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De remate

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Mediante la Carta de Intención de fecha 12 de junio de 2018, suscripta en forma conjunta por el entonces ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, se solicitó un acuerdo stand-by por un período de 36 meses al Fondo Monetario Internacional (FMI) [1]. El crédito efectivo fue por 31.913,7 millones de DEG (equivalente a 44.559,9 millones de dólares).

El 18 de junio de 2018 (seis días más tarde), Luis Caputo reemplazó en la presidencia del BCRA a Sturzenegger. Y el día 22 de junio de 2018 ingresaron al BCRA 15.009,7 millones de dólares (ingresaron en dólares billetes que vinieron en avión de las oficinas de Washington del FMI, que se contabilizaron por 10.613,7 millones de DEG).

El 25 de septiembre de 2018 Luis Caputo renunció a la presidencia del BCRA porque había vendido (dilapidado sería la palabra correcta) la totalidad del primer tramo del crédito concedido por el FMI y la titular de este organismo en ese entonces, Christine Lagarde, le comunicó al Presidente Macri que estaba violando el inciso a) del artículo 6° del Convenio Constitutivo del FMI [2] que obliga a la institución a realizar un monitoreo para ver el destino de los fondos.

Continuaron ingresando fondos del FMI tal vez con mayor precaución, pero a medida que ingresaban los dólares, el BCRA los vendía.

El FMI no auditó el monitoreo, pero tampoco lo hizo el gobierno de Alberto Fernández. Su ministro de Economía Martín Guzmán renegoció el crédito stand-by para convertirlo en un préstamo de “facilidades extendidas” a diez años, con un período de gracia para pagar el capital hasta el año 2026. Pero no se investigó cuál fue el destino de la deuda pública.

El gobierno de Alberto Fernández aceptó toda la deuda con el FMI y  la deuda en poder de los bonistas (tenedores de títulos de deuda externa) por un total (la suma de la deuda con el FMI más la deuda con los “bonistas”) de 97.927 millones de dólares, que está pagando el pueblo argentino.

El préstamo de facilidades extendidas implica acordar metas de superávit fiscal primario (antes de pagar los intereses de la deuda), de financiamiento del BCRA al Tesoro de la Nación y de aumento de las reservas internacionales del BCRA, en forma trimestral, condición sine qua non para que el deudor (la Argentina) no pague la totalidad del capital que vence en cada trimestre y refinancie cada vencimiento de capital a diez años.

Según la octava revisión que atañe al primer trimestre de 2024, la actual Administración contablemente cumplió en exceso (lo que le hace decir al Presidente del Poder Ejecutivo que es el ajuste más grande de la historia) a costa de reducir fuertemente las jubilaciones y pensiones [3], la paralización de la obra pública, menores subsidios a la energía y la licuación de las transferencias, entre otras, a las provincias y a los comedores comunitarios y merenderos.

Sin embargo, el FMI advirtió:

a) Que el Banco Central debe acelerar la suba del dólar oficial; que el tipo de cambio diferencial para los exportadores debe terminar a fin de junio (liquidan el 80% por dólar oficial y el 20% por contado con liqui). Es decir dentro de una semana.

b) Que el gobierno argentino debe presentar un programa para salir del cepo a fines de julio de 2024. O sea, en un mes.

Los plazos se acortan.

La recomendación del FMI dice textualmente: “Tras los pasos iniciales para desmantelar las restricciones y controles cambiarios, las autoridades siguen comprometidas en desmantelar todos los tipos de cambios múltiples y las restricciones cambiarias, empezando por las medidas más distorsionadoras, incluida la eliminación del esquema preferencial de exportación 80/20 (finales de junio de 2024) y la eliminación del impuesto PAIS antes de fines de 2024”.

El impuesto PAIS (Para una Argentina Inclusiva y Solidaria) es el gravamen de mayor crecimiento de la actual gestión, al extenderse a múltiples actividades que van desde los dólares que los importadores le compran al BCRA (si el importador emplea sus propios dólares en la operación no paga el impuesto, porque grava la compra del billete extranjero, no la importación), hasta la compra de divisas de los capitales financieros que vinieron atraídos por el carry trade, pasándose de divisas a títulos en pesos y que, cuando regresen a divisas, los alcanza el impuesto PAIS. La recaudación acumulada del impuesto PAIS de los primeros cinco meses del año fue de 2.813.366 millones de pesos y representa el 8,8% del total de impuestos recaudados (por 31.945.696 millones de pesos), por ende, su eliminación tiene un significativo costo fiscal.

El FMI considera necesario el cumplimiento de los puntos a y b para que el país vuelva a los mercados internacionales de deuda, esto es que en lugar de insistir con solicitarle al FMI un nuevo crédito, si se cumplen sus recomendaciones, podrá la Argentina de Milei colocar nuevamente títulos de deuda en el mercado internacional. Nuestro país no tiene acceso a ello desde junio de 2018 y la tasa de riesgo país actual es de 1.402 puntos básicos, o sea 14,02% por encima de la tasa prime rate de los Estados Unidos [4].

El FMI también precisó:

c) Se debe continuar con el ajuste fiscal para depender cada vez menos de la colocación de títulos de deuda interna. Por ello recomienda bajar aún más los subsidios, lo que provocará que se incrementen aún más las tarifas; cobrar el impuesto a las ganancias a los salarios, y que se realice el blanqueo de capitales.

d) Que se reinstaure la tasa positiva de interés (por encima de la inflación) para que: ia = ie + riesgo de devaluación cambiaria (ia = tasa de interés local; ie = tasa de interés de los Estados Unidos). De esa manera vuelve a ser la tasa de interés de los bancos la que califica o descalifica proyectos de inversión, que, en un país con la baja tasa de crédito al sector privado del 5,9% sobre el PIB, lo torna aún más escaso y más caro.

Las inconsistencias de corto y mediano plazo

  1. Desde que asumieron como ministro de Economía y presidente del BCRA respectivamente, los dos socios de Anker Latinoamérica convierten gran parte de los encajes remunerados del BCRA (Leliq, Notaliq y pases pasivos) en deuda del Tesoro de la Nación, de manera tal que si tomamos el precio oficial del dólar el 7 de diciembre de 2023 (último día hábil de la Administración de Alberto Fernández) de 400 pesos, la esterilización de 21.023.700 de millones de pesos era equivalente a 52.560 millones de dólares.

Si efectuamos la comparación con fecha de corte el 31 de mayo de 2024, cuando el total de encajes remunerados ascendía a 18.489.248 millones de pesos, que al tipo de cambio oficial de esa fecha de 933,76 pesos significaba 19.800 millones de dólares, la deuda bruta del Tesoro de la Nación se incrementó, por este mecanismo, en 32.760 millones de dólares.

Fue un negocio de los bancos, que sin correr ningún riesgo captaban depósitos y se lo colocaban en encajes remunerados al BCRA; ganaron fortunas por ello dadas las altas tasas de interés que percibían. Dinero que no se usó para nada, sólo para esterilizarlo (para que no se pase al dólar), y ahora se convierte en deuda pública.

Con otro agravante: que se reduce fuertemente el plazo promedio; de esa manera, la extensión de las emisiones del Tesoro pasó de 15 meses en el año 2023 a apenas tres meses en mayo de 2024. Más deuda en la cuenta del fisco que vence a plazos más próximos.

2. También se suma a la deuda bruta de la Administración nacional el mecanismo de refinanciar el déficit fiscal del año 2023, estimado por la actual Secretaría de Hacienda en 5,13% del PIB (es en pesos pero equivalente a 24.624 millones de dólares) con títulos de deuda interna en su gran mayoría ajustables por inflación.

3. Finalmente, el reconocimiento de los fuertes intereses que los títulos del Tesoro de la Nación devengan (ajustados generalmente por la inflación) por 7.617 millones de dólares (es en pesos pero la Secretaría de Finanzas de la Nación hace la conversión a dólares al tipo de cambio oficial) hace que la deuda crezca sideralmente en 65.000 millones de dólares en cinco meses de gobierno.

Un nivel de deuda que crece exponencialmente mes a mes y que una devaluación no atenúa porque el pass through [5] haría que los títulos en pesos se beneficiaran con la inflación.

Los intereses ganados por los tenedores de títulos de deuda interna en los primeros cinco meses del año 2024 por 7.617 millones de dólares son mayores que el brutal ajuste sobre los jubilados (es en pesos pero el menor haber cobrado por los jubilados y pensionados con respecto a igual lapso de 2023, equivale a 1.196.000 millones de dólares); sobre las provincias (equivalente a 329.800 millones de dólares); y sobre la obra pública (equivalente a 1.792.644 millones de dólares).

El total del gasto público acumulado por la Administración nacional en los primeros cinco meses del año 2024 asciende a 31.466.709,3 millones, por ende, el interés devengado por los títulos de deuda interna es el 24% de dicho gasto.

El grado de crueldad hacia la población por la cobardía de no investigar quiénes se beneficiaron con la deuda tomada por el gobierno de Cambiemos y el pago exorbitante a los acreedores no tienen límite y son imposibles de equilibrar: más deuda ante un PIB que el FMI infiere que caerá este año en un 3,5% y en un gasto público que el gobierno pretende reducir aún más profundizando la depresión económica y, con ello, la exclusión social.

Y a su vez, en el mediano plazo, se debe afrontar la deuda externa por pagos de capital [6] e intereses para los años 2025, 2026 y 2027 (en este último año se debe sumar el BOPREAL [7] por no menos de 36.000 millones de dólares por deuda con los importadores).

Con un profundo desconocimiento de la economía argentina en general y de la administración del Estado en particular, el gobierno de Milei cree que subordinándose al RIGI (Régimen de Grandes Inversiones) conseguirá los dólares por el crecimiento de las exportaciones e inversiones directas que liquidarán en cuatro años (el mandato presidencial), que permite cambiar una deuda que no benefició al pueblo argentino por la cesión de nuestros recursos naturales.

Con ello cierra el objetivo de los acreedores: a cambio de papeles de deuda, quedarse con el patrimonio esencialmente energético y minero de nuestro país. El modelo extractivista y colonial triunfa sobre el modelo que crece sobre la base del mercado interno.

[1]  La deuda contraída con el FMI fue una decisión del Poder Ejecutivo y no fue pedida su autorización expresa al Poder Legislativo como exige la Constitución nacional y lo establece el  artículo 75 que explicita que corresponde al  Congreso “contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación” (inciso 4º) y “arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación” (inciso 7º).  Causa N.º 3561/2019, “Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la Administración pública”, en trámite ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 5 de CABA.
[2]  Artículo 6, inciso a: «Ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo».
[3] El haber previsional mínimo en marzo 2024 fue de 134.446 pesos más un bono de 70.000 pesos, cuando la Canasta Básica Total para no ser pobre para un adulto, en ese mes, fue de  250.286 pesos y de los 7.200.000 jubilados y pensionados nacionales, 5.000.000 perciben el haber mínimo.
[4] La tasa prime rate es aquella que las entidades financieras de los Estados Unidos cobran a sus deudores con mejor historial crediticio y/o que representan una probabilidad muy baja de impago (principalmente grandes empresas). Pero ¿cuál sería la tasa a la que puede acceder la Argentina?  Hoy es en torno al 19% anual en dólares.
[5] Impacto que genera una variación del tipo de cambio sobre los precios internos de una economía.
[6] Con los bonistas que canjearon títulos de deuda externa el 31 de agosto de 2020, se comienza a pagar el capital desde julio 2024.
[7] BOPREAL (Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre) por la Comunicación “A” 7.918  del BCRA, que tiene vencimiento el 31 de octubre de 2027, con el agravante de que se está armando el registro de quiénes son los beneficiados, pero el mismo gobierno estima que, por este procedimiento, la deuda externa se acrecienta en unos 36.000 millones de dólares.

Fuegos de artificio

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De acuerdo con lo publicado por Clarín el último 28 de mayo, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires asegura tener “un plan para reducir la brecha que se produce entre lo que las empresas más dinámicas demandan y el sistema educativo entrega”.

Dicho plan se denomina —en esta oportunidad— “Buenos Aires Aprende”, y se propone “mejorar los resultados en Lengua y Matemática en los primeros años de primaria, avanzar con cambios en la organización escolar e incorporar la tecnología en la escuela, incorporando nuevas formas de enseñar en primaria y secundaria”.

El artículo plantea además que “se han registrado resultados preocupantes. En la Ciudad, solo nueve de cada 100 alumnos que arrancan primer grado terminan la escuela secundaria a tiempo (significa que no han abandonado la escuela, ni repetido ningún grado y/o año), uno de cada tres no entiende un texto para su edad y seis de cada 10 tienen problemas con los números”.

“Estamos todos como fingiendo demencia, los alumnos van a la escuela, pero muchos no aprenden. Queremos hacer un cambio de paradigma. El sistema no funciona. Otro de los ejes relevantes del nuevo plan está vinculado a la alfabetización digital, en la que se prevén cambios en la administración de las escuelas. Ya no habrá papeles, todo será digital”, afirmó el jefe de Gobierno, Jorge Macri.

Asimismo, la ministra de Educación de la jurisdicción, María de las Mercedes Miguel, dijo que “el plan del gobierno se implementará en el marco del Plan de Alfabetización que impulsa el gobierno nacional”.

Lo que no dijo la funcionaria es que la educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires adhiere también a las políticas de ajuste presupuestario en la educación pública del Ministerio de Capital Humano, cuya ministra, Sandra Pettovello, es la responsable nacional de los recientes hechos de corrupción vinculados con el manejo indiscriminado de fondos para la compra de alimentos, así como del ocultamiento de estos a la gente, castigada por el brutal ajuste económico que aplica el Presidente Javier Milei.

Tampoco se dijo que semejante adhesión implica el fin de la educación pública obligatoria financiada por el Estado, la discriminación educativa contra los más pobres, materializada en la ley Bases con la implementación de evaluaciones finales, y el apoyo irrestricto a la represión salvaje al pueblo argentino que asistió a la Plaza de los dos Congresos para rechazar la mencionada ley.

Lo que resulta difícil de comprender, es que después de 17 años de estar gobernando la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las autoridades educativas de Juntos por el Cambio se den cuenta ahora que nueve alumnos de cada 100 no cursan con normalidad la escuela, que hay demasiados que no leen, escriben ni pueden realizar operaciones matemáticas, que existe una demanda de educación digital o que las tasas de sobre edad en las aulas porteñas son muy altas.

En suma, que, durante todo ese período, las políticas aplicadas por los sucesivos gobiernos de color amarillo han fracasado, lo que profundizó la falta de capacidades en sus alumnxs, así como las desigualdades sociales existentes —en la ciudad más rica de Sudamérica— y burocratizó más aún el sistema educativo, negando en los hechos cualquier intento de planificación pedagógica de las escuelas.

Este último lanzamiento es uno más en la larga cadena de anuncios publicitados desde 2007 a la fecha, como fueron la Nueva Escuela Secundaria, la Secundaria del Futuro o el Modelo Híbrido de Educación; experiencias de las que, además, no existe a la vista evaluación alguna, y que, a juzgar por lo dicho por el propio jefe de Gobierno, fueron producto de alguna situación reñida con la salud mental o de una gestión poco experimentada en la administración de la educación pública o directamente interesada en su gradual, pero efectiva, desaparición.

Creemos que luego de 17 años gobernando la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las distintas administraciones no se han ocupado de mejorar la educación pública, sobre todo en las comunas mayormente castigadas por una pobreza que se va tornando estructural y que, con las políticas libertarias, se va adueñando de la sociedad argentina. Que ello no remite a demencia alguna, sino, justamente, a la clara conciencia que el neoliberalismo tiene de cuáles son los intereses que debe favorecer y cuáles perjudicar.

Cabe aclarar que las mediciones aludidas en dicha nota no son solo producto de la pandemia, sino, y sobre todo, consecuencia de todo un proceso de marginación de sectores de la ciudad, como pasa, por ejemplo, en el sur de esta; comunas a las que se las asiste, pero que no se las desarrolla con más escuelas, hospitales, urbanizaciones reales, cloacas, etc.

La pobreza en CABA se expresa, según declaraciones de distintas cooperadoras a Radio AM 570 del pasado jueves 6 de junio, en lo exiguo de la comida y leche en sus escuelas, en la falta de atención de la salud pública, en el drama y la frustración que significa para muchos jóvenes tener las carencias que hemos descripto o de tener que dejar la escuela para ir a buscar trabajo, o, en definitiva, en no tener ni siquiera el derecho a soñar o imaginar un futuro.

Mientras las propuestas plantean la innovación en la educación, la historia de la educación de los gobiernos del PRO o Juntos por el Cambio en la ciudad nos dice que las políticas públicas en educación son similares a las políticas nacionales, algo que pone en evidencia, por tomar un solo ejemplo, el descenso permanente de los presupuestos educativos y el no pago del FONID.

El gobierno de la ciudad anuncia para distraer a la opinión pública. Con esta metodología, les ha bastado a los anteriores jefes de Gobierno y es previsible suponer que le bastará a Jorge Macri para sostener una falsa imagen de sus acciones en educación. Anunciar, publicitar, generar expectativas, con propuestas prolijamente preparadas y de impacto, de modo tal que el imaginario porteño las contabilice y, como consecuencia, los vote.

Los anuncios del 28 de mayo pasado no mencionan siquiera la posibilidad de construir las escuelas que están faltando para que los estudiantes no tengan que amontonarse en las aulas y puedan recorrer menores distancias para ir a estudiar, así como no tener que asumir los costos de transporte para ir y volver de la escuela.

Dicha necesidad queda oculta tras los fuegos de artificio; así como la falta de wifi y computadoras, becas suficientes, aumento del monto de estas y de los subsidios por infraestructura y equipamiento o reparto de computadoras y material didáctico, la reversión de la tendencia manifiesta a eliminar del curriculum escolar el campo disciplinar de la historia y la memoria, reducidas ambas a miradas sociológicas abstractas, vacías de contenido, como para que lxs jóvenes no aprendan a interpelar la realidad o se formen como ciudadanxs a partir del pensamiento crítico.

Asimismo, se habla de focalizar las acciones en escuelas de las comunas más pobres, en la franja sur del espacio urbano, históricamente marginado. Es la Buenos Aires oculta, la que no se ve, pero que está. La que no es alcanzada por los planes de gobierno, si convenimos que para poder estudiar hace falta moverse en un contexto general de vida, que acompañe a lxs estudiantes.

Queda así, una vez más, en evidencia la continua vocación del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de alentar un falso relato sobre la educación pública, a partir de mensajes sobredimensionados por una prensa cómplice, que alimenta aquello de que los mejores gobiernos son aquellos que solo lo son en la imaginación de algunas personas, pero que no reflejan vínculo alguno con la realidad.

* Raúl Moroni integra el “Grupo Rescate” de Apoyo Técnico Pedagógico a la Educación Secundaria, UTE, CTRA.

Hiperoccidentalismo, Milei y el interés nacional

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El hiperoccidentalismo es un concepto que remite a un tipo peculiar de política exterior y de defensa en el marco de la lógica de la aquiescencia; entendida ésta como un tipo de gran estrategia (grand strategy en la terminología anglosajona). Con Roberto Russell destacamos en el artículo “América Latina y sus grandes estrategias” que las opciones propias de la lógica de la aquiescencia son el acoplamiento, el acomodamiento y el engagement. El acoplamiento se caracteriza por el plegamiento a los intereses estratégicos de una superpotencia –para el caso, Estados Unidos– en el plano regional y mundial. El acomodamiento consiste en la concesión a las preferencias o exigencias de Washington para evitar su molestia o castigo y a la espera de futuras recompensas. El engagement implica el acompañamiento a la Casa Blanca, en calidad de “proxy”, en acciones o políticas hacia terceros países.

El hiperoccidentalismo articula una modalidad simultánea y combinada (las tres opciones mencionadas) de la lógica de la aquiescencia y lo hace de manera radicalizada, activa y asertiva.

El hiperoccidentalismo es peculiar pues se manifiesta en medio del ocaso de la Posguerra Fría. Si había elementos –crisis e impugnaciones– que reflejaban desde hace años la gradual terminación de ese ciclo corto de la política mundial, Ucrania, primero y Gaza después, han epitomizado la clausura de ese período en el que se pensaba que Occidente afirmaría su predominio global. A su turno, otra peculiaridad la constituye el hecho de que en años recientes ha sido infrecuente que países intermedios, poderes regionales o potencias emergentes del Sur Global abracen con tanta visibilidad e intensidad a Occidente. Otro elemento peculiar resulta del hecho de que el hiperoccidentalismo es ambicioso: no aspira a un cambio de la política exterior y de defensa en aspectos relevantes, sino a una restructuración plena de ambas y a un desmantelamiento tajante de las proverbiales líneas de continuidad. Sin duda el hiperoccidentalismo se despliega en discursos, medidas y votaciones específicas: no se trata de un relato o una promesa, sino de una práctica, de un modus operandi. 

El hiperoccidentalismo requiere de una base de apoyo doméstica: hay fuerzas internas que lo validan a la espera de ganancias y en función de aversiones. Finalmente, el hiperoccidentalismo puede tener más y mejor recepción internacional en ciertos países debido a dos circunstancias. Por una parte, el incremento de la pugnacidad entre Estados Unidos y China y, por el otro, el diktat de los negocios. Respecto a la pugnacidad con China, tener países que asuman posturas no solicitadas en contra de Beijing suena bien para Washington –bajo Joe Biden o bajo Donald Trump–. Así como suena bien para la Unión Europea, que a diferencia de Estados Unidos intenta un desacople más paulatino de China, pero que acoge con beneplácito el hiperoccidentalismo no solicitado. 

Respecto del dictado de los negocios, la erosión de la democracia en los países del Norte Global, el debilitamiento de los principios claves del derecho internacional, la necesidad de contener y revertir el poderío de China y la revalorización de los recursos estratégicos (energéticos y minerales) desplazan lentamente la gravitación de los valores en las políticas exteriores de Estados Unidos y la UE. 

En Cenital nos importa que entiendas. Por eso nos propusimos contar de manera sencilla una realidad compleja. Si te gusta lo que hacemos, ayudanos a seguir. Sumate a nuestro círculo de Mejores amigos.

Sobre el hiperoccidentalismo libertario

En el caso de Javier Milei, el hiperoccidentalismo se asienta en un propósito material: contar con fondos suficientes que permitan alcanzar la dolarización. Una meta que va en contravía del proceso de des-dolarización global. A pesar de ser gradual y compleja, la desdolarización acompaña la transición de poder, prestigio e influencia que caracteriza el momento actual.  En efecto, en 1977, el dólar alcanzó un pico de 85% como moneda predominante en las reservas de divisas. En 2001 la posición rondaba en el 73% y en la actualidad se sitúa en torno a 58%. La posición predominante del dólar ha estado entrelazada con la posición hegemónica de Estados Unidos y las transformaciones mundiales están afectando la capacidad de Washington para mantenerla. El Gobierno argentino parece no tener un registro de esta situación y no existe hoy en el mundo un país de tamaño medio o grande en su geografía, demografía y producción que busque la dolarización.

Es bueno recordar que la Argentina es el octavo país en dimensión, el 33avo en población y el 24avo en magnitud económica. En términos de dolarización, y considerando los casos latinoamericanos más próximos en el tiempo, la dolarización fue implementada solo por Ecuador (puesto 76 por tamaño, 72 por población y 64 por su PBI) y El Salvador (puesto 149 por tamaño, 108 por población y 101 por su PBI). No es irrelevante la pérdida de autoestima nacional como un factor que alimenta, para parte de la sociedad civil cada vez más empobrecida y de importantes segmentos empresariales, la idea presuntamente salvadora de la dolarización.  

El hiperoccidentalismo argentino se comunicó, de hecho, en el anuncio de la llamada “nueva doctrina de política exterior” por parte de Milei. Lo hizo ante Laura Richardson, comandante del US Southern Command, en abril. En esa ocasión, Milei dijo: “Las alianzas tienen que estar ancladas en una visión común del mundo y no deben someterse a los que atentan contra los valores de Occidente. Esto se funda en la defensa de la vida, la libertad y la propiedad privadas de las personas… Nuestra alianza con los Estados Unidos, demostrada a lo largo de estos primeros meses de gestión, es una declaración para el mundo”.

Si se observan los periplos prominentes del presidente –cuatro veces a Estados Unidos entre febrero y mayo de este año y el viaje a Israel en febrero donde anunció que mudaría la sede diplomática del país de Tel Aviv a Jerusalén–; las votaciones más emblemáticas vinculadas a Medio Oriente en el Consejo de Derechos Humanos y en la Asamblea General de la ONU; la decisión de comprar los modernizados aviones F-16 estadounidenses en vez de los avanzados aviones JF-17 chinos; la recepción dada en abril a la general Richardson –a quien se la recibió como a una jefe de Estado y no como una de un Comando menor de entre los once que posee Estados Unidos–; las reiteradas referencias en los mensajes personales y comunicados de la Cancillería y de la Casa Rosada, entre otros acontecimientos y enunciados, es notoria la presencia de dos países: Estados Unidos e Israel. Es inhabitual que un Gobierno sea tan enfático respecto a dos naciones y que el resto del mundo sea objeto de tan poco interés o reconocimiento público. Lo usual es que los gobiernos multipliquen y diversifiquen sus referencias a diversas contrapartes con el propósito de preservar y mejorar las relaciones con una inmensa mayoría de naciones.

Un dato evidente en el primer semestre de la administración libertaria es el que detrás de cada posicionamiento del Gobierno hubo una contraparte olvidada, destratada, descalificada, desconsiderada o impugnada. El fervor inusitado pro-Washington ha sido proporcional a la inédita hostilidad anti-Beijing. El embanderamiento con Occidente dejó de lado ejes complementarios en la región y el mundo; algo que incluso los gobiernos de Carlos Menem y Mauricio Macri procuraron desplegar. No es comprensible la decisión de rechazar la incorporación a los BRICS. Como bien expone un dicho anglosajón: “O uno es parte de la mesa o es parte apenas del menú”. No hay mérito en decidir no estar en la mesa de los BRICS. Cabe recordar que en 2000 el Producto Bruto Combinado de los países del G-7 era de 21,9 billones de dólares y el de los BRICS era 10,8 billones de dólares; en la actualidad es, respectivamente, 55 billones de dólares y 61,3 billones de dólares. A su turno, en 2022 –el año del récord de exportaciones nacionales en términos de montos–, 8 de cada 10 dólares recibidos por las ventas de productos argentinos provinieron de países no occidentales. Es importante subrayar además que los miembros de BRICS acompañaron históricamente la posición de la Argentina acerca de Malvinas.

El drástico giro del país respecto a la relocalización de la Embajada Argentina en Israel y frente al tema Israel-Palestina es elocuente. Conviene tener en cuenta que la localización de la delegación argentina en Israel está establecida por una ley de 1951, durante el gobierno de Juan Domingo Perón. La postura más reciente frente a Jerusalén se hizo manifiesta en 2017 a 24 horas de la decisión de Trump de trasladar la sede diplomática de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. Durante la gestión del entonces canciller Jorge Faurie, el Ministerio emitió un comunicado en el que dice: “El Gobierno argentino entiende oportuno recordar su posición en favor de una solución de dos Estados conviviendo pacíficamente, en forma respetuosa, reconociendo las fronteras de 1967 y el estatus especial de Jerusalén de acuerdo a sucesivas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas… Al igual que la mayor parte de la comunidad internacional, la Argentina apoya el régimen internacional especial de Jerusalén, conforme lo establece la Resolución 181 (1947) de la AGNU, así como el libre acceso, visita y tránsito sin restricción a los Lugares Santos para los fieles de las 3 religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e Islam), por lo que Argentina lamenta medidas unilaterales que pudieran modificar este estatuto especial”. El asombroso silencio frente al eventual cambio de ubicación de la Embajada argentina en Israel por parte de los principales líderes del PRO, de los funcionarios de ese partido en el Ejecutivo y del mismo Faurie, hoy embajador del país en Chile, indica la voluntad del PRO de respaldar al Gobierno actual en esta materia a cualquier costo, olvidando así su posición de hace siete años. Asimismo, resulta relevante destacar que la Organización de Cooperación Islámica –segunda más grande después de la ONU– orientada a proteger los intereses del mundo musulmán, congrega a 57 países que también apoyaron la posición argentina sobre Malvinas.  

Además,, la Argentina reconoció, en 2010, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, a Palestina como Estado libre e independiente, respetando el derecho de Israel de vivir en paz y respaldando las iniciativas a favor de la resolución del conflicto israelí-palestino. En 2012, la Argentina votó favorablemente (138 a favor, 9 en contra y 41 abstenciones) que Palestina fuera un Estado observador en Naciones Unidas. Durante el gobierno de Mauricio Macri, en especial en noviembre de 2018 durante una escalada de violencia en Gaza, la Argentina continuó abogando por “el derecho del pueblo palestino a construir un Estado libre, independiente y viable”. Apenas iniciado el gobierno de Milei, el 12 de diciembre de 2023, la Argentina –a diferencia de la administración de Alberto Fernández que había apoyado una resolución semejante sobre el tema– se abstuvo (153 a favor, 10 en contra y 23 abstenciones) en una votación por el cese al fuego humanitario en Gaza. En mayo de este año, en la Asamblea General, el Gobierno argentino se opuso (143 a favor, 9 en contra y 25 abstenciones) a una resolución que pedía al Consejo de Seguridad que integrara como miembro pleno a Palestina. Hace pocos días el presidente decidió abortar su asistencia al Centro Cultural Islámico al enterarse de que allí estaba presente el embajador de Palestina. Esto generó una reacción de la Liga Árabe, compuesta por 22 miembros, que la consideró “una actitud hostil e injustificada, no solo hacia el Estado de Palestina, sino también hacia el Grupo Árabe y lamenta que una actitud tan poco diplomática e inaceptable haya sido adoptada por el presidente de un país por el que los árabes sienten un gran respeto por sus anteriores posiciones positivas respecto a la causa palestina”. Es pertinente recordar que varios países árabes son miembros del llamado C-24, el Comité Especial de Descolonización en el que se aborda históricamente el tema Malvinas. 

Desde el inicio de la gestión libertaria, y como ejemplo de otro viraje expresivo de la política exterior, Latinoamérica y Sudamérica ocuparon un lugar subsidiario. Una mezcla de desatención, ensimismamiento y ramplonería –y algo de narcisismo– parecen caracterizar la mirada oficial sobre la región. Ataques personales y agraviantes a mandatarios por parte de Milei, la decisión de no enviar embajadores (así sean de carrera) a determinados países, la reducción promedio del 25% –similar a la del resto del mundo– de las importaciones provenientes de la región en el primer semestre de 2024, ninguna visita presidencial a alguno de los países de MERCOSUR como ha sido habitual en los gobiernos de la democracia al comienzo de una gestión, la manifestación escueta y parca a raíz del asalto (para la Cancillería fue “lo sucedido”) de la Embajada de México en Ecuador, el desinterés marcado hacia CELAC (que la Argentina presidió en 2022) y UNASUR (cuyo primer secretario fue Néstor Kirchner), las relaciones presidenciales tensas con el principal socio del área, Brasil, entre varios otros, demuestran el desdén y desaire hacia la región. También es clave subrayar el acompañamiento de la región a la Argentina en cuanto a Malvinas. Debilitar ese frente de apoyo es un sinsentido. 

Hace pocos días el Gobierno decidió sumar al país al Grupo de Contacto sobre Asuntos de Defensa de Ucrania creado por Washington en 2022 para canalizar la asistencia militar y humanitaria a Ucrania. En ese marco, el ministro de Defensa, Luis Petri, aseveró: «No podemos permitir que prevalezca la tiranía, no podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas en Ucrania. Luchemos por un mundo libre, es una lucha de la que nunca nos arrepentiremos. Y como dice mi presidente: ¡viva la libertad, maldita sea!». No hubo explicación o justificación pública de esta decisión que puede tener consecuencias graves e imprevisibles. Esta determinación lleva a asumir un alto perfil, reforzando los lazos con Occidente, para acceder el estatus de Socio Global de la OTAN y demostrar la adscripción pro-occidental mediante una conspicua postura contra Rusia en circunstancias en que Moscú logró frenar la denominada contra-ofensiva ucraniana. Quizás valga la pena mencionar la posición rusa en relación con Malvinas. En 2014, durante su visita al país, Vladimir Putin señaló: «Rusia sigue apoyando la necesidad de encontrar la solución a la disputa por las Islas Malvinas, sobre la mesa de negociaciones directas entre Gran Bretaña y Argentina». En marzo de 2023, en una nota en Rusia Unida, el expresidente Dmitri Medvédev resaltó la persistente búsqueda argentina de recuperación de las islas: “El empeño de Buenos Aires de continuar su lucha justa por la soberanía de los territorios disputados mostró claramente el curso hacia… la lucha contra las vergonzosas prácticas del neocolonialismo” del Reino Unido.

Por último, es crucial recalcar algo que pareciera estar fuera del radar de muchos especialistas y comunicadores: el progresivo repliegue de la Argentina de asuntos prioritarios de la política global. En materia de género, derechos humanos, cambio climático, justicia social y salud, entre otros, el Gobierno viene adoptando posturas en contravía de lo avanzado en la democracia y al contrario de la agenda 2030 de la ONU sobre desarrollo sustentable. 

Paradójicamente, una administración que no mostró interés en asegurar la soberanía nacional en temas prioritarios, sean estratégicos, geopolíticos y económico-financieros, argumenta en clave soberanista su cuestionamiento o no acompañamiento a un temario global que, en su momento, contó con el impulso de países de Occidente y del Sur Global (entre ellos, de la Argentina). Por ejemplo, en marzo, en la Comisión de la Mujer reunida en New York, la posición crítica de la Argentina fue idéntica a la de países como Rusia, Irán, Nigeria, Irak y Nicaragua. En junio, en Ginebra, la Argentina se manifestó contraria al tratado contra la pandemia que se negoció en el marco de la Organización Mundial de la Salud desde 2021. El tweet de la canciller Diana Mondino del 9 de junio es claro: “Bajo ninguna circunstancia permitiremos que un organismo internacional infringa (sic) sobre nuestra soberanía y muchísimo menos para que nos vuelva a encerrar”. Hasta el momento no se conocen reacciones de los países occidentales que son el foco natural del hiperoccidentalismo libertario. Por ahora, el lugar de los valores en las relaciones con el país parece bastante relegado. Washington y Bruselas serán tolerantes en la medida en que sus negocios prosperen y el posicionamiento anti-China se consolide. Esa es su realpolitik.

Sobre el interés nacional

El término “interés nacional”, ambiguo y polisémico, ha sido una guía de la política exterior de los Estados. Existe un conjunto de preceptos que le subyacen. Entre otros, conviene recordar algunos:

  • El interés nacional se garantiza más en condiciones de paz mundial. La paz, se entiende, contribuye al bienestar material y espiritual interno de las naciones; inversamente la guerra daña las posibilidades de prosperidad doméstica y destruye la convivencia internacional.
  • El orden y la estabilidad regional son esenciales para el desarrollo, la seguridad y la autonomía; lo cual fortalece el interés nacional. Los recursos diplomáticos son fundamentales para la pacificación y la concordia entre los países de una región y, por ello, la distensión política y la resolución de controversias resultan imprescindibles. 
  • Es vital no atraer ni involucrarse en conflictos extra-regionales pues ello no solo puede afectar severamente el propio interés nacional, sino también el de los países próximos. Esto es más imperativo cuando se carece de control o influencia sobre las principales variables que conllevan y mantienen el conflicto. Además, resulta costoso y contraproducente convertirse en una fuente de inseguridad en el vecindario al importar una confrontación ajena al área.
  • Es indispensable tener en claro los intereses en juego con las distintas contrapartes, identificado los coincidentes, los complementarios y los conflictivos. Siempre hay que tener en cuenta que tal variedad de intereses no es algo inmutable pues con el tiempo y la diplomacia puede modificarse el tipo de interés con tal o cual contraparte.
  • Toda definición del interés nacional, su salvaguarda y promoción exige conocer los atributos efectivamente disponibles para su movilización. El desconocimiento o confusión al respecto puede dañar gravemente el ejercicio de la política exterior y de defensa de un país.   
  • El corolario de una exitosa protección y proyección del interés nacional es el incremento del poder relativo real de una nación, tanto de sus capacidades tangibles (mejoramiento material) como intangibles (aumento de prestigio). Los logros pírricos no son señales de éxito; son apenas temporales y reversibles.
  • Es crucial no confundir los intereses permanentes con los transitorios; los primeros son constantes en su centralidad y en el tiempo, los segundos están sujetos a circunstancias políticas. Básicamente no se deben sacrificar intereses permanentes en aras de satisfacer los transitorios de una administración o de un partido o de una persona.  

Será imperativo evaluar los resultados específicos del hiperoccidentalismo del gobierno de Javier Milei a la luz de su impacto en el interés nacional. Aún es prematuro hacer un balance completo y definitivo, pero cuando llegue el momento habrá que evaluar qué fue lo que aportó y qué fue lo que dilapidó este Gobierno respecto al interés nacional argentino.  

NIVEL DE CONSCIENCIA

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En las invasiones inglesas, el pueblo de Buenos Aires era consciente de que se trataba de invasores y se les dio pelea y se los derrotó, tanto en 1806 como en 1807. En esa última vez, mal armados, con piedras, agua y aceite hirviendo, lograron dar de baja a 2.800 soldados de los 5.000 del ejército inglés comandado por el teniente general John Whitelocke. Estos, ante el pueblo enardecido, se rindieron, e incluso, el Teniente Coronel Dennis Pack, en su defensa ante el tribunal de honor de Inglaterra, dijo: “Antes de que me hubiese escasamente aproximado a la Iglesia de San Francisco, ya había perdido bajo el fuego de un enemigo invisible, y ciertamente inatacable para nosotros, los oficiales y la casi totalidad de los hombres que componían la fracción de vanguardia, y así en proporción en las otras compañías que componían mi columna”. Es más, Pack salvó la vida porque “se protegió dentro de la iglesia y el padre prior fray Francisco Leiva lo ocultó, sabiendo que si la multitud lo tomaba iba a ser inmediatamente sacrificado” [1].

Saturnino Rodríguez Peña, Manuel Aniceto Padilla y otros conspicuos miembros del Cabildo de Buenos Aires eran parte de la logia masónica “Southern Cross” (Estrella del Sur) y, convencidos de que Gran Bretaña, dueña de los mares tras Trafalgar [2] y en plena Revolución Industrial, era la potencia por seguir, se pusieron a su servicio. El pueblo desoyó esos “cantos de sirena” y los enfrentó y venció, y ellos (Rodríguez Peña y Padilla) tuvieron que refugiarse en el imperio portugués de Brasil.

Pero la diplomacia inglesa, al no poder vencer por las armas, se valió de los Pueyrredón, los Rivadavia, los Mitre, que representaban a los comerciantes porteños, y con ellos tomó el control del puerto y su aduana, que a su vez era disputada por las estancias y saladeros (Trust de los Anchorena).

En agosto de 1816, 16.000 soldados del imperio portugués, bajo la conducción del barón Carlos Federico Lecor, cuyo segundo y verdadero estratega militar era el general William Beresford (quién había dirigido la primera invasión a Buenos Aires en 1806), invadieron la Provincia Oriental del Uruguay, con la complicidad tácita de los comerciantes porteños y los “buenos oficios” del embajador inglés en Río de Janeiro. Los atacaron por tierra y mar; debido a su superioridad numérica [3] y material ingresaron a Montevideo el 20 de enero de 1817, aunque la lucha continuó por más de tres años en todo el territorio de los Pueblos Libres.

José Gervasio de Artigas decidió dividir sus huestes, una parte bajo la conducción de “Pancho” Ramírez y Estanislao López debió enfrentar a los porteños y la otra, a los portugueses.

Ramírez y López habían logrado vencer a los porteños en la Batalla de Cepeda, pero derrotado Artigas, acordaron en el Tratado de Pilar con el puerto de Buenos Aires y sus intereses consecuentes con Inglaterra, que necesitaba alimentos baratos para sus trabajadores industriales, de la misma manera que acordó Urquiza con Mitre en el Tratado de San José de Flores 42 años más tarde.

La dependencia de hoy

Ya no es con Inglaterra y los comerciantes de ese país, se trata de conglomerados económicos y fondos de inversión que administran activos por cientos de millones de dólares y no se presentan como ejército invasor, pero sí como el progreso y la modernidad, cuando propician que la Argentina provea de alimentos, forraje, energía, oro, cobre, litio y demás minerales, convirtiéndola en una mera factoría exportadora.

En primer lugar, la denominada “Bases y Puntos de partida para la Libertad de los Argentinos” tiene en sí misma las delegaciones de facultades que son inconstitucionales, dado que nuestra Carta Magna en su art. 29 dice claramente: “El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria”.

Y de eso se trata el RIGI, incluido en dicha ley, que consiste en que sociedades anónimas, principalmente extranjeras y las locales como, por ejemplo en inversiones hidrocarburíferas, las grandes petroleras (Tecpetrol del Grupo Techint; Pan American Energy de la British Petroleum, asociada a la familia Bulgheroni; Compañía General de Combustible de la familia Eurnekián), conformen una sociedad cáscara que denominan VPU (Vehículo de Proyecto Único) y con inversiones de 200 millones de dólares en adelante, se beneficien con las siguientes características de la ley:

  1. ausencia de controles sobre el origen de los fondos;
  2. estabilidad fiscal por 30 años (exentos de abonar impuestos y/o derechos nuevos, solo quedan alcanzados por los actualmente vigentes);
  3. a partir del cuarto año, la garantían de la libre disponibilidad de divisas (no tienen necesidad de liquidar las divisas en el país);
  4. al tercer año según la Cámara de Diputados y a partir del cuarto año según la revisión hecha por el Senado, la posibilidad de exportar sin pagar derechos de exportación [4];
  5. disminución de la alícuota del impuesto a las ganancias del 35% vigente para todas las empresas, será para los que se adhieran al RIGI del 25%;
  6. la posibilidad de importar cualquier bien de capital, repuesto y otros insumos sin aclarar que estos deban ser nuevos o usados;
  7. en el Senado de la Nación se incorporó en el art. 174 que el emprendimiento deberá tener un compromiso de contratación de proveedores locales de un mínimo de un 20% de inversiónsobre el pago total de proveedores. Esto deberá mantenerse en la etapa de construcción y operación; también en el Senado, se circunscribió el RIGI a las actividades foresto industriales, infraestructura, minería, energía, tecnología, y turismo [5];
  8. el Estado nacional emitirá certificados de crédito fiscal con los cuales, con saldo de IVA a favor, los inversores no pagaran IVA por su compra de bienes o servicios;
  9. las VPU adheridas al RIGI pueden demandar al Estado ante la Justicia argentina y, si el fallo no les satisface, pueden reclamar ante el CIADI [6] o árbitros internacionales y/o tribunales extranjeros, cediendo nuestro país la jurisdicción;
  10. la autoridad de aplicación será el gobierno nacional, por ende, puede determinar sobre los impuestos provinciales y definir el marco regulatorio para el desarrollo de la inversión, en una delegación de facultades de manera explícita por parte de la provincia hacia la Administración nacional que puede disponer la condonación de todos los impuestos nacionales y los provinciales;
  11. en su art. 162 afirma que cualquier norma o vía de hecho, nacional o local que se limite, restrinja, vulnere, obstaculice o desvirtúe los proyectos aprobados será nula de nulidad absoluta e insanable, por lo que la Justicia deberá en forma inmediata impedir su aplicación;
  12. en el art.167, una vez aprobada la solicitud de adhesión al RIGI por la autoridad de aplicación (Estado nacional), se deberá llevar adelante un procedimiento de renegociación contractual a fin de lograr la adecuación del contrato de concesión a las exigencias particulares de cada proyecto y a las de su financiamiento. El plazo del contrato deberá fijarse teniendo en consideración las inversiones comprometidas, el financiamiento aplicado al proyecto y una utilidad razonable, siempre en el enclave del sistema creado.

Dada esta suma de facultades delegadas, las provincias deberían hacer valer el art. 124 de la Constitución nacional, porque corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, por eso sería válido que las legislaturas y/o gobiernos subnacionales hagan la debida presentación ante la Corte Suprema de Justicia exigiendo su cumplimiento.

Debe observarse primero que todas las modificaciones realizadas en el Senado de la Nación (como Cámara revisora) al RIGI se realizaron con mayoría simple, por ende, la Cámara de Diputados (iniciadora) puede rechazarla con mayoría simple, que son los 134 diputados que firmaron la media sanción.

También que el Senado de la Nación en la madrugada del día 13 de junio de 2024, aprobó el Régimen de Regularización de Activos que es el perdón fiscal (blanqueo de capitales) que no tiene cupo: no hay límite máximo de cuánto se puede blanquear. Esto, combinado a que el VPU del RIGI, puede ser vendido directa o indirectamente, sin autorización previa de la autoridad de aplicación (debiendo informarlo luego de 15 días corridos de ocurrido), y a la no investigación del origen de los fondos, violando expresamente la ley 25.246 de Encubrimiento y Lavado de Activos de origen delictivo, todo ello va a permitir que la “Meca” de inversión que pregona el gobierno actual sea el destino de narcotráfico, de venta ilegal de armas, de trata de blancas, etc.

En síntesis

Nuestro pueblo embrutecido por los medios de opinión y ante la pusilánime actitud de la CGT que debería haber llamado a un paro general el día 12 de junio en que se trataba el proyecto de ley Bases y realizar una vasta y completa campaña previa de esclarecimiento, compromiso que deberían haber asumido los dirigentes políticos del campo nacional y popular para demostrar que este gobierno es servil y funcional al capital trasnacional.

Nos endeudaron, hasta abril de 2024, por 43.383 millones de dólares, gran parte fue atraído por la diferencia de bonos públicos ajustados por inflación que les hizo ganar fortuna y por acciones de compañías energéticas, bancos y alimenticias cuyo precio se incrementó a la par de sus utilidades a costa del pueblo argentino

Al aprobarse en el Senado la ley Bases, los especuladores saben que van a recuperar y con creces los dólares que traigan porque van a ser los dólares que van a traer las inversiones del RIGI. Y el RIGI se paga con la no liquidación de las exportaciones a partir del cuarto año de su inicio, cuando el proyecto comienza a madurar.

Un modelo extractivista de la peor calaña, pagan con los recursos naturales que nos pertenecen a todos el endeudamiento del gobierno de Cambiemos que el gobierno del Frente de Todos no investigó. Y, encima, pagan los dólares del carry trade de Milei, toda ganancia para una minoría rentista y parásita en desmedro del pueblo argentino actual y de varias generaciones.

La represión sobre el sector de la población más consciente reafirma que la dictadura militar de 1976 ha hecho escuela; y que la Vicepresidenta de la Nación defienda a Jorge Rafael Videla y haya sido elegida para esa función grafica más que nada el grado de desconocimiento y de ignorancia en que nos encontramos.

[1] Vicente Fidel López y otros. Historia de la República Argentina. Tomo I. P. 465, primera edición: 1938. 
[2] En la Batalla naval de Trafalgar del 21 de octubre de 1805, la coalición de naciones encabezadas por Inglaterra y bajo las órdenes del almirante Nelson derrotó a la armada franco-española , con lo cual sus buques y corsarios consiguieron el predominio sobre los mares.
[3] Las tropas de Artigas, criollos, indios y morenos no del todo bien armados, eran no más de 8.000 hombres.
[4] La modificación en el Senado de la Nación limita la obligación de liquidación en el mercado de cambios a las divisas que ingresen por exportaciones de productos que generen los proyectos. Será de un 20% luego de dos años de iniciada la inversión; 40%, después de tres años; y 100%, a partir de los cuatro años
[5] En realidad se excluye expresamente a la producción agropecuaria, por temor a que una devaluación y el RIGI faciliten una mayor extranjerización de la tierra.
[6] Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), una institución del Banco Mundial que permite a las empresas enjuiciar a un Estado, violando el principio de exequátur​ (que un Estado no puede ser enjuiciado por otro y, menos por una empresa, salvo que el Estado lo permita como es este caso).

Crueldad manifiesta

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Según el INDEC, para abril de 2024 (último informe publicado), una familia compuesta por cuatro miembros necesitó 828.158 pesos para no ser pobre, que es el costo de la Canasta Básica Total (CBT), y esa misma familia requiere de  373.044 pesos, que es el precio de la Canasta Alimentaria (CBA), para no ser indigente. En ambos casos, no se contempla el gasto de vivienda (como si fuera propia y/o no paga alquiler).

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Pontificia Universidad Católica Argentina (PUCA), que desde hace años realiza informes sobre indicadores socioeconómicos, sostiene que la pobreza trepó del 44,7% en el tercer trimestre de 2023 al 55,5% de la población en el primer trimestre de este año 2024, al tiempo que la indigencia pasó del 9,6% del 2023 a 17,5% en el mismo período.

De acuerdo con el mismo estudio, la pobreza, que se determina por el valor de la Canasta Básica Total (CBT), ya alcanza a 24,9 millones de residentes en áreas urbanas en el país, mientras que unos 7,8 millones de personas están sumergidas en la pobreza extrema o indigencia. Obviamente, esa suma es aún mayor sumando el resto de los habitantes del país.

El Observatorio de la Deuda Social, en un informe anterior, dijo que la devaluación de nuestra moneda en más de un 100% y la liberación de los precios incrementó la indigencia del 9,6% observado en el tercer trimestre de 2023 al 14,2% en diciembre de 2023 y al 15% en enero de 2024. Con respecto a los niveles de pobreza, como consecuencia de los incrementos del costo de la CBT y de los ingresos de los hogares, estimó que la población en esta situación pasó del 44,7% observado en el tercer trimestre de 2023 al 49,5% en diciembre de 2023 y al 57,4% en enero de 2024, por lo que la tendencia en la indigencia continúa incrementándose y la pobreza se estabilizó en 55,5% de la población hasta marzo de 2024 y falta una nueva devaluación y un nuevo crecimiento de los precios y tarifas

La mayor parte de los pobres son niños, de manera tal que siete de cada 10 personas menores de 14 años son pobres en la Argentina de Milei. Y es así, por el modelo extractivista, agropecuario exportador que se pregona y se trata de perpetuar con elRégimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que no genera trabajo y al que solo le interesa el mercado interno si tiene capacidad de compra igual o superior al extranjero. Mercado interno que es cada vez más reducido por la falta de ingresos de la población y es la causa principal de la pobreza (la falta de empleo).

Perversidad, negligencia e ignominia

El Presidente de la República Argentina se jacta en nota realizada en los Estados Unidos, que es el “topo” que viene a destruir al Estado, sin saber que el Estado es la organización civil de la Nación, y que tiene como mandato constitucional promover el bienestar general de la población

No solamente devaluó y liberó los precios aumentando la pobreza a 25 millones de argentinos y la indigencia en 8 millones de pobres, sino que pretende continuar en esa ruin tarea.

En la misma línea está el nombramiento de Sandra Pettovello, periodista del programa “La Cornisa” de Luis Majul, en un súper Ministerio, cuando no conoce lo mínimo de la legislación y de la práctica administrativa del Estado, y encima con el mandato de excluir expresamente a las organizaciones sociales que fueron y conforman la red de contención del hambre y la miseria que el modelo extractivista, agropecuario financiero exportador genera.

También lo demuestra palpablemente en la política alimentaria que se instrumenta. El gobierno, con su proceder, aumenta el número de indigentes a 8.000.000 de personas y el total de la AUH (Asignación Universal por Hijo) al mes de abril 2024 es de solo 3.800.000 personas. Con la suma de la Tarjeta Alimentar, las familias que cuentan con ambas prestaciones perciben lo siguiente: familia con un hijo de hasta 14 años, AUH 52.554 pesos + Tarjeta Alimentar 44.000 pesos por mes.

En mayo la AUH fue igual que abril y para junio se ajusta en un 41,48% (para pasar a ser de $ 74.354 por mes)

Con la exclusión social que impulsan, no distribuyen los alimentos comprados por la anterior administración. En total, el gobierno distribuyó 1.132.491 kilos de comida entre diciembre y marzo. Esto es cerca de una sexta parte de lo que tenía almacenado al 3 de junio de 2023,  que fueron declarados 3.627.815 kilos en el depósito de Villa Martelli y 2.275.172 en el de Tafí Viejo, un total de 5.902.987 kilos, es decir, casi 6.000 toneladas de comida sin entregar a sus beneficiarios.

El ministro del Interior y ahora jefe de Gabinete, Guillermo Francos, mintió cuando le dijo a los Diputados de la Nación que no había stock de alimentos, desconociendo que en la gestión pública, cuando se cambia la administración, se hace un informe de auditoría donde se verifica el patrimonio recibido y dejado por el Ministerio anterior, que es el que informa la compra de los 7.035.478 kilos de alimentos.

La incompetencia es tal que el súper Ministerio de Capital Humano en casi siete meses de gestión no hizo una sola compra de alimentos y si lo realizó, lo hace a través de la ONG “Organización de Estados Iberoamericanos” y del Proyecto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de Abordaje Comunitario del Plan Nacional Argentina Contra el Hambre. Organizaciones que no están sujetas a controles o auditorias por parte del Estado argentino, y a quienes se les transfirió dinero del Estado.

La transferencia, en ambos casos, fue con la única firma de la ministra Sandra Pettovello, cuando por la ley 24.156 de Administración Financiera autoriza a un ministro a girar por 100 módulos como máximo, que a la fecha significa un límite de 2.700 millones de pesos.

Pero a la ignota “Organización de Estados Iberoamericanos”, con la única firma de la ministra, se le transfirieron fondos públicos por  6.772.500.000 de pesos para que compre alimentos (tarea que debe hacer el Ministerio), y le abonó una comisión del 5%, que representa 338.625.000 pesos.

Sin embargo, la Justicia está analizando si parte de ese dinero girado no se empleó para gastos de “comprar” influencias y para comprar dólares, dado que la misma ministra Sandra Pettovello denunció a la Justicia a su secretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Pablo De la Torre, y al director del área, Federico “Fefe” Fernández, porque a través de la OEI se le abonaba haberes a quienes no habían sido designados, también para sobre sueldo a los que si estaban nombrados y a 18 jugadores de rugby del Colegio La Salle que aparecen en una lista con facturaciones de entre 600.000 y 1.400.000 pesos por mes, pero que no tenían funciones en la cartera.

Ante la respuesta mediática de Javier Milei y su jefe de prensa Manuel Adorni, tratando de justificar lo injustificable, el fiscal general interino ante la Cámara Federal José Luis Agüero Iturbe, sostuvo que “el intento” del gobierno “de correr el eje de la discusión es evidente” y subrayó que aquí se están investigando “delitos”, no discutiendo la política alimentaria del gobierno.

Menos trabajo, más contaminación y pobreza

Es más, el único sostén del gobierno de Milei es el RIGI impulsado principalmente por el Club del Petróleo, los grandes generadores de energía, y las empresas mineras, que constituyen un verdadero enclave dentro de la Argentina, con estabilidad fiscal por 30 años, al cuarto año no pagan retenciones y no tienen obligación de liquidar las divisas que exportan en el país, con justicia propia en el CIADI, etc.

Detrás de la masa informe de la trama energética en la Argentina, subyacen grupos empresariales, locales y extranjeros que imponen sus hombres en el Estado y en las políticas públicas: Los Rocca del grupo Techint (hoy preside el directorio de YPF S. A. Horacio Marín, que era el gerente general de Tecpetrol S. A.); la familia Eurnekián, socia de los Rocca, en la distribución del gas y en la explotación de Palermo Aike en Santa Cruz; los Bulgheroni, iniciados en el negocio petrolero de la mano de Bridas Corporation en la Patagonia en los años ‘80, hoy expandidos a nivel global con Pan American Energy; Pampa Energía sociedad de los Mindlin con BlackRock y Joe Lewis, uno de los mayores holdings energéticos del país, con participaciones en exploración y producción de petróleo y gas natural, generación, transporte y comercialización de electricidad, incluyendo hidroeléctricas, centrales térmicas y, más recientemente, en el sector de renovables; Pluspetrol; la inglesa British Petroleum, que explota nuestro petróleo en las Islas Malvinas y es socia de los Bulgheroni; Shell; Petronas (Petroliam Nasional Berhad); Chevron; Apache; Total; ExxonMobil, Wintershall, etc.

Todos ellos fueron beneficiados por contratos con el Estado y con YPF S. A., a su vez la mayoría de ellos fueron grandes tomadores de deuda externa que pagaron comprándole al BCRA dólares al tipo de cambio oficial y, a su vez, fueron grandes compradores de dólares en la gestión de Cambiemos, sin poder demostrar en sus estados contables de dónde obtuvieron los fondos para hacerlo.

Con las mineras pasa otro tanto. En oro, plata, hierro, cobre, litio, minerales raros, etc.existen grandes empresas extranjeras y capitales asociados con los locales (Anglo Gold, Barrick Gold, Glencore, New Co —fusión de Livent y Alkem—). De aprobarse el RIGI están dispuestos a sumarse nuevos actores como Elon Musk, y otros a ampliar su inversión, por ejemplo Integra Capital, que representa José Luis Manzano, Río Tinto, Mansfield Minera, etc.

Es un modelo extractivista de enclave, sin multiplicador del empleo y que se apropia de los recursos energéticos que le pertenecen a toda la población. Para ello cuentan con un Presidente que se ve a sí mismo como un destructor del Estado y con corruptos y cobardes diputados y senadores que se disponen a convertir en ley el proyecto de “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que es la entrega del patrimonio del país.

En lugar de hacer como los países soberanos, de crear fondos estatales para garantizar la apropiación de la renta minera y energética para el Estado y la población, ceden a los expropiadores. En lugar de tomar el ejemplo del general Enrique Mosconi que creó YPF contra viento y marea, para que el Estado se apropie de la renta petrolera y a la vez sirva de testigo y referencia en el precio final del bien.

Son recursos que nos pertenecen a todos los argentinos y a las generaciones venideras y, sin embargo, una administración gubernamental, con el apoyo corrupto y vil de teóricos representantes del pueblo y de las provincias, propicia una mayor extranjerización, privando el uso del recurso en el país.

Paralelamente, la asociación del capital extranjero con las empresas locales adoptan en su extracción menores medidas de riesgo y control de la contaminación (y por ende menor costo económico y social) que si lo desarrollaran en sus países de origen, por una parte, y acrecientan la dependencia de tecnología, maquinarias y equipos del exterior, por otro lado; ambos factores maximizan las ganancias de esas empresas y empobrecen, aún más, al país.

Soldado de Malvinas

“Váyanse ustedes, que tienen padres e hijos. Yo me quedo”, gritó Oscar Ismael Poltronieri mientras disparaba contra más de 600 ingleses desde el “Monte Dos Hermanas” en las Islas Malvinas hace 42 años.

Oscar Ismael Poltronieri, de 18 años y semi-analfabeto, era operador de una ametralladora y, desoyendo la orden de retirada, se quedó combatiendo solo, permitió el repliegue de todos sus compañeros (más de 120 soldados, incluidos sus superiores) a zonas seguras y disparo al enemigo con su única boca de fuego. Así, impidió el avance de todo el dispositivo ofensivo británico durante más de 10 horas. No podía moverse porque estaba herido. Poltronieri prefirió quedarse cubriendo la retirada de sus compañeros, consciente de que, herido como estaba, los iba a retrasar. Solo, herido y de noche, enfrentó a los ingleses

El comandante inglés a cargo del pelotón, teniente Andy Shaw, dio la orden de que no se lo matara y que fuera tomado prisionero una vez agotadas sus municiones. Pero la destreza del soldado Poltronieri, baqueano de las pampas, logró escapar de la redada. Después de la guerra, fue condecorado en Inglaterra con “La Cruz de Hierro al Valor”.

Pero Milei se declara admirador de Margaret Thatcher, Primera Ministra del Reino Unido en 1982, quien dio la orden al submarino Conqueror de hundir el crucero General Belgrano que estaba fuera de la zona de exclusión de combate. Fue responsable por 323 argentinos de bien caídos en el  General Belgrano y un monumento hundido a más de 4.000 metros bajo el mar.

COLONIA MINERA Y ENERGÉTICA

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En los países de América Latina, hasta mediados de los años ‘70 del siglo XX, el dominio minero y energético formaban parte de la soberanía estatal y eran considerados un patrimonio fundamental, incluso propiciado por las Naciones Unidas que lo presentaban como base e instrumento de un Estado para poder hacer uso de sus recursos naturales y en particular de los no renovables.

La desregulación y privatización del sector minero y energético en la Argentina desde el golpe cívico-militar de 1976 fue potenciada por el menemismo en los ‘90, los permisivos gobiernos de De La Rúa y Macri y ahora por el gobierno de Milei, que propicia el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), con el objetivo de vender dichos recursos al extranjero, dejando de lado la lógica de la prestación de un bien que produce la naturaleza y la generación del servicio para el desarrollo de la Nación.

Son recursos que nos pertenecen a todos los argentinos y a las generaciones venideras y, sin embargo, una administración gubernamental, con el apoyo corrupto y vil de supuestos representantes del pueblo y de las provincias, propicia una mayor extranjerización, privando el uso del recurso en el país. Paralelamente, la asociación del capital extranjero con las empresas locales adopta en su extracción menores medidas de riesgo y control de la contaminación (y por ende menor costo económico y social) que si lo desarrollaran en sus países de origen, por una parte, y acrecientan la dependencia de tecnología, maquinarias y equipos del exterior, por otro lado.

El caso del RIGI es obsceno: a partir del cuarto año no tienen obligación de ingresar al país las exportaciones (y tampoco pagan retenciones), y van a acrecentar (reales o ficticios), año tras año, sus importaciones de máquinas y equipos nuevos o usados, insumos, pago de los servicios técnicos, etc.

Junto al retiro del Estado, el sistema creado desvincula la minería y la energía de las necesidades de desarrollo económico y tecnológico del sector y del país, a la vez que subordina los recursos al exterior. Lo justifican por la obtención de divisas para pagar una deuda externa que fue tomada a espaldas del pueblo argentino y que benefició básicamente a una minoría parásita y rentista. Incluso esa minoría está asociada a esos capitales extranjeros y exigen más apertura al capital externo, agravando el ciclo de desindustrialización, desempleo, fuga de capitales y extranjerización.

El objetivo abarca a toda la minería (oro, plata, hierro, cobre, litio, minerales raros, etc.) en donde existen grandes empresas extranjeras y capitales asociados con los locales (Anglo Gold, Barrick Gold, Glencore, New Co —fusión de Livent y Alkem—) así como a las explotaciones de hidrocarburo de Vaca Muerta: YPF S. A., Exxon Mobil, PAE (Pan American Energy), Petronas, Pluspetrol, Shell, Tecpetrol y Wintershall, entre otras, y de Palermo Aike (UTE entre YPF S. A. y la Compañía General de Combustible del grupo Eurnekian). Lo sucedido con la provisión de gas en la semana del 27 al 31 de mayo de 2024 demuestra cabalmente lo que estamos planteando: a) no les interesa el país; b) el grado de improvisación y negligencia del gobierno de Milei supera con creces a todos los anteriores.

Inútiles y serviles

Tras la privatización del servicio público de electricidad, en el año 1992 se creó CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S. A.), de la que, si bien es una sociedad anónima, el principal accionista es el Estado nacional, y es la compañía responsable del despacho de electricidad en el país, ya que establece quién vende, cuándo y a qué precio. Pero también interviene en las importaciones de gasoil y fueloil para reemplazar al gas en la generación térmica de electricidad o en la compra de gas licuado, todo con subsidios del Estado fijados en el presupuesto nacional.

La fuente principal de energía eléctrica en el país es la térmica, basada en el carbón, el petróleo o el gas natural (prácticamente el 60% de la generación eléctrica); se le suma un 23% aproximadamente de la generación en base a las represas y saltos (energía hidráulica) proveniente esencialmente de Yaciretá y, después, Piedra del Águila, Salto Grande, Chocón ,Cerros Colorados, Futaleufú, Alicurá y otras menores; y con una baja participación en la generación están las restantes fuentes.

A ello debe sumarse en la demanda de energía la provisión directa del gas a los hogares, empresas y automóviles a GNC (gas natural comprimido).

En la etapa de extracción de gas las empresas que participan son: YPF S. A., Total Austral, PAE (Pan American Energy), Petrobras, Pluspetrol, LF Company, Tecpetrol, Apache y Chevron.

El transporte es controlado por Transportadora General del Norte (TGN) de Techint y Eurnekían, y Transportadora General del Sur (TGS) de Pampa Energía (Marcelo Mindlin, Joe Lewis, BlackRock y las familias Sielecki y Werthein), que conectan las cinco cuencas que existen en el país [1].

El 3 de junio de 2022 se realizó el llamado a licitación pública para la construcción del gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), una obra estratégica cuyo primer objetivo es ampliar en un 25% la capacidad del sistema de transporte de gas natural del país para reducir en un tercio las importaciones en invierno, mejorar el suministro a la industria, permitir desarrollar inversiones petroquímicas, elevar las exportaciones del combustible a Brasil, Uruguay y Chile y ayudar a desarrollar la producción creciente en Vaca Muerta.

La construcción del primer tramo del gasoducto Néstor Kirchner desde la localidad de Tratayén (Neuquén) hasta Salliqueló (Buenos Aires), un recorrido de 573 kilómetros, planificado por Energía Argentina (ENARSA) y realizado por licitación pública por la UTE de Techint y Pampa Energía, fue inaugurada en junio de 2023.

El plan original era que las plantas compresoras de Tratayén y de Salliqueló quedaran finalizadas en septiembre u octubre de 2023; esto no se hizo, ni tampoco fue continuada por el nuevo gobierno; eran obras que iban a aumentar en un 100% la capacidad de transporte del gasoducto Néstor Kirchner (de 11 a 22 millones de metros cúbicos diarios). De haber sido retomadas por el actual gobierno, ya estarían prestando servicios.

Como se está gestionando con el presupuesto nacional 2023 actualizado, esto debería haber obligado a realizar la obra de las plantas compresoras, pero al regir también el DNU 70/23, el gobierno interpreta y ejecuta según su saber y entender —que es muy poco— y, en un exceso de deseo por reducir el gasto, no realizó las inversiones necesarias y se tuvo que importar gas.

Así, CAMMESA realizó la compra de siete cargamentos de 50.000 m³ de gasoil cada uno y cinco cargamentos de fueloil por 200.000 toneladas, con un gasto superior a los 500 millones de dólares, para reemplazar el uso del gas. A la par que el gobierno contra reloj, en forma desordenada, realizó las negociaciones con Petrobras para la importación de GNL (gas natural licuado) y ordenó cortar el suministro de gas a las estaciones de GNC y a todas las industrias con contratos interrumpibles [2]. Se habla de más de cien empresas en todo el país, pero la cifra no es oficial.

Es claro que este es un gobierno cuyo objetivo es la venta al extranjero de nuestros recursos naturales, y que lo sucedido en mayo se va a agravar en el invierno. Se quiso demostrar un fuerte ajuste fiscal, pero se termina pagando mucho más por la importación de Gas Natural Licuado (GNL) [3].

Centrales hidroeléctricas y carry trade

Las más importantes presas y centrales hidroeléctricas nacionales fueron concesionadas hace 30 años con contratos que finalizaban el año pasado: el 11 de agosto de 2023, los de El Chocón (1220 MW) y Arroyito (120 MW), Cerros Colorados (450 MW) y Alicurá (1000 MW); y el 29 de diciembre de 2023, Piedra del Águila (1.440 MW).

En su momento, la secretaria de Energía, Flavia Royón, indicó que las centrales pasarían a ser operadas por ENARSA. Sin embargo, eso no pasó y los contratos se fueron prorrogando cada 60 días. Estos contratos de concesión permiten al Estado extender el plazo unilateralmente hasta un año.

Al iniciarse el actual gobierno, este le comunicó a los concesionarios que no se prorrogarían más los contratos, que las prórrogas dadas terminaban el domingo 19 de mayo de 2024 y que su operación pasaría a ENARSA hasta su licitación. Sin embargo, finalmente, el lunes 20, por la resolución 78/2024 de la Secretaría de Energía, se prorrogaron nuevamente los contratos hasta el límite máximo admitido, con lo cual en el próximo agosto y diciembre tendremos los nuevos vencimientos.

Como diría Carlos Menem sobre las “casualidades permanentes”, las empresas ENEL [4], concesionaria del Chocón y Arroyito, como AES [5], concesionaria de Alicurá, aceptaron la propuesta del ministro Luis Caputo para pagar la deuda que debía el gobierno por la provisión de energía durante los primeros tres meses de gestión con bonos que vencen en el año 2038.

Paralelamente, a través del DNU 23/2024, el Tesoro de la Nación colocó una Letra Intransferible por 3.200 millones de dólares, a diez años de plazo, en el BCRA, para el pago de deudas en moneda extranjera, por lo que parte de los dólares de las reservas del BCRA pasaron al Tesoro a cambio de un bono hasta 2034 que no puede transferirse ni liquidarse.

Finalmente el gobierno de Javier Milei, interpretando como quiere la extensión de la Ley de Presupuesto Nacional 2023 y en el marco el DNU 70/23, amplió en 35 billones de pesos (es en pesos, pero equivalente a unos 35.000 millones de dólares) la emisión de letras reembolsables durante el ejercicio 2024 y autorizó la colocación de 30 billones de pesos más para afrontar la renovación de vencimientos que se produzcan durante el final del año y cuyo vencimiento supere el ejercicio fiscal corriente y sea menor a los 90 días, es decir, durante 2025. Estos últimos son principalmente títulos ajustables por inflación, con lo que les asegura a los fondos de inversión financiera, bancos, compañías de seguros y especuladores de todo tipo y lugar, que sigan trayendo dólares a la Argentina, que la inflación va a superar al acrecentamiento del precio del dólar (carry trade).

La garantía de que este gobierno va a tener los dólares para convertir los pesos que ganan los especuladores en los bonos públicos es con el RIGI. La entrega de nuestros recursos naturales y extranjerización del país es el garante de que el carry trade se paga.

Pagamos una deuda que no se investigó y que benefició a la minoría parásita y rentista que colocó parte de esos capitales en los mismos fondos que se benefician con el carry trade de Caputo. Con esos dólares ingresados se abonan los servicios de la deuda externa engendrada por Macri que tuvo como principales operadores a Sturzenegger y a Caputo.

Caputo, desde el 18 de junio de 2018 al 25 de septiembre de ese año, fue presidente del BCRA y malvendió reservas internacionales por 15.000 millones de dólares. El fiscal Federico Delgado lo denunció para que se lo investigara por los delitos de tráfico de influencias, negociaciones incompatibles y defraudación contra la Administración pública.

En síntesis

A este gobierno apátrida no le interesa ni el país ni la población, y menos cumplir con la Constitución nacional. En el Instituto Hoover de la Universidad de Stanford, en San Francisco, California, Estados Unidos, el miércoles 29 de mayo de 2024 (cuando habían cortado el gas de fábricas y estaciones de servicios de GNC), Milei dijo: «¿Ustedes se creen que la gente es tan idiota que no va a poder decidir? Va a llegar un momento donde la gente se va a morir de hambre».

Lo que les interesa a los grandes capitales es maximizar sus ganancias en divisas, y este gobierno servil cumple con ese fin.

El Presidente debe cumplir con el Preámbulo de la Constitución nacional: “Promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

[1] La provincia y la cuenca del Neuquén es la más importante en términos productivos. En segundo plano se encuentra la cuenca de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut. Le siguen la cuenca Marina Austral, las de las provincias de Salta, Mendoza y Río Negro y finalmente el resto de las provincias: Jujuy, Formosa, y La Pampa
[2] El gobierno dijo que hubo un contratiempo administrativo con un barco que debía descargar GNL en la planta de regasificación de Escobar (provincia de Buenos Aires). En verdad, el barco de Petrobras llegó a la madrugada del martes 28 de mayo 2024, pero la firma brasileña no autorizó la descarga porque el BCRA no pudo documentar el pago del cargamento. Finalmente, se hizo a la noche del día siguiente. Se trata de una compra directa, sin licitación pública, de la empresa estatal ENARSA de un cargamento de 44 millones de metros cúbicos de Gas Natural Licuado (GNL)
[3] Por el cargamento de GNL de Petrobras del 29 de mayo 2024 se pagó 13 dólares/millón de BTU, un valor que más que triplica el precio del gas de Vaca Muerta, que se comercializa por 4 dólares el millón de BTU.
[4] ENEL es una compañía eléctrica multinacional y un actor integrado líder en los mercados mundiales de la energía y de las renovables.
[5] El accionista mayoritario indirecto de AES es AES Corporation, una empresa registrada en la Bolsa de Valores de Nueva York, con presencia en 14 países.

Democracia y pobreza: falacias y mentiras del discurso libertario

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Cumplidos en diciembre pasado los cuarenta años de vida constitucional ininterrumpida en la República Argentina, los balances respecto de la capacidad de las instituciones y el sistema político para construir el bienestar de los argentinos y argentinas fueron severamente puestos en tela de juicio en base a indicadores que muestran un deterioro socioeconómico profundo.

En efecto, las grandes crisis de 1989 y 2001, sumadas a la de 2018, que apenas se amortiguó con los recursos del FMI, arrojan resultados gravosos en términos de inflación, empleo y recurrentes desequilibrios macroeconómicos que enlodan el comportamiento y las capacidades de los representantes del pueblo a lo largo de esos años.

Este tipo de análisis llega a cuestionar las bases mismas del sistema democrático y sus elecciones bianuales y son utilizados para explicar la irrupción de Javier Milei como presidente de la Nación, a partir de su promesa de acabar con “cien años de fracasos”. Los números presentados por el INDEC sobre la encuesta permanente de hogares (EPH) efectivamente muestran que el indicador de pobreza por ingresos para el segundo semestre de 2023 arrojó que el 31,8% de los hogares argentinos eran pobres y el 8,7% indigentes.

Pobreza estructural

Ahora bien, con este diagnóstico y con apoyo en los datos del INDEC vamos a abordar el comportamiento de la pobreza estructural a lo largo de estas cuatro décadas. El concepto de pobreza estructural comprende a los hogares afectados por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), abarcando indicadores vinculados a condiciones habitacionales, educación formal e inserción en el mercado laboral.

Las NBI permiten observar el comportamiento de largo plazo de las políticas públicas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población, por eso su evaluación se realiza decenalmente en ocasión de los censos de población y difiere de las mediciones de pobreza por ingresos que son semestrales y miden más coyunturalmente la relación existente entre las políticas de precios y las políticas de ingresos. El cuadro que continúa vincula tres mediciones:

  • El porcentaje de hogares con más de una NBI
  • La tasa de crecimiento promedio anual del PIB en los períodos intercensales
  • El PIB “per cápita” al momento de cada censo

Las cifras correspondientes al censo 2022 no están aún publicadas, por eso no fueron evaluadas.

*1 Promedio anual de crecimiento del PIB año 1980 a 2000

*2 Promedio anual de crecimiento del PIB año 2001 a 2010

* Los valores de PBI per cápita son aproximados

El cuadro precedente, que abarca la evaluación realizada sobre las mediciones de NBI en los censos de 1980, 2001 y 2010, revela que a lo largo de tres décadas:

1 La pobreza estructural descendió del 22,3% de hogares con NBI en 1980 a 9,1% de hogares en el año 2010.

2 Esta reducción de más de la mitad de la pobreza estructural en la Argentina a lo largo de 30 años es sin duda un aporte de la democracia iniciada en 1983.

3 El crecimiento a largo plazo del tamaño de la economía sin duda fue el factor necesario (aunque no suficiente) para alcanzar esta mejora socioeconómica.

4 En el cuadro se observa una tasa de crecimiento anual promedio del PIB en el lapso 1980-2001 del 2,1% y del 4% en el período 2001-2010.

5 Similar evolución presenta el PIB per cápita que casi se triplicó entre 1980 y el 2010.

Además, la reducción de la pobreza estructural alcanza un impacto diferencial en las provincias argentinas. El cuadro que sigue revela la heterogeneidad entre las mismas, si bien en un sendero positivo de descenso.

Porcentaje de hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), según provincia. Total del país. Años 1980-2010

tabla 2.png

Los progresos más significativos se verificaron en las provincias del Norte Grande y en las zonas de la pampa húmeda alcanzadas por la expansión de la frontera agropecuaria.

Podemos ver que los esfuerzos de los gobiernos democráticos por promover mejoras en salud, educación e infraestructura en servicios básicos, si bien fueron dispares en el ritmo y la profundidad, no dejaron de sostener un sendero de elevación de la calidad de vida estructural que se tradujo en las cifras relevadas en los distintos censos.

En este punto, cabe preguntarse entonces sobre los alcances del fracaso de la democracia y de los partidos mayoritarios que la condujeron, habida cuenta las cifras de pobreza estructural que dejó la dictadura cívico-militar conforme los números de 1980.

Reiterando la necesidad de comprender las disparidades de cada gobierno, es imprescindible señalar que ninguno planteó la anulación completa de la obra pública, sin la cual las escuelas, los hospitales, la extensión de las redes de agua corriente y la infraestructura en general no se hubieran realizado, lo que hubiese impedido el descenso de la pobreza estructural verificado a lo largo de treinta años. De esto se infiere que es antidemocrático y antisocial anular las herramientas que permiten crear condiciones básicas para la mejora socioeconómica de la población.

Pobreza por ingresos

Este desempeño positivo del régimen constitucional argentino en términos de combate a la pobreza estructural, no parece verificarse en el comportamiento ocurrido en los últimos años con la pobreza coyuntural y/o pobreza por ingresos.

El cuadro que continúa permite ver el porcentaje de hogares bajo la línea de pobreza entre las mediciones de los censos 2001-2010 y la serie 2016-2023 que abarca los últimos dos gobiernos democráticos.

Pobreza e indigencia – I Semestre 2016 – II Semestre 2023

Se aprecia con nitidez, en la medición de un indicador coyuntural, la tensión estructural entre la política de precios y la política de ingresos. Es en este indicador donde mejor se observan las diferencias de políticas públicas entre los gobiernos democráticos.

En octubre de 2001, después de una década de estabilidad cambiaria y de precios, la pobreza alcanzaba el 28% de los hogares y la indigencia el 9,4%. Estas cifras se insertaban en un modelo económico que llevaba siete años continuados de desempleo abierto de dos dígitos, oscilando en el 15% promedio anual. Se advierte entonces que el control de la inflación es estéril para mejorar la vida cotidiana si no está acompañado de generación de empleo y aumento de salarios.

En el segundo semestre de 2010, los hogares bajo la línea de pobreza eran del 6,8% y de indigencia del 2,1%. El fuerte descenso de las condiciones de indigencia y pobreza está asociado a tasas de crecimiento económico muy altas -el año 2010 fue el pico con el 10,1%- y una política de precios y de ingresos que se armonizaba en términos de mejora en la pauta distributiva, a favor de los sectores populares.

La serie que abarca las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández, de signo político opuesto, muestran una situación de pobreza e indigencia mucho más grave.

La Presidencia de Mauricio Macri se caracterizó por promover un cambio de precios relativos en contra de los ingresos populares. Esta política de precios estuvo signada por los siguientes elementos:

  • Devaluación y liberación del mercado cambiario
  • Tendencia a alinear precios internos con precios internacionales. Disminución de las alícuotas de derechos de exportación y baja del subsidio a la energía eléctrica.
  • Desregulación de mercados
  • Suba de la tasa de interés, alentando la valorización financiera de los excedentes líquidos.

Este conjunto de medidas incidió en la suba de precios, sobre todo de consumos esenciales como alimentos y energía, deteriorando el salario y los haberes previsionales. Esta política se implementó en el marco del denominado “gradualismo”, que permitía dosificar la alteración de la pauta distributiva a partir de un voluminoso endeudamiento público con los mercados internacionales y los organismos multilaterales de crédito.

El gobierno de coalición peronista, denominado Frente de Todos y encabezado por Alberto Fernández, evidenció impotencia para adoptar una política de precios y de ingresos que revirtiera los perjuicios causados durante el gobierno del presidente Macri.

La pandemia global impactó de lleno sobre una economía maniatada por la deuda contraída con el exterior y con varios años de estancamiento. Si bien existieron intentos de impulsar una política de precios e ingresos que atenuara al menos los efectos sobre la canasta de alimentos, estos nunca lograron la cohesión necesaria en la coalición gobernante para darle la fuerza que la situación requería.

El inicio de la guerra en Ucrania como factor exógeno y la sequía histórica como elemento endógeno terminaron de disparar los precios internos, traccionados por la situación externa, vulnerando así las políticas regulatorias de un gobierno sin rumbo definido.

Pauta distributiva

Los gobiernos democráticos se revelaron eficaces para alcanzar descensos relevantes en la pobreza estructural, reduciendo las necesidades básicas insatisfechas de la población. La inversión social sostenida en educación, hábitat y condiciones sanitarias influyó decisivamente en la mejora de los indicadores. Sin embargo, los gobiernos democráticos también fueron incapaces de alterar estructuralmente en favor de los sectores populares la pauta distributiva.

Después de las dos grandes crisis sufridas por la economía argentina en 1989 y 2001, la brecha de desigualdad entre el decil de mayores ingresos y el de menores ingresos era 35. En los 20 años que recorren el 2003 y el 2023, se revela un descenso sostenido hasta el año 2015, para luego revertir esta tendencia favorable hacia los hogares de menores ingresos y terminar estancándose en torno a una relación de 18 a 1. El cuadro que sigue muestra esta evolución en la brecha entre los hogares de mayores y menores ingresos.

Conclusión

En la última década se ha afirmado una coalición política conservadora con fuerte anclaje social y regional, que le permite sostener un elevado grado de influencia en las políticas públicas de la Nación.

En párrafos previos se ha descrito cómo durante la presidencia de Mauricio Macri, esta alianza promovió con éxito un cambio regresivo de los precios relativos de la economía, a partir de modificar las variables nominales, precios, tipo de cambio y tasa de interés a su favor. También se relató cómo durante la presidencia de Alberto Fernández, desde sus posiciones dominantes en distintos mercados de bienes y servicios esenciales, dicha coalición ha actuado para frustrar los intentos de reversión de estas políticas.

La tendencia planteada por esta coalición conservadora ha alcanzado su cuota máxima con el gobierno de Javier Milei, que apunta a quebrar la tendencia favorable de reducción de la pobreza estructural verificada en los últimos 40 años (esto sin dejar de advertir que, sin dudas, la última década experimentó un ciclo prolongado con crecimiento del tamaño de la economía casi nulo, y con regresión en la distribución del ingreso).

Asistimos entonces a un conflicto no resuelto, caracterizado por un bloque dominante que tiende a cohesionarse a partir de objetivos muy regresivos, lo cual no pudo ser afrontado con éxito por las diferentes formaciones de lo que podría denominarse el frente nacional y popular.

Si tenemos que hablar del fracaso de la democracia argentina, el mismo tiene que ver con lo ocurrido precisamente a partir de la asunción del macrismo y no en planteos que pretenden retrotraernos al país previo a la Ley Sáenz Peña.

https://www.ambito.com/democracia-y-pobreza-falacias-y-mentiras-del-discurso-libertario-n6006138

Informe económico mensual

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·        Disminuyó la inflación en el CUARTO MES (abril) 2024, pero siempre elevada. ¿Cuánto tiempo para encontrar una base estable DEL 5 % mensual o menos? Según Caputo, primero contar con el ancla fiscal a pleno, ordenar y sanear el balance del BCRA, relación razonable entre reservas y pasivos monetarios, eliminar el cepo. ¿Tiene un costo? Si, reducción del consumo y servicios elevados. Ademán los precios relativos son dispersos, se disparan y complican. Incluyendo el dólar.

·        En diciembre 2023 una de las medidas del gobierno fue una fuerte devaluación que llevó el peso a $ 800 por dólar, o sea una depreciación pampa de nuestra moneda. Recordando: la devaluación de Massa del 20.9 % (agosto) y el 79.3 % (diciembre Milei). ¿Qué ocurrió después?  el dólar luego se fue apreciando en los meses de enero, febrero, marzo y abril 2024, más precisamente el IPC aumentó el 64 %, el dólar el 37 %. ¿Persistirán en economía y en el BCRA con el módico porcentaje del 2 % mensual? ¿Es un ancla además del fiscal? Por ahora el dólar guarda cierta distancia si medimos interanualmente (12 meses), pero no así en el corto plazo (cuatro meses) del 2024.

·        La inflación de abril resultó el 8 %, ¿Se necesita desindexar sectores de la economía para acelerar la baja? Mientras tanto opera fuertemente la licuación y la caída de la actividad. Pero no pareciera ser un buen sendero.

·        El BCRA reduce fuertemente la tasa nominal de interés, esto lleva a inevitablemente a tener tasas reales negativas y es lo que ocurre en todos estos meses del 2024. Suponemos una estrategia, bajar el endeudamiento del BCRA y también la deuda del gobierno, por lo menos la que no está indexada. Muchos países en su momento con fuerte endeudamiento la achicaron con tasas negativas, pero generalmente esto ocurrió con las grandes deudas productos de las guerras, en especial de la segunda. En nuestro caso las razones son pedestres. También y a veces la baja de la tasa, pero no tan perceptible, arrastra una depreciación.

·        Logros de Milei: El riesgo país muestra una baja importante, pero continuamos en el terreno de la desconfianza. Disminuye la brecha entre el dólar y el CC. Siempre conviene decir por ahora y lo que anticipa mayo lo acentúa.

·        En resumen: Indicadores que disminuyen, licuación firme en la brecha, pobreza e indigencia no parece mejorar, el FMI conjeturando una inflación del 149 % a diciembre 2024, caída de la actividad y seguramente un próximo convenio.

·        Siempre es bueno recordar los orígenes ideológicos y creencias comunes que portamos en nuestra mochila. Seguramente eso se acentúa o es más claro en economía, con asiento en lo social y por lo tanto vehículo de transmisión fácil de prejuicios, sentimientos e ideologías compartidas. Por suerte siempre contamos con mecanismos para zafar de los errores, podemos decir con tranquilidad que el dólar no necesita devaluación, esto funciona hasta que la realidad lo refute, hechos similares los podemos contar a montones tanto en nuestro país y obviamente en muchos otros. Joan Robinson afirma que en economía falta un método aceptado y convencional para eliminar errores. Por las dudas dice que la ciencia económica esta “apoyada con un pie sobre hipótesis no contrastadas y con el otro sobre afirmaciones incontrastables”. Aclara la Sra. Robinson que siempre intervienen elementos personales, y como keynesiana de pura cepa deja una frase referida a Keynes “era especialmente libre y generoso, porque no tenía en cuenta ninguna opinión excepto la suya, y si alguien no estaba de acuerdo con él no había razón para enfadarse”. Esto último sirve para moderar fundamentalismos y fanatismos.

Destino final

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La economía real se fundamenta en la creación de bienes y servicios tangibles, en la creación de puestos de trabajo y empleo de mano de obra y en la generación de riqueza a través de la producción.

Los principales componentes de la economía real son la producción (la actividad de crear bienes y servicios); la distribución (la remuneración a los factores de producción: al trabajo, al capital y a la propiedad de los recursos naturales); el comercio, que es como se distribuyen los bienes y servicios en el mercado; y el consumo, que es como se utilizan los bienes y servicios.

La economía financiera se centra en los activos y mercados financieros, cuya finalidad debería ser canalizar al ahorro (excedente de un sector de la población que no se transforma en inversión), a quienes sí lo emplean para producir bienes y servicios.

John Maynard Keynes sostenía que ese es el principal problema del capitalismo, no puede transformar debidamente el ahorro (riqueza no consumida) en producción, y por eso proponía la “eutanasia” del rentista, así como la intervención del Estado para que con un plan general asista a la población y garantice la inversión.

“Un creciente abastecimiento nacional debe considerarse no como un ideal en sí mismo, sino como un medio de crear un ambiente en el cual pueden perseguirse a salvo y convenientemente otros ideales. La nación, en su conjunto, será seguramente más rica si se emplea a los hombres y a las máquinas para construir casas muy necesarias, que si se los sostiene en la ociosidad. El pensamiento está de tal manera oscurecidos por cálculos falsos que desconfían de conclusiones que deberían ser obvias, porque descansan en un sistema de contabilidad financiera que despierta dudas sobre si tal operación es rentable” [1].

Ese principio de rentabilidad en base al interés compuesto es el que le hace afirmar a Keynes: “Los mercados pueden mantener su irracionalidad más tiempo del que una persona o una sociedad puede mantener su solvencia”.

Y Albert Einstein afirmaba: “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

Pero detrás de la infinita estupidez humana, se encuentran los intereses de rentistas de toda calaña que acrecientan su patrimonio y su poder basándose en la apropiación del trabajo, del ahorro y de los recursos naturales de nuestro pueblo.

No otra cosa ha sido la demostración fáctica de este gobierno, que ha exacerbado todo lo conocido. En la faz financiera, primero, al devaluar nuestra moneda en más de un cien por ciento y liberar los precios con el grado de concentración de los mercados en donde pocas empresas los determinan. Y, posteriormente, al permitir que se atrase el tipo de cambio ante la inflación generalizada, de manera tal que el “campo”, como les gusta autodenominarse a los grandes productores, acopiadores y comercializadores de granos y de carnes, frena la liquidación de las exportaciones por considerar que el precio del dólar no le es suficiente [2].

Paralelamente, el gobierno, desesperado por frenar el proceso inflacionario que ellos mismos generaron, no acierta a cómo hacerlo. Primero frenaron la creación primaria de dinero (base monetaria, que es la cantidad de dinero que pone en circulación el BCRA en el sistema económico), para luego permitir cierta flexibilización en su creación, que acompañaron reduciendo la tasa de referencia (que es la que el BCRA les paga a las entidades por la esterilización de dinero) del 100% a 40% nominal anual.

El problema está en que las entidades financieras abonan tasas a los depósitos que captan a 30 días, que oscilan entre el 3,08% efectiva mensual (37% nominal anual) y 3,25% (39% nominal anual), mientras que el dólar blue paso de valer 1.055 pesos el 30 de abril a 1.275 pesos el 22 de mayo de 2024 (un ajuste del 20,85% en esos 22 días).

A su vez, el gobierno fue ofreciéndoles a los bancos la colocación de títulos del Tesoro de la Nación ajustables por inflación, que se incrementó sideralmente, no solo absorbiendo parte de las Leliqs que los bancos depositaban en el BCRA, sino poniendo en funcionamiento la bicicleta financiera con el ingreso de dólares al sistema económico local, por dichos títulos en pesos, por el equivalente a 52.857 millones de dólares al 30 de abril de 2024.

El problema es que, en mayo de 2024, la tasa de inflación (por la que se ajustan los títulos públicos) no es tan redituable en un marco en el que la Argentina pasa a ser cara medida en dólares, por el mismo atraso cambiario y con el precio del dólar que crece por encima de las otras variables.

Máxime que, de dichos títulos de deuda interna, unos 20,5 billones de pesos (con una base monetaria de 15,8 billones de pesos), poseen la cláusula puts, que es un seguro de liquidez que se utilizó para fomentar la migración de pasivos del BCRA hacia el Tesoro. La entidad que cuenta con un put puede ejecutarlo cuando quiera hacerse de liquidez y el BCRA debe salir a comprárselo a través de la emisión de dinero.

En ese frágil marco, deben pagarse las obligaciones de la deuda externa al 31 de julio de 2024, por 7.436 millones de dólares y, desde agosto de 2024, el comienzo de la amortización del capital de los títulos canjeados en la gestión del ministro Martín Guzmán el 31 de agosto de 2020.

Sin el apoyo financiero del FMI, con las exportaciones de granos en cuentagotas, solo le queda atarse a los grandes fondos de cobertura (BlackRock, Vanguard, Fidelity, PIMCO, Franklin Templeton, Greylock, etc.) que son los principales tenedores de títulos de deuda externa canjeados, quienes solo pondrían los dólares necesarios para cubrir los vencimientos y renegociarían los propios, si se les da, a cambio, la ley denominada “Bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos”.

Por lo tanto, esos fondos cierran el circuito, dado que ellos administran gran parte de la deuda contraída por el gobierno de Cambiemos en los años 2016/2019, que el gobierno de Alberto Fernández dijo que iba a investigar hasta las últimas consecuencias y no lo hizo. Y ahora reclaman la libra de carne de Shylock, el mercader de Venencia, que son los importantes recursos naturales de la Argentina.

El RIGI

Son esos fondos los que impulsan el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que hace que principalmente la minería y el petróleo, que están operados por grupos concentrados locales y del extranjero, gocen de un sistema impositivo y laboral totalmente separado del resto del país.

Un enclave en la Argentina que no estaría obligado a liquidar las divisas que obtengan de sus exportaciones a partir del cuarto año y que contarían con estabilidad fiscal por 30 años.

Pero no tiene solamente el fin de los importantes yacimientos que están explotados en la actualidad, e incluso los que están en avanzado estudio, como es el caso de la perforación del primer pozo exploratorio en Palermo Aike, en la provincia de Santa Cruz, por YPF S. A. (presidida por Horacio Marín, ex gerente general de Tecpetrol S. A.) y la Compañía General de Combustible S. A. (CGC, cuyo principal socio es Eduardo Eurnekian), que sería la segunda reserva de hidrocarburos no convencionales del país. Sino que Rusia ha llevado a cabo programas de mapeo y sondeo de la geología antártica, tanto terrestre como submarina, que indican que sus navíos de investigación habrían descubierto, en la Antártida, reservas de hidrocarburos equivalentes a 511.000 millones de barriles de petróleo, una cantidad aproximadamente diez veces mayor que la producción total del Mar del Norte en cincuenta años. Estudio que comunicó BRICS News, el canal oficial del grupo que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Según el Tratado Antártico y el Protocolo de Protección al Medioambiente, firmado en 1959 por los siete países que reclaman territorio propio sobre la Antártida (la Argentina, Chile, Nueva Zelandia, Australia, Reino Unido, Francia, y Noruega), más Estados Unidos, Bélgica, Japón, Sudáfrica y Rusia, cualquier tipo de explotación sobre minerales está prohibida, no así la investigación científica. Ese tratado vence en el año 2048.

En el mes de agosto en la Argentina se reunirán 150 representantes de todo el mundo para supervisar que no se lleven a cabo otros fines que los acordados, máxime que, además del petróleo, los hielos del continente blanco significan el 70% o más del agua dulce del planeta. Recursos imprescindibles en el mundo que viene y que hacen que esos fondos acreedores de la Argentina pretendan su enajenación.

La primera base constituida en la Antártida (Base Orcada) fue instalada por nuestro país en 1904. En 1908, el Reino Unido reclamo su participación por tener posesión de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, y en 1940 Chile también reclamó al extender su territorio sobre el polo sur.

En ese complejo marco, la Argentina deudora de una deuda no investigada y con un gobierno que dice creer en el libre mercado apátrida, es presa de los acreedores que le imponen las condiciones del RIGI.

Mientras se le miente a la población sobre las necesidades de que vengan los capitales a explotar nuestros recursos, que no le pertenecen a esta administración sino al pueblo argentino y especialmente a las generaciones venideras, al futuro de la patria, observamos cómo Noruega se apropia de la renta petrolera que detrae de sus costas y las vuelca en toda su economía, por lo que tiene la mejor distribución de ingresos de todo el planeta. Recordemos que la distribución es el pago a los factores de producción, esencialmente al trabajo.

En síntesis

La situación de ahogo financiero se agrava con el freno abrupto en el ingreso de dólares que fueron atraídos por la bicicleta financiera. Sumado a que los exportadores de granos no están dispuestos a liquidar sus operaciones en tiempo y forma, generando las condiciones para el colapso cambiario.

La economía financiera le permitió al gobierno de Milei llegar hasta acá, pero sin dólares se agota por sí misma, dado que la producción de riqueza (la economía real) se cae estrepitosamente junto con el mayor descenso de la IBIF (Inversión Bruta Interna Fija).

El colapso cambiario da lugar a la fuga de capitales provocando la debacle del gobierno de Milei y su programa regresivo en términos sociales, productivos y laborales. A esa situación lo llevan los mismos fondos que lo impulsaron para que sea el titular del Poder Ejecutivo de la Nación Argentina, lugar en el que solo puede continuar si acepta las enajenantes condiciones del RIGI.

Es de esperar que el pueblo argentino tome conciencia de lo que ello implica y significa y se dé por terminada esta experiencia que tanto daño ha causado y que terminara de la peor forma.

Bicicleta con dólares destruida, chocada, adoquines.

[1] John Maynard Keynes, La Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero, Fondo de Cultura Económica.
[2] Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales, en declaraciones a los medios del 1 de abril de 2024, aseguró que “el mercado de granos necesita un mejor precio”, que tienen 100 millones de toneladas de granos para exportar, pero que van a liquidar lo justo y necesario para cubrir sus costos y gastos y no más.

El escurridizo hombre del saco chino en América Latina

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La histeria antisoviética y anticomunista que caracterizó el período de la Guerra Fría está hasta cierto punto viva y coleando hoy en día con el ascenso de China. Esto es particularmente cierto en lo que respecta al sentimiento prevaleciente entre la clase estratégica estadounidense sobre América Latina.

Tomemos, por ejemplo, el testimonio de la jefa del Comando Sur de EE.UU., Laura Richardson, ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes y el Senado en marzo, que invocó la palabra «maligno» no menos de 24 veces: «actor maligno», «influencia maligna», «esfuerzo maligno», «actividades malignas», «intención maligna», «narrativas malignas», «conducta maligna», «acción maligna» y «agenda maligna».

A menudo, se refería a presuntos actores chinos y, en algunos casos, rusos. Este eco de la Guerra Fría trae a la mente el argumento de Peter Smith, académico de la Universidad de California en San Diego, sobre el núcleo de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina: el factor histórico crucial de la política entre Estados Unidos y América Latina ha sido el papel y la actividad de los actores extracontinentales.

Según un estudiode 2022 de RAND Corporation, «la competencia con China es cualitativa y cuantitativamente diferente de la competencia con Rusia e Irán en América Latina y el Caribe». Moscú y Teherán pueden ser oportunistas y provocadores, pero carecen de los atributos para garantizar una proyección de poder efectiva en la zona. China, sin embargo, tiene los recursos, la voluntad y la oportunidad para extender y mantener su influencia. De ahí que sea lógico que Washington esté atento a los mensajes, medidas y maniobras de Pekín.

Aun así, el tamaño masivo de la propia presencia de seguridad de Estados Unidos en la región, y lo pequeña que es la de China en comparación, a menudo no se discute en Washington. Un vistazo a las cifras sugiere que la idea de una amenaza militar china inminente es exagerada y errónea.

Podríamos comenzar examinando lo que algunos han llamado el «río de hierro» de armas que fluye hacia la región. Según el último informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) sobre transferencias de armas, el ranking de los mayores proveedores de armas a América del Sur entre 2019 y 2023 fue: Francia (23%), Estados Unidos (14%) y Reino Unido (12%). Durante esos años, Rusia no suministró armas a América del Sur.

Un análisis de los datos del SIPRI para el período 2000-2022 realizado por Ryan Berg y Rubi Bledsoe, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, muestra que Estados Unidos es el origen del 94,9% de las adquisiciones de armas de Argentina, el 93,4% de las adquiridas por Colombia, el 90,7% de las adquiridas por México y el 82,7% de las adquiridas por Brasil. Esto significa que las cuatro economías más grandes de América Latina tienen a Estados Unidos como su principal proveedor de armas.

Durante ese mismo período de tiempo, Rusia fue, con mucho, el mayor proveedor de armas a Venezuela: las compras de Caracas ascendieron a 4.500 millones de dólares. China fue el mayor proveedor (66,2%) de los 77 millones de dólares en armas compradas por Bolivia. El mes pasado, el presidente Javier Milei confirmó el compromiso de Argentina de comprar 24 F-16 a Dinamarca con autorización de Washington.

La presencia militar total de Estados Unidos en la región es mucho más amplia e incluye acuerdos de cooperación en torno a puertos, aeroespaciales y ríos interiores. No existen análogos chinos a estos acuerdos. Lo que queda claro, al mirar este retrato, es que parece que China es muy cautelosa a la hora de extender su alcance militar en América Latina, probablemente porque sabe que eso podría causar tensiones con Washington. En cambio, se ha centrado, con un éxito considerable, en el compromiso económico en la zona, con el comercio, la inversión y las finanzas.

El compromiso económico regional de Pekín no ha impedido que Washington haga sonar la alarma sobre la supuesta proyección militar maléfica china. No es ningún secreto que hacerlo refuerza la justificación del propio gasto militar de Washington. De hecho, el Comando Sur ha solicitado un aumento presupuestario de casi el 50% para 2025. En una América Latina inundada de altísimas tasas de homicidios y armas de fuego entre las principales causas de muerte, el redimensionamiento de la presencia militar china nos deja con una pregunta provocadora: ¿de qué sirve para la región la carrera armamentista de Estados Unidos con un competidor que no tiene pares?

En definitiva, la preeminencia militar de Estados Unidos en América Latina es innegable. En la práctica, en materia de defensa y seguridad, Washington ha venido reafirmando y fortaleciendo su presencia en la zona. La proyección pragmática del poder económico de China ha logrado avances innegables. Pero la preponderancia de Estados Unidos en el ámbito militar no se ha debilitado ni está cerca de ser reemplazado.

Lo que es evidente es que la noción de una amenaza militar china inminente es exagerada y equivocada, especialmente cuando la proyección material de Estados Unidos en la región es menos significativa y más retórica. A estas alturas es obvio que Estados Unidos ha superado militarmente a China en América Latina y Pekín está muy lejos de desplazar a Washington en materia de defensa y seguridad regional.

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