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domingo, junio 28, 2026
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¿Derecho o delito?

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El gobierno provincial de Mendoza está avanzando en un proyecto represivo y antipopular para dar cobertura a la violencia institucional y crear un Estado policial. Tres hechos muestran la decisión de provocar miedo hasta de nuestros propios pensamientos.

  1. La represión y violencia contra los movimientos de mujeres que reclaman justicia ante los femicidios, facilitados por una policía empoderada e indolente frente a los requerimientos ciudadanos. Los gobiernos de Alfredo Cornejo y de Rodolfo Suárez les han dado la seguridad de que, cualquiera sea su desgano o impudicia, jamás van a responder ante el pueblo de la provincia.
  2. La detención arbitraria de un dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), en ocasión de ejercer su legítimo derecho a manifestar públicamente sus creencias y peticionar a las autoridades en el espacio público. Es una clara violación a un derecho humano fundamental, reconocido expresamente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículo 20.1), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 21) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 15).
  3. La media sanción, entre gallos y medianoche, de una ley que habilita la figura del “agente encubierto” en redes sociales. De este modo, la fantasía del espionaje de la dictadura genocida, con la potencia de la tecnología informática habilitada por las llamadas “expediciones de pesca”, alimenta un Gran Hermano que sabe qué decís, qué bromeás y qué pensás en materia política o social. Basta con la “imputación creativa” de un delito para que se ordene una investigación judicial sobre la figura del agente encubierto informático y, aunque no se obtenga ningún dato del delito inicialmente investigado, si se descubre casualmente (esa expresión usa el texto aprobado) otro delito, sus datos pueden ser usados para que se lo investigue. Con ese criterio, por ejemplo, se puede ordenar la investigación de una red de pornografía infantil y con esa excusa intervenir en un grupo de WhatsApp para imputar y encarcelar (como hicieron con el dirigente de ATE) a quienes organicen una protesta popular. Lo más grave de esto es que la decisión contó con el aval de casi toda la bancada de senadores provinciales del Frente de Todos, con escasas y honrosas excepciones.

Por estas razones creo que es fundamental avanzar sobre el concepto de manifestación en el espacio público.

El discurso jurídico y, con más intensidad el discurso judicial del lawfare, tiende a presentar la opinión establecida como dada, indiscutible. Los objetos conceptuales no son analizados, pues los argumentos hallan su utilidad en la justificación y no en el conocimiento. De allí también el desprecio por la contrastación empírica, el llamado a lo obvio, a lo evidente, a lo que resulta claro. Es que desde el momento mismo en que se apela a la claridad del concepto se está renunciando al objeto mismo del pensamiento, que no es la claridad, sino la clarificación.

Un concepto no es claro por su nominación como tal, sino por efecto de haber sido tratado como problema. Y los problemas no se plantean por sí mismos; son el resultado de una interrogación. Cuando en una exposición se remite a lo evidente o a lo obvio, lo que se declara implícitamente es la decisión de no problematizar, de privilegiar el saber como tesoro y no el conocimiento como proceso de búsqueda. No es racional, ni democrático ni republicano, pero sirve a la afirmación de la autoridad de quien se coloca en el lugar de enunciador de un discurso de poder. Ayuda a la validación de este discurso el hecho de que el destinatario prefiera lo que confirma su saber y no lo que lo cuestiona, por eso prefieren las respuestas y no las preguntas.

Sin esas preguntas sobre lo que se presume conocido, la opinión fundada en lo que “todos sabemos” se identifica con las categorías de la conservación del orden existente. La realidad, en tanto tiene estructura de ficción, es ya un constructo ideológico. Por eso, a veces, la única verdad es la verdad de las clases dominantes.

En particular, con relación a la manifestación del interés colectivo, la reacción “natural” es la del control sobre esta, en tanto foco de agitación. En el territorio trillado de “lo evidente”, la manifestación colectiva no es primariamente un derecho, sino un objeto a controlar o encauzar. Una pauta del éxito del discurso hegemónico es que la propia reacción contra el retorno a la política represiva del conflicto social sea luchar contra la criminalización de la protesta y no la afirmación de un derecho humano fundamental, reconocido expresamente en los tratados internacionales de derechos humanos.

El discurso dominante hace caso omiso de las características indisolublemente colectivas del derecho a reunión que, para ser tal, implica el uso del espacio público y la acción concertada con un objetivo. Esta hegemonía que coloniza el discurso “resistente” [1] se manifiesta en la discusión exclusivamente penal de la manifestación colectiva, obviando que, en tanto derecho de los ciudadanos, el ámbito judicial es el del amparo, cuyas reglas deben adecuarse a las características del derecho amenazado, de conformidad a la regla supraconstitucional de tutela judicial efectiva. No se trata de analizar si los ciudadanos que ejercen un derecho de máxima jerarquía han cometido un delito, se trata de analizar si el control o reglamentación de este derecho lo desnaturaliza (artículo 28 de la Constitución Nacional).

Si la manifestación colectiva es un derecho, tal como lo señala el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la manifestación mediante las prácticas del colectivo no puede ser cercenada, sino en las condiciones que establece el derecho internacional. El campo del espacio público es, precisamente, aquello que está más allá de los ámbitos propios del Estado o de los particulares. No hay libertad pública sino en el ámbito de este espacio público, que existe en la medida en que no es apropiado o apropiable por los particulares o el Estado.

 

[1] En este punto es tentador citar a Antonio Gramsci: “Si ayer era irresponsable porque era ‘resistente’ a una voluntad extraña, hoy se siente responsable porque ya no es resistente, sino operante y necesariamente activo y emprendedor”.

 

¿Derecho o delito?

 

 

Una conferencia trascendental

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Probablemente, el predominio de la política doméstica (institucional, social, económica, entre otras) en medio de una multiplicación de tensiones internas en la Argentina explique la ausencia de debates preliminares y evaluaciones posteriores de la XV Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas reunida en Brasil. Valga la pena señalar que algo semejante ocurrió en el resto de América Latina, donde el evento apenas si fue referenciado en algunos medios y escasamente comentado por especialistas. Esto no deja de ser inquietante pues se trató, a mi entender, de uno de los cónclaves en la materia de más significación coyuntural y potencial mayor impacto futuro.

Los recientes encuentros abordaron conceptos recurrentes y temas puntuales de un modo genérico. La XII Conferencia realizada en Trinidad y Tobago en 2016 destacó que los desafíos militares del continente incluían “las amenazas tradicionales y las nuevas amenazas”; noción esta última que por años la Argentina estuvo cuestionando. Subrayó la necesidad de “nuevos mecanismos de cooperación”; en particular ante los desastres naturales. Alentó a que los países aplicasen las recomendaciones de la OEA en cuanto a la “seguridad cibernética”. Mencionó los avances en el entonces proceso de paz en Colombia y colocó el acento en la asistencia humanitaria. La XIII Conferencia efectuada en México en 2018 enfatizó, por ejemplo, el valor de las misiones de paz en el ámbito de la ONU, la importancia de la preservación del medio ambiente y enumeró las recomendaciones de cinco grupos de trabajo ad hoc. La XIV Conferencia desarrollada en Chile en 2020 abordó temas más espinosos y hubo diferentes reservas de algunas naciones en la declaración final. Entre otros temas cabe aludir la situación en Venezuela y el papel de las instituciones de defensa ante el crimen organizado transnacional.

La cita de este año en Brasil se dio en un contexto internacional de alta pugnacidad y creciente incertidumbre. El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, llegó a la cita con el obvio propósito de promover las prioridades de Washington: frenar y revertir lo que se considera la proyección regional de “actores malignos”. Su discurso remarcó la paulatina y evidente influencia de China. Ello concuerda con los argumentos expresados antes del encuentro en Brasil por parte de la Comandante del SOUTHCOM, Laura Richardson.

En este sentido, la declaración final de la conferencia es muy relevante en lo conceptual y lo temático. Respecto a lo primero, introduce la noción de “disuasión integrada”, reconociéndola—y ello es altamente significativo–como “un marco para mantener la paz y la estabilidad” en el continente. La disuasión integrada se introdujo en la Estrategia de Defensa Nacional estadounidense de 2022 y se ha tornado un concepto que Washington busca consensuar y consolidar en todos los ámbitos militares colectivos (por ejemplo, la OTAN), regionales y bilaterales. Implica “el empleo de una combinación adecuada de tecnología, conceptos operativos y capacidades, todo ello entretejido en una red tan creíble, flexible y formidable que hará dudar a cualquier adversario” y que se extiende al conjunto de alianzas que tiene Estados Unidos. El “adversario” más concreto, no único, es China y refleja, en el fondo una adecuación ampliada e institucionalizada de lo que en su momento, durante la administración del Presidente George W. Bush, se conocía como la “coalición de voluntarios” (coalition of the willing); lo cual suponía que Washington establecía la misión y llamaba a socios para acompañarlos. Al incorporar el concepto de disuasión integrada en todos los foros militares, Estados Unidos está logrando socializar al resto de sus aliados, socios y cercanos su estrategia de defensa. En algún momento, se supondría, todos serían llamados a secundar a Washington. Cabe destacar que solo la Argentina y Chile hicieron una reserva respecto a esta noción de “disuasión integrada” con la idea de contar con un “estudio del tema en mayor profundidad por la Junta Interamericana de Defensa”.

Respecto a la agenda temática de la declaración hay aspectos muy relevantes. Al inicio se mencionan “los conflictos presentes en todo el mundo, como la invasión a Ucrania y los actos de violencia ejercidos por grupos armados que aterrorizan la población de Haití”. Comparar uno y otro caso es sorprenderte por la dimensión y naturaleza diferentes de ambos y, en especial, por el rol poco constructivo de Estados Unidos en el manejo del tema haitiano. Pero lo importante fue que la Argentina y Brasil conjuntamente y México, adicionalmente, introdujeron reservas a la mención de la cuestión de Ucrania, en tanto asunto que compete a Naciones Unidas y no corresponde al ámbito de las conferencias interamericanas de defensa. A su vez, en otra reserva, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, Paraguay, Uruguay y República Dominicana condenaron “con firmeza la invasión ilegal” rusa de Ucrania.

Asimismo, se introdujo el tema del crimen organizado transnacional y “la cooperación y coordinación entre los Estados y las instituciones de Defensa y Seguridad”; lo cual hizo que la Argentina y Chile hicieran una reserva en el sentido de una “estricta conformidad con la legislación nacional vigente”. Esto implica, de acuerdo a la normatividad de cada nación en cuanto a la separación entre defensa y seguridad. Lo mismo sucedió—esto es, una reserva de Buenos Aires y Santiago— en materia del tema de la pesca ilegal. Por otro lado, el documento final muestra un frontal esfuerzo por “securitizar” cuestiones como la migración que se utiliza doce veces. En este caso, la Argentina, Chile y Perú incluyeron una reserva en relación al “papel de las fuerzas armadas frente a los flujos migratorios”. En breve, una suerte de expansión de las “nuevas amenazas” que usualmente incluían el narcotráfico y el terrorismo como ejes centrales. Una inflación de asechanzas que, al parecer, puede ir abarcando cuestiones adicionales en un futuro no muy distante.

El país sede de la siguiente conferencia ministerial será la Argentina en 2024; un año después de las elecciones presidenciales. Sin duda, y en virtud de los acelerados cambios mundiales y del incremento de la conflictividad, esa cita podría ser clave en materia de relaciones interamericanas en el área de la defensa. La competencia entre Estados Unidos y China se eleva y complejiza, al tiempo que América Latina atraviesa un período de inestabilidad y polarización. Se dibuja una suerte de nueva “marea rosada” en el área, aunque más modesta y con retos notables. Habrá que ver entonces si la región ante la XVI Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas preserva aún cierto margen de autonomía para manejar la agenda militar con Estados Unidos o si la aquiescencia a Washington en ese frente prospera.

 

 

UNA CONFERENCIA TRASCENDENTAL

El modelo, el plan y las medidas

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El modelo económico es extractivista, agropecuario exportador y financiero, merced a la renta [1] del subsuelo, del suelo y la creada por la legislación vigente a favor del sector bancario, bursátil y cambiario. Es un modelo orientado y dependiente del exterior y, por ende, requiere de costos internos baratos. Funciona con mano de obra barata medida en moneda dura (dólar, euro, yuan) y en poder adquisitivo de las remuneraciones.

El plan económico es el acordado con el FMI, incluso refrendado por la Ley 27.668 que aprobó «el Programa de Facilidades Extendidas a celebrarse entre el Poder Ejecutivo nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cancelación del Acuerdo Stand By celebrado oportunamente en 2018 y para apoyo presupuestario».

Y las medidas anunciadas por el Ministro Sergio Massa se insertan en el plan  y se subordinan a la prosecución del modelo. De allí que el mismo Sergio Massa define como ventajas del país sus riquezas en recursos energéticos, minerales, proteínas y conocimientos. Del trabajo ni se acuerda.

En ese marco define principios y motores, siendo los primeros el orden fiscal, el superávit comercial, el fortalecimiento de las reservas internacionales y, el desarrollo con inclusión. Los motores son la inversión, la producción, las exportaciones y la defensa del mercado interno.

El orden fiscal es un despropósito en sí mismo. Las cuentas públicas al 30 de junio 2022 fueron deficitarias en 1,3 billones de pesos, que la administración nacional logra reducir gracias a los recursos superavitarios del PAMI, de los Fondos Fiduciarios y otros, para dar, finalmente un resultado negativo del consolidado del sector público nacional de casi 1 billón de pesos. Es en pesos pero equivalente a 6.700 millones de dólares (1,6% del PIB), por ende la extrapolación lineal era de un déficit anual para el corriente año 2022 de no menos del 3,5% al 4% del PIB (contemplando aguinaldo y los menores ingresos tributarios de la segunda parte del año). Plantean reducir el gasto para cumplir la meta acordada con el FMI del 2,5% anual, con el agravante que el BCRA no puede financiar más el Tesoro de la Nación del 1% del PIB, como ya lo hizo en los primeros seis meses en demasía, debe el Tesoro devolverle plata al BCRA.

En el presupuesto ejecutado de todo el año 2021, las transferencias (subsidios) para transporte y energía fueron (en pesos) equivalentes a 11.000 millones de dólares (el 2,6% del PIB), de allí que van a reducir las partidas para las provincias y la CABA y, en el caso de la energía eléctrica, solo se va a subsidiar a aquellos que lo solicitaron y hasta 400 kilowatts, cuando previamente hace un par de meses se vienen revisando los medidores de las casa y departamentos de todo el país, para lo cual la amplia mayoría de los usuarios deban pagar una parte a tarifa plena.

El superávit comercial es otra burla. Desde el 1° de enero de 2020 hasta el 30 de junio de 2022 las exportaciones superaron a las importaciones en 30.473 millones de dólares y el BCRA los dilapidó. Por un lado pagó intereses de la deuda pública, sin haber investigado si esa deuda es realmente del Estado nacional o si fueron vendidos durante la gestión de Cambiemos a precio oficial a empresas y particulares que a su vez, evadieron los impuestos correspondientes. Segundo, se le vendió los dólares de parte del superávit comercial a esas empresas evasoras y a precio oficial, sin exigirles que primero paguen con los dólares que habían comprado durante la gestión de Cambiemos.

El ministro Massa plantea un acuerdo, principalmente con los productores, acopiadores, y comercializadores de soja, para que liquiden en forma supuestamente anticipada las más de 20 millones de toneladas retenidas (con un valor estimado de 12.000 millones de dólares). Decimos supuestamente anticipada porque hay una parte que ya está vendida al exterior pero no se traduce, porque no se le puso el precio en pesos de las divisas percibidas. Si a la propuesta realizada por el gobierno nacional el 26 de julio de 2022 para que liquiden, que un 30% les permite comprar dólares en el mercado oficial al valor del dólar ahorro —que incluye el 30% del impuesto PAÍS y el 35% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales— que ese día cerró a $ 226, es decir prácticamente $100 menos que el CCL que al 26/07/2022 su cotización era de $ 328 y el MEP que cotizó en esa fecha  a $ 324  y el 70% restante en una cuenta corriente indexada, ajustable por dólar oficial, y no aceptaron, nos preguntamos: ¿qué ventaja se les dará ahora, a través de DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia), para que lo hagan?.

El tercer principio de Massa es “fortalecer las reservas internacionales” y en un mes el BCRA vendió 4.319 millones de dólares (eran de 42.358 millones el 1° de julio 2022 y pasaron a ser de 38.039 millones el 1° de agosto 2022), sin contar los más de 100 millones de dólares diarios que vende el BCRA desde el martes 2 de agosto de 2022.

Finalmente la curva de deuda en pesos creada por el Ministro Guzmán significa hasta fin de este año, una deuda de 2,8 billones de pesos, en su mayoría ajustable por inflación y en menor parte por dólar linked (devaluación del dólar oficial). Se supone que más de la mitad se encuentra en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, de fondos fiduciarios y de otros entes estatales. Pero la pregunta obligada es qué se le va a ofrecer a los tenedores privados para que reprogramen y prorroguen los plazos.

 

 

En millones de pesos. Elaboración propia en base a la Secretaría de Finanzas.

También el nuevo ministro propuso realizar una gira internacional (Estados Unidos, Francia, Qatar) para conseguir créditos del exterior para fines específicos y/o respaldar las reservas internacionales del BCRA, con lo que nuevas deudas reemplazan el natural acrecentamiento de las mismas por superávit comercial.

En síntesis

El principio de desarrollo con inclusión no es creíble cuando se plantea un severo ajuste fiscal, en que solo se asistirá a la población más necesitada, en sintonía con lo dispuesto por el FMI de ayudas directas y transitorias únicamente para grupos vulnerables y hogares de bajos ingresos.

Y  los motores que anunció el nuevo ministro cuando asume el 4 de agosto de 2022, de inversión, producción, exportaciones y defensa del mercado interno quedan limitados por la suba de tasas de interés planteada [2], la depreciación implícita de nuestra moneda y la política de contención de los salarios, para promover la exportación  minera, agropecuaria y automotriz, que son los tres proyectos que impulsa:

  • Prorrogar la Ley 24.196 de Estabilidad Minera de Menem por la cual las grandes multinacionales del sector lograron desembarcar en la Argentina para comenzar la explotación de los recursos del país (el año pasado se exportaron 62.000 kilos de oro) y ya lo decía el Ministro Matías Kulfas en marzo de este año 2022, en la exposición internacional de la Asociación de Prospectores y Desarrolladores de Canadá:  “Nuestro país está abierto a la posibilidad de explotar diferentes minerales que se encuentran y que son centrales para el desarrollo económico mundial. Sepan que hay un gobierno en la Argentina que apoya el desarrollo de la minería y toda su cadena de valor con un marco legal que genera certezas, como la estabilidad fiscal y la previsibilidad de determinados beneficios».
  • El 30 de septiembre de 2021 el gobierno nacional presentó en el Congreso de la Nación el Proyecto de Ley de «Régimen de Fomento al Desarrollo Agroindustrial, Federal, Inclusivo, Sustentable y Exportador». Lo consensuó con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y contiene un conjunto de beneficios para un sector que básicamente no los necesita, entre ellos y fundamental, usar como propio el río Paraná, denominado por ellos “hidrovía”.
  • Igual para la industria automotriz, a la que se le reducen los derechos de exportación en la medida en que incrementen sus ventas al exterior

Basta saber cuáles son las empresas trasnacionales que están detrás de cada uno de esos sectores para saber quiénes se benefician y quienes no.

Por último, en lo que respecta a los denominados servicios basados en el conocimiento (SBC) con empresas de origen nacional (algunas de las cuales han logrado internacionalizarse como Mercado Libre, Despegar o Globant), reciben todo tipo de ayuda estatal y no tienen mayor impacto multiplicador del trabajo e insumos en el país.

El ministro Massa se cuidó de hablar de devaluación de nuestra moneda, pero las medidas anunciadas solo son posibles con una disminución de la brecha entre los distintos tipos de cambio y el oficial. Ese es el objetivo y la presión de los exportadores, de los que fugaron capitales que solo traerán una parte si se les garantiza más pesos por cada divisa que regresen y, por último, es la exigencia del FMI, que sabe que el Estado argentino recauda en pesos y que debe dar más de nuestra moneda por dólar con los que paga los intereses de la deuda externa. También sabe que desde el segundo semestre de 2024 se debe sumar el pago del capital de los títulos canjeados el 31 de agosto 2020 por el entonces ministro Guzmán, y allí el problema ya es de otras dimensiones.

Cuando no se pueda pagar van a exigir nuestros recursos naturales a cambio.

No es este camino el indicado, que beneficia a la misma minoría que desde la dictadura cívico-militar se adueña cada vez más de la riqueza generada por todos.

El camino es el de investigar la deuda, la evasión fiscal y la fuga y para eso se requiere de un Estado que convoque a  la población para que tomemos real consciencia de la situación.

Decía Mariano Moreno: «Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía».

 

[1] Renta: Apropiación de una ganancia extraordinaria, que estará determinada por la diferencia entre el precio de producción individual y el precio de producción general de la rama (costos más beneficio).
[2] La propuesta acordada con el FMI es de tasas de interés positiva  por encima del nivel general de precios y de la devaluación de nuestra moneda.  Con la suba de la tasa de interés se garantiza la ganancia de los bancos, sobre todo los que tienen al mayor volumen de depósitos y que son también los mayores poseedores de Letras de Liquidez del BCRA (LELIQs), Notas de Liquidez (NOTALIQs) y otras inmovilizaciones (pases pasivos) que suman 5,8 billones de pesos al 1 de agosto 2022.

 

 

EL MODELO, EL PLAN Y LAS MEDIDAS

La autonomía en nuestra política exterior

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La cuestión de la autonomía en política exterior ha sido el principal tema de reflexión y estudio para internacionalistas de América Latina; en especial en el Cono Sur. En un sistema global estratificado en el que la región ha estado en una condición de fuerte asimetría medida por un amplio conjunto de indicadores de poder e influencia, desde el inicio de la Guerra Fría hasta el presente superar la subordinación ha sido prioritario para un buen número de gobiernos.

La autonomía ha sido abordada de acuerdo con los supuestos externos, sus fuentes domésticas y los objetivos y los medios.

En materia de supuestos, prevalecieron tres.

Primero, la identificación de coyunturas (entre otros, las fases de coexistencia pacífica entre EE.UU. y la URSS; el surgimiento del Movimiento No Alineado, las experiencias de concertación regional como el Consenso Latinoamericano de Viña del Mar; el fin de la Guerra Fría; la atención de Washington en otras geografías después de los atentados del 11/9; el boom de los commodities al inicio del siglo XXI) propicias para un ejercicio autonómico.

Segundo, la comprensión de que, en un mundo de restricciones y oportunidades, maximizar algunas de las oportunidades era factible si se contaba con los recursos y la voluntad política.

Tercero, la autonomía estuvo referida a un “otro”, esto es, a Estados Unidos; y, en general, en clave de oposición o contradicción.

En cuanto a las fuentes internas, la autonomía original se concibió bajo un patrón de desarrollo determinado: la fase del auge de la industrialización por sustitución de importaciones con una importante intervención estatal y tasas de crecimiento bastante sostenidas. A ello se sumó la desagregación de la base institucional, ideal y social de la autonomía.

Así, el acento en los atributos diplomáticos de la Cancillería en el manejo de la política exterior; el énfasis en una élite dispuesta a un ejercicio autonómico, no exento de riesgos; un predominio de creencias próximas al nacionalismo/desarrollismo; el soporte de una sociedad con grados variables de cohesión y la presencia de cierta auto-estima nacional.

Los objetivos resaltados fueron: incrementar los márgenes de maniobra y la capacidad negociadora; aumentar las vinculaciones con pares de la periferia para incidir en la agenda mundial; restringir la arbitrariedad de los actores más poderosos; y modificar el estatus internacional de cada país (y de la región concomitantemente).

En ese sentido, los medios claves han sido: la diversificación de vínculos globales; la promoción del regionalismo (mediante la integración económica y la concertación política); el recurso al derecho en el plano interamericano e internacional; el compromiso con los foros y regímenes mundiales; y el despliegue de modalidades de soft power.

En ese contexto, ¿cuál es la vigencia de esa autonomía? Creo que es oportuno repensarla. Las transformaciones mundiales, regionales y nacionales han sido colosales. Indico algunas, de acuerdo con las dimensiones mencionadas. En materia de supuestos sobresalen tanto una estructura de polaridades en mutación como una rivalidad entre EE.UU. y China que agudizan la pugnacidad internacional en gran medida debido al declive relativo estadounidense.

A su vez, se acrecientan las restricciones y se acotan las oportunidades; en especial para regiones como Latinoamérica que han ido perdiendo gravitación mundial. Por último, la autonomía hoy no puede ser concebida en cuanto a un solo “otro”, Estados Unidos, sino que requiere conceptualizarse también respecto a otro “otro”, China, y eludir frente a ambos el antagonismo o el distanciamiento, procurando una diplomacia de equidistancia en el marco de diversas opciones estratégicas tales como el hedging, entre otras. Lo internacional requiere un diagnóstico más fino.

En cuanto a las fuentes, se han erosionado la diversificación productiva y el papel rector del Estado; la capacidad científico-tecnológica endógena es baja; las tasas de crecimiento son insuficientes; las Cancillerías han cedido espacio a otros ministerios como el de Defensa y el de Economía en el manejo de los asuntos externos; el ethos desarrollista ha perdido fuerza; han crecido las fricciones entre las capas dirigentes dificultado la preferencia por alternativas autonomistas; las sociedades están muy fragmentadas y se ha debilitado la auto-estima.

Lo anterior exige indagar más sobre las bases domésticas de la autonomía. Respecto a los objetivos siguen siendo orientadores, pero demandan un nivel de planeación y coordinación que trasciende lo nacional, lo cual implicaría la configuración de mapas de ruta convergentes en lo sub-regional o regional tal como parece estar sucediendo en otras latitudes.

Los obstáculos evidentes se localizan en los medios: la diversificación no se puede limitar solo a elevar el intercambio con China; el regionalismo está marcado por un alto grado de fractura con efectos desintegradores y desconcertadores; el derecho internacional sufre un claro deterioro; varios foros y regímenes mundiales están en crisis; y el ejercicio de modalidades de soft power se ve condicionado por dinámicas internas y fuerzas externas. Este vaciamiento de medios es inquietante.

Sintéticamente, la aspiración a la autonomía pervive en Latinoamérica. Y por ello mismo, es el momento de evaluar y precisar su naturaleza, significado, sustento, viabilidad y alcance.

 

https://www.clarin.com/opinion/autonomia-politica-exterior_0_eEDqTAwVU2.html

La autosuficiencia nacional

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Se trata de un trabajo de John M. Keynes que fue publicado en el Volumen Nº 2 de: “El Trimestre Económico”, en México en 1934, donde asevera: “Un creciente abastecimiento nacional debe considerarse, no como un ideal en sí mismo, sino como un medio de crear un ambiente en el cual pueden perseguirse a salvo y convenientemente, otros ideales”.

“La Nación, en su conjunto, será seguramente más rica si se emplea a los hombres y a las máquinas para construir casas muy necesarias, que si se les sostiene en la ociosidad. El pensamiento está de tal manera obscurecido por cálculos falsos que desconfían de conclusiones que deberían ser obvias, porque descansan en un sistema de contabilidad financiera que despierta dudas sobre si tal operación es rentable”.

Ese principio de rentabilidad en base al interés compuesto es el que le hace afirmar: “Los mercados [1] pueden mantener su irracionalidad más tiempo del que una persona o una sociedad puede mantener su solvencia”.

Es una crítica directa a la lógica mercantil que excluye contemplar el nivel de vida de la población.

Es más, aún antes que Keynes lo había formulado en estas pampas Manuel Belgrano, cuando en el Correo de Comercio del 6 de abril de 1811 sostuvo: “La Nación China está dando a todas las del mundo conocido un ejemplo constante de lo que es el comercio interior auxiliado; no hay país más poblado que el que habita, ni nación más poderosa en el orbe: todas las que se llaman cultas van en busca de sus efectos. Llevándole la plata acuñada, principalmente la nuestra, para aumentar su grandeza, ostentación y lujo, su comercio interno es inmenso, y el externo es insignificante respecto de la extensión del Imperio y el número de sus habitantes”.

La Argentina desde 1943 y  hasta nuestros días lo ha demostrado siempre: el país crece y distribuye el ingreso sostenidamente si crece el consumo interno y, al revés, cuando se basa en el comercio externo, se frena y/o decrece la actividad, se excluyen partes importantes de la población, acumula riqueza una minoría y esa minoría fuga capitales.

El comercio externo propicia un modelo extractivista, agropecuario-exportador donde se prioriza la obtención de divisas, divisas que por otra parte se fugan y hasta se endeuda al país para poder convertir la parte de las ganancias que obtienen en pesos en dólares, con lo que no solamente beneficia a los sectores más ricos sino que deja la deuda como hipoteca y condicionante de la economía nacional en su presente y su futuro.

Fue la política de endeudamiento propiciada por el gobierno de Cambiemos, que continuó por otros medios la actual administración, donde no solo se fugó gran parte del superávit comercial obtenido hasta el 30 de junio de 2022 que superó los 31.000 millones de dólares y solamente se emplearon 8.200 millones de dólares para pagar intereses de la deuda externa, sino que ese pago de intereses es sobre una deuda que no se investigó.

El BCRA financió la fuga de capitales y la AFIP no investigó quiénes fueron los que compraron los 86.200 millones de dólares durante la gestión de Cambiemos. Esto es de una gravedad extrema, porque se está permitiendo convalidar la fuga y a la vez, se está pagando la totalidad de la misma con el presupuesto nacional, a costa de menores haberes a los jubilados y pensionados, menor obra pública, menor asistencia a la población incluidas las limitaciones de los subsidios a la energía y al transporte.

 

La política económica

Cuando la ministra de Economía Silvina Batakis viajó a los Estados Unidos, la primera entrevista que tuvo fue con David Lipton y otros funcionarios del Tesoro. Lipton era el segundo (el cargo es Primer Subdirector Gerente) de Christine Lagarde en el FMI cuando se le prestó al gobierno de Macri la mayor suma que recibió país alguno de ese organismo internacional en toda su historia. La entrevista fue amable pero la ministra argentina se mostró firme en que no se necesitaba devaluar, que con el tipo de cambio oficial (ese día de $ 135 por dólar) se proyectaba el récord de exportaciones de más de 90.000 millones de dólares para el año y que superaría a las importaciones en más de 15.000 millones.

Lipton no contestó, pero la presión del FMI para que se devalúe nuestra moneda no es solo para garantizar un mayor superávit comercial, sino para que al Estado le cueste pagar más por cada dólar y, de esa manera, se acreciente la dependencia y la necesidad de solicitar waivers y otros acuerdos con el organismo acreedor. Y allí viene el objetivo último, que paguemos con nuestros recursos naturales, con el petróleo que van a sacar de San Carlos-Mendoza por más que el pueblo de ese lugar se opuso tenazmente; con el hierro y la plata del Gastre en Chubut; con el oro y el cobre de Famatina y Agua Rica; con el gas de la plataforma submarina y a 307 kilómetros de la costa marplatense.

La devaluación es a la vez objetivo de los grandes productores, acopiadores, y comercializadores de alimentos y de materias primas, como de los que fugaron divisas, que pretenden que se le dé más poder adquisitivo (más pesos) por cada dólar que ingresan al sistema legal argentino. Si no, no lo hacen.

La devaluación significa una transferencia de ingresos de los asalariados, jubilados, pensionados, planes sociales y todos los que perciben por su labor (presente o pasada) y venta en pesos, y la misma es mayor cuanto mayor es el porcentaje de la devaluación. El traslado a los precios es porque son las mismas empresas que exportan las que tienen mercado cautivo en la Argentina.

Por ejemplo, la botella de litro y medio de aceite de girasol, que se siembra, cosecha, prensa y envasa en la Argentina, viaja 10.000 kilómetros a Europa, para venderse en Madrid a 2,48 euros. Por la paridad al 29 de julio de 2022 y dado que funciona como techo de los precios internos, debería venderse en la Argentina a $ 335; sin embargo no se consigue en los supermercados locales por menos de $ 470, por lo que las empresas del sector ya descontaban una depreciación del peso del orden del 40%.

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación publica un salario promedio mensual de los trabajadores registrados, denominado RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). El último dato, de junio de 2022, es de $ 141.289,40 que, convertido en dólares sería de unos 1.086 por mes en esa moneda.  En noviembre de 2015 el RIPTE era de $ 15.800 por mes con un tipo de cambio de $ 9,06 por dólar, que significaba 1.743 dólares. Una devaluación del 40% [2] reduciría el RIPTE al equivalente de 750 dólares, con una caída del 43% de los salarios.

La pobreza ronda el 40% del PIB, en un país que tiene el tercer PIB de América Latina pero es el cuarto entre los más pobres, a pesar de que produce 160 millones de toneladas de granos al año.

Obviamente que la devaluación se traslada rápidamente a los precios y no se frena la misma adoptando medidas de ajuste que son recesivas del nivel de actividad y que solo generan más desempleo y baja del salario real.

La inflación la defiende el Fondo Monetario Internacional que publicó  en junio 2022 sus recomendaciones ante la crisis y la ola inflacionaria actual, advirtiendo que es un error que los gobiernos intenten limitar el aumento global de los precios a escala nacional, ya sea mediante bajadas impositivas, topes o subsidios directos sobre determinados productos. “Estas medidas crean distorsiones en los precios relativos, presiones extra sobre las finanzas públicas y maquillan la realidad económica”.

Por el contrario, “deberían permitir que los altos precios globales se trasladen a las economías nacionales mientras se protege a los hogares vulnerables afectados por los aumentos”, lo cual —apuntó el FMI—, es “menos costoso que mantener los precios artificialmente bajos para todos, independientemente de su capacidad de pago”.

Su receta tiene tres ingredientes:

  1. No poner topes a los precios
  2. Ayudas directas y transitorias únicamente para grupos vulnerables y hogares de bajos ingresos
  3. Evitar reducciones generales de impuestos dada la pérdida recaudatoria que ocasionarían.

En relación a los precios de la energía, por ejemplo, el FMI propone “combinar la información sobre los ingresos de los hogares con la información sobre las facturas de los servicios públicos” y “ofrecer descuentos a quienes se encuentran por debajo de un cierto umbral de ingresos”, de allí la segmentación que instrumenta el gobierno de Alberto Fernández.

 

 

Qué hacer

Devaluar nuestra moneda y seguir las recomendaciones del FMI implica el modelo diseñado por los acreedores que beneficia al 2% de la población y extiende a lo sumo a un tercio de la misma, excluyendo a las dos terceras partes de los habitantes que, según el último censo estima en 47.000.000 de ciudadanos (o sea margina y excluye a 31.333.000 argentinos).

Es obvio lo irracional y violento de la propuesta. ¿Cómo hace un padre que no le puede comprar una fruta o un útil a su hijo ni pensar en los medicamentos si se enferma? El modelo de exclusión genera violencia social irremediablemente y tiene culpables.

No se investigó ni se investiga la deuda externa contraída por Cambiemos, el BCRA dilapidó 31.000 millones de dólares, el Ministerio de Transporte sigue adelante con la privatización del Río Paraná para usufructo de las grandes empresas de la alimentación, del acero y de los automóviles, y en cambio, se propicia la lógica del capital del interés compuesto que genera los niveles de pobreza y de hambre en la Argentina exportadora.

Cuando se debería impulsar el consumo y la inversión interna, el trabajo y la producción nacional.

Podrán seguir argumentando que no se puede hacer otra cosa, lo hemos escuchado infinitas veces, pero los pueblos se cansan de la mentira y del engaño.

 

 

[1] Keynes dice textualmente “the markets” (los mercados)  no “the politics”  con los que traducen mal a sabiendas, quienes maliciosamente quieren decir otra cosa. Y lo que Keynes asevera es que la lógica de ganancia de los mercados va en contra de la lógica económica y social.
[2] Ya sea porque devalúa directamente un 40% o, puede devaluar más y dar compensaciones al trabajo,  a los planes sociales, etc. pero esas compensaciones (aumentos) es menor en términos reales en un 40%  que la devaluación de nuestra moneda.

 

LA AUTOSUFICIENCIA NACIONAL

EL GRITO DE LA MILITANCIA

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Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas (Evita)

Es un momento delicado para el país y el campo popular.

El neoliberalismo  en todas sus variantes, mientras alimenta la crisis nacional, afila las garras para el zarpazo, envalentonado por nuestras indecisiones y contradicciones.

La opción crucial del pueblo no es la interna peronista.

Es entre una Patria que contenga los sueños de todos, o una colonia de abundancia para satisfacer la impúdica codicia de los pocos que concentran y fugan sus riquezas.

Nuestras diferencias deben dirimirse en relación a un enemigo común, que impunemente provoca la inflación como herramienta de enriquecimiento y generación de pobreza y marginación de millones de compatriotas.

Es hora de reclamar unidad, convicción y firmeza, resolviendo las diferencias desde la política y con los objetivos propuestos a los argentinos, que nos dieron el triunfo en 2019.

Con un grito nacional y popular, ha llegado la hora de exigir peronismo en los programas y las gestiones, apuntalando a nuestro gobierno para llegar al 2023 con posibilidades de frenar la ofensiva neoliberal y derrotarla en las urnas.

Este 26 de julio en que recordamos la partida de Evita, la eterna abanderada de los humildes, es un día especial para pegar ese grito.

Convoquemos a plenarios provinciales, para avanzar hacia un Plenario Nacional de Militancias populares, peronistas y no peronistas, que permita levantar la voz de compañeras y compañeros que jamás renunciaremos a las banderas de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política.

Exijamos recuperar nuestro propio rumbo, desde abajo, con la voz del pueblo que se instaló como un sonido maravilloso en la memoria de Juan Domingo Perón.

Hagamos honor a la historia, a las banderas de Eva y la conducción de Perón; a quienes dejaron el cuero en las calles, las cárceles, las fosas y el río. A las luchas obreras, a la resistencia peronista, a los sueños libertarios de nuestros próceres.

Gritemos con la voz que nos animó a luchar a cambio de nada, solo por la recompensa que la historia otorga a los pueblos que luchan por su destino.

Recordemos que sin pueblo no hay peronismo.

Que solo un pueblo movilizado y organizado es garantía de transformaciones.

Que sin programa político no puede haber conciencia ni mística popular.

Pero, sobre todo, recordemos que la hora exige un compromiso responsable.

Es ahora, o entregamos el país en el 2023 a los vendepatria.

Es ahora, para no quedarnos fuera de un nuevo y auspicioso mapa político latinoamericano.

Este mensaje no pretende dirigir nada. Vamos al pié de una movilización que intuimos será creciente, nacional, que aspire a lograr sus pautas organizativas en el propio movimiento y que confluya en una voz que se haga oir, para devolver al pueblo el protagonismo como artífice de su destino.

PLENARIOS PROVINCIALES DE LA MILITANCIA

HACIA UN PLENARIO NACIONAL DE LA MILITANCIA

MOVILIZACIÓN PARA CELEBRAR EL PERONISMO DEL PUEBLO

ORGANIZARSE DESDE LA MOVILIZACIÓN CON PODER DE LAS BASES

LLEGUEMOS CON FUERZA MILITANTE AL PRÓXIMO 17 DE OCTUBRE

INTERNAS CON DEBATE POLÍTICO Y UNIDAD HACIA EL 2023

PROGRAMAS DE GOBIERNO Y DE ACCIÓN POLÍTICA-ESTRATÉGICA, PARA DIRIMIR LAS DIFERENCIAS EN INTERNAS PARTICIPATIVAS

COMBATE INMEDIATO A LA INFLACIÓN Y LA POBREZA

ARGENTINA 2023/2027: JUSTA, LIBRE Y SOBERANA

Desde grupos de variadas expresiones del campo nacional y popular, impulsamos la necesidad de una amplia y multitudinaria convocatoria a los militantes identificados con la justicia social, la soberanía política y la independencia económica.
Si sentis que esos objetivos forman parte de tus pensamientos podes adherirte y acompañarnos en https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdqBW_O5SZM7pibVCa6_dO97SrY8DG0H1A06F14UPuE6YPzcg/viewform

 

GRUPO LA CAPITANA
FORO POPULAR DE SALUD POR LA JUSTICIA SOCIAL
MOVIMIENTO PERONISTA DE BASE – MAR DEL PLATA
CORRIENTE NACIONAL JUAN PERON
Hugo Garnero, Carlos Abalo, Juan Falú, Roberto España, Saverio Tedesco, Alejandro Fernández Vecino, José Animendi, Ana Lia Cabral, Carlos Niccolini, Virginia Scotta, Estrella Gerez, Carlos Cervera, José “Conde” Ramos, Mario Ludueña, Carlos María Gallardo, Cristina Barrionuevo, Miguel Camel Nacul, Mario Humoller, Hernán Colombo, Norberto Rossell, Jorge Gil, Ramiro Espinosa, Miguel Valfré, Bruno Vendramin

Marche un plan de proscripción

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La historia es simple. Cristina Fernández de Kirchner pidió su sobreseimiento en la causa que conocemos como “La ruta del Dinero K”, frente a la negativa del fiscal y del juez de cerrar esa causa donde, y hasta la fecha, no existe una sola prueba que involucre a la Vicepresidenta en un ilícito penal. Un claro ejemplo de eso que decimos los abogados respecto a que el proceso en sí mismo constituye un castigo. Alguien queda involucrado en causa penal y luego la investigación dura tanto tiempo y el escarnio sobre el acusado es tan feroz que se torna un castigo anticipado cuando no existe una sola condena y, en este caso, ni una sola prueba. El pedido de sobreseimiento de CFK luego fue desistido por su defensa.

Lo llamativo de la sentencia que acepta el desistimiento fueron los términos que utilizó el juez Mariano Llorens, quien consignó en su voto: “Vuelve este legajo a mi conocimiento luego de que el Dr. Beraldi, a cargo de la defensa de Cristina Fernández de Kirchner, desistiera de la apelación interpuesta contra la decisión del juez de la instrucción de no hacer lugar a los pedidos de cese de producción de prueba dispuesta y sobreseimiento de su asistida. En estas condiciones, el legajo debe volver a la primera instancia para que siga su trámite, conforme lo resolviera el juez a cargo de la investigación y según el impulso que sostuviera el representante del Ministerio Público Fiscal respecto de la vigencia de la acción penal pública, conforme a la imputación que se le formulara a la imputada».

«II. Sin perjuicio de ello y tal como lo sostuve en los precedentes: CPF 3017/1/324/CA86, caratulado’De Marco, Antonio s/ falta de acción’ y ‘CFP 3017/13/325/CA88, Damiani Sobrero, Juan P. s/ excepción de falta de acción’, criterios que fueran reiterados unánimemente por este Tribunal en esta misma causa y conforme a las prescripciones contenidas en el art. 207 CPPN, entiendo que corresponde –de manera urgente— que el juez reasuma la instrucción –en este aletargado proceso— para resolver la situación procesal de Cristina Fernández de Kirchner en lo inmediato, oportunidad en la que deberá analizar la prueba contenida en la presente, la sugerida por el Ministerio Público Fiscal —de resultar pertinente— como así también toda aquella agregada en los expedientes vinculados de manera conglobada recordando que se tratan de distintos tramos de conducta asociado a un único designio criminal, como ya fuera expresado reiteradamente en los precedentes citados”.

Compárese con lo que expresó en el mismo caso el otro juez que votó, Eduardo Farah: “Que, en esta instancia, la única parte apelante (Dres. Carlos Beraldi y Ary R. Llernovoy, a cargo de la defensa de Cristina Fernández de Kirchner) desistió del recurso interpuesto contra la decisión que no hizo lugar al pedido de sobreseimiento de la nombrada. Entonces, por imperio legal (art. 454, CPPN), cabe tomar nota de esa disposición del litigante y tener por desistido el remedio”. Así de simple, la aceptación del desistimiento como suele hacerse en Comodoro Py.

Como quedaron pretéritas las épocas en que los jueces hablaban solo por sus sentencias, hoy los jueces hablan con los periodistas y les dicen cómo interpretar su fallo. Tal fue el caso de Mariano Llorens, que se apresuró a avisarle a los periodistas judiciales qué quería decir su voto. Lucía Salinas consigno en el diario Clarín que “el juez de la Cámara Federal Mariano Llorens pidió que, en la investigación de la Ruta del Dinero K, se tomen en cuenta también los expedientes de otras causas de corrupción en los que está involucrada Cristina Kirchner. Según el juez, los expedientes deben ser investigados bajo «un único designio criminal”. Así, las causas de la Ruta del dinero K, Vialidad —que está en pleno juicio—, Hotesur y –por lavado de dinero– y los Cuadernos de las Coimas deberían ser contempladas por el de manera ‘conglobada’».

Primer consejo de orden práctico: no contarle planes a Llorens. A veces no puede evitar boquearlos. Porque mas allá de lo que publicó la periodista, debo recordarles tanto a ella como a Mariano Llorens que en las causas Los Sauces-Hotesur, Cristina Fernández de Kirchner esta sobreseída desde noviembre de 2021.

Lo consignado en su voto por Llorens y lo explicado por Salinas es lo que yo llamaría el “Plan Py”. Básicamente el plan primario de los poderes económicos de este país, ejecutado con toda desprolijidad por su mas fiel esbirro: el Poder Judicial, y que consiste en proscribir a CFK de la contienda electoral e impedir que ocupe cualquier cargo público en el futuro.

¿ Y por qué desearían algo así los poderes económicos? La respuesta es sencilla: porque luego de la experiencia con Mauricio Macri han concluido que, mientras la Vicepresidenta continúe teniendo la centralidad política que posee, ningún gobierno de corte neoliberal va a poder ejecutar las políticas que desee en paz. Cristina Fernández de Kirchner se erige como el mayor eje de resistencia a la implementación de las políticas neoliberales en nuestro país. Es en torno a ella que se ubican las conductas de resistencia a dicha implementación. Y es en torno a ella que se centra la esperanza de millones respecto a que es posible dar la pelea para  evitar que el neoliberalismo dirija y domine los destinos de este país.

Es lo que aprendieron los poderes económicos durante el macrismo. Que Cristina, aun perseguida y hostigada, aun vilipendiada, aun angustiada por sus hijos, da la pelea y nuclea las voluntades de millones y cambia el rumbo de la historia.

Piensen sino en lo que sucedió durante el gobierno de Macri. En el tramo en la que la persecución contra CFK arreciaba, aun así CFK tuvo arresto de organizar y encabezar Unidad Ciudadana. Porque si hay algo que caracteriza a la Vicepresidenta es que no conoce el miedo.

Yo tengo fresco aún el recuerdo de ciertos días del 2018. El país volvía someterse al yugo casi intolerable del FMI, como resultado de un festival de timba financiera, y el peronismo daba por perdido el 2019, Cristina comprendió que para ganarle al proyecto económico de hambre y exclusión que traía el macrismo, se debía reunir al peronismo. Así que lentamente empezó a dialogar con los diferentes sectores, incluso con aquellos que la denostaban en publico y privado. Y lo consiguió, acordó con todos y el peronismo volvió a ganar.

Todo eso lo hizo mientras era perseguida, espiada y hostigada. Por eso mismo ahora quieren excluirla. Garantizar que CFK no pueda mantener su centralidad ni ocupar un cargo público.

El plan es simple… porque, a decir verdad, los malos de la historia solo son poderosos, no elegantes ni sofisticados ni brillantes. Digamos: igualitos a sus esbirros judiciales. Así que el plan no merece grandes análisis y gracias a Mariano Llorens ahora lo conocemos.

Consiste en reunir y tratar conjuntamente las causas que tienen involucrada a CFK y condenarla por delitos que llevan como pena aparejada la inhabilitación para ocupar cargos públicos. Les doy una primicia: será probablemente en la causa Vialidad donde buscarán la condena a Cristina. Sí, en esa causa que comenzó con un informe de auditoría que hizo un tal Iguacel y que concluyó que las obras viales estaban terminadas y que no se observaban sobreprecios. La misma causa donde los testigos de la acusación del fiscal Diego Luciani se fueron retractando de sus antiguos testimonios. De todos modos, y cortesía de Joaquín Morales Solá, sabemos que Luciani hará un alegato de acusación “conmovedor”. La frase textual de Joaquinito fue: “El fiscal Diego Luciani está preparando una conmovedora exposición sobre la corrupción en la obra pública con los dineros del Estado. Cristina Kirchner no quería que el juicio oral llegara al instante en que se abriera el micrófono del fiscal Luciani, porque supone que ese alegato será por sí solo una condena” .

Verán lo que les decía, que en este país no hace falta un juicio para castigar a nadie y que incluso para el principal columnista de La Nación, la acusación vale por condena. Porque pruebas… ¿Quién necesita pruebas cuando la condena está decidida de antemano, no?

Pero Don Llorens fue aún mas explícito, no solo era la condena en “Vialidad”, sino que un camarista afirmó que “recordando que se tratan de distintos tramos de conducta asociado a un único designio criminal, como ya fuera expresado reiteradamente en los precedentes citados”. Y vamos de nuevo: ¿quién necesita pruebas ante la afirmación solemne y sin pruebas de que estamos frente “a un único designio criminal”, no?

¿Cómo sigue? En mi opinión la condena de Cristina Fernández de Kirchner ya esta escrita, sin pruebas pero escrita, y saldrá en octubre, noviembre de este año. Y la defensa de CFK presentará recurso de casación, a fin de año. El que será rechazado digamos que en abril del 2023, y entonces la defensa de CFK presentará el recurso extraordinario que será rechazado en junio. La defensa presentará el Recurso de Queja para llegar a la Corte y mientras tanto alguno de los denunciantes seriales se presentará ante Poder Judicial para solicitar la exclusión de Cristina de la posibilidad de ser candidata en el 2023. Y entonces la Vicepresidenta deberá recurrir a la Corte Suprema para solicitar que le apliquen el precedente Menem. Sí, aquel que exige sentencia firme para que la inhabilitación sea operativa. Estoy tentada de montar una garita de apuestas ilegales respecto al resultado de la intervención de la Corte respecto a Cristina. Pero no lo haré porque sería desleal, sé a ciencia cierta que esta Corte se especializa en no respetar sus propios precedentes.

En este ajedrez judicial pierde Cristina, cosa que lamento mucho, pero más lamento que el ajedrez se pasa por zonas pudendas nuestros derechos democráticos de elegir a nuestros representantes.

Como estoy especulando, puede que haya cometido algún error en los plazos. En lo que no me equivoco es que la proscripción política no es nueva en nuestro país. Y siempre que sucedió, sucedió acompañada de muchísima violencia. Y en un país donde nos espiaron, donde crearon doctrinas para encarcelar gente y donde el Estado y el Poder Judicial se olvidaron de los derechos y garantías y sobre todo de la ley, esa violencia puede alcanzar dimensiones que, de solo imaginarlas, me aterran. Esas son las horribles y posibles consecuencias del “plan Py”, que claramente contará, como ha contado hasta ahora, con la ayuda invaluable de la Corte Suprema.

 

 

Marche un plan de proscripción

Acumulación, evasión y fuga

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Tras la crisis de los años 2001 y 2002 la Argentina retoma hasta el año 2015 el crecimiento del consumo como impulso y tracción del Ingreso Nacional. Esta tautología tiene una restricción que es la dependencia de insumos (bienes), de máquinas y equipos, de tecnología, de servicios, y de energía del exterior, de manera tal que cuando crece el producto, más crecen las importaciones.

En nuestro país, el problema no está en el total de las exportaciones, que superan en lo que va del siglo XXI en 270.000 millones a las importaciones, sino en su composición, dado que nuestras ventas externas cada vez son más primarias y en cambio, las importaciones son cada vez más complejas e industriales y explican la menor creación de puestos de trabajo y sobre todo de empleos de calidad.

 

Esa dependencia económica del extranjero es propiciada por las grandes empresas extractivistas y agropecuarias, que obtienen una renta diferencial [1], que valorizan en dólares y es el  núcleo del problema económico argentino.

Una minoría, que no representa más del 2% de la población, dolariza la renta de la que se apropia por el sagrado derecho de propiedad e impone las condiciones al 98% restante de la sociedad.

Los gobiernos de Macri y de Alberto Fernández, ante la incapacidad  (por no proponérselo) de sustituir las compras al exterior, proceden a reducir los salarios, con ello el consumo, de esa forma se frena la economía y, por eso, se reducen las compras al exterior (importamos menos energía al tener un crecimiento real menor al potencial por la cada vez más regresiva distribución del ingreso), a la par que aumentan los saldos exportables porque consumimos menos alimentos que son a la vez nuestro principal producto de exportación.

Para superar la restricción externa, causan un ajuste en la producción y una baja en los salarios que genera mayores márgenes de ganancia al capital, de esa manera ocultan el verdadero problema que es que los empresarios (y sobre todo los más grandes, los que tienen mercados cautivos) prefirieron y prefieren evadir impuestos y fugar capitales en lugar de invertir.

En efecto, no es posible crecer en forma sostenida si los empresarios que están en nuestro país no invierten y amplían la capacidad productiva. Esto es, se creció fuertemente en el período 2003-2007 porque se amalgamaron los trabajadores desocupados, las instalaciones cerradas y las máquinas paradas, pero cuando su empleo (capacidad instalada) se hizo cercano al máximo, en lugar de apuntalar la actividad, ante la persistente demanda, prefirieron aumentar los precios (que es la causa y origen de la inflación) en lugar de ampliar la oferta, generando una menor tasa de crecimiento de la producción.

Nuestros empresarios y sobre todo los más grandes, que están fuertemente internacionalizados, si por tal entendemos la dependencia y la interrelación que tienen con el exterior, prefieren fugar capitales en lugar de ampliar la capacidad instalada y/o diversificar en el país la inversión.

Ante la fuga de capitales y la menor inversión, el Estado Nacional debía acrecentar su rol de intervención y regulación, esencialmente sobre el tipo de cambio, camino seguido por ejemplo por la República Plurinacional de Bolivia, cuya inflación del año 2021 fue menor del 1% anual y que este año 2022, fruto del aumento de los precios de los combustibles y de los alimentos de los cuales son importadores, esperan un incremento de los precios en torno al 2% anual.

En la Argentina en cambio se propicia la apertura de la cuenta capital, para lo cual se acelera la devaluación del tipo de cambio oficial que implica una brutal transferencia de recursos de los que tienen ingresos fijos, a los que pueden fijar precios. Por supuesto, cuanto mayor es esa capacidad de fijar precios, mayor es a su favor la apropiación de recursos, a la par que se posibilita la tenencia de divisas, así como los depósitos en dólares, y las operaciones denominadas contadas contra “liqui”, que no es otra cosa que permitir el arbitraje de bonos y acciones que realizan frecuentemente las sociedades de Bolsa con el objetivo de fugar divisas al exterior, dado que compran esos valores en pesos en nuestro país y los “liquidan” en mercados del exterior donde los mismos tienen autorizada su venta.

Es obvio que los que tienen acceso a las compras importantes de títulos y acciones son los mismos (dueños, gerentes, empleados jerárquicos, testaferros, etc.) que las empresas y personas que fugaron capitales persistentemente  y que forman parte de las 100 primeras sociedades que en el gobierno de Macri compraron 24.679 millones de dólares y, las 100 personas que lo hicieron por 822,6 millones de dólares en esos cuatro años  y que, si la AFIP los investigó para saber si pagaron los impuestos que les corresponde, nunca lo sabremos porque su accionar está amparado en el “secreto fiscal”.

Hay una burguesía que sólo es nacional porque tiene origen y opera en el país, pero que ha priorizado la fuga de capitales sistemáticamente, y presiona y espera una fuerte devaluación para valorizar los dólares fugados, y una burguesía extranjera que tiene claros sus negocios, con una política de exclusión que implica desintegración en la economía del país e integración internacional en los enclaves y cadenas de valor que les interesa. Juntas engendran una economía concentrada, que le deja los principales resortes de la producción y distribución a las grandes empresas que van a crecer integrándose al resto de su cadena internacional, pero que va a excluir por su propio accionar a la producción local, esencialmente las pymes y las economías regionales, dado que van a invertir en los sectores más redituables con que cuenta la Argentina.

Ese tipo de producción de enclave implica crecimiento para el sector elegido pero no hay respuesta de consideración para el resto de las actividades, más allá de un limitado multiplicador por la necesidad de trabajos e insumos locales

En ese modelo, los salarios estarán siempre compitiendo en moneda dura con los salarios de Brasil u otro país de la región que sea alternativa de inversión. Y solo pueden crecer siempre y cuando no se incurra en déficit en la cuenta corriente de la Balanza de Pagos, y para ello se necesita que el precio de los granos y sus derivados, el volumen vendido sea un porcentaje mayor que el crecimiento de las importaciones, lo que genera un doble cerrojo al proceso de recuperación salarial, conformado por:

  1. que no supere el salario medio industrial de Brasil (y otro u otros países alternativos en cuanto a inversión), y
  2. que las exportaciones puedan pagar las crecientes importaciones basadas en la mayor dependencia de insumos y tecnología del exterior.

El rol del Estado

El Estado debe regular (establecer las reglas de juego) y controlar la actividad económica, fijar objetivos que promuevan el bienestar general y no garantizar la renta a un sector minoritario de la sociedad, que además evade impuestos y fuga capitales.

Que se deje operar a los cambistas que no están autorizados por el BCRA, que encima se publique el precio de compra y de venta en nuestra moneda,  (hasta lo publica en su página Standard & Poor’s) es demasiado.

Que el BCRA, tras más de 30 meses de gestión, no haya rearmado dos áreas esenciales de fiscalización como la de Inspecciones y la Gerencia de Contenciosos, explica por qué no se aplican la Ley 19.359 Penal Cambiaria y el Decreto No. 480/1995 que la ordena y que afirma en su artículo 1°: «Será reprimida toda negociación de cambio que se realice sin intervención de institución autorizada para efectuar dichas operaciones; operar en cambios sin estar autorizado a tal efecto; toda operación de cambio que no se realice por la cantidad, moneda o al tipo de cotización, en los plazos y demás condiciones establecidos por las normas en vigor; y todo acto u omisión que infrinja las normas sobre el régimen de cambios».

El llamado dólar blue y el dólar financiero (Dólar Bolsa y Contado con Liqui) no dejan de subir desde antes que asuma la ministra Silvina Batakis y no se toma ninguna medida para frenarlo. El mayor responsable es el BCRA, porque:

  1. Le vendió dólares al tipo de cambio oficial a empresas privadas, cuando muchas de ellas habían comprado dólares en los cuatro años de gestión de Cambiemos, pese a que el BCRA realizó el informe no les dijo ustedes paguen primero con los dólares que compraron y si les falta recién allí se los vende el BCRA;
  2. Le vendió dólares a los importadores al tipo de cambio oficial para que adelanten el pago antes de que ingresen las mercaderías importadas al país;
  3. Desde el año 2020 hasta mayo 2022  se matricularon 289 aviones privados en Argentina que se compraron al exterior al tipo de cambio oficial y el Banco Central de la República Argentina autorizó la venta de dólares para esas compras por 202 millones de dólares; lo mismo se podría extender a autos de lujo, yates, etc.

A ese despropósito se suma el pago de los intereses de la deuda pública de la gestión de Macri, que este gobierno no investigó, como prometió hacerlo el Presidente Alberto Fernández el 1° de marzo de 2020 cuando inauguró las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. Todo ello hizo que el superávit comercial (las exportaciones superaron desde enero 2020 a junio 2022 en 30.000 millones de dólares a las importaciones) se evaporaran  y hoy, las reservas internacionales de libre disponibilidad del BCRA son exiguas y eso lo saben los especuladores que operan en compra y venta por fuera del circuito formal, es decir, el que se comercializa en “cuevas” o “arbolitos y  en el llamado “Dólar contado con liqui” que consiste en comprar títulos o acciones en pesos, que a la vez cotizan en dólares en el exterior, y una vez adquiridos, el inversor los vende en el mercado extranjero y recibe a cambio un depósito en dólares.

Finalmente, la situación exige que se decrete la “Emergencia Cambiaria”, que le confiere atribuciones al BCRA al ser el “cambista” en última instancia, para preservar las reservas internacionales y venderlas bajo una estricta programación de prioridades. La principal es preservar dichas reservas y con ellas el valor de nuestro dinero, como exige el Artículo 3° de la Ley 24.144 de C.O. del BCRA  y está escrito en el frontispicio de la sede central del BCRA en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

[1] El concepto económico de renta es un plus valor obtenido no por el sacrificio, la eficiencia, la eficacia y/o reducir costos, sino por la ventaja natural del subsuelo y del suelo del país. A la que se suman otras rentas como la financiera, generada por leyes de la dictadura cívico-militar y la reforma de la Carta Orgánica del BCRA del año 1992, que le confiere a los bancos la función de arbitrar que proyectos económicos se llevan a cabo y cuáles no, e incluso condiciona a los Estados (nacional, provincial y municipal) fuertemente endeudados, cuando se plantean tasas de interés positivas.

 

 

ACUMULACIÓN, EVASIÓN Y FUGA

Informe económico mensual

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Destacamos algunos de los puntos desarrollados en el documento.

Alta relación entre el elevado valor del CCL y el dólar implícito. En los últimos días y por  fuera de lo dicho en el documento todo acentuado. El dólar claramente detenta un sendero de  suba, por lo menos hasta el mes actual pero siempre un paso atrás de la inflación.

El interanual del Capítulo General junio 2022 / junio 2021 supera los valores de los últimos años, Alimentos a su vez por encima. Con una promedio mensual del 4 % en los próximos seis meses en los precios el valor en el Capítulo General en diciembre alcanzaría el 79 % teniendo en cuanta lo acumulado en el primer semestre.

La tasa real (negativa) prevalece desde hace largo tiempo.

No hay forma que decaiga el interés de contar con un dólar, disminuyeron los montos por los cepos y escollos pero no la cantidad de individuos que buscan comprar el billete.

El Riesgo País alcanzó a 2.153 puntos en junio de 2022, desde el 2019 viene en ascenso. Pero por fuera de lo dicho en el documento el Riesgo País de los últimos días se aproxima a peligrosos nuevos niveles.

Índice Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) viene disminuyendo. El 2022 no cambia la tendencia, el registro de junio lo ratifica.

Inodoro y Mendieta están siempre presente tanto en la realidad nacional como la internacional. Es por eso que con claridad recrea la situación que hoy a todo el mundo preocupa poniendo el cuerpo para que se entienda:

Frente a la amenaza de un malón que le grita a Inodoro.

Cacique Yanquetrúz: “¡Te vamos a pasar a degüello!”

Inodoro: “¡Si no hay arreglo, sepan que voy a vender cara mi vida!”

Cacique Yanquetrúz: “Un momento …. ¿A qué precio está su vida?

Inodoro: “800 patacones”. Mendieta asiente muy firmemente.

Cacique Yanquetrúz: “¡Que barbaridá!” “¡Hace dos meses estaba en 200!”

Inodoro: “Tuito ha subido mucho ¡Si hasta a mí me da vergüenza!”

Cacique Yanquetrúz: “¡Que caso serio!” “¡Como ha subido el costo e´ la vida!” “¿Dónde vamos a parar?”

 

2022 JUNIO proc. JULIO IPC INFLAC..docx

El pan y la torta

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El problema de la deuda pública argentina y el acuerdo y plan de pago con el FMI revisten extrema gravedad por su grado de condicionamiento a la economía nacional, que es propiciado por los acreedores externos y por las grandes empresas y sus dueños y administradores, que son los beneficiados de la deuda y su fuga.

El FMI presiona para que se incrementen las exportaciones a como dé lugar, en un país que se viene primarizando a pasos agigantados, donde el 65% de nuestras ventas al exterior son productos primarios (granos, minerales) o a lo sumo manufacturas de origen agropecuario (harinas, aceites, biocombustibles, etc.) que por definición contienen pocas horas de trabajo y son frutos básicamente de la superficie de la tierra y de su subsuelo. Estas ventas se priorizan para maximizar el superávit comercial y, de esa manera, disponer de las divisas necesarias para “honrar” la deuda.

En el gobierno de Cambiemos, la deuda se acrecentó en más de 100.000 millones de dólares..El Presidente Alberto Fernández en la inauguración del período ordinario del Congreso de la Nación del 1° de marzo de 2020 dijo que se iba a investigar la deuda hasta las últimas instancias. El BCRA realizó el informe donde demuestra por ejemplo que 100 empresas compraron 24.769 millones de dólares. Con un grupo de contadores nos dividimos la tarea y observamos que en las Memorias y Balances de esas 100 empresas y en esos cuatro años (2016-2019), ninguna de ellas puede demostrar de donde detrajeron los recursos para adquirir la millonada de dólares que efectuaron [1]. Y como la AFIP se ampara en el secreto fiscal, no sabemos si llamó a los administradores de esas empresas para hacerse explicar cómo hicieron.  Pero el resultado sigue siendo que la deuda la paga el presupuesto nacional y los dólares surgen del ajuste comercial.

La Argentina no necesita hacer un ajuste comercial como el que exige el FMI para que se incrementen las reservas internacionales este año 2022 en 5.800 millones de dólares. No es un problema comercial sino de mala administración. En 2020 se operó con un superávit comercial de 12.528 millones de dólares, en 2021 por 14.7500 millones, y en 2022 hasta mayo (último dato registrado) en 3.195 millones de dólares más, por lo que en 29 meses el superávit comercial acumulado fue de 30.473 millones de dólares que se dilapidaron de manera tal que al 1° de julio de 2022 las reservas internacionales brutas del BCRA son 2.832 millones de dólares menores que en diciembre de 2019.

Se pagaron intereses por el total de la deuda externa pública (sin investigar cómo se generó y a quienes realmente benefició, por ejemplo el pago de los 9.350 millones de dólares a  los “fondos buitre”); se le vendieron dólares al tipo de cambio oficial a empresas privadas, cuando muchas de ellas habían comprado dólares en los cuatro años de gestión de Cambiemos, pese a que el BCRA realizó el informe no les dijo ustedes paguen primero con los dólares que compraron y si les falta recién allí se los vende el BCRA; se permitió adelantar el pago antes de que ingresen las mercaderías importadas al país; desde 2020 hasta mayo de 2022  se matricularon 289 aviones privados en Argentina que se compraron al exterior al tipo de cambio oficial y el Banco Central de la República Argentina autorizó la venta de dólares para esas compras por 202 millones de dólares; etc, etc.

El Tesoro de la Nación no consigue financiamiento externo, la tasa que le cobrarían sería, en julio de 2022 y en dólares, mayor a 2.734 puntos básicos (27,34% en dólares) que es lo que define el JP Morgan como riesgo país y, paralelamente, se tienen fuertes vencimientos de títulos de deuda en pesos en el mercado interno por 3,29 billones para el segundo semestre de 2022, con una inflación que se estima del 70% anual como piso y que alimentan los mismos que colocan sus excedentes financieros en títulos públicos a tasa ajustable por Índice de Precio al Consumidor del INDEC.

En ese contexto, el nuevo equipo que encabeza la ministra Silvina Batakis solo puede prometer austeridad a los poseedores de esos títulos, que se va a ir reduciendo el déficit fiscal y que se abonarán los mismos en tiempo y forma en cada vencimiento.

Pese a que el perfil de vencimiento de los títulos del Tesoro que se colocan en el mercado local mejoró, porque la Secretaría de Finanzas de la Nación dirigida por  Eduardo Setti logró captar el 13 de julio $122.607 millones, cuando afrontaba vencimientos por un total de $ 8.851 millones, por lo que en esa licitación se obtuvo un financiamiento neto de $113.756 millones.

Finalmente la cartera de Economía informó que realizó una conversión de títulos (la Lede S29L2 por la Lecer X29L2 que tenían vencimiento el 29 de julio de 2022) por $190.395 millones, para disminuir vencimientos del mes y, se emitió para ello un nuevo bono vinculado al dólar estadounidense, con vencimiento el 31 de julio de 2023 y se produjo la reapertura del bono (BOTE), con vencimiento el 23 de mayo de 2027.

Toda esta ingeniería financiera es para disminuir los vencimientos de la próxima licitación que es el miércoles 27 de julio y que era de $ 560.000 millones y ahora es de $ 371.000 millones y, prorratear los pagos para los años venideros.

Quiénes se benefician

A la deuda del Tesoro de la Nación se le debe sumar el pasivo financiero del BCRA (pases pasivos, Leliq y Notaliq) que suman al 8 de julio, 7 billones de pesos (es en pesos, pero equivalente a 52.000 millones de dólares), superando ampliamente a la Base Monetaria (dinero creado y puesto en circulación por el BCRA) que es a esa fecha de 4,2 billones de pesos. Prácticamente el 60% de sus tenedores son bancos privados:

  • Santander,
  • BBVA,
  • Galicia,
  • Macro,
  • Credicoop,
  • Citi,
  • HSBC,
  • Patagonia,
  • Supervielle,
  • ICBC,
  • y en los cuatro primeros tiene participación BlackRock.

Los títulos de deuda del Tesoro en el mercado local están en poder de un puñado de empresas, empresarios, y administradores de las empresas que están en lugares claves del modelo extractivista agropecuario exportador, que son los que fijan los precios de los principales productos (alimentos, acero, aluminio, combustible, medicamentos) y que son a la vez, básicamente, las mismas empresas y las mismas personas que aparecen en el listado de la nota titulada “Los 100 de Macri” del 24 de mayo de 2020 y “Ahora las personas” del 31 de mayo de 2021 de El Cohete a la Luna.

Seguramente a ellos les va mejor que a los que realizaron el canje de los títulos de deuda externa el 31 de agosto de 2020 por 66.137 millones, que estaban en 21 títulos en moneda y jurisdicción extranjera, y fueron canjeados por nuevos diez títulos de deuda, cinco en dólares y cinco en euros, con vencimientos que van desde el año 2030 al año 2046, a una tasa de interés del 3,07% anual y que comienzan a amortizar capital a partir de julio de 2024. O los títulos de deuda de jurisdicción nacional que ascendían al equivalente a 41.715 millones de dólares y se les dio igual trato por la cláusula RUFO [2], porque todos ellos, en promedio valen menos del 40% de su valor nominal.  Obviamente, BlackRock que en agosto de 2020 presentó títulos de deuda argentinos por más de 2.000 millones de dólares compensa con creces con la ganancia que obtiene con su participación en los primeros cuatro bancos privados más grandes del país, en Pampa Energía, en YPF, en el Holding Techint, en Glencore-Renova-Viterra, en Telefónica Argentina, Bayer, Exxon Mobil, Chevron, Apple, Microsoft, Procter & Gamble, Mercado Libre, Arcos Dorados y Adecoagro.

Del ahogo financiero a propuestas estructurales

La más que exigente situación financiera no impide que se tomen medidas fundamentales, como  asegurar que no habrá una devaluación.

En la Argentina como exportamos el mismo bien que consumimos (alimentos) y está fuertemente concentrada su producción y comercialización (harina, arroz, aceite, la leche y sus derivados, la yerba mate, el azúcar, la carne bovina, porcina y aviar, etc. todos tienen nombre y apellido) y fijan el precio no por el costo local, sino por el precio al que se vende en el exterior, por ende, esas empresas se benefician con la devaluación que deteriora el poder adquisitivo de los salarios, de las jubilaciones y pensiones y de todos los que tienen ingresos fijos y/o dependen del mercado configurado por esos ingresos fijos.

No existe una razón comercial para devaluar. La ministra Silvina Batakis fue categórica, este año 2022 con el tipo de cambio oficial (y pese a que “pisan” exportaciones) la misma va a superar los 90.000 millones de dólares, récord jamás alcanzado. (El anterior fue en el año 2011 de 84.629 millones de dólares, con más productos industriales y en un contexto distinto con un país que crecía en base a su mercado interno y con acuerdos comerciales con los países de la región.)

Devaluar es una nueva transferencia de ingresos del conjunto a una minoría que no supera el 2% de la población y que se enriquece por su posición de privilegio en desmedro del pueblo argentino.

La otra medida, en la que la actual ministra venía trabajando en el Ministerio del Interior, es la de migrar al Ministerio de Economía el organismo fiscal de evaluaciones inmobiliarias, con el objetivo de homogeneizar las valuaciones de todo el país.  Y que tiene su lógica de hierro cuando observamos que el Impuesto Inmobiliario Rural, que recaudan las provincias, es solo el 0,3% del PIB, y que en las mismas dicho gravamen representa el 2,6% de la recaudación propia provincial, cuando el Impuesto a los Ingresos Brutos que grava a la actividad y al consumo es el 82% de dicha recaudación.  Se recauda más en todas las provincias por el impuesto inmobiliario urbano o por el impuesto a la patente automotor que por el impuesto inmobiliario rural.

Es inadmisible que existiendo drones, satélites y otros medios, las direcciones generales de rentas provinciales fiscalicen solo por declaraciones juradas. Estamos hablando de 42 millones de hectáreas cultivables, en las que según el Registro Nacional de Tierras Rurales  el 0,89% de los propietarios  poseen el 33,89 % de la superficie con una extensión promedio de 22.000 has y, el otro 99,11% de propietarios se reparte el 66,11% restante [3].

Basta como ejemplo que el ciudadano inglés Joseph Lewis, cuya  fortuna según la revista Forbes se calcula en 5.300 millones de dólares, es una de las más grandes de Gran Bretaña y está entre las 300 personas más adineradas del mundo, posee en nuestro país 20.000 has, utiliza como propio el “Lago Escondido”, es, socio en “Pampa Energía SA” de BlackRock y del grupo Mindlin. Ello demuestra el poder económico que tiene y su influencia política correspondiente. El intendente del Bolsón, en Río Negro, Bruno Pogliano, antes de asumir ese cargo en 2015, era el contador de la empresa Ladera SA que es presidida por el cuñado de Nicolás Van Dittmar, alter ego de Joseph Lewis. La actual gobernadora, Arabela Carreras, oriunda de Bariloche, autorizó en septiembre 2021, a la firma Ladera SA, a lotear y urbanizar el cerro Perito Moreno, un área de alta montaña protegida por la ley de bosque nativo.

En síntesis

El nuevo equipo en Economía y en Producción no la tiene fácil, deben lidiar con sectores muy poderosos e internacionalizados, que van a tratar de limitar su accionar y sus decisiones. Para ello cuentan hasta con funcionarios que no funcionan y que saben que, si aún así el equipo logra sentar bases de un modelo económico integrador y generador de trabajo y de trabajo de calidad, pueden volver como gobierno en 2023.

 

 

[1] Igual resultado seguramente se tiene si se investiga a las 100 primeras personas que compraron 822,6  millones de dólares surante esos cuatro años.
[2] La cláusula RUFO es la que obliga a dar igual trato a todos los acreedores, por ende si a uno de ellos se le reconoce mayor interés y/o menor plazo para pagar el capital y/o los intereses, se le debe otorgar igual trato  al resto de los acreedores.
[3] “Manual de Zonceras Agropeacuarias”  Dr. Rubén  Lamas.

 

EL PAN Y LA TORTA