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Blog Página 93

“Pax cambiaria”, De la Rúa y el desfile de tanquetas hidrantes

Por
Roberto Feletti
-
14 julio, 2019
0

Alejandro Bercovich, en su editorial del 9 de julio en el marco del programa televisivo Brotes Verdes, graficó con total precisión la ominosa simultaneidad de imágenes ocurrida ese día. Por un lado, la reivindicación más allá del protocolo, de un Presidente fallecido que abandonó su administración en helicóptero dejando tras de sí 39 muertos por la violencia policial y al país sumergido en la peor crisis de su historia. Por el otro, el inédito desfile de las fuerzas de seguridad con la exhibición de sus máquinas represivas.

Como se suele afirmar, “todo tiene que ver con todo”. Fernando De La Rúa fue un presidente que a poco de iniciar su Gobierno rompió la coalición política con la que había ganado las elecciones y se aferró a sostener el esquema de Convertibilidad (u$s1=$1), impulsando duras políticas de ajuste sobre trabajadores públicos, jubilados y universidades. Rifó u$s 20.000 millones de las reservas del Banco Central para sostener un dólar barato que tornaba inviable la economía real y lanzó una reestructuración de deuda ruinosa como el Megacanje, que no evitó el default. Todo ello en procura de alcanzar el denominado “Grado de Inversión” para los organismos multilaterales y calificadoras de riesgo que haría “llover inversiones” sobre la Argentina. Nada de eso ocurrió y el final de su Gobierno es historia conocida y trágica.

¿Por qué entonces el Gobierno homenajea y elogia en su partida a un Presidente tan impopular y de memoria triste? Es en este punto dónde ingresa el aire marcial del desfile de las fuerzas de seguridad con sus tanquetas hidrantes.

La idea que se pretende transmitir es que De la Rúa fue blando para sostener el rumbo elegido, pero ese rumbo era el correcto: una baja estructural y generalizada del nivel de vida de los argentinos y la libertad de los capitales internacionales y locales para hacer negocios con el país. Recrear el famoso “clima de negocios” que se llamaba.

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El conjunto de políticas actualmente vigente es similar al de De La Rúa: endeudamiento desmesurado, apertura comercial y financiera, ajuste permanente sobre el Estado como redistribuidor social, la economía productiva desplomada y sostenimiento de la paridad cambiaria vendiendo reservas del Banco Central prestadas como emblema de la corrección del sendero elegido.

La diferencia con el pasado es que Cambiemos cuenta con un apoyo irrestricto cuanti-cualitativo del FMI. A Domingo Cavallo, último ministro del gobierno de De La Rúa, el organismo multilateral le retiró el apoyo en agosto de 2001, precipitando la caída.

Las imágenes combinadas entonces son certeras: “este el camino correcto, no hay otro” que explica el revisionismo a De La Rúa, “pero estamos dispuestos a ir hasta el final” que se trasunta en el desfile. “Además contamos con apoyo internacional” que sostiene la “pax cambiaria”.

Evidentemente, todo tiene que ver con todo.

 

https://www.eldestapeweb.com/nota/-pax-cambiaria-de-la-rua-y-el-desfile-de-tanquetas-hidrantes-201971321540

La gestión de María Eugenia Vidal: deuda, ajuste y desinversión

Por
Roberto Feletti
-
13 julio, 2019
0

El bienio de la expansión de recursos 2016/2017

El gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal, durante el bienio 2016-2017, se benefició de dos reformas fiscales:

-La restitución del 15% de coparticipación retenido para financiar la ANSES, devuelto en cuotas anuales del 3%: si bien esto es común a todas las provincias, para Buenos Aires adquiere una magnitud singular, pues supone una cifra próxima a los $ 4.700 millones anuales incrementales cada año. Al 2018, la suma asciende a casi $ 14.000 millones.[1]

-El descongelamiento del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano bonaerense, llevándolo desde $ 650 millones hasta $ 21.000 millones en 2018 y con una proyección de recursos de $ 44.000 millones para 2019. La conflictiva reforma previsional se llevó adelante esencialmente para transferir a la gobernación de Vidal recursos de la ANSES recortados de las jubilaciones. 

Los recursos disponibles de la gobernadora Vidal se acrecentaron en un 43,7% en 2016 (de $ 274.304 millones en 2015 a $ 394.097 millones en 2016) y en un 43,2% en 2017 (alcanzando a $ 564.505 millones). Además, se autorizó a la Provincia a endeudarse sin restricciones por encima de los topes impuestos por la ley de Responsabilidad Fiscal.

El stock de deuda provincial subió un 60,8% en 2016 (de $ 122.085 millones en 2015 a $ 196.294 millones en 2016) y un 29,7% en el 2017 ($ 254.531 millones).  

Relación Inversión Pública-Deuda Pública

El cuadro siguiente refleja las evoluciones seguidas por el stock de deuda pública y por la tasa de inversión pública aplicada en el trienio 2016-2018, partiendo del inicio del gobierno de Vidal en el cierre del año 2015. 

La evolución seguida por el stock de deuda en relación a la tasa de inversión pública aplicada desmiente que la necesidad de endeudamiento haya estado asociada a una fuerte recuperación de las obras públicas de la Provincia.

Si bien, en valores absolutos la inversión pública aumenta significativamente respecto del nivel del 2015, el impacto en términos relativos en comparación al volumen de deuda y a los ingresos recibidos es mucho menor. Hacia el año 2018, la relación inversión-deuda es de apenas un 9%. Otro tanto ocurre si se establece la relación inversión-ingresos totales, que es del 6,2% en el año 2018.

El nivel de inversión adoptado por la gestión de Vidal es muy bajo, visto tanto a partir de los ingresos totales como de la deuda contraída.

Relación Servicios Sociales-Ingresos Totales

El cuadro que sigue muestra cómo evolucionaron la curva de los ingresos totales y las partidas destinadas a servicios sociales en el trienio 2016-2018, partiendo del cierre 2015, año de inicio de la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Al igual que lo que ocurre en la relación inversión pública-deuda, los servicios sociales pierden fuerza en su aceleración y evolucionan por debajo del crecimiento de los ingresos totales. Es decir que, a pesar de la potente expansión de recursos que gozó la Provincia, sobre todo en el lapso 2016-2017, las proporciones de los mismos destinadas a inversión social descienden en términos relativos.

La relación servicios sociales-ingresos totales en el año 2015 era de 66%, siendo 65% en el 2016 y, finalmente 61% en el 2017 y 52% en el 2018[2].

Lo descripto precedentemente demuestra que los mayores recursos fiscales y financieros recibidos por la gobernación de Vidal no derivaron en aumentos significativos en proporción a lo percibido, ni en servicios sociales ni en obra pública para los bonaerenses.

El bienio del ajuste 2018/2019

La crisis iniciada en abril del año 2018, consecuencia de la política económica del gobierno nacional, impactó de lleno en la Provincia de Buenos Aires:

  • Los recursos experimentaron un crecimiento interanual del 29,7%, conviviendo con una inflación minorista del 47,6%. La caída, en términos reales, fue de casi 14 puntos.
  • La deuda pública nominada en moneda extranjera, equivalente a U$S 10.095 millones, fue sensiblemente impactada por la devaluación del peso, de casi el 95% en el 2018. Ocurrió entonces un incremento del stock del pasivo de la Provincia del 86,4%, sin un sustento equivalente de fondos frescos para el Tesoro provincial.
  • El correlato de este cuadro de situación es:
  • Estancamiento de la tasa de inversión pública, que pasa de $ 41.826 millones en 2017 a $42.655 millones en el año 2018. La variación interanual fue de apenas 2%, implicando una caída en términos reales respecto de la inflación minorista del 44,7%.
  • Los fondos aplicados a servicios sociales pasan de $ 323.394 millones en el 2017, a $ 357.789 millones en el 2018. La variación interanual nominal fue de 10,6%. En términos reales, considerando la inflación minorista, el descenso resulta de 33 puntos.

Los cuadros precedentes muestran el aplanamiento de las curvas de inversión públicas y servicios sociales en el año 2018, revelando los límites encontrados por la gobernación a partir de la crisis y a consecuencia de no haber producido grandes expansiones durante los años más favorables que sirvieran de pisos amortiguadores.

Perspectivas 2019

El Presupuesto 2019 significa la profundización del ajuste iniciado en el 2018 y, a la vez, el intento de distribuir sus costos en los municipios, enjuagando los déficits de gestión de Vidal y su adhesión pasiva al programa fondomonetarista del gobierno nacional.

[1] Todas las cifras vertidas corresponden a datos oficiales nacionales y provinciales elaborados por las actuales autoridades.

[2] Cifras de servicios sociales del año 2018 son provisorias debido a que aún se cuenta con el cierre definitivo de ese año.

fuente:https://diagonales.com/app.php/contenido/la-gestin-de-mara-eugenia-vidal-deuda-ajuste-y-desinversin/15503

Dólar y elecciones 2019: El humo se disipa cada vez más rápido

Por
Roberto Feletti
-
7 julio, 2019
0

La columna pasada cuantificamos la espectacular ganancia financiera en dólares alcanzada en el bimestre mayo-junio. Un tenedor de depósito a plazo fijo en pesos acumuló, en ese lapso, un 16,5% de renta en dólares por su inversión. También señalamos el contraste entre dicho negocio especulativo a costa del Estado y el hundimiento de la economía real en la primera mitad del año, tal como lo registran las cifras oficiales.

El PBI del primer trimestre 2019 acusó una caída interanual del 5,8%. Más grave aún resulta la retracción del consumo privado, que disminuyó un 10,6% interanual, y el desplome de la tasa de inversión. La formación bruta de capital presenta una baja en el primer trimestre de este año del 24,6% respecto del mismo período del 2018. En la misma sintonía, el índice de producción industrial (IPI) registró un descenso del 10,6% en el primer cuatrimestre del 2019. El indicador sintético de la construcción fue negativo en un 7,5%, y el de energía en un 3,2%, ambas variaciones interanuales correspondientes al primer trimestre 2019.

A su vez, la utilización de capacidad instalada en abril es del 61,6%, verificándose una ociosidad mucho mayor que ese promedio en la industria automotriz (37,6%), metalmecánica (46,7%) y textil (49,5%). Sin embargo, el dato más ominoso resultante del cuadro descripto se manifiesta en la tasa de desocupación abierta, que para marzo fue del 10,1%, luego de trece años con mediciones de un dígito.

 

Flourish logoCreado con Flourish

El resumen de la economía real expuesto en sus números duros es el resultado de una política de ajuste centrada en un torniquete fiscal y monetario orientado a contraer la actividad interna, a fin de cerrar el desequilibrio externo. Pese a esto, la cuenta corriente del balance de pagos del primer trimestre del año en curso presentó un déficit de U$S 3.849 millones, cuya proyección anual se aproxima a los U$S 16.000 millones. Sin financiamiento, con caída permanente de reservas por fuga de divisas y falta de ingreso de dólares por las exportaciones agropecuarias (el primer semestre se liquidaron U$S 10.718 millones, por debajo de los U$S 10.942 millones ingresados en el mismo período del 2015) resulta inviable la sostenibilidad del sector externo.

La política de renta financiera alta en dólares a costa de la destrucción de la base productiva del país sólo se explica por un angustioso deseo de legitimación electoral oficialista. 

El gobierno ensaya planteos políticos y propagandísticos de rápido agotamiento. Los «diez puntos de consenso», el «efecto Pichetto» y, más recientemente, el «acuerdo MERCOSUR-Unión Europea». Así, mientras un ciudadano argentino se muere de frío en las calles de Buenos Aires, los comunicadores oficialistas pregonan la tranquilidad cambiaria como único bien posible para la sociedad.

El bombardeo de encuestas con la mejora de la imagen del presidente y la intención de voto de Cambiemos contrasta con la articulación de acciones destinadas a entorpecer los comicios del 11 de agosto. La no inclusión de jóvenes en el padrón electoral, el decreto habilitando colectoras, la turbia impugnación de la candidatura de José Luis Espert y, finalmente, la campaña para la supresión de las elecciones primarias invocando razones presupuestarias reflejan el conocimiento en el oficialismo del desastre causado a la Argentina. Cabe aclarar que dos días de subsidios otorgados a los bancos a través de las letras del Banco Central son suficientes para solventar la instancia democrática que significan las P.A.S.O.

El humo del marketing se disipa cada vez más rápido por el viento de la realidad. Es hora de que el cinismo y la mentira cedan ante un debate franco y consensuado entre todos los argentinos sobre cómo recuperar la Nación de estos años de deterioro.

Por qué la clase media argentina odia a los pobres

Por
Administrador
-
4 julio, 2019
0

 

La pregunta parte de una afirmación. Quien aquí escribe da por hecho que el odio a los pobres (aporofobia) por parte de un sector de la clase media argentina, es una triste realidad. No se percibe, porque no se manifiesta a menudo explícitamente y las personas que están impregnadas de este odio no reconocen abiertamente que lo tienen. Solo de vez en cuando se hace visible con algunos conocidos insultos y agresiones, tales como “negros de m…”, “vagos de m…”, “hay que matarlos a todos”, “planeros”, etcétera. Esas expresiones tan escuchadas son la prueba más irrefutable del odio que ha enfermado a una parte de la sociedad argentina.

Admitir este odio implicaría aceptarse como una mala persona ante uno mismo y ante los demás, y sería difícil para una persona dormir con eso. Es un odio políticamente incorrecto porque está dirigido hacia alguien que en los hechos es más débil. Por eso, el odio a los pobres se esconde detrás de múltiples máscaras. Por ejemplo, se esconde detrás del color de piel; el insulto “negros/as de m…”, no está dirigido, por ejemplo, al “morocho fachero” que es un joven abogado de alguna prestigiosa firma o la morocha que es una reconocida y glamorosa modelo. El insulto es hacia aquellos que viven en barrios humildes y se desempeñan en trabajos que a menudo son informales y requieren gran esfuerzo físico.

El odio a los pobres también se esconde detrás de un supuesto “nacionalismo” que rechaza a bolivianos, paraguayos y peruanos. Alguno podrá decir que se trata de xenofobia (odio a los extranjeros) pero no es así: no se odia al extranjero estadounidense, al inglés o al alemán, o a las multinacionales; se odia al boliviano, al paraguayo y al peruano, es decir, a los extranjeros que son pobres. Es aporofobia, y no xenofobia. Es odio de clase puro y crudo.

En el plano político se la odia a Cristina Fernández de Kirchner y se odia al peronismo porque con sus políticas representan mejor que nadie los intereses de los pobres. Los medios de comunicación tuvieron la inteligencia de imponer la máscara de la corrupción. Duermo tranquilo creyendo que odio a Cristina “porque se robó todo” cuando en realidad la odio “porque les daba a esos negros”. Se la odia por la Asignación Universal por Hijo, pero como no queda bien afirmar eso, entonces dicen la odian por “corrupta”. Los medios de comunicación le dieron a los aporofobos un discurso moralmente correcto detrás del cual esconden su odio a los pobres.

“Yo hice méritos para estar donde estoy y aquel que es pobre es pobre porque quiere”. La verdad es que estos supuestos “méritos” no son medibles. Es fácil hablar de “méritos” cuando no se nació en la pobreza y en la marginalidad. Para que pudiéramos hablar de méritos al menos deberíamos vivir en una sociedad donde todas y todos partamos desde el mismo escalón social, pero una persona no elije dónde nacer.

La ideología de la meritocracia es peligrosa porque es una ideología de superioridad-inferioridad: hay personas superiores (los que han hecho méritos) y personas inferiores (los que no han hecho méritos). No por una cuestión de raza, etnia, nacionalidad o creencia, pero sí por “méritos”. La meritocracia es darwinismo social puro; es la “supervivencia del más apto”.

El odio a los pobres se manifiesta también en el plano laboral. “¡Agarren la pala!”, exclaman desde una oficina con aire acondicionado. Para las y los pobres les corresponde la pala, la zanja, la losa, la escoba, el trapo de piso, el balde, es decir, el trabajo físico e informal, construir y limpiar cosas que después le van a pertenecer a otros. ¿Y para la clase media que tipo de trabajo hay? La oficina, la empresa, el estudio, es decir, el trabajo de cuello blanco. Y si una persona, como quien escribe, es de clase media, pero defiende a los pobres, le corresponde lo mismo que a los pobres; “el agarren la pala” y el “choriplanero” no faltará para nosotros también.

¿Por qué la clase media argentina odia a los pobres? Porque particularmente los pobres argentinos no son sumisos, se rebelan contra el sistema, no se someten a los mecanismos explotadores e indignos que les quieren imponer. Es decir, muchas de ellas y ellos no están dispuestos a pasarse las 24 horas de los siete días de la semana al rayo del sol haciéndole una losa a otro y limpiándole la casa a otra. Alteran el orden social meritocrático; el razonamiento de las personas que adhieren a ese orden es algo así como lo siguiente: “Vos no podés tener este celular, esta neetbook, etcétera, solo yo y mis hijos podemos tener acceso a eso; yo soy superior a vos porque hice los méritos para poder tener estas cosas”.

Esas mercancías son trofeos que simbolizan los logros meritocráticos y no necesariamente son solo para el disfrute o satisfacción de una necesidad como erróneamente solemos creer. Simbolizan una exclusiva superioridad de clase. Según los meritócratas no todos deberían tenerlas, porque siendo así perdería el sentido tenerlas. Si los pobres quieren tener algunas de esas cosas, deben cumplir el “rol” que les asigna el orden social, que es “la pala” que tanto exige la clase media.

El peronismo, y más particularmente y acentuadamente, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (digámoslo con todas las letras) insubordinó a los pobres de este país.

En la página 559 de “Sinceramente” Cristina cuenta que una vez le preguntó a un reconocido empresario por qué odian tanto el peronismo, si con el peronismo los empresarios ganan mucho dinero mediante el consumo interno. La respuesta fue un prolongado y tenso silencio. No podía responder, porque responder implica una verdad cruda. Y la verdad cruda es que no se trata solo de dinero, porque el dinero y el capitalismo no tienen sentido si no da poder-control sobre otros. Y si esos otros acceden al dinero, pierden la desesperación, y si la pierden ya no se puede jugar con esa desesperación para poder controlarlos-disciplinarlos; se insubordinan.

En el fondo, en el subconsciente para ser exacto, el asunto es más complejo, es más hegeliano; el amo y el esclavo. En el acceso y no acceso a las cosas, no está el deseo.

El deseo está en desear lo que el otro desea. No está en la cosa en sí, sino que el otro quiere una cosa, pero la quiere porque esa cosa es el deseo, a su vez, de otra persona. Es el deseo del deseo. Y quien logre en esa lucha, acceder a ese deseo, representado en una cosa, y lo haga de su propiedad, determinará quiénes son los amos y quiénes son los esclavos, quiénes mandan y quiénes obedecen. A fin de cuentas, el deseo es el deseo de someter a otros. Esa es la esencia intrínseca del capitalismo.

Ernesto Bertoglio
DNI 36.793.900

 

 

fuente: https://www.eldiariocba.com.ar/opiniones/2019/6/29/por-que-la-clase-media-argentina-odia-los-pobres-8805.html

Nuestro amo juega al esclavo

Por
Graciana Peñafort
-
30 junio, 2019
0

Siempre admiré a quienes tienen oído musical. No es mi caso. Si me dan un libro, sé qué hacer y puedo interpretarlo de mil formas. Pero jamás pude comprender la música. Que me parece maravillosa y disfruto, pero sería incapaz de analizarla. Así que, en mi universo, la música se divide en dos categorías: “música que me gusta” y “música que no me gusta”. Por qué cada canción o melodía se acomoda en una u otra estantería es un proceso tan arbitrario y caprichoso que no he podido jamás explicarlo.

Soy por completo incapaz de reconocer una nota musical o reproducirla siquiera. Para aprobar Flauta Dulce en el secundario, tuve que aprenderme de memoria la secuencia de dedos que debía levantar o bajar para que sonara aceptable. Y uso el termino “aceptable” en un exceso de generosidad hacia quien fuese mi profesora de música en primer año y que, sospecho, terminó aprobándome más por piedad hacia mi inutilidad manifiesta que por mérito musical. En tercer año tuve mi crisis académica musical más profunda. Y me lleve Educación Musical a diciembre. El examen que no aprobé consistía en reconocer diferentes melodías, tipo fuga, sonata, etc. Angustiada, le pedí ayuda a amigos mejor dotados de oído que yo. Ellos me explicaron que la profesora usaba dos cassetes para los exámenes. Uno de ellos tenía el canto gregoriano (que sí podía reconocer) en el tercer lugar y otro en el cuarto lugar. De allí que me aprendí de memoria el orden de las melodías a partir de la ubicación del canto gregoriano y logré aprobar la materia.

Esta incapacidad me llevó a enamorarme de sucesivos músicos, por pura admiración. Eso sí, jamás confesé que solo podía disfrutar lo que hacían y ni de casualidad entenderlo. Pero que ellos sí pudieran entenderlo me parecía razón suficiente para enamorarme. El trompetista de jazz era genial en eso, Porque tocaba maravillosamente y disfrutaba hacerlo de una forma que solo podías sumergirte con él en el disfrute. Lo que lloré al jazzista, no lloré a ningún otro hombre en mi vida. Y cada vez que creo que voy a morir de amor (una o dos veces por semana) me acuerdo que sobreviví a eso y, que sin duda, voy a sobrevivir también en esta ocasión. Por el contrario, el pianista clásico era un petulante insoportable que pretendía explicarme lo que a luces vista me interesaba tanto como nada. Largas noches escuchando música clásica mientras él hablaba y hablaba y yo solo miraba de reojo para ver cuánto quedaba de tiempo para que acabara lo que escuchábamos y pasar a cosas más interesantes. Nunca mejoró, y cuando desapareció aprendí que a veces hay que perder para ganar. Mi último gesto de afecto fue donar el piano que dejó en mi casa a un conservatorio público. Que chicos que aman la música pudiesen aprender me pareció un hermoso epilogo de una historia que no fue hermosa en lo absoluto y un nuevo comienzo para mí y para ese bello piano. Uno más justo y más humano. Y también un homenaje a mí siempre querido Vicino: “Nemo me impune lacessit”.

El pobre folclorista… Bueno, bastaría decir que nunca me gustó demasiado el folclore, pero él supo enseñarme la belleza de las letras. Y el cantante de tangos era maravilloso, aunque no podía más de “ojito alegre” y busqué un rumbo menos angustioso.

El que adoré y adoro aún hoy fue el rockero. Pasé muchas horas felices escuchando letras de canciones e interpretándolas. Hacía diversas versiones de las canciones que nos gustaban. Yo jugaba con las palabras y nos reíamos, felices y despreocupados. Destripamos las letras de los Redonditos de Ricota, de Charly, de Pink Floyd, de los Stones. En mi memoria, esos días y esas noches son siempre luminosas y sonrientes. Aun hoy, tantos años después, veo un bajo y sonrío y espero que esté bien y sea feliz, donde sea que esté ese eterno caminante. Se lo merece.

Le debo mi amor eterno por los Redondos y por el Indio Solari. Creo que fue la más igualitaria relación, de entre mis novios musicales. Él entendía la música y yo era feliz con las palabras. Porque, así como soy incapaz de reconocer la diferencia entre un Do y un Si, con las palabras me llevo mejor. Adoro las palabras. Infinitamente.

Amo los libros, las charlas y escribir. Palabras. Hermosas palabras que sanan y redimen. Terribles palabras que duelen, que odian, que mienten. Que lastiman. Palabras largas y complejas, palabras cortas. Palabras necesarias. Poderosas. Y otras tan inútiles. Palabras. No hace mucho un colega me dijo: “Siempre me llamó la atención que ‘esdrújula’ fuese una palabra precisamente esdrújula”. Supe de inmediato que estábamos condenados a ser amigos.

 

 

 

 

 

Tal vez por eso me molesta tanto cuando se bastardean las palabras. Porque más allá de los infinitos matices que pueden adoptar, las palabras dicen cosas. Y desconocerlas es, en mi particular religión, una apostasía poco más que imperdonable.

Tal vez ahí está la raíz profunda de mi fascinación con los temas de Libertad de Expresión. Porque es en definitiva la libertad que protege a las palabras. Y creo sinceramente que hay que protegerlas. Sobre libertad de expresión escribí mi primer escrito jurídico, hace años, todavía en la facultad. Y no sé por qué imagino que estaré escribiendo sobre el mismo tema cuando llegue el acto final. Pero no estoy escribiendo esta nota para un teórico sobre libertad de expresión. Estoy escribiendo esta nota para señalar que la libertad de expresión no fue reconocida para encubrir a nadie, ni nadie puede invocar esa libertad para no cumplir sus obligaciones frente a la ley.

Hace unos días un querido amigo, al que admiro por cientos de motivos, tuvo la idea poco feliz de pedir que en el futuro se hiciese una CONADEP de periodistas, en alusión al fastidio que siente por el nivel de mentiras, agresiones, tergiversaciones y otros etcéteras igualmente nefastos que vierten a diario muchos que son más mercenarios que periodistas y que, más que honrar las palabras, las prostituyen. Salieron a responderle en manada, tachándolo de cosas horribles. Exigiendo explicaciones. Exigiendo hasta castigo. Lo único que no pasó es que ninguno de los indignados del dos al cuarto dijese que Dady Brieva —tal es el nombre de mi amigo— se había equivocado. Nadie señaló que el periodismo no miente. Nadie dijo que los periodistas no operan con objetivos tan inconfesables como evidentes. Nadie dijo que la crítica carecía de fundamentos. Solo cuestionaban la solución propuesta por mi amigo. Que en efecto no es una buena solución. Porque no es solución.

Los mismos periodistas que se ufanan de no dar derecho a réplica. Los mismos que mienten en notas sobre cuentas bancarias que no existen. Los mismos que celebran, impúdicos, ciertas muertes y ciertas enfermedades. Los mismos de siempre y otros que guardan un silencio tan prudente como cobarde y no se animan a decir que lo que está expresando su colega está mal o que no es cierto. Porque de tibios y timoratos también está llena la peregrinación al infierno de los indiferentes.

La CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) fue creada a poco del regreso de la democracia por Raúl Alfonsín, mediante Decreto 187/83. Sus objetivos eran, conforme el artículo 2 °: a) Recibir denuncias y pruebas sobre aquellos hechos y remitirlas inmediatamente a la Justicia si están relacionadas con la presunta comisión de delitos; b) Averiguar el destino o paradero de las personas desaparecidas, como así también toda otra circunstancia relacionada con su localización; c) Determinar la ubicación de niños sustraídos a la tutela de sus padres o guardadores a raíz de acciones emprendidas con el motivo alegado de reprimir al terrorismo, y dar intervención en su caso a los organismos y tribunales de protección de menores; d) Denunciar a la Justicia cualquier intento de ocultamiento, sustracción o destrucción de elementos probatorios relacionados con los hechos que se pretende esclarecer; e) Emitir un informe final. Que los argentinos conocimos como Nunca más.

Verán entonces que la CONADEP era un organismo que se creó para la investigación de las atrocidades cometidas por la dictadura militar en materia de Derechos Humanos. Digo esto para refrescárselo a mucho periodista poco lector, de los que tuvieron orgasmos televisivos hablando de la “CONADEP de la corrupción”. Y si bien hay tratados internacionales que hablan de transparencia y lucha contra la corrupción, también los hay que hablan de la libertad de expresión. Y la ponen en el lugar correcto, como derecho sistémico de todo estado democrático. Es sistémico porque sin libertad de expresión no existe sistema de gobierno que pueda ser calificado como democrático.

Pero la CONADEP solo se creo para saber qué había pasado con las personas, muchas de las cuales continúan aun desaparecidas. Y para saber dónde estaban los bebes, que seguimos buscando. Y qué habían hecho los genocidas, que aun seguimos juzgando.

En materia de libertad de expresión, el Poder Judicial tiene bastante poco que hacer salvo protegerla. Pero sí quiero señalar que el hecho de que los periodistas estén protegidos en su derecho a expresarse no significa, ni podrá significar de modo alguno, que tengan inmunidad ante la ley.

Vamos a un ejemplo simple. ¿Podría un periodista hacer editoriales dando discursos de odio? No, no podría. De hecho, hace un tiempo sancionaron penalmente a un presunto periodista que se caracterizaba por discursos misóginos (odio a las mujeres). Fue imputado por discriminación y violencia de género y luego de acogerse a la probation, debe dedicar 10 minutos de aire a que hablen especialistas en temas de género. Verán que entonces un periodista puede cometer delitos, incluso en su ejercicio como periodista.

No por cualquier causa. Por ejemplo, si un periodista miente y no es demandado por la presunta víctima de esa mentira, no debe responder ni es responsable. Y si es demandado responderá civilmente y además podrá obligarse al periodista y/o al medio a difundir la sentencia condenatoria.

Pero en nuestro país, no existe –y celebro que sea así— la prisión por causas derivadas del ejercicio de la libertad de expresión.

¿Pero qué pasa cuando un periodista comete un delito de otra naturaleza, amparándose en su función de periodista? Tal es la acusación que pesa sobre Daniel Santoro. Jefe de judiciales del diario Clarín, ha sido imputado por formar parte de una banda dedicada a llevar adelante tareas de inteligencia por completo ilegales. ¿Acaso su rol de periodista reconocido lo exime de brindar las explicaciones que le exige el Poder Judicial? ¿O de las responsabilidades penales por las conductas que le son imputadas?

Hace unos días el periodista Jose Crettaz publicó una interesante nota en el diario La Nación en la cual, con bastante torpeza, intentó plantear ante la opinión publica que el llamado a indagatoria de un reconocido periodista era un ataque a la libertad de expresión. Y eso —hay que decirlo— es falso, además de estúpido.

Daniel Santoro esta acusado de obtener información de esta banda de espías ilegales. Pero además hay que señalar que, para obtener la información, la banda torturaba psicológicamente a la víctima. Hasta que esta víctima se “quebraba”. En mensajes de chat que intercambiaba Santoro con uno de los integrantes de la banda, este lo invitó a almorzar con la víctima a los fines de participar en el operativo de “ablande” y de paso obtener un suculento titular para el diario Clarín. Santoro no solo almorzó con la víctima, que se encontraba allí bajo coacción, sino que filmó la entrevista y luego publicó la nota.

Verán entonces que, en este caso, no se trata del ejercicio de la libertad de expresión, sino de complicidad con una maniobra coactiva. Y esa conducta no merece resguardo legal alguno.

También se le imputa a Daniel Santoro haber utilizado su rol de periodista para presentar a miembros de esta banda a relevantes funcionarios públicos e incluso a otros periodistas. Es hasta patético que quien se considera a sí mismo uno de los mejores periodistas de investigación haya presentado a Marcelo D’Alessio como agente de la DEA o de la CIA sin siquiera chequear esa información, que le dio a otros como el fiscal Carlos Stornelli.

También se lo acusa de haber formado parte de las maniobras extorsivas. Desde su específica función de periodista, hablando y escribiendo sobre causas que involucraban a otras víctimas de la banda extorsiva. Con un detalle: las víctimas eran puestas sobre aviso de que esa noche o ese día Santoro hablaría de ellas. Con la lógica repercusión pública que tendría Daniel Santoro, dado el reconocimiento del que gozaba, lo cual hacia aún más intolerable la presión sobre la víctima de la extorsión.

Más aun: la banda de espías ilegales también se dedicaba a “fabricar” causas y testigos para los sectores mas infames del Poder Judicial argentino. Para ello usaba los servicios de Santoro, que llegó a publicar un libro que supuestamente era una investigación periodística sobre la corrupción y cuya fuente era uno de los miembros de la banda de extorsionadores. Que además contaba con la publicación de dicho libro para “crear” una causa. En la cual, por cierto, uno de los extorsionadores llegó a declarar.

Pero la mas vergonzante de las acusaciones que pesan sobre Santoro es la de haber espiado a sus propios compañeros de trabajo, también periodistas. En la casa de uno de los extorsionadores se encontraron informes de inteligencia sobre Alejandro Fantino y Romina Manguel, con información absolutamente personal y privada. La fuente de dicha información era Daniel Santoro, compañero de trabajo de ambos.

Ningunas de las conductas que se le imputan a Daniel Santoro están protegidas por la libertad de expresión. Ninguna.

Tampoco está protegida por la libertad de expresión la torpeza, que es hasta ahora la única defensa que ha esgrimido Santoro y quienes aun hoy lo respaldan. Y la brutal paradoja de los defensores de Santoro plantea que fue víctima de un engaño por parte de la banda de extorsionadores, para acto seguido señalar que no merece reproche penal porque es un enorme, acaso el mejor periodista de investigación.

La libertad de expresión protege a la palabra y a quienes la emiten. Pero no protege de los delitos que cualquiera puede cometer usando dichas palabras. La libertad de expresión protege las palabras y no los discursos de odio, que también están llenos de palabras. Palabras que dejan secuelas y cicatrices a lo largo de los años. Las palabras como un bisturí, pueden sanar o curar. También puede herir o matar. Pero las palabras no son culpables. Culpable es quien empuña las palabras como un arma. O un instrumento de tortura. Las palabras como violencia….Como dice el Indio: violencia es mentir.

Y mentir, afirmo de modo categórico, no es periodismo.

fuente:https://www.elcohetealaluna.com/nuestro-amo-juega-al-esclavo/

Por qué no sube el dólar: la revolución de la alegría en las mesas de dinero

Por
Roberto Feletti
-
30 junio, 2019
0
La economía real, acercándose la primera mitad del año, presenta signos de derrumbe. La variación del PBI en el primer trimestre respecto del mismo período del año pasado refleja una caída del 5,8%, cifra que abruma por la proximidad a la verificada en el colapso del 2002, que fue de un 8%. En esta línea, ha retornado el desempleo a niveles de dos dígitos, ubicándose en el 10,1%, lo cual no ocurría desde hacía trece años.El cierre diario de empresas, los despidos generalizados y la baja del consumo no se detienen con el alegre retorno a tasas de ganancia siderales de la bicicleta financiera o «carry trade» a partir del mes de mayo. El gobierno está dispuesto a pagar cualquier precio, en términos de especulación financiera, con tal de mantener el valor del dólar estable hasta las elecciones primarias. Las consecuencias se ven no sólo el desplome descripto de la economía real, sino también una expansión del déficit cuasi fiscal del Banco Central, cuya resolución a futuro será muy problemática.

Las autoridades económicas rompieron las bandas de no intervención acordadas con el FMI y, durante el mes de mayo, comenzaron a vender dólares de forma irrestricta en el mercado de cambios. Este fue el puntapié inicial para el retorno del arbitraje entre la tasa de interés y la tasa de devaluación, con notables ganancias para la primera en mayo y cerrando junio. El cuadro que sigue muestra este efecto:

Fecha Dólar Mayorista ($) Variación intermensual (%) Tasa de interés BADLAR- B. PrivadosNominal Mensual (%) Renta Financiera Mensual en Dólares (%)
Promedio Abril 45,63 10,32* 3,99 -6,74
Promedio Mayo 44,93 -1,53 4,31 5,93
Al 25 de Junio 42,31 -5,83% 3,97 10,03%

Como se puede apreciar, en el mes de abril, con un BCRA acotado para vender divisas en el mercado por la vigencia de las bandas de no intervención, la tasa de devaluación respecto de marzo fue del 10,32% y la tasa de interés promedio para los bancos privados no alcanzó el 4%. Con lo cual, la pérdida mensual en dólares del capital depositado a plazo fijo en pesos fue del -6,74% durante el mes de abril.

Esa situación se revierte en mayo, cuando el ente rector comienza a vender reservas internacionales y a asegurar la estabilidad del tipo de cambio. La tasa de devaluación se vuelve negativa (-1,53%) y la tasa de interés promedio en los bancos privados asciende al 4,31%. Esto se traduce en una ganancia en dólares para cualquier inversor en depósitos a plazo fijo en pesos del 5,9% durante el mes de mayo.

El BCRA convalidó una ganancia en dólares del 16,5% en solo dos meses

Esta situación se agudiza con el correr de junio, donde la tasa de devaluación es negativa en -5,83% y la tasa de interés en los bancos privados del 3,97%. La ganancia mensual en dólares por la bicicleta financiera en lo que va de junio alcanza al 10,03%.

El triunfo de la especulación financiera a partir de la ruptura del sistema de bandas de no intervención ha llevado a que el Banco Central convalide, en casi un bimestre, una ganancia en dólares del 16,5%. La euforia en las mesas de dinero es indescriptible.

Además de los datos negativos de la economía, real es necesario ver el costo de esta política en términos de pérdida de reservas internacionales del Banco Central. El cuadro que sigue muestra la evolución de los depósitos a plazo fijo del sector privado y las reservas internacionales del ente rector.

Fecha Depósitos a Plazo Fijo Sector Privado(en millones de $) Variación Intermensual (%) Reservas Internacionales B.C.R.A (en millones de U$S) Variación Intermensual (%)
Promedio Abril 1.132.554 1,58* 72.446 6,52(*)
Promedio Mayo 1.148.602 1,42 67.411 -6,95
Al 25 de Junio 1.186.501** 3,30% 64.296 -4,62%

El último desembolso del FMI, por U$S 10.885 millones, explica el incremento de las reservas en abril por un 6,52%. Sin embargo, el retorno de la bicicleta financiera, con los beneficios extraordinarios comentados, provoca que en mayo las reservas desciendan -6.95% y, al 25 de junio, acumulen una baja del -4,62% respecto del mes anterior. El despilfarro de dólares para convalidar esa renta financiera fue de más de U$S 8.150 millones al cierre de junio contra el promedio del mes de abril. El último dato relevante que refleja el cuadro anterior es que los depósitos a plazo fijo del sector privado evolucionan por debajo del crecimiento vegetativo que supone el devengamiento de la tasa de interés con que están remunerados.

En tanto la tasa de interés promedio desde abril hasta el 25 de junio acumuló un 12,78%, el saldo de depósitos a plazo fijo del sector privado en ese lapso sólo creció un 9,33%. Esto indica que, a pesar de la fuerte ganancia en dólares de los meses de mayo y junio, los inversores siguen teniendo desconfianza respecto de la continuidad del actual esquema. Sólo en junio, con una tentadora ganancia de más del 10% en dólares, los depósitos a plazo fijo del sector privado mostraron una aceleración en su tasa de crecimiento del 3,3%.

La conclusión que se puede extraer de estos farragosos números es que la política económica del gobierno apenas favorece a un puñado de aventureros financieros atraído por una enorme tasa de rentabilidad mensual en dólares sostenida por el Estado argentino. Los riesgos de una política cortoplacista e insostenible como la actual son enormes. Genera desconfianza incluso en los agentes económicos beneficiarios de las mismas. Lo sorprendente es que el FMI, solventador del actual diseño a través de sus desembolsos rifados en el mercado, no haga mención al respecto.

https://www.eldestapeweb.com/nota/por-que-no-sube-el-dolar-la-revolucion-de-la-alegria-en-las-mesas-de-dinero-201962822380

La señora vendada además es ciega

Por
Graciana Peñafort
-
23 junio, 2019
0

Como buena neurótica, vivo llena de miedos. Algunos más reales y otros por completo imaginarios. Me da miedo la muerte, muchísimo miedo, pero no dejo de fumar. Me da miedo la muerte y también me da miedo ir al médico y que me diga que estoy gravemente enferma. Me dan miedo las enfermedades más o menos imaginarias que día por medio creo haber contraído o estar en riesgo de contraer. Un ejemplo de mis fobias neuróticas es ir a la guardia de la clínica privada que cubre mi prepaga a ponerme la vacuna contra la Gripe A y salir despavorida por miedo a contagiarme de alguna otra peste. Sin vacunarme. Y estar ahora asustada frente a la posibilidad de haber contraído una enfermedad en esa guardia y también la preocupación previamente existente respecto a no haberme vacunado, ahora que ya llegó el frio.

Le tengo miedo al fin del mundo. El domingo del apagón me imaginé como una de las últimas sobrevivientes de un gran accidente nuclear. Tenía cigarrillos y algo de comida en la alacena, así que decidí que podía seguir leyendo unas horas. Bajaría luego de mi segura guarida en un piso 15 cuando flaquease la batería del Kindle. Recordé que a la vuelta de casa está el Hospital Fernández, que tiene generador. Pensé que allí podría recargarlo.

Me aterra nivel llorar de solo pensar en la muerte de la gente que quiero. E incluyo en la categoría “gente que quiero” también a Morganita y al Lobito loco. Que sean peluditos y no tengan DNI no los hace menos humanos para mí. Ambos dicen “guau” cuando les leo este párrafo en particular, en clarísima señal de que están de acuerdo.

Le tengo miedo al desamor, porque creo que no me gustaría tanto andar por este barrio que llamamos vida si no pudiese reflejarme en ojos que te miran con ternura. Y no es que necesite que otro me diga quién soy, pero señalo: los ojos que miran con ternura me devuelven un reflejo mucho más amable de mí misma. Más llevadero en lo cotidiano que el molesto reflejo de ceniceros odiosamente llenos y papeles desparramados.

Pero hay otras cosas de la realidad que no me dan miedo. Lo que me dan es bronca. Bronca de puños apretados. Bronca de memoria larga y olvido esquivo. Bronca porque están mal. Una de esas cosas que me enojan es lo que veo cotidianamente en el Poder Judicial Argentino.

 

 

 

Me enoja nivel ganas de llorar la ausencia de Héctor Timerman. Es una bronca salada, amarga y espesa, saber que podría haber hecho un tratamiento para evitar su muerte y este Poder Judicial, con una crueldad que no dudo de tachar como inhumana, se lo impidió. Me enoja la acusación injusta, la infamia a la que sometieron a alguien a quien yo quería y, ante todo, era inocente. Me enoja el recuerdo de sus gritos de dolor aquel verano. Y me enoja mucho la sinrazón de Bonadío, la crueldad de no dejar que Héctor declarara cuando aún podía hacerlo, sin someterlo a un suplicio que terminó con mi amigo internado y diciéndome por teléfono que, si se moría, no olvidara su causa ni su nombre. Me enoja acordarme de su última declaración, ya con otro tribunal, con Héctor luchando por respirar y mi certeza respecto de que luego de declarar iba a considerar cumplida su misión y se iba a morir. Me enoja hasta el insulto el testigo que no llamaron y que hubiese puesto luz y verdad sobre aquello que nadie quería esclarecer porque el Poder Judicial y ciertos medios privilegiaron la construcción de un relato mentiroso y sórdido. Lo único luminoso que recuerdo de esos días son aquellos que iban a visitar a Héctor: Agustín Rossi, Axel Kicillof, Horacio Verbitsky, Stella Calloni, Eduardo Valdez, Horacio Lutzky y otros tantos que no me caben en los límites de nota. Perdón.

Pero lo que me enoja en grado extremo es la certeza de que aun hoy podría pasar lo mismo y que de nuevo no tendríamos herramientas para defenderlo o para evitar la maquinaria infernal que ya sesgó una vida y que hoy podría hacerlo nuevamente, frente a la mirada a veces indiferente, a veces cómplice, de una buena parte de la estructura del Poder Judicial.

Cuando conocimos el engorroso tramite de autorización para que Florencia Kirchner pudiese hacer su tratamiento médico, me pareció estar frente a esa maquinaria infernal otra vez. Buscando cebarse con otra víctima. Esta vez una mujer joven y enferma. También víctima de una persecución sin pruebas. También presa de un relato sórdido y mentiroso.

Me da bronca lo que viví en el juicio de Amado Boudou, cuando quien presidía ese tribunal estaba negociando al mismo tiempo su traslado a la Cámara de Apelaciones. La desvergüenza de estar negociando con el gobierno sus intereses personales, entregando como prenda de cambio la cabeza de Boudou. Porque era lo que quería el gobierno, que lo pedía obscenamente desde la portada de los diarios. Me da bronca el juicio oral como parodia de la Justicia que no es Justicia sino otra vez, un relato sórdido y mentiroso.

Y me da bronca lo que me sucedió hace unas semanas, cuando era entrevistada por un periodista y uno de sus colegas, Sergio Farella, informó que la apelación de esa sentencia ya estaba resuelta y yo le señalé que nosotros, sus abogados, aun no habíamos presentado el último de los escritos requeridos. Parodia de juicio y de apelación, donde el derecho a defensa se torna ilusorio. Donde el juicio no es juicio, porque el resultado está escrito de antemano.

Me da bronca que solo amonesten a Gemignani, miembro de la Cámara de Casación Penal Federal, por los temas vinculados al maltrato de mujeres. Que es gravísimo. Ya he escrito sobre el señor machirulo. Pero el machirulo, además de machirulo es un pésimo juez que escribió esto: “Como se advierte se contraponen una presunción la de inocencia —y una certeza— la de culpabilidad. Y obviamente, tanto desde el punto de vista lógico como axiológico, la certeza ha de imponerse a la presunción”.

Tengo que decirlo, la ley argentina es bastante clara al respecto. El código procesal penal —tanto el antiguo como el nuevo— lo dice clarito: “Principio de inocencia. Nadie puede ser considerado ni tratado como culpable hasta tanto una sentencia firme, dictada en base a pruebas legítimamente obtenidas, desvirtúe el estado jurídico de inocencia del que goza toda persona”.

El maestro de todos nosotros, el enorme Julio Maier, escribió: «La ley fundamental impide que se trate como si fuera culpable a la persona a quien se le atribuye un hecho punible, cualquiera que sea el grado de verosimilitud de la imputación, hasta tanto el Estado, por intermedio de los órganos judiciales establecidos para exteriorizar su voluntad en esta materia, no pronuncie la sentencia penal firme que declare su culpabilidad y la someta a una pena». Y agrega: “De allí que se afirme que el imputado es inocente durante la sustanciación del proceso o que los habitantes de la Nación gozan de un estado de inocencia mientras no sean declarados culpables por sentencia firme, aun cuando respecto a ellos se haya abierto una causa penal y cualquiera que sea el proceso de esa causa” [1].

En este caso NO había sentencia firme, dado que la causa estaba en proceso de apelación. Pero a Amado Boudou lo trataron como culpable, cuando la ley ordena tratarlo como inocente. Y son tan desvergonzados que incluso se animaron a escribir su conducta ilegal. Violaron la ley y a nadie le importó. Y varios festejaron la ilegalidad llamándola justicia, cuando no lo era ni lo es, aún hoy. Eso me enoja.

Me dan bronca los presos sin sentencia. Esas pobres humanidades arrojadas a una celda sin motivos valederos. Me dan bronca las cárceles usadas como herramienta de castigos irracionales.

Me da bronca un fiscal que hace meses permanece rebelde. Bronca de la vergonzosa y vergonzante cobertura política, mediática y judicial que protege a Carlos Stornelli. Porque Stornelli no ha ido a declarar usando excusas ridículas, que pocos le discuten. Muchos, al ser preguntados, fingen demencia. Las pruebas se acumulan en contra de Stornelli y mientras tanto, muchas personalidades de los medios y de la política miran para otro lado y Stornelli tergiversa la presunción de inocencia con cinismo.

Hace unos días leí una nota que se publicó en el New York Times y que increíblemente levantó Clarín respecto del juez Moro de Brasil [2], aquel que condenó a Lula argumentando su íntima convicción. Una íntima convicción que, a la luz de lo surgido por una investigación periodística, parece haber sido la de que había que encarcelar a Lula sólo para evitar que el Partido de los Trabajadores volviese a ganar las elecciones. En esa investigación se reveló el “intercambio de mensajes entre el ex juez Sergio Moro y el fiscal del Ministerio Público Deltan Dallagnol. Dichas conversaciones probarían que Moro, actual ministro de Justicia de Brasil, colaboró con el grupo de trabajo de la operación Lava Jato con el objetivo de enviar a prisión al ex Presidente Lula Da Silva y asegurarse de que el socialista no volviera al poder” [3].

El periodista que reveló esta investigación, Glenn Greenwald, dijo: “El juez tiene mucho poder, y con ese poder vienen muchas responsabilidades y muchas reglas éticas. Poder condenar a alguien y encarcelarlo es un poder enorme. Y Moro no rompió una regla una vez, sino que ha demostrado que a él no le importan ni un poco esas reglas. Creyó que estaba totalmente por encima de la ley y de las reglas, y es imposible tener a alguien como juez o como ministro de Justicia con esa mentalidad”.

Stornelli, junto con Bonadio, quería ser el “juez Moro” argentino. Ambos lo han conseguido, sin lugar a dudas. Solo que consiguieron ser la peor y más espantosa —y paradójicamente— la más real versión de Moro posible.

Hicieron un escandaloso forum shopping para quedarse con lo que los periodistas llamaron “la causa del siglo” contra la corrupción en la Argentina. Y que nosotros conocimos como la causa Cuadernos, aun cuando se trataba de fotocopias. Y que consistió en un sistema de investigación basado en lisa y llanamente en la extorsión y la ausencia de pruebas.

Así lo describió un cercano colaborador de Stornelli, el periodista Diego Cabot, quien además de aportar las fotocopias de los cuadernos siguió el proceso con atención, y describió el 8 de agosto de 2018 [4] cómo se investigaba. “Acá no sale nadie”, dijo Stomelli al abogado de De Goycoechea, Javier Landaburu. Mientras, el empresario estaba en el juzgado de Bonadío a la espera de ser indagado. En pocos minutos, Landaburu le trazó el panorama que venía: «No salís. Las opciones son dos: o te quedás a pelear el proceso detenido o subimos y hablamos con el fiscal. En todo caso, lo escuchamos», dijo.

El fantasma de Lázaro Báez, que está detenido en una cárcel común desde hace más de dos años, sobrevoló la conversación. «Si te dan a elegir entre quedarte preso o irte a tu casa, ¿vos qué elegirías?», desafió el abogado.

Esa causa sin pruebas acaba de ser elevada parcialmente a juicio, porque –hay que decirlo— esta abogada está convencida de que todo el diseño de la causa Cuadernos estaba y está destinado a intentar influenciar al electorado argentino. Pero en este punto ni Bonadío ni Stornelli lograron realmente emular al juez Moro, que se atrevió incluso con la empresa insignia de Brasil, Odebrecht. Acá nuestros Moros autóctonos sacaron de la causa Cuadernos a la poderosísima Techint. En una carilla.

La nota del New York Times opina sobre la situación de Moro a raíz de las revelaciones periodísticas: “En una democracia plena, Moro debería renunciar a su actual cargo de ministro de Justicia o por lo menos apartarse hasta que se concluya una investigación sobre su actuación como juez. Solo así podría salvar el legado de Lava Jato. Pero todo parece indicar que la democracia brasileña está enferma y que Moro no piensa hacerse a un lado. De hecho, ha declarado que en el contenido de las conversaciones no ve ‘ninguna anormalidad’. Si hay una convicción en el nuevo gobierno de Brasil es que la corrupción es el mal mayor de la política, pero sólo cuando es de otros».

«Que Moro haya ampliado los límites de la ley para avanzar con su investigación no es novedad. Pero hasta ahora sus excesos habían sido perdonados en nombre del combate a la corrupción. Como líder de la operación que inició en 2014, decretó numerosas prisiones preventivas, autorizó la dudosa conducción coercitiva de Lula, hizo públicas delaciones antes de que pudieran ser comprobadas y divulgó conversaciones privadas con la justificación de que eran de interés público”.

Mientras tanto, acá en la Argentina Stornelli sigue sin concurrir a la convocatoria que le ha hecho el Poder Judicial para que explique por qué aparece involucrado en múltiples maniobras de inteligencia ilegal. Que van desde el armado de causas judiciales hasta hacer espiar y pretender plantarle droga al ex marido de su actual mujer. Ningún juez se anima a apartarlo de la causa, y su permanencia es una vergüenza que sostiene el Poder Judicial en su conjunto. Incluyendo el rechazo de recusación que le hizo un abogado, al que Storenlli planeaba hacerle una cámara oculta. Sépanlo. Porque eso pasa, hoy mismo está pasando.

Dijo Glenn Greenwald: “La gran prensa no ha informado sobre la operación Lava Jato, sino que estaba trabajando para Lava Jato. …Se han dedicado a publicar lo que el grupo de trabajo de la operación Lava Jato quería que ellos publicaran”. Y agregó: “Cuando la gran prensa transforma a Moro y al grupo de trabajo de la operación Lava Jato en dioses o superhéroes, lo ocurrido es inevitable. Los periodistas dejaron de investigar y cuestionar la operación y simplemente se quedaron aplaudiendo, apoyando y ayudando”.

En la Argentina la prensa ha ido quizás un poco más lejos. Una buena parte de la prensa no solo aplaude, apoya y ayuda a Stornelli, sino que además se dedica a encubrir a Stornelli. Para ello recurre a escuchas ilegales. Que filtró el propio Poder Judicial con ayuda de la Agencia de Inteligencia. Escuchas que son transmitidas con toda displicencia por ciertos canales de TV. En defensa del fiscal de Cuadernos, como si ser fiscal le diese permiso de violar la ley.

Tan escandaloso es todo, que hasta el paquidermo carísimo y algo inútil que tenemos por Corte Suprema tuvo que salir a decir, con una tibieza que podría confundirse con frio extremo, que la utilización de esas escuchas ilegales no está bien. Que la difusión de las conversaciones privadas de los abogados con sus defendidos es mala y que a quienes hacen esas difusiones “chas chas en la colita” o algo así de intrascendente. Cuando leí la acordada de la Corte Suprema sobre las escuchas, pensé honestamente en llevarles una frazadita. Podrían morir de hipotermia, mis queridísimos ministros.

Verán que me enojo. Verán que puedo fundar las razones de mi enojo. Y verán que como soy abogada, el Poder Judicial me importa y mucho. Simplemente no puedo permanecer indiferente, porque este Poder Judicial cobra en vidas y libertades su profunda y estructural corrupción. Asumo que no es todo el Poder Judicial, pero sí buena parte de él. Debería hacer una nota sobre las hermosas excepciones que hay y que existen. Me asusta señalarlos y que los persigan por ello. Y no es un miedo neurótico.

Voy a decir esto porque lo pienso. Puteé mucho al Poder Judicial en la época de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. Porque estaban ahí los Oyarbide y los Bonadío y los jueces designados por consejo de la SIDE. Y los fiscales que no hacían mucho más que disfrutar de sus privilegios que son tan estúpidos que avergüenzan. Me salvaba de la más absoluta pérdida de confianza en algo en lo que creo tanto como el Poder Judicial, lo que los sectores mas sanos hacían en materia de de Derechos Humanos y juicio a los delitos de Lesa Humanidad. Me habría ido de manos con funcionarios del gobierno al que yo también pertenecí y que decían saber de Justicia y eran unos literales, metafóricos y absolutos paparulos. Recuperé un poco la esperanza cuando se designó a Gils Carbó como procuradora. Rescato que, durante su gestión, una de las mejores fiscales de este país, Cristina Caamaño, se encargó de que no se filtrara ni una sola escucha. Y odié los proyectos de reforma judicial que no apuntaban a lo importante, aun cuando mejoraban costaditos discretos de lo que esta mal. Salvo la Ley de Cautelares, que no mejoraba nada y empeoraba todo. Escrita por personas que en su puta vida habían sido oposición. Y que no conocían ni de casualidad lo que es litigar causas justas contra el poder.

Cuando llegó el macrismo al gobierno, mis puteadas se transformaron en un aullido. Donde aun hoy se me mezclan la bronca de tanta injusticia y el dolor de la muerte de Héctor Timerman. Tributo horroroso y sangriento que la Injusticia exigió y que el Poder Judicial depositó sin reparo alguno. Y sin piedad. Aun hoy recuerdo mi estupor frente al intento de nombrar a jueces de la Corte Suprema por decreto. Y eso fue solo el principio del espanto continuo que ha sido este gobierno en materia de política judicial. Los jueces trasladados como si el Consejo de la Magistratura fuese una empresa de mudanzas de sus señorías. El manoseo imperdonable de la causa del encubrimiento del atentado a la AMIA, donde el Presidente Macri y el ministro de Justicia y su séquito quedaron señalados por sus propios funcionarios como autores de un nuevo encubrimiento. Los pocos jueces dignos que se animaban a ejercer de jueces, apretados y perseguidos por el gobierno nacional, incluso desde la tapa de los diarios. Los servicios de inteligencia desatados y operando a plena luz del día. La desmesura. La obscenidad. La Injusticia en todas su formas y modos posibles. Los pibes baleados. Las muertes justificadas. Los asesinos visitando los despachos oficiales. El dolor.

Al gobierno que viene después de este le pido solo una cosa: justicia. Es necesario que exista un Poder Judicial capaz de dar amparo. Que obedezca las leyes. Que sea orgullo y no vergüenza. Con plenas garantías. Respetuoso de esas garantías. Un poder judicial que pueda ser justo.

Se los pido en homenaje a cada uno de los pibes muertos por balas de las fuerzas de seguridad. Por los que murieron quemados en una comisaría. Por la memoria de Héctor Timerman y de su familia. Y se los pido también por los muertos de la AMIA y de la Embajada de Israel después de tantos años, esos muertos que son nuestros muertos también. Sus familias y la sociedad entera merecemos Justicia.

Y por el futuro. Que necesariamente tenemos que hacer más bello, más digno y más justo.

 

 

 

 

 

[1] “Maier, Julio B. J. “Derecho Procesal Penal. II. Parte general. Sujetos procesales”, 1° ed., 1°reimpr., Editores del Puerto, Buenos Aires, 2004, pág. 490

[2] https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/sergio-moro-deberia-renunciar-separarse-ministerio-justicia_0_Hk2TAmD8u.html

[3] https://www.perfil.com/noticias/internacional/glenn-greenwald-el-juez-que-ordeno-prision-para-lula-creia-que-estaba-por-encima-de-la-ley.phtml

[4] https://www.lanacion.com.ar/politica/como-fue-la-negociacion-secreta-para-lograr-los-primeros-arrepentidos-nid2160301

fuente:https://www.elcohetealaluna.com/la-senora-vendada-ademas-es-ciega/

El plan del Gobierno para 2020: ¿Hacia una reforma estructural de la mano del FMI?

Por
Roberto Feletti
-
23 junio, 2019
0

 

Esta semana se ha cumplido un año del acuerdo original con el FMI. Desde entonces, el mismo ha sufrido numerosas modificaciones y ha generado una deuda con el organismo de U$S 38.000 millones. El monto total del acuerdo se aproxima a los U$S 57.000 millones, a completar en el primer trimestre del año 2020.

La magnitud de dinero recibido hasta ahora no se ha utilizado para estabilizar las variables económicas desmadradas ni tampoco para afianzar un horizonte certero de cumplimiento de los vencimientos de la deuda pública con el sector privado. En efecto, una proyección de inflación para el año 2019 del 55%, una tasa de interés de referencia para la política monetaria que flota en el 70% , una pérdida diaria de reservas internacionales que esfuma los desembolsos del organismo multilateral, combinados con una economía que acumula cuatro trimestres consecutivos de caída, una tasa de desempleo que se ubica en el 10,1% y un riesgo país que se mantiene por arriba de los 800 puntos básicos, evidencian que el apoyo recibido por el gobierno desde el exterior es infructuoso a los fines por los que fue pactado. Pone de relieve, a su vez, que el objetivo principal era impedir una corrida cambiaria y bancaria que liquidara al gobierno de Cambiemos.

Se ha vuelto un lugar común afirmar que el FMI es el principal aportante de la campaña electoral de Cambiemos en procura de su reelección. Los hechos descriptos son sumamente graves desde el punto de vista institucional: se endeuda masivamente al país y a sus habitantes sin otro horizonte más que convalidar la realización de inéditas ganancias financieras, arbitrando entre una tasa de interés desmesuradamente alta y un tipo de cambio estabilizado a fuerza de vender volúmenes enormes de reservas internacionales diariamente.

El aspecto más grave de este comportamiento es el horizonte futuro para la Argentina. De completarse la totalidad de los ingresos pactados hasta el año 2020, el grueso de los vencimientos para devolver la asistencia recibida se concentra en el trienio 2021-2023. El esfuerzo para reintegrar casi U$S 57.000 millones en tres años es enorme y virtualmente imposible de realizar.  Frente a este escenario, el año 2020 se abre como una ventana de transición para encarar negociaciones que permitan afrontar los siguientes, dado que es un año en el que prácticamente no hay desembolsos ni vencimientos.

En este escenario, el FMI intentará reestructurar la deuda del Acuerdo Stand-By vigente reemplazándola por la línea denominada Servicio Ampliado del FMI (SAF). El propio organismo refiere a dicha asistencia en los siguientes términos:

«Cuando un país se enfrenta a graves problemas de balanza de pagos a mediano plazo debido a deficiencias estructurales que tardarán tiempo en resolverse, el FMI puede brindar asistencia en el proceso de ajuste en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF). En comparación con la asistencia proporcionada en el marco de un Acuerdo Stand-By, la asistencia en el marco de un acuerdo ampliado se caracteriza por la participación en un programa a más largo plazo —para ayudar a los países a implementar reformas estructurales a mediano plazo— y un período de rembolso más largo»

El texto previo plantea, sin dudas, reconvertir los «aportes de campaña a Cambiemos» en un crédito condicionado a una reforma estructural del país que garantice el libre funcionamiento de los mercados para asignar recursos en la economía. Este programa inicialmente tendrá tres aspectos:

– Reforma previsional con el objeto de reducir el alcance de la cobertura y el monto del haber jubilatorio.

       – Reforma laboral destinada a precarizar las relaciones de trabajo en términos de estabilidad y salario.

       – Reforma tributaria orientada a distribuir la carga impositiva entre un número más amplio de ciudadanos, con independencia de su capacidad contributiva.

Estos tres puntos configuran el arranque de una reforma destinada a disminuir la capacidad regulatoria del Estado en favor del conjunto del pueblo, y así ampliar escenarios de negocios cautivos como los coseguros de salud, los seguros por accidentes de trabajo y los sistemas de ahorro y capitalización individual para la vejez. Además, se intentará consolidar el deterioro del consumo interno de alimentos y energía para consagrarlos definitivamente como bienes exportables, comercializables a precio internacional, y abandonar definitivamente la idea de que su acceso es un derecho esencial para la calidad de vida de la población.

El organismo multilateral, apenas asumido el nuevo gobierno, pondrá sobre la mesa su agenda de reformas. Concretarlas sería el premio mayor que Christine Lagarde podría exhibir ante sus mandantes de los países desarrollados, y significaría romper el péndulo entre avances populares y retrocesos conservadores en la Argentina.

Frente a este desafío, es evidente que los esfuerzos para construir un amplio frente político y social están justificados. Recuperar un sendero de crecimiento económico e inclusión social requiere de consensos amplios y de energía militante.

ECONOMÍA FINANCIERIZADA: Una vez que extraen el valor no les importa lo que ocurra

Por
Saskia Sassen
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22 junio, 2019
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La necesidad que las empresas salieran a conquistar el mercado global se debió a la aparición de la financierización y globalización de la economía, en la década de los 80. Para ello la grandes empresas necesitaban  de  un entendimiento que carecían y que respondía a un  conocimiento específico  del mercado al cual expandirse . Se empieza a gestar una nueva modalidad de empresa  dedicada exclusivamente al asesoramiento.  Esta mercalitilización del  know how la autora las llamó economías intermedias. Este nuevo/viejo  sector utiliza las matemáticas algorítmas para establecer las inversiones más deseables. Programas que funcionan 24 hs, con el fin de asesoramiento en inversiones especulativas.
Por esta actividad obtienen ganancias exorbitantes y se han convertido en el gran abusador del mercado ( claro ejemplo representan los fondos de pensiones). Lamentablemente las ramificaciones de su poder lo convierten en un actor principal en las políticas públicas de los estados. Con claro lenguaje la socióloga Saskia Sassen te lo explica y te propone soluciones políticas que los gobiernos pueden asumir.
Compartimos el link
http://pajarorojo.com.ar/?p=42862

Documento inicial de la mesa de diálogo presentada por el Foro Popular de Salud por la Justicia Social

Por
Administrador
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18 junio, 2019
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La primera medida a tomar, será reponer el grado de Ministerio de Salud de la Nación, a la actual Secretaria de Salud. Esto se hará, no solo porque así corresponde desde la lógica científico  técnica contemporánea del sector salud, sino también, para emitir una fuerte señal a la sociedad y a los factores de poder, de la decisión y firme voluntad política de nuestro gobierno de potenciar el sector salud como herramienta para garantizar justicia social.

La segunda medida, inmediata a la primera, será citar y poner en marcha real y productiva al Consejo Federal De Salud COFESA, para que todas las políticas a implementar y las acciones a llevar adelante en el sector salud, cuenten con el conocimiento pleno y el aval político de los gobiernos provinciales, entendiendo este proceder, como el único posible para garantizar un ejercicio socialmente eficaz y políticamente responsable del federalismo.

Relevar el estado de situación, reordenar, reprogramar y potenciar en lo que resulte pertinente,  los planes y programas prioritarios de atención de la salud suspendidos, degradados y/o abandonados por el actual gobierno. Este esfuerzo estará dirigido principalmente, para lograr rápidamente regularizar la provisión de los medicamentos esenciales al primer nivel de atención, a recuperar en su totalidad el programa de inmunizaciones, a rehabilitar y volver a poner en marcha con rigor y seriedad científica el programa de vigilancia epidemiológica, y reasegurar la provisión regular de drogas y medicamentos especiales y del plan nacional de sangre y otros, y relanzar y fortalecer las actividades científicas, técnica y operativas tendientes a potenciar la producción publica de drogas y medicamentos.

Desde una visión integral, se pondrá especial énfasis en lo relativo al primer nivel de atención, apuntando a la creación de espacios de consenso y articulación programática y operacional, entre los niveles estatales nacional, provincial y municipal, y en lo que corresponda, con las organizaciones comunitarias y de base y las organizaciones sindicales. Se tratará de fortalecer los espacios de actuación estatales, pero a la par, fomentar el entendimiento y la cooperación para el aprovechamiento de las capacidades ofrecidas por las organizaciones y los movimientos sociales, con el objeto de lograr la mayor y mejor accesibilidad posible a los debidos servicios de salud, a los sectores más humildes vulnerables y marginados de nuestro pueblo.

Se tratará de fomentar con la mayor premura posible, una ronda de diálogo y negociación entre todos los actores involucrados, es decir subsectores público, privado y seguridad social, para cubrir y superar, paulatina y gradualmente, las lagunas y falencias del sistema de salud, derivadas de las ya muy conocidas y trilladas fragmentación y segmentación. Atento a que por una serie de cuestiones estructurales pero además idiosincráticas y culturales, no resulta posible marchar directamente a un sistema unificado, por lo menos en el inicio, se fomentará la articulación necesaria entre los distintos componentes del sistema, para un aprovechamiento más racional de los recursos, con su consecuencia de eficientización económica e incremento de la eficacia social.

Afrontar y disponer con la mayor premura posible, la inauguración y puesta en marcha de los hospitales, centros de salud y otras dependencias, que, estando prácticamente listas en 2.015, el actual oficialismo, ora por razones de ajuste, ora por razones de mezquindad y vendetta política, nunca hizo funcionar, llegando en algunos casos a desfuncionalizar las instituciones al vaciarlas de equipamiento y ubicarlas en otros establecimientos, presentándolo increíblemente como iniciativa propia. Incluimos muy especialmente aquí, los cinco hospitales del conurbano bonaerense, desvergonzadamente negados por el gobierno de Macri y Vidal para prestar servicios al pueblo bonaerense.

Preparar y financiar un programa de prestaciones especiales, con la participación de todos los actores involucrados, asentando sobre la base de conocimientos médico científicos y clínicos razonables y debidamente justificados, la cobertura de medicamentos y prácticas médicas de alto costo y baja incidencia, y los casos de medicina catastrófica. Considerar muy especialmente para validar los criterios de inclusión y exclusión, los principios de igualdad y no discriminación. No se cubrirán prácticas fuera del territorio nacional. Preparar al efecto, un nuevo proyecto de norma que sustituya el actual proyecto de ley del oficialismo, creando la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias AGNET, por superponerse con ANMAT y ser injusta socialmente en su concepción y previsible aplicación , en tanto instrumento de racionamiento médico para los humildes, pero libérrimo para los pudientes.

Prohibir planes de cobertura parcial. Obligación de todos los agentes de salud, de cobertura completa del PMO.

EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, MARTES 18 DE JUNIO DE 2.019

FORO POPULAR DE SALUD Y POR LA JUSTICIA SOCIAL

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