I: HACIA UN CAMBIO ESTRUCTURAL DEL TERRITORIO
Serie especial: tres aportes mínimos para el debate político sobre el modelo productivo provincial
«Todas las naciones cultas se esmeran
en que sus materias primas no salgan de sus Estados para manufacturarse»
Manuel Belgrano, Memoria de 1802.
- EL ADN EXTRACTIVISTA: UN MODELO QUE DEFINE EL TERRITORIO
El extractivismo no es una actividad más en la economía de Chubut. Es su ADN.
Es un modelo de acumulación y distribución que determina cómo se usa el territorio, cómo se endeuda la provincia, quién toma las decisiones y, sobre todo, quién se queda con las ganancias.
Propio del capitalismo periférico, se basa en la extracción masiva de recursos —petróleo, minerales, lana, pesca, viento— que se exportan sin valor agregado local. Aunque es ecológicamente destructivo y socialmente injusto, sigue siendo el núcleo de la economía provincial.
En realidad, la extracción —del latín extractio, acción de sacar algo fuera— se aplica a todos los factores de producción. La extracción del trabajo se llama plusvalía, la extracción del dinero es el interés, y la “nueva extracción” del conocimiento se designa como KDD o minería de datos. El poder extractor es siempre el capital.
- ECONOMÍA ECOLÓGICA VS. MODELO EXTRACTIVISTA
La economía ecológica crítica plantea lo opuesto: la Naturaleza y sus recursos —incluido el ser humano— son la base de cualquier sistema socioeconómico sustentable. Sin agua, sin suelo, sin energía y sin clima estable, no hay economía posible.
En Chubut, sin embargo, el modelo extractivista ganó por goleada.
Y se sostiene sobre un trípode histórico:
- Concesiones para la explotación de recursos, con renovaciones anticipadas.
- Endeudamiento público permanente en dólares.
- Pasividad fiscal y ausencia de políticas públicas.
De esta forma, el extractivismo encuentra sustento en la administración política, mientras el pueblo protagoniza la sustentabilidad ecológica. El ejemplo más claro es el plebiscito del No a la megaminería de Esquel.
- REGALÍAS: ¿RENTA O DESCAPITALIZACIÓN?
Para la cosmovisión neoliberal, las regalías son un precio: lo que cobra el Estado propietario por permitir que un privado use un recurso. Viene de regalía del Rey.
Para la economía ecológica, son otra cosa: agotamiento de capital natural. Cada barril de petróleo o metro cúbico de gas extraído reduce el patrimonio socio-natural de la provincia.
No es renta, es descapitalización. La pérdida de capital es la palanca de la deuda y su propia justificación política.
Y el ciclo se cierra con deuda: las regalías futuras se hipotecan para pagar deuda presente.
En abril de 2024, la gestión de Ignacio Torres obtuvo autorización para un nuevo endeudamiento garantizado con regalías petroleras hasta 2030.
El futuro ya está gastado y bajo jurisdicción de Nueva York.
- EL MAPA DEL EXTRACTIVISMO EN CHUBUT (2026)
El modelo ya no es solo petróleo. Se diversifica y se actualiza:
A. Hidrocarburos: el corazón del sistema
Zona: Cuenca del Golfo San Jorge (Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Sarmiento). Empresas: PAE, Pérez Companc, Tecpetrol, CAPSA.
Impacto: piletas a cielo abierto, derrumbes de casas por movimientos de suelo, derrames crónicos, pozos abandonados en barrios y competencia por el agua. Una renta que se va directo al pago de deuda externa.
B. Minería: la batalla de la Ley 5001
Zona: Meseta Central y Cordillera (Gastre, Gan, Paso de Indios, Esquel, Trevelin). Proyectos: Navidad (plata y plomo, uno de los yacimientos más grandes del mundo) y Suyai / Cerro Solo (uranio). Ambos frenados por la Ley 5001, que desde 2003 prohíbe la minería a cielo abierto y el uso de cianuro. Es una ley común, sin rango constitucional, por eso la presión de capitales internacionales para derogarla es permanente.
C. Pesca: el mar como enclave
Zona: Puerto Madryn, Rawson, Camarones.
Modelo: captura de merluza, langostino y calamar con congelado mínimo a bordo y escasa industrialización en tierra. Concentración de cuotas en pocas manos y pérdida de empleo en plantas locales.
D. Eólico: el nuevo extractivismo verde
Zona: Litoral y meseta (Trelew, Rawson, Madryn, Comodoro).
Empresas: Genneia, YPF Luz, Central Puerto, y ahora Green Capital con el proyecto Atlas GigaHub.
Problema: energía barata que se exporta fuera de la región, pocos empleos permanentes y el cierre de 130.000 hectáreas por 66 años —con monto de canon no informado oficialmente— con impacto en fauna, paisaje y comunidades.
E. Extractivismo digital: la nueva frontera
Zona: Trelew – Puerto Madryn. Proyectos: Atlas GigaHub (Green Capital) y Stargate Argentina (el data center que impulsa OpenAI en el país).
Riesgo: convertir a Chubut en la «Potosí del siglo XXI»: exportar energía, territorio y capacidad de cómputo en crudo, sin soberanía tecnológica.
Como declaró Marta Złotkowska, directora de Atlas GigaHub a Bnamericas: «El proyecto está orientado a atender a clientes internacionales, en particular a las principales empresas de tecnología de IA de Estados Unidos y Asia».
- LAS CINCO CLAVES DEL MODELO EXTRACTÍVORO
Exporta materia prima en crudo: petróleo sin refinar, pescado apenas fileteado, MW de energía y ahora datos sin procesar.
Nulo valor agregado local: no hay polo petroquímico, ni fundición, ni fábrica de molinos, ni desarrollo de software con IA libre.
Economía de enclave: genera dólares pero con escaso derrame. Islas de riqueza en medio de la precariedad. El ejemplo es Comodoro Rivadavia y el retiro de YPF: dejó los pasivos y se llevó la renta.
Pasivos ambientales como externalidad: contaminación, pérdida de biodiversidad y degradación de suelos que no se reflejan en el precio de mercado. Quedan como deuda eterna para el pueblo.
Decisiones tomadas afuera: el precio del petróleo lo fija Houston, el del langostino Madrid, y el de la energía y los datos, el mercado global.
- CONCLUSIÓN: ¿PUENTE O GRILLETE?
Donde hay viento, petróleo, mar o minerales, hay extractivismo en Chubut.
La diferencia radical está en cómo se usa ese recurso: si para desarrollar la provincia con trabajo digno y soberanía, o para girar dólares a los centros de poder global.
El proyecto Atlas GigaHub es el ejemplo perfecto de esta disputa. Usa el viento, la tierra, el clima y el agua de la provincia para servir a la Inteligencia Artificial de afuera.
Por eso, la pregunta no es si estamos a favor o en contra de la tecnología.
La pregunta real es otra:
¿Este proyecto rompe con el modelo extractivo histórico o lo profundiza?
¿Es soberano e independiente o es dependientemente extractívoro?
¿Favorece el buen vivir del pueblo chubutense o solo aumenta las rentas financieras del capital?
Próxima entrega: II – Deuda provincial y gobernanza extranjera: quién se queda con la renta.
