17.9 C
Buenos Aires
viernes, abril 17, 2026
Blog Página 98

El cepo cambiario impuesto por el FMI y las tribulaciones de los banqueros

0
La traumática salida de la Convertibilidad fue producto de una acelerada fuga de divisas ocurrida durante el gobierno de la Alianza, que dejó al Banco Central sin reservas internacionales y obligó a una megadevaluación del peso en pocas semanas de 2002. Las reservas internacionales del Ente Rector a fines de 1999 oscilaban en u$s 30.000 millones, la compra masiva de dólares en el lapso 2000-2001, a la paridad insostenible de u$s 1= $ 1, drenaron u$s 20.000 millones dejando sin reacción a las autoridades económicas y provocando la caída del Gobierno. El FMI retiró el apoyo a la Argentina en agosto de 2001 para asistir impávido al desenlace fatal de la Convertibilidad, con 38 argentinos muertos en la represión brutal de los días 19 y 20 de diciembre, crisis institucional, default, devaluación y quiebra bancaria. La fuga de capitales había esfumado toda posibilidad de una salida ordenada del régimen de tipo cambio fijo hacia un esquema de flotación de la cotización del dólar con apoyo multilateral. Se la habían “llevado toda” u$s1=$1 para volver con u$s1=$3,50, y con esa corrida también arrastraron la carrera de la entonces titular del FMI Anne Krueger.

Esta semblanza histórica pareciera relevante en el presente del organismo internacional en su constante freno al uso de los desembolsos acordados para financiar la salida de capitales de la Argentina a un tipo de cambio contenido.

Las tensiones banqueros-FMI se agudizarán las próximas semanas

El pago de u$s 15.000 millones (cifra equivalente al monto del primer aporte) a los tenedores de LeBac que realizó Luis Caputo en septiembre pasado no sólo le costó su cargo como Presidente del Banco Central, sino que alertó al FMI para restringir las intervenciones del Ente en el mercado de cambios vendiendo reservas.

La llegada de Sandleris tuvo dos límites:

  • La imposibilidad de colocar títulos de absorción monetaria en el mercado abierto, lo que forzó a que las LeLiq fueran todas encajadas a los bancos, que deben sostener su cartera de depósitos para financiarlas
  • La libre flotación del dólar dentro de una banda en la cual su límite superior es los suficientemente alto -en el presente $ 51- como para acotar la venta de reservas en el mercado a un escenario de presión cambiaria fuerte.

Los bancos se ven entonces compelidos a captar depósitos para no perder mercado y colocar esa capacidad de préstamo en títulos de absorción monetaria emitidos por el Banco Central (LeLiq), que se remuneran con tasas de interés superiores al 65% para evitar que los ahorros se vuelquen al dólar. Sin embargo, en esta carrera tasa de interés/tasa de devaluación, sólo puede ganar la primera si el BCRA vende reservas al mercado cada tanto para permitir la conversión de las ganancias financiera en dólares.

El BCRA solo puede usar las reservas ante un salto de más de 7 pesos por dólar 

Ahora, si las reservas internacionales están intervenidas por el FMI y sólo pueden ser volcadas al mercado en caso de un salto hacia arriba de $ 7 (más de 15% de devaluación) en la cotización del dólar, y además la oferta sólo puede hacerse con el remanente de divisas, neto de los fondos comprometidos para el pago de los compromisos de deuda pública, es evidente que los agentes financieros y sobre todo los banqueros están complicados.

Pareciera que esta vez, el desarme del stock de activos financieros (LeLiq) que posibilitaron rápidas y elevadas ganancias en los números de balance, no será solventado con fondos multilaterales.

Un descenso de la tasa de interés que permitiría una administración razonable de esas carteras improductivas no parece viable por la salida de depósitos que alimentarían la demanda de dólares. Una conversión de estos títulos a 7 días (LeLiq) en bonos a largo plazo impactaría obligadamente en los depósitos que los financian debiendo adaptar plazos y remuneración de los mismos, provocando una reacción de los ahorristas muy desfavorable hacia los bancos. En definitiva, todo el problema está dentro de los bancos y las soluciones posibles, sin financiamiento fácil a la salida de capitales, son traumáticas.

El cepo puesto por el FMI al uso de reservas internacionales por parte del Banco Central, refleja la huella dejada en el organismo por la crisis de 2001. Los voceros de los bancos reclaman la venta de divisas para calmar la cotización del dólar, a su vez el FMI ha demorado el cuarto aporte previsto para marzo en el cronograma de desembolsos, por u$s 10.800 millones, porque deja trascender que refuerza los límites para intervenir en el mercado cambiario con fondos de su bolsillo.

Las tensiones banqueros-FMI se agudizarán las próximas semanas. Tal vez Christine Lagarde no quiere correr igual suerte que su colega alemana ante una crisis argentina. La catástrofe de la Convertibilidad opera en la mente de los burócratas internacionales como un disuasivo los suficientemente fuerte como para asegurar que los costos de este recorrido los pague enteramente el Gobierno argentino y sus mandantes.

Fuente:https://www.eldestapeweb.com/cepo-al-dolar/el-cepo-cambiario-impuesto-el-fmi-y-las-tribulaciones-los-banqueros-n58277

 

 

 

Politizar las TICs: Un nuevo orden mundial, Internet, Google

0

(Especial para Motor Económico)

China presentó el pasado 15 de mayo el mayor proyecto de obras de infraestructura que haya promovido un solo país en la historia. Cubrirá 65 por ciento de la población mundial, un tercio del PIB global y moverá la cuarta parte de los bienes del planeta.

La escala de las empresas que se están construyendo, los servicios que se están demandando, la riqueza que se está creando requieren una Internet a escala del cambio. Se trata de la red de obras de infraestructura que conectará por tierra y por mar a China, los países de Asia Central, Medio Oriente, África y Europa

La globalización significa que China también puede jugar en el mercado de servicios globales disputando liderazgos actuales con foco en Inteligencia Artificial.

La iniciativa One Belt, One Road (OBOR) o Centurión y Ruta de la Seda, es el proyecto de infraestructura de China para vincularse con 70 países de Asia, África, Europa y Oceanía con ferrocarriles y rutas marítimas.

El Secretario General del Partido Comunista de China, Xi Jinping, propuso en septiembre de 2013 en sus respectivos viajes a Rusia, Kazajistán y Bielorrusia; «hace más de dos milenios, las personas diligentes y valientes de Eurasia exploraron y abrieron nuevas vías de intercambio comercial y cultural que unían las principales civilizaciones de Asia, Europa y África, respectivamente llamadas ruta de la seda por generaciones posteriores”.

La magnitud del OBOR amenaza el papel del G-7 o el G-20 como foros para debatir el desarrollo en infraestructura en países en desarrollo. En esta red caben todos, especialmente los países en vías de desarrollo, y queda al margen de las alianzas militares.

internet global.jpg

La nueva red de Internet integra a 60 países que representan el 75 por ciento de las reservas energéticas conocidas al mundo y al 70 por ciento de la población mundial y generaría el 55 por ciento del PIB mundial.

El gobierno comunista chino tiene previsto invertir unos 1,4 billones de dólares. Se trataría de un cinturón político económico, basado en cinco pilares: comunicación política, circulación monetaria, entente entre pueblos, conectividad vital y fluidez. Así el proyecto tendría que estar terminado para el 2049, año donde el país rememoraría los 100 años de fundación de la República Popular.

Google ha retomado sus tratos con China, el actual CEO, Sundar Pichai, sostuvo conversaciones con el gobierno sobre el lanzamiento allí de una versión censurada del buscador. El portal The Intercept filtró que Google está trabajando en un buscador para el país asiático.

internet global 1.jpg

Si los resultados financieros de Google ya son buenos ver: El relato del mundo, con la entrada en China podrían crecer a un ritmo exponencial. Sin embargo, dentro de Google hay muchos empleados que ven este proyecto con mucho recelo.

Las reuniones que desarrolla Google con sus empleados, “todos formamos parte del talento”, derivaron en situaciones tensas que llevaron a que los directivos afirmen que todavía estaban lejos de tener un producto viable para China, pero que efectivamente están explorando la vuelta.

China, definitivamente, ha ganado la batalla a Google. Internet no ha cambiado China, pero el Internet que quería China (controlado) es cada vez más una realidad en más países del mundo.

Antecedentes a la nueva ruta de Internet fueron manifestados por los países del grupo BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) al iniciar el proyecto para dotarse de su propio sistema de Internet con el fin de salir de la órbita del control de Estados Unidos.

Lo que hoy conocemos como Internet se halla bajo la administración de la ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), una asociación administrativa del Departamento del Comercio de Estados Unidos que otorga a los países los bloques de direcciones IP que serán utilizados por los proveedores de Internet (ISP) locales.

La creación de una nueva “internet”, con su propio órgano de administración y gestión es una proposición del Consejo de Seguridad Nacional de la Federación Rusa. Todavía no se sabe cómo se articularía eso con el sistema de DNS (Domaine Name System) alternativo que ya funciona en China.

La Tecno política preocupa a los Estados Unidos ya que las posibilidades de perder el control de las telecomunicaciones mundiales son cada vez más ciertas. La nueva Internet global tiene la configuración de las tensiones políticas del poder global, las comunicaciones en Internet se bifurcan en más zonas, de manera que, para estar al alcance de todos los internautas, los sitios web tendrían que estar adscritos y mostrar pasaporte digital para navegar entre los diferentes sistemas o zonas políticas con intereses económicos en tensión social.

  • Computador Científico. Delegado FOETRA ARSAT. Profesor TICs UNM

Fuente:  http://motoreconomico.com.ar/medios-y-tecnologia/politizar-las-tics-un-nuevo-orden-mundial-internet-google

Voces recuperadas de la dictadura argentina

0

«Mi nombre es Ángel Gerardo Pisarello. Es 24 de junio de 1976 y creo que me vienen a buscar los militares», se escucha en un audio difundido en las redes sociales hace dos semanas. Es su nieto, Sebastián Lorenzo Pisarello, quien recupera esta voz silenciada para siempre por la dictadura argentina. Una veintena de familiares y allegados convocados por el proyecto «30.000 somos todos» se han sumado a esta iniciativa que busca homenajear a las víctimas del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983. Las grabaciones conmocionan, al devolver al presente el momento de mayor oscuridad de la historia del país sudamericano.

Cuando secuestraron a Pisarello habían pasado sólo tres meses desde el golpe de Estado. En ese tiempo, el histórico dirigente de la Unión Cívica Radical y conocido militante de los derechos humanos en la provincia de Tucumán, en el norte del país, había presentado habeas corpus exigiendo la aparición de los desaparecidos e iba con regularidad a visitar a presos. «Hice lo que pude para denunciar la represión. Siento golpes en la puerta. Me vinieron a buscar. Es la patota del tuerto Albornoz. Mi cuerpo, torturado, apareció en el parque Aguirre de la capital De Santiago del Estero», dice Pisarello a través de su nieto.

«Fue una experiencia muy movilizante porque le lleva a uno pensar en la escena final, en su cuerpo torturado. Yo no lo llegué a conocer, pero vivo ese dolor atravesado por mi familia. Es como un fuego que arde, que genera mucha tristeza y al mismo tiempo genera la necesidad de seguir luchando por la memoria de Argentina por las nuevas generaciones», describe por teléfono Sebastián, nacido en 1983, el año que el país recuperó la democracia.

Este periodista tucumano es sobrino de Gerardo Pisarello, el menor de los cuatro hijos del dirigente político asesinado por los militares y actual vicealcalde de Barcelona. Sebastián cuenta que hizo la grabación a escondidas de su familia «un poco por pudor y por la responsabilidad de ponerle voz en nombre de todos» pero se alegró cuando lo escucharon «muy emocionados». «La recuperación de los testimonios que hacen conocer esa vieja militancia nos ayuda a identificarnos, a saber que peleaban por un objetivo que en algún sentido hoy se mantiene», concluye.

«El 21 de junio del 77 le dije a Tati: ‘Voy y vuelvo’. Pero en la puerta de casa los militares me metieron en un auto y no volví más», recuerda Luis Alberto Sosa, más conocido como Lucho Sosa, encarnado en su hijo Javier. Al principio lo representó un amigo de la familia porque Javier no se atrevía, pero cambió de opinión después de escucharlo, detalla su hermana, Mariana Sosa. «Para los familiares más directos, como hijos o hermanos, es más complicado porque el sentimiento es muy fuerte», cuenta esta tucumana, una de las impulsoras de la iniciativa 30.000 somos todos.

Los participantes fueron convocados a narrar en un minuto y medio las últimas horas con vida de sus seres queridos. Aunque el proyecto nació en Tucumán, esta abierto a todo el país. «Las voces recuperadas son un homenaje y también una forma de traerlos al presente, porque no tenemos otra», señala Mariana Sosa. Ella y su hermano Javier buscan aún, 42 años después, al padre que les desapareció la dictadura. «Todavía no lo encontramos, pero tenemos esperanza», asegura.

La familia de Susana Macor tampoco ha vuelto a tener noticias de ella desde 1976. El 27 de mayo de ese año, fue secuestrada con sólo 21 años junto a su esposo y dos hermanos de la casa en la que vivía. Tenía un bebé de un año, Álvaro, que las cuñadas de Macor lograron poner a salvo en la casa de sus abuelos. «Mi hijo fue adoptado por mi hermana Patricia y su esposo Poli. Gracias infinitas por haberle dado una familia», dice una voz temblorosa.

El cuerpo de Ana María Sosa de Reynaga fue hallado 40 años después de su desaparición, en el pozo de Vargas, a las afueras de San Miguel de Tucumán. De ese pozo de agua, a 33 metros de profundidad, fueron fueron rescatados entre 37.000 y 40.000 fragmentos óseos de unos 140 cadáveres arrojados entre 1975 y 1979. «Seguro creyeron que nunca nos iban a encontrar, que nunca se iba a saber, que nunca iban a pagar por lo que hicieron, pero en estos 40 años hubo mucha gente que no se rindió, muchos que dedicaron su vida a la memoria, la verdad y la justicia», dice Sosa de Reynaga, que tenía 30 años cuando fue secuestrada.

Argentina se ha convertido en un ejemplo mundial en la recuperación de la memoria histórica y el juicio a los responsables de los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura. Cada 24 de marzo, fecha del golpe militar, se celebran movilizaciones multitudinarias para exigir que nunca más se repita. «Memoria, Verdad y Justicia. 30.000 somos todos», cierra cada uno de los testimonios sonoros de víctimas a las que familias y amigos han devuelto la palabra.

Fuente:https://elpais.com/internacional/2019/03/29/actualidad/1553885143_703482.html?id_externo_rsoc=whatsapp

Crisis económica y devaluación: «Haría todo igual, pero más rápido»

0

La frase que titula esta nota fue la respuesta que le dio el presidente Macri a la pregunta del escritor Mario Vargas Llosa, referida a cómo proyectaba su nuevo gobierno en caso de ser reelecto. Sin duda, este planteo, que había sido exteriorizado previamente aunque no de modo tan preciso, es conocido por los agentes económicos, que aceleran la cobertura de sus activos ante ese proyecto.

Decíamos en la columna anterior que marzo había significado una ruptura respecto de la calma veraniega. Este mes está cerrando con una caída de las reservas internacionales del Banco Centralpróxima a los U$S 1.100 millones, una devaluación del tipo de cambio mayorista superior 10% y una tasa de rendimiento de los instrumentos financieros que emite el BCRA (LeLiq) en torno al 67% nominal anual, a lo que se agrega un riesgo país que volvió a superar los 750 puntos y una proyección de inflación anual del 45%.

Cuando a un equipo económico se le escapan las tres variables que debe mantener bajo control para asegurar un funcionamiento adecuado de la economía (precios, dólar y tasa de interés) se está ante un fracaso del diseño de política macroeconómica. En este caso, nos referimos concretamente almazazo monetario y fiscal que el gobierno viene aplicando desde hace seis meses y que no sólo no pudo estabilizar las variables mencionadas, sino que hizo colapsar a la economía real.

Con la producción y el consumo hundidos y las tres variables claves subiendo sin freno, nadie sabe cómo sigue esta película. Esta semana el Banco Centralha emitido una resolución (Comunicación “A” 6661) que les permite a los bancos comprometer todo su patrimonio y/o la capacidad de préstamo de los depósitos en pesos, hasta alcanzar el mayor de los dos topes, en la compra de las letras de liquidez del ente rector. Se induce al sistema financiero a colocar toda la liquidez disponible en LeLiq, de modo tal que no haya pesos capaces de demandar dólares.

Desesperado, el Central permite que los bancos compren Leliq con todos sus depósitos

URGENTE: Para frenar el dólar, permiten que se usen el 100% de los depósitos en la timba

El BCRA le pidió a las entidades que saquen más billetes del mercado para que no compren dólares. Una medida desesperada que abre el peligro de corralito.

Esta decisión temeraria -ya que compromete la cadena de pagos de la economía real y, a la vez, la solvencia y la liquidez del sistema bancario- responde a la incapacidad para reconocer el fracaso del plan de estabilización aplicado e intentar modificarlo. La tasa de interés ha dejado de ser un precio atractivo para que los agentes económicos mantengan sus excedentes en pesos. Por eso, se avanza en impulsar a los bancos a que traten de capturar todo peso circulante y lo encapsulen comprando LeLiq. Todo peso que camina va a parar a las Letras de Liquidez.

Esta decisión va a acelerar y profundizar la recesión imperante debido a que prácticamente desarticula el capital de trabajo de las pequeñas y medianas empresas. Las PyMe tienen que afrontar pagos dentro de los 30 días con cobros que ocurren dentro de los 120 días. La falta de pesos en la calle es un golpe muy duro al delicado calce entre cobros y pagos que tiene la mayoría de las unidades de negocios, con el agravante de que la política de absorción monetaria del BCRA termina de desplazar al poco crédito disponible para el sector privado. Si a la incertidumbre financiera se le agrega la falta de un horizonte de precios, cualquier empresa se debatirá entre vender stock para hacerse de pesos, sin saber si luego lo repone, o intentar financiarlo, sin fuentes disponibles para hacerlo.

El primer desembolsó del FMI por U$S 15.000 millones se esfumó en desarmar la “bomba” de LEBAC. Ahora pretenden emplear un ahorro de casi U$S 10.000 millones en desarmar la nueva “bomba”: las LeLiq, 

Desde el costado de los ahorristas, el hecho de que los bancos apliquen toda la capacidad de préstamo proveniente de los depósitos en comprar LeLiq a tasas elevadísimas y de muy corto plazo arroja severas dudas sobre la viabilidad de un esquema de intermediación entre ahorro y colocaciones de semejante magnitud. Los riesgos de un cambio compulsivo de las letras emitidas por el BCRA, alargando plazos y bajando rendimiento, aumentan proporcionalmente a la inestabilidad macroeconómica, con la consecuente incertidumbre para los depositantes.

Si el equipo económico apunta a estabilizar las variables a partir de la decisión de restringir al máximo la circulación de pesos en la economía sólo va a obtener como respuesta una ruptura de la cadena de pagos y una enorme inseguridad de los tenedores de depósitos a plazo fijo en pesos.

Dujovne y Sandleris debieran comunicar a la población cuáles van a ser los resultados inmediatos de estas decisiones y dejar de lado frases vacías y/o agresivas que buscan responsabilizar a los demás del fracaso de su gestión. El primer desembolsó del FMI por U$S 15.000 millones se esfumó en desarmar la “bomba” de letras del Banco Central (LeBaC), los instrumentos antecesores de las actuales LeLiq. Ahora pretenden emplear un ahorro de casi U$S 10.000 millones en desarmar la nueva “bomba” financiera que son las LeLiq, que en escasos seis meses acumulan un stock de $1,05 millones.

En este frenesí financiero se están esfumando los U$S 28.200 millones ya desembolsados, los cuales representan la mitad del total del acuerdo. A pesar de haber recibido un apoyo internacional inédito por parte del FMI y las potencias que deciden en el organismo multilateral -teniendo en cuenta que el monto acordado equivale a dos veces y media la cuota que le hubiera correspondido a la Argentina como país miembro de dicho ente- no han conseguido estabilizar la economía.

La política de frenar la suba del dólar con una recesión profunda, comentado también desde esta columna, ha sido un recurrente fracaso. Nunca un ajuste interno cerró un desequilibrio externo. Sólo basta recordar que, en 1995, durante la denominada “Crisis Tequila” se decidió sostener la Convertibilidad, aguantando la paridad uno a uno mediante el retiro de un tercio de la base monetaria, la Argentina soportó cuatro trimestres de profunda recesión y el desempleo abierto trepó al 18,6%, para no volver a un dígito hasta el año 2006.

Fuente: https://www.eldestapeweb.com/crisis-economica/crisis-economica-y-devaluacion-haria-todo-igual-pero-mas-rapido-n57981

Crítico informe de la UCA: la pobreza «multidimensional» aumentó a 31,3%

0
La pobreza multidimensional urbana pasó del 26,6 al 31,3% de la población entre 2017 y 2018, en un contexto en el que se redujo la cantidad de hogares sin acceso a cloacas, bajo contaminación o con vivienda precaria, según un relevamiento de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Así lo refleja el nuevo informe «Enfoque de Pobreza Multidimensional basado en derechos», elaborado por el Observatorio de la Deuda Social, que mide las carencias no monetarias, es decir alimentación y salud, servicios básicos, vivienda digna, medioambiente, educación, empleo y seguridad social, y las relaciona con ingresos.

Los pobres multidimensionales son aquellos que se encuentran bajo la línea de pobreza porque no cubren la Canasta Básica Total (CBT) y además carecen de acceso a al menos alguno de los mencionados derechos socioeconómicos.

Si se tiene en cuenta que la población urbana es de unos 40,5 millones, en 2017 había unos 10.773.000 pobres multidimensionales urbanos (26,6% de la población), pero el año pasado esa cifra creció hasta alcanzar los 12.676.500 (31.3%). Es decir 1.903.500 nuevos pobres.

«La pobreza multidimensional experimentó un fuerte crecimiento por el crecimiento de la pobreza por ingresos por caída del salario, pérdida de empleo y mayor precarización laboral, en el actual contexto inflacionario y de estancamiento», aseguró el director de investigación del Observatorio, Agustín Salvia.

El aumento de la pobreza multidimensional fue mayor entre los obreros integrados mientras que no impactó en los medios profesionales.

«Esa polarización marca una profundización de la desigualdad social», apuntó Salvia.

Entre 2017 y 2018 también aumentó la pobreza multidimensional estructural urbana, es decir, aquellos personas cuyos ingresos no alcanzan a cubrir la CBT pero además tienen tres o más carencias sociales: este indicador pasó de 16,7 a 18,6%.

«Sin considerar el aspecto monetario, cuando uno analiza la afectación de derechos económicos y sociales, en promedio no hay variaciones significativas y más bien tiende a la baja», dijo.

Así, el número de viviendas sin servicios básicos bajó de 32,8 en 2017 a 30,2 en 2018, acumulando un descenso de 5 puntos porcentuales desde 2015.

Esta mejora se explica por un mayor extensión de la red de cloacas: mientras hace dos años el 31,8 % de los hogares no tenía desagüe, el año pasado eran el 29.1%.

Fuentes de la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación puntualizaron a Télam que entre 2016 y 2018 se incorporaron 1,5 millones de habitantes a la red de cloacas a partir de la instalación de 7.500 kilómetros de cañería.

Siempre según el informe de la UCA, en el último año además disminuyó el porcentaje de viviendas que sufren problemas medioambientales, que evolucionó del 21,1 al 19%, con un descenso de cuatro puntos porcentuales en los últimos tres años.

También bajó la falta de acceso a una vivienda, a raíz de una reducción en el número de hogares que no disponen de un baño con descarga, que pasó de 10 a 8,6%.

«Esto se debe al esfuerzo del hogar pero es posible que los sistemas crediticios hipotecarios lo hayan facilitado», indicó el informe.

Por otro lado, en el mismo lapso aumentó levemente el porcentaje de hogares con dificultades alimentarias o de atención sanitaria -del 21,6 al 22,8%-, y con desempleo o empleo en negro -del 29,2 al 32,2%-.

Además, dos de los componentes de «carencias en alimentación y salud» registraron la mayor incidencia desde 2010: el 17,5% de los hogares no accedió a atención médica en 2018 y el 17,3% no pudo obtener los medicamentos que necesitaba.

Fuente: https://www.ambito.com/critico-informe-la-uca-la-pobreza-multidimensional-aumento-313-n5022630

Marzo arrancó con todo, con suba del dólar y caída de los bonos

0
El viernes primero de marzo, el presidente de la Nación inauguró las sesiones legislativas con un discurso mesiánico y autoritario. Sin embargo, lejos de recomponer autoridad sembró una profunda desconfianza entre los agentes económicos, quienes le respondieron acelerando el pase de sus posiciones financieras en pesos a dólares.

El discurso de apertura de sesiones es el más importante que un presidente da en el año, pues habla del estado de la Nación y de sus proyectos futuros ante los otros poderes republicanos. Que el lunes siguiente a la alocución de Macri, con los mercados cerrados en Argentina por los feriados de carnaval, en la bolsa de Nueva York se vendieran masivamente títulos valores nacionales, desplomando el precio de las acciones y disparando el riesgo país, configura una señal de desconfianza profunda hacia la capacidad de gobernar del mandatario. Más grave aún fue lo que ocurrió la semana siguiente: tras la vuelta a los micrófonos del jefe de gabinete, Marcos Peña, con un discurso cuasi adolescente repartiendo culpas hacia todo el mundo, la corrida cambiaria y contra los bonos soberanos argentinosalcanzó una aceleración tal que obligó a Dujovne a solicitar de urgencia al FMI que le permitiera vender en el mercado local los dólares en poder del Tesoro que aún no habían sido aplicados al pago de deuda pública.

Esta pérdida de credibilidad ante los agentes económicos después de la apertura de sesiones se vio acompañada de una fuerte derrota electoral en la provincia de Neuquén, donde el candidato a gobernador de Cambiemos quedó tercero. A su vez, el potente informe del juez Ramos Padilla desnudó un grave entramado de espionaje y extorsión que salpica al Poder Judicial y al grupo mediático más importante de la Argentina, hecho que obligó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación a enviar un fuerte mensaje de respaldo al juez, a pesar del pedido de juicio político encabezado por el Poder Ejecutivo.

En escasas tres semanas de marzo se sinceraron la crisis financiera, el caos institucional y el deterioro político que aquejan al gobierno de Cambiemos. Este contexto ha disparado una diversidad de encuentros, diálogos y posicionamientos sobre el rumbo del país en la que todos los grupos en cuestión descartan las posibilidades reeleccionistas de Macri. Ahora bien, este escenario de sinceramiento brutal de la realidad ha instalado en el plano económico a corto plazo dos cuestiones relevantes:

– La salud del programa financiero de cumplimiento de los vencimientos de deuda pública para este año y el próximo.

– La sustentabilidad del sistema financiero con tasas de interés sostenidas en torno al 65% nominal anual, que arroja una acumulación de los activos financieros del Banco Central colocados en los bancos del 5% mensual.

En enero de este año, el equipo económico presentó en Davos un programa financiero para el 2019 apoyado en dos pilares: un déficit primario cero y un excedente de caja en el Tesoro.

El excedente de caja del Tesoro, generado por la mayor renovación de pasivos de corto plazo, fue de U$S 6.400 millones. Dicha acumulación de dólares en el Tesoro es la que el gobierno le ha solicitado al FMI que le permita vender en el mercado local a razón de U$S 60 millones diarios para atender las necesidades de pesos que demandan los pagos de deuda pública en moneda nacional.

La autorización otorgada hasta U$S 9.600 millones muestra, por un lado, el respaldo del organismo multilateral al sostenimiento político de Cambiemos pero, por el otro, que los vencimientos en moneda nacional son de U$S 7.500 millones por debajo de la autorización otorgada. Es decir que el gobierno podrá vender dólares que debe aplicar a la cancelación de la deuda soberana en el mercado local, atándose a sostener equilibrio primario a lo largo de todo el año y renovar el 50% de las letras del Tesoro colocadas en el mercado doméstico a corto plazo.

Consecuentemente, cualquier dificultad en el equilibrio de recursos y gastos corrientes, derivada de una caída de la recaudación provocada por la recesión en curso o la desconfianza de los inversores en las letras del Tesoro emitidas, pondría en duda el cumplimiento de las obligaciones del Tesoro a lo largo de este año. Este cuadro de situación se refleja en un riesgo país que no desciende de los 700 puntos.

Además, es necesario tener en cuenta que en tanto el gobierno pone en juego todas sus disponibilidades en el presente año, el programa financiero de 2020 queda a la deriva y puede determinar que los tenedores de bonos anticipen esta situación, desprendiéndose de los títulos argentinos con un consecuente aumento de la tasa de riesgo país.

Cotización de bonos argentinos en marzo 2019

Respecto a la sustentabilidad del sistema financiero, la misma se evidencia en el crecimiento sostenido del stock de letras de liquidez (LeLiq), que lo hace a razón de 14,4% mensual. Al 31 de diciembre de 2018, el stock de letras de liquidez era de $709.891 millones, en tanto que al 19 de marzo, es de $1.007.582 millones. Ese exponencial crecimiento del 41,9% debe ser acompañado con un aumento similar de los depósitos a plazo fijo del sector privado, de modo de equilibrar la liquidez del sistema bancario. Mientras la tasa de devaluación fluctúe por arriba de la tasa de interés con que se remuneran las colocaciones financieras de los particulares, el riesgo de una conversión a dólares de esos activos financieros en forma acelerada aumenta proporcionalmente a la pérdida de capital en dólares que sufren los ahorristas.

Recordemos que el primer desembolso del Fondo de U$S 15.000 millones se fue para cancelar las denominadas LeBaC. Ahora pareciera que el gobierno de Cambiemos utilizará casi U$S 10.000 millones en cancelar otra creación financiera como las LeLiq.

Mientras esto ocurre, los riesgos de incumplimiento de pago de deuda soberana aumentan crecientemente.

La inflación y la fuga de capitales

0

 

Hay otra serie de cuestiones que también influyen en la inflación y que son comunes a la mayoría de los países de menor desarrollo, pero que en la Argentina adquieren tal característica e intensidad que lo diferencian de otros países de similar desarrollo y determinan la pronunciada fuerza y persistencia de la alta inflación: entre ellas la fuga de capitales.

La fuga de capitales contribuye a vaciar de dólares las reservas internacionales del Banco Central y a desvalorizar la moneda nacional, el peso. La desvalorización de la moneda se expresa en la suba del tipo de cambio –que adquiere así un carácter permanente, lo mismo que el alza de los precios, ya que, contra la absurda suposición de las autoridades monetarias y económicas del país, transmitida también en su momento por el presidente Macri, de que la suba del dólar no significaba necesariamente la suba del resto de los precios –como si el dólar fuera una mercancía y no una moneda-, la experiencia muestra que el alza del dólar se transmite paulatinamente a los precios a medida que va influyendo en los costos y en las expectativas de que los aumentos del dólar tendrán continuidad. Esta práctica subsiste a pesar de que ya no la pregonan porque sería ridículo, y por eso se esfuerzan en retrasar la suba del dólar aunque promuevan la suba de precios y no se inquieten en lo más mínimo por controlar los abusos.

En todos los países hay fugas de capitales. La característica de los países desarrollados es que si esas fugas responden a mayores alzas de precios, pueden ser corregidas por módicas alzas en las tasas de interés que corrigen o previenen otras alzas de precios porque el potencial productivo tiende a ser similar. En los países de menor desarrollo, esas fugas de capitales provocan ajustes que si bien no corrigen la diferencia de costos con los países desarrollados, no tienen un carácter continuo y permanente sino que aparecen más espaciadamente que en la Argentina. En cambio, en  nuestro país como las devaluaciones son constantes, las subas de precios son permanentes y cuando se encara el ajuste, también tiene un carácter continuo. Ésta es su característica distintiva, que da lugar a una inflación imparable con tendencia a intensificarse, hasta que se la limita transitoriamente con medidas excepcionales que conducen a un desbarranque de la producción.

Es obvio que el gobierno y los liberales ortodoxos no entienden el problema, además de que apuestan a una expansión financiera que promueven a cualquier costo, y con la que –directa o indirectamente- se benefician de ella. El FMI tampoco lo entiende, porque como la ortodoxia del ajuste funciona y consigue con más facilidad los objetivos buscados en los países desarrollados, y la inteligentzia del establishment de estos países no concibe otra respuesta que no sea la teoría construida en ellos –el monetarismo-, tiende a ver las realidades y teorías diferentes en gran parte como anormalidades propias de seres inferiores. Por eso aplican la misma receta monetarista a todo el mundo, aunque diferencian muy bien la política económica que les aconsejan seguir a los menos desarrollados, que es la contraria de la que siguen ellos, ya que los fuerzan a especializarse en las materias primas, en industrias vinculadas a ellas y en las que producen componentes a menores costos (por menores salarios) para industrias más complejas localizadas en los países avanzados. Claro que no es sólo falta de comprensión; también así hacen un buen negocio y, en el caso del FMI, garantiza la rentabilidad financiera en la que hay una explícita intervención del Estado, ya que estas políticas no sólo surgen para respaldar los créditos sino porque los países desarrollados la apuntalan con todo tipo de presiones. Aunque Trump no se caracteriza por prescindir del Estado, hizo saber enseguida su apoyo a Macri y a su política económica, y la caracterizó como lo mejor que le podía suceder a la Argentina.

El monetarismo privilegia la moneda en el análisis de la realidad económica hasta convertirla en un elemento decisivo y fundamental. Su máxima expresión es la curva de Phillips, de fines de los años cincuenta, que expresaba la relación entre salarios e inflación, de tal manera que las fuertes subas de precios sólo pueden reducirse con el aumento del desempleo. Milton Friedman, Premio Nóbel de Economía en 1976, cuando el monetarismo se empezó a imponer en el mundo capitalista como manera de enterrar al Estado de Bienestar de la posguerra, arremetió contra la intervención del Estado, pero no del Banco Central en la oferta de dinero, para que por su intermedio pudiera reducirse la expansión monetaria y subir el desempleo como medio de bajar los salarios.

Pero ni siquiera el monetarismo se encuentra al día, ya que con el mayor avance tecnológico disminuyó el peso de los costos salariales y la curva de Phillips tampoco expresa la misma situación que cuando fue formulada, hace más de medio siglo. Hasta Martín Redrado lo reconoció el 17/12/18 en “Ámbito Financiero”, cuando dijo que la Fed había sobrestimado “los riesgos inflacionarios sin tener en cuenta los cambios estructurales en las economías más desarrolladas”, refiriéndose al avance tecnológico. Claro que la Fed subió las tasas -aunque pausó la suba después- porque lo que ve con preocupación es el aumento de la deuda y los peligros que se produzca otra crisis crediticia, como en 2008. Respecto a esto último hay que señalar que el contrapeso aludido por Redrado (el desarrollo tecnológico que baja el costo salarial) ni remotamente termina con el riesgo de que una burbuja financiera   (en el BCRA con la continua emisión de letras, que acompañan a las Letes que emite el Tesoro bajo la batuta de Dujovne), por lo que la baja del costo salarial que emplean Macri o de Bolsonaro es un recurso que hasta Trump rechaza profundizar más de lo que está en su país, ayudado por el proteccionismo que sus socios subordinados latinoamericanos no tienen permitidos.

Con la fuga de capitales que solventa el monetarismo, la Argentina se convirtió en un país que usa dos monedas o bimonetario. Esta característica denuncia el carácter permanente de la fuga de capitales. Si bien todos los países en desarrollo fugan capitales, cuando esta fuga no es permanente, el dólar tiene un  uso más limitado.

La fuga de capitales está relativizada en otros países de menor desarrollo por los ingresos de capital para inversiones productivas, ya que en la Argentina, estos ingresos son predominantemente especulativos.

Además de lo común a todos los países menos desarrollados, que son:

1) los mayores costos, visto en la primera exposición, otros factores que influyen en la inflación, siempre con diferencias específicas para la Argentina son, además de

2) la fuga de capitales, examinada en esta entrega,

3) una renta extraordinaria originada en la suba de los precios como forma no sólo de neutralizar sino también de aprovechar la inflación;

4) la renta financiera extraordinaria obtenida con la elevada tasa de interés, que a su vez influye en el alza de precios a través del alza de costos;

5) la dolarización de los precios;

6) el ajuste perpetuo financiado por el FMI -en lo que se convirtió el programa del PRO, apoyado políticamente por Estados Unidos como parte de la contención de los populismos latinoamericanos para evitar o limitar el acercamiento de estos países a China y el aumento de sus exportaciones a ese destino como forma de incrementar su propio desarrollo;

7) el sostenimiento forzado del precio del dólar o atraso cambiario, como forma de contener transitoriamente la inflación, que a la larga provoca una inflación mayor;

8) la baja del déficit fiscal primario, que tiene como contrapartida el aumento del déficit financiero, y

9) sobre todo, la forma peculiar elegida por el macrismo para integrar al país al mundo, que excluye una creciente participación de la industria, como sucede en los otros países en desarrollo y especialmente a los que aspiran en serio a convertirse en emergentes.

Cada uno de estos factores será examinado en próximas entregas, y sobre todo el último de ellos –el de la forma peculiar de integrarse al mundo-, que es lo que puede resignificar el sentido histórico del peronismo y que debe servir como un elemento decisivo para discutir si su unificación es posible o si los argumentos que se esbozan para negarlo son consistentes.

Una clara transgresión al patrimonio público

0

Con los antecedentes del actual gobierno (que permitió el establecimiento del magnate Lewis apropiarse del hermoso Lago Escondido, en un área de frontera) resulta sospechable que la Secretaría de Turismo de la Nación haya comenzado a publicitar “Oportunidades Naturales”, una promoción detrás de la que se escondería uno de los habituales y nada claros negocios promovidos por el gobierno: concesiones turísticas por dos o tres décadas servidas a capitales particulares, mayormente extranjeros o amigos del poder. Con el rastacuerismo que caracteriza a este tiempo político, ya se usa en los medios interesados ese cambio: el neologismo “glamping” (mixtura de glamur y camping, o sea “campamentos glamorosos”).
El primer globo de ensayo al respecto parece estar realizándose en El Impenetrable, la reserva boscosa chaqueña de características tan singulares. El siguiente paso se daría por el lado de Cataratas del Iguazú; en ambos lugares se juntan la belleza con la diversidad biológica y la intangibilidad -hasta ahora-que garantiza un marco natural prácticamente virgen.
Lejos de las ideas e intenciones de sus creadores, el proyecto -acorde con un gobierno elitista-apuntaría al turismo internacional de alto poder adquisitivo o, lo que es lo mismo, exclusivista. Para ello se facilitarían construcciones especiales en el seno de las reservas; la preservación de la naturaleza debería ser pareja con el negocio de los adjudicatarios. Por el contrario, al igual que en otros vergonzosos enajenamientos del patrimonio nacional, se deja de lado que los parques son propiedad de millones de argentinos y que en relación con esos lugares viven distintas parcialidades, que agregan a los sitios una singularidad antropológica digna de tenerse en cuenta.
El justificativo de tan discutible política, por repetido, es previsible: las entidades no reditúan económicamente y la actividad oficial les resta fondos para su mantenimiento; el hecho que la inversión venga de otras fuentes, poniendo por delante los intereses monetarios, cambiará las reglas de la manera de tener, antes que una apreciación natural y estética de los sitios -espiritual, en definitiva-, dividendos jugosos para unos pocos.
Al margen de esta clara transgresión al patrimonio público, por lo que ha trascendido -y era de esperar- las condiciones licitatorias de este uso de los parques nacionales por empresas particulares no son de las mejores ya que incluirían manejos de la circulación interior de las áreas, una posibilidad muy de cuidado.
Las protestas que esta lamentable iniciativa ya ha generado, dentro de la caótica situación que vive el país, parecen haber inclinado al gobierno nacional a echar de momento un prudencial manto de silencio al respecto. Pero para muestra basta un botón: dentro del Parque Nacional Iguazú, cuyas cataratas son consideradas una de las Siete Maravillas del Mundo Natural, el gobierno impulsa un proyecto que incluiría licitar una considerable superficie a los efectos de desarrollar un emprendimiento privado. Según informaron las autoridades nacionales del área, la idea ya fue presentada en el exterior, donde fue muy bien recibida por posibles inversionistas ingleses.

fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-una-clara-transgresion-al-patrimonio-publico-2045395-111.html

El monetarismo en Argentina es signo de más pobreza

0

 Por eso son incomparables los países de menor desarrollo con los de mayor desarrollo, salvo que el de menor desarrollo haga todo lo posible por acentuar su industrialización o elevar su nivel tecnológico, como hacen con regímenes económicos diferentes Corea del Sur por un lado y China por el otro.

En cambio, la política de Cambiemos  apuesta a la reprimarización de la economía, frena la industria y lleva el aporte de las ramas primarias y su industria vinculada,  a ser las que aporten casi el 70% de las divisas provenientes de las exportaciones. Esta especialización que los liberales ortodoxos llaman normal,  es la que hace poco más de setenta años –cuando aparentemente empezó la anormalidad local- formaba parte de una división internacional del trabajo y respondía  a la provisión de materias primas para los países especializados en bienes industrializados.   Todo ello entonces era posible para un país que tenía la tercera parte de los habitantes que tiene ahora, o de la que tienen países prósperos en ingresos y en riqueza, con economías primarias pero con poca población, como los emiratos petroleros.

Estados Unidos, que es aún el país más desarrollado del mundo, no se especializa en nada: es tan proveedor de materias primas como proteccionista para la industria. Esto es lo que usa el presidente Trump para enfrentar la amenaza de China que planifica transformarse en pocos años, en un país desarrollado con una política de desarrollo industrial y tecnológico y buscando proveedores de materias primas en todas partes, incluso en Estados Unidos.

El monetarismo para bajar la inflación funciona en países desarrollados, que ya tienen sus costos en niveles competitivos en las ramas más avanzadas y la inflación no es, en primer lugar, una cuestión de costos.

Pero en la Argentina, como en todo país no desarrollado, se deprecia continuamente la moneda nacional en relación con las divisas porque es, ante todo, una cuestión de costos y de menor productividad, que da lugar a una producción comparativamente más cara.

Por eso, desindustrializar para combatir la inflación y enfrentarla con la política monetaria es algo que hay que estar demasiado tomado  por una ideología que impida la reflexión para entenderlo.

En nuestros países, una política monetarista en esas condiciones sólo puede llevar a reducir los salarios y abaratar los costos debido a la menor remuneración de la mano de obra, que –ya no es ningún secreto- parece ser la preocupación central del gobierno del presidente Macri.

No hay que olvidar que  Occidente empezó a enterrar el Estado de bienestar a final de los años setenta, continuó  durante los ochenta, y terminó de definir el mundo que quedaría al terminar el siglo XX. Limitó primero la experiencia soviética, que en la posguerra había amenazado con influenciar a Occidente (que por eso éste tuvo que adoptar el Estado de Bienestar), después acumuló fuerzas para terminar con ella y al mismo tiempo facilitó la ganancia y empezó a erradicar las políticas sociales, al  mismo tiempo  redujo el Estado para que prosperara el mercado -que se basa en la iniciativa individual y la ganancia, mediante el monetarismo.

En el monetarismo, la participación del Estado se reduce al manejo de la oferta de dinero –de hecho  lo hace a través de un Banco Central independiente del Estado-, precisamente porque reduciendo la oferta de dinero se puede limitar la expansión de la economía y el empleo, bajar los salarios y aumentar la rentabilidad del capital.

La cuestión es que de esa manera se presenta otro tipo de crisis como la que apareció en 2008,  que es resultado de usar la deuda para que la economía funcione, pero que lleva a la crisis financiera y a otro peligro impensado que fue en los años ochenta y  noventa,  encontrar mercados emergentes que ofrezcan más alta rentabilidad con sus bajos salarios.  Ahora bien, si estos países de  mercados emergentes dirigen la nueva riqueza adquirida (a través del Estado) al crecimiento económico, pueden convertirse en una competencia para los más desarrollados, como le pasa a Estados Unidos con China-También  sucedió con Corea del Sur. Pero China amenaza la preeminencia de Estados Unidos.

Por eso el presidente Trump trata de imponer un nuevo orden económico con marcado sesgo proteccionista para defender su propio desarrollo y afirmar su fuerza militar, aunque su deuda supere al 100% del PBI (claro que tiene la moneda más fuerte del mundo para soportarlo) y el déficit fiscal pueda escalar hasta los 900.000 M de dólares en 2019 para limitar la competencia de los demás

El monetarismo de Macri, Dujovne y Sandleris no tiene en cuenta esta realidad. Su monetarismo solo sirve para desalojar la búsqueda de la competencia en las ramas avanzadas de la economía abriendo indiscriminadamente las importaciones y no utilizar el potencial primario para eso, sino para pagar la deuda,  a la larga habrá más deuda, menor crecimiento y la inflación tampoco va a desaparecer del todo, sino que sólo se logrará acotarla mediante un interminable ajuste que amenaza con empobrecer aún más al país.

Se debe reconocer que el peronismo tampoco terminó de ponerse al día con la economía mundial y sus nuevos desafíos. El proteccionismo tiene que ser selectivo, porque ya no se puede recrear una industria exclusiva para el mercado interno, sino hacerla competitiva mediante su integración al mundo, pero defendiendo la creación de ramas cada vez avanzadas y de altas tecnologías y utilizando también para ese objetivo las ramas primarias como el agro tradicional y la nueva energía de Vaca Muerta y el litio, afirmando esa política desde el Estado, como trata de hacerlo nada menos que Trump.

Quizá, la crisis argentina es también tan profunda porque son muchas cosas en que sus fuerzas políticas tienen que ponerse al día.

 

 

Represión, persecución política y ajuste: neo macartismo sin Estado de Bienestar

0

A fines de la década de 1940, los Estados Unidos eran una sociedad convulsionada por las secuelas de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial. La desmovilización de doce millones de efectivos que habían actuado en los teatros bélicos y la suspensión de la producción masiva de armamentos abrían un escenario absolutamente nuevo en el país. Los trabajadores que volvían del frente no aceptaban las condiciones laborales de la década del 30, los afroamericanos que habían empuñado un fusil para defender la bandera resistían con singular fuerza el régimen de segregación imperante y las mujeres que contribuyeron al esfuerzo de guerra en la retaguardia, ocupando lugares en fábricas, centros logísticos y oficinas, rechazaban retornar sumisas a sus casas. Los reclamos se multiplicaban.

La elite estadounidense ensayó dos respuestas. Una de carácter persuasivo por la cual la reconstitución del «american way of life» se haría en un nivel de bienestar superior al de preguerra. La segunda reacción fue represiva, basada en acusar de comunista y consecuentemente reprimir todo reclamo colectivo en el marco de lo que se conoció como macartismo. Macartismo es un término que se acuñó para generalizar la persecución política en los Estados Unidos, originado en las ominosas investigaciones parlamentarias dirigidas por el senador Joseph McCarthy sobre políticos, intelectuales y artistas tildados de tener ideas de izquierda.

Se ha iniciado una etapa de garrote sin zanahoria

Este esquema le garantizó a la elite una década tranquila hasta que la coalición de trabajadores, mujeres y minorías étnicas pudo organizarse y obtener el triunfo político de colocar a J.F. Kennedy en la Casa Blanca en 1960, abriendo un nuevo ciclo de conflictos.

En el presente, Suramérica ve hundirse las mejoras socioeconómicas alcanzadas en los primeros quince años del siglo XXI, a partir de políticas que vulneran los tres grandes pilares en los que se apoyaron esos logros: la democracia, la paz y el crecimiento económico.

La persecución mediática y judicial contra los líderes y militantes que reivindican los gobiernos de la primera década y media provocan una ruptura del estado de derecho solo comparable con el clima autoritario que imperó en la década del 70. Las amenazas de intervención militar en países del continente como Venezuela desmoronan también el largo ciclo de paz vivido. El avance de modelos económicos de libre mercado y flujo de capitales financieros provocan un freno a la actividad productiva de la región. Cualquier resistencia a la combinación de democracia restringida y acción de los agentes económicos decidiendo exclusivamente sobre los recursos del continente es tildada de«populista», término que reemplaza al señalamiento de «comunista» durante la Guerra Fría, con el que se buscaba cortar con cualquier planteo de ampliación de derechos o búsqueda de justicia social.

Ningún debate sobre una sociedad igualitaria es posible porque implica «el retorno del populismo». La ocupación de la calle por las fuerzas de seguridad y del espacio de discusión por los grandes medios blandiendo, además, el mazo de la justicia penal contra los opositores tenaces, han creado un neo macartismo similar al que rigió durante la Guerra Fría, donde no se confrontan ideas o cosmovisiones socioeconómicas, sino que se acallan voces desde la negación del derecho a plantear alternativas. Señalar como «populista» basta.

Lo que agrava el problema para la región es que hemos descripto la lista represiva de la oferta dominante para el continente, pero dicho diseño no contiene un costado persuasivo similar al de los Estados Unidos en la década del 50: hay neo macartismo persecutorio pero no hay estado de bienestar de compensación.

Los pueblos suramericanos y quienes asumen el rol de liderarlos deben ser muy conscientes de que se ha iniciado una etapa de garrote sin zanahoria. Nuestro modelo de paz, prosperidad y democracia de principios de este siglo era una realidad tangible.

Las elites dominantes en cada uno de nuestros países se han lanzado a una profunda restructuración económica y social que castigue e impida la repetición de las experiencias vividas. Por ello, no hay márgenes de negociación y es imprescindible generar un fuerte corpus ideológico de nuevo tipo que permita enfrentar este ataque, cohesionando a todos los actores sociales agredidos. Las instituciones republicanas, comenzando por el Poder Judicial, se resquebrajan y el espacio callejero o mediático del disenso se angosta dramáticamente.

«Populista» es ese sayo previo para despojar de palabra y derechos a quienes lo reciben. La respuesta no surge de grupos focales, sondeos de opinión o big data, sino de la cohesión del pueblo en torno a un programa que en su momento lo hizo feliz.

Fuente:https://www.eldestapeweb.com/macri-presidente/represion-persecucion-politica-y-ajuste-neo-macartismo-estado-bienestar-n57392