio lleno de problemas, los meten en el cajón en vez de salir a resolverlos ? Yo no creo que los problemas de gestión sean un obstáculo para las decisiones políticas. La política como decía Maquiavelo es la conjunción de la coacción y el consenso en la búsqueda de le hegemonía…

PFV. Está bien Chubi pero  esa conciliación de acciones tiene que desarrollarse en la marco de la realidad política que es la que un Gobierno  administra, porque gobernar es administrar la realidad y no otra cosa, porque fijate lo que te voy a decir: en el 2004 muchos nos dimos cuenta que Néstor era la izquierda posible en la Argentina y no crees vos que en el 2020 Alberto  es la democracia posible en la Argentina ? Porque ese podría ser el contexto… como lo ves….

ChA:  Vos siempre me pones en el lado incordioso…..  (risas)…. Digo solo que todo es más fácil cuando se tiene autoridad política y se ejerce….. y creo que esta es mi respuesta….. porque esto no es en un campo teórico de laboratorio donde se pueda analizar cuanto tienen de funcionales algunas estrategias … lo explico: cuando paso lo de Etchevhere  sentí que algunos compañeros tenían un » medidor de corrección estratégica»…..,. como si esto fuera posible….creo que no es llamando a la unidad como se gana una elección…..la unidad es útil en determinados momentos….. ese concepto fue en el 2019 para ganar una elección, pero en esta crisis hace falta un poder político fuerte… es decir con decisiones que marquen rumbo….porque la política aborrece el vacio…. Y lo que también rescato para esta cuestión de lo que decía el compañero Falú el otro día, es que tenemos que tener autoridad política que opera como una síntesis de nuestras aspiraciones individuales y colectivas, nos referenciamos en liderazgos…. El Kirchnerismo  políticamente tuvo la actitud de redoblar la apuesta  y no es de buena política tirar por la borda todos los instrumentos  que demostraron ser eficaces. La pandemia pone en cuestionamiento el paradigma que traía el gobierno y cambió todo, fijate que hubo que decretar la cuarentena, se tuvo huevos para eso….

PFV: Pero volviendo a lo original no será que la militancia vuelve a revivir otra vez ese fenómenos histórico de apresurados y retardatarios …?

ChA. Yo no diría que tanto,  si me parece  que nos cambio la cancha . Ayer una compañera se bajoneaba por el encierro, la falta de contacto, lo psicológico, y decía que encontró  un alivio y un hacer en tender redes, con compañeros para replantearse todo….ahí hay una clave….recrear la militancia aún en el encierro…..pero como encontramos al otro ?

PFV: Así es, en algún momento vamos a tener que recomenzar el trabajo cuerpo a cuerpo que en realidad se va a sumar  a la realidad de las redes que sirven para informar, comunicar, reconocernos… pero el trabajo de detectar al mejor pibe o piba para el trabajo militante se debe volver a hacer cara a cara, porque pensá que las puras redes son el territorio de ellos…. La calle es lo nuestro…. Ya no se estaba haciendo antes de la pandemia, veremos si esta experiencia de reclusión obligada nos permite valorar lo que el peronismo nunca debió perder, el cara a cara con el vecino hablando de los problemas cotidianos, sin emojis, ni stikers,  memes ni tanta huevada.

Estas comunicaciones exclusivas por redes mataron el esfuerzo sostenido de pensamiento y acción CON EL OTRO, que es fundamental en toda acción humana que pretenda resultados colectivos..

Lo único que ellos manejan a gusto son las redes y los poderes mediáticos con los que administran el alimento balanceado de la cultura gorila.- Es fundamental ahí contrarrestar con el trabajo cuerpo a cuerpo de la militancia, se podrá recuperar ?

ChA: Pero no solo de la militancia Pinda, también de los funcionarios , que suben documentos que no se elaboran a partir de la realidad del dialogo con la gente, te doy este ejemplo: este documento  10  ideas para el desarrollo…. Soy duro con eso,  se ignora el federalismo, las economías regionales, como es esto?  Documentos escritos por europeos…

PFV: Bueno Chubi, voy a decirte algo que quizás a alguno no le guste:  hay quien dice sobre los centralismos militantes que los Cordobeses se creen  Catalanes y los Porteños se creen Franceses….

(risas compartidas …)

ChA: Digo que las intenciones pueden ser buenas pero si vos no bajas a mirar la realidad como es  y no como te gusta que sea, entonces   te digo hay que volver aponer el cuerpo con los que están abajo..y vuelvo al ejemplo de las mujeres que no coparon modelos ni se preguntaron tanto de estrategias….y nos cambian la cabeza….

PFV: Esta bien Chubi, pero a la par tenemos que tener en cuenta que hay una serie de instrumentos del Estado de Derecho cuya importancia no debería despreciarse porque serán fundamentales para pilotear el Gobierno en lo que queda de mandato, son esenciales: necesitamos tener mayoría en Diputados y Senadores  para sacarlas leyes que remuevan a los jueces mafiosos y que den batalla legal a las corporaciones sobre todo las financieras , y eso se logra con votos que necesitamos en el 2021 y conducir esa tropa que a veces parece la Armada Brancaleone no es fácil, y lo que ocurre ya lo dijimos en  el grupo, Alberto tiene una  que hacer una cirugía mayor con un Tramontina…. creo que Cristina lo sabe….ya analizaremos el discurso de ella..

La pregunta es: hasta donde esta tropa heterogénea está dispuesta a someterse a una estrategia donde la vacuna pasó a ser el principal insumo político …

ChA:  Seguro , algo importante, también tengamos en cuenta que la ética y la moral deben estar presentes en la política, porque tengamos en cuenta  que el macrismo gobernó con minorías en ambas cámaras, compró los votos que hacían falta, como es posible que a nosotros no nos alcance para cumplir nuestros objetivos ?…. ahí es donde creo que falta autoridad  política….

PFV, Pero para eso tenemos que tomar una decisión previa, vamos a atenernos al funcionamiento del estado de derecho aunque sea un instrumento del liberalismo republicano o vamos a forzar el sistema como hicieron ellos …? Y acá aparecen las características personales del conductor, no te olvides que Alberto no es un Ceo de las finanzas, sino un profesor de derecho Universitario y esa característica la tenemos que entender y aceptar….

CHA; Es que estamos encerrados compañero Pinda porque para ganar las elecciones del 2021 no va a alcanzar nuestra unidad sino que los votos que harán falta saldrán también de nuestra aptitud para gobernar con autoridad.-

PFV: Entonces Chubi, volviendo al principio de la charla, cuanto es el peso que en esta etapa tiene la actividad militante ? Veo que ya no alcanza el voluntarismo que no alcanzó antes y que quizás no alcance ahora.

CHA: Pinda, hacia falta hablar del peso en esta etapa?? en la pandemia aumente 10 kilos y el  vento adelgaza todos los dias?? lo podemos dejar para otra charla???

PFV. Si Chubi, y asadito de por medio con los cumpa de La Capitana….

(risas compartidas).-

 

Informe económico mensual

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En este documento retomamos la inflación o los Índices de Precios del mes de setiembre y agregados, como los numerosos compradores de dólares. Podemos decir que con la pandemia en pleno desarrollo, la inflación no pasa desapercibida, lucha contra el Covid-19, resiste y hasta se podría decir que gana o ya cuenta con la vacuna (la inflación).

Para recrear las exportaciones, la inflación y los aumentos de precios, especialmente del Capítulo de Alimentos, recurrimos a Inodoro Pereyra quien ya en 1995 visualiza la realidad que venía galopando: “Acá, en mi dormitorio, vamos a sembrar soja, que es planta de interiores _le dice a Mendieta_. Y papa en la cocina, para evitar los intermediarios”.

Cuando poIngamos punto final a este informe, nos abocaremos a indicadores que den señales sobre cómo está operando la economía. Hemos encontrado números interesantes. Los datos recientes al momento de redactar el documento fue el anuncio del ministro Guzmán sobre financiamiento del Tesoro y los movimientos en el mercado cambiario. Dice: “El Ministerio de Economía anuncia que durante los meses de noviembre y diciembre no se solicitarán asistencias del Banco Central al Tesoro en forma de Adelantos Transitorios, tras las cancelaciones efectuadas en los últimos días. En cuanto a la política financiera ………se apunta a renovar la totalidad de los vencimientos de capital e intereses y obtener financiamiento neto de mercado por hasta un 10% respecto del total de vencimientos de dicho período. Cualquier incremento de financiamiento neto que supere ese umbral será destinado a reducir adicionalmente el nivel de asistencia del Banco Central”.

Después de los avatares de la deuda, ahora ordenada, el esfuerzo para regularizar el financiamiento del Tesoro, y con el Presupuesto casi aprobado, el Riesgo País debiera estar nuevamente en los 1.000  puntos, pero nunca se sabe.

Siguiendo con la cuestión en un “Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu” sobre el Presupuesto: dice Montesquieu “Toda la obra de la administración financiera, por muy vasta y complicada que sea en sus detalles, se reduce, en último análisis, a dos operaciones harto sencillas: recibir y gastar. En torno de estos dos órdenes de hechos financieros gravita la multitud de leyes y reglamentos especiales, que también tienen por objeto una finalidad muy simple: hacer de manera que el contribuyente no pague más que el impuesto necesario y regularmente establecido, hacer de manera que el gobierno no pueda utilizar los fondos públicos sino en erogaciones aprobadas por la nación”……………………………….Continúa Montesquieu:  “Tal resultado pudo alcanzarse mediante la creación de lo que, en el lenguaje moderno, se llama el Presupuesto del Estado, es decir, el cálculo aproximado o la relación entre entradas y salidas, previstas no para un período de tiempo prolongado, sino cada año para el servicio del año siguiente. El presupuesto anual es el elemento capital y en cierto modo generador de la situación financiera, que mejora o se agrava en proporción a los resultados verificados”. En otra oportunidad continuaremos con las respuestas de Maquiavelo.

Setiembre fue un mes particular donde se produjo (para mal o para bien) confluencia entre la variación del dólar y la inflación. Se redujo la tasa de interés real y el Índice del Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) fue negativo. Demasiado.

Como siempre, el énfasis es la inflación con algunas conjeturas. Los gráficos tratamos de hacerlos más claros poniendo el acento en las variaciones de cada mes, en 12 meses y por año en períodos más prolongados y más cortos para agregar detalles.

El promedio de varios organismos que producen el IPC alcanza el 2,6 %, tal como se puede apreciar en el cuadro y en el primer gráfico. Si seguimos la inflación de setiembre 2020, en algunos países tenemos un ataque de envidia (estamos tratando de buscar otra palabra), España, -0.37 %; Italia, -0.68 %; Francia, 0.05 %; Estados Unidos, 0.14 %; Chile, 0.64 %; Brasil, 0.64 %, y Perú, 0.14 %. ¿Hoy la inflación debería bajar? Nos estamos quedando sin argumentos.

No nos sorprenden los millones de personas que compran dólares. En el 2020 siguieron siendo muchedumbres, pero duramente acotados en el monto de compra. Pero comprar un dólar implica estar expuesto al clima, largas colas virtuales, sacrificios, condena al fuego eterno. En setiembre 3.400.000 (48 estadios de River al mango) completaron la compra y finalmente ese importante número (millones personas) ya esperaba el siguiente mes.

El presidente Fernández ha dicho sobre la pandemia: “Sigamos atentos la situación, que nadie tome con displicencia este tema”. Y tiene razón.

 

Informe económico mensual

Análisis de la coyuntura económica

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El ministro Guzmán, al presentar el proyecto de Presupuesto 2021 en Diputados dijo que éste es un plan económico de transición, un «sendero de sostenibilidad fiscal» en que el Estado usa la política fiscal como herramienta contracíclica» y ratificó las proyecciones de déficit fiscal de 4,5% para 2021 un nivel “adecuado en el contexto de las restricciones que enfrentamos para apuntar a una recuperación sostenible y fortalecer la inversión pública en áreas estratégicas; y compatible con transitar hacia un sendero de estabilidad» que conduzca al desarrollo con una política económica diferente ante el actual problema de confianza, y que la política de financiamiento para afrontarlo es con 40% de deuda pública y 60% con recursos del BCRA, que «no es el mix óptimo, pero es el factible” ya que depender menos del financiamiento monetario en estas condiciones no sería realista y precisó que el objetivo de endeudarse en pesos, «requiere del desarrollo del mercado de capitales local, y no depender del endeudamiento en dólares”, pero tampoco “depender de forma estructural del financiamiento del BCRA» y defendió el control de cambios para lidiar  con la especulación financiera derivada de una política monetaria que favoreció el ingreso de capitales especulativos.

El principal problema inmediato, de agudas tensiones cambiarias con la continua suba del dólar que tuvo lugar desde el endurecimiento del cepo y que llevó la brecha cambiaria desde el 70% al 100% podía empujar a los ahorristas a retirar sus depósitos en dólares de los bancos, aunque el sistema financiero está líquido. Para Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, “la situación de los bancos comerciales es sólida: no hay riesgo sistémico o de corrida bancaria que fuerce a un corralito en el corto plazo”. Lo que complica el panorama, es que las reservas netas del BCRA están en baja continua, lo que llevó a estimar que se podría endurecer el cepo, aunque el cálculo de la mayoría es que una devaluación es inevitable, lo que parece estimulado por los consultores pese a que el gobierno lo niega, y aun así, tampoco pondría en peligro a los depósitos en dólares. Ante la necesidad de terminar con las tensiones cambiarias, la mayoría de las de los analistas propone ganar la confianza del mercado bajando las retenciones o acelerando el acuerdo con el FMI, pero también se pedía acelerar el canje, y ni bien se concretó con gran éxito, aparecieron otros reclamos, en una secuela que parece interminable.

En su edición del 24/9/20, Ámbito Financiero ofreció una serie de reportajes acerca de las alternativas que se presentaban en ese momento ante la insuficiencia de las medidas tomadas por el ministro Guzmán para frenar el dólar y achicar la brecha. Las siguientes tres respuestas que sintetizamos, resumen las posiciones más importantes.

Miguel Kiguel cree que lo que más afectó al CCL fue  la restricción para que las empresas paguen sus deudas en el exterior, en lo que coincide con el ministro Martín Guzmán, y tampoco le da demasiada importancia al blue por ser un mercado chico. Kiguel proponía revertir expectativas, ya que el riesgo-país volvió a subir, lo mismo que el interés de los bonos y el dólar “y el gobierno no tiene ninguna respuesta”, porque, hasta antes del cambio de política de Guzmán de mediados de octubre, afirmaba que solo había puesto impuestos, cepo o regulaciones y que no tenía un plan para bajar el dólar, aunque reconoce que tiene un precio sin sentido desde un punto de vista lógico, y que una devaluación dejando todo como está, tampoco iba a servir, por lo que enfocaba la necesidad de mostrar un Presupuesto con un déficit que se pueda financiar, que el BCRA indique cómo va a recomponer reservas y que si bien sería bueno que haya un mercado de capitales en pesos, “la gente ahorra en dólares” por lo que se precisaría “una moneda que no se devalúe”. Esta reflexión partía de una crítica acertada para terminar confluyendo indirectamente en asegurar que del dólar no se puede salir (porque el peso no es “una moneda que no se devalúe”) y que el ajuste sigue siendo la única salida, al centrar la cuestión en el déficit fiscal, como la gran mayoría de consultores y analistas, ignorando reiteradamente el resultado de todos los ajustes anteriores y la realidad de la economía mundial, en que toda economía nacional no puede sobrellevar la crisis sin aumento del gasto público, empezando por Estados Unidos, que cuenta con la moneda aparentemente menos capaz de devaluarse.

Roberto Feletti fue a lo que parece ser el centro del problema: “Hay un conjunto de agentes económicos, entiendo que son los más poderosos, que están presionando fuerte porque quieren la salida rápido y ampliar la brecha con el dólar oficial para poder reingresar al país tenencias en el exterior en condiciones más óptimas” y sostienen “una presión devaluacionista por la vía de ampliar la brecha”, por lo que entiende que hay un el móvil político que “persigue en el corto plazo aristas de desestabilización económica del gobierno y, más a mediano plazo, una devaluación; pero no da la impresión que eso pueda ocurrir” y sitúa el “componente político” en “la perspectiva electoral para el año que viene”, y dá implícitamente dos condiciones necesarias para superar la crisis: una “una economía en crecimiento” para la que existe un programa financiero y el contenido del Presupuesto 2021, que incluye el superávit comercial, a lo que agrega una baja del impacto de la pandemia a través de la vacuna.

Jorge Herrera especificó el posible origen de las dudas y su incidencia futura. En casi nueve meses, lo que el BCRA le inyecta al Tesoro para financiar el déficit fiscal, le vuelve al colocar Pases y Leliq, cuyo crecimiento desde comienzos de año (hasta la cuarta semana de septiembre, cuando escribió el artículo) fue de un 116% y reconoció que, si no hubiera sido así, el blue estaría todavía mucho más alto, pero que esa deuda se remuneraba con intereses de casi 470.000 M y un stock de Pases y Leliq que para fin de año superará 11% del PBI, un nivel similar al de las Lebac, lo que también terminaría resultando insostenible, pese a que el Tesoro se estaba comportando de la mejor manera reduciendo la asistencia financiera del BCRA. Lo insostenible era que en el Presupuesto 2021 gran parte del déficit proyectado se seguiría financiando con emisión y reaparecería la opción entre inflación o seguir aumentando el stock de Leliq en un 2021 sin financiamiento, lo que continuaría limitando la recuperación de la economía.

Si tratamos de resumir el sentido de la política del Presidente AF y diferenciarla de la gestión Cambiemos hay que señalar el control de capitales y la imposición de un cepo al dólar como componentes no accidentales ante la emergencia sino con un carácter estratégico y con más profundidad, pero concentrando el principal esfuerzo en poner en marcha la economía productiva (la el agro como la de la industria y la energética con el petróleo, el gas de Vaca Muerta y la minería) en vez de centrarla en la financiera con eje en el endeudamiento y la suba de la tasa de interés, pero no se pudo reducir la presión sobre el dólar y la brecha cambiaria se fue acentuando, con el consiguiente impacto sobre las reservas ya disminuidas del BCRA. Primero se acentuaron el cepo y los controles, desde agosto tomó más fuerza el financiamiento en pesos, en septiembre se consiguió intensificar el freno a la emisión monetaria con menor asistencia al Tesoro, mayor recaudación tributaria y más emisión de deuda en pesos, y a mediados de ese mismo mes se profundizaron el cepo y los controles. Sin embargo, el resultado seguía siendo insuficiente como sostén financiero de una política de firme crecimiento productivo.

Desde mediados de octubre, Guzmán impuso su criterio con una política más atractiva para el mercado y un cambio de dirección en las regulaciones para la operación de los dólares financieros, flexibilizando restricciones al CCL facilitando sus operaciones y aumentando el plazo mínimo de tenencia de los títulos para operar el CCL (parking) habilitando una mayor oferta. En el próximo paso en ese sentido, tratará de que el programa que se alcance con el FMI pueda concretar un plan de recorte gradual del déficit fiscal y del financiamiento con emisión monetaria y eventualmente un reforzamiento del financiamiento. Ya el proyecto de Presupuesto 2021 reflejaba el esfuerzo encaminado a reducir el déficit fiscal en medio del aumento del gasto, ya que si bien el déficit primario es de 4,5% del PBI y se cubre en un 60% con emisión, es 3 puntos menor al previsto para 2020 y después de las explicaciones brindadas por Guzmán, que acompañaron a las nuevas medidas de mediados de octubre, el CCL y el MEP comenzaron a revertir su escalada y el FMI apoyó las medidas.

El diagnóstico de Guzmán que fundamentaba la mayor flexibilidad financiera es que la principal presión cambiaria proviene de fondos extranjeros que quedaron atrapados en activos en pesos por el cepo y que buscaban dolarizarse y fugarse a través del CCL, por lo que a mitad de octubre puso en marcha tres medidas para dar liquidez al mercado de cambios y comprimir la brecha: 1) eliminar el parking para la compra de títulos y alargar el plazo de permanencia para vender, esperando que haya más oferta de dólares y el BCRA tenga que vender menos para satisfacer la demanda; 2) la licitación de un bono por 750 M dóls para los acreedores atrapados en el cepo cambiario, y 3) la rehabilitación de fondos extranjeros para que puedan volver a operar con títulos nominados en moneda extranjera, ya que las regulaciones del 15/9 tendieron a reducir la liquidez del mercado, por lo que el BCRA pasó a derogar la limitación para fomentar la operatoria de emisiones locales en los mercados regulados locales, se redujo el parking y se favorecerá “el proceso de intermediación para incrementar la liquidez de los instrumentos locales» con la subasta de bonos en dólares que venía siendo continuamente postergada por la inestabilidad de los bonos, en vez de dotar de mayor previsibilidad y volumen al mercado financiero.

A fin de octubre, un balance de esta nueva política daba como resultado que el BCRA  logró contraer la emisión monetaria mediante tres canales: el cambiario (con las ventas diarias de dólares), el monetario (financiamiento al Tesoro con colocaciones de deuda) y el bancario (la suba en la tasa de interés de las Letras y los Pases). 1) Por el canal cambiario, con la venta de dólares del BCRA al sector privado y al gobierno, éste recibe pesos y contrae la emisión, aunque no se calmó el drenaje de reservas ni se redujo la brecha cambiaria, pero se logró contraer la emisión al financiar una mayor parte del déficit fiscal con el mercado de deuda en pesos y con una mayor absorción con el cambio de la composición entre pases y Leliq; 2) Por el canal monetario, en octubre el Tesoro aumentó mucho la devolución de adelantos transitorios, y 3) Por el canal bancario, el BCRA modificó la composición de los pasivos remunerados, al subir la tasa de los Pases a un día, de 19% a 30% y bajar en dos puntos la tasa de las Leliq, de 38% a 36%, consiguiendo de esa manera una mayor absorción. (BAE 28/10/20, Mariano Cúparo Ortiz, p.2).

El dólar libre, que a fin de 2019 estaba en 77,25 pesos y llegó a un máximo de 138 el 15/5/20, después se aquietó hasta que a mediados de septiembre, cuando se intensificó el cepo, y estaba en 145 pesos, empezó a subir aceleradamente hasta llegar a 195 el 23/10, y cuando el ministro Guzmán aplicó la flexibilización, bajó con mucha rapidez hasta 157 el 6/11, al cierre de este análisis, y si bien la brecha perforó el 100%, está todavía en 90%, logrado a un costo muy elevado, porque para eso tuvo que vender más de 960 M de dóls en reservas para bajar el CCL y el MEP, aunque el blue se redujo bastante menos, Sin haber llegado a una magnitud de brecha aceptable para el gobierno, se le está reduciendo el margen de acción por ese lado y empieza a apostar por un acuerdo rápido con el FMI que incluya un desembolso adicional de dólares.

Así va quedando arrinconado el problema a la reducción del déficit fiscal, único objetivo que suele tener el mercado, que siempre prefieren bajar el gasto antes que aumentar la recaudación, en una óptica más inclinada a la ganancia empresaria, suponiendo que es el camino más directo a la inversión, sin tener en cuenta que la inversión financiera, predominante en la crisis, no siempre favorece a la producción. Por eso el mercado y la mayoría de los analistas no dejan de lado la insistencia de actuar directamente sobre el déficit fiscal reduciendo el gasto, pero con la última serie de medidas de Guzmán, la brecha bajó aunque con alto costo y la apuesta del ministro sigue siendo esforzarse en reducirla aún más.

Una alternativa para disponer de más dólares es lo que se podría llegar a disponer con el swap con China o contraer más deuda con el FMI. El FMI podría analizar si avanza con la Argentina en un Acuerdo de Facilidades Extendidas que active el repago de la deuda a partir del año 2024 y durante 10 años y que sume recursos adicionales para alimentar las reservas, pero todos los acuerdos de ese tipo no han dado resultado porque se apoyan en el ajuste, que es exactamente lo contrario de lo que la gestión del presidente AF se propuso, y no por una cuestión ideológica sino porque es muy difícil encontrar un ajuste que funciones, y menos en la Argentina, con su larga serie de políticas de este tipo fracasadas. Y así como la Fed no tiene más alternativa que emitir porque la llave para impedir la recesión está en el gasto público, como se puede apreciar en la síntesis internacional de este informe, y ha llevado a los teóricos monetarios fuera de la Argentina a afirmar que la emisión no provoca inflación y obligó al FMI a ser mucho más considerado con la Argentina después del grave traspié en que incurrió con el endeudamiento de Cambiemos, es posible que se pueda flexibilizar un acuerdo de este tipo.

Por consiguiente, lo decisivo sigue siendo generar las condiciones para que la política productiva pueda acelerarse e intensificarse, para lo que es imprescindible reducir aún más las presiones financieras, porque no hay otra alternativa a que la solución venga por la producción. Hasta ahora, las propuestas del agro o de la industria terminaban siendo contradictorias, porque la mayor exportación requería una restricción interna o porque las propuestas industrialistas se apoyaban excesivamente en el mercado interno y no tenían competitividad. El proyecto productivo no puede menos que combinar agro e industria y asegurar una gran masa de exportación del agro porque es la única manera de respaldar el inicio de una política industrial que se apoye en el mercado interno pero que busque desde el primer momento alcanzar la exportación. Por eso tiene gran importancia la propuesta del Consejo Agropecuario de promover exportaciones por 100.000 M dólares a diez años. Y también la posibilidad de desarrollar nuevas áreas para sostener la producción, entre ellas el petróleo y la minería, pero también un papel más dinámico para las pymes en la exportación, más el concurso de la promisoria economía del conocimiento.

El reforzamiento factible de la producción es la única manera de evitar que se vuelva a la falsa opción de ajuste o producción, porque con el ajuste no hay crecimiento y porque la producción no puede estar centrada exclusivamente en el mercado interno y no aprovechar al máximo las ventajas de los sectores competitivos exportadores. Hasta ahora, el ajuste no facilitó el desarrollo industrial porque invariablemente castigó al mercado interno y se apoyó exclusivamente en la deuda y porque la inversión que conlleva es casi exclusivamente la financiera, una deuda continuamente reciclada a tasas de interés cada vez mayores que llevan tanto a los sectores competitivos como a los que viven del mercado interno a la compra de dólares y la fuga de capitales, y termina arrastrando también al ahorro y configurando una economía bimonetaria porque la fuga de capitales y el ahorro en moneda extranjera se convierten en complemento del endeudamiento y viceversa, una situación solo capaz de superarse de manera estructural.

Lo que queda por delante es desarrollar al máximo un esquema productivo insertado en la realidad del sistema mundial, sin olvidar que su mayor característica presente es una crisis difícil de doblegar y no solo atribuible a la pandemia, porque el estancamiento y la recurrencia al gasto público y a la deuda para neutralizarlo vienen de la crisis financiera de 2008, están presentes en todas las economías.      

Elecciones en Estados Unidos: ¿un reflejo más de la decadencia de Occidente?

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El martes pasado cerraron las elecciones para elegir Presidente en los Estados Unidos (EE.UU.). El sistema político bipartidista concurrió con sus mejores candidatos para afrontar la crisis histórica desencadenada por la pandemia de COVID-19, que surca el planeta e impacta en particular en las potencias occidentales.

Concurrieron a someterse al veredicto de las urnas el candidato del Partido Republicano Donald Trump, de 74 años, en ejercicio del gobierno, golpeado severamente por el virus global tanto en el plano sanitario como en el socioeconómico, y el candidato del Partido Demócrata Joe Biden, de 77 años, ex vicepresidente de Barack Obama, cuya política de emisión monetaria masiva para darle liquidez al sistema financiero no favoreció la recuperación de la crisis del 2008, sino que prolongó la desaceleración de la actividad a lo largo de su gobierno.

A diferencia del pasado, ambos partidos presentan proyectos muy divergentes para enfrentar el complejo escenario global, lo que ha desembocado en una polarización cada vez más aguda de la sociedad desde la mencionada crisis de las “hipotecas subprime” acaecida en el 2008.

Antes de abordar estas visiones en conflicto es necesario repasar cómo se han expresado en las elecciones en curso.

El sistema electoral tradicionalmente se ha alejado de favorecer una participación popular masiva. En rigor de verdad, se inscribe más en la noción de “República Patricia” que tienen las elites estadounidenses del modo de gobierno de su país que de “Democracia plena”.

La descentralización estadual de las leyes electorales que rigen para la elección de las autoridades federales no sólo es inconsistente jurídicamente a los efectos del control de los comicios por parte de los candidatos nacionales frente a irregularidades distritales, sino que responde a antiguos criterios de segregación racial en los distintos estados, sobre todo del Sur del país. Tampoco es adecuada la confección de los padrones, porque rige la obligación de registro en el previo al ejercicio del derecho a voto. Padrones y conteos descentralizados, en una elección indirecta por el sistema de Colegio Electoral en donde en 48 de los 50 estados de la Unión el triunfo consagra la totalidad de los delegados al Colegio para el candidato vencedor sin importar la proporcionalidad de los sufragios.

Este sistema de comicios descentralizado de compleja fiscalización e indirecto en la consagración de las preferencias políticas de la sociedad, permite el voto anticipado presencial y por correo que se solapa en el medio de la campaña electoral. Los ciudadanos votan inmersos en los actos proselitistas, difusión de encuestas y operaciones de medios.

En estas elecciones adquirió masividad el voto por correo, estimándose que 84 millones de electores utilizaron esta vía en un total 145 millones de sufragios emitidos, un 58%. La validación de la firma del sufragista y el posterior recuento pueden demorar la emisión de un resultado válido varios días. Un senador demócrata, Bernie Sanders, anticipó el cuadro de situación presente para la confirmación del veredicto de las urnas al describir que, en estados duramente disputados, el voto presencial de los republicanos sería revertido días después por el voto por correo de los demócratas, sin aclarar los motivos por los que los adherentes a un partido concurren a los centros de votación y los de otro al correo.

Es claro que una elección reñida y polarizada realizada con el sistema electoral descripto, sólo puede provocar demoras en la consagración del ganador y acusaciones de fraude del perdedor. Sin embargo, este evento de la democracia revela que las elites, y no sólo la estadounidense, consideran que el momento actual es suficientemente complejo para dejar librada la administración estatal al voto del pueblo.

Dos candidatos, dos modelos de país

Así las cosas, los candidatos sub-80 expresan proyectos de Nación profundamente divergentes como no ocurría en los EEUU desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Los demócratas -en particular Biden, depositario del ideario Clinton-Obama- evalúan que el retroceso norteamericano deviene de la ruptura de los acuerdos configurados en el presente siglo que consagraban a EE.UU. como el centro de consumo, núcleo de ciencia y tecnología y administrador de las finanzas mundiales, sostenido por la aceptación del dólar como moneda global y respaldado por una hegemonía militar absoluta. China sería el principal productor de bienes, beneficiándose de las compras estadounidenses y expandiendo ese beneficio con su mayor consumo secundario al resto del planeta. Este esquema, conocido como el de los desbalances globales, que viabilizó la expansión suramericana en la primer década y media del siglo, colisionó con la evolución de China hacia convertirse en potencia científico-tecnológica y colocar a su moneda, el yuan, en el plano de reserva internacional.

Los gobiernos demócratas, surcados por la crisis del 2008, respondieron con la fuerza militar, la activación del capital financiero como condicionante del flujo de bienes y servicios y el empoderamiento de las empresas de alta tecnología (GAFAM) nacionales. Biden (casi seguro ganador a la hora de escribir esta nota) intentará recrear el sendero de EE.UU. como potencia global para forzar a China a un acuerdo que desarme el recorrido y las alianzas del presente.

Donald Trump inició su gobierno asumiendo el desafío de desarrollo chino y las debilidades propias de una potencia en retroceso. Abundaron las cláusulas proteccionistas contra los productos chinos y de otras procedencias. Restringió la presencia armada en el mundo aceptando la máxima de todo imperio en declive que impone que cuando el costo militar es mayor que el área de influencia a sostener, hay que retirarse. Apoyado en la mejora de la producción energética, intentó recrear la producción industrial tradicional, ensayando la reversión de un país que desde la administración de Clinton se había dirigido a ser posindustrial. Los republicanos renovaron con Trump el proyecto del EE.UU. continental, autoabastecido por su abundancia de recursos naturales, humanos y el conocimiento científico-tecnológico acumulado.

La pandemia sinceró la crisis estadounidense y exteriorizó el conflicto creciente entre ambos proyectos para abordar el contexto actual. El ejemplo más elocuente lo brinda la Reserva Federal emitiendo u$s 3 billones para sostener la cotización de las acciones de las empresas, en particular las tecnológicas, mientras casi 40 millones de trabajadores solicitaron el seguro de desempleo poniendo de manifiesto la precariedad del mercado laboral de ese país. Sostenimiento de las cotizaciones bursátiles y derrumbe del empleo, divorcio mayor entre los activos financieros y la economía real no puede evidenciarse.

Las elecciones en EE.UU. sin duda tienen alcance planetario. Hay que impedir el impacto provocado por la voluntad de extender sus conflictos al resto del globo. Sobre todo, esta semana que se cumplieron quince años del rechazo a la Iniciativas para las Américas (ALCA) en Mar del Plata.

 

 

https://www.eldestapeweb.com/economia/elecciones-en-estados-unidos/elecciones-en-ee-uu-un-reflejo-mas-de-la-decadencia-de-occidente–202011719059

La batalla contra el dólar: se ganó tiempo

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Esta semana el Ministerio de Economía colocó en el mercado doméstico títulos de deuda pública ajustable por diferentes índices. La emisión de estos instrumentos alcanzó a los $ 206.199 millones, de los cuales $ 129.804 millones tienen un rendimiento que se ajusta por la evolución de la cotización del dólar oficial (dólar-linked), $ 75.386 millones por el índice de precios (CER), y $ 1.009 millones por la tasa de interés mayorista promedio de los bancos (BADLAR). Los vencimientos se escalonan, según las diferentes especies, hasta abril de 2022.

La cotización del tipo de cambio en los mercados cambiario-bursátiles alternativos descendió en forma relevante: una caída neta en el dólar “contado con liquidación” del -7,7%%, cerrando en $ 152,5, y del 17,6% en dólar “bolsa-MEP”, que cotizó al final de la semana en $ 144,6. Pérdidas relevantes para los compradores que ingresaron en el pico de alza de la cotización.

El resultado inmediato evidencia que el ministro Guzmán logró frenar la escalada del dólar en los mercados cambiarios-bursátiles alternativos de las semanas previas, retirando de la plaza los pesos excedentes no demandados por la actividad productiva. Para ello, se ofertaron activos financieros que impidieron que esa liquidez sobrante presione sobre la cotización de la divisa. Se pagó un costo alto en términos de indexación de la economía para lograr que los agentes económicos mantuvieran su tenencia de pesos invertida en títulos-valores ajustables, por tipo de cambio, precios y/o índice financiero.

En simultáneo, se va desplegando otro de los objetivos del Ministerio de Economía, que es financiar el desequilibrio de las cuentas públicas en el mercado local, evitando hacerlo con emisión monetaria. La arista negativa es que los instrumentos emitidos contienen índices de corrección automática del capital, reflejando la desconfianza de los inversores en el alineamiento a corto plazo de las tres principales variables macro: la tasa de interés, los precios y el tipo de cambio. Es decir, pronostican, y en los hechos apuestan para obtener mejores rendimientos, a la volatilidad de esas variables cubriendo el capital invertido con índices correctores.

Sin duda la medida ha sido efectiva para frenar la presión devaluacionista y le otorga al Ministerio de Economía margen de maniobra para delinear sus próximos pasos, que en lo inmediato debieran ser la recomposición de la oferta de dólares hacia la economía reflejada en el incremento de las reservas internacionales del Banco Central.

A lo largo de octubre, el descenso de las divisas atesoradas por el Ente Rector monetario y cambiario no frenó, sino que se aceleró. Al inicio del mes las reservas internacionales brutas eran de u$s 41.300 millones, en tanto que al finalizar octubre se ubicaron en u$s 39.800 millones, con una caída neta de u$s 1.500 millones. Una de las más pronunciadas del transcurso del año.

Este comportamiento revela que los agentes económicos que concurrieron a la emisión de los títulos ofertados por el Ministerio de Economía, aceptaron colocar sus tenencias de pesos, pero no desdolarizaron sus carteras. La liquidez financiera en moneda extranjera por fuera del circuito de producción y consumo nacional no está refluyendo, ni aún con la oferta de instrumentos ajustables de cobertura de capital.

Más significativa aún es la ausencia de dólares provenientes del comercio exterior, dado que octubre es el mes en el que comenzó a regir la baja de los derechos de exportación para los sectores agropecuarios más manufactureros, pero tampoco se ha producido un flujo de divisas que revierta el drenaje de reservas internacionales. La ausencia de “dólares financieros” y de “dólares comerciales” es un dato muy grave del presente.

También esta semana ocurrió otro hecho de singular relevancia política constituido por el pronunciamiento de Cristina al conmemorarse el décimo aniversario de la partida de Néstor. En una carta en la que reseña tres certezas sobre la Argentina, aborda en una de ellas la gravedad de la coyuntura descripta desde sus causas estructurales, al referirse a la economía bimonetaria que funciona en nuestra Nación a partir de la trasnacionalización generalizada de los principales agentes económicos impuesta por la sangrienta dictadura cívico-militar.

Los ciclos de endeudamiento del Estado, valorización financiera de los excedentes en pesos, posterior conversión a dólares y salida del país han sido determinantes en las recurrentes crisis nacionales. Cristina, nuevamente en su rol de estadista, advierte con claridad que esos ciclos de destrucción de vidas por empobrecimiento y de activos reales del país expresados en catástrofes como la de 1989, 2001 y la detenida parcialmente por el préstamo del FMI en el 2018, han tocado a su fin.

Una presión devaluacionista que haga descender violentamente los ingresos populares y permita que se deprecien las empresas y los bienes no es tolerable política y socialmente. Por lo tanto, se requiere un gran acuerdo de todas las fuerzas organizadas que están actuando para impedir ese desenlace y dotar a la Argentina de un rumbo estructural inclusivo y abarcativo. Es la primera vez que un dirigente de la envergadura de Cristina aborda este problema superando la mirada coyuntural de programas y gabinetes. Su llamamiento imperioso pero preciso intenta impedir una nueva crisis cuyas consecuencias son imprevisibles. Advierte con claridad de los riesgos que corre nuestra Patria sino hay puentes de encuentro y convergencia.

El 20 de septiembre de este año publicamos en este espacio la columna “Qué hacer con la Argentina bimonetaria”, en la que situábamos en perspectiva histórica las resoluciones que tuvieron las grandes potencias sobre encrucijadas decisivas para su devenir como la que se plantea en el actual proceso argentino surcado por crisis destructivas cíclicas de quiebra del Estado y fuga de capitales. Advertíamos en ella que los líderes de cada etapa comprendieron los riesgos que entrañaba para la continuidad de sus naciones y sus sociedades no abordar y no resolver esas encrucijadas.

Hoy Cristina, una vez más a lo largo de la historia reciente, se coloca en el centro de la escena volcando su influencia y voluntad política en pos de resolver por la vía del consenso y en forma estructural esta grave situación que atravesamos los argentinos y argentinas.

 

https://www.eldestapeweb.com/economia/crisis-economica/la-batalla-contra-el-dolar-se-gano-tiempo-2020103119032

PLAN DE GOBIERNO Y PRESUPUESTO

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La crítica que hacen los grandes medios de comunicación y el poder económico real del país al gobierno nacional es que no tiene un plan. La planificación debe preceder y presidir las acciones de un gobierno. Significa pensar antes de actuar, pensar con método, de manera sistemática; explicar posibilidades y analizar sus ventajas y desventajas, proponerse objetivos, proyectarse hacia el futuro, porque lo que puede o no ocurrir mañana decide si las acciones realizadas hoy son eficaces o ineficaces.

El equipo de Economía y su Ministro tenían un plan, cuya base y punto de partida consistía en lograr que los acreedores de la deuda externa dejada por el gobierno anterior acepten canjear sus títulos por otros, con un período de gracia importante en la amortización del capital y una fuerte reducción en la tasa de interés. Ese objetivo fue alcanzado plenamente, se canjearon los títulos de deuda por otros que comienzan a amortizar el capital muy parcialmente en el segundo semestre de 2014 y la tasa de interés promedio es del 3,05% anual.

El plan continuaba con emplear los recursos del Estado para hacer obra pública, esencialmente vivienda, e impulsar la demanda agregada mediante sistemáticos incrementos en los salarios y del empleo. Pero la pandemia y la larga cuarentena obligada por el Covid-19 trastocó todo. Se tuvo que hacer frente a una fuerte reconversión del gasto público para proveer de instrumentos, medios y equipos a los hospitales y programas de salud, mientras que paralelamente se asistía a la población y a la producción con planes sociales como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y los ATP (Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción).

El plan original del Ministerio de Economía consistía en que al pagar solamente los intereses de la deuda se contaba con suficientes recursos fiscales. Pero por hacer frente al Covid-19, hasta septiembre 2020, un tercio del gasto público es déficit fiscal, que además obligó a financiarlo con emisión monetaria y con colocación de nuevos títulos de deuda en el mercado local, ante la brutal caída del nivel de actividad y, con ella, de la recaudación tributaria. Dado que, en la Argentina post Macri, los impuestos ligados al consumo representan más del 70% de todos los gravámenes tanto nacionales como provinciales, el gobierno nacional debió asistir a las provincias y municipios del país.

El punto fuerte de la Argentina es su mercado interno, nuestro país crece si crece  el consumo de la población, que debe ser apuntalado por una política de sustitución de importaciones a como dé lugar, tanto de máquinas y equipos como insumos que no producimos en cantidad suficiente y en la provisión de petróleo y gas.

Paralelamente, al producir alimentos y dados los buenos precios internacionales (por ejemplo, la tonelada de soja se vende a fines de octubre 2020 en el mercado de Chicago arriba de los 400 dólares y la tonelada de aceite de soja cerca de los 800 dólares), hace que el IERAL (Instituto de Estudio de la Fundación Mediterránea) estime que la cosecha 2020/21 tendría un valor de mercado de entre 33,0 mil millones y 39,9 mil millones de dólares. Esto asegura el superávit comercial proyectado por el Ministerio de Economía para el año entrante de exportaciones de bienes y servicios por 74.432 millones de dólares, con un crecimiento de 11,9% respecto del año 2020. En tanto, las importaciones de bienes y servicios se estiman en 59.346 millones de dólares, que implicaría un crecimiento de 20,4% interanual. Este escenario asume, de manera implícita, una recuperación del comercio exterior ante la reactivación económica mundial y doméstica tras la pandemia, que a su vez ayudaría a mantener crecientes los precios de los principales productos de exportación. El saldo comercial que se espera es de 15.086 millones de dólares, fundamentalmente explicado por la balanza de bienes, mientras que los servicios permanecerían levemente deficitarios.

Quiere decir que con la política cambiaria oficial de ajustar el valor del dólar al incremento de los costos internos es suficiente para garantizar un fuerte superávit comercial, de hecho el dólar oficial del viernes 30 de octubre de $ 83,90 se acrecentó en un 40% con respecto al precio del dólar oficial del último día hábil de diciembre de 2019 que fue de $ 59,90.

También quiere decir que el país sufrió y sufre la presión devaluacionista de los que fugaron capitales y solo traerían una parte a un mayor precio, para comprar por la mitad lo que vale el doble. Marco que también le es propicio a los exportadores, dado que de devaluar nuestra moneda, ellos recibirían más pesos por cada divisa que obtengan de sus ventas externas.

El mérito del Presupuesto Nacional 2021 es que demuestra que no se necesita devaluar nuestra moneda para lograr el marco externo favorable para que la Argentina vuelva a crecer. De allí la firmeza de estimar el valor del dólar en $ 102,40 para diciembre del año que viene, al ser la política cambiaria consistente con el objetivo de acrecentar las exportaciones y del superávit comercial esperado y al no tener que afrontar el pago del capital de la deuda. De hecho, los intereses en términos nominales para 2021 son menores que lo que se pagó en 2020 (disminuye la partida para el pago de deuda, que pasa a ser solo el 1,76% del PIB, contra 2,46% que es este año y 4,33% del PIB en 2019).

También en el Presupuesto 2021 se estima que la economía crecería en un 5,5% (y este año 2020 cae en un 12,1% que es una de las depresiones más grandes de las que se tenga registro) y que la inversión interna bruta fija crecería un 18,1% (y este año desciende en un 25,6%) y, el consumo crece como crece el PIB, todos datos y proyecciones que son más que factibles. Un país que logra un superávit comercial en torno a los 15.000 millones de dólares anuales, cuando en la gestión de Macri se fugaron 86.200 millones de dólares en cuatro años, no tiene problemas de ahorro para financiar la inversión que necesita.

El Presupuesto 2021 representa la hoja de ruta para las políticas públicas necesarias para sentar bases para un crecimiento sostenible a partir del desendeudamiento del Estado nacional, la definición de un sendero de disminución de déficit fiscal en el mediano plazo, el fortalecimiento del mercado interno y la realización de imprescindibles obras de infraestructura, esencialmente el Fondo Fiduciario Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (Pro.Cre.Ar) y el Fondo Fiduciario para la Vivienda Social. También son importantes los recursos que se destinan para la renovación y mejoramiento del ferrocarril en las líneas Roca, Belgrano Cargas, San Martín y Belgrano Sur; el Plan nacional de agua potable con el fin de contar con el 100% de cobertura en todo el país para el año 2030. Igual con el plan de obras viales en las principales rutas nacionales y obras energéticas, entre ellas el Gasoducto del NEA, que permitirá abastecer de gas a más de tres millones de personas en el nordeste argentino y, se continuará con el plan nuclear del Reactor RA-10 y la Central Nuclear de Energía CAREM, entre otras fuertes inversiones públicas.

El gasto social seguirá representando más del 60% del presupuesto nacional y se volverá a cumplir con las provincias y sus municipios, que se destine a la educación el 6% del PIB.

Se confía en que el aumento del nivel de actividad permitirá incrementar en forma más que proporcional los ingresos tributarios. Paralelamente, al tener que realizar menores gastos corrientes con respecto a este año 2020 por la pandemia del Covid-19, y el menor pago de los servicios de la deuda por los acuerdos arribados con los acreedores privados, sobre los cuales se pagarán solamente intereses, permitirá que en términos nominales el incremento del gasto sea menor que la inflación esperada y a su vez se incrementa en términos reales la recaudación. La combinación de ambas variables permite reducir fuertemente el déficit fiscal del año 2020 (en torno al 12% del PIB) para ser de un 4,5% del PIB, que es un porcentaje administrable y genera mejores condiciones para los presupuestos venideros.

El rol del Estado

El rol económico del Estado es hacer políticas públicas (el presupuesto es su guía de acción) pero también regular la economía, esto es, establecer las reglas de juego, decidir qué es lícito y qué es ilícito en la actividad económica en general y en la cambiaria y financiera en particular penando y castigando el delito,  máxime cuando el precio del dólar es una variable clara y fundamental en nuestro país y en las políticas públicas.

La difícil situación en que nos encontramos, con los niveles de pobreza, desocupación y padecimiento de todo tipo, mientras que hay una parte de la población que especula con el valor de nuestra moneda, debe ser solucionada de manera enérgica.

Para ello sostenemos que se debe declarar la Emergencia Cambiaria. El 10 de abril de 1964, mediante el Decreto 2581/64 se dispuso la obligatoriedad de ingresar al país y de negociar, en el mercado único de cambio, el contravalor en divisas de la exportación de productos nacionales. Mal o bien, con períodos en que se suspendía su aplicación, este sistema rigió durante 53 años, hasta que el Decreto 893/2017 en su artículo 1, deroga el Decreto 2581/64.

Paralelamente, la ley 27.541 denominada de “Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública”, no contempla el problema cambiario, por lo tanto se necesita ampliar la ley y declarar la emergencia cambiaria, para:

  1. Anular las Resoluciones de la Secretaria de Comercio Nº 262/2016 que le permite al exportador no ingresar las divisas al mercado de cambio local en un plazo de hasta cinco años y 47/2017 que extiende ese plazo a diez años; y derogar el Decreto Nº 893 por el cual establece que “desaparece cualquier obligatoriedad de ingreso de divisas” por exportaciones. Esto fue salvado por la Comunicación A 6770 del Banco Central emitida el 1° de septiembre de 2019, pero mientras rigieron se acumularon dólares que no ingresaron al país. No vamos a entrar en la controversia de si es un derecho adquirido, sí podemos agregar que en ese caso se debería plantear a qué tipo de cambio se liquida la operación de exportación: al tipo de cambio oficial en que realizaron la venta al exterior en los años 2016, 2017, 2018, hasta el 2 de septiembre de 2019, o a uno vigente. Gran parte de los exportadores tienen la administración de puertos en la llamada Hidrovía del Paraná, cuya concesión vence el 30 de abril de 2021 y un principio de acuerdo de partes es que ellos adelantan el plazo de la liquidación e ingresos de divisas de las exportaciones ya realizadas y el Estado argentino sabrá como ponderar ese gesto de alianza económica y social.
  2. Revisar, corregir y derogar según corresponda, toda la parafernalia de normas, decretos y resoluciones del gobierno anterior.
  3. Evitar a toda costa que el precio del dólar informal, blue, negro o como se lo quiera llamar incida sobre los precios. Para ello el Estado debe intervenir y castigar ese delito, utilizando el poder de policía financiera que tiene la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC) del Banco Central de la República (BCRA), la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) perteneciente al Ministerio Público Fiscal, el Ministerio de Seguridad, la Superintendencia la Comisión Nacional de Valores (CNV), la AFIP, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social y la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), que deben controlar y aplicar el poder de policía coordinado con uso de la fuerza pública en las inspecciones, que incluya el secuestro de los fondos que no tengan explicación contable o de origen y hasta la detención de los delincuentes.

En síntesis, si se hubiera detenido al primer peón que quemó un pastizal, este hubiera dicho quién lo envió y no hubiéramos tenido los incendios de nuestros campos y bosques como pasó. Se trata de intervenir ya y como sea. Eva Perón decía: donde hay una necesidad surge un derecho.

 

 

[1] Decreto N° 1053/18, han solicitado su adhesión las siguientes prestadoras del servicio de distribución de gas: 1) Naturgy BAN S.A.; 2) Metrogas S.A; 3) Camuzzi Gas Pampeana S.A.; 4) Camuzzi Gas del Sur S.A.; 5) Litoral Gas S.A.; 6) Gas Nea S.A.; 7) Gasnor S.A.; 8) Redengas S.A.; 9) Distribuidora de Gas del Centro S.A.; y 10) Distribuidora de Gas CuyanaS.A.

 

PLAN DE GOBIERNO Y PRESUPUESTO

El Covid-19 y la emergencia cambiaria

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La economía Argentina, como más un millón de sus habitantes, sufre del virus covid-19, cuando uno lee la declaración conjunta de los grupos Ad Hoc, Exchange Bondholders y Argentina Creditor Committee, que son los principales acreedores privados de la deuda externa, donde afirman que “el Banco Central ha reforzado una política cambiaria que promueve las importaciones, desalienta las exportaciones y ha agotado las reservas a un nivel peligroso”. Están planteando una devaluación de nuestra moneda, cuando el dólar oficial es uno de los más altos que se tenga registro, por lo que busca desestabilizar más la economía Argentina y asegurarse un modelo dependiente de capitales externos y fuertemente extranjerizada, aún más de lo que está. Buscan limitar el mercado interno sabiendo los niveles de pobreza y de desocupación del país. Tratan de imponer el modelo y la lógica de valorización financiera del capital.

El problema no es que el BCRA adopte una política cambiaria que promueve las importaciones, el problema es que en medio de la crisis cambiaria este Banco Central adelantó más de 5.000 millones de dólares asegurándole el tipo de cambio a los importadores (no entraron los productos importados a la Argentina y le pagaron esas compras asegurándole un tipo de cambio que fue de los $ 70 a $ 80 por dólar de enero a agosto 2020) y encima pagó también supuesta deuda externa por 6.200 millones de dólares a los mismos que aparecen comprando dólares por 86.200 millones al BCRA de la época de Macri. Total más de 11.200 millones de dólares de las reservas internacionales que se evaporaron.

El mercado huele sangre y como los tiburones se desespera para sacar la mayor tajada, lo sabían desde el principio, nosotros nos enteramos cuando el FMI audita las cuentas e informa que el BCRA perdió todo el superávit comercial acumulado en los primeros ocho meses del año de 10.984 millones de dólares, cifra a la que debe sumarse otras detracciones y que incluso hacen disminuir las reservas de libre disponibilidad del BCRA.

El covid-19 son también los grandes fondos de cobertura como PIMCO y Franklin Templeton, que tenían una presencia muy menor en el país pero, con la dupla Luis “Toto” Caputo y Gustavo Cañonero (éste último representante de Franklin Templeton en la Argentina) como Presidente y Vicepresidente del BCRA respectivamente, ingresaron y se posicionaron fuerte en títulos de deuda argentino en moneda nacional, llegaron a tener entre ambos títulos en pesos pero equivalente a 4.000 millones de dólares cuando entraron, hoy valen menos de la mitad y se quieren ir a como dé lugar, propiciando la suba del dólar llamado CCL (Contado con liqui) que consiste en vender esos títulos en el exterior (obviamente en divisas) y el dólar implícito de esa venta superó los $ 180.- y el blue alcanzó los $ 190 en la semana que transcurrió.

El otro virus covid son los diez bancos privados más grandes que operan en el país. Por la ley 24.144 de Carta Orgánica del BCRA, la autoridad monetaria es banco de bancos y por ende a los únicos que les puede vender es a ellos y, fueron los que compraron los 86.200 millones de dólares de las Reservas Internacionales del BCRA en la gestión de Macri y los más de 11.000 millones de dólares este año, para sí o para sus clientes, pero es seguro que una parte de esos dólares alimentan las “cuevas” que, incluso por la cuarentena, no están tanto en el centro de la ciudad de Buenos Aires, sino en los barrios acomodados como Palermo Chico, Barrio Norte y Puerto Madero y Vicente López, así como sucede en todo el país.

POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS

En la economía Argentina hay tres sectores bien diferenciados, uno es el financiero, ya descripto, el otro, es el sector agroindustrial que se agrupa básicamente en el Consejo Agroindustrial Argentino, liderado por Aceitera General Deheza, Molino Agro (Pérez Companc), entre las nacionales y Cargill, ADM, Glencore, Dreyfus, Cofco, entre las extranjeras, quienes tienen una visión del país que plasman en su “Estrategia de Reactivación Agroindustrial Exportadora Inclusiva, Sustentable y Federal”, saben que la Argentina que es solo el 0,3% del PIB mundial, es el décimo exportador de alimentos y el tercero en soja y derivados, razón por la cual se benefician con un dólar alto, de hecho miran complaciente la situación ( y obtienen más pesos por cada dólar que exportan), pero el beneficio que tienen hoy no es sustentable mañana.

El tercer sector es el pueblo argentino, que sufre el embate cambiario con una creciente inflación y consiguiente disminución de su salario real. Como lo explicó el Ministro Martín Guzmán, la Argentina no es un país de un ingreso per cápita de 4.500 dólares, en el plan implícito en el proyecto de presupuesto nacional 2021 propone que los salarios crezcan más que los precios y que el tipo de cambio (dólar), hecho que combinado con un mayor empleo implica fortalecer el mercado interno que es la base de nuestro crecimiento sostenido. La movilización del 17 de octubre de 2020 se hizo en defensa propia, fue decir acá estamos.

Hoy la alianza se da entre los dos primeros, pero el Estado debe jugar a favor de la población y tiene fuertes herramientas.

DECLARAR LA EMERGENCIA CAMBIARIA

Para ello la primera es Declarar la Emergencia Cambiaria. El 10 de abril de 1964, mediante el Decreto 2581/64 se dispuso la obligatoriedad de ingresar al país y de negociar, en el mercado único de cambio, el contravalor en divisas de la exportación de productos nacionales. Mal o bien, con períodos en que se suspendía su aplicación, este sistema rigió durante 53 años, hasta que el Decreto 893/2017 en su artículo 1, deroga el Decreto 2581/64.
Paralelamente, la ley 27.541 denominada de “Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública”, no contempla el problema cambiario.

Por lo tanto se necesita declarar la emergencia cambiaria, para:

1) Anular las Resoluciones de la Secretaria de Comercio Nº 262/2016 que le permite al exportador no ingresar las divisas al mercado de cambio local en un plazo de hasta 5 –cinco- años y 47/2017 que extiende ese plazo a 10 –diez-años y, derogar el Decreto Nº 893 por el cual establece que “desaparece cualquier obligatoriedad de ingreso de divisas” por exportaciones. La diferencia entre lo exportado y lo ingresado en el período que rigieron ambas Resoluciones y el Decreto 893/2017 supera los 15.000 millones de dólares. La Emergencia Cambiaria debe finalizar con la prerrogativa del gobierno anterior y permitir “negociar” con los exportadores (que son los mismos, recordemos que 200 empresas, varias de ellas conforman el mismo grupo económico, representan el 90% de las ventas externas de la Argentina). La grave situación en que nos encontramos amerita cambiar la regla de juego y acordar con ellos un adelanto del ingreso de esas exportaciones, digamos de unos 3.000 millones de dólares por mes, que permitiría al gobierno llegar a abril de 2021 donde debería haber finalizado la cuarentena de la pandemia del covid 19 y a su vez se produce el ingreso de las ventas de la cosecha gruesa.

No vamos a entrar en la controversia si es un derecho adquirido, si, podemos agregar que en ese caso se debería plantear a qué tipo de cambio se liquida la operación de exportación, se hace al tipo de cambio oficial en que realizaron la venta al exterior en los años 2016, 2017, 2018, hasta el 2 de septiembre de 2019, o a uno vigente.

Gran parte de los exportadores tienen la administración de puertos en la llamada Hidrovía del Paraná cuya concesión vence en abril de 2021. Pero todos están en la lista de los mayores compradores de los 86.200 millones de dólares de la época de Macri y seguramente si no todos, gran parte de ellos, son los que le compraron los más de 11.000 millones al BCRA de este gobierno.

Es un acuerdo de partes en que ellos adelantan el plazo de la liquidación e ingresos de divisas de las exportaciones ya realizadas y el Estado argentino sabrá como ponderar ese gesto de alianza económica y social.

2) Revisar, corregir y derogar según corresponda, toda la parafernalia de normas, decretos y resoluciones del gobierno anterior.

3) Se debe evitar a toda costa que el precio del dólar informal, blue, negro o como se lo quiera llamar incida sobre los precios, para ello el Estado debe intervenir para castigar ese delito, utilizando el poder de policía financiera que tiene la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC) del Banco Central de la República (BCRA); la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) perteneciente al Ministerio Público Fiscal; el Ministerio de Seguridad, la Superintendencia la Comisión Nacional de Valores (CNV); la AFIP; el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social y, la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), quiénes deben controlar y aplicar el poder de policía coordinado con uso de la fuerza pública en las inspecciones, que incluya el secuestro de los fondos que no tengan explicación contable o de origen y, hasta la detención de los delincuentes.

Es el Estado el que debe regular, establecer las reglas de juego, que es lícito y que es ilícito en la actividad económica en general y en la cambiaria y financiera en particular penando y castigando el delito.

En síntesis, si se hubiera detenido al primer peón que quemó un pastizal, éste hubiera dicho quién lo envió y no hubiéramos tenido los incendios de nuestros campos y bosques como pasó. Se trata de intervenir ya y como sea, Eva Perón decía, donde hay una necesidad hay un derecho.

 

 

https://radiografica.org.ar/2020/10/25/el-covid-19-y-la-emergencia-cambiaria/

Informe económico mensual

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En este documento destacamos indicadores sensibles como el producto bruto, empleo, actividad industrial, comercio exterior, monetarios, tributarios, salarios, diversos tipos de cambio, precios de productos exportables, con la pandemia como sombrilla que continúa en plena carrera y un micra Covid-19 fortalecido. Tratamos de contener indicadores hasta agosto, pero siempre el día a día nos pasa por encima.

Para encuadrar el documento en lo ideológico, en lo político, en lo empírico  y en lo teórico, empezaremos por brindar tres profundas reflexiones.  La primera es de Inodoro Pereyra. En diálogo con el cacique Lloriqueo, tras reflexionar sobre lenguas, escasez, desprecios, costumbres y enfermedades, recibe la siguiente respuesta: “Le aseguro que son tantos los disgustos Inodoro Toro, que mi única satisfacción es cuando vuelvo a mi casa y me suelto el pelo”.

La segunda involucra a Donald Omicrón, la  “Fogosa criatura del planeta Ultra”. Donald Omicrón pone los pies  en la Tierra y dice: “Esto es una gripecita”.

La tercera corresponde al equipo del FMI, encabezado por Julie Kozack, la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, que emite la siguiente declaración: “El personal del FMI mantuvo reuniones productivas con las autoridades argentinas” , y aclara: “Argentina enfrenta complejas dificultades económicas y sociales, en el contexto de una crisis de salud sin precedentes”. Continúa la subdirectora: La profunda recesión ha provocado un aumento de los ya elevados niveles de pobreza y desempleo, cuyos efectos se ven agravados por importantes presiones en el mercado cambiario. Estos son desafíos excepcionalmente difíciles sin soluciones fáciles. El personal obtuvo una comprensión más profunda de los planes políticos de las autoridades cuando se reunió con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y con el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Pero dejan aclarado (en nota al pie del documento) que no quieren estar en los zapatos de estos dos señores.

Cuando pongamos punto final a este informe, podremos decir algo de la inflación de septiembre  y será el nuevo documento, las nuevas dudas, las nuevas conjeturas y las nuevas expectativas. El ministro Guzmán brindará el dato esperable o las declaraciones sobre el peliagudo asunto de los tipos de cambio, de los pesos y de los dólares. El Presupuesto 2021 ya fue y será un recordatorio para el oficialismo y la oposición.  Otro tanto la nueva discusión con el FMI, van varias, pero siempre renovadas,  con los u$s 44.000 millones que les debemos estarán muy solícitos en recordárnoslos.

Los gráficos tratamos de hacerlos claros. No siempre lo logramos, pero… lo lograremos. Como todos los temas presentados son densos, pesados y hasta indigestos, a los gráficos le ponemos color para mejorarlos. En algunos casos colocamos la lupa en el corto plazo o en los meses recientes y anteriores.

El presidente ha dicho sobre la pandemia: “Sigamos atentos la situación, que nadie tome con displicencia este tema”. Y tiene razón.

 

Informe económico octubre 2020