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sábado, junio 27, 2026
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VICENTIN: DE GRAN EMPRESA A GRAN ESTAFA

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Cincuenta minutos intensos para que el espectador pase revista a la historia de la empresa y las consecuencias políticas, sociales y económicas, que la quiebra y las diversas estafas llevadas a cabo por Vicentin, han tenido y tienen en la vida de miles de argentinos y argentinas y en la trama de la economía nacional. Las voces que construyen la historia y le dan cuerpo la convierten en una propuesta indispensable para entender el fenómeno que en los últimos meses irrumpió en la opinión pública. Personalidades, políticos y economistas comparten su mirada y su conocimiento sobre el tema. Pino Solanas, Ricardo Alfonsín, Luis Rubeo, Carlos del Frade, Eduardo Hecker, Claudio Lozano, Leandro Busatto, el economista Horacio Rovelli, el ruralista Pedro Peretti, Julián Domínguez y Victoria Tolosa Paz entre otros.

Puedes verlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ti0kpetRWRg&feature=youtu.be

 

 

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La economía presenta tres grandes cuentas, la Balanza de Pagos, el Balance del BCRA, y el Presupuesto de la Administraciones públicas, es más, las tres contabilidades se compilan en la Argentina desde 1956 de acuerdo al Manual del FMI, por eso es relativamente sencillo a cualquiera de sus técnicos interpretar rápidamente la situación local.

En primer lugar, las relaciones de nuestro país con el exterior nos demuestran que no se tiene un problema de restricción externa clásico, esto es, no necesitamos que crezcan las exportaciones para que la economía lo haga en forma sostenida y compatible con la balanza comercial.  De hecho desde 2003 hasta  los últimos datos oficiales a septiembre de 2020, se acumuló un superávit comercial total (las exportaciones superaron a las importaciones) de 155.746 millones de dólares, que es una suma significativa en cualquier lugar del mundo.

El problema real es que esa suma se fuga casi en su totalidad, es más, no solo se fuga ese superávit comercial, sino que incluso se endeuda al país pero no para hacer obras de infraestructuras, para construir viviendas, para hacer puentes, caminos represas, tener nuestra propia marina mercante o una suficiente red ferroviaria, sino para que una minoría fugue capitales al extranjero.

La Argentina es un importante exportador de alimentos, según informa la Bolsa de Comercio de Rosario el nodo portuario del Gran Rosario, que abarca al complejo industrial oleaginoso y portuario que en 70 kilómetros de costa sobre el Río Paraná que van desde la localidad de Timbúes (al norte) y hasta Arroyo Seco (ubicada al sur de la ciudad) y donde se encuentran localizadas unas 31 (treinta y uno) terminales portuarias que operan distintos tipos de cargas, de las cuales unas 21 (veintiuno) despachan granos, aceites y subproductos; se convirtió en la principal zona portuaria de exportación de esos productos en el mundo. Le sigue después el distrito aduanero estadounidense de Nueva Orleans, Luisiana, en Estados Unidos y en tercer lugar por volumen exportado se ubica el puerto brasilero de Santos. En el año 2019, desde el polo rosarino se despacharon 79 millones de toneladas de granos, harinas y aceites, mientras que del puerto norteamericano y del brasilero salieron 64,45 y 42,65 millones de toneladas respectivamente. Y lo es todavía más este año en que, por ejemplo, la tonelada de soja superó los 430 dólares  y la tonelada de su aceite los 800 dólares y va a ser mayor en  el 2021.

Son contadas con los dedos de las manos las empresas que comercializan y tienen los puertos porque son propios y/o lo tienen concesionados y realizan las ventas externas por declaración jurada,  no existe un control estricto de lo que exportan, si se pesa se lo hace deficientemente, entonces las exportaciones son incluso mayores a las declaradas. Triangulan sus operaciones, lo demuestra claramente el caso Vicentin,  su asociación con la multinacional Glencore en “Renova SA”  y posterior venta de su participación que implicó las primeras presentaciones judiciales; falsearon balances contables de la empresa con utilidades y sólido patrimonio y, en el año 2019 reflejan un pasivo mayor que su activo. A  su vez nos preguntamos: cómo es posible que sobre el Río Paraná naveguen más barcazas del Paraguay que de la Argentina, hecho que solo se explica para no pagar impuestos y derechos de exportación. Esa y no otra, fue la verdadera y principal razón porque esas grandes empresas comercializadoras de granos torcieron el brazo al Decreto de intervención de Vicentin y su posible transformación en una empresa mixta con la división YPF Agro.

Es más, Glencore posee el 50% de la explotación del yacimiento de oro y cobre de Bajo La Alumbrera[1] en Catamarca  y existen decenas de denuncias presentadas ante la justicia, inclusive por la Universidad de Tucumán (que es la que descubrió el yacimiento), que al hacerse las exportaciones por declaración jurada no se sabe exactamente qué exporta y en qué cantidad, pidiendo investigar sus ventas que las realiza del puerto de Rosario. Puerto cuyo Administrador General es Gustavo Nardelli, socio de Vicentin.

Sí se debería aumentar el valor agregado de los productos que vendemos, que generan poco trabajo. ¿Cuánta mano de obra tiene una tonelada de soja? Pero a las grandes empresas no les preocupa, lo que les interesa es depreciar nuestra moneda para que cada dólar que declaran e ingresan les de mayor poder adquisitivo en el mercado argentino.  Presionan sobre el peso nacional y con ello, medido en dólares, bajan los costos locales, incluido y principalmente el salario y, de esa manera, deprimen el consumo de alimentos y con ello tienen mayores saldos exportables.

El rol del BCRA

Pero no solo no hay control sobre la producción  y su exportación, sino que de lo que se declara, mayoritariamente se fuga.  En la gestión de Cambiemos se fugó todo el superávit comercial y además el país se endeudó por más de 100.000 millones de dólares.  De los cuales 86.200 millones fueron comprados por más de siete millones de personas físicas y jurídicas,  pero los primeros 100 compradores lo hicieron por 24.679 millones de dólares en menos de cuatro años, a razón promedio de 246,8 millones de dólares cada uno de ellos.  Nunca se comunicó quienes eran, pero es fácil deducir que son los mismos que no quieren pagar el aporte solidario a una Administración Pública que enfrentó sola de soledad absoluta, gracias al heroísmo de los médicos y paramédicos de los distintos hospitales y programas de salud, en los cuales muchos pagaron con su vida,  un porcentaje importante se infectaron con el covid y todos trabajaron horas y horas poniendo en riesgo incluso a su familia en cumplimiento del deber y cobrando sueldos miserables, pero más miserable y  egoísta que los magros ingresos que se la paga, son los ricos de este país y los funcionarios que se desentienden de la fiscalización que les corresponde como tarea principal.

El marco legal financiero y cambiario es propicio, fue creado a propósitos para que no se controle.  La dictadura militar con la llamada Reforma Financiera de 1977 que le permite a las entidades financieras, sobre todo a los 10 –diez- bancos  privados más grandes, ser la palanca central del sistema económico y que desempeñen el papel de dirección técnico-política del sistema. Y la Ley 24.144 de Carta Orgánica del BCRA, que la diseñó Domingo Felpe Cavallo, permite que la deuda externa contraída por el Tesoro de la Nación (El Estado Nacional, deuda que pagamos los ciudadanos de a pie) sea vendido por el BCRA a los bancos (como operador cambiario de última instancia)[2].

De esa manera, por ejemplo, el superávit comercial de enero hasta septiembre de 2020 que totalizó 11.562 millones de dólares, a lo que se le debe agregar 4.008 millones de dólares que disminuyeron las Reservas Internacionales en ese lapso, con lo que suman 15.570 millones de dólares, de los cuales se emplearon, unos 3.000 millones de la moneda norteamericana para pagar los servicios de la deuda externa hasta el 22 de abril de 2020 que nos declaramos en default.  Unos 1.300 millones de dólares en la venta del llamado dólar ahorro, al “chiquitaje” que compra hasta 200 dólares por mes.  Pero los 11.270 millones de dólares restantes se vendieron, más de 5.000 millones en pago de adelantos de importaciones, o sea productos que no habían ingresado a la aduana del país, por eso el INDEC no los contabiliza porque no estaban en la Argentina al  confeccionar la Balanza de Pagos (a un precio de $ 70 a $ 80 desde enero hasta septiembre 2020, asegurándole el cambio) y  otros 6.200 millones de dólares a supuesta deuda externa privada del Banco Galicia, del Banco HSBC, del grupo IRSA (Eduardo Elsztain, dueños del Banco Hipotecario, de campos y de shopping en todo el país), etc.  que es probable que figure esa deuda, pero seguro que tienen mayores activos en el exterior y que están entre los primeros 100 compradores de dólares en le gestión de Cambiemos.

Por cumplir con las normativas por ellos generadas, el BCRA se queda con muy pocas reservas de libre disponibilidad y de allí la corrida cambiaria, porque los grandes bancos y operadores del mercado financiero local saben que, en algún momento el BCRA no va a poder vender más divisas.  Y esa corrida se refleja en la suba generalizada de los precios (básicamente exportamos alimentos) y de allí la pobreza y los serios problemas para llegar a fin de mes de la mayor parte del pueblo argentino.  En la Argentina está demostrado hasta el cansancio que la devaluación tarde o temprano impacta en los precios. Históricamente las dos hiperinflaciones la de 1989 y las de 1990 son hijas de la híper devaluación de 17,62 australes del 6 de febrero de 1989 a 10.000 australes el 1 de abril de 1991.  Los exportadores igualan los precios externos con los internos.  La botellita de aceite de girasol se vende en el mercado de Ámsterdam a 2 dólares.   A $ 85,25 el dólar menos las retenciones se vende en el mercado local s $ 165.  Si el dólar sube también sube en la misma proporción el precio del aceite en la Argentina

Las cuentas públicas

Hasta octubre 2020 el déficit fiscal acumulado de la Administración Nacional suma dos billones de pesos (al tipo de cambio de $ 85,25, unos 23.500 millones de dólares). Reconvertir el gasto público para hacer frente a la pandemia del covid-19 y la caída de la recaudación atada al nivel de actividad (que desciende en no menos del 10,5% del PIB este año), implican que un tercio del gasto no tenga financiamiento.  El gobierno haciendo malabarismos y tomando riesgos, colocando títulos de deuda ajustados al precio al consumidor (los Bonos CER – BONCER) y ajustados al valor del dólar (Bonos dólar Linked) u atrasando pagos o financiándose con el BCRA, trata de llegar a fin de año, incluso contemplando los $ 350.000 millones que se espera recaudar por la Ley de Aporte Solidario, el déficit fiscal final ronda en pesos, el equivalente a unos 20.000 millones de dólares.  La pregunta es ¿quién los paga?

El Presupuesto Nacional 2021 implícitamente plantea una reforma tributaria, de allí que la recaudación impositiva es la variable que más crece (44% anual contra 29% de los precios y el dólar oficial incluso por debajo del 29% al ser de $ 102,40 en diciembre 2021).  Pero esa reforma debe abarcar también los 20.000 millones que se arrastran de este año 2020.

La propuesta es directa, que la paguen los que  fugaron desde siempre, al menos en el gobierno de Cambiemos y en éste. Del gobierno de Macri sabemos que los primeros cien compradores (que nunca se dijo quienes eran) adquirieron en menos de cuatro años 24.679 millones de dólares.  Que la paguen también las personas físicas dueñas de la tierra que quedaron exentas en Bienes Personales y en el “Aporte Solidario” y, tampoco abonan (o lo hacen mínimamente) en sus provincias.  ¿Cuánto pagan los Blanco Villegas por las 25.000 hectáreas que tienen en Tandil? Y por supuesto las rentas agropecuarias, financieras, mineras, etc. Ricos y fácilmente detectables en este país hay de sobra.

En síntesis

En una situación extrema como la que estamos viviendo, donde hay casi nueve millones de personas que esperan el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) porque no tienen trabajo o hacen changas que no les alcanza para vivir, donde el crecimiento permanente del precio de los alimentos responde a la fuerte depreciación del tipo de cambio oficial (en un 43% en lo que va del año de $ 59,60 a $ 85,25 contra una inflación acumulada de 26,9%) e incluso azuzado por los distintos dólares paralelos,  donde restablecer la producción y el trabajo no va a ser fácil, se necesita gobernar, que es ejercer la dirección, la administración y el control de un Estado en cumplimiento de nuestra Constitución Nacional, que en su preámbulo dice: “Con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”

 

 

[1] El otro 50% pertenece a las empresas canadienses Goldcorp y Yamana Gold cuentan con 37,5% y 12,5% respectivamente del capital.

[2] Debería haber ya una ley que anule esa facultad que tiene el BCRA y prohibir expresamente que venda dólares que es deuda del Tesoro de la Nación.

 

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La Unión Europea: los planes de austeridad y una crisis nunca acabada

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Con la llegada del invierno boreal, Europa sufre la segunda oleada de propagación del virus pandémico, mientras aún no se han desplegado los planes de vacunación masiva que pueden concluir con la pesadilla. La respuesta ha sido el endurecimiento del aislamiento social, incluyendo toques de queda en varias regiones y ciudades de las naciones más desarrolladas del viejo continente.

El impacto de estas medidas sanitarias será también el desencadenamiento de la segunda fase de recesión económica que liquidará la incipiente reactivación veraniega. Situación que amenaza con tornar insuficiente el plan de estímulos fiscales por 750.000 millones lanzado a mediados de año, que constituyó el presupuesto de recursos comunitarios más voluminoso volcado desde los aplicados en el origen del proceso de integración para reducir asimetrías.

Esta catástrofe socioeconómica avanza sobre economías que presentan una década de estancamiento, tal como se puede apreciar en los cuadros que siguen:

Evolución PIB Naciones núcleo de Unión Europea
Billones de U$S
Países 1989 2008 2018
Alemania 1.399 3.730 3.948
Francia 1.025 2.918 2.778
Italia 929 2399 2.084
Fuente: Banco Mundial

 

  Tasa de variación y tasa de crecimiento promedio anual por ciclo
en porcentaje
Países variac. 1989/2008 tasa promedio anual variac. 2008/2018 tasa promedio anual
Alemania 166,6% 2,7% 5,8% 0,56%
Francia 184,7% 3,3% -4,8% -0,47%
Italia 158,2% 2,4% -13,1% -1,24%
Fuente: Elaboración propia datos del B. Mundial

Una mirada sobre la evolución económica de los tres países núcleo -fundadores del proceso de integración europea- Alemania, Francia e Italia, refleja con nitidez los dos ciclos que atravesó la UE: el primer ciclo de casi dos décadas, que va desde el fin de la Guerra Fría hasta la crisis financiera Internacional del 2008, con un crecimiento sostenido de sus economías a una tasa promedio anual en torno al 2,5%/3% en pleno auge de la globalización; y el segundo ciclo iniciado con esa crisis hasta el presente, caracterizado por el estancamiento y la caída del PIB a razón del +/- 0,5%/1% promedio anual, con particular deterioro en la economía italiana.

Sin duda, la respuesta europea al crack financiero del 2008 no fue la adecuada, lesionando gravemente a sus pueblos y poniendo en crisis al propio proceso de integración, hecho que se materializó con el abandono de la Unión por parte del Reino Unido, en el proceso conocido como Brexit, multiplicándose los movimientos nacionalistas anti-UE en toda la región.

La solución al derrumbe de la demanda interna no fue la implementación de programas expansivos de política monetaria y fiscal que recuperaran rápidamente a la actividad: Por el contrario, se aplicaron planes de restricción al gasto público y moderada laxitud monetaria, conocidos genéricamente como “planes de austeridad”.

Los planes de austeridad que recorrieron Europa como un fantasma, perseguían un doble objetivo:

  1. Garantizar el pago de las voluminosas deudas soberanas contraídas por los países para viabilizar el proceso de integración productiva y monetaria, de modo que las diferencias de tamaño y competitividad golpearan menos sobre las economías de menor porte. Los acreedores eran los principales bancos privados de las economías más poderosas.
  2. Sostener el valor del euro como moneda de reserva internacional. La demanda de productos básicos extra-Unión, como alimentos y energía, requiere un euro fuerte para potenciar su poder de compra. A su vez, las exportaciones extra-Unión no dependen del valor de la moneda sino de la capacidad de imponer precios internacionales apoyada en el valor agregado de las ventas al exterior. El aporte de ciencia y tecnología alemán es decisivo en ese sentido.

La denominada “Troika” constituida por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), fue la encargada de poner en marcha y vigilar el cumplimiento de las metas de austeridad que a lo largo de la última década acabarían por estancar la actividad, aumentar el desempleo y deteriorar el modelo de Estado de Bienestar tan caro a la socialdemocracia europea.

Y en este contexto llegó la pandemia, sincerando la magnitud de la crisis en los maltrechos sistemas sanitarios ajustados y en las dificultades de abastecimiento de insumos básicos a la población. La implementación acelerada del mencionado paquete de 750.000 millones fue la respuesta inmediata para contener un desborde social.

La pregunta es sobre el futuro, que ya llegó, catalizado por el virus que dispara un hundimiento económico inédito, y si Europa se aferrará al modelo capitalista actual que preserva las finanzas por sobre el bienestar del pueblo en la pos-pandemia o ensayará una salida distinta. El centro conservador y la cada vez más desteñida izquierda socialdemócrata languidecen, mientras una ultraderecha muy activa plantea desembozada la exclusión, y tal vez a futuro el exterminio, de los más débiles.

La Argentina presenta durante la segunda presidencia de Cristina (2011-2015) una tasa de crecimiento económico del promedio anual de 0,4%; durante la presidencia de Macri (2015-2019) ocurrió una caída promedio anual de -1%; y en el 2020 el golpe del virus se estima en un derrumbe -12,1%.

Si con los números descriptos de los últimos nueve años el FMI plantea en su negociación con la Nación que el recupero del crédito descomunal y sin supervisión otorgado al gobierno anterior requiere un conocido “Plan de Austeridad”, basta ver el reflejo histórico que brinda el espejo europeo para ponderar sus efectos económicos.

Las consecuencias socio-políticas son imprevisibles y sin duda emergerá una burguesía aterrorizada clamando por represión de los justos reclamos populares porque “peligra la propiedad privada”.

 

https://www.eldestapeweb.com/economia/crisis-mundial/la-union-europea-los-planes-de-austeridad-y-una-crisis-nunca-acabada-202011211905

Fuga de capitales, deuda externa y sostenibilidad de la economía

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Nuestro país no tiene un problema de restricción externa clásico, esto es no es que necesitamos que crezcan las exportaciones para que la economía lo haga en forma sostenida y compatible con la balanza comercial.  De hecho desde el año 2003 hasta  los últimos datos oficiales a septiembre de 2020, demuestran que se acumuló un superávit comercial total (las exportaciones superaron a las importaciones) en 155.746 millones de dólares, que es una suma significativa en cualquier lugar del mundo.

El problema real es que esa suma se fuga casi en su totalidad, es más, no solo se fuga ese superávit comercial, sino que incluso se endeuda al país pero no para hacer obras de infraestructuras, para construir viviendas, para hacer puentes, caminos represas, tener nuestra propia marina mercante o una suficiente red ferroviaria, no, sino que nos endeudamos para que una minoría fugue capitales al extranjero.

La economía Argentina es un importante exportador de alimentos, según informa la Bolsa de Comercio de Rosario el nodo portuario del Gran Rosario, que abarca al complejo industrial oleaginoso y portuario que en 70 kilómetros de costa sobre el Río Paraná que van desde la localidad de Timbúes (al norte) y hasta Arroyo Seco (ubicada al sur de la ciudad) y donde se encuentran localizadas unas 31 (treinta y uno) terminales portuarias que operan distintos tipos de cargas, de las cuales unas 21 (veintiuno) despachan granos, aceites y subproductos; se convirtió en la zona portuaria de exportación de productos más importante a nivel mundial, le sigue después el distrito aduanero estadounidense de Nueva Orleans, Luisiana, en Estados Unidos y en tercer lugar por volumen exportado se ubica el puerto brasilero de Santos. En 2019, desde el polo rosarino se despacharon 79 millones de toneladas granos, harinas y aceites, mientras que del puerto norteamericano y del brasilero salieron 64,45 y 42,65 millones de toneladas respectivamente.

La magnitud que tiene el nodo del Gran Rosario se demuestra que en el año 2019 se embarcó el 78% de las exportaciones de granos, harinas y aceites de Argentina. El segundo lugar lo ocupa el nodo Bahía Blanca con el 11%. Durante el año pasado, a los puertos del Gran Rosario ingresaron 2.632 buques oceánicos, alcanzando la cifra más alta desde que se lleva registro en los últimos 20 años. Se embarcó 41,43 millones de toneladas de poroto y subproductos de soja, (87 % del total embarcado por Argentina), 29 millones de toneladas de maíz en grano (81 % del total) y 6,9 millones de toneladas de harina y grano de trigo (61% de los despachos de Argentina).

Son contadas con los dedos de las manos las empresas que comercializan y tienen los puertos porque son propios y/o lo tienen concesionados y realizan las ventas externas por declaración jurada,  no existe un control estricto de lo que exportan, si se pesa se lo hace deficientemente, entonces las exportaciones son incluso mayores a las declaradas. Triangulan sus operaciones, lo demuestra claramente el caso Vicentin,  su asociación con la multinacional Glencore en “Renova SA”, realizan contabilidad paralela ocultando las ventas y ganancias reales. Como es posible que sobre el Río Paraná existan más barcazas del Paraguay que de la Argentina, solo se explica para no pagar impuestos y derechos de exportación. Esa y no otra, fue la verdadera y principal razón porque esas grandes empresas comercializadoras de granos torcieron el brazo al Decreto de intervención de Vicentin y su posible transformación en una empresa mixta con la división YPF Agro.

Es más, Glencore posee el 50% de la explotación del yacimiento de oro y cobre de Bajo La Alumbrera[1] en Catamarca  y existen decenas de denuncias presentadas ante la justicia, inclusive por la Universidad de Tucumán (que es la que descubrió el yacimiento), que al hacerse las exportaciones por declaración jurada no se sabe exactamente que exporta y qué cantidad, pidiendo investigar sus ventas que las realiza del puerto de Rosario. Puerto cuyo Administrador General es Gustavo Nardelli, socio de Vicentin.

Si debería aumentar el valor agregado de los productos que vendemos, ¿cuánta mano de obra tiene una tonelada de soja?. Pero a las grandes empresas no les interesa, lo que si les interesa es depreciar nuestra moneda para que por cada dólar que declaran e ingresan le den mayor poder adquisitivo en el mercado argentino.  Presionan sobre nuestra moneda y con ello medido en dólares bajan los costos nacionales incluido y principalmente el salario y, de esa manera, deprimen el consumo de alimentos y con ello tienen mayores saldos exportables.

EL ROL DEL BCRA

Pero no solo no hay control sobre la producción  y su exportación, sino que de lo que se declara, mayoritariamente se fuga.  En la gestión de Cambiemos se fugó todo el superávit comercial y además el país se endeudó por más de 100.000 millones de dólares.  De los cuales 86.200 millones fueron comprados por más de siete millones de personas físicas y jurídicas,  pero los primeros 100 compradores lo hicieron por 24.679 millones de dólares en menos de cuatro años, a razón promedio de 246,8 millones de dólares cada uno de ellos.  Nunca se comunicó quienes eran, pero es fácil deducir que son los mismos que no quieren pagar el aporte solidario a una Administración Pública que enfrentó sola de soledad absoluta, gracias al heroísmo de los médicos y paramédicos de los distintos hospitales y programas de salud, muchos pagaron con su vida,  un porcentaje importante se infectaron con el covid y todos trabajaron horas y horas poniendo en riesgo incluso a su familia en cumplimiento del deber y  cobrando sueldos miserables, pero más miserable y  egoísta de los magros ingresos que se la paga, son los ricos de este país y los funcionaros que hacen la vista gorda y se desentienden de la fiscalización que les corresponde como tarea principal.

La acción del BCRA es condenable bajo todo punto de vista, por un lado tienen un marco legal heredado de la dictadura militar que es la Reforma Financiera de 1977 que le permite a las entidades financieras, sobre todo a los 10 –diez- bancos  privados más grandes, ser la palanca central del sistema económico y que los bancos deben desempeñar el papel de dirección técnico-política de las políticas fiscales y monetarias. Y de la Ley 24.144 de Carta Orgánica del BCRA que la hizo Domingo Felpe Cavallo para permitir que la deuda externa contraída por el Tesoro de la Nación (El Estado Nacional) el que se endeuda (deuda que pagamos los ciudadanos de a pie) y después le vende esos dólares a los bancos (como operador cambiario de última instancia)[2].

De esa manera, por ejemplo, el superávit comercial de enero hasta septiembre de 2020 que totalizó 11.562 millones de dólares, a lo que se le debe agregar 4.008 millones de dólares que disminuyeron las Reservas Internacionales en ese lapso, que suman 15.570 millones de dólares, de los cuales se emplearon, unos 3.000 millones de la moneda norteamericana para pagar los servicios de la deuda externa hasta el 22 de abril de 2020 que nos declaramos en default.  Unos 1.300 millones de dólares en la venta del llamado dólar ahorro, al “chiquitaje” que compra hasta 200 dólares por mes.  Pero los 11.270 millones de dólares restantes se vendieron irresponsablemente, más de 5.000 millones en pago de adelantos de importaciones, o sea productos que no habían ingresado a la aduana del país, por eso el INDEC no los contabiliza porque no están en la Argentina (a un precio de $ 70 a $ 80 desde enero hasta septiembre 2020, asegurándole el cambio) y  otros 6.200 millones de dólares a supuesta deuda externa privada del Banco Galicia, del Banco HSBC, del grupo IRSA (Eduardo Elsztain, dueños del Banco Hipotecario, de campos y de shopping en todo el país), etc.  que es probable que figure esa deuda, pero seguro que tienen mayores activos en el exterior y que están entre los primeros 100 compradores de dólares en le gestión de Cambiemos.

Puede ser legal, pero es inmoral, máxime que dejan con muy pocas reservas de libre disponibilidad al BCRA y de allí la corrida cambiaria, saben, los grandes bancos y operadores del mercado financiero local, que en algún momento el BCRA no va a poder  vender más divisas. Esa corrida se refleja en la suba generalizada de los precios (básicamente exportamos alimentos) y de allí la pobreza y los serios problemas para llegar a fin de mes de la mayor parte del pueblo argentino.

 

 

[1] El otro 50% pertenece a las empresas canadienses Goldcorp y Yamana Gold cuentan con 37,5% y 12,5% respectivamente del capital.

[2] Debería haber ya una ley que anule esa facultad que tiene le BCRA y prohibir expresamente que venda dólares que es deuda del Tesoro de la Nación.

 

 

https://www.eltucumano.com/noticia/opinion/268355/fuga-de-capitales-deuda-externa-y-sostenibilidad-de-la-economia?dnd=cat&src=tit&pos=5&dis=desk

Defendamos el superávit de la balanza comercial

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El ministro Martín Guzmán viene desarrollando un conjunto de medidas destinadas a restringir el uso de la emisión primaria de dinero como fuente de financiamiento del desequilibrio fiscal. En esa dirección, ha ejecutado una agresiva colocación de títulos públicos en el mercado nacional, nominados en dólares, en pesos y ajustables por índices de tipo de cambio y precios.

Esta decisión de financiar el déficit de las cuentas públicas con ahorro disponible local se acompaña del retiro parcial de los complementos de los salarios formales e informales (Asistencia al Trabajo Privado-ATP e el Ingreso Familiar de Emergencia-IFE) como modo de ir normalizando la economía hacia la plena circulación de personas y bienes que ocurrirá en breve, cuando se despliegue el plan de vacunación que frene la propagación del virus.

Sin duda, la preocupación la conforman los tiempos entre los que ocurrirá la normalidad plena de la actividad estimada para el inicio del próximo otoño y el retiro inmediato de los soportes estatales de los ingresos populares.

Todos los pronósticos, aún los acérrimos opositores, aseguran un fuerte crecimiento de la economía el año próximo. Pero los beneficios de la recuperación se sentirán a pleno al promediar el 2021.  Por ende, una disminución de la inyección estatal de recursos antes de tiempo puede tensar la cuerda social innecesariamente. 

En columnas anteriores describíamos el tránsito que debía acometer el equipo económico hasta marzo o abril próximos, en que la expectativa favorable de la vacuna en los planes de negocios de las empresas se convirtiera en una realidad palpable.

También que ese puente entre el último trimestre del año y el primero del entrante lo constituía una elevación de las reservas internacionales del Banco Central que alejaran el ataque especulativo que sufría el peso y permitieran a la vez la continuidad de una política monetaria expansiva.

Este refuerzo en las reservas internacionales de alrededor de u$s 5.000 millones podría reconocer diferentes fuentes, que en su momento reseñamos:

  1. El restablecimiento del equilibrio externo y fiscal con un programa de regulación estatal del flujo de divisas y una reforma tributaria progresiva, que fue descartado. La intervención directa del Estado en el comercio de granos, la administración de las importaciones y gravámenes a altos ingresos y patrimonios salió de la agenda gubernamental. Los u$s 11.600 millones de superávit comercial acumulados a septiembre no engrosaron las reservas ni se pudo acortar el déficit fiscal de un modo más progresivo que el presente.

  2. El acuerdo con el sector agropecuario más manufacturero consistente en una reducción de los derechos de exportación en el último trimestre a cambio de un aumento en las exportaciones. No se ha evidenciado aún un incremento de las reservas internacionales por esa vía.

  3. Hasta el momento se han descartado aportes de fondos frescos ya sea por el mecanismo de transformar en dólares líquidos la línea financiera de yuanes acordada con China o a través de recibir un desembolso adicional del FMI en el marco del crédito original acordado al gobierno de Macri.

Así las cosas, sin flujo positivo de dólares significativo en lo que va del último trimestre del año, se apeló a restringir los pesos disponibles que pudieran presionar sobre los distintos mercados cambiarios alternativos al oficial ampliando la brecha de cotizaciones. En esta necesidad perentoria se inscriben las recientes medidas de contracción fiscal y monetaria.

Algo así como: “Si no aumentan los dólares, bajemos los pesos” parece indicar el programa económico de corto plazo para alcanzar el ansiado otoño.

La conclusión que se puede extraer de esta coyuntura -que se ha complicado innecesariamente- es la siguiente: sin un sector externo sólido, las tensiones sobre la economía interna se agudizan y complican cualquier programa de estabilización y crecimiento.

Decíamos también en otras columnas que en el año 2020 se habían dado las tres condiciones para consolidar las cuentas externas:

  1. Superávit abultado de la balanza comercial. Los u$s 11.600 millones a septiembre

  2. Cierre exitoso del programa financiero de deuda pública, reestructurando los vencimientos más pesados a partir del 2025 y reduciendo la tasa de interés promedio del 7,2% al 3,1%

  3. Control de la Cuenta Capital para la demanda de divisas para atesoramiento

Sin embargo, este programa externo adecuado no permitió aumentar las reservas internacionales a lo largo del año. Por el contrario, estas disminuyeron en u$s 5.500 millones. El punto flojo fue no administrar el comercio exterior. Sobre todo, permitir que los pagos al exterior por importaciones aumentaran un 27% en el lapso enero/septiembre de 2020 respecto de igual período en 2019.

Se giraron al extranjero la friolera de u$s 6.500 millones más por pagos de importaciones que el año pasado. No obstante, la actividad económica acumuló una caída interanual del 12,5 % en ese tramo del 2020. Una inconsistencia relevante en el esquema.

A falta de dólares, sólo nos queda restringir los pesos parece decir el equipo económico mirando de soslayo al Banco Central.

A futuro no debiera repetirse este escenario, sobre todo porque el Presupuesto 2021 pronostica en sus supuestos macroeconómicos, superávit de la balanza comercial para el próximo trienio de u$s 15.087 millones para 2021, u$s 14.302 millones para 2022 y u$s 12.928 millones para 2023. 

Si esos saldos favorables de nuestro comercio exterior se diluyen por ausencia de regulaciones, como lo ocurrido en este 2020, el esfuerzo argentino será en vano. Sólo quedará por delante el ajuste fiscal, que como demuestra la historia es inviable para estabilizar la economía e impulsar el crecimiento.

La acumulación de reservas internacionales en el Banco Central, generada genuinamente con el comercio exterior, permite la autonomía de la política económica e inclusive una estrategia de desendeudamiento como la seguida en el año 2006 y el 2009, disminuyendo la presión que puedan ejercer los especuladores financieros y/o el propio FMI.

 

 

https://www.eldestapeweb.com/economia/dolar/defendamos-el-superavit-de-la-balanza-comercial-2020111419012

 

ESTADO DE LA SITUACIÓN

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El INDEC estima que este año 3,7 millones de argentinos perdieron sus empleos. Esto se debe a una caída del 16% de la actividad económica, que produjo un deterioro de los ingresos de casi de un 20%, con una inflación acumulada del 26,9% hasta octubre. La consecuencia fue una ampliación de la desigualdad, ya que los ingresos que más caen son los de los sectores más postergados. En síntesis,  la pobreza alcanza a más de 20 millones de personas, entre ellas, mayoritariamente niños y ancianos.

En medio de la pandemia del Covid-19 el Estado Nacional reconvirtió y aumentó fuertemente el gasto en salud pública y en asistencia a las provincias, a las empresas y a la población. Como resultado financiero de esa política, el déficit fiscal de la Administración Nacional acumulado hasta octubre del año 2020 supera los 2 billones de pesos (2 millones de millones de pesos que, al tipo de cambio oficial de $ 85 por dólar, son unos 23.500 millones de dólares). La tercera parte del gasto estatal nacional no se paga, arrastra deuda que devenga intereses que tampoco se pagan. Es más, de cobrarse el llamado aporte solidario que es el impuesto a la riqueza y que alcanza, según la AFIP, a 9.298 personas humanas, la recaudación podría alcanzar los $ 307.898 millones.  O sea que aunque se pague este año ese ingreso extraordinario, el déficit sería de un billón setecientos mil millones de pesos, unos 20.000 millones de dólares.

En ese marco se realizan las reuniones con el FMI por una deuda en Derechos Especiales de Giro, que ronda los 49.000 millones de dólares. Sólo se pagan los intereses (en torno a los 300 millones de dólares por trimestre) y el capital debería, según lo firmado por el gobierno de Cambiemos, empezar a pagarse en septiembre de 2021.  El Ministro Martín Guzmán volvió a afirmar el miércoles 11 de noviembre que la idea no es esa, sino comenzar a amortizar el capital de esa deuda dentro de cuatro años y seis meses, para el año 2025, e igual trato se le dispensaría a la deuda con el Club de París cuya acreencia asciende a unos 10.800 millones de dólares, que devenga intereses a una tasa del 4% anual.

Obviamente que para llegar a ese acuerdo, el FMI va a tratar de imponer condiciones que le aseguren cobrar la deuda en un plazo para ellos razonable, pero que con su lógica histórica implicaría ajustar el gasto público, limitando el rol imprescindible del Estado nacional en apuntalar al mercado interno mediante subsidios y disminución impositiva, devolución de impuestos, créditos blandos a través del Banco Nación Argentina y del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) y de líneas de redescuentos por medio de los bancos oficiales de provincia a sus respectivas jurisdicciones (impulsando esas economías), generando puestos de trabajo y mejorando las remuneraciones, lo cual mejora la situación de los jubilados y pensionados. Al mismo tiempo se recrea la ecuación de ajuste de los haberes previsionales en base al crecimiento del RIPTE y de la recaudación tributaria de la ANSES, en partes iguales. El RIPTE es la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables, en relación de dependencia y que han sido declarados en forma continua durante los últimos 13 meses. La recaudación tributaria de la ANSES incluye IVA, Débitos y Créditos, Cigarrillos, entre otros impuestos.

El gobierno apuesta al aumento del PIB porque la fórmula es pro cíclica, pero si el crecimiento económico no se produce, se deteriora aún más el magro ingreso de la mayoría de los jubilados y pensionados, que perciben ingresos mensuales por debajo de la canasta básica total de bienes y servicios que define la línea de pobreza.

Que casi 9 millones de personas reciban el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) porque no tienen trabajo o el que tienen es precario, implica una presión a la baja de los salarios. El mismo miércoles 12 de noviembre de 2020, en la Ciudad de Rosario, pedían seis empleados y se presentaron más de 400 personas. E igual sucede con el ajuste por recaudación, si el nivel de actividad no aumenta la recaudación tampoco, ya que está atada básicamente al consumo y, en una economía que reduce su gasto público y la masa salarial, no hay estímulo a que el consumo crezca.

El gasto en seguridad social representa el 44% del presupuesto del año 2021 (9,02% del PIB esperado). Son casi siete millones de beneficiarios, que trabajaron toda su vida y que requieren de una remuneración digna y no ser variable de ajuste como siempre pretendió el FMI, amén de extender la edad para jubilarse y otras medidas similares en desmedro del trabajador en actividad y en pasividad. La ecuación de actualización de los haberes jubilatorios y pensiones aprobada por la Comisión Mixta  de Movilidad Previsional asegura la reducción del gasto público cuando el PIB no crece.

Gobernar o administrar

La única manera que tenemos de revertir la situación es con un Estado presente y fuerte y cobrando impuestos a los que pueden pagar.  Esto es, debe discutirse públicamente qué se hace con un déficit de un tercio del gasto público, quién lo paga y cómo. Debe plantearse una profunda y amplia reforma tributaria que haga posible cumplir las metas planteadas en el presupuesto nacional 2021 de un aumento del 44% en la proyección de recaudación de los gravámenes. En una situación de extrema gravedad y si no se trata de administrar sino de gobernar, deben pagarlo quienes tienen manifiesta capacidad adquisitiva y no el consumo y la actividad:

  • los diez mayores bancos privados, que en medio de la crisis producida por la pandemia tienen fuertes utilidades;
  • los productores, acopiadores y exportadores de granos, harinas y aceites que tienen fuertes ganancias y lo hacen solo por Declaraciones Juradas, máxime cuando el precio de los granos, esencialmente la soja y de los derivados (harinas y aceites) son los más altos de los últimos años;
  • las mineras y demás extractivas;
  • que se graven todas las rentas, incluidas las que tienen mercado cautivo como es el caso de los bienes de uso difundido (acero, aluminio, petroquímica, caleras y cementeras, etc.).

La base del crecimiento sostenido en la Argentina es cuando se apuntala y crece el mercado interno, porque a pesar de la herencia del gobierno de Cambiemos y de la pandemia, el mercado interno es el 75% del destino de nuestra producción.

Las exportaciones de alimentos están aseguradas por la demanda mundial para varios años, como bien lo proyectan las estimaciones del Presupuesto 2021, donde  las exportaciones superan a las importaciones en torno a los 14.000 millones de dólares anuales hasta el año 2023.

Solo mejorando la distribución del ingreso y un uso racional del superávit comercial se logra fortalecer la demanda agregada que empuja a su vez a la mayor inversión bruta interna fija, como bien lo pondera al Presupuesto Nacional 2021.

Gobernar es, como dice el ingeniero Enrique Martínez, apuntalar a nuevos actores de la producción, a la vez que modificar buena parte del sistema de distribución y comercialización, para que el productor reciba una proporción aceptable del precio final y los consumidores cuenten con precios accesibles y estables. En estos casos, poner orden es sinónimo de transformar, al menos comenzar a hacerlo, si es que se quiere validar la legítima pretensión de gobernar para todos.

 

ESTADO DE LA SITUACIÓN

La des-polarización pragmática

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A principios de los años 90, el sociólogo estadounidense Jack Goldstone desarrolló un indicador de estrés político (ISP). Antes que listar un conjunto de variables, estableció un índice que, en una coyuntura determinada, puede explicar qué tan vulnerable es un país al estallido de una crisis de envergadura.

El ISP tiene tres componentes. Goldstone identificó primero la prolongada declinación de los estándares de vida de la ciudadanía. Destacó después la creciente disputa entre élites y subrayó por último el inquietante debilitamiento del Estado.

Más desigualdades de diverso tipo acompañadas de elites que procuran su auto-satisfacción en desmedro del bienestar colectivo y un Estado cada vez más frágil en sus capacidades y funciones constituyen un trípode crítico que anticipa la probabilidad de una grave crisis política.

A mi entender, la polarización en la Argentina agudiza peligrosamente el estrés político ya existente y podría tener consecuencias muy indeseables y costosas.

Si bien polarizar es un fenómeno global y no excepcional de la Argentina, cada país construye la polarización que deja prosperar. También es evidente que hay elementos objetivos que se reflejan en la polarización: las brechas económicas, culturales, étnicas y de género, por ejemplo, conducen a divisiones y distancias sociales.

Sin embargo, hay sociedades en las que los conflictos se tramitan y canalizan para reducir su impacto y superar gradualmente los antagonismos. Un dato de la Argentina contemporánea es que nos hemos ido acostumbrando a la inequidad socio-económica y sus efectos nocivos sobre la conflictividad política.

A su vez, existe una polarización inducida y subjetiva que es impulsada por determinados actores: un caso testigo ha sido el mandato de Donald Trump.

En nuestro país eso ha venido ocurriendo y ha sido un producto recíproco de los llamados populistas y republicanos: ninguno tiene la superioridad moral que justifique que polariza para el “bien común”. Esto conduce, afuera y adentro, a aumentar la desconfianza hacia la política y los políticos y a estigmatizar a ciertos grupos sociales y partidistas.

La mezcla de descrédito y estigmatización conlleva, más temprano que tarde, a la radicalización que a su turno, imposibilita la cooperación y puede facilitar acciones anti-democráticas.

La polarización configurada en la Argentina es inquietante y disfuncional. Evitar el abismo al que puede conducir un estrés político descontrolado es entonces fundamental. Para lograrlo se podría intentar una despolarización pragmática. ¿Cómo alcanzarla? Menciono algunas ideas.

Primero, es importante recuperar experiencias de convergencias y prácticas exitosas. Por ejemplo, con muchos avances, y alguna eventual contra-marcha, se ha logrado tener una política nuclear que se ha preservado y ha sido de enorme valor en materia tecnológica y productiva en el plano doméstico y un gran aporte en materia diplomática.

La Argentina, gracias al trabajo de la Comisión Nacional de Límite Exterior de la Plataforma Continental, ha demarcado su plataforma continental más allá de las 200 millas; lo cual fue aprobado en una ley sancionada por unanimidad en el marco de un esfuerzo que nació en el gobierno de Carlos Menem y se continuó en los gobiernos electos de Fernando de la Rúa, Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Mauricio Macri y Alberto Fernández. Desde el retorno a la democracia con Raúl Alfonsín, el país ha mostrado una continuidad en la defensa de los derechos humanos en lo interno y su promoción en lo externo.

¿Es posible extraer lecciones de estos ejemplos de consenso para trasladar dichas experiencias a asuntos actuales claves y con una mirada de largo plazo?

Segundo, es tan alto el grado de fractura y desconfianza en la sociedad que resulta imprescindible identificar los pocos asuntos en lo que se puede llegar a arreglos puntuales y sostenibles. Quizás lo más conveniente sea comenzar por cuestiones que no exacerben la puja distributiva y que hoy no admiten el dogmatismo propio de visiones hiper-ideologizadas.

Resulta cada día más impostergable concebir una gran estrategia que integre diplomacia, defensa, inteligencia y ciencia y tecnología ante los monumentales retos que tiene el país y que se acrecentarán en la pospandemia.

Por ejemplo, la redistribución de poder entre Estados Unidos y China y la política hacia Brasil exigen un análisis pormenorizado y ponderado de actores estatales y no gubernamentales. ¿Qué es factible concertar? ¿Entre quiénes? ¿Cuán ancha puede ser la coalición ampliada que valide un mapa de ruta realista en medio del torbellino regional y global?

Tercero, es indispensable generar y relegitimar la deliberación institucionalizada de probables acuerdos en materia económica. Todo lo que se convenga entre cúpulas estrechas, entre actores corporativos con objetivos predatorios, en ámbitos cerrados que pretenden tener un efecto mediático pasajero y que apunte a preservar el statu quo está destinado al fracaso. La institucionalización de compromisos políticos y sociales que involucran un modelo productivo de largo plazo es fundamental pues otorga representatividad, consistencia y verosimilitud a lo acordado.

La Argentina atraviesa un momento muy delicado y la polarización solo empeora las condiciones. Despolarizar es arduo y complejo, exige paciencia y temple. Una despolarización pragmática aún es posible. En los ’70 en el país (y América Latina) el dilema giraba en torno a la alternativa liberación o dependencia; hoy la principal encrucijada es, a mi modo de ver, entre viabilidad o inviabilidad nacional.

Juan Gabriel Tokatlian es Vicerrector de la Universidad Torcuato Di Tella.

 

https://www.clarin.com/opinion/des-polarizacion-pragmatica_0_HVCEyzYHH.html

Militancia en Pandemia

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Pinda Fernández Vecino: Chubi, estamos en plena pandemia y en algún momento esto pasará, pero mientras tanto sería  bueno que podamos reflexionar sobre que paso con la militancia en este tiempo,  comparado con lo que vivimos antes, en las distintas etapas de nuestro pasado como militantes Peronistas o del campo popular, como lo ves vos?

Chubi Animendi:  A mi me parece que cambió nuestra perspectiva en el sentido  que, buena parte de  lo  que  era la militancia “cuerpo a cuerpo” de los años 70, muchos de ellos ya no están. Eso tuvo mucha influencia en la cabeza de los que quedamos.

PFV: Es como que se adelgazó el campo popular….

ChA: Se adelgazó en número y se adelgazó por eso de que la tragedia de las generaciones anteriores pesa sobre la experiencia de las generaciones posteriores. Pero hay  una multicausalidad para este análisis: la segunda cuestión es que cambió la perspectiva, desde el momento en que dejamos de estar en la resistencia y comenzamos a ser gobierno. Esto implica tener responsabilidades de ejecutar políticas de una manera diferente.

PFV: Entonces a vos te parece que la primer cuestión que hay que analizar es la disminución de la energía de pensamiento y de acción que sufrió el campo popular a manos del exterminio de la dictadura….

ChA: Me parece que sí….. así lo decía un compañero de La Plata: “….quedamos los peores y en las peores condiciones…” dicho como amarga reflexión.

PFV: Pero es que ese era el objetivo de la derecha oligárquica gorila, cambiar el mundo cultural de la política con el escarmiento ejemplificador y lograron que el mundo global de la acción política cambiara también…..

ChA: Exactamente, acordáte que Lanusse se jactaba de haber traído a Perón al campo de batalla, porque la propia dinámica le iba a comer una parte de su fuerza  y hoy aunque putiemos,  no estaba tan errado. Y acordate que nosotros salimos de la Dictadura mas por errores ajenos que por virtudes propias….

PFV: Y agreguemos a eso un hecho histórico una verdadera bisagra biológica, que nosotros siempre creímos que jamás iba a suceder y que cambió todo; las prácticas, las estrategias, las actitudes, que fue la muerte de Perón….

ChA: Así es,  hubo un antes y un después,…

PFV: Ya dependimos de nosotros mismos, sin cintas grabadas ni las instrucciones, era operar sobre nuestra propia construcción, pasar a ser mayores de edad y comenzó la dispersión no ?…

ChA: Nos encontramos con que debíamos gobernar en un mundo que cambió, no te olvides que el golpe Chileno inaugura una etapa neo liberal que se extendió a todo el continente

PFV: Así es y fijáte que  en ese momento no lo pudimos ver con la claridad con que lo vio  Perón y el mundo cambió y en 1983 tuvimos que afrontar el escenario – los que quedamos – de la nueva democracia representativa, si se quiere escenario nuevo y extraño, con nuevas exigencias…

Y allí las nuevas y modernas prácticas liberales se inscrustaron en las experiencias novatas nuestras, y surgió una nueva forma de comportamiento militante, Light si se quiere,  pero lleno de mañas personalistas que se forjaron fundamentalmente en la Renovación Peronista y en la Coordinadora radical… o no ?  Y cuantas de esas prácticas se conservan hoy…. ?

ChA. Si  claro, si la Juventud peronista tenía en los 70 el paradigma del cambio social,  a la vuelta de la democracia rápidamente una gran parte de la militancia se transformó en “referentes políticos”, pasaron de protagonistas en la calle a negociadores en los escritorios…

PFV.  Chubi, pensá esto: cuando teníamos 20 años, los cargos en el Estado no nos interesaban , ser Concejales, Diputados, Senadores o Gobernadores era cosa de viejos o no  ..?

ChA. Así es, era las entrega desinteresadas….

PFV:  Si claro, pese a que Néstor intentó desde el 2003 la fundación de una práctica diferente

ChA: Totalmente,  hubo una revalorización tanto de la práctica política como de la ética política… fue fundacional el : “…yo no vengo a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada…”.- Yo recuerdo que cuando Néstor baja el cuadro de Videla, había una especie de crítica,  aun en los del  palo, que veían en esto un facilismo demagógico pero tuvo consecuencias enormes en la política de memoria verdad y justicia…

PFV:  A mi ver, hubo un discurso en la ESMA  que me partió la cabeza, cuando dijo que venía a “..pedir perdón en nombre del Estado Nacional por los crímenes cometidos por la dictadura…” eso fue impresionante en lo que se llama la política simbólica…

ChA: Acordate Pinda que las madres, incluso Hebe,  que lo había tratado a Néstor de títere de Duhalde,  se juntan y salen emocionadas de la reunión por lo que Néstor  les dice. Les dijo, creo,: si no damos una batalla cultural por esto, mañana van a venir por nosotros….

PFV:  Entonces la pregunta que sigue es: la generación actual y la dirigencia tomó estratégicamente la cultura que Néstor trató de impulsar o ya se lo olvidaron….que paso con el Kirchnerismo original hoy con el gobierno de Alberto?

ChA. Que aprieto Pinda, creo que hay un poco y un poco.-  Hay un aspecto y es que el tema de que la militancia no es «un» homogéneo y se confunden con el operador… la intermediación en la política sigue en la función de Gobierno…. Digo que hay un espacio que llenan los intermediarios de la política y por lo general se independizan del sujeto al que dicen representar

PFV. Y ahí en esa intermediación comienza a aparecer la naturaleza humana y sus debilidades…

ChA: Pero quiero decir ahora que no creo que todo sea blanco o negro….

Fijate que la semana pasada aún en nuestro Grupo La Capitana, ante los sucesos de la toma del campo de Etchevhere surgieron distintas voces que preguntaban  si este episodio no ponía en peligro el proceso del gobierno y yo dije que el peligro estaba en el otro lado y no en el lado nuestro… le pedimos a veces moderación a los compañeros que llevan adelante acciones  políticas con buenos objetivos  y yo sentí que los que ponen el cuero estaban ahí y  a mí me chocó que se privilegie el resultado electoral sobre acciones que responden a nuestro programa.

PFV: Bueno yo te cuento que en ese tema en un primer momento creo que me apresuré a opinar  sin tener todos los elementos que hoy valoro de manera diferente…debería haber esperado…..

ChA: Así es, fijáte que el pragmatismo y el posibilismo son dos tentaciones muy fuertes y yo creo que a la luz de los sucedido el 17 de Octubre y luego en Bolivia, lo que la militancia necesita es mayores dosis de audacia…

PVF: Pero esto también nos ocurre porque somos un frente electoral heterogéneo, pero como hacemos para que esa audacia se enmarque con la estrategia del gobierno, a Cristina  creo que no le conforma mucho de lo que dice Alberto pero se calla la boca, hasta donde se llega con la audacia ?

ChA: Ahí es donde hay que analizar bien y  no confundir los objetivos  permanentes  con los transitorios.- Algo suena duro: si el movimiento  de mujeres se hubiere atenido a la lógica  de preguntarse lo que es o no conveniente hacer no se hubieran obtenido los resultados actuales. Yo te pregunto Pinda: cuantos de los compañeros que son tan precavidos, que están en un escritorio lleno de problemas, los meten en el cajón en vez de salir a resolverlos ? Yo no creo que los problemas de gestión sean un obstáculo para las decisiones políticas. La política como decía Maquiavelo es la conjunción de la coacción y el consenso en la búsqueda de le hegemonía…

PFV. Está bien Chubi pero  esa conciliación de acciones tiene que desarrollarse en la marco de la realidad política que es la que un Gobierno  administra, porque gobernar es administrar la realidad y no otra cosa, porque fijate lo que te voy a decir: en el 2004 muchos nos dimos cuenta que Néstor era la izquierda posible en la Argentina y no crees vos que en el 2020 Alberto  es la democracia posible en la Argentina ? Porque ese podría ser el contexto… como lo ves….

ChA:  Vos siempre me pones en el lado incordioso…..  (risas)…. Digo solo que todo es más fácil cuando se tiene autoridad política y se ejerce….. y creo que esta es mi respuesta….. porque esto no es en un campo teórico de laboratorio donde se pueda analizar cuanto tienen de funcionales algunas estrategias … lo explico: cuando paso lo de Etchevhere  sentí que algunos compañeros tenían un » medidor de corrección estratégica»…..,. como si esto fuera posible….creo que no es llamando a la unidad como se gana una elección…..la unidad es útil en determinados momentos….. ese concepto fue en el 2019 para ganar una elección, pero en esta crisis hace falta un poder político fuerte… es decir con decisiones que marquen rumbo….porque la política aborrece el vacio…. Y lo que también rescato para esta cuestión de lo que decía el compañero Falú el otro día, es que tenemos que tener autoridad política que opera como una síntesis de nuestras aspiraciones individuales y colectivas, nos referenciamos en liderazgos…. El Kirchnerismo  políticamente tuvo la actitud de redoblar la apuesta  y no es de buena política tirar por la borda todos los instrumentos  que demostraron ser eficaces. La pandemia pone en cuestionamiento el paradigma que traía el gobierno y cambió todo, fijate que hubo que decretar la cuarentena, se tuvo huevos para eso….

PFV: Pero volviendo a lo original no será que la militancia vuelve a revivir otra vez ese fenómenos histórico de apresurados y retardatarios …?

ChA. Yo no diría que tanto,  si me parece  que nos cambio la cancha . Ayer una compañera se bajoneaba por el encierro, la falta de contacto, lo psicológico, y decía que encontró  un alivio y un hacer en tender redes, con compañeros para replantearse todo….ahí hay una clave….recrear la militancia aún en el encierro…..pero como encontramos al otro ?

PFV: Así es, en algún momento vamos a tener que recomenzar el trabajo cuerpo a cuerpo que en realidad se va a sumar  a la realidad de las redes que sirven para informar, comunicar, reconocernos… pero el trabajo de detectar al mejor pibe o piba para el trabajo militante se debe volver a hacer cara a cara, porque pensá que las puras redes son el territorio de ellos…. La calle es lo nuestro…. Ya no se estaba haciendo antes de la pandemia, veremos si esta experiencia de reclusión obligada nos permite valorar lo que el peronismo nunca debió perder, el cara a cara con el vecino hablando de los problemas cotidianos, sin emojis, ni stikers,  memes ni tanta huevada.

Estas comunicaciones exclusivas por redes mataron el esfuerzo sostenido de pensamiento y acción CON EL OTRO, que es fundamental en toda acción humana que pretenda resultados colectivos..

Lo único que ellos manejan a gusto son las redes y los poderes mediáticos con los que administran el alimento balanceado de la cultura gorila.- Es fundamental ahí contrarrestar con el trabajo cuerpo a cuerpo de la militancia, se podrá recuperar ?

ChA: Pero no solo de la militancia Pinda, también de los funcionarios , que suben documentos que no se elaboran a partir de la realidad del dialogo con la gente, te doy este ejemplo: este documento  10  ideas para el desarrollo…. Soy duro con eso,  se ignora el federalismo, las economías regionales, como es esto?  Documentos escritos por europeos…

PFV: Bueno Chubi, voy a decirte algo que quizás a alguno no le guste:  hay quien dice sobre los centralismos militantes que los Cordobeses se creen  Catalanes y los Porteños se creen Franceses….

(risas compartidas …)

ChA: Digo que las intenciones pueden ser buenas pero si vos no bajas a mirar la realidad como es  y no como te gusta que sea, entonces   te digo hay que volver aponer el cuerpo con los que están abajo..y vuelvo al ejemplo de las mujeres que no coparon modelos ni se preguntaron tanto de estrategias….y nos cambian la cabeza….

PFV: Esta bien Chubi, pero a la par tenemos que tener en cuenta que hay una serie de instrumentos del Estado de Derecho cuya importancia no debería despreciarse porque serán fundamentales para pilotear el Gobierno en lo que queda de mandato, son esenciales: necesitamos tener mayoría en Diputados y Senadores  para sacarlas leyes que remuevan a los jueces mafiosos y que den batalla legal a las corporaciones sobre todo las financieras , y eso se logra con votos que necesitamos en el 2021 y conducir esa tropa que a veces parece la Armada Brancaleone no es fácil, y lo que ocurre ya lo dijimos en  el grupo, Alberto tiene una  que hacer una cirugía mayor con un Tramontina…. creo que Cristina lo sabe….ya analizaremos el discurso de ella..

La pregunta es: hasta donde esta tropa heterogénea está dispuesta a someterse a una estrategia donde la vacuna pasó a ser el principal insumo político …

ChA:  Seguro , algo importante, también tengamos en cuenta que la ética y la moral deben estar presentes en la política, porque tengamos en cuenta  que el macrismo gobernó con minorías en ambas cámaras, compró los votos que hacían falta, como es posible que a nosotros no nos alcance para cumplir nuestros objetivos ?…. ahí es donde creo que falta autoridad  política….

PFV, Pero para eso tenemos que tomar una decisión previa, vamos a atenernos al funcionamiento del estado de derecho aunque sea un instrumento del liberalismo republicano o vamos a forzar el sistema como hicieron ellos …? Y acá aparecen las características personales del conductor, no te olvides que Alberto no es un Ceo de las finanzas, sino un profesor de derecho Universitario y esa característica la tenemos que entender y aceptar….

CHA; Es que estamos encerrados compañero Pinda porque para ganar las elecciones del 2021 no va a alcanzar nuestra unidad sino que los votos que harán falta saldrán también de nuestra aptitud para gobernar con autoridad.-

PFV: Entonces Chubi, volviendo al principio de la charla, cuanto es el peso que en esta etapa tiene la actividad militante ? Veo que ya no alcanza el voluntarismo que no alcanzó antes y que quizás no alcance ahora.

CHA: Pinda, hacia falta hablar del peso en esta etapa?? en la pandemia aumente 10 kilos y el  vento adelgaza todos los dias?? lo podemos dejar para otra charla???

PFV. Si Chubi, y asadito de por medio con los cumpa de La Capitana….

(risas compartidas).-

 

Informe económico mensual

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En este documento retomamos la inflación o los Índices de Precios del mes de setiembre y agregados, como los numerosos compradores de dólares. Podemos decir que con la pandemia en pleno desarrollo, la inflación no pasa desapercibida, lucha contra el Covid-19, resiste y hasta se podría decir que gana o ya cuenta con la vacuna (la inflación).

Para recrear las exportaciones, la inflación y los aumentos de precios, especialmente del Capítulo de Alimentos, recurrimos a Inodoro Pereyra quien ya en 1995 visualiza la realidad que venía galopando: “Acá, en mi dormitorio, vamos a sembrar soja, que es planta de interiores _le dice a Mendieta_. Y papa en la cocina, para evitar los intermediarios”.

Cuando poIngamos punto final a este informe, nos abocaremos a indicadores que den señales sobre cómo está operando la economía. Hemos encontrado números interesantes. Los datos recientes al momento de redactar el documento fue el anuncio del ministro Guzmán sobre financiamiento del Tesoro y los movimientos en el mercado cambiario. Dice: “El Ministerio de Economía anuncia que durante los meses de noviembre y diciembre no se solicitarán asistencias del Banco Central al Tesoro en forma de Adelantos Transitorios, tras las cancelaciones efectuadas en los últimos días. En cuanto a la política financiera ………se apunta a renovar la totalidad de los vencimientos de capital e intereses y obtener financiamiento neto de mercado por hasta un 10% respecto del total de vencimientos de dicho período. Cualquier incremento de financiamiento neto que supere ese umbral será destinado a reducir adicionalmente el nivel de asistencia del Banco Central”.

Después de los avatares de la deuda, ahora ordenada, el esfuerzo para regularizar el financiamiento del Tesoro, y con el Presupuesto casi aprobado, el Riesgo País debiera estar nuevamente en los 1.000  puntos, pero nunca se sabe.

Siguiendo con la cuestión en un “Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu” sobre el Presupuesto: dice Montesquieu “Toda la obra de la administración financiera, por muy vasta y complicada que sea en sus detalles, se reduce, en último análisis, a dos operaciones harto sencillas: recibir y gastar. En torno de estos dos órdenes de hechos financieros gravita la multitud de leyes y reglamentos especiales, que también tienen por objeto una finalidad muy simple: hacer de manera que el contribuyente no pague más que el impuesto necesario y regularmente establecido, hacer de manera que el gobierno no pueda utilizar los fondos públicos sino en erogaciones aprobadas por la nación”……………………………….Continúa Montesquieu:  “Tal resultado pudo alcanzarse mediante la creación de lo que, en el lenguaje moderno, se llama el Presupuesto del Estado, es decir, el cálculo aproximado o la relación entre entradas y salidas, previstas no para un período de tiempo prolongado, sino cada año para el servicio del año siguiente. El presupuesto anual es el elemento capital y en cierto modo generador de la situación financiera, que mejora o se agrava en proporción a los resultados verificados”. En otra oportunidad continuaremos con las respuestas de Maquiavelo.

Setiembre fue un mes particular donde se produjo (para mal o para bien) confluencia entre la variación del dólar y la inflación. Se redujo la tasa de interés real y el Índice del Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) fue negativo. Demasiado.

Como siempre, el énfasis es la inflación con algunas conjeturas. Los gráficos tratamos de hacerlos más claros poniendo el acento en las variaciones de cada mes, en 12 meses y por año en períodos más prolongados y más cortos para agregar detalles.

El promedio de varios organismos que producen el IPC alcanza el 2,6 %, tal como se puede apreciar en el cuadro y en el primer gráfico. Si seguimos la inflación de setiembre 2020, en algunos países tenemos un ataque de envidia (estamos tratando de buscar otra palabra), España, -0.37 %; Italia, -0.68 %; Francia, 0.05 %; Estados Unidos, 0.14 %; Chile, 0.64 %; Brasil, 0.64 %, y Perú, 0.14 %. ¿Hoy la inflación debería bajar? Nos estamos quedando sin argumentos.

No nos sorprenden los millones de personas que compran dólares. En el 2020 siguieron siendo muchedumbres, pero duramente acotados en el monto de compra. Pero comprar un dólar implica estar expuesto al clima, largas colas virtuales, sacrificios, condena al fuego eterno. En setiembre 3.400.000 (48 estadios de River al mango) completaron la compra y finalmente ese importante número (millones personas) ya esperaba el siguiente mes.

El presidente Fernández ha dicho sobre la pandemia: “Sigamos atentos la situación, que nadie tome con displicencia este tema”. Y tiene razón.

 

Informe económico mensual

Análisis de la coyuntura económica

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El ministro Guzmán, al presentar el proyecto de Presupuesto 2021 en Diputados dijo que éste es un plan económico de transición, un «sendero de sostenibilidad fiscal» en que el Estado usa la política fiscal como herramienta contracíclica» y ratificó las proyecciones de déficit fiscal de 4,5% para 2021 un nivel “adecuado en el contexto de las restricciones que enfrentamos para apuntar a una recuperación sostenible y fortalecer la inversión pública en áreas estratégicas; y compatible con transitar hacia un sendero de estabilidad» que conduzca al desarrollo con una política económica diferente ante el actual problema de confianza, y que la política de financiamiento para afrontarlo es con 40% de deuda pública y 60% con recursos del BCRA, que «no es el mix óptimo, pero es el factible” ya que depender menos del financiamiento monetario en estas condiciones no sería realista y precisó que el objetivo de endeudarse en pesos, «requiere del desarrollo del mercado de capitales local, y no depender del endeudamiento en dólares”, pero tampoco “depender de forma estructural del financiamiento del BCRA» y defendió el control de cambios para lidiar  con la especulación financiera derivada de una política monetaria que favoreció el ingreso de capitales especulativos.

El principal problema inmediato, de agudas tensiones cambiarias con la continua suba del dólar que tuvo lugar desde el endurecimiento del cepo y que llevó la brecha cambiaria desde el 70% al 100% podía empujar a los ahorristas a retirar sus depósitos en dólares de los bancos, aunque el sistema financiero está líquido. Para Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, “la situación de los bancos comerciales es sólida: no hay riesgo sistémico o de corrida bancaria que fuerce a un corralito en el corto plazo”. Lo que complica el panorama, es que las reservas netas del BCRA están en baja continua, lo que llevó a estimar que se podría endurecer el cepo, aunque el cálculo de la mayoría es que una devaluación es inevitable, lo que parece estimulado por los consultores pese a que el gobierno lo niega, y aun así, tampoco pondría en peligro a los depósitos en dólares. Ante la necesidad de terminar con las tensiones cambiarias, la mayoría de las de los analistas propone ganar la confianza del mercado bajando las retenciones o acelerando el acuerdo con el FMI, pero también se pedía acelerar el canje, y ni bien se concretó con gran éxito, aparecieron otros reclamos, en una secuela que parece interminable.

En su edición del 24/9/20, Ámbito Financiero ofreció una serie de reportajes acerca de las alternativas que se presentaban en ese momento ante la insuficiencia de las medidas tomadas por el ministro Guzmán para frenar el dólar y achicar la brecha. Las siguientes tres respuestas que sintetizamos, resumen las posiciones más importantes.

Miguel Kiguel cree que lo que más afectó al CCL fue  la restricción para que las empresas paguen sus deudas en el exterior, en lo que coincide con el ministro Martín Guzmán, y tampoco le da demasiada importancia al blue por ser un mercado chico. Kiguel proponía revertir expectativas, ya que el riesgo-país volvió a subir, lo mismo que el interés de los bonos y el dólar “y el gobierno no tiene ninguna respuesta”, porque, hasta antes del cambio de política de Guzmán de mediados de octubre, afirmaba que solo había puesto impuestos, cepo o regulaciones y que no tenía un plan para bajar el dólar, aunque reconoce que tiene un precio sin sentido desde un punto de vista lógico, y que una devaluación dejando todo como está, tampoco iba a servir, por lo que enfocaba la necesidad de mostrar un Presupuesto con un déficit que se pueda financiar, que el BCRA indique cómo va a recomponer reservas y que si bien sería bueno que haya un mercado de capitales en pesos, “la gente ahorra en dólares” por lo que se precisaría “una moneda que no se devalúe”. Esta reflexión partía de una crítica acertada para terminar confluyendo indirectamente en asegurar que del dólar no se puede salir (porque el peso no es “una moneda que no se devalúe”) y que el ajuste sigue siendo la única salida, al centrar la cuestión en el déficit fiscal, como la gran mayoría de consultores y analistas, ignorando reiteradamente el resultado de todos los ajustes anteriores y la realidad de la economía mundial, en que toda economía nacional no puede sobrellevar la crisis sin aumento del gasto público, empezando por Estados Unidos, que cuenta con la moneda aparentemente menos capaz de devaluarse.

Roberto Feletti fue a lo que parece ser el centro del problema: “Hay un conjunto de agentes económicos, entiendo que son los más poderosos, que están presionando fuerte porque quieren la salida rápido y ampliar la brecha con el dólar oficial para poder reingresar al país tenencias en el exterior en condiciones más óptimas” y sostienen “una presión devaluacionista por la vía de ampliar la brecha”, por lo que entiende que hay un el móvil político que “persigue en el corto plazo aristas de desestabilización económica del gobierno y, más a mediano plazo, una devaluación; pero no da la impresión que eso pueda ocurrir” y sitúa el “componente político” en “la perspectiva electoral para el año que viene”, y dá implícitamente dos condiciones necesarias para superar la crisis: una “una economía en crecimiento” para la que existe un programa financiero y el contenido del Presupuesto 2021, que incluye el superávit comercial, a lo que agrega una baja del impacto de la pandemia a través de la vacuna.

Jorge Herrera especificó el posible origen de las dudas y su incidencia futura. En casi nueve meses, lo que el BCRA le inyecta al Tesoro para financiar el déficit fiscal, le vuelve al colocar Pases y Leliq, cuyo crecimiento desde comienzos de año (hasta la cuarta semana de septiembre, cuando escribió el artículo) fue de un 116% y reconoció que, si no hubiera sido así, el blue estaría todavía mucho más alto, pero que esa deuda se remuneraba con intereses de casi 470.000 M y un stock de Pases y Leliq que para fin de año superará 11% del PBI, un nivel similar al de las Lebac, lo que también terminaría resultando insostenible, pese a que el Tesoro se estaba comportando de la mejor manera reduciendo la asistencia financiera del BCRA. Lo insostenible era que en el Presupuesto 2021 gran parte del déficit proyectado se seguiría financiando con emisión y reaparecería la opción entre inflación o seguir aumentando el stock de Leliq en un 2021 sin financiamiento, lo que continuaría limitando la recuperación de la economía.

Si tratamos de resumir el sentido de la política del Presidente AF y diferenciarla de la gestión Cambiemos hay que señalar el control de capitales y la imposición de un cepo al dólar como componentes no accidentales ante la emergencia sino con un carácter estratégico y con más profundidad, pero concentrando el principal esfuerzo en poner en marcha la economía productiva (la el agro como la de la industria y la energética con el petróleo, el gas de Vaca Muerta y la minería) en vez de centrarla en la financiera con eje en el endeudamiento y la suba de la tasa de interés, pero no se pudo reducir la presión sobre el dólar y la brecha cambiaria se fue acentuando, con el consiguiente impacto sobre las reservas ya disminuidas del BCRA. Primero se acentuaron el cepo y los controles, desde agosto tomó más fuerza el financiamiento en pesos, en septiembre se consiguió intensificar el freno a la emisión monetaria con menor asistencia al Tesoro, mayor recaudación tributaria y más emisión de deuda en pesos, y a mediados de ese mismo mes se profundizaron el cepo y los controles. Sin embargo, el resultado seguía siendo insuficiente como sostén financiero de una política de firme crecimiento productivo.

Desde mediados de octubre, Guzmán impuso su criterio con una política más atractiva para el mercado y un cambio de dirección en las regulaciones para la operación de los dólares financieros, flexibilizando restricciones al CCL facilitando sus operaciones y aumentando el plazo mínimo de tenencia de los títulos para operar el CCL (parking) habilitando una mayor oferta. En el próximo paso en ese sentido, tratará de que el programa que se alcance con el FMI pueda concretar un plan de recorte gradual del déficit fiscal y del financiamiento con emisión monetaria y eventualmente un reforzamiento del financiamiento. Ya el proyecto de Presupuesto 2021 reflejaba el esfuerzo encaminado a reducir el déficit fiscal en medio del aumento del gasto, ya que si bien el déficit primario es de 4,5% del PBI y se cubre en un 60% con emisión, es 3 puntos menor al previsto para 2020 y después de las explicaciones brindadas por Guzmán, que acompañaron a las nuevas medidas de mediados de octubre, el CCL y el MEP comenzaron a revertir su escalada y el FMI apoyó las medidas.

El diagnóstico de Guzmán que fundamentaba la mayor flexibilidad financiera es que la principal presión cambiaria proviene de fondos extranjeros que quedaron atrapados en activos en pesos por el cepo y que buscaban dolarizarse y fugarse a través del CCL, por lo que a mitad de octubre puso en marcha tres medidas para dar liquidez al mercado de cambios y comprimir la brecha: 1) eliminar el parking para la compra de títulos y alargar el plazo de permanencia para vender, esperando que haya más oferta de dólares y el BCRA tenga que vender menos para satisfacer la demanda; 2) la licitación de un bono por 750 M dóls para los acreedores atrapados en el cepo cambiario, y 3) la rehabilitación de fondos extranjeros para que puedan volver a operar con títulos nominados en moneda extranjera, ya que las regulaciones del 15/9 tendieron a reducir la liquidez del mercado, por lo que el BCRA pasó a derogar la limitación para fomentar la operatoria de emisiones locales en los mercados regulados locales, se redujo el parking y se favorecerá “el proceso de intermediación para incrementar la liquidez de los instrumentos locales» con la subasta de bonos en dólares que venía siendo continuamente postergada por la inestabilidad de los bonos, en vez de dotar de mayor previsibilidad y volumen al mercado financiero.

A fin de octubre, un balance de esta nueva política daba como resultado que el BCRA  logró contraer la emisión monetaria mediante tres canales: el cambiario (con las ventas diarias de dólares), el monetario (financiamiento al Tesoro con colocaciones de deuda) y el bancario (la suba en la tasa de interés de las Letras y los Pases). 1) Por el canal cambiario, con la venta de dólares del BCRA al sector privado y al gobierno, éste recibe pesos y contrae la emisión, aunque no se calmó el drenaje de reservas ni se redujo la brecha cambiaria, pero se logró contraer la emisión al financiar una mayor parte del déficit fiscal con el mercado de deuda en pesos y con una mayor absorción con el cambio de la composición entre pases y Leliq; 2) Por el canal monetario, en octubre el Tesoro aumentó mucho la devolución de adelantos transitorios, y 3) Por el canal bancario, el BCRA modificó la composición de los pasivos remunerados, al subir la tasa de los Pases a un día, de 19% a 30% y bajar en dos puntos la tasa de las Leliq, de 38% a 36%, consiguiendo de esa manera una mayor absorción. (BAE 28/10/20, Mariano Cúparo Ortiz, p.2).

El dólar libre, que a fin de 2019 estaba en 77,25 pesos y llegó a un máximo de 138 el 15/5/20, después se aquietó hasta que a mediados de septiembre, cuando se intensificó el cepo, y estaba en 145 pesos, empezó a subir aceleradamente hasta llegar a 195 el 23/10, y cuando el ministro Guzmán aplicó la flexibilización, bajó con mucha rapidez hasta 157 el 6/11, al cierre de este análisis, y si bien la brecha perforó el 100%, está todavía en 90%, logrado a un costo muy elevado, porque para eso tuvo que vender más de 960 M de dóls en reservas para bajar el CCL y el MEP, aunque el blue se redujo bastante menos, Sin haber llegado a una magnitud de brecha aceptable para el gobierno, se le está reduciendo el margen de acción por ese lado y empieza a apostar por un acuerdo rápido con el FMI que incluya un desembolso adicional de dólares.

Así va quedando arrinconado el problema a la reducción del déficit fiscal, único objetivo que suele tener el mercado, que siempre prefieren bajar el gasto antes que aumentar la recaudación, en una óptica más inclinada a la ganancia empresaria, suponiendo que es el camino más directo a la inversión, sin tener en cuenta que la inversión financiera, predominante en la crisis, no siempre favorece a la producción. Por eso el mercado y la mayoría de los analistas no dejan de lado la insistencia de actuar directamente sobre el déficit fiscal reduciendo el gasto, pero con la última serie de medidas de Guzmán, la brecha bajó aunque con alto costo y la apuesta del ministro sigue siendo esforzarse en reducirla aún más.

Una alternativa para disponer de más dólares es lo que se podría llegar a disponer con el swap con China o contraer más deuda con el FMI. El FMI podría analizar si avanza con la Argentina en un Acuerdo de Facilidades Extendidas que active el repago de la deuda a partir del año 2024 y durante 10 años y que sume recursos adicionales para alimentar las reservas, pero todos los acuerdos de ese tipo no han dado resultado porque se apoyan en el ajuste, que es exactamente lo contrario de lo que la gestión del presidente AF se propuso, y no por una cuestión ideológica sino porque es muy difícil encontrar un ajuste que funciones, y menos en la Argentina, con su larga serie de políticas de este tipo fracasadas. Y así como la Fed no tiene más alternativa que emitir porque la llave para impedir la recesión está en el gasto público, como se puede apreciar en la síntesis internacional de este informe, y ha llevado a los teóricos monetarios fuera de la Argentina a afirmar que la emisión no provoca inflación y obligó al FMI a ser mucho más considerado con la Argentina después del grave traspié en que incurrió con el endeudamiento de Cambiemos, es posible que se pueda flexibilizar un acuerdo de este tipo.

Por consiguiente, lo decisivo sigue siendo generar las condiciones para que la política productiva pueda acelerarse e intensificarse, para lo que es imprescindible reducir aún más las presiones financieras, porque no hay otra alternativa a que la solución venga por la producción. Hasta ahora, las propuestas del agro o de la industria terminaban siendo contradictorias, porque la mayor exportación requería una restricción interna o porque las propuestas industrialistas se apoyaban excesivamente en el mercado interno y no tenían competitividad. El proyecto productivo no puede menos que combinar agro e industria y asegurar una gran masa de exportación del agro porque es la única manera de respaldar el inicio de una política industrial que se apoye en el mercado interno pero que busque desde el primer momento alcanzar la exportación. Por eso tiene gran importancia la propuesta del Consejo Agropecuario de promover exportaciones por 100.000 M dólares a diez años. Y también la posibilidad de desarrollar nuevas áreas para sostener la producción, entre ellas el petróleo y la minería, pero también un papel más dinámico para las pymes en la exportación, más el concurso de la promisoria economía del conocimiento.

El reforzamiento factible de la producción es la única manera de evitar que se vuelva a la falsa opción de ajuste o producción, porque con el ajuste no hay crecimiento y porque la producción no puede estar centrada exclusivamente en el mercado interno y no aprovechar al máximo las ventajas de los sectores competitivos exportadores. Hasta ahora, el ajuste no facilitó el desarrollo industrial porque invariablemente castigó al mercado interno y se apoyó exclusivamente en la deuda y porque la inversión que conlleva es casi exclusivamente la financiera, una deuda continuamente reciclada a tasas de interés cada vez mayores que llevan tanto a los sectores competitivos como a los que viven del mercado interno a la compra de dólares y la fuga de capitales, y termina arrastrando también al ahorro y configurando una economía bimonetaria porque la fuga de capitales y el ahorro en moneda extranjera se convierten en complemento del endeudamiento y viceversa, una situación solo capaz de superarse de manera estructural.

Lo que queda por delante es desarrollar al máximo un esquema productivo insertado en la realidad del sistema mundial, sin olvidar que su mayor característica presente es una crisis difícil de doblegar y no solo atribuible a la pandemia, porque el estancamiento y la recurrencia al gasto público y a la deuda para neutralizarlo vienen de la crisis financiera de 2008, están presentes en todas las economías.